Capítulo 44
Notas de la autora al final
De extraños, hermanos y amazonas.
¿Shaina? No sabía que estabas aquí – admitió Sorrento al entrar a la Unidad de Quemaduras y encontrar ahí a la amazona, cuando la tarde ya caía
Me ofrecí a pasar el día a su lado. No estamos seguros de nada, y él también está muy vulnerable; no podemos dejar que nos tomen por sorpresa de nuevo, como cuando atacaron a Thetis, que era la persona menos obvia en el lugar más sorprendente para sufrir un ataque.
Te lo agradezco
¿Qué?
Que te intereses en él. Sé que aparte de su hermano y de Athena, nadie lo ha venido a ver.
Shaina notó que aunque él no lo había dicho con rencor, de alguna forma le dolía que las cosas fueran así, y es que aquello era tan dolorosamente cierto, que por eso cuando regresó a la sala de espera después de haberse desahogado mínimamente en el baño, se había ofrecido a montarle guardia a Kanon aquel día, pues quería estar cerca por si algo llegara a sucederle a Seiya, pero al mismo tiempo no quería que nadie la mirara con lástima, y sobre todo, quería intentar pensar en alguien más que no fueran él y su "noviecita". Y estando junto al gemelo, nadie la buscaría para ofrecerle inútiles palabras de consuelo. Ahí podía estar a sus anchas, y el lamentable estado del hermano de Saga le hacía pensar que pese a todo, debía de agradecer por el simple hecho de estar viva. Pero no podía decirle todo eso al General Marino.
Lo que pasa es que cuesta muchísimo acercarse siquiera a este lugar, la jefa de esta sección debe de ser la reencarnación de Cerberos; a mi casi me corta la cabeza cuando le dije que quería pasar, y solo me dejó porque la señorita Saori habló hoy con el director del hospital.
No tienes que explicarme nada Shaina, aunque te agradezco que lo intentes. Supongo que Kanon es la persona menos popular de todo el Santuario por haberlos traicionado al irse con nosotros, y es lógico que así sea, aunque…
¿Aunque qué?
Aunque nadie sepa cuáles fueron sus verdaderas razones para hacer todo lo que hizo…
La opinión generalizada es que lo hizo por ambición desmedida y malsana
No. Estoy seguro de que fue mucho más que eso.
¿Tú eras amigo suyo?
No realmente – admitió él con tristeza - La amistad implica cercanía, intimidad, y Kanon jamás se permitió, o nos permitió nada de eso. Entrenábamos juntos, convivíamos hasta cierto punto, claro, pero él es la clase de persona con la que puedes vivir años sin que te hable jamás de sí mismo.
A veces no hace falta que alguien hable de si mismo: la forma en que hace las cosas, o su espacio personal dicen cosas muy específicas sobre quiénes somos.
Sí, y eso es lo único que sé de él. Que bebe café como un loco, que odia que toquen sus cosas o que las cambien de lugar y que es muy posesivo respecto a sus pocas pertenencias; que hay temporadas en las que hace todo por no dormir, y otras en las que se atiborra de somníferos, y que es tan desquiciadamente desconfiado y reservado, que alguien debe de haberlo traicionado de la peor manera, o no se explica tanta cerrazón.
No sabía nada de eso… Estamos todos tan rotos, tan… dañados… ¿no crees?
Sí…
¿Cómo está Thetis?
Muy bien. Julián llamó hace una hora para decir que por fin pudieron hacerle el trasplante, que fue un éxito y que ha recuperado el habla. Todo va tan bien que quizás mañana o pasado mañana viajen de regreso.
Me alegro por ti. Se ve que los has extrañado muchísimo
Sorrento se sonrojó violentamente al sentirse sorprendido, pues había intentado disimular con todas sus fuerzas lo raro que se había sentido solo en medio de tanta gente que le resultaba desconocida.
¿Qué, creíste que nadie se había dado cuenta?
…No quiero sonar ingrato, porque todos han sido muy amables conmigo en la Mansión, pero sí… me han hecho mucha falta. Me siento tan ajeno…
¿Qué ironía, no? Fuimos del bando contrario y nos sentimos exactamente igual. ¿Tú crees que eso te pasa porque no eres uno de nosotros? Estás equivocado. Yo soy una de ellos, y me siento así todo el tiempo. Crecimos y aprendimos sobre nuestro deber tan lejos los unos de los otros, que ahora cuando estamos juntos, la mayor parte del tiempo no sé que hacer, o qué decir, o cómo comportarme. De hecho, siento como si estuviera… ahogándome… ¿Tú… también?
Sorrento sonrió, moviendo la cabeza afirmativamente, tratando de aguantarse las ganas de ponerse a llorar.
Bienvenido al club…Se ve que aunque Kanon no pertenecía a ustedes, estaban mucho más unidos entre sí que nosotros.
Es que no sabíamos que él no había nacido para ser un General Marino. Al contrario, él parecía ser el más sólido, el más completo de todos nosotros, el más preparado; y fue él quien nos puso a entrenar juntos, y nos hizo trabajar como un equipo: es un excelente estratega.
Yo no sabría decirte nada siquiera parecido sobre mis compañeros. Ignoro si toman café, o si tienen problemas para estar despiertos, o para dormir, y mucho menos sé cuántas cosas tienen, o cómo las tienen arregladas. Son unos perfectos desconocidos para mí... En vez de ser conocidos como la Orden de Athena, deberíamos llamarnos Extraños en la lucha, o algo así... Al menos ustedes se conocen…
En eso tienes razón. Thetis es mi mejor amiga, y él... Por cierto, no había tenido tiempo ni cabeza para agradecerte
¿Agradecerme qué?
Ella me contó que fuiste tú quien le ofreció quedarse en la Mansión cuando ella y Julián se pelearon.
Era absurdo que se quedara a pasar las noches aquí cuando allá sobra tanto espacio.
Significó mucho para ella en ese momento, aunque no te lo haya dicho. Es un poco orgullosa. Se me figura que tú y ella se parecen mucho, y que si no se matan a golpes antes, podrían incluso ser amigas.
Sí, podría ser - dijo ella con una risa no excenta de un poco de amargura - A estas alturas creo que cualquier cosa es posible...
Tus… los demás comieron hace un rato. ¿Por qué no vas? Yo voy a pedir permiso para entrar a verlo y puedo quedarme con él mientras tú...
No tengo hambre. Entra si quieres, yo me quedo aquí afuera haciendo guardia.
Después de ser autorizado y preparado, Sorrento entró a la habitación, pero no se atrevió a acercarse mucho. La cantidad de cables y tubos que entraban y salían de su cuerpo había disminuido considerablemente, incluso los vendajes, y Kanon parecía simplemente dormir con gran tranquilidad. No se atrevió a decirle nada, porque había oído que él ya había recuperado la conciencia y le tenía pavor a que despertara de nuevo, o a que, aunque durmiera, lograra oír las cosas que le decía, así que había decidido no hablarle. Pero tampoco quería que se sintiera solo, y por eso entró a hacerle compañía.
En su cabeza aún daba vueltas su conversación con Shaina. Era cierto, había muchas cosas sobre él que ignoraba, que Kanon jamás le había revelado o dejado ver, pero lo cierto era que también había muchas otras cosas que sí sabía sobre él, pero que no pensaba decirle a nadie, jamás. Cosas que de seguro nadie más que él sabía, porque eran íntimas, muy íntimas, y de las que se había enterado por mero accidente. Recordó como si fuera ayer el día en que había oído la conversación entre aquellas dos jóvenes mujeres….
¿Entendiste lo que te dije?
Sí, que no lo toque.
