Cap. 54: Te odio...
-Transfórmense de nuevo cuando lleguen a lo de los Cullen. Comuníquenselo a los demás- Pensó Jacob ante nuestras desesperadas preguntas. El tono de su voz demostraba un miedo imposible de soportar, su mente repetía la imagen de Nessie y su corazón transmitía un dolor y una preocupación tan fuerte que me dolió a mí (literalmente)
Seth y yo corrimos lado a lado preguntándonos que pasaba.
-¿Qué paso?- Preguntó la voz de Jude. Se podía sentir su emoción al saber que tenía alguna misión.
-No sabemos…- El tono de los pensamientos de Seth ensombrecieron la mente de Jude- Transfórmate antes de llegar a lo de los Cullen-
-¿Vampiro?- Preguntó la voz de Embry conectándose con la nuestra.
-No sabemos. Jacob dice que vallamos a lo de los Cullen y nos transformemos antes de llegar- Pensé para comunicarle.
-¿Qué habrá pasado?- Preguntó Quil, que había llegando junto con Embry.
-¡Estoy aquí!- Gritó Max.
-Ve a lo de los Cullen y trasfórmate- Le dije algo asustada. No sabía que pasaba… no entendía nada- Jacob nos va a decir algo-
-¡¿Dónde está Leah?!- Preguntó Seth asustado. Yo no supe qué contestar… ¿Y si a ella le había pasado algo?
-No creo que le halla pasado nada Seth- Contestó mi hermano. El miedo se podía sentir en cada uno de nosotros.
Corrimos más rápido. Quil nos sacó ventaja. Nadie pensó… nadie sintió. Solo esperamos hasta llegar.
-¡Me transformo aquí!- Les dije al sentir el olor dulzón asqueándome por completo. Seth paró unos segundos.
-Voy a estar a unos metros- Yo asentí y los demás siguieron corriendo. Seth se perdió en la espesura del bosque y yo comencé a arrastrar el calor hacia mi espalda. Pasar a mi forma humana todavía me era difícil. El calor parecía impregnarse en cada poro de mi ser, pero yo lograba pasarlo lentamente.
Sentí mi piel dándose vuelta, mis patas pasando a brazos y piernas. Mi hocico aplanándose.
Antes de darme cuenta, estaba sobre el suelo nevado del bosque. Tomé la ropa que estaba atada a la gomita de plástico que tenía atada a mi pierna y me la puse sin problemas. Lamentablemente el corpiño era algo que yo no podía llevar a cualquier lugar, pero si podía llevar corpiño deportivo.
-¿Seth?- Pregunté sin gritar.
-Estoy aquí…- Su voz y su aroma me guiaban al noreste. Corrí hacia el punto exacto y pronto encontré a Seth esperándome. Sin detenerme, tomé su mano y comencé a correr a toda velocidad hacia donde el olor dulzón era más fuerte.
-Dios… ¡odio ese olor!- Seth me miró unos segundos, seguramente preocupado de que yo pudiera transformarme una vez más. El calor en mi espalda intentaba expandirse, pero yo lo podía controlar.
Seguimos corriendo, saltando las rocas, esquivando los árboles…
Corrimos hasta que encontramos a Jacob, Leah y todos los demás esperándonos. No solo estaban las dos manadas en su forma humana, también estaban los Cullen.
Yo intenté no respirar por mi nariz… pero por mi boca era peor.
-¡Leah!- Gritó Seth respirando una vez más- Pensé que algo te había pasado- La mirada de terror que Leah tenía en su exótico rostro no pudo combinar con la sonrisa forzada que su boca intentaba realizar. Miré a Jacob… luego a Edward con su mirada perdida en el rostro de su hija, que había cambiado en el lapso de tiempo…
Miré a los Cullen…
-¿Qué pasó?- Algo tenía que haber pasado… todos allí, con rostros de completa agonía… y nosotros los lobos sin entender nada.
-Irina…- Soltó Esme sollozando… sabía que si hubiese podido, habría estado llorando.
¿Qué pasaba con Irina?
-¿La encontraron?- Preguntó Jude algo confundido. Edward negó con su cabeza lentamente. Como si temiera moverse del lado de su hija. Miré a Jacob…
Su rostro era indescriptible… parecía que estaba agonizando.
-Ella… ella habló con los Vulturi…- ¿Los quién?
-¿Sobre qué?- Preguntó Embry asustado.
