Cap. 44

No hay igual

El muchacho se había olvidado completamente a que había venido y donde estaba, ella había olvidado que debía odiarlo y solo sentían, besaba su cuello como si su vida dependiera de ello, -Espera, -murmuro Asuka no podía desabrochar el maldito cinturón con una sola mano. Kensuke no le hizo caso, había avanzado demasiado para poder detenerse, succiono sus labios… Haciéndola olvidar cualquier intento de querer detenerlo.

La puerta que resonó en la sala lo hizo separarse bruscamente de Asuka, cuando esta finalmente había logrado poder desabrochar su cinturón.

Había hecho efecto en él como un molesto detonante volviéndolo a la realidad, ¿Qué rayos le pasaba? La señorita Misato estaba en la habitación de al lado, y lo que era peor aún, ¿Asuka deseaba ganar a como diera lugar?, ¿o él pensaba aprovecharse de eso?

Se paso ambas manos por la cabeza alborotándose el cabello, sin saber qué hacer, se atrevió a mirarla, aun sin sus gafas a pesar de la borrosidad pudo ver que ella lo observaba con cara de confusión y extrañeza, con los labios rojos e hinchados, respirando entrecortadamente igual que él. Se abrocho su cinturón otra vez y recogió el suéter del suelo.

-¿Pero que te has creído?, ¡no puedes entrar a mi cuarto seducirme y luego largarte! -Se cruzo de brazos recostándose de la puerta.

- Devuélveme mis lentes, -ella noto que aun tenía sus lentes en una mano, -No voy aprovecharme de ti. -dijo mientras se ponía el suéter.

Y había sido una decisión muy difícil, quizás la más difícil que había tomado, porque la deseaba como nunca, como a nadie, y esa era su única oportunidad de estar con Asuka, pero no iba hacerle el amor para luego irse y que ella pensara que la había usado.

Asuka al escucharlo arrugo la frente, él definitivamente se estaba burlando de ella, seducirla y luego dejarla con las ganas, era una estupenda forma de vengarse. ¿Cómo no se le ocurrió a ella?

-¡No voy a devolverte nada! -respondió de malhumor.

-No lo hagas más difícil, devuélveme mis lentes. -Pidió ya sin mucha convicción, ella los empuño, -Ves por eso es que tu y yo no podemos estar juntos, todo te lo tomas a juego.

-¡No es verdad! -Protesto con terquedad, -¿Sabes qué?, ¡no me importa piensa lo que te dé la gana!, ¡tómalos y ya lárgate! -Le devolvió los lentes de mala gana y se aparto de la puerta.

-¿Si? hacer una competencia para recuperarme, debe ser algo muy serio para ti, -dijo irónico, tomo el dibujo que se le había deslizado de sus manos minutos atrás.

Cuando Kensuke salió del cuarto se topo en la sala con Shinji que parecía muy enojado, no se tomo la molestia en preguntarle, que le pasaba, como tampoco se la tomo en responder las preguntas que este le hizo cuando lo vio. Abrió la puerta y salió a la calle. Asuka camino despacio hasta su cama y se acostó en ella, tomo una almohada y la lanzo contra la puerta, miro el techo y repaso el momento, varias veces.

-¡Un momento! -Salto como un resalte de la cama.

Se puso una blusa y salió del cuarto iba a matar a Hikari, cuando salió vio a Shinji en la sala, le grito un par de cosas por ese portazo, Shinji solo se limito a mirarla en silencio.

Hikari en su casa, preparaba galletas, ella y sus hermanas habían limpiado la casa para recibir a los amigas de Nozomi, cuando la alemana se presento en su casa.

-¿Dónde diablos esta tu hermana? -le pregunto con brusquedad a Kodama que fue la que tuvo la mala suerte de abrir la puerta. Asuka pasó hasta la sala sin esperar a ser invitada.

-Hola, ella está en su cuarto, fue a cambiarse. -fue la respuesta asustada de la chica que se parecía mucho a su hermana.

La pelirroja se dirigió al cuarto y se cruzo por el camino con la pequeña Nozomi, que al verla con cara de asesina en serie, se aparto de su camino con rapidez antes de ser atropellada.

-¡Asuka!. -exclamo Hikari sorprendida cuando la pelirroja irrumpió en su cuarto repentinamente, -me asustaste.