Hablo en serio, no lo toques para nada, de verdad, o es capaz de darte una patada en la cara y tirarte los dientes. Sólo puedes chupársela, nada más: sólo tu boca va a hacer contacto con la piel de su miembro y sus testículos y ya. No le toques las rodillas, ni le acaricies el vientre, ni los muslos ni las nalgas ni nada. Mucho menos toques sus piernas intentando separarlas aunque sea para acomodarte entre ellas, o no sólo no vas a volver a verlo jamás, si no que podría matarte. Sólo sexo oral, única y exclusivamente. No intentes nada, absolutamente nada más. ¿Entiendes?
¿Y si es tan mamón y lo conoces tan bien, por que no mejor lo atiendes tú, Vera?
Porque yo cometí el error de tocarlo, y no me quiero arriesgar a vivir su furia otra vez. Pero dijo que me daría una comisión por conseguirle a alguien que sí sepa seguir instrucciones, y espero que esa, seas tú. Anda, debe de estar esperando.
No sé, estoy dudando...
¡No tienes por que hacerlo! El tipo paga muy, muy, muy bien.
¿Y es feo?
¡Al contrario!, no tienes idea de lo hermoso que es, el corazón te va a doler nada más de verlo: te juro que vas a sentir ganas de hacérselo sin cobrarle nada. Su cuerpo y su cara son caramelo para los ojos, huele muy bien, sabe mejor, y encima de todo, te va a pagar como si le hicieras de todo la noche entera, cuando sólo vas a darle un par de chupaditas.
¿Y no le interesa nada más?
Nada.
¿Qué, nunca te penetró?
Nunca, y conozco a muchas que han estado con él, y a ninguna le permitió o le pidió otra cosa que no fuera sexo oral.
¿Pero por qué…?
¿¡Y qué te importa!? Si el tipo no quiere metértela en otro lugar que no sea la boca, no es tu problema. Y te lo advierto de una vez Elisa, no te obsesiones. No le preguntes por qué ni le sugieras nada, porque se va a encabronar y te va a mandar al carajo a golpes. Si dejó de recibir a las otras, es porque se obsesionaron con acostarse con él, con que él las tocara, y eso a él no le interesa; el por qué es muy su problema. ¿De acuerdo?
De acuerdo, Vera, no te enojes, lo haré. ¿Cómo dijiste que se llama?
Kanon, se llama Kanon…
Sorrento se reprendió a sí mismo una vez más, como lo hacía cada vez que recordaba esa pequeña pero reveladora conversación. Le parecía morboso haber guardado un recuerdo tan detallado sobre las preferencias íntimas de su compañero, pero después de reprenderse, también se obligó a recordar que no era sólo por la atracción que sentía hacia Kanon que había recordado esos detalles durante tanto tiempo. Lo había mantenido muy presente dentro de sí porque de alguna forma intuía, presentía, que el hecho de que Kanon no soportara ser acariciado mas que de aquella particular forma, era el indicativo de que le había sucedido algo muy serio: de que algo o alguien lo había lastimado considerablemente, y no podía pasar por alto, y mucho menos olvidar, que el hombre al que amaba acarreaba semejantes heridas. Pero claro está, Sorrento no tenía idea de cuán grave era lo que había llevado a Kanon de Géminis a detestar que le tocaran…
Para esas alturas del partido, (es decir, treinta y nueve días después del fin de la Guerra contra Hades), todos estaban tan cansados, tan ojerosos, y a la vez, tan insomnes y tan preocupados aún, que a decir verdad, a nadie le extrañó que June durmiera casi cinco horas de corrido en uno de los sillones de la sala de espera. A decir verdad, si Shura y Shyriu no la hubieran despertado para ir a comer a la cafetería, ella habría continuado durmiendo, porque en sus sueños podía huir de aquella realidad que tan dolorosa le resultaba. Y como todos estaban tan ocupados en diversos asuntos, parecía garantizado que nadie sabría nunca del incidente acaecido en la playa la noche anterior.
Cuando fue la hora de comer, June se sentó frente a un plato que el propio Shura escogió para ella tomando en cuenta que seguía teniendo resaca, y en consideración a él, fue que cortó la comida en trozos y los revolvió en el plato para que pareciera que sí estaba comiendo, aunque no probó más de seis bocados. Se sentía inmensamente sola a pesar de que la rodeaba una veintena de personas, y de que Shura parecía estarla cuidando, pues no le quitaba la mirada de encima y le sonreía de cuando en cuando, pero no dejaba de pensar que nadie imaginaba (y mucho menos podía entender) lo que estaba sintiendo en esos momentos.
Si June hubiera sabido que Saori también tenían el corazón roto, quizás habría sentido algún alivio, pero ambas llevaban su pena en silencio, solitariamente. Aunque siendo justos, June le llevaba ventaja, porque podía esconderse tras su máscara, y Saori en cambio, tenía que esforzarse considerablemente por permanecer serena y centrada, y por no romper a llorar de dicha, de angustia, de soledad, porque tenía el corazón roto. Sentada a la cabecera de una enorme e improvisada mesa que habían dispuesto para ella y sus acompañantes en la cafetería, la adolescente había comido poco y rápido, y ahora leía y firmaba papeles, sin dejar por ello de notar la tensión perenne entre los integrantes de su orden, que creció exponencialmente cuando Saga y Aioria se marcharon juntos, haciéndolos creer a todos que ese paseíto de ellos dos iba a acabar mal de una u otra forma, porque les parecía obvio que no podía ser de otro modo.
El corazón le pesaba al recordar una y otra vez las tentadoras e incisivas palabras de Hera, le alegraba profundamente saber que Seiya parecía en verdad estar mejorando, pero ese suceso le generaba a su vez más dudas. ¿Se habría equivocado al juzgar Perséfone? ¿Sería acaso que la consorte de Hades ni siquiera sabía de Seiya y ella lo había puesto en peligro al ir a preguntar por él? ¿Sería una trampa para que bajaran la guardia? ¿Y si resultaba ser una trampa, porque tomarse la molestia de sanarlo, aunque fuera temporalmente?
Y el tormento que le ocasionaba hacerse todas esas preguntas no era nada comparado con sus otros pensamientos. Porque aunque estaba determinada a averiguar toda la verdad sobre la condición de Seiya, no dejaba de pensar que lo más importante era que él por fin parecía tener la oportunidad de sobrevivir. Podría vivir y ser feliz… con Ella. Y Saori tenía que morderse la lengua cuando reconocía que su parte humana y egoísta le susurraba al oído que era mucho peor perder a Seiya en los brazos de otra que verlo morir. Y claro, inmediatamente después de eso, se odiaba a sí misma, se detestaba tan intensamente que con gusto se golpearía a sí misma para no volver a pensar semejante idiotez, repitiéndose una y otra vez que lo amaba, que amaba todo de él. Que amaba su risa, su energía inagotable, su candor infantil que parecía inextinguible a pesar de lo dura que había sido su vida; que amaba sus cabellos siempre despeinados, y amaba esos ojos que eran los únicos capaces de fulminarla cuando estaban en desacuerdo, y que eran también los únicos que parecían haber visto el fondo mismo de su alma. Y entonces se repetía que por amarlo tanto prefería una y mil veces verlo sano y salvo aunque fuera en los brazos de otra, porque él merecía vivir, porque nadie sabía vivir como lo hacía él, porque nadie tenía tal capacidad de ser feliz ni nadie era más merecedor de serlo, y porque ella no tenía derecho a aspirar a estar a su lado. Su vida le pertenecía, pero no su corazón; Él no le pertenecía, nunca lo había hecho.
