Los personajes de esta historia no me pertenecen.
No obtengo ningún beneficio por subir capítulos.
Nota: esto contiene slash, love-stuff, sexo oral, masturbación y fantasías sexuales.
Disfrútalo~
Este capítulo se desarrolla en la serie Transformers Prime
Steve.
El único Vehicon que de verdad amaba a Starscream.
Estaba claro que todos los Vehicons morirían –literalmente– por su Lord; Starscream.
Pero todos querían interfaz con él, nadie buscaba una verdadera relación, un amor que fuera real; una relación de conjunx endura.
Eso era lo que Steve quería.
Quería poder estar al lado de Starscream, abrazarle, besarlo, consolarlo si algo malo pasaba, escucharlo si tenía algo que decir; ése simple Vehicon quería amarlo de la manera más pura de todas.
Aunque... no siempre fue así.
Hubo un tiempo que fue como los demás.
Siempre concentrando su mirada en las piernas y popa de Starscream; como los demás, queriendo tocar los sensibles alerones del líder de los Decepticons; como todos los Vehicons, deseando saber que tan apretada era su válvula; todos en la Némesis deseaban saberlo.
Cuando Steve pensaba en todo eso, no podía -ni quería- evitar imaginarse al seeker en las poseas más sensuales, su cuerpo y puerto lleno de sus lubricantes, gimiendo la designación del Vehicon.
Todo eso volvía a Steve loco, necesitaba liberar presión.
Pero no lo haría sólo por deshacerse de ese calor que emitían sus sistemas sexuales, si no por poder conectarse con Starscream... aún si era en sus fantasías.
Sus dígitos danzaron por su estómago, bajando hasta sus sistemas sexuales.
–Mmh~
Steve empezaba a calentarse.
En las duchas de la nave, después de una batalla contra los Autobots, todos los Vehicons se reunían a las afueras de la entrada principal.
La noticia había corrido por toda la nave en cuestión de nano-ciclos, todos habían dejado sus actividades para ir a las duchas.
¿Cuál era la gran noticia?
Todos se empujaban, queriendo tener la mejor vista.
¡Starscream estaba ahí!
Él seeker se veía tan sexy; por sus alerones corría en agua y la espuma, la esponja que recorría sus caderas y pecho, las garras del mismo Starscream que enjuagaban su cuerpo.
Para pocos, era una simple ducha, pero para los Vehicons era todo un espectáculo.
Pero frente a toda la armada Vehicon, se encontraba el más valiente de todos; Steve.
Veía como su maestro se mojaba bajo la regadera, deseaba con fervor ser una gota de agua para recorrer ese hermoso cuerpo.
Sin darse cuenta, comenzó a caminar hacía el seeker, claro estaba, que los demás Vehicons intentaron hacer que Steve no hiciera una estupidez.
Puesto que no querían que el espectáculo durase tan poco.
Susurraban su designación, en un vano intentó hacerlo entrar en razón y alejarse lo más rápido de Starscream.
Pero Steve estaba embobado, se acercaba demasiado a Starscream.
A tan sólo un metro del mech plateado, cuando un Vehicon gritó.
–¡Steve! –rápidamente el soldado se arrepintió.
Muchos corrieron lejos, pero los más valientes se quedaron a observar lo que Starscream le haría a su amigo.
Starscream se giró, se sorprendió al ver a un Vehicon tan cerca.
–¿Quién er...?! ¡Argh! –el seeker fue estampado contra la pared.
Starscream iba a replicar por el duro acto, girándose para demostrar una feroz mueca de furia, pero el Vehicon parecía no inmutarse por la rabia de su líder.
Steve lo miró a los ópticos.
Ese simple gesto hizo que Starscream se sonrojará, no podía leer la mirada del Vehicon.
–¿S-Steve? –musitó el seeker un poco sorprendido–. ¡Quítate de encima!
Sin decir nada una sola palabra, él Vehicon bajo sus servos al sistema interfaz del seeker.
–¡Steve! –gruñó la designación del Vehicon nuevamente–. ¡Suéltame o voy a...!
El Con violeta ronroneo cerca de los receptores de audio de su comandante.
–¿O sí no qué? ¿Va a castigarme? –le susurró Steve de manera seductora–. Quiero divertirme con usted, comandante.
El seeker sentía cómo sus cables dermales se calentaban, sentía cómo el servo de Steve se movía frotándose contra su –aún– cerrado chasis pélvico.
–Nghh... Suéltame, te lo ordenó Steve.
El Vehicon dejo de tocarlo, era gracioso ver como Starscream pedía que lo dejará, pero su popa se frotaba contra su equipo de interfaz.
–Steve –gimió el jet un poco avergonzado–. Quiero qué... ¡Ah!
Sentía un pesor entre sus muslos, algo grande; grande y bastante largo.
Lentamente giró su procesador para observar que era lo que había ahí.
Grande, voluptuoso, largo.
Un cable en escalas de colores grises y plateados, con luminiscencias violetas; se podría decir que ese pico no tenía ningún MOD, al parecer el Vehicon la tenía grande desde su construcción, bastante largo, y a decir verdad se veía grueso, todo un poderoso cañón.
