¡Y volví de entre los muertos!
Espero que haya alguien aqui que aún quiera leer la historia...si no pues ni modos.
Yo sé que me ausente bastante, pero no sabí como hacer esta capítulo. Así que espero que les guste lo que hice. Ahmmm, este no es final. Falta un capítulo y todo termina. Espero tenerlo para antes de que empiece mi semestre. (Cruzen los dedos)
En fin, agradezco su espera y es recompensada por un súper capítulo. (escribe 10 hojas...) Esta emocionante y se enfoca en muchas cosas. :) Por cierto, verán la decisión de Nessie entre Jacob o Ángel. :)
Disfrutenlo!
Capítulo 51.- ¿Final?
Me acerque rápidamente a la camilla, y me concentre en tratar de calmar a mi mamá. Sabía que no era momento para preguntas, pero no pude no notar que Rosalie y Alice no estaban aquí.
—¿Dónde está Rosalie o Alice? — pregunte mientras pasaba un paño delicadamente por la cara de mi mamá que estaba perlada de sudor.
—La rubia casi mata a Bella, y la otra se fue con ella. — Dijo reciamente Jacob. Sinceramente no sabía que hacia Jacob aquí. Un nuevo sentimiento de molestia surgió hacia Jacob. Esto será sorprendente, pero la sola presencia de Jacob me molestaba, pero no tenía ni idea del porqué. Pero este no era momento de descubrir porque o pelearme con Jacob. Así que lo deje pasar.
—Jacob, necesito que te vayas. La manada viene en camino, y no vienen en acción de paz. Necesito que los distraigas. — Le dijo de pronto mi papá a Jacob. —Hay que ganar tiempo en lo que Bella sale de esta."
—¿Vas a poder solo con Bella? —
—Yo me voy a quedar con él, Jacob. Ve, antes de que la manada se acerque demasiado y sea demasiado tarde. — Le dije en un tono casi mandatario. Jacob se nos quedó viendo, pero no rechisto.
Lo siguiente pasó demasiado rápido como que yo pudiera procesarlo bien.
—¿Qué ocurre? — pregunte casi llegando al punto de la histeria. ¿Cómo no me iba poner histérica si mi mamá se movía casi como si tuviera un ataque de epilepsia?
—¡La placenta se ha desprendido! —
No, no, ¡no! ¡Esto no puede pasar ahora!
—¡SÁCALO! —bramó Bella—. ¡No puede respirar! ¡Hazlo YA!
—La morfina... —gruñó Edward.
—No, no… ¡AHORA! — grito Bella
De pronto mi mamá saco un chorro de sangre por su boca y nariz, haciendo que ella se sofocará al no poder respirar. Por un segundo voltee a ver a mi papá que estaba ocupado decidiendo si o no hacer la incisión con el escalpelo. Así solo levante un poco la cabeza de mi mamá y trate de limpiar su boca y nariz para que ella pudiera respirar un poco.
—Rayos, ¡¿qué esperas para sacarme de ahí?! Se desprendió la placenta y estoy segura que eso no es bueno. — Grite en un intento de que mi papá reaccionara.
—Sé que no es bueno lo de la placenta, pero tengo esperar a que la morfina haga efecto— Contesto con una cara llena de preocupación.
—Al demonio con la morfina, no vamos a poder evitar que a mamá le duela. Solo sácame de ahí. — Hable con firmeza e histeria en mi voz. Deje la cabeza de mi mamá en la camilla y camine hacia mi padre que seguía viendo el escalpelo con miedo en los ojos. Lo tome de los hombros he hice que me mirara. —Oye tienes que hacer la incisión. Yo sé que no quieres que le duela, pero sabíamos que así iba a ser esto. Necesito que saques de ahí al bebé porque si muere yo también lo haré. O tomaré el escalpelo y haré un horrible corte. Tú decides. — lo mire a los ojos con determinación. Tenía que hacerlo entender, perdíamos tiempo valioso.