Tenía que entenderlo de una buena vez o sería peor para ella, así que se obligó a sonreír, pidió que aquellos que iban a hacer guardia aquella noche como se había planeado desde horas antes descansaran un poco, y que el resto se organizara en dos grupos, uno que se dedicaría a conseguir ropa y artículos personales para todos aquellos que podían ser dados de alta aquel mismo día, para luego ir a la Mansión a alistarlo todo, y otro para aguardar por ellos en la sala de espera, recibirlos y llevarlos a casa, porque ella tenía aún cosas que hacer. Y cuando ellos se marcharon y se quedó sola con Tatsumi y con Marin, se forzó a concentrarse en los enredados términos legales de los abundantes folders que había frente a ella, porque no podía darse el lujo de sufrir en esos momentos. Después, quizás…
Después de una aparentemente interminable serie de exámenes, para las ocho de la noche, legalmente ya solo cinco de las diecinueve personas que habían sido internadas el día del eclipse continuaban siendo atendidas. Seiya, Ikki, Aioros, Kanon, (que pese a su gran mejoría, era aún demasiado vulnerable a cualquier clase de infección como para ser trasladado o para compartir cuarto con nadie), y Shun, que seguía solo en el ala de Psiquiatría. Pero no sería así por mucho tiempo…
Saga estaba tan inmerso en sus propios pensamientos que no se daba cuenta de que no se estaba moviendo, ni de que ya no estaba de pie frente a Aioros, si no que estaba tendido en una cama de hospital, cubierto por una frazada y conectado a aparatos. Estaba perdido en sus recuerdos, que no estaban constituidos por imágenes si no por voces, las voces que habían moldeado su destino...
¿Qué estás tratando de hacer?
¡Aioros quítate de mi camino!
Detente… ¿Tú eres…?
Ahora lo sabes, y tienes que morir… ¡Deténganlo! ¡Aioros trató de matar a Athena!
Alguien tan maligno como tú no puede quedar libre
Sácame de aquí, Saga. ¿Acaso vas a matar a tu propio hermano?
¿Quieres tenerlo? Hazlo.
¿Te gusta? Yo sé que si. A mí me gusta lo que veo. ¿Te gusta lo que sientes?
¡¡Déjenme!! ¡¡Saga, no!! ¡¡Noo!!
¿Sabes quien soy, Saga? He estado contigo desde hace mucho tiempo ya…
Saga llevaba veinte minutos tendido en esa camilla sin haber mostrado cambio alguno, Aioria lo miraba en silencio, y Sayaka leía con mucha atención el expediente médico de Saga y revisaba los resultados de los extensos estudios que se le habían practicado hacia tres días, cuando le habían dado de alta. Nada en esos resultados indicaba que tuviera algún trastorno orgánico que pudiera estar provocándole catatonia, así que debía de ser algo psiquiátrico, se lamentó ella…
Signos estables, temperatura 37.5 doctora – dijo Slava
Bien, gracias Slava. Ahora, tú – dijo volviéndose hacia Aioria - vas a decirme ¿qué pasó exactamente?
¿Qué? – dijo Aioria, que prácticamente no había escuchado la pregunta que la psiquiatra le había hecho por no despegar sus ojos de la mano que Saga mantenía extrañamente flexionada
Aioria, ponme mucha atención. Si mi diagnóstico es correcto, lo que le pasa a Saga se llama catatonia, y puede ser originada por dos causas posibles; o es el indicador de alguna enfermedad neurológica muy grave, o puede ser algo psiquiátrico, un trastorno emocional, ¿me entiendes? En los exámenes que le hicimos hace tres días no hay nada que me indique que esté enfermo, por eso necesito que me digas qué fue exactamente lo que le pasó.
¿Se va a quedar así?
Puede ser cuestión de minutos, o puede pasar días, meses inclusive en ese estado. Puede sucederle por esta única ocasión, o puede ser algo que le suceda una y otra vez a lo largo de toda su vida... Si algo importante pasó entre ustedes, como una discusión, o si tuvo una impresión muy fuerte, necesito saberlo.
Aioria miró de nuevo a Saga. Su mente se quedó congelada repasando las palabras de la doctora, "puede pasar meses en ese estado", "puede ser algo que le suceda una y otra vez a lo largo de toda su vida". Aioros había estado ausente años enteros por su culpa. ¿Y si eso le estaba pasando a Saga porque se lo merecía?
La perspectiva de un Saga petrificado por años se le antojó brutalmente atractiva por exactamente un segundo, y de inmediato la desechó, porque Aioria le tenía rencor, claro que sí, pero su buen corazón no le permitía desearle mal a nadie, ni siquiera a él.
¡Aioria! – dijo Sayaka elevando su voz nuevamente para recapturar la atención del rubio - Dime por favor qué pasó.
Sí. Después de la comida me pidió que lo acompañara, y fuimos a la habitación donde está mi hermano. Le pregunté por que quería que yo estuviera ahí: dijo que creía que era lo justo. Empezó a pedirle disculpas a mi hermano por todo el daño que le hizo en el pasado, y dijo que sabía que aún si muriera lentamente a sus pies seguiría estando en deuda con él… Yo estaba enfrascado en mis propios pensamientos, no sé cuanto tiempo dejé de prestarle atención, pero cuando me di cuenta Saga estaba respirando muy raro, estaba todo agitado. Le hablé, pero no me respondió, intenté sacudirlo pero no se movió en lo más mínimo, y fue cuando salí a pedir ayuda y la encontré a usted.
Sayaka no tenía idea de qué podía ser haber sucedido entre el hermano de Aioria y Saga, pero después de recordar lo que Mü le había contado, y de recordar su perturbación de aquella mañana al saber sobre la situación de Kanon, se convenció aún más de que lo que Saga tenía era sin duda de carácter psiquiátrico.
Slava, pide por favor que boceen urgentemente al Sr. Tatsumi porque necesito que firme un consentimiento. Kiyomi, llama a psiquiatría por favor, y pide que se preparen para hacerle un encefalograma, y diles también que probablemente le administraremos TCE de inmediato.
¿Qué es TCE?
Significa terapia electro-convulsiva – explicó ella cuando se quedaron solos -Vamos a intentar hacerlo reaccionar administrándole una descarga eléctrica dirigida a su cerebro
¡No, no pueden hacerle eso!
Aioria, Saga está catatónico; podría pasar días o meses así. La terapia electro-convulsiva en uno de los mejores tratamientos para tratar su problema, y mientras más rápido la apliquemos será mejor para él.
¡¡No, no lo haga!! ¡Estoy seguro de que él puede reaccionar sin eso!
No es tan malo como suena, y es por su bien
¡Usted puede hablar con él, hacerlo reaccionar!
No es tan simple Aioria, no es algo de lo que se despierta como si fuera un simple desmayo. En otros pacientes…
¡¡Usted sabe que no somos como los demás!! ¡Estoy seguro de que le haría daño! Háblele, por favor. Sé que puede reaccionar por sí mismo
Tú puedes intentarlo si quieres, pero estoy segura de que él no….
Yo no… yo no puedo hablarle… pero usted sí puede. ¡Por favor!
Sayaka no alcanzaba a comprender las extrañas reacciones del joven rubio. Hace unos minutos lo había visto furioso al descargar un golpe sobre el rostro de su compañero, y ahora lo veía verdaderamente angustiado por él. ¿Qué tantas cosas tortuosas habrían sucedido entre ellos que ella aún ignoraba?
De cualquier forma, su preocupación logró convencerla de intentar hacerlo reaccionar aunque lo considerara inútil…
De acuerdo, lo intentaré. Pero si no funciona…
Lo entenderé...
La doctora se acercó a Saga, tomó su mano y miró directamente a sus ojos azules, que continuaban clavados en el vacío.