-Sobre Renesmee…- Soltó Bella… su rostro era tan imposible de ver como el de Jacob.
-¿Qué hay de malo con ella?- Pregunté confundida- ¿Y quienes son los Vulturi?- Carlisle me miró fijamente. Extraño… ninguno de los vampiros podía mirar algo.
-Los vulturi son como la realeza de los vampiros… ellos imponen las pocas reglas… una de ellas es no transformar a un niño. Los niños no pueden controlarse… matan aldeas enteras-
-¿Y qué tiene que ver eso con Renesmee?- Pregunté yo aún más confundida.
-Irina… ella… vio a Renesmee y pensó que era un niño inmortal…- Entonces… ella pensaba que los Cullen habían roto las reglas.
-¿Cuál es el castigo?...- Y la respuesta me llegó antes de que Edward siquiera abriera sus labios. Aún así lo dejé hablar…
-La muerte…-
Nadie habló… Yo no sabía que decir. Pero todos sabíamos que se venía una batalla.
-Los Vulturi piensan venir por Renesmee… todos ellos-
-¿Cuántos son todos?...- Carlisle me miró fijamente…
Nadie se atrevió a hablar… todos lo miraron.
- Aro, Cayo, Marco, Felix, Demetri, Jane, Alec, Heidi, las esposas, la guardia… todos… todos los Vulturi. Son más de 50… No sabemos…-
Cincuenta…
Cincuenta vampiros…
Cincuenta vampiros en contra de dos manadas y una familia de vampiros. Tan solo 24 de nosotros…
-¿Cuándo vendrán?...-
-Según Alice, en Enero…-
-No tienen que hacer esto si no quieren- Se adelanto a decir Bella. Jacob se acercó a su lado y Nessie lo miró.
-Nosotros pelearemos, Bella- Dijo Sam con su voz potente. Sentí el miedo invadirme. No era el miedo a pelear… era el miedo a perder a alguno de ellos.
-No consigas una familia muerta por orgullo- Susurró Carlisle. Jacob nos miraba a nosotros. Yo sabía que él no nos iba a obligar a pelear a su lado, pero nosotros íbamos a hacerlo de todos modos.
-Renesmee es ahora parte de nuestra familia. Jacob no puede abandonarla y nosotros no podemos abandonarlo a él- Y Sam tenía tanta razón. Sentí la mano de Seth aferrándose a la mía y yo lo mire.
Sabía que mi rostro reflejaba el temor y la preocupación que todos teníamos reflejados.
-Esto no es un juego Sam… No hay muchas posibilidades de sobrevivir-…
No hay muchas posibilidades de sobrevivir…
No hay muchas posibilidades de sobrevivir…
No hay muchas posibilidades de sobrevivir…
Y las palabras se repitieron una y mil veces en mi cabeza… No me entraban.
-¿Acaso parece que estoy bromeando?-…
Volví a mirar a Seth…
Entonces caí en la cuenta… Todos íbamos a morir…
-Sólo tenemos que hacer que nos escuchen. Si les podemos explicar que Renesmee no bebe sangre humana, entonces tendremos la oportunidad de vivir…-
Pero las palabras de Edward no hacían efecto…
Los Vulturi nos iban a matar a todos…
Mi corazón dejó de latir… mis pulmones dejaron de respirar, mis ojos dejaron de ver, mis oídos dejaron de escuchar, mis manos dejaron de sentir…
Ya no había nada enfrente de mí…
No había futuro, no había sueños, no había esperanzas…
Todo iba a terminar.
-No piensen así…- Era como si los pensamientos hundiesen a Edward más en la agonía.
La expresión de dolor que tenía grabada en su rostro era tan imposible de soportar como la de Jacob.
Jacob…
Jacob me necesitaba. Jacob era mi Alpha, mi amigo… mi hermano.
Yo no podía dejar a mi hermano. Yo debía pelear junto a él.
-No se precipiten…- Nos aconsejó Carlisle. Emmet negó con su cabeza y Rosalie me miró fijamente. No sabía porque, pero de un modo extraño, su mirada no era amenazante
-No vamos a dejar solo a un hermano…- Dije yo mirando a Jacob. Él levantó su rostro para mirarme.
-¿De qué hablas, Eleanor?- Pregunto Max.
-¿Qué?- Gritó Seth. Derepente el ambiente de dolor y de temor pasó a uno muy diferente...
-Que vamos a pelear por Renesmee…- Entonces Leah fulminó con la mirada a Seth.
