Bueno bueno bueno, queridos lectores de mi vida
Sé que os he tenido abandonados durante mucho tiempo, más de 3 meses, pero como algunos sabréis, me mudé a Londres y bueno, digamos que ha sido un tiempo de conocimiento de mi misma y en el que la inspiración me abandonó.
Ahora ya he vuelto, si, tan rápido, pero digamos que el sueño londinense no era como esperaba, y aunque he vivido muchas cosas buenas, a veces el tener un trabajo no compensa todo lo demás.
Pero en fin, no os voy a contar por aquí mi vida porque después de tanto tiempo estaréis ansiosos.
Os cuento, mi idea principal era acabar este fic antes de marcharme, pero cómo sabéis no fue así, y en este tiempo, y después de pensarlo mucho, voy a seguir este fic de manera diferente a mi idea principal de acabarlo con varios capítulos en forma de epílogo, así que la aventura de nuestras dos protagonistas va a seguir un poco más, tengo una idea bastante clara de por donde va a ir la cosa, así que espero que no me abandone la inspiración y pueda realizarlo de manera que os guste =)
Y sin más dilación, os dejo con el siguiente capitulo de Mi historia, espero vuestras Reviews, ya que después de tanto tiempo habéis tenido mucho para pensar que decirme.
Un besazo enorme
ENJOY!
Capítulo 54
Abrí los ojos lentamente, y simplemente con ver la visión que tenía al lado, una sonrisa atravesó mi rostro. Kate yacía durmiendo relajadamente, con su mano derecha recostada sobre mi pecho, dejándome contemplar el anillo de compromiso colocado en su dedo anular. Su mano subía y bajada acompasada con mi profunda respiración, y mi sonrisa se ampliaba por segundos.
Me sentía feliz, inmensamente feliz, hacía ya un día que habíamos vuelto de nuestro viaje, y en pocas horas, tocaba volver a comisaría y seguramente, tener que contestar las preguntas de mis amigos y compañeros cotillas sobre porque Beckett llevaba un anillo, pero como he dicho, en ese momento era tan feliz que todo lo que ocurriera fuera de esa cama no podía importarme menos.
Sus preciosos ojos verdes empezaron a abrirse acompañados de una sonrisa y un pequeño suspiro.
- Buenos días mi princesa prometida – dije sin dejar de sonreír.
- No – dijo escondiendo adorablemente su rostro debajo de la almohada.
- ¿No? – levanté una ceja en señal de confusión.
- Si me despierto quiere decir que toca volver a la realidad, y no quiero – dijo con la voz ahogada por la almohada.
- Hey – dije alcanzando su barbilla con mi mano y haciendo que sacara la cabeza de debajo de la almohada – no te preocupes por nada Kate, ahora, y espero que siempre, yo soy tu realidad – dije ofreciéndole mi mayor sonrisa.
- Tienes razón – acercó sus labios a los míos y me dio el más dulce de los besos – buenos días cariño.
Nos desperezamos entre besos, y después de desayunar y de una intensa ducha, nos fuimos hacia la comisaría.
Cuando llegamos, la Capitán Gates nos hizo entrar directamente a su despacho.
- Buenos días detectives – dijo indicándonos que nos sentáramos – me alegro de tenerlas de vuelta.
Pude ver perfectamente como sus ojos se desviaban durante unos segundos hacia el anillo que le había regalado a Beckett, cerré los ojos esperando su reacción.
- Espero que estás pequeñas vacaciones hayan sido fructíferas para ambas y hayan descansado lo necesario para volver a la acción – dijo con lo que me pareció una leve sonrisa, sorprendiéndome.
- Sí señor, lo haremos lo mejor que sabemos – dijo Kate haciendo que la mirara y sonriera.
- Detective Castle – Gates profundizó su voz consiguiendo que la mirara expectante y algo atemorizada – espero que sea capaz de dejar todo lo malo que pasó en el pasado y vuelva a ser usted al cien por cien.
- Sí señor, se lo aseguro – afirmé rotundamente.
- Dicho esto, pueden volver a sus respectivos puestos, ya saben que el crimen nunca descansa y puede entrar un caso en cualquier momento, sus compañeros las pondrán al día de lo que ha ocurrido durante su ausencia.
- Gracias señor – dijimos ambas levantándonos a la vez dispuestas a salir por la puerta del despacho de Gates.
- Por cierto detectives – dijo haciendo que las dos nos paráramos de golpe y volviéramos a mirarla – felicidades – una seria sonrisa se dibujó en su rostro justo antes de indicarnos con un gesto de cabeza que podíamos seguir nuestro paso.
Beckett y yo nos miramos sorprendidas al salir, sin saber muy bien que decir ni como tomarnos la felicitación de la capitán.
- Bueno, bueno, cualquiera diría que volvéis de vacaciones, menudas caras – comentó Javi al ver nuestra expresión de sorpresa.
- Perdona ¿qué? – le pregunté.
- ¿Qué os ha dicho Gates? Parece que hayáis visto un fantasma – dijo Javi riéndose.