Comprendo que estés abrumado Saga. Ha sido demasiado para ti en un solo día, pero no tienes que pasar por esto tú solo. Yo quiero ayudarte, pero para eso necesito que estés aquí, conmigo… Ven Saga, vuelve… Yo sé que es tentadora la idea de quedarte suspendido, sumergido en tus pensamientos, en tus recuerdos, pero siempre es mejor enfrentarse conscientemente a las cosas. Este escape es solo temporal y no va a ayudarte a resolver las cosas en verdad…Ven. Estoy aquí, esperándote, y aquí voy a estar hasta que decidas volver. La decisión es tuya. Escucha mi voz, síguela… ¡Saga, escúchame! No sé en verdad cómo has sido capaz de sobrevivir a tantas vicisitudes, pero no te refugies en el silencio. No te ocultes en la obscuridad, siempre es mejor saber… Vuelve Saga. Aquí se te necesita, aquí te espero…
Justo cuando la doctora se había dado por vencida y volteaba a ver a Aioria para decirle que era inútil seguir intentando, Saga apretó ligeramente su mano, y ambos voltearon de inmediato para encontrarse con que el peliazul parpadeaba lentamente y se llevaba las manos al rostro
¡Saga! – exclamó Aioria, sintiendo que el alma le volvía al cuerpo.
¿Qué… me pasó?
Estamos aún en el hospital – le explicó Sayaka, muy sorprendida aún de que el gemelo hubiera salido del estado de estupor por sí mismo - Te bajó la presión, tu respiración se hizo errática, y por eso hice que te recostaran, antes de que perdieras el conocimiento y te lastimaras. Afortunadamente, estabas en el mejor lugar donde uno puede estar cuando sufre una crisis.
Estaba frente a Aioros…
Sí, y de pronto dejaste de hablar, y de moverte…Como les dije ayer Saga, estoy aquí, dispuesta a escuchar lo que sea que quieran decir, si es que desean hablar con alguien.
A diferencia de Shun, Saga no protestó o se negó a hablar con ella, lo cual tomó a Sayaka ligeramente por sorpresa, pues había esperado más resistencia. Pero es que después de todo lo sucedido aquel día, Saga estaba muy consciente de que no podía lidiar él solo con todo el peso que llevaba sobre sus hombros, que no toleraba todo el pasado viniéndosele encima. Y aunque sabía que en aquella sala de juntas todos habían dicho la verdad acerca de que querían empezar de nuevo, sabía que no podía hablar con Mü, que era muy maduro para su edad, y muy generoso, pero que había querido a Shion como a un padre, ni con Aldebarán que era muy empático pero muy joven y muy alegre como para entender ciertas cosas, ni mucho menos con Shaka, porque aún cuando lograra verlo a la cara para platicarle sus cuitas, había permanecido completamente ajeno a todo lo que había sucedido en el Santuario y porque lo consideraba completamente ajeno a las emociones negativas y a los malos pensamientos. Ni siquiera podía intentar hablar con Milo, porque aunque los últimos días había sido amable y comprensivo con él y con Kanon, no dejaba de ser a fin de cuentas, el mejor amigo de Aioria, que había sido la principal víctima de todos sus crímenes.
Sí, necesito a hablar como usted.
Claro. Solo dame unos minutos en lo que le comunico a tus amigos que te quedarás a pasar la noche aquí, y hablaremos.
Doctora, me dijeron que usted…. ¡Saga! – exclamó el mayordomo, que llegaba con Slava y que se alarmó al ver tendido al gemelo en una cama - ¿que fue lo que sucedió? ¿Le hiciste algo, Aioria?
Claro que no – intervino la doctora - Acompáñeme por favor, Sr. Tatsumi. Les explicaré a todos.
A Saga le ardieron las mejillas de vergüenza porque sólo en ese momento reparó en que Aioria estaba ahí junto a su cama, y comprendió que seguramente había estado ahí cuando colapsó, por llamarlo de alguna forma. ¿Qué pensaría el León sobre él ahora? ¿Qué habría pensado al verlo quebrarse? ¿Lo habría disfrutado?
Y sin embargó, pensó que era apenas lo justo que hubiera sido él quien lo viera caer, y que la humillación era lo menos que se merecía para empezar a pagar por sus crímenes.
Ahora vuelvo Saga, si necesitas cualquier cosa, pídeselo a Slava, ¿de acuerdo?
Sí – respondió él quedamente
Cuando salieron, Aioria tomó suavemente del brazo a la doctora para retenerla.
Tatsumi, ¿te puedes adelantar por favor? En un segundo te alcanzamos. No les digas nada sobre Saga, nosotros lo haremos. No tardamos.
De acuerdo Aioria.
Le agradezco mucho que haya logrado despertarlo, en verdad – dijo el rubio cuando se quedaron a solas - Pero no entiendo, ¿por qué le dijo todo eso de que lo necesitaba, y que lo esperaba?
No me mires así Aioria. No albergo ninguna clase de sentimientos por él, si es lo que estás pensando. Sólo le dije lo necesario para traerlo de vuelta… Sé que ustedes son héroes, que han pasado lo indecible y que han sobrevivido, pero no dejan de ser humanos Aioria; y como humanos, todos, absolutamente todos, precisamos de las mismas cosas. Queremos sentir que nos aman, que nos necesitan, sentirnos cómodos con nuestro entorno. ¿Tú volverías a un lugar en el que no te quieren, en el que nadie te busca, o te necesita?
Supongo que no…
Su hermano, que supongo es la persona más cercana a él, no podía venir a hablar con él, y ya que tú no pudiste hablarle, tuve que ser yo quien le hiciera saber que lo queríamos de vuelta.
...gracias doctora.
Ven, vamos con los demás.
Sayaka y Aioria se encontraron con una sala de espera todavía muy llena, porque aunque habían seguido las instrucciones de Saori y algunos ya se habían marchado, nadie estaba tranquilo sabiendo que el León y el Gemelo estaban juntos y a solas, y prácticamente todos se habían quedado ahí para aguardar noticias de ellos dos. Y cuando mandaron a llamar a Tatsumi, el mal presentimiento que todos habían tenido desde que Géminis y Leo se habían marchado, se acrecentó en sus corazones.
Aioria… doctora, ¿pasa algo? ¿Dónde está Saga? – preguntó Saori
¿Adónde fueron Aioria? – se atrevió a preguntar Milo
Fuimos a ver a Aioros…
Un pesado silencio se hizo en la habitación. No hacía falta saber más para imaginar que el asunto debía de haberse puesto realmente feo: aunque todos esperaban oír mas bien que él y Aioria habían acabado a golpes y no lo que iban a escuchar.
Por un segundo, Aioria se arrepintió de haberle hablado a Marin sobre sus sentimientos justo aquel día, porque no habían intercambiado ni una sola palabra después de su conversación, y él ya estaba temeroso y la necesitaba más que nunca. Se había jugado el todo por el todo sin saber si ella le correspondía, y si ella rechazaba su propuesta, él podría haber arruinado su amistad para siempre, lo cual sería terrible porque la amazona era su mejor amiga. Y después de lo sucedido con Aioros, la necesitaba para confesarle sus miedos, sus angustias, para desahogar todos los pensamientos que desfilaban en rápida sucesión por su mente. Pero no había vuelta atrás, lo hecho, hecho estaba, y ahora tendría que aceptar las consecuencias que sus actos le acarreaban.
Ella por su parte, no había sabido cómo comportarse frente a él después de su conversación, pero eso no le impidió, claro, seguir el consejo de Flher y aprovechar la privacidad que le otorgaba la máscara para mirarlo una y otra vez completamente a sus anchas. Aquel día lo encontró más apuesto que nunca, no solo porque le había sentado muy bien el abandonar el hospital, sino porque ahora lo sentía cada vez más cercano, porque ahora sabía que sus sueños podían ser realidad en un futuro muy cercano. Para su delicia, Marin también lo encontró ansioso, casi nervioso, podría decirse, y como lo conocía muy bien, sabía que ella misma era la causa de esa ansiedad (aunque él se esforzó en ocultarlo, naturalmente). Pero también lo encontró confundido y aliviado a la vez por la recuperación de Seiya. Y cuando se marchó acompañando a Saga, nadie (a excepción de Milo y de Shura) se preocupó tanto por él como ella. Pasó cada minuto del tiempo que él estuvo fuera de su vista con un dolor encajado en el pecho, temiendo que las cosas se pusieran peor entre ellos de lo que ya estaban. Y cuando él volvió sólo y evidentemente abatido, sólo su férreo entrenamiento de amazona le permitió aguantarse las ganas de echarse a sus brazos para consolarlo.