Pareció entrar en razón porque tomo con más decisión el escalpelo y se acercó hacia el vientre amoratado de mi mamá. Bajo su mano hasta situarla sobre el vientre y con el escalpelo hizo la incisión que salvaría la vida de mi mini yo. Si a Bella le dolió no dijo nada ya que estaba concentrada en respirar con la sangre aun saliendo de su boca y nariz.
—Nessie, necesito que le limpies su cara y que trates de mantenerla calmada y respirando. Yo... — un raro y doloroso ruido proveniente del cuerpo ensangrentado de mi mamá nos calló a los dos. Bella solo flexiono sus piernas y las dejo caer en una posición muy poco inusual.
—¿Crees que haya sido algo grave? — Pregunte viendo a mi papá.
—Era la columna vertebral—dijo con pesar, sabía que le estaba doliendo por lo que le estaba pasando a Bella. Y pensar que fui la causante de todo este embrollo.
Pasaban lo segundos y los dos nos sumimos en nuestras tareas, yo limpiando las vías respiratorias de Bella y el haciendo cortes con el escalpelo y el incesante goteo de sangre contra el suelo. Escuche con atención y su corazón seguía en decadencia, cada latido era más lento que el anterior, pero lo bueno es que ella seguía respirando.
—Nessie ¡ven! — en un grito desesperado me llamo mi papá. Corrí hasta donde estaba el. —sitúa tus manos aquí y espera. — Con sus manos ensangrentadas llevo las mías hasta donde la incisión en el vientre de mi mamá empezaba. Mi papá pego su rostro hacia el vientre y desgarro algo con sus afilados dientes. Y sonó como si desgarraras algo de metal. Mi mirada se levantó hacia el rostro de mi madre y parecía estable, luego mi mirada capto un movimiento constante en su vientre. Y supe que al mini-yo no le quedaba mucho tiempo en este mundo.
Pero entonces en un momento, mi papá metió ambas manos en la incisión y pareció encontrar y agarrar algo, ya que los músculos de sus brazos se flexionaron y tomaron fuerza.
Y en un segundo mi mini-yo ya estaba afuera.
Luego sentí algo caliente y baboso en mis brazos. Baje mi mirada y me encontré con una Renesmee bebé moviéndose y estirándose. Pronto ella abrió los ojos y recorrió lo que su poca visión le daba, entonces ella se topó con mis ojos y me sonrió. Mis ojos se llenaron de lágrimas y sonreí al bebé en mis brazos. Ella cerró sus ojitos y se acurruco en mis brazos. Con un dedo acaricie una regordeta y ensangrentada mejilla.
—Renesmee, eres tan linda. — Sonreí más.
—Dámela…—pidió la voz rasposa de mi mamá. —dámela.
Levante mi vista y vi que ella alzaba pesadamente sus brazos. Camine hacia ella, pero antes me encontré con una pila de toallas tiradas en el suelo. Agarre una toalla blanca y envolví a mi mini—yo con la toalla. Llegue a la cabeza de la camilla y le pase al bebé a mi mamá. Ella la tomo de inmediato y la situó en su pecho.
—Mi Renes…mee. Qué… bonita… eres. —mi madre le susurró a la bebé.
Pero segundos después mi mamá arrugo su cara de dolor y jadeo. Yo rápidamente busque la fuente de su dolor. Entonces me encontré con que mi papá había empezado a morder a mi mamá.
—¿Qué rayos haces? — Al ver que la seguí mordiendo en diferentes partes de su cuerpo y luego las lamia y se volví a morder.
—Intento salvar a tu mamá inyectándole mi ponzoña antes de que su corazón se pare. — Entonces escuche que su corazón era más y más lento. Pronto su cuerpo se hacía más y más pálido.
Y fue cuando su corazón dejo de latir.
Renesmee al no sentir las manos de mamá alrededor de ella, empezó a llorar. No supe que más hacer, así que la tome en brazos y trate de calmarla arrullándola. Cuando ella sintió mi brazos se calmó y se acurruco, manchándome de sangre. Escuche una gaveta cerrarse con fuerza y fue cuando vi que mi papá tenía en la mano una gran jeringa y la insertaba en el corazón de mi mamá. Él empujó el embolo y dejo salir el contenido de la jeringa.