-Claro que no… tú no pelearas…-
-¿Perdón?- ¿Me estaban insinuando que me iba a tener que quedar atrás?...
Eso jamás…
Eso no podía ser así… Porque si alguno de ellos moría, yo iba a morir a su lado con orgullo.
-Seth tiene razón… tú no peleas…- Yo miré a Edward por unos segundos. Luego Carlisle… Y luego Jacob.
-Eso no es decisión de ustedes…-
Sentí el calor comenzar a expandirse. Luché por aminorarlo.
-¡Tu no pelearás, Eleanor!- Gritó Seth. Yo lo miré con furia en mis ojos, pero el no cambió su semblante serio.
-¡¿Y quién eres tú para impedirlo?!-
-¡Soy tu novio y él es tu hermano! ¡Tu no vas a pelear!-
-¡Seth, no hagas esto!- Gritó Leah.
-¡Jacob! ¡Dile que no peleará!- Miré a Jacob… había confusión en su rostro.
-No…- Murmuré yo… Él no podía hacerme eso.
-¡Jacob, piensa en Renesmee! ¡Piensa en cuanto te gustaría alejarla de esto!- Edward fulminó a Max con la mirada.
-¡No metas a Renesmee en esto!- Gritó. Max comenzó a gruñir y yo lo empujé con fuerza hacia atrás.
-¡Jacob no lo escuches!-
Entonces Jacob miró a Nessie fijamente… con el temor grabado en su rostro. Luego los miró a Seth y a Max… y luego me miró apenado… como si me estuviese pidiendo perdón.
-Eleanor…-
-No…-
-Lo siento, pero no puedo…-
-No, no, no… ¡NO!-
-Jacob, no puedes hacer esto…- Gruñó Leah.
-Leah tiene razón… no puedes alejarla de todo- Dijo Sam saltando a mi favor.
-¡Claro que puede!- Gritó Seth…
Y sentí como se me rompía el corazón…
¿Cómo podía dejarme atrás?
-¡¡No pienso quedarme atrás mientras ustedes arriesgan todo!! ¡¡Yo soy tan parte de la manada como ustedes!!- Grité completamente frustrada. Podía sentir la furia quemándome la lengua… mis gritos parecían rugidos… y mis temblores comenzaron a hacerse presentes.
-Eleanor tiene razón…- Dijo Paul mirando a Jacob.
-¡¡Piensa en Rachel!! ¡Piensen en Kim, Emily, Claire, Abbgail y Michelle!- Todos comenzaron a mirarse dubitativos…
-No pueden hacerme esto…- Murmuré completamente desolada. Una lágrima cayó y yo la limpie con furia.
-Eleanor… Seth y Max no lo soportarían…-
-¡¡¿Y acaso yo sí?!! ¡¡¿Acaso yo podría soportar verlos irse a la batalla sin mí?!!-
-Es… distinto…-
-¡NO LO ES!- Mi rugido resonó por el bosque.
-Eleanor, no la hagas más difícil…-
-Jacob, no creo que esta sea una buena idea…- Dijo Bella fulminándolo con la mirada.
-No voy a dejar que te arriesgues, Eleanor…- Gruñó Seth…
Lo miré con odio… con un odio que jamás había sentido hacia él.
-¡¡No pueden dejarme atrás!! ¡¡¿Porqué no me quieren dejar ir?!!-
-¡¡Eres muy chica!!- Gritó Max.
-¡¡Soy más grande que Jude, Colin y Brady!!- Colin, Jude y Brady me miraron apenados.
-¡No tienes experiencia!-
-¡¿Acaso tú sí?!- Grité furiosa. Las lágrimas traicioneras caían por mi rostro.
-Tu… ¡tu eres una chica!-
-¡Yo también soy una chica, idiota, y puedo patearte el trasero!- Gritó Leah para defenderme.
-Lo siento Eleanor… pero no puedo dejarte hacer esto…- Me acerqué hasta donde estaba Jacob y lo miré con odio… con el odio que sentía hacia el mundo en ese momento.
-¡Soy tu mejor luchadora, Jacob!-
-¡Yo te gané Eleanor!-
-¡¡Entonces quiero la revancha!!… ¡y si te gano, iré a la batalla!-
-¡Jacob, no!...- Gritó Seth. Jacob me miró apenado por todo… pero yo seguí mirándolo con odio… con el odio que me carcomía por completo.
Supe que había comenzado a temblar con fuerza.
