Capítulo 53

Dos meses

― ¡Vamos, Haymitch! Nunca te he juzgado como a una persona tonta. Esto no es más que un trato justo. Dame el contrato de Katniss Everdeen.

― ¿Abuelo? ― Madge junto con Gale y otros miembros del circo se encontraban ahí.

Snow volteó a ver a su nieta y la recorrió con la mirada de arriba abajo. Ella se veía algo nerviosa.

― Abuelo ― dio un paso más ― Vine a este circo por decisión propia porque mi mamá quería que abortara al bebé. Yo lo quiero, no puedo perder a mi hijo, pero estoy dispuesta a regresar a casa contigo ― se colocó una mano sobre el vientre ― si nos aceptan.

― Yo voy a hacerme responsable de Madge y del bebé, señor ― Gale dio un paso al frente, se mostraba decidido.

Snow sonrió con malicia ― Como si quisiera tener a un Don Nadie en mi familia ― clavó la mirada en la de su nieta ― Y tú me decepcionaste. En ese estado no me sirves de nada ― se giró de nuevo hacia Haymitch ― Entonces qué dices ¿aceptas?

Él no podía creer lo que le estaba proponiendo.

― ¡¿Estás chiflado?!

― Estoy viejo, pero no senil.

― Ya escuchaste a tu nieta, ella vino aquí porque ustedes no la apoyaron. A diferencia de ti, yo no obligo ni tengo la necesidad de chantajear a mi gente para permanecer aquí. En este lugar trabajan personas no ganado que pueda canjear ― la sangre la hervía.

Podía sentir a varias personas a su espalda y aunque no era lo que deseaba, eso también demostraba a Snow el apoyo que tenía de su gente.

― Si eres inteligente, no tirarás por la borda mi propuesta ― se puso de pie ― Y para que tengas tiempo de ajustar tu show y el de la siguiente temporada, te daré dos meses, tiempo de sobra para hacer lo que tengas que hacer y darme el contrato de la señorita Everdeen ― levantó la mirada tras de él, estaba seguro de que la había visto.

Él se puso de pie de inmediato.

― ¡¿Qué?! ¡Katniss no irá contigo a ningún lado! ― escuchó la voz de Peeta.

Snow volvió a sonreír ― Usted también es bienvenido a mi circo si quiere acompañarla, señor Mellark.

― ¡Déjate ya de estupideces y márchate! ― tenía ganas de golpearlo por siquiera tener el nervio de aparecerse ahí.

― Dos meses ― le dijo antes de girarse.

Y entonces la vio. Haymitch cerró las manos en dos puños apretados. ¿Qué hacía ella ahí?

― Señora Abernathy ― le dijo Snow a Effie ― Me enteré de que estaba preñada. Felicidades. Después de tantos años sin hijos, lo mejor será que se cuide para que no le vaya a pasar nada a su bebé.

Haymitch avanzó a grandes zancadas hasta donde estaba ella y la colocó tras él ― ¡Lárgate!

― Solo estaba felicitando a tu esposa. Pero volveremos a hablar en dos meses.

― Chaff, Brutus, asegúrense de que abandone las instalaciones.

― Conozco la salida.

― ¡Abuelo! ― Madge se fue tras él, tratando de hablar.

A esas alturas no le importaba. Estaba preocupado por la amenaza implícita que le había hecho. Cerró los ojos un momento y respiró hondo. Cuando los abrió vio a muchos miembros de su circo que estaban ahí.

― Voy a tener una charla con los caballeros, por favor las mujeres retírense ― pidió autoritario.

― Haymitch, eso sonó algo machista.

― Me importa un bledo como sonó. ¡Vete a la casa, Effie! No voy a discutir contigo.

― Pero…

Hazelle la tomó por los hombros ― Vamos, amiga. Dejémoslos que charlen a solas.

Él se pasó las manos por el rostro.

― ¡No vas a dejar que Katniss se vaya, verdad! ― de inmediato Peeta se fue sobre él.

― ¡¿Quién crees que soy?! Nunca he obligado a nadie a venir aquí ni los he retenido por la fuerza ¿cierto?

― Cálmate, Peeta ― Bannock le colocó una mano en el pecho y lo empujó hacia atrás ― Tu novia no irá a ningún lado.