- ¡Oh dios mío! – exclamó de golpe Ryan haciendo que los tres nos giráramos a mirarlo - ¡No me lo puedo creer! – siguió exclamando mientras se acercaba a Beckett y le cogía la mano para verla de más cerca.
- ¿Qué pasa bro? ¿A que vienen esos gritos? – preguntó Javi sin entender nada.
Beckett no sabía dónde meterse ante la exagerada reacción de Ryan.
- Shhhhhhhhhhh, quieres bajar la voz Kevin, se va a enterar toda la comisaria – le ordené bajando el tono de mi voz.
- ¿Alguien me puede explicar lo que está pasando? Porque no lo pillo – preguntó Javi de nuevo algo más molesto.
- El anillo tío, esto es un anillo de compromiso – dijo señalando el anillo sin soltar la mano de Kate.
- ¿Qué? – Javi me miró con los ojos abiertos de par en par - ¿Le has pedido matrimonio? – susurró sin poder creérselo.
- ¿Yo? No sé a qué te refieres Espo – intenté disimular ante Ryan.
- Oh vamos Rose, Kevin lo sabe desde hace tiempo, sois las dos peores actrices del mundo.
- Es verdad, lo de disimular no es lo vuestro – dijo Ryan encogiéndose de hombros y riéndose.
Kate puso una mueca de no saber muy bien que decir, dejándome a mí toda la responsabilidad.
- Chicos, ¿podemos hablar de esto en otro momento y fuera de la comisaria? – dije intentando sacarle hierro al asunto.
- Os habéis prometido y pretendes que yo, tu compañero y mejor amigo ¿no te pregunte? – preguntó Javi en tono de enfado.
- Pues yo… - no sabía muy bien cómo responderle.
- Espero que estén poniéndoles al día a sus compañeras – dijo Gates apareciendo de repente.
- Señor...en ello estamos – mintió Esposito.
- Eso espero, no quiero distracciones en el trabajo, de ningún tipo – dijo mirándonos a las dos, haciendo que tragara saliva sonoramente.
- Sí señor, no se preocupe, Esposito me estaba contando algo sobre el caso que tienen entre manos ¿verdad?
- Sí, si, por supuesto – dijo él evitando la mirada de la capitán.
Pude ver como a Kate se le escapaba una risita silenciosa y Ryan se iba hacia su mesa como si ahí no hubiera pasado nada.
Gates volvió a su despacho y yo me acerqué a mi compañero.
- Ves, será mejor que hablemos fuera, ya sabes que aquí las paredes tienen oídos – susurré.
- Vale, pero eso no quiere decir que no esté molesto – contestó también susurrando – vas a tener que contármelo todo con pelos y señales para compensarme- me guiñó el ojo vacilón y se fue a su mesa.
Entró un nuevo caso, el cuerpo sin vida de una chica había sido hallado en Kingston Park así que nos dirigimos los cuatro a investigar el caso.
Cuando terminó nuestro turno, seguíamos sin encontrar al asesino pero teníamos varias pistas que investigar al día siguiente. Aun así, decidimos ir a tomar algo a un bar cercano a la casa de Kate para contarles nuestra aventura en Irlanda y como el anillo de compromiso había acabado en su mano.
- Y bueno chicos, esa es la historia completa – finalicé al acabar nuestro relato ante la atenta mirada de mis dos compañeros, situados delante de nosotras en la mesa y de Beckett, que estaba justo sentada a mi lado.
- Vaya Castle, estás hecha toda una romántica – dijo Ryan visiblemente emocionado.
- No me esperaba esto de ti Rose, eres toda una caja de sorpresa – comentó Esposito poniendo su puntillita de humor.
- No sabes cuánto Javi – dijo Beckett que me miró con una amplia sonrisa cogiendo mi mano por encima de la mesa, haciendo que le devolviera la mirada y provocando que yo también sonriera.
- Ya era hora de que dejarais de esconderos delante nuestro – Ryan parecía realmente contento por nosotras.
- Y… ¿Cuándo es la boda? – preguntó de repente Javier, haciendo que escupiera la bebida que tenía en la boca y me atragantara.
- ¿Qué? – pregunté algo alterada cogiendo una servilleta para secarme la boca.
- Bueno, estáis prometidas ¿no? ¿Sabes cómo funcionan estas cosas Castle? – Javier levantó las cejas de forma divertida, sabiendo que nos estaba poniendo en un compromiso, definitivamente era su manera de vengarse por mi ausencia de contarle las cosas.
- Claro que sabemos cómo funcionan Esposito – dijo Kate al ver que yo no contestaba – pero aún es pronto, ni siquiera se lo he contado a mi padre.
- Ni yo a mi madre – hablé por fin.
- ¿Y a que esperáis? – preguntó interesado Ryan.
- Bueno…la verdad es que no lo he pensado, tampoco tenemos prisa, nos queremos, y eso es lo que importa ¿verdad? – dije mirando cómplice a Beckett, esperando una rápida contestación por su parte.