¿Y qué pasó? – preguntó Saori temiendo la respuesta.
Saga sufrió una crisis de catatonia, pero está mejor ahora, Srita Kido – respondió la doctora, mirando con gran atención a la jovencita que tenía frente a sí y que ahora sabía la reencarnación de la diosa de la justicia. Le costaba vincularla con una diosa griega cuando no era si no una adolescente muy distinguida, pero cuando miró a sus ojos, vio en ellos una bondad y una compasión que se le antojaron infinitas.
¿Catatonia?
¿Qué es eso? - preguntaron todos incrédulos, porque mientras había fungido como el Patriarca, no habían sabido que padeciera ni siquiera de algo tan simple como un resfrío.
Un síndrome, en el cual el paciente deja de reaccionar a los estímulos exteriores. Le hablábamos pero no respondía, no se movía, ni parpadeaba y sus signos vitales se alteraron. Tuvo un periodo prolongado de ausencia mental, y aunque ya despertó me gustaría que se quedara a pasar la noche.
¿Pero por qué le pasó eso? – preguntó el empático Aldebaran.
Creo que se debió a un problema psiquiátrico, a un trastorno emocional, me refiero. Me parece que el factor que desencadenó la crisis nerviosa, por así llamarla, fue la situación de su hermano.
¿Qué situación? – preguntó Shaka
¿Saga no les dijo?
Sólo dijo que se estaba recuperando, y que lo habían sedado de nuevo, pero no nos explicó más – respondió Milo.
Pues sí, sus heridas están sanando sorprendentemente bien, y la piel está prácticamente regenerándose por si misma. Sin embargo, hoy que despertó, la doctora se dio cuenta de que él también ha recuperado la sensibilidad, y con la extensión y la gravedad de las quemaduras en su cuerpo eso no es nada bueno, así que tuvieron volverlo a sedar.
¿Y hasta cuando van a mantenerlo así? – preguntó Sorrento intentando no mostrar sus sentimientos por el gemelo.
No hay nada definido aún: tendrán que mantenerlo durmiendo hasta que el dolor sea soportable, pero teniendo en cuenta lo grave de sus heridas todo parece indicar que tendrá una recuperación particularmente dolorosa... Obviamente la noticia afectó a Saga mucho más de lo que pensé esta mañana, pero no quiero que se alarmen. Como les dije, Saga ya salió de ese periodo de ausencia mental, y sus signos vitales son estables. Haré que lo trasladen a Psiquiatría e iré con él ahora mismo, y por supuesto, les informaría si algo más sucediera durante el transcurso de la noche. Si me disculpan me retiro. Buenas noches.
Buenas noches doctora – respondieron todos
Muchas gracias doctora – le dijo Saori en particular
Sayaka, por favor. Y es mi trabajo, no hay nada que agradecer. Hasta mañana.
Será mejor que nos marchemos; no podemos hacer nada por ellos esta noche, y estoy segura de que se quedan en buenas manos – dijo Saori, que había sido convencida a regañadientes por Hilda y Tatsumi de irse a descansar, pues no había parado desde su regreso, y aún llevaba las palmas de las manos vendadas debido a las quemaduras que había sufrido cortesía de su caballero Fénix.
Yo me quedo – declaró Aioria para sorpresa de todos
No Aioria, tú apenas fuiste dado de alta hace un par de días, y aún no estás bien – repuso Saori
Tengo cosas que hacer.
Aioria, no seas necio. Mañana puedes…
¡Dije que me quedaré Milo!... Lo lamento Athena-sama – dijo él, aparentemente dirigiéndose a Saori, pero dándole una significativa mirada a la pelirroja amazona - No haré nada imprudente, y me cuidaré, lo prometo, pero en verdad necesito quedarme. Hasta mañana – dijo Aioria dándose la media vuelta para marcharse
Ese es mi mejor amigo – dijo Milo con sorna, pues conocía perfectamente y de primera mano la legendaria terquedad del León Dorado – ¡Aioria, espera! – dijo echándose prácticamente a correr para alcanzarlo, dejando olvidadas sus muletas - ¿estás bien? ¿Quieres que me quede?
No, estoy bien, en serio Milo… Bueno, no muy bien – dijo al sentir la mirada de "no te creo" que el Escorpión le dirigió – pero puede esperar. Hablaremos mañana.
Pero…
Ve a casa. Él estará ahí…
Pero...
Milo...
...está bien. Sólo porque insistes me iré – aceptó Milo con una sonrisa traviesa.
Hasta mañana bicho
Hasta mañana minino.
No te sientas triste Marin – dijo Flher acercándose a la amazona mientras todos se marchaban, adivinando la desilusión de la amazona al saber que él no iría a dormir a la mansión – puedes aprovechar que él no irá para escribirle la nota y dejarla en su habitación. Es más, si quieres yo la llevó.
Esa es una idea genial. Gracias Flher, de verdad – dijo la amazona sonriendo con timidez bajo su máscara.
Shyriu, Shunrei, Mü, Kiki, Seika, Shura y June (que se habían unido a ese grupo porque Shura había convencido a la amazona de que así podría acostarse temprano y reponerse del todo de la desvelada y de la resaca) se habían marchado después de la comida para ir de compras, entregarles la ropa para que pudieran ser dados de alta y luego adelantarse a la Mansión a alistarlo todo. Estaban dando los últimos detalles a la Mansión cuando Shura le preguntó a June, aprovechando que se habían quedado momentáneamente solos.
¿En tu cuarto, o en el mío?
¿Perdón?
Quise decir que donde quieres dormir, si en tu cuarto o en el mío.
¿¡Cómo!?
No pienses mal, por favor. Dormiré en algún sillón, o en el suelo si es necesario, pero no creerás que voy a dejarte dormir sola después de lo de ayer, y mucho menos considerando que te vi tomando una botella de Sake de la cocina hace un rato.
¿Tienes ojos en la espalda, o qué?
Tengo mis defectos, pero no dejo de ser un caballero de Oro, June. Cuando tú vas, yo ya vine.
¡Tú no entiendes Shura!
No. En verdad no entiendo porque insistes en hacerte daño.
No quiero hacerme daño, solo quiero… dormir hasta pasado mañana – porque en unas horas será su cumpleaños, pensó.
¿Y qué crees que va a pasar si te pones ebria después de lo de ayer? Has estado tosiendo todo el día. Debería de haberle dicho a alguno de los doctores sobre lo sucedido para que te revisara.
¡Prometiste que no le contarías a nadie!
Sí, y lo he cumplido, pero me preocupa que te haya quedado agua en los pulmones, o algo así. Y si te emborrachas hoy, te podría dar una congestión etílica o algo parecido.
¡No tienes por qué preocuparte por mí, ya te lo dije!
¿No oíste lo que Saori dijo hoy en la mañana? Sólo nos tenemos los unos a los otros. Tenemos que ponernos bien
¿Por si llega a suceder un enfrentamiento con Perséfone, o una nueva Guerra Santa?
Espero que no suceda ninguna de las dos cosas, pero no pensaba en eso. Me refería a si no quieres ponerte bien, por el simple echo de estar bien, de disfrutar el estar viva
No estoy segura de poder disfrutar de mi vida de nuevo.
Y es precisamente por eso que hoy no vas a dormir sola, guapa.
June enrojeció hasta la punta de sus cabellos mientras él la miraba con tal gentileza, y a la vez tanta determinación, que ella no protestó. En verdad estaba muy cansada… así que fue a la cocina, se llevó algo de comida, le entregó la botella y luego se encerró en la habitación de Shura, porque tenía terror de la posibilidad de descubrir el rostro de Shun entre los recién llegados a la Mansión...