-Si yo gano, te quedas en la casa de Emily- Dí dos pasos hacia atrás y deje que el calor se apoderara de mí.
-¡Trato hecho!-
Y en menos de 5 segundos, mi cuerpo humano pasó a ser completamente diferente.
Podía sentir la furia carcomiéndome… saliendo por mi garganta mediante gruñidos y rugidos.
Pronto el cuerpo de Jacob se transformó, y frente a mí estaba mi presa…
El lobo rojizo que yo debía aniquilar…
Y sin pensarlo me lancé a morderlo… quería sacarle las patas… quería morderle el cuello y hacerlo sangrar hasta la muerte… quería que muriera…
El lobo fue muy rápido y me embistió contra el piso. No sentí nada. En menos de 1 segundo yo estaba parada, gruñendo, rugiendo y atacando al lobo, mordiendo su rostro como podía, haciéndolo saltar hacia atrás. Pude ver una lastimadura abriéndose. El lobo me quiso embestir contra un árbol, pero yo fui más rápida y mordí su cuello, arrancando parte de su pelaje y parte de su piel. Volví a lanzarme hacia él y volví a morderlo sintiendo la furia. Esta vez mordí su pata… pero el logro morderme la oreja. Sentí un pequeño punto de dolor… pero eso no importó, porque la furia era más fuerte, y yo debía matarlo.
Mordí el costado de su estómago, clavando mis colmillos lo más profundo que pude. El lobo lanzó un aullido de dolor y me embistió contra el suelo con tanta fuerza, que me hizo rodar en el piso. Clavé mis uñas para frenar y le gruñí con fuerza. El lobo se lanzo sobre mí y me tiró al suelo. Comenzó a morder lo que pudo, rasgando mi rostro. Yo lo patee con tanta fuerza, que su cuerpo colisionó contra un árbol y lo rompió. Supe que mis garras habían desgarrado su piel. Podía verlo sangrar.
Corrí hasta el cuerpo del lobo y lo volví a embestir, haciéndolo caer por un pequeño medano. Mi cuerpo calló sobre el suyo y yo intenté aplastarlo lo más que pude.
Sus gruñidos amenazantes no hicieron más que enfurecerme más.
-¡¡TE ODIO!!- Grité mordiendo su pata y lanzándolo por los aires. El lobo cayó contra otro árbol y yo corrí hasta allí, saltando sobre su cuerpo y mordiendo su pecho. El lobo lanzó un agudo aullido de dolor y me pateó como pudo. Yo caí unos metros hacia atrás y volví a levantarme sin pensarlo.
Él no me podía ganar esta vez.
La furia que me carcomían me hacía una mejor luchadora.
Lamí mi hocico, sintiendo la sangre.
-No te rindes…- Pensé. Volví a gruñir y lo embestí con fuerza. El lobo logró resistir y me hizo caer a mí, agarrando mi nuca con fuerza y tirándome al suelo, reteniéndome allí. Yo sentí tal furia que lancé mi cabeza hacia atrás haciéndolo golpear la suya contra el tronco del árbol que estaba detrás nuestro. El lanzó un aullido de dolor y yo salté para tenerlo en frente. El se volvió a parar y yo pude ver que su cabeza había partido el árbol.
Él movió su enorme cabeza para tratar de sacar el dolor y yo aproveché ese momento para morder su pata derecha con toda la fuerza que tenía, pero él fue muy rápido y logró sacarla antes de poder apretar mis colmillos. Gruñí frustrada y él me tomó de la melena y me lanzó hacia el lado contrario. La colisión contra el suelo no me dolió para nada Yo me volví a levantar y al ver la oportunidad volví a intentar morder su pata. Esta vez fue con más rapidez. Tomé su pata con mis colmillos, traspasando su piel y rompiendo un tendón, y lo lancé con fuerza contra uno de los árboles que se habían partido. El árbol calló hacia atrás, llevándose consigo otro árbol. Miré a mi presa.
El lobo no se podía mover demasiado. Corrí hasta él, sabiendo que la victoria estaba en mis garras, y mordí su rostro como pude. Él intentó hacer lo mismo pero le era imposible.
Mi hocico se acercó a su cuello, dispuesto a morder su yugular y…
-¡BASTA! ¡QUEDATE ALLÍ ELEANOR!- Gritó la voz de mi Alpha. Yo gruñí… una vez más, me habían prohibido matar a mi contrincante.