El cuarto se quedó en silencio, no se escuchaba el corazón de mi mamá. Con miedo en los ojos mire a mi papá. Él también estaba a la expectativa de si su amor iba o no a reaccionar.
Tal vez pasaron 2 segundos y mi papá veía que Bella no reaccionaba, así que rápidamente se dispuso a hacer un masaje cardiaco al cuerpo de mi mamá.
—Tal vez deberías limpiarla y darle de comer. — comento mi papá. Baje la mirada hacia mi yo bebé y vi que se estaba lamiendo la mano.
Asentí y salí de la habitación. Toda la casa estaba callada. No sabia donde estaba Alice, Rosalie o Jasper, pero eso lo averiguaría después. Fui al baño más cercano porque sabía que en todo baño de la casa habían toallas y una tina.
—No sé si vas a tener frío, pero espero que no llores. — le hable a la pequeña en mis brazos. Con una mano abrí el grifo para que saliera agua caliente en la bañera. Saque varias toallas de la repisa que contenía toallas blancas y las puse en el suelo cerca de la bañera.
Saque varias toallas de la repisa que contenía toallas blancas y las puse en el suelo cerca de la bañera. Destape a la bebé, la sostuve con una mano y con la otra tomé una toalla y la mojé levemente, luego pase el extremo mojado al cuerpecito de mi mini-yo. Y al parecer la sangre ya estaba empezando a secarse. Así que en algunas áreas tuve que restregar un poco la toalla.
Los minutos pasaban y la bebé ya estaba casi limpia. Solo faltaba el piecito que estaba limpiando y su cabellito cobrizo. Cuando pase la toalla mojada por el piecito de Renesmee, ella rió. Al parecer le hizo cosquillas.
—¿Te hizo cosquillas pequeña?—yo pregunte con una gran sonrisa en mi cara.
Volví a pasar lentamente la toalla por el piecito y ella volvió a retorcerse y a reírse. Me senté contra la pared, flexione las piernas y las puse cerca de mi pecho. Acerca al bebé y la puse cerca de mis rodillas de manera que sus pies quedaran apoyados en mi pecho.
—Oye eres muy linda. — le dije mientras mojaba otra vez la toalla y la pasaba por su cabeza que tenía pequeños restos de sangre. —yo sé que tal vez no recuerdes nada, pero quiero de irte que tendrás una padres muy buenos y cariñosos. Tal vez papá sea algo estricto con eso de si sales o no, pero al final sabrás que él te quiere mucho porque eres su única nena y no quiere que te pase algo. Y mamá es tan linda, cuando te sientas mal ve con ella y que te abrace. Sus abrazos son los mejores del planeta. Solo recuerda que te aman mucho. — le dije y me di cuenta que ya había terminado de limpiarla. Vi que ella me observaba con esos ojos que compartimos. Pero sus manos las tenía en su boca, creo que tenía hambre.
—Bien, vamos a buscarte algo de comer. Te daré de comer y me iré. Necesito regresar con mis papás.— dije suspirando porque extrañaba el cariño de mis papas. Jale el tapón de la tina para que se fuera el agua que había adquirido un color rosado. Me pare y puse las toallas usadas en el cesto que había ahí. Tome otra toalla nueva y envolví a Renesmee en ella. Salí del baño y fui a la cocina. Abrí el refrigerador y solo ve paquetes de sangre.
—Bueno, dado que no hay formula te daré sangre. Pero veremos cómo te la doy. — le dije a mi mini-yo
Saque un paquete de sangre, lo deje en una encimera y fui en busca de algo para como darle de comer. Busque en las repisas y cajones por algún biberón o algo. Pero no encontré nada... Entonces en una gaveta encontré una de esas jeringas sin agujas, y se me ocurrió usarla. Fui a lavarla, aun con Renesmee en un brazo.