Shaina, ¿qué haces aquí? - inquirió el rubio al encontrar a la amazona en la Unidad de Quemaduras
¿Por qué todos preguntan lo mismo? Porque alguien se tiene que quedar a vigilarlo y yo me ofrecí.
Pero ayer te quedaste también.
No estoy cansada
Shaina… no me lo tomes a mal, pero…. si quieres…
Aioria, te juro que si intentas consolarme porque él tiene novia te golpearé… Bueno, ¿y tú qué haces aquí? Ya es tarde.
No pude irme. Saga se puso mal
¿¡Qué!?
¿Adónde vas? - dijo él tomándola por el brazo al ver que ella se alejaba
Voy a verlo. ¿Dónde está?
No, no vas a poder verlo – dijo él deteniéndola
¿Por qué no?
Se lo llevaron a Psiquiatría y ese piso es un bunker.
¿¡Psiquiatría!? ¿¡Qué rayos fue lo que le pasó, Aioria??
La psiquiatra dice que fue un ataque de catatonia
¿Y eso que rayos es?
No puedo repetirte su explicación. Se quedó quieto, como si se hubiera convertido en piedra. No se desmayó, pero tampoco estaba… consciente, creo.
¿Pero, ya está bien?
Ya reaccionó, pero duró un buen rato así, como ido. La doctora Sayaka hizo que lo ingresaran, y va a pasar la noche aquí.
Debí saberlo….
¿A qué te refieres?
… yo estaba aquí esta mañana cuando él llegó y la doctora le explicó que no podían tener a Kanon despierto sufriendo esos dolores... Nunca había visto esa expresión en su rostro, bueno, no ahora que… que ya no usa la máscara del patriarca. Dejó a la doctora prácticamente con la palabra en la boca, y vino aquí, a verlo… se tardó mucho en notar que yo lo seguí y me le acerqué, y sólo después de un rato me agradeció por intentar consolarlo y me…. – me besó la mano, recordó ella
¿Qué?
Nada... me miró unos instantes, y luego se calló otra vez. Debí saberlo… - pero estaba demasiado ocupada pensando en Seiya. Maldita sea Shaina, tienes que dejar de pensar en él.
No te culpes Shaina. Él se puso mal apenas hace un rato, en la habitación de Aioros
¿¡Qué!?
Me pidió que lo acompañara, cuando llegamos empezó a pedirle disculpas y luego… se desconectó.
¿Y tú, cómo estás?
…cuando empezó a hablar me dio mucha rabia , pero después… no sé cómo decirlo: te juro que hasta me alegró ver que al menos tiene conciencia, porque jamás lo había visto siquiera cerca de mostrar algo verdaderamente parecido al arrepentimiento… Y luego recordé que Aioros lo admiraba muchísimo y siempre me contaba de él. De lo fuerte y resistente que era, de cómo enfrentaba todos los problemas siempre con la mayor serenidad del mundo. Y cuando lo vi tan… frágil, no sé de que otra forma decirlo, me dio lástima. ¡Y me odié por sentir pena por él cuando fue quien mandó a matar a mi hermano! Y estaba por decirle que se callara y se largara cuando me di cuenta de que algo no estaba bien con él. Busqué ayuda, me encontré con la doctora Sayaka, ella lo atendió y después de un buen rato logró que reaccionara… Ahora que lo pienso, me siento muy mal, me porté terrible...
¿Por qué dices eso?
Porque lo golpeé
¿¡Qué hiciste qué!?
La doctora me pidió que le ayudara a recostarlo, pero yo… perdí el control, y lo único que pude pensar fue en tirarlo al piso de un puñetazo, y lo hice... Y en ese momento me sentí tan… tan libre… No me mires así, no sabes el día que yo he tenido. Con lo de la junta, y… – él calló deliberadamente lo de Marin, pues ese no era definitivamente el momento para contárselo - y lo de Seiya…
¿Qué? ¿Qué con Seiya?
¿No lo sabes?
He estado aquí todo el día, ¿Qué le pasó? ¡Aioria, dime!
No es nada malo, al contrario; el está mejor, realmente mejor. Kiki fue a verlo y no solo no detectó ningún cosmos maligno a su alrededor, si no que se dio cuenta de que su herida está sanando, que está más fuerte en todos los sentidos
¿¡De verdad!? ¡Eso es maravilloso!
Aunque estoy algo confundido. Me parece extraño que él se esté recuperando cuando…
¿¡Qué!? Lo hemos visto ponerse de pie una y mil veces cuando todos lo creían derrotado y acabado, ¿¡y dudas del por qué está mejorando!? Está recuperándose porque tiene unas ganas de vivir inextinguibles, una voluntad indoblegable. Porque él mismo es una fuerza de vida. Se está recuperando simplemente por que es él. Él va a ponerse bien…
Por más que trató de impedirlo la voz se le quebró y los ojos se le anegaron de lágrimas. Aioria sintió una oleada de simpatía y de comprensión por ella, e hizo el intento de pasarle el brazo derecho por el hombro, pero Shaina reaccionó con reflejos de serpiente y se alejó
¡No! Si sientes aunque sea un poquito de respeto por mí, No – dijo ella con voz entrecortada, segura de que si él la abrazaba estallaría en sollozos, y no quería, no se lo podía permitir – aún no has contestado a mi pregunta... – dijo ella cuando logró deshacer el nudo de su garganta, cambiando drásticamente de tema para lograr recuperar el control de sus emociones - ¿Por qué viniste a ver a Kanon?
Yo no sabía lo de Kanon hasta que la doctora nos lo dijo hace unos instantes - le respondió él con una sonrisa triste y comprensiva, respetándola aún más por la forma en que trataba de sobrellevar su dolor - Y me quedé pensando…
¿En qué?
Por años pensé que Saga y yo no teníamos absolutamente nada en común, hasta hoy... Él debe de estar muy preocupado por su hermano, como lo estoy yo, y debe de estarlo esperando, como yo espero a Aioros. Y quise venir a verlo… ¡Por Athena! – dijo Aioria mirándolo con mucha atención por la ventana - no tenía idea de lo mal que estaba...
Y eso que ya ha mejorado muchísimo. Al principio los doctores nos dijeron que sus quemaduras eran tantas y tan graves que no había forma de que se salvara. Pensamos que se moriría mucho antes de que Saga despertara.
Pero vivió…
...llegué a oír que Kanon se marchó del santuario desde que la señorita Saori nació… Debe de ser muy triste estar apartado de tu propio gemelo por tantos años.
Sí, debe de serlo...
Y ahora, ¿quién sabe que será de ellos? No se sabe cómo va a quedar Kanon con todas las quemaduras que sufrió.
Y no sabemos si la culpa va a acabar con la escasa salud mental de Saga…
¿Te das cuenta de que nadie los conoce? Ni ellos mismos se conocen. Es tan extraño, considerando que son gemelos...
Después de todo fuimos afortunados Aioros, pensó Aioria, por un tiempo nos tuvimos, nos conocimos, y nos amamos. Y ahora podemos volverlo a hacer...
¿Adónde vas? – le preguntó ella cuando lo sintió alejarse
Voy a ver a mi hermano
Dile que despierte pronto. Me muero por conocerlo. Sólo espero que no sea tan cabezota como tú.
Se lo diré, y no, no lo es – dijo él dedicándole una sincera sonrisa.
Cuando se supo sola, Shaina se contrajo, tratando de soportar el dolor que le aserraba el pecho. Sentía unos deseos enormes de gritar, pero no podía, y aunque tenía los ojos húmedos, sentía que ya no podía llorar más. Quizás, pensó, ya se le había acabado su dotación de lágrimas.
Tenía que sentirse alegre. Seiya se iba a salvar. Abriría los ojos, se levantaría de esa cama, y sería feliz para siempre con la mocosa esa. Y si ella ya no podía llorar por él, quizás era porque ya era hora de olvidarse de él de una buena vez.