Se colocó las manos sobre las caderas ― Tenemos que hablar ― se dirigió a todos.


― Ese hombre no puede venir aquí y tratar de llevarse a Katniss ¿Quién se cree que es? ― Effie no dejaba de pasearse de un lado al otro en la tienda rosa.

― Eso no va a pasar. Siéntate, por favor ― la verdad era que la misma Hazelle estaba muy nerviosa.

La carpa de la tienda se movió en ese momento y entró Madge seguida de Gale. La rubia estaba echa un mar de lágrimas.

― Te la encargo, mamá. Voy con los demás ― Gale estaba muy molesto. Sin más se marchó.

La rubia sollozó ― No quiso escucharme.

― Ven, cariño ― Hazelle la abrazó e hizo que se sentara en la sala.

― No entiendo que hace aquí, traté de explicarle por qué me vine con Gale, pero es ridículo que les pida a Katniss.

― Tu abuelo solo te está utilizando como excusa para tratar de llevársela. Ya lo sabemos de ante mano, siempre se ha basado en maniobras sucias para lograr lo que se propone.

Effie no por eso, podía sentirse menos nerviosa, y ya sabía cómo estaría Haymitch ― Voy a preparar un té, creo que nos caería bien a todas.

Una hora más tarde llegó Haymitch.

― Lo siento mucho ― le dijo Madge ― Y comprenderé perfectamente si la mejor decisión es que yo me vaya de aquí.

― No te irás a ningún lado a menos que así lo desees y tampoco lo hará Katniss si es lo que te preocupa. Yo no soy como tu abuelo.

― Gracias ― le dijo en voz baja Hazelle.

― Gale está afuera esperándolas.

Las dos mujeres se retiraron, no sin que antes Madge le agradeciera de nuevo a Haymitch y Effie que la aceptaran ahí.

Haymitch se sentó en el sofá y se pasó las manos por el rostro para después agarrarse el cabello.

― Necesito que me hagas un favor, Princesa y no me discutas.

Ella se sentó a su lado y tentativamente posó una mano en su espalda ― ¿Qué pasa?

― Quiero que empaques tus cosas y te vayas a casa de tu hermano.

― ¡¿Qué?!

― Aquí no es seguro para ti.

― ¿Estás loco? No pienso dejarte, dejar a mis chicos.

― Effie ― volteó a verla y la tomó del rostro ― No puedo tenerte aquí y preocuparme por ti y por el circo todo el día. Lo de Snow fue una amenaza y ya te había dicho sobre mis sospechas de él…

― Dijo dos meses ― lo interrumpió.

Él frunció el ceño ― ¿Qué?

― Snow dijo que te daba dos meses y se volvería a poner en contacto contigo. No quiero irme Haymitch, siempre voy a estar más segura a tu lado.

― Princesa… ― se puso de pie y sacudió la cabeza.

― Ya acortamos la gira para regresar al Capitolio antes porque no podré viajar y estos bebés se van a adelantar. Quiero estar a tu lado ― se acercó y lo abrazó por la cintura ― Por favor.

― Solo si me prometes una cosa.

― Lo que sea.

― En el momento en que yo crea que ya no es seguro estar aquí, te marcharas a casa de tu hermano. Y…

― ¿Hay más?

― Sí, no quiero que salgas de las instalaciones si no es conmigo o con alguno de los chicos.

Effie suspiró, todo le parecía un poco exagerado, pero no quería molestarlo más, además sabía que no lo haría cambiar de opinión, al menos no en ese momento.

― Está bien, haré como me pides. Y extremaré precauciones.


― Katniss, ¡ahí estás!

La castaña estaba cepillando a Ónix y volteó a verlo ― Hace rato no terminé de cepillarlos, así que decidí regresar aquí.

― ¿Estás bien?

― ¿Por qué no habría de estarlo? ― le dijo, pero sonó algo molesta.

― Bonita… ― Peeta se metió al corral y le quitó el cepillo de las manos.

Ella cerró los ojos y dejó que él la abrazara ― No quiero causarles problemas, Peeta.

― No has causado ningún problema, ¿de qué estás hablando?