Cuando la lave, llene un vaso con la sangre que había sacado. Y digamos que hice malabares para servir la sangre en el vaso. Acomode mejor a la bebé en mi brazo, y con la otra agarre la jeringa y vaso con sangre y me fui a la sala más cercana y es la que da hacia las ventanas que muestran el bosque. Me senté en un sillón que tenía al lado una mesilla. Deje el vaso y la jeringuilla en la mesa y acomode mejor a la bebé en mis brazos. Con una mano metí la jeringuilla en el vaso y con mis dedos empuje el embolo para jalar sangre.
—Bien pequeña, necesito que abras esa boquita.— le dije al acercar la jeringuilla a su boquita. No sé si me entendió o no pero abrió su boca, y fui mi señal para poner la jeringuilla arriba de su boca y bajar levemente el embolo para dejar salir la sangre.
Repetí varias veces la acción hasta que me di cuenta de que mi mini yo cerro sus ojitos y su respiración se acompaso. Sonreí al verla durmiendo con tanta paz. Deje la jeringa dentro del vaso y acomode mejor a Renesmee en mis brazos.
Con tanto silencio me percaté de que otro corazón latía, y no era el de la bebé en mis brazos. Era otro, que tal vez iba más lento pero estaba vivo.
Vivo... ¡Bella! Bella estaba viva, la ponzoña había funcionado.
De pronto sentí unos pasos detrás de mí, y con cuidado me voltee y vi que Jacob venia hacia mí. Se agazapo preparado para lanzarse y atacar.
Tuve miedo, pero no iba a dejar que Jacob se llevara mi nena. Así que con cuidado arrime a Renesmee más a mí y la trate protegerla con mis brazos y eso pareció enfurecer a Jacob.
—Jacob lárgate. — demande
—No me voy a ir hasta no ver a esa cosa muerta— el respondió con voz dura.
En cierta forma me dolió lo que dijo porque esa "cosa" era yo.
—Pues tendrás que pasar por sobre mi cadáver para tenerla.— desafié con la mirada a Jacob.
Baje mi mirada y vi que la bebé seguía durmiendo y con la toalla cubriendo su cara.
Levante mi mirada y vi a Jacob aun con ganas de matar al bebé en mis brazos.
—Mira, yo sé que la quieres matar porque mato a su mamá y al amor de tu vida. Pero Bella ¡aún vive! Abre tu estúpido oído y escucha el corazón de Bella latiendo. —dije en un intento de que el reaccionará y viera que lo estaba a punto de hacer estaba mal.
Pude ver que por un instante la razón entro, pero volteo la mirada hacía las ventanas que daban al bosque y suspiro.
—Aunque Bella haya vivido, eso no quita el hecho de que tus chupasangres rompieron el tratado de no morder a un humano. Ellos tienen otra razón para atacarlos y matar a esa cosa en tus manos. —señalo hacia las ventanas y aunque era ya de noche, se podía ver movimientos que hacían mover los árboles.
¿Por qué esto era tan difícil? Solo quiero entregarle la bebé a su papá he irme con Ángel. Pero primero tengo que solucionar esto.
Así que en un impulso saque a Jacob de mi camino y fui hacia las ventanas que daban con el bosque. ¿Tenía miedo? Claro que sí, pero tenía que solucionar esto o todos moriremos.
Salí por la puerta de cristal y el frío de septiembre me pego en la cara. Renesmee bebé también pareció afectarle el frío, ya que se removió en mis brazos cuando el frío nos pegó. La acurruque más a mí y trate que la toalla que tenía a su alrededor protegiera su pequeño cuerpo.
—Espero que antes de que ataquen piensen y escuchen lo que sucede. Solo escuchen que el corazón de Bella está funcionando y que vive. — Arriba en la segunda planta había un corazón frenético y en transformación. Escuche que las hojas de los árboles se movían y un patas caminando. Mi visión ya se había ajustado a la noche, así que ubique que un lobo grande y negro salía del bosque dejando ver sus colmillos.