–¿¡S-Steve?! –el segundo al mando gritó en sorpresa, no se esperaba algo como eso, y menos viniendo de un Vehicon.
–¿Le impresiona comandante? –el Vehicon sonreía para sus adentros, había logrado captar la atención del seeker–. ¿No le gustaría probar un poco?
Se vale soñar un poco, hacerte sentir en los cielos, para no caer de nuevo en nuestra triste realidad.
Y que divertido era usar la imaginación para cosas como aquellas.
Para todos los mechs, su más grande orgullo debía ser su zona íntima, la mayoría tenían el cable a su estatus "promedio", estaba claro que no se podía tener algo "más bajo del promedio" pero, -claro que existen 'peros', es un dato importante– habían mechs que tenían mutaciones en su Cy o en su estructura.
Por eso habían mechs que tenían picos aún más grandes y más gruesos que la mayoría.
Y no estaba mal, al contrario, al momento de interfaz física la pareja se llevaba una grata sensación.
Desgraciadamente, no todos los mechs son así.
Pero no había por qué desanimarse, la existencia de MODS para poder hacer un cable de interfaz más grande, aunque la única manera es que fuese un doctor que pudiera hacer dicha cirugía.
Claro que Knock Out sabía hacer esa cirugía, pero simplemente era demasiado costosa y Steve no tenía ni un solo crédito.
Así que Steve ahogaba ese sentimiento de inferioridad hacía mechs como lo eran Breakdown, Dreadwing, Shockwave y Megatron.
Por qué bueno, ellos si eran mechs sumamente grandes.
Y cambiando un poco de tema, nos referimos a Steve.
Él, bueno, es un mech promedio, así que él, en sus más retorcidos sueños y encuentros con Starscream en su mundo onírico, Steve si la tiene grande.
Starscream gemía y gritaba frenéticamente, el enorme pico de Steve se frotaba entre sus muslos; excitándolo.
–¡Ah, Steve! –gemía su designación.
–Lord Starscream –gemía igualmente, le excitaba demasiado el escuchar la voz extasiada del seeker.
–Me... Métemela, quieto sentirte.
Y estaba claro que el Vehicon no se iba a negar.
Con un servo empujo al seeker contra el muro, manteniéndolo con firmeza.
Mientras que su servo libre separaba un poco las piernas del seeker.
–¡Ah, ah! –el seeker intentaba mirar que, hacia el Vehicon, pero se arrepintió al momento.
Justo en el momento Steve iba a meter su cable.
–¡No seas brusco! –grito al sentir la punta adentrarse en su puerto.
Para los demás Vehicons, lo que veían, era su sueño inalcanzable.
Se sentían celosos de Steve.
Deseaban con fervor el poder hacer lo mismo con Starscream, por que, por favor, todos en la Némesis deseaban tener interfaz con el egocéntrico líder Decepticon.
Estaba de más decir que Starscream había sido muy bien construido, ese sensual cuerpo y esa estilizada figura hacían que más de uno dejara sus actividades por tan solo ver como Starscream contoneaba la cintura al caminar.
–¡Nghh, Steve!
Y ese grito fue lo que reventó la burbuja de los demás Vehicons, haciéndolos mirar hacia la pareja.
–Nghh... nghh...
Aun no entraba por completo, que frustrante era para Starscream, él quería sentirlo completo.
Con un rápido movimiento, el seeker empujo su popa, soltando un grito desgarrador.
Aunque, el dolor había valido completamente la pena.
–¡Ja! –grito en victoria–. Quiero que me des duro, sweetspark.
–Con gusto, Lord Starscream.
Steve no se iba a contener, las ganas de yacer junto al jet plateado iban en aumento, y aún más si su Lord quería tenerlo también.
Las embestidas empezaron rápidas, descontroladas, duraron varios mini-ciclos así.
–¡Steve, ya no aguanto... Ah!
–¡Starscream, ah!
–¡Steve, Steve...! –su voz se hacía cada vez más lejana.
Tan lejana.
–¡STEVE! –grito Starscream por su com-link, no se escuchaba nada contento.
–¿Ah?
–¿¡Para que me llamaste?!
–¿Disculpe?
–Sí, no te hagas el gracioso, llevas medio nano-ciclo jadeando por mi línea, si es otra broma de ustedes los Vehicons me la van a pagar caro.
–No mi Lord, yo no...
–¡Silencio! Y no quiero más bromitas, ¿¡entendido, Steve?!
El seeker había cortado la comunicación antes de darle tiempo a contestar.
–... sí.
Miro a su alrededor; seguía en su habitación.
Sus servos estaban manchados de lubricantes, su litera y estómago también.
Suspiro en derrota, que difícil era que Starscream le llegara a amar.
Pero, al menos le había recordado su designación, ¡la había repetido dos veces!
Eso era un logro.
Ahora debía pedir un milagro a Primus para poder acercarse un poco más a Starscream.
A ambos les debía este One-Shot y sí, una disculpa, no era mi intención dejarlos sin capítulos de TF SLASH
No olviden dejar sus reviews
Dva Out