-¡Miserable traidora!, -le grito, -¡cómo pudiste decirle a Kensuke lo del reto!, esta si que no te la perdono, sucia traidora. -mascullo al tiempo que la abofeteaba.

-¡No fui yo te lo juro! ¡No fui yo! -se defendió asustada tocándose la mejilla enrojecida.

-JA.., ¿ENTONCES FUI YO? ARRUINASTE MI ÚNICA OPORTUNIDAD, -le grito, caminando de un lado para el otro apretando los puños. -y dices que eres mi amiga, ¿Por qué lo hiciste?.., no déjame adivinar., fue por tu estúpida moral ¿verdad? Y NO TE IMPORTO HUNDIRME

-Él ya lo sabía. -Respondió la castaña cuando Asuka se detuvo para respirar.

-¿CÓMO? la única forma de que lo supiera es que TU SE LO CONTARAS.

-PUES NO, SACO SUS PROPIAS CONCLUSIONES ASUKA, ¿ACASO CREES QUE TODOS A TU ALREDEDOR SON IDIOTAS? -le grito Hikari, Asuka se sorprendió por esa reacción. -crees que no le parecería raro que de pronto comenzaras a acosarlo para que volvieran. KENSUKE NO ES TONTO.

Asuka la miro con furia, ¿y si Hikari tenía razón? ¿Y si Kensuke sabía todo desde el principio?, se sintió mal por eso. Estaba perdida, nunca tuvo realmente una oportunidad, Kensuke era demasiado gentil como para contarle que lo sabía todo. ¡Atrahlen! Camino hacia la puerta y se detuvo en ella.

-Lamento haberte golpeado. -Se disculpo con sinceridad, no quería perder también a su mejor amiga en el mismo día.

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La primera vez que Shinji Ikari fue al apartamento de Rei había visto que la chica vivía en una especie de cuarto con paredes sin pintar, una cama, una silla y una mesa. Nada más sencillo y a la vez más deprimente.

Ahora que volvía al mismo lugar se sorprendió de encontrar la misma habitación solo que ahora no dada esa sensación de abandono, ahora parecía un lugar habitado. Lo que la hacía diferente no eran las paredes que seguían iguales, sino la presencia de nuevos objetos que no estaban antes, un televisor pequeño, una laptop.

El chico camino con un felino entre sus manos por la habitación recorriendo todo con la vista. Rei había bajado un momento y lo había dejado solo con los gatos. Vio una enciclopedia de arte que la muchacha tenía abierta en la página 359, se acerco y leyó algunas líneas salteadas "ampliación y reconstrucción, nuevas salas del museo el Museo Louvre toda una sensación para los artistas y los turistas".

Shinji se preguntaba qué otras cosas más desconocía de la muchacha, cuando la puerta se abrió y él pego un brinco alejándose del libro.

-Eh.., Rei estaba mirando por la ventana, parece que va a llover, espero que no porque no he traído un paraguas. -explico de forma atropellada.

-¿Ya comieron? -pregunto Rei cerrando la puerta tras de ella. Shinji noto que traía un paquete.

-Eh… Si, solo falta la hembra. ¿Y eso, un paquete de Nerv? -pregunto por sacar conversación, ella se dirigió a la cama y lo metió bajo esta.

-No.

-Ah.., bueno supongo que es personal, -comento avergonzado.

-Supongo que si, -Contesto seria. Preguntándose cuanto más se quedaría Shinji, quería saber lo que había dentro del paquete.

Shinji se puso a jugar con los felinos, lo observo en silencio y luego se sentó en la cama, Shinji no dejaba de sentirse como un intruso, era una presión enorme para él tener que esforzarse en buscar un tema de conversación para romper los largos silencios que se hacían entre ellos.

-¿Les has puesto nombres?

-¿A quién? -pregunto distraída.

-A los gatos.

-No, yo los llamo gatos, -Shinji sonrío ante esa respuesta y Rei pensó que era extraño verle sonreír, -se irán pronto. -Agrego mirando hacia la ventana incomoda, estaba cero acostumbrada a compartir su espacio con otra persona y Shinji había invadido el suyo.

-Pero son tan pequeños. -se lamento

-¿Conoces a alguien que los quiera?

-No, pero podemos preguntar en la escuela, pero igual necesitan un nombre. -le aconsejo.