—Sam. Te suplico que me escuches. Necesito que tengas la mente abierta. ¿Cuántos corazones escuchas latiendo aquí? — No sabía si revelar mi secreto iba ser de ayuda, pero tenía que agotar todas mis opciones. Sentí que Jacob permaneció a mi lado, algo apartado pero a mi lado. —Yo sé que escuchas dos corazones, y no estoy contando de la manada. Escuchas dos, dos que laten muy rápido. Te pido que tengas la mente abierta porque te diré que esta niña no representa ningún peligro para nadie. —Sam gruño como diciéndome de que era una mentirosa. — No representa ningún peligro porque yo soy ella. No me acuerdo de mucho, porque perdí parte de mi memoria, pero yo vengo del futuro y la niña en mis brazos es yo de pequeña. Les puedo asegurar que no soy ninguna amenaza, no cazo humanos porque aprendí a cazar animales. Soy mitad humano entonces puedo controlar mis deseos o emociones y puedo comer comida humana. No soy cosa endemoniada como ustedes piensan, solo soy alguien que fue por la unión de dos criaturas muy diferentes. Así que yo se que están preocupados por Forks y eso, pero les aseguro que soy totalmente inofensiva. Y de hecho, los Cullen se van a ir pronto de aquí. Ya estuvieron mucho tiempo en Forks, se van a ir a Alaska en medio o en un año.
Espere tal vez segundos para que ellos asimilaran lo que les había dicho. Nadie decía nada, así que no estaba segura si me habían creído.
—Yo creo que si se convierten en humanos puedo saber lo que están pensando. — Sugerí. Sam me miro a los ojos y retrocedió hasta volver al bosque junto con los otros. No sé si se iban por la paz o porque se fueron a transformar.
—Se fueron a traer sus ropas, ahorita vienen. — Jacob dijo al ver mi cara de confusión. Yo asentí. Baje mi mirada hacia mi yo pequeño y vi que aun dormía. Era un ángel lleno de paz. Ángel…había quedado de verme con Ángel a media noche en el prado de mis papás. Me voltee un poco y vi que el reloj de la sala marcaba las 11:15.
Paso tal vez dos minutos cuando escuche que alguien caminaba por el bosque. Levante mi vista y vi que los lobas venían en su forma humana. Sam salió primero y después lo otros.
—¿Pensaron en lo que les dije? — hable primero
—¿Cómo sabemos que no nos estas mintiendo? — pregunto Sam con su voz grave y seria.
Suspire. —No hay forma de probar que yo vengo del futuro. Pero denle a los Cullen el beneficio de la duda. Esperen el plazo de un año y verán que la niña no es mala. Les aseguro que caerán rendidos a los pies de Renesmee. — Sonreí a los recuerdos que embargaban mi mente cuando iba a la reserva y jugaba con todos. —Hagamos el trato de que los Cullen no les ocultaran nada con respecto a la niña. Ustedes la verán y podrán ver con sus propios ojos como crece. Al cabo de un año sabrán que ella es inocente, y esta guerra absurda entre nosotros se acabara de una buena vez. — Hable decidida y con voz fuerte para que todos me escucharan.
—De acuerdo, no le haremos nada a la niña. Pero si vemos que realmente lo que dices no es verdad, despídete de tus queridos Cullen. Ahora con respecto a Bella…— Yo lo corte y explique.
—Miren yo sé que esta fuera del tratado de paz que los Cullen no iban a morder a un humano. Pero esto era de vida o muerte. Edward tuvo que morderla para salvarla, o ella moriría.
—No me importa si se muere, ellos rompieron el tratado. — Sam alzo su voz.
—¡Debería importarte! Si ella muere muchas cosas malas pasaran. Mi futuro se alterará por completo, me quedaré sin madre. Y más importe Charlie también estará afectado por esto. Yo sé que quieren mucho a Charlie, es como un padre para todos ustedes. Entonces no quieren que el sufra por las cosas tontas y egoístas de todos ustedes. ¿O sí? — Respondí a Sam —Aparte tú no eres quien para decir que el tratado se quebró, el único aquí para decir esto es Jacob.
—Yo no…—Corte a Jacob
—No, tu sí. Tú eres el nieto de Ephraim Black. Tú eres el verdadero alfa de la manada. Disculpa Sam, pero tú solo eres el alfa porque Jacob te dio el título, pero el verdadero aquí es Jacob. Así que Jacob decide. —Mire con ojos esperanzados a Jacob. En sus manos estaba si moríamos o vivíamos y yo regresaba a mi tiempo.
Jacob se vio en un dilema por minutos. Toda la manada y yo lo veíamos. En su cabeza debe de haber una batalla campal.
—Esto es ridículo. Vamos, tenemos que acabar con el clan. —Sam se desesperó y llamo a los demás para empezar a atacar.
—¡No! Tú eres el ridículo, porque gracias a Jacob tu eres algo. Si no tú no fueras nada y estarías al mando de él. —Hable decidida a parar lo que estaban a punto de iniciar.
—Yo… Hoy no vamos a atacar a nadie. Ciertamente los Cullen rompieron el tratado, pero fue por una buena causa. Además, si la niña resulta no ser inofensiva aún podremos atacarlos— Hablo Jacob.
Deje que todo el aire que había contenido saliera. Quería sonreír, pero no lo haría aún.
Sam se vio desafiado, pero todo lo que le había dicho era verdad. El solamente tenía un título usurpado, y realmente en la manda él no era nadie. Sam suspiro derrotado, bajo los hombros y su defensa de ataque.
—Muy bien, dejaremos a los Cullen. Esperaremos el año, pero si no es cierto todo eso entonces estaré contento de romperle la cara a los Cullen. — Y sin más Sam se volvió y llamo a su manada a retirarse.
Suspire de alivio. Me voltee a Jacob y lo encaré para darle las gracias.
—Jacob, muchas gracias. Yo sé que nos odias, pero tú no odias a Bella. Y todo esto lo hiciste por ella. Pero aun así, te doy las gracias en nombre de todos. — Dije sinceramente, y no hubo celos o algo más en mi voz. Solo hubo agradecimiento.
El no dijo nada, solo asintió y se fue tras la manada.
Paso un segundo cuando me di cuenta que no hubo imprimación por parte de mi bebé yo. Ósea… esto cambiara muchas cosas en el presente.
Volví a suspirar y con paso firme camine hasta la puerta de cristal y me meti a la casa. Me volví hacia las ventanas, me acerca a ellas y puse mi mano en el cristal, de modo que mi respiración se pegara a la ventana e hiciera presente en los cristales.
—Adiós Jacob…— Deje las palabras al aire, y supe que de una manera me había desprendido de él.
11:35 marcaba el reloj cuando me despedí de cada uno de los Cullen. Ya había entregado a Renesmee con mi papá. Y les había contado todo lo que discutí con Sam. Les aseguré que la bebé no traería problemas así que no habría de que preocuparse. Me despedí de los Cullen cuando ya había agarrado mi única pertenencia. Solo llevaba conmigo mi medallón que me había dado mi mamá. Les agradecí lo mucho que me había apoyado y que me habían dejado entrara a sus vidas y a su casa, ellos respondieron que no fue nada. Respondieron que yo era parte de la familia, y no era ninguna extraña.
Sonreí cuando dijeron eso, y mis ojos se llenaron de lágrimas felices. Los abrace una vez más y les dije que si no funcionaba mi plan entonces volvería con ellos y no me daría por vencida.
Salí de la casa con ellos viendo por el segundo piso. Sonreí y corrí para encontrarme con Ángel.
¿les gusto? ¿valio la pena que esperaran meses?
¿reviews?
Espero que les haya gustado este capítulo. Que lo escribí en dos días...y todo por el DM y el review de dos personas que me inspirarón en hacer el capítulo y terminar la historia. Ustedes quienes son chicas, les agradezco mucho desde el fondo de mi cprazón.
Bueno, pues espero verlas antes del 26 de enero, porque sino no las veré hasta que termine mi semestre... :) (¡Broma!)
Me voy!
Xoxo