― Snow tiene tiempo buscándome ― se separó para verlo a los ojos ― Vino hasta aquí, y viste lo molesto que estaba Haymitch…

― Katniss, ¿en verdad crees que, si te vas con Snow, sería la mejor solución? Abandonar este circo e irte a trabajar con ellos.

― No, por supuesto que no. Pero no sé, de alguna forma me siento culpable.

― ¿Sabes lo que nos dijo Haymitch hace rato?

Ella negó con la cabeza.

― Nadie se irá a ningún lado. Tú eres su familia y no va a entregarte como si se tratara de una moneda de cambio.

― ¿En serio?

― Estás muy tensa ― se inclinó y le dio un beso en los labios ― Vamos, bonita ― se acercó para susurrarle en el oído ― Conozco una forma para hacerte sentir mucho mejor y olvidar todo esto.

Ella rio ― ¿No me digas?

― Lo prometo ― se colocó una mano en el corazón ― Es muy efectiva ― levantó varias veces las cejas.

Katniss se giró hacia el caballo negro ― No me voy, me llevan ― después le susurró ― Soy débil, lo siento, pero te prometo que regresaré más tarde.


― ¡Felicidades! ― gritaron todos a su alrededor después de cantar "Feliz Cumpleaños"

― Gracias ― agradeció junto con Gloss y Cashmere, debido a que estaban festejando sus cumpleaños ya que ellos eran de mayo.

― Ese pastel es más grande y más elaborado de lo que normalmente hacen mes con mes ― dijo Darius ― Creo que aquí hay preferencias.

― No te pongas celoso, ya te festejarán a ti el próximo mes ― Katniss aceptó su abrazo.

― Descerebrada ― a continuación, la abrazó Johanna ― el próximo fin de semana, ya que oficialmente cumplas la mayoría de edad en unos días, iremos a festejar a un bar ¿de acuerdo?

― Seguro― no tenía caso discutir con su amiga, al final sabía que la obligarían a ir, aunque se negara.

Poco a poco todos los miembros del circo los felicitaron. Era extraño, ¿cuándo fue la última vez que tuvo una fiesta de cumpleaños?

Cuando acabaron con los abrazos y felicitaciones comenzó el karaoke.

― ¿El karaoke fue tu idea? ― le preguntó a su novio.

El rubio se rascó la nuca ― Puede que yo lo haya sugerido, pero la que insistió mucho para que se hiciera fue Wiress.

― Ajá ― volteó hacia el frente donde la mujer mimo ya estaba con micrófono en mano lista para empezar con la noche de canciones.

― No puedes enojarte porque me encante escucharte cantar.

― No estoy enojada ― lo empujó con el hombro. Esa era su fiesta, tenía que relajarse y disfrutarla ― ¿Alguna petición en especial?

Él sonrió de forma traviesa ― A decir verdad, tengo varias.

― Me refiero a las canciones, listillo ― volvió a empujarlo con el hombro.

― Sorpréndeme.

Ella rio ― Deja me tomo una bebida primero para relajarme.

Cuando se paró en el micrófono ya no la invadieron los nervios de la primera vez. Si todas las noches actuaba frente a cientos de personas en el circo en los dos actos que tenía, era un poco ridículo cohibirse al cantar frente a los que ahora eran su familia.

Volteó a su izquierda y le dio la señal a Beetee para que iniciara la pista, cerró los ojos un momento, dejando que la música la llenara mientras palmaba su pierna derecha a su ritmo. Después miró al frente y le guiñó un ojo a Peeta antes de empezar a cantar ―

Remember those walls I built,

Well baby they're tumbling down,

And they didn´t even put up a fight

They didn´t make the sound

I found a way to let you in

But I never really had a doubt

Standing in the light of your halo

I got my angel now.

En esta ocasión no hubo lágrimas. Sonrió y le cantó a su novio desde el corazón, y al igual que la vez anterior, todos los presentes hicieron silencio para escucharla interpretar la canción de Halo de Beyoncé.

Terminó de cantar y todos la ovacionaron de pie por lo que no pudo evitar sonrojarse un poco para después hacer una reverencia. Cuando iba a bajar de la tarima que hacia las veces de escenario, Delly la tomó de la mano y la detuvo.