A Rei ese asunto le era indiferente, minutos después Shinji se fue. Rei saco el paquete y lo abrió. Kail le había contado la historia de un artista muy pobre que pintaba en las plazas de París, a cambio de dinero, según el chico el viejo parecía un mendigo pero tenía gran talento, Rei le había hecho saber al muchacho su deseo por ver alguna de sus obras.

Abrió la carta que venía con el paquete.

¡Hola cenicienta!, sé que me dijiste que te

Enviara una foto por e-mail, pero me pareció mucho

mejor ayudar al pobre hombre, creo que el lienzo

merece estar pegado en la pared de tu apartamento, fue

muy difícil escoger entre tantas obras. Espero no haber

elegido mal.

Tomo el lienzo con ambas manos, tenía razón, él artista tenía una técnica limpia, trabajaba los contrastes de colores mucho mejor que ella, prevalecían el uso de las líneas abiertas. Parecía una ciudad rodeada de Aves que huían de esta, el estilo era abstraccionismo geométrico con colores muy vivos.

Pero no podía colocarlo en la pared porque antes tendría que clavar un clavo en ella, así que dejo el cuadro en una esquina en el suelo.

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Ya habían pasado varios días desde el incidente con Kensuke y su amiga Hikari, la castaña no sabía que había pasado entre ambos chicos, pues Asuka esta vez no le había contado nada, de hecho Hikari creía que Asuka ya no confiaba en ella y eso le dolía.

La pelirroja se mantenía distante, no quería salir a ningún lado, siempre que la invitaba a su casa, tenía una escusa para no poder ir y según Shinji ella solo salía de su cuarto para ir a la escuela o Nerv.

-Voy a terminar con Touji. -le dijo Hikari a la alemana cuando estaban en la habitación de la pelirroja. Con la escusa de que su computadora estaba dañada había logrado que Asuka la dejara entrar en su cuarto.

-Aja -escucho que respondió la pelirroja.

-¿No me escuchaste? ¡Voy a terminar con Touji!. -repitió llamando su atención.

-¿Si? -dejo la revista para mirarla absolutamente perpleja. -¿otra vez? ¿Ahora que te hizo el idiota?

-Me he cansado de esperar a que cambie su actitud, es como un circulo se repite una y otra vez, cuando cree que me tiene segura me abandona, se olvida de mi y prefiere estar con sus amigos o con su equipo, y ahora que le dieron el titulo de capitán del equipo de basketball, es peor.

Asuka levanto ambas cejas al escucharla desahogarse y luego volvió su atención a la revista, dudaba de que fuera verdad, últimamente Hikari solo buscaba llamar su atención de cualquier forma.

-¿No me dirás nada? -le pregunto su amiga, Asuka la miro fastidiada.

-Tú ya sabias como era Suzuhara ¿ahora pretendes que cambie por ti? Y si lo hace ¿Qué?, valoras ese cambio o solo creerás que finge para que estés con él. -La castaña la miro asombrada.

-Pensé que Touji te caía mal.

-Y así es, pero es tu decisión no la mía, no me pidas consejos -Respondió con simpleza.

"Su decisión, la había dejado más confundida". Hikari continúo con sus deberes y Asuka en su cama continuo con la revista. La castaña miraba cada cierto tiempo a la pelirroja, ella seguía poniéndose el reloj que Kensuke le había regalado, aun tenía el calendario en la pared con la fecha 22 de Enero marcada con un corazón, su aniversario, lo sabía porque la pelirroja se lo había contado. Y aun no lo eliminaba de sus contactos en ninguna de sus páginas sociales. Hikari se sintió indignada, a ella que no le hizo nada, la trataba con frialdad y Kensuke seguía conservando su lugar a pesar de todo.

-Sabes, deberías conocer a otros chicos, Kensuke no vale la pena, no te merece, es un idiota, ingrato y se cree dueño de la verdad, ni siquiera es…

-¡Cállate Hikari! -la interrumpió de manera tajante, la única que tenía derecho a hablar mal de Kensuke era ella. Hikari enmudeció al instante, -¡dijiste que tenía que hacer algo, pues ve!

-¿Me estas corriendo? -le pregunto perpleja.

-¡Sí!. -Contesto con voz firme, estaba cansada de que su amiga no la dejara sola, no quería ayuda, no quería compañía, no quería que nadie le hablara, ¿es que no podía entender eso?