Sí. Lo olvidaría, se prometió a si misma. Lo olvidaría, costara lo que costara…
Hola, Coros – dijo Aioria claro y fuerte, sentándose en un banco junto a su hermano mayor – Quizás te preguntes por qué no te había hablado, porque supongo que sí sabes que he venido todos los días a verte. Pensé que debía de esperar hasta que despiertes, para que escuches todo lo que necesito decirte, porque no quiero que te pierdas ni una sola palabra… Pero hoy, una mujer que me parece verdaderamente lista, me dijo que todos necesitamos sentirnos queridos y necesitados, y que sólo cuando tenemos eso es que nos sentimos cómodos en algún lado, y eso nos invita a volver… ¿Es por eso que no regresaste antes, Aioros? ¿Es porque pensaste que yo no te quería? ¿No volvías porque por años te creí un traidor? ¿Es mi culpa que no hayas vuelto antes? – el rubio se secó sus lágrimas de remordimiento con el dorso de la mano – Bueno, esperaré tus respuestas con impaciencia... - dijo sonriendo entre las lágrimas - Pero mientras te diré que necesito que despiertes ya. Te quiero. Te necesito. Y estoy aquí, esperándote... Y no soy él único, tengo una amiga que… bueno, de hecho, quiero contarte antes de una mujer muy especial. Su nombre es Marin…
Cuando Sayaka llegó a la habitación de Psiquiatría donde habían trasladado a Saga, él estaba semi-sentado, tomando un vaso de agua, y su semblante tenía mucho mejor color.
Gracias Slava. Déjanos solos un rato, por favor...Listo Saga. Ya les avisé a tus amigos que vas a quedarte aquí el día de hoy
…ellos no son mis amigos
¿Por qué dices eso?
Porque no lo son. Un amigo te conoce, habla contigo, te escucha, y ninguno de ellos ha hecho ninguna de esas cosas conmigo. Por consiguiente, no puedo llamar amigo a ninguno de ellos.
¿Y el chico al que fuiste a ver? ¿Él sí es tu amigo?
¿El chico? – replicó Saga con tristeza e ironía a la vez – Él debería de tener mi edad. Ese chico debería de estar a punto de cumplir treinta años.
No comprendo Saga. ¿Quién es él? ¿Por qué te afectó tanto el verlo?
¿Usted no lo sabe?
Sé solo cosas muy generales sobre su mundo. Que todos ustedes son caballeros que han peleado por la diosa Athena, reencarnada en la Srita Kido, y que han sacrificado su bienestar físico y mental, su vida incluso, con tal de salvarla, de salvarnos... Eso es todo lo que sé.
¿Entonces nadie le ha contado su historia?
Apenas y sé su nombre.
Se llama Aioros, y era el hermano mayor de Aioria, que estaba conmigo hace un rato. Era el Caballero de Sagitario, y uno de mis mejores amigos, hasta que…
¿Hasta que sucedió qué, Saga?
Pensé que… ¿Nadie le contó que yo lo asesiné, hace dieciséis años?
No, no lo sabía… - dijo ella, tratando de permanecer serena a pesar de que acababa de oír la confesión de un crimen, aunque sentía que la sangre fría se le había esfumado de golpe - ¿Por… por qué lo… asesinaste?
Por débil
…¿Te molestaba que él fuera débil?
No. Quiero decir que el débil fui yo...
Saga, por favor, no tengas miedo de decir que fue lo que pasó exactamente. Yo no voy a juzgarte como ellos lo hacen, por la simple y sencilla razón de que yo no los conozco. Él no es nada ni nadie para mí. Dime… por qué… dices que lo mataste.
Yo no quería matarlo, pero… él me obligó
¿Quién te obligó? – preguntó Sayaka, pensando que él debía de referirse a otra de sus quizás varias personalidades
Ares...
¿Quién es Ares?
El dios de la Guerra
¿Ares te obligó a matar a tu amigo?
Sí.
¿Cómo te obligó?
Tomó control… de mi cuerpo…
…Saga – dijo Sayaka, haciendo un esfuerzo enorme por seguir la lógica de todo lo que sabía de su extraño mundo y entender lo que él le decía - ¿tú eres la reencarnación de Ares, así como Saori lo es de Athena?
No. Yo no nací para ser su reencarnación, pero de alguna forma logró apoderarse de mi cuerpo, y de mi voluntad… Empezó susurrándome cosas, hablando a mi oído, introduciendo ideas en mi cabeza, hasta que me parecía que en realidad provenían de mi interior. Me hablaba noche y día, estaba en mis sueños, y pensé que me estaba volviendo loco, hasta que un día, de pronto, me di cuenta de que ya no era yo quien controlaba mi cuerpo, porque me levantaba de la cama aunque yo no lo deseara; comía, aunque no tuviera hambre. Y después noté algo aún más extraño, porque me di cuenta de que no sentía nada ni percibía nada. Aunque comiera la miel más dulce, no detectaba ningún sabor en mi boca, aunque contemplara la rosa más fragante y hermosa, no podía olerla. Para cuando eso me pasó estaba tan alarmado que intenté ir con el Patriarca a decirle lo que me estaba pasando, y fui, pero las palabras que salieron de mi boca no eran las mías, eran las palabras de alguien más, de Él… Empecé a gritar, a decirle a Shion que me estaba pasando algo muy, muy malo, pero él no oía mis gritos, y noté que mi voz decía otras cosas, y cuando me di cuenta, yo estaba… asesinándolo. Asesiné al Patriarca con mis propias manos.
¡Por dios! - pensó Sayaka - esto no es síndrome de personalidad múltiple...
Continúa, por favor.
Después de eso, me desmayé. Y mientras estaba ahí, inconsciente, soñé. Y en mis sueños lo vi. Se presentó ante mí, y me dijo que había esperado pacientemente para lograr… poseerme, y que gracias a mi hermano lo había logrado.
¿Por qué gracias a tu hermano?
Desde que tuvimos que combatir por la armadura de Géminis y yo gané, algo se rompió entre nosotros. Cada día lo sentía más ausente, más frío, más solo de lo que siempre había estado, porque sólo me tenía a mí… Y cuando nos comunicaron que Aioros sería el próximo Patriarca, empezó a decirme cosas terribles: que él no se merecía ese puesto, que debería ser yo el próximo Kyoto, que él y yo juntos podríamos vencerlo, y ocupar su lugar, que Shion ya era grande y que se debilitaba cada día más, así que seguramente podríamos derrotarlo. Me asustó tanto que pensé que había enloquecido, y empecé a temerle, y fue entonces cuando comencé a oír voces en mi cabeza, y la voz fue la que me sugirió que lo encerrara en Cabo Sunion, una pequeña celda que daba al mar. Y lo encerré... Y después pensé que tenía que contarle a Aioros, o a Shion, pero cuando quise hacerlo, fue demasiado tarde, porque había perdido mi voz… Cuando se presentó ante mí, Ares me dijo que quería destruir a Athena, que lo había intentado muchas veces ya, sin buenos resultados, y por eso había decidido que esta vez iba a buscar destruirla desde adentro de su propio templo, usando a sus propios caballeros, usándome… Después de eso, no volví a despertar.
¿Quieres decir que… falleciste?
¡Ojalá así hubiera sido! Habría sido lo mejor para todos, pero no... Sobreviví trece, casi catorce años…
¿Viviste todo ese tiempo con Ares dentro de ti?
Sí.
¿Entonces a que te refieres con que no despertaste?
Es que yo no volví a ver. Desde aquel día, todo fue obscuridad para mí: sólo podía oír... Oí la voz de mi hermano, suplicándome ayuda incontables veces. Oí la sorpresa en la voz de Aioros, cuando me encontró tratando de matar a Saori, que era una recién nacida, y cuando mi máscara cayó y el descubrió que era yo quien había suplantado al patriarca, oí mi propia voz anunciando a gritos que él era el traidor, que le dieran alcance y lo mataran por tratar de asesinar a nuestra Diosa…. Mis peores pesadillas son de imágenes que inventa mi cabeza. Imágenes que corresponden a conversaciones que recuerdo... Aún puedo escuchar la voz de mi hermano, la voz de Aioros, pero sobre todo, mi propia voz ordenando que los lastimen...