― No, por favor tienes que cantar la siguiente con nosotras ― le rogó con sus grandes ojos color avellana ― Por lo visto te gusta Beyoncé, así que no debes tener ningún problema con esta.

― Definitivamente nuestras voces sonarán mejor acompañadas por la tuya ― le dijo Sandy.

Todos aplaudían y pedían más, así que se encogió de hombros. Era su fiesta después de todo, pero no estaba preparada para la canción que pusieron a continuación.

All the single ladies,

All the single ladies.

¡Tenían que estar bromeando! no deseaba cantar esa canción, pero ya todo mundo les aplaudía y vitoreaba y por lo que pudo ver a su lado, tanto Sandy como Delly tenían perfectamente ensayados los pasos de la canción.

― Cariño, estuviste estupenda ― le sonrió Effie cuando pasó a su lado y decidió sentarse en su mesa al darse cuenta de que Peeta estaba bromeando con Rye y Thom.

― Gracias. Deberías cantar tú.

― ¿Con esta panza? ― se señaló ― Parece que me tragué el mundo entero.

― Amiga, tienes 30 semanas y dos bebés, no te tragaste el mundo, te ves hermosa ― le sonrió Hazelle ― Yo insisto en que con Posy tenía más panza que tú y solo era un bebé.

― No sabía que cantabas, lo haces maravilloso ― le sonrió Madge quien estaba sentada a un lado de su futura suegra.

A la novia de Gale también se le notaba el embarazo, pero por los meses que tenía, su vientre era mucho menor que el de Effie. Todavía podía recordar el día que Gale llegó al circo gritando que iban a tener un niño, estaba muy emocionado.

― Gracias, no lo hago muy seguido.

― Deberías, ya quisiera yo cantar la mitad de bien que lo haces tú.

A su lado, Effie, Hazelle y Sae estaban conversando sobre el baby shower que le harían a la primera, el día de las madres. Menos mal ella ya tenía el regalo para los bebés, lo había comprado en el distrito Nueve junto con Peeta, quien no dejaba de comprar cosas para ellos cada que veía una tienda de niños, en verdad se había tomado el papel de hermano mayor.

Se quedó en la mesa de las mujeres charlando con Madge hasta que llegó la hora de la cena.

Cuando todos estuvieron sentados, Haymitch tomó el micrófono ― No hagan alboroto, no voy cantar ― varios rieron ― Solo quiero decir unas breves palabras. Primero que nada, muchas felicidades a los cumpleañeros del mes, un aplauso por favor ― espero un momento a que todos aplaudieran. Después se aclaro la garganta antes de continuar ― Sé que ha habido muchas inquietudes en estos días, pero quiero decirles que no tienen de qué preocuparse. Muchos de ustedes nos conocen de toda la vida y los demás nos han llegado a conocer muy bien con el paso del tiempo, nosotros no forzamos a nadie a permanecer aquí ni nos valemos de trucos bajos para que vengan a trabajar a este circo. Ustedes saben que no solo son compañeros de trabajo para nosotros, sino que los consideramos familia, por lo tanto, no vamos a ceder a presiones ni vamos a entregar a un miembro de nuestra familia. Cada uno de ustedes ― los señaló ― Son parte esencial para este circo y para nosotros, y nos dará mucho gusto poder continuar juntos muchos años más.

Los aplausos y gritos de todos no lo dejaron continuar, por lo que solo les sonrió y agradeció.

― ¡Ahora canta, Haymitch! ― le gritaron varios.

Al final, el mago decidió complacerlos.


― ¿Ya estás más tranquila? ― Peeta le hizo a un lado el cabello antes de besarle el cuello ― Ya escuchaste a Haymitch, no irás a ningún lado.

Lo cierto era que, desde la reunión de Snow, Katniss se había sentido muy inquieta ante lo que pasaría en dos meses, pero el plazo que les había dado ese señor se había cumplido hacía dos días, ya se encontraban en el distrito Once y Haymitch había sido firme en que ella no tenía porque marcharse a ningún lado.