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La gente que Nerv la había estado siguiéndola a todas partes durante dos semanas, Rei solo fingía no darse cuenta de ese detalle. La doctora Ritsuko Akagi, la había interrogado un par de veces, queriendo saber si en realidad se estaba tomando la cantidad de fármacos que ella le había recetado.

Rei la había escuchado mencionarle algo al comandante Ikari, de la posibilidad de internarla de nuevo en Nerv. La chica se sintió espantada, a ese lugar horrible no quería volver. Afortunadamente al comandante pareció no interesarle la idea de la doctora o por lo menos eso le pareció a la piloto.

Hace dos semanas

-Rei se me ha informado que has estado inscrita en una institución donde se realizan cursos, ¿es eso verdad? -le pregunto el comandante Ikari

-Es cierto, -contesto con voz monocorde, preguntándose para que se lo preguntaba si ya debía tener un informe completo de todo lo que había hecho en los últimos meses.

-Creí que ya sabias que no puedes distraerte del objetivo. ¿Cuál es tu única misión?

-Destruir a todos los ángeles, señor. -Respondió automática.

-Eso es, mantén esa actitud y todo ira bien, ¡No te distraigas con tonterías!. -le ordeno, las puertas del ascensor se abrieron y el Comandante Ikari salió, Rei miro la espalda del hombre con rabia, por primera vez había sentido otra cosa que no fuera admiración hacia él.

Dos semanas después, la profesora que tenia donde antes veía el curso le había mandado a avisar con Kensuke que fuera, porque le iba a entregar su certificado aun así ella no hubiese terminado el curso, según la profesora lo merecía.

¿Lo merecía? Nunca nadie empleo esas palabras para referirse a ella, ¿en realidad lo merecía? ¿O solo lo decía por cortesía?

Llego al instituto algo paranoica, había logrado burlar a los espías, no sabía porque estaba actuando de esa forma, no quería incumplir las órdenes del Comandante Ikari, jamás lo había desobedecido en algo, y se sentía culpable por eso.

Pero aun así estaba allí, quería ver ese diploma, ver su nombre escrito en el, antes de tener que destruirlo. Aun así decidió que lo más sensato era cumplir la orden, se devolviera a su apartamento antes de que los guardias de Nerv, notaran algo raro, o antes de que alguien conocido la viera.

-¡Ayamani! -escucho una voz conocida a sus espalda se volvió para mirarla.

-Profesora -murmuro, ahora sí que le resultaría difícil poder marcharse.

-Ven conmigo Ayanami.

Todo estaba igual como la última vez que estuvo allí, las paredes de vidrio tan limpias como siempre, el piso blanco impecable, los alumnos de música sentados en la placita practicando con sus instrumentos.

Varios de sus ex compañeros la saludaron de un "hola", otros le preguntaron que le había pasado. Dio la misma versión para todos, se mudaría de ciudad. No sabía de dónde saco la idea, pero recordó a la segunda elegida que era muy buena para inventar cosas.

Doblo el certificado en cuatro partes y se lo metió en un bolsillo de su uniforme, cuando se dirigía camino a la salida se encontró con Akaris Liu, la muchacha se apodera de su brazo impidiéndole huir, le pregunto por Kensuke, la piloto ya la suponía Akaris solo se le acercaba cuando quería estar, encontrar o hablar sobre Kensuke Aida. Al final nunca supo si hubo historia o no entre ellos, no se atrevió a preguntárselo porque temía que esta se encadenara y no la dejara irse.

La invito a una pijamada en su casa, y luego se fue al muy estilo de Akaris Liu, sin esperar respuesta, solo dijo que la pasaría buscando, Rei no se preocupo la chica ni siquiera sabía donde vivía ella.

Regreso a su apartamento pensando en cosa seria una pijamada, no era la primera vez que escuchaba esa palabra, había escuchado una vez a la delegada del salón invitar a dos compañeras de clases a una cosa de esas, tal vez era una comida. Cuando abrió la puerta los gatos la recibieron con un concierto a coro y sus peludas colas levantadas.

El domingo por la tarde Kensuke llego a su casa físicamente agotado, durante dos días seguidos había cavado suficientes hoyos, como para no querer volver a ver otro en su vida, tenía las manos llenas de dolorosas ampollas rotas. Pero había terminado con el jardín, ¡era libre!.