Ella me miró callada, ausente, como si estuviera pensando algo, tardando unos segundos en reaccionar.
- Eh…si si claro – sonrió y bajó la mirada.
La miré confundida, sin entender su reacción, me fijé en cómo soltaba un suspiro, como si por su cabeza rondara algo que no quisiera compartir delante de nuestros compañeros y amigos.
- Sólo espero una cosa Castle – dijo Javi cortando el tenso momento.
- ¿El qué? – pregunté interesada, dejando correr la extraña reacción de Beckett.
- Que me elijas como tu padrino – dijo sonriendo.
- Eso está hecho Espo, nadie podría ser mejor padrino que tú.
- Pero… ¿Tendré que prepararte una despedida de soltera con boys y todo eso? – puso una mueca de desagrado - ¿Y tendrá que ser conjunta? No sé muy bien cómo funciona esto – se rio haciendo que Ryan estallara en una carcajada.
- ¡Qué! – exclamé horrorizada – No, no, pues claro que no.
- Ufff, menos mal – mi mejor amigo soltó un soplido de alivio.
Kate seguía ausente, me fijé en su mirada perdida, pero preferí a que estuviéramos solas para preguntarle.
- Kate, ¿tú vas a querer un streaper? – preguntó de repente Kevin.
- ¿Qué? ¿Qué has dicho? Perdona, tenía la mente en otro lado – contestó Kate saliendo de su pequeño trance, provocando que yo frunciera el ceño sin entender que le pasaba.
- ¿Qué si vas a querer un streaper para tu despedida de soltera? – preguntó de nuevo Ryan, riéndose ante la cara de alucinación que estaba empezando a poner Beckett.
- Pues depende, si es conjunta no, si estoy yo sola…puede – dijo riéndose.
- ¡Pero qué! – abrí la boca de par en par, sin acabar de creerme lo que acababa de decir.
- Es broma cariño, solo lo he dicho para picarte – dijo acercándose a mí para besarme entre risas.
Le devolví el beso, y cuando nuestros labios se separaron, nos encontramos con la atenta mirada de mis dos amigos, que sonreían como bobos.
- ¿Ocurre algo? – pregunté divertida, intentando que reaccionaran.
Ryan y Espo se miraron, ambos carraspearon intentando disimular la emoción.
- No, nada, es que hacéis muy buena pareja, solo eso – dijo Esposito haciéndose el machito.
- Sí, sí, sólo eso – reafirmó Ryan.
- Parecíais dos colegialas mirando una película de Brad Pitt – dije haciendo que los dos pusieran una mueca de ofendidos.
- En serio chicas, me alegro mucho por vosotras, realmente se os ve muy felices juntas – Javi sonrió, dejando de lado su postura de macho y haciéndome ver de nuevo a ese mejor amigo tierno que tanto adoraba.
- Y yo me alegro de por fin poder hablar tranquilamente de esto, sin tener que cuchichear con Javi a vuestras espaldas.
- ¿Eso hacíais? – preguntó Beckett mordiéndose el carrillo por dentro.
- Menudas dos cotillas estáis hechas vosotros dos – dije riéndome a carcajadas.
- Perdona señorita Castle, pero aquí las que no sabéis disimular sois vosotras, el pobre Ryan solo podía hablarlo conmigo porque vosotras aún creíais que él no sabía nada – dijo vacilante Espo.
- Eso es cierto, cada vez que intentabais disimular, me dejabais más claro que estabais juntas – dijo Ryan afirmando con la cabeza.
- Pues vaya actrices de pacotilla que estamos hechas – dijo Kate mirándome y riéndose.
- Es que hay cosas que son imposibles de disimular, por ejemplo lo locamente enamorada que estoy de ti – dije poniendo mi brazo alrededor de su cuello, acercándome más a ella y besándola en la mejilla.
- Dais un poco de asco con tanto amor – dijo Javi haciendo que Ryan chocara su puño a la vez que los dos se reían, los tíos nunca dejaban de ser tíos.
- Cállate envidioso – dije retirando mi mirada un segundo de los ojos de Kate, los cuales llevaba contemplando un buen rato, para echarle una mueca de odio a mi mejor amigo e intentar alcanzar su brazo para darle un golpe de resignación.
En mi fallido intento de darle ese golpe a Espo, perdí el equilibrio de la silla, y aunque Beckett intentó agarrarme a tiempo, me caí de bruces al suelo. En vez de morirme de la vergüenza, me entró un ataque de risa y pude oír como mis amigos empezaban a reírse relajados al ver que estaba bien.
Cuando fui a levantarme, vi unos zapatos justo delante de mí. Alcé la vista para ver a quien pertenecían esos zapatos y mi corazón se paró por unos segundos. No podía creérmelo, era imposible que fuera él, debía haberme dado un buen golpe y estaba alucinando.
- ¿Gary?
¿Qué le pasará a Beckett?
Y lo más importante...¿Quién es Gary?
Más en el proximo capitulo, espero ansiosa vuestras reviews!