Cerro los ojos y respiró hondo, dejándose llevar por las caricias del rubio al tiempo que le quitaba el vestido, pero no tenía ganas de demorarse mucho en el juego previo, quería sentirlo ya. Toda la noche había imaginado el momento en que pudiera quitarle la camisa azul a rayas que traía con las mangas dobladas y los jeans de mezclilla que hacían que el trasero le luciera muy bien, sí, ahora no podía quitarle la vista de encima a su novio.

De pronto se dio vuelta y lo empujó hacia el sofá. Se colocó a horcajadas sobre él y comenzó a desabrocharle la camisa tan rápido como podían sus dedos pasar el botón por el ojal, cuando la abrió la empujó por sus hombros y al tiempo que se inclinaba para besarlo, sus manos viajaron al cinturón, trabajando de inmediato para abrirlo.

Cuando liberó el botón del pantalón, él levantó las caderas lo necesario para bajárselo y liberar su erección y Katniss le arrebató de las manos el condón que había sacado previamente de la cartera para colocárselo ella misma.

― Calma, bonita, no me iré a ningún lado. Tenemos toda la noche.

― Lo sé, pero te necesito ya, aunque más tarde lo hagamos a tu manera ― sonrió, antes de tomarlo con la mano y guiarlo a su entrada.

Gimió contra su boca y él respiró profundamente en cuanto sus cuerpos se unieron.

Entonces comenzó a moverse. Al inicio trató de ir despacio, pero se sentía demasiado impaciente y desesperada, por lo que aumentó la velocidad y al hacerlo, los dos alcanzaron el clímax de manera fuerte y demasiado deprisa.

Se inclinó contra él y echó los brazos en torno a sus hombros y él la envolvió por la cintura, atrayéndola más a él.

― ¿Estás bien? ― le preguntó después de un rato, cuando sus respiraciones se calmaron un poco.

― Ahora sí ― sonrió contra su pecho.


A la mañana siguiente, unos fuertes golpes en la puerta la despertaron.

― ¡Katniss! ― escuchó la voz de Chaff.

Ella y su hermana se levantaron deprisa de la cama y fueron a abrir.

― ¿Qué pasa? ― preguntó a penas abrió la puerta.

― Es urgente que vengas a los corrales, amor. ¡Date prisa!

Una sensación extraña se asentó en su estómago, eso no podía ser bueno. En la casa de al lado, Peeta y un adormilado Rye ya estaban caminando hacia ellos para ver qué había pasado.

Sin importarle que aún traía sus pantalones del pijama y una vieja camiseta que le había robado a Peeta, se fue corriendo tras el moreno rumbo a los corrales. Solo se detuvo cuando vio a Effie de rodillas llorando junto a algo… no, no algo, era Ónix, su caballo.

Seeder y Haymitch obstruían al animal, pero cuando se dieron cuenta de que ella estaba ahí, se hicieron a un lado.

Las piernas le fallaron. El abdomen del animal no se movía, no estaba respirando.

― Lo siento ― dijo la veterinaria ― Está muerto.


Hola!

Espero que les haya gustado el capítulo,

¿Qué opinan de la amenaza de Snow? ¿Qué creen que pasará?

RIP Ónix, lo siento, amaba a ese caballo de la historia.

Me encantaría que me mandaran sus teorías sobre lo que creen que pasará a continuación, recuerden que ya queda menos de esta historia.

Aprovecho para desearles a todos una muy Feliz Navidad, espero que la pasen muy bien en compañía de sus seres queridos. Y bueno aunque lo importante no son los regalos sino la convivencia en familia, pues ojalá que Santa Clos les traiga muchos regalos. ;) Nosotros nos vamos a nuestra tierra a pasar las fiestas con la familia (y también trabajar).

La próxima actualización será en 15 días, como les había dicho, quizás no lo suba tan temprano como lo hago, pero habrá actualización.

El lunes pasado actualicé mi historia de Matrimonio para todos los que siguen esa otra historia y esa sí se actualizará el siguiente lunes también para que estén pendientes.

Muchas gracias por continuar leyendo esta historia y gracias a todos los que me dejan sus comentarios, por ustedes no la he abandonado: claudiacobos79, TheOnlyHayffie, AbyEvilRegal4Ever123, Brujita22, Carla, BrendaTHG, AdyMellark87, Ilovehayffie y SiziGuez.

saludos

Marizpe