Saco de la nevera un trozo de Pizza campesina, que había escondido la noche anterior cuando sus dos amigos invadieron en su casa, lo metió en el horno microondas y sucio de tierra como estaba se sentó en el mueble sin ningún remordimiento. Era una suerte vivir solo, no había nadie para regañarlo, Encendió la Tv Ya averiguaría como Zotaki logro librarse del castigo. Pensó enfadado.

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-¿Qué pasa? ¿No te gusto el concierto? -le pregunto el chico al verla con la mirada perdida en su batido de fresas. -¡Asuka! ¿me estas escuchando? -le hizo señas con las manos para llamar su atención.

-Claro Kensuke. -contesto aburrida, moviendo la bebida con el pitillo.

-¿Como me has llamado? -pregunto el muchacho, ella parpadeo varias veces como si recién notara su presencia y esta no fuera de su agrado.

¿Qué rayos había dicho?, ¿lo había llamado Kensuke?, ¿o solo se había imaginado que lo decía?, miro al chico que no tenia buena cara y comprobó sus sospechas.

-¡Kétchup! que está claro que esto no es Kétchup -se apresuro a responder tomando la salsa de tomate que estaba en la mesa, el chico la miro como si estuviese loca, pero no insistió.

La pelirroja había pasado la mitad del tiempo criticando al chico y la otra mitad comparándolo con Kensuke, era algo involuntario no podía dejar de hacerlo, y ahora se sentía culpable, había traicionado sus propios sentimientos.

-¿No te gusto el concierto? no te ves muy feliz. -le pregunto el chico tocando su mano en un gesto para llamar su atención, pero Asuka la aparto con brusquedad, no había dejado que el chico le pusiera un dedo encima. Y tuvo ganas de gritarle por hacerlo.

-¡Claro que si!, ¡ver cantar a una manada de gorilas!, ¡a sido perfecto!, me deja alucinando, en serio, -se mofo, él la miro avergonzado sin saber que decir, -¡yo me marcho!, -anuncio levantándose para irse y salió de la cafetería dejando al chico perplejo.

Y luego volvió a entrar, el muchacho la miro más sorprendido aun. Volvió a sentarse en la mesa. Después de lo que paso con Zotaki era mejor aclarar las cosas.

-Oye tu, no tengo nada en contra de ti, en serio, no te conozco, como para decir un montón de cosas lindas sobre ti, para hacerte sentir mejor.

-Pe.. Pero..,

Iba hablar él, pero ella continuo.

-Pero Hannah Koise, si, ella si podría decir cosas lindas sobre ti, a ella si le gustaría salir, yo no estoy disponible. -Él la miro completamente asombrado de toda esa extraña situación.

Salió a la calle y miro el cielo despejado ya era de noche, las estrellas plateadas brillaban unas más que otras. Era plenamente consciente de que podía llegar hasta a su vejes engañándose, pero tenía que ser sincera consigo misma, habían cosas que no podía hacer. Tomo un taxi para irse a su casa.

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Después de ver en DVD un maratón de Naruto y Dragón ball Z, miro su reloj sorprendido de la hora ya se había hecho de noche, se baño se puso su pijama volvió a comer y se acostó a dormir, pero su amigo Touji lo llamo por teléfono para decirle que Hikari había terminado con él.

-Lo siento amigo pero no se que mas decirte, creo que ya te lo esperabas ¿no?

-¡Claro que no!, ¡pensé que estaba loca por mi!.

-La descuidas demasiado ¿qué esperabas?, -dijo Kensuke bostezando.

-¿Ahora vas a regañarme tu también? ya Shinji me sermoneo.

-Aja, hablamos mañana, están tocando la puerta.

Corto la llamada, y se tumbo en la cama envolviéndose en las sabanas, pero apena cerró los ojos, su mentira se convirtió en verdad, fingió no escucharla, pero eso no disminuía el molesto sonido, así que salió de la cama de malhumor, le dolía cada músculo de su cuerpo. Abrió la puerta con brusquedad, para luego quedarse sin aliento ante la presencia de la pelirroja.

-Mentí cuando te dije que no me importaba lo que pensaras de mi, - hablo apenas él abrió la puerta. -si me importa, porque yo te amo. -Kensuke sintió que su corazón latía con demasiada fuerza. -Sé que es demasiado tarde para decirlo.., pero solo quería que lo supieras, porque me he arrepentido durante dos meses de no habértelo dicho antes, y no pasare el resto de mi vida lamentándome por no decirlo.