¿Cómo acabó? Es decir, Ares ya no está contigo, ¿o sí'?
No, si él estuviera aquí conmigo no podría yo decirle nada de esto - dijo él con un suspiro - Acabó cuando me suicidé justo antes de hacerle daño a Ella. ¡Pero no lo hice a tiempo para evitar tantas otras desgracias! Lo habría hecho años antes, si hubiera podido… Todo el mundo cree que la muerte es universalmente mala, y que la vida es buena, pero no ha sido así para mí. Cuando me lancé contra su báculo para que me atravesara el pecho, me sentí tan aliviado, tan libre… Y en cambio, cuando abrí los ojos en mi ataúd porque Hades me devolvió la vida, y cuando abrí los ojos en este hospital, me sentí tan pesado, tan triste... – dijo derramando por fin dos enormes lágrimas a las que siguieron varias más - Me da asco ver todo el daño que hice.
Pero tú no lo hiciste, Saga. Estabas prisionero dentro de tu propio cuerpo. Estabas mudo, y ciego, y él te mantuvo así por años. No fuiste tú quien hizo todas esas cosas terribles y ellos… - al ver la expresión en el rostro del hombre, y al recordar las palabras de Mü, la doctora comprendió la magnitud del problema de Saga. El pelilila no le había dicho nada sobre su... posesión, por llamarla de alguna forma, y al recordar cómo los había hallado a todos gritándose en la sala de espera el día anterior, todo quedó explicado – ellos no lo saben, ¿verdad?
No.
¿Por qué no?
Nunca hubo la oportunidad. Cuando la batalla contra Athena estaba a punto de acabar, logré recuperar un poco de autocontrol, y lo aproveché para decirle a Seiya cómo salvarla. Después, ya estaba yo frente a ella, y lo único que pude hacer fue matarme, antes de hacerle aún más daño...
Bueno, eso fue en aquel entonces, pero ¿y ahora? Ahora tienes el tiempo y la oportunidad para hacérselos saber
No veo para qué. No va a cambiar nada de lo que sucedió y tampoco va a devolverles los años perdidos
¡Pero ellos deben de saberlo! Todos saben que Shun fue poseído por el alma de Hades y nadie lo culpa de lo sucedido. Todos le ofrecen apoyo e intentan ayudarlo a regresar a la normalidad. Tú te mereces lo mismo
¿Su lástima?
No. Su comprensión. Él te utilizó para herirlos y ellos tienen que saberlo
¡¡Decírselos no va a cambiar nada!!
Cambiaría la forma en que te ven. Cambiaría todo para ti.
No veo cómo.
Es como cuando termina una relación de pareja: siempre duele, eso es inevitable, pero si uno sabe cuáles fueron las razones, se puede aprender de los errores, se puede procesar mejor todo lo que ocurre, y de alguna forma, el que la mente lo sepa le brinda un poco de alivio al corazón.
…No… No podría decirles… no sabría cómo... Sería como… justificarme…
¡Es que es exactamente lo que tiene que suceder! A Shun le sucedió lo mismo que a ti y todo el mundo lo sabe, y por eso todos hacen un esfuerzo por entender su posición. No lo miran con desprecio, ni con rencor, como creo que lo hacen contigo.
Lo hacen, pero no se los diré.
Me haces pensar que tienes vocación de mártir, o de villano, Saga
¿Qué?
Parece que o quieres seguir sufriendo indeciblemente, o que te gusta que todos te vean como el malo de la historia. ¿No has sufrido ya demasiado como para seguir siendo castigado? Eso no le sirve de nada a nadie, ni a ti ni a ellos. Estoy segura de que si ellos lo supieran, llegarían a perdonarte, y el proceso de curación sería más fácil, para todos.
Saga se mantuvo en silencio algunos minutos, mientras Sayaka le daba tiempo para digerirlo. Y después algo más se le ocurrió para tratar de ayudarlo, y no solo a él…
Al menos Shun debería de saberlo. De hecho, él más que nadie debería de saberlo Saga, porque se siente miserable, y cree que nadie es capaz de entenderlo… pero tú sí puedes.
Fue diferente, lo suyo duró uno o dos días, y fue detenido antes de que hiciera demasiado daño
Él no lo ve así. Está ahogándose en la culpa
¿Por qué? Si… Seiya – dijo, recordando lo que había oído al respecto – seguro se culpa por el estado de Seiya. Pero no debería. Sé que está deshecho, pero Seiya se está recuperando... Y aún si muriera no sería culpa suya. Sería lo natural porque somos guerreros: no nos educaron para morir de viejos en nuestras camas, si no para morir en la batalla, jóvenes y dando la vida por nuestra Diosa. Si Seiya muriera, sería porque peleó hasta el fin por lo correcto, como un héroe, no por culpa de Shun.
Deberías decírselo tú. Yo lo intento, pero tú lo dices con más convencimiento… no te rías, lo digo en serio. Él debe de haber sentido el mismo horror, la misma impotencia, la misma desesperación: el podría entenderte, y tú a él, y yo creo que ambos lo necesitan.
No lo sé…
Considera decírselo... Quizás así, ambos salgan ganando, porque para que estén bien, no solo se necesita del perdón de los demás, si no del propio, y los dos necesitan trabajar mucho en ello...
….
Consúltalo con la almohada. Necesitas descansar, fue un día largo para ti.
Sí. Eso suena muy bien.
¿Podrían ayudarme por favor? - dijo Sayaka saliendo de la habitación y hablando con alguien en el pasillo - Voy a cambiar a mi paciente de habitación.
¿No voy a dormir aquí?
No, vas a compartir la habitación.
¡Saga! – dijo Shun frotándose los ojos, despertando al oír que introducían una cama extra a su habitación - ¿Qué estás haciendo aquí?...
Si, mis queridos, mis preciosos lectores, voilá.
Capítulo 44. (¡de verdad que no me creo haber llegado tan lejoos! ¡Y mucho menos que ustede anden tan clavados leyendo mis truculentas loqueras, jajaja!)
No tengo palabras para agradecer su tiempo, sus lecturas silenciosas pero constantes, y sus bellísimas, vastas y extremadamente generosas palabras. Les estoy tan agracedida que por eso le eché hartísimas ganas estos días a la cosa de la escritura para acabar este capi, que espero sea de su agrado. Sé que no están muchas de las escenas que ustedes esperaban (dígase SeiyaXSaoriXPerséfone, Ikki y Seika, Camus y Milo y un largo etcetera, jaja), pero pues ya entrada en las escenas de los gemelos y sus desgracias,de plano quedaba muy feo dejarlas a medias para meter otras cosas, y por eso quedó así. Pero si les sirve de consolación, leerán sobre todos esos otros personajes en el capi que sigue, que advierto, probablemente llegue hasta fin de mes porque tengo harta chamba escribiendo otras cosas.
Y ahora de forma particular y con hartísimo amor, respondo a sus preguntas, dudas y comentarios.
Sonya-chan, caray, de verdad gracias por tu comentario. Pues mira, te comentó que sí, he tenido sueños guajiros de escribir un libro, pero no sé que tan bien me pueda ir con un tema y personajes originales. Aquí yo nomás he ido llenando huecos y espacios vacíos, pero ya tenía la base de un montón de personajes maravillosos y muy interesantes, así que habrá que ver. En estos días estoy escribiendo algo original, y pues en menos de un mes probablemente se le de una lectura en voz alta, así que ya te (y les) contaré que tal me va, y ya después de eso pues veremos, jajaja.
SakuraK, sí, ¡me