CAPITULO XLVI
"Blaine… estoy embarazado." Kurt dijo cruzándose de brazos, parado apoyado sobre la mesada de la cocina.
Blaine casi se atragantó con el bocado de lasaña que estaba masticando. Tomó agua y respiró. Con los ojos bien grandes miró a Kurt. "Oh ¿En serio?" Dijo con esperanza en la voz y una sonrisa en sus labios.
"Si, me hice una prueba esta mañana y bueno… dio positivo" Decía Kurt de una manera un poco fría.
"Oh mi amor. Es increíble. ¡Otro bebé!" Dijo parándose e intentó abrazar a su marido, pero él lo rechazó y miraba a cualquier lado menos a la cara. "Cariño, ¿qué pasa?" Blaine buscaba la cara de su marido. Agarró su mentón y le levantó la cabeza para mirarlo a los ojos. Kurt había comenzado a llorar. "¿Kurt? ¿Por qué lloras? ¿Hay algo mal con el bebé?" Preguntó preocupado al ver las lágrimas que se habían formado en las esquinas de los ojos.
"No… no es el bebé" Kurt dijo sollozando.
"¿Entonces qué, Kurt?"
"Es que… no sé si es… si es el mejor momento, Blaine" Respondió Kurt entre llantos. Blaine lo miró confundido, entonces Kurt siguió explicando. "Lizzy todavía es muy pequeña y… y ella n-necesita de mí… y… mi trabajo, tengo mucho trabajo ahora y… no puedo encargarme de un bebé ahora…" él continuaba llorando cada vez con más fuerza. Blaine lo abrazó muy fuerte y dejó que llorara en su hombro. "No puedo, Blaine… no puedo."
Blaine se alejó de Kurt y lo miró a los ojos. "Kurt… ¿Qué estás tratando de decirme? ¿Quieres terminar con el emb-"
"¡Ni te atrevas a terminar esa oración, Blaine Anderson! Sabes que yo nunca podría hacer una cosa así. Nunca podría matar a nuestro hijo." Kurt dijo casi ofendido por lo que Blaine estaba diciendo.
"Lo sé… lo siento." Se disculpó Blaine y volvió a abrazar a su marido. "No te preocupes, yo estaré aquí. Te ayudaré con Lizzy y con el bebé. Y además Isabelle te comprenderá, ¿si?. Por favor, amor… ya no llores." Blaine acarició la espalda de Kurt y él enseguida se tranquilizó.
Una semana antes
Kurt estaba encerrado en el baño privado de su oficina, él estaba… vomitando. No podía mantener el desayuno, y cada vez que tomaba un sorbo de café debía ir corriendo a lanzar lo poquito que tenía en su estómago.
"¿Kurt? ¿Estás bien?" Kurt escuchó la voz de Brenda del otro lado de la puerta.
Rápidamente, el se enjuagó la boca, se acomodó un poco el pelo y la ropa y salió del baño como si nada hubiese pasado.
"¿Te sientes bien?" Ella insistía con la pregunta.
"Si, estoy bien" Contestó Kurt mientras se sentaba en su escritorio y se colocaba sus anteojos.
Brenda se sentó en la silla del otro lado del escritorio y apoyó una carpeta que había traído consigo. "¿Estás seguro? Te ves más pálido que de costumbre."
Kurt suspiró y revoleó los ojos perdiendo la paciencia. "Si, Brenda, estoy seguro. Anoche me comí un cheescake yo solo y parece que no me cayó bien. Eso es todo."
"Comiste el cheescake anoche, pero ayer a la mañana también vomitaste." No lo parecía, pero ella era bastante observadora. Kurt se quedó duró mirándola sin decir nada. "Kurt… ¿no estarás…" Brenda se inclinó un poco sobre el escritorio y susurró lo siguiente que dijo "…embarazado?"
Kurt la miró y su corazón comenzó a acelerarse. Ya había estado pensando en la idea, pero estaba en negación absoluta. No era el momento… no ahora, pensó.
"Brenda, querida ¿quieres terminar trabajando en la planta?" Dijo Kurt con firmeza a su joven asistente, ella negó con la cabeza frenéticamente. "Bueno, entonces no te metas. Ahora… a trabajar. ¿Ese es el muestrario de telas?".
Desde ese momento, Kurt no dejaba de pensar en lo que pasaría si quedaba embarazado en este momento. Lizzy todavía era pequeña, y a pesar de que Blaine también estaría ahí, ella es muy pegada a su papá Kurt, ¿Cómo iba a atender a Lizzy si tenía que preocuparse por otro bebé también?