Asuka dio un paso a atrás con la mirada fija en él, luego se volvió y camino hacia el taxi que la esperaba, no esperaba nada de Kensuke, solo necesitaba decirlo. Y al hacerlo se sintió mucho mejor, estaba cerrado un capitulo es su vida. Kensuke parpadeo varias veces asombrado.

-¿Solo te irás? -le pregunto, ella se volvió para mirarlo.

-Se que no lo crees, y reconozco que me equivoque tanta veces que comprendo que no me creas, -él bajo las escaleritas de la puerta escuchándola y camino hasta quedar frente a ella. -una vez dijiste que solo querías escucharlo cuando lo sintiera en verdad, te digo ahora, que no te lo diría sino fuera la verdad.

Kensuke la miro asimilando cada palabra, él creía que Asuka lo odiaba desde que se negó a estar con ella. Por eso la presencia de Asuka lo había tomado por sorpresa. Y la sinceridad de sus palabras lo había dejado desarmado, tenía la sensación de que ella de alguna forma se estaba despidiendo pero esta vez seria definitivo, se froto la frente estresado sin saber que pensar, su cerebro parecía haberse paralizado y no sabía que debía hacer.

-¡Oiga señorita! ¿Se va o se queda?, -grito el taxista sonando la bocina, -¡no me hablo nada de tener que esperar!, ¡tendrá que pagarme más por eso!

Ambos chicos lo miraron, Kensuke frunció el ceño al ver a un tipo barbudo y con aspecto de haberse escapado de alguna prisión. Asuka miro una vez más a Kensuke y como él seguía sin pronunciar palabra alguna, se giro en redondo para irse. Kensuke volvió su atención a ella y la agarro del antebrazo para detenerla, haciéndola quedar frente a él nuevamente, ella esquivo su mirada, si él comenzaba llamarla mentirosa, no creía poder reprimir las ganas llorar, estaba muy cansada para hacerlo, Kensuke se digo internamente que tenía que decir algo.

-Yo también me equivoque contigo, fui muy injusto y te pido disculpas por eso, -ella levanto una ceja incrédula ese gesto hizo que Kensuke se asustara un poco, tuvo que tomarse varios segundo antes de continuar. Agarro la mano de Asuka y ella lo miro.

-Yo nunca te olvide Asuka, -el corazón de Asuka comenzó latir con fuerza, -Aun no es tarde, ¿qué dices si lo intentamos?, -sonrío y Asuka creyó que sus dientes eras demasiado blancos, -¿quieres ser mi novia linda otra vez? -Le pregunto en tono juguetón, mientras se preparaba mentalmente para un rotundo no, porque aunque ella lo quisiera, también era demasiado orgullosa.

Ella se ruborizo y miro al taxista que los miraba, fastidiado de tener que esperar, Asuka no quería publico ya de por si la escena le resultaba vergonzosa, como para también tener testigos.

Kensuke pensó que a ella debía resultarle patético era la segunda vez que le pedía que fuera su novia, la primera se lo grito en la escuela y ahora lo hacía con su pijama y con sus pantuflas de Spiderman. "Una peor que la otra"

-Solo si te quitas esas ridículas pantuflas. -contesto medio burlona, Kensuke sonrío aliviado y feliz, "eso viniendo de Asuka, era un indiscutible sí". Ella sonrío.

-Bueno.., ya sabes que soy algo egocéntrico, -se rasco la cabeza avergonzado mirando sus pies, -Pero dame un minuto me cambio de ropa y te acompaño a tu casa, ese tipo no me inspira nada de confianza. -agrego mirando al chofer que encendía un cigarrillo. -¿Cómo fue que terminaste subiéndote en ese taxi?

-Bueno querido, no tenia elección, fue el único que quiso entrar a este vecindario de noche, además yo estaba muy lejos de aquí, -Explico frotándose las manos por causa de la brisa fría y húmeda, -ve a cambiarte -lo apuro, Kensuke entro a la casa pensando en que debía recordar darle las gracias al chofer, ya no le caía mal.


Nota: hasta que por fin llegan a este capítulo jajaja… Hace tiempo que lo había escrito pero ayer mismo lo cambien, así soy, escribo algo y luego no lo uso, esta vez cambie el final.

No revelare nada del próximo capítulo :-) no tengo tiempo, tengo que diseñar un plano seriado, que fastidio, gracias por leer y chaito.