Hacía siglos que no actualizaba esta historia, porque como digo siempre, transcurre en tiempo real... jaja! No, ahora en serio, aquí les dejo un nuevo capítulo de esta, mi historia más larga! Gracias por seguirla!

Capítulo 56

Kate entró en su casa transpirada, había ido al gimnasio y había vuelto corriendo, era su rutina, tres veces por semana la hacía, aunque si fuera por ella, la completaría todos los días… correr, ejercitarse le sentaba de maravillas…

Llegó agitada pero sintiéndose renovada para encontrarse en casa con Rick y sus dos hijos en la cama…

Los niños estiraron sus bracitos una vez que la vieron y Kate estuvo a punto de abalanzarse sobre ellos, pero se detuvo y les habló un momento, antes de perderse en el baño con prisa, a ducharse…

Rick los dejó en su cuna, jugando con unos juguetes que los entretenían bastante y golpeó la puerta suavemente…

-Hey… ¿puedo pasar?

-¿Desde cuándo pides permiso?- le dijo ella sonriente, asomándose desde la bañera.

-No lo sé… pensé que querías estar sola…

-¿Sola? ¿Cuánto hace que tú y yo no…?

-Siete largos, larguísimos días… con sus noches…- dijo él y puso los ojos en blanco…

-Por eso pediste permiso… porque de lo contrario creeré que lo único que quieres es…

-Material para mis fantasías…

-¿Fantasías?- dijo ella y sonrió- ¿Todavía tienes fantasías conmigo?

Rick alzó las cejas y suspiró.

-Me pone triste pensar que sí tú crees que es raro que yo tenga fantasías contigo es porque ya no las tienes conmigo…

-No des vuelta las cosas, Castle… yo siempre fantaseo… lo que ocurre es que ahora no tengo demasiado tiempo… ven aquí… quieres que… bueno… podría ser rápido… intenso…

-¿Tú quieres?

-Siempre quiero…- dijo y se mordió el labio cuando lo vio quitarse los pantalones y bóxers y acercarse a ella…

Kate se secó un poco, aún estaba húmeda de la ducha que se había dado y lo abrazó y besó profundamente…

Rick la apoyó sobre el espejo y la estimuló un momento, provocando unos cuantos suspiros hasta que estuvo lista…

Kate sonrió cuando sintió su espalda golpeando el espejo debido a la intensidad de él, pero se sentía increíble y no le dijo nada, solo lo dejó, tratando de emparejar su ritmo…

El clímax no tardó en llegar y luego se quedaron conectados un momento, tratando de calmarse, él besándola con dulzura, satisfecho…

-Mmm…- dijo él y sonrió- fue una hermosa manera de comenzar el día…

-Increíble…- dijo ella y abrió los ojos y luego alzó las cejas.

-Termina de arreglarte que iré a ver a los niños…- dijo Rick y ella sonrió.

-Rick…- le dijo cuando él casi abría la puerta del baño- te amo…- agregó y él le tiró un beso.


Kate salió del baño un rato después, se había puesto algo de crema hidratante, se había secado el cabello y se paseó por la habitación en ropa interior, mientras buscaba qué ponerse y les hacía morisquetas a sus hijos que no dejaban de mirarla…

-Cuando dije material para mis fantasías, no imaginé que seguirías paseándote así… luego de…- dijo y ella arrugó la nariz.

-Castle… los niños…- lo advirtió y él sonrió.

-Mami es hermosa… ¿verdad chicos?- dijo Rick y Audrey aplaudió contenta.

-Rick…- intentó otra vez Kate.

-Y tiene unas piernas larguísimas… y seguro que tú serás como ella…- le dijo a su hija y la niña sonrió- aunque bueno… espero que no me traigas un novio hasta los treinta, por lo menos…

-Bueno… yo me casé recién a los treinta… así que todavía tienes chances…- dijo Kate divertida mientras se vestía…

Jony se golpeó la cabeza y comenzó a llorar. Kate dejó lo que hacía y lo levantó, abrazándolo con ternura mientras besaba el lugar en donde se había golpeado…

-Ah… amor… ya pasará… vamos a ponerte un poco de agua para que te alivies…- dijo y lo llevó al baño para mojarlo.

Rick los observó mientras comenzaba a cambiarse. Parecía mentira que las cosas fueran acomodándose tan bien en la familia. Alice estaba siendo de gran ayuda, sobre todo porque ellos tenían horarios complicados, a veces y no hacía tanto, durante la resolución de un caso de alto perfil, la chica había ido a instalarse con los niños a la comisaría, solo para que Kate los viera un rato cuando tenía tiempo…

Luego fue el turno de Kate de sostener a los niños mientras Rick se cambiaba y siguieron charlando y jugando con ellos un rato hasta que llegó Alice a cuidarlos. Los niños la saludaron con una sonrisa, ya estaban acostumbrados a ella y eso hacía que las cosas fueran mucho más fáciles a la hora de dejarlos…


Rick y Kate se fueron a trabajar juntos ese día, aunque no todos los días eran iguales… a veces él se quedaba a escribir, porque no había dejado de hacerlo y quizás la iba a buscar para almorzar…

Y uno de esos días, cuando él pasó a buscarla y ella lo puso al tanto de lo que ocurría con el caso en el que trabajaban, lo notó algo pensativo.

-¿Pasa algo?- le preguntó y Rick negó con la cabeza.

-Solo pensaba… pronto será tu cumpleaños… ¿te gustaría hacer algo en especial?

-¿Algo como qué?

-No lo sé… una fiesta… o un viaje…

-¿Un viaje? ¿Con los niños? Pero tú quieres ir sin ellos…

-Bueno… no tienes que ser lejos, ni tampoco por tanto tiempo… podríamos ir a Atlantic City o a Washington por el fin de semana…

-Sin los niños…

-Para pasar un buen rato juntos… abrazarnos, dormir tranquilos… hacer el amor sin apuros… ¿qué me dices?

-Te digo que es mi cumpleaños y me gustaría decidirlo…

-Solo son ideas…

-Los niños son pequeños para dejarlos solos…

-No los dejaremos solos… su hermana, su abuela y su niñera estarán con ellos…

-No lo sé…

-Kate… necesito pasar tiempo contigo… no me quejo de cómo se está desarrollando nuestra vida juntos… ni tampoco, por supuesto de los hermosos hijos que tenemos, pero necesito encontrar una excusa para estar contigo… a solas… y no me refiero solo a tener sexo…

-Rick…

-Kate… piénsalo… prométeme que lo pensarás…

-Será mi primer cumpleaños con ellos…

-Bien… podemos irnos al día siguiente…

Kate lo miró pensativa y sonrió. Por alguna razón no podía negarse, sabía que las cosas, a pesar de no estar en crisis entre ellos, se habían enfriado un poco, no por falta de interés sino por cansancio… se imaginó a una legión de gente cuidando de sus hijos y se dio cuenta de que dos días no le vendrían mal para desansar…


Bueno, parece que se acerca un viaje de relax para estos padres. Lo dije y lo repetiré, creo que seguiré esta historia hasta que sean abuelos! Gracias a ustedes por leerla!