Y su trabajo… su trabajo era muy importante en este momento. La firma había cambiado su imagen y con eso nuevas ideas tenían que venir. Isabelle había confiado plenamente en él para encargarse de todo un departamento entero y Kurt no quería decepcionarla.
Definitivamente no era el momento para otro bebé.
Los días pasaban y Kurt seguía con los mismos síntomas que tenía cuando llevaba a Lizzy en su vientre. Siempre trataba de ocultarlos, en especial de Blaine. Sabía que si su marido se enteraba iba a ilusionarse.
Finalmente, decidió hacerse la prueba casera. Luego de que Blaine se fuera y Lizzy seguía durmiendo, encontró el momento justo para hacérselo.
Positivo.
Kurt se puso a llorar y escondió su cara atrás de sus manos. "Lo siento, bebé, no es contigo." Dijo hablándole a su estómago frotándose por un rato ahí hasta que escuchó a Lizzy pedir por él. Se secó las lágrimas y fue a buscar a su hija.
Luego hizo una cita con el médico y decidió que esa misma noche se lo diría a Blaine.
Kurt y Blaine todavía seguían parados en la cocina, abrazados.
"¿Blaine…?" Kurt dijo con la voz amortiguada por la camisa de su marido.
"¿Mmmm…?"
"Mañana tengo cita con el Dr. Nealey, vendrás conmigo ¿verdad?" Preguntó levantando la cabeza para mirar a su amor a los ojos.
"Por supuesto que sí" Respondió Blaine con una sonrisa mientras acercaba a Kurt a su cuerpo.
Al otro día, Kurt y Blaine estaban sentados en la sala de espera del consultorio del doctor. Lizzy caminaba por toda la sala jugando con otros niños que había por ahí. Kurt la miraba interactuar con otros niños, y luego imaginó a ella con su hermanito o hermanita jugando juntos. Sonrió y miró a Blaine que estaba observando a su hija quizás también pensando en lo mismo que él.
La enfermera los llamó y los tres entraron al consultorio. Los dos hombres estaban tomados de la mano, sentados en el escritorio, y Lizzy en el regazo de Blaine.
"Quiedo casha, papi" Dijo Lizzy con su voz suavecita.
"No podemos ir a casa todavía, princesa. Estamos esperando al doctor." Blaine le dijo pacientemente. Ella se apoyó en su pecho y se refregó los ojos.
En ese momento, el Dr. Nealey entró y saludó a todos con un fuerte abrazo. Lizzy lo miraba con miedo, los médicos le causaban terror, asique se escondió cada vez más en el cuello de su papá Blaine.
Kurt le contó todo al médico y él lo hizo acostarse en la camilla para revisarlo.
"Bueno… Kurt, ya conoces el procedimiento." Dijo el doctor con una sonrisa y Kurt asintió con la cabeza levantando su camisa para mostrar su vientre. El médico comenzó con la ecografía. "Efectivamente, estás embarazado. Acá está tu bebé. Estás de seis semanas." Dijo Nealey.
Kurt miró las manchas en el monitor y sonrió. Blaine se acercó a la pantalla con Lizzy.
"¡Mira Lizzy!" Dijo emocionado. "Aquí está tu hermanito o hermanita" Las lágrimas en los ojos de Blaine habían comenzado a caer. Kurt lo miró y sonrió.
Blaine estaba feliz con la idea de otro hijo, miraba entusiasmado hacia la mancha negra en la pantalla. De pronto Kurt se dio cuenta de que un bebé es lo más maravilloso que le había pasado y que volvería a pasar por todo el embarazo mil veces si eso era posible.
Blaine se inclinó y besó los labios de su marido, le susurró un "te amo… gracias" y luego besó a su hija en la mejilla. Kurt se maldijo a sí mismo por pensar que este bebé era un error.
Un hijo nuestro nunca podría ser un error, pensó.
Aclaración:
1-cuando Kurt y Blaine cumplieron su aniversario de bodas, Lizzy tenía 14 meses. En este capítulo tiene casi 16 meses.
2-Kurt pudo haber quedado o no embarazado el día de su aniversario, ellos son muy sexuales (aunque no lo escriba mucho), en este fic el sexo entre ellos es implícito. En la mayoría de los capítulos se da a entender que ellos van a tener sexo.
GRACIASS!