-Eleanor… piensa como humana…- La voz de Seth me trajo a la realidad… pero fue una realidad llena de furia y enojo. No importaba cuanto amara a Seth…lo odiaba por hacerme eso.
-¡TE GANE JACOB!-
-¡Transfórmate!- Dijo respirando entrecortadamente.
-No tengo ropa… la rompí-
-Hay ropa a la ladera del río que esta cerca de nuestra casa. Es de Leah…- Dijo Edward.
Yo corrí hasta el lugar… sintiendo la adrenalina correr por mis venas. Encontré la ropa fácilmente y me la puse, tratando de no oler demasiado. El olor a vampiro me daba ganas de vomitar.
Corrí hasta el lugar, decidida… furiosa, pero a la vez triunfante.
Jacob estaba en su forma humana, curándose de las heridas. Yo sabía que tenía rasguños en mi cara, pero pronto se iban a ir.
Todos me miraban sorprendidos… entonces comprendí.
Jacob jamás había perdido una pelea.
-¡Te gané Jacob! ¡Ya no puedes decir nada!...- Lo fulminé con la mirada, y noté que todo sentimiento de pena se había borrado de su rostro. Solo había odio, resentimiento…
-No vas a pelear, Eleanor…-…
…
…
-¿Cómo?...-
-No-vas-a-pelear-Eleanor…- Dividió cada palabra…
-¡Te gané Jacob! ¡Soy tu mejor luchadora!-
-No eres la mejor… ¡solo eres la más feroz!-
-¡Eso solo lo dices porque estás resentido!...- Jacob se levantó del suelo y me miró furioso. Pude sentir mi furia transformándose en temor ante la mirada del Alpha… no lo demostré en absoluto.
-Te prohíbo pelear en la batalla, ¿ENTENDISTE?-
-Jacob, creo que eso es injusto…- Comenzó a decir Bella…
Y yo sentí el calor queriendo expandirse…
Y odie tanto, pero tanto a Jacob que lo golpee…
Sí… lo golpee justo en la quijada. Pero eso no me hizo sentir mejor.
-¡ERES UN MALDITO MENTIROSO!- Volví a golpearlo en el rostro y él se dejó pegar. Sentí las lágrimas de furia invadiendo mis ojos- ¡TE ODIO!- Comencé a golpear su pecho y sentí 3 pares de brazos tomándome con fuerza.
-¡¡TE ODIO!!- Pero los brazos no me podían parar… yo estaba furiosa y lo único que quería hacer era patear a Jacob hasta que se desangrara.
-¡MENTIROSO!-
-Eleanor, ¡basta! ¡Tranquilízate!- Seth…
Me solté del agarre de los brazos y me dí vuelta para ver a Seth a los ojos… para verlo y que se diera cuenta de cuanto lo odiaba en ese momento.
-¡Y TÚ! ¡NO ME DIGAS QUE ME TRANQUILICE!... ¡NO PUEDO CREERLO!... ¡TE ODIO!- Comencé a pegarle en el pecho… sintiendo el dolor en su mirada… en mi corazón.
Y era peor que cualquier cosa…
Pero en ese momento lo odiaba…
Lo odiaba tanto.
Entonces el dolor que yo sentía al lastimarlo, fue tan fuerte que dejé de golpearlo…
Y corrí…
Corrí lo más rápido que pude a cualquier dirección…
Quería estar sola y romper cosas…
Quería gritar y gritar y gritar por horas…
Quería matar a alguien…
Bueno, creo que el "Te odio" fue super extremo pero les juro que cuando escribia eso me daba tanta bronca que quería poner que acuchillaba a Jacob y lo miraba desangrase con una sonrisa en su cara jajaja...
Aca vemos lo que sería "la ultima parte del fic"... quedan muchos capitulos igual... y espero que les guste mucho.
ME MERESCO MAS DE 10 REVIEWS POR EL CAPITULASO DE HOY :D
jajaja...
MUCHISIMAS GRACIAS por todos los reviews que me dejaron! Chicas son las mejores... les juro :)
Y más que nada GRAAAACIAAAS a Mica Lautner y Teamwolfs por ser ASII de copadas y ayudarme siempre: LAS ADORO CHICAS! GRACIAS POR HACERME EL DIA MAS FELIZ :D
las quiero muchisimo a todas
Lau.
PD: BARILOO BARILOO NOS VAMO' A BARILOOO! (si, el año que viene u.u jajaa pero quiero irme YAAAAAAA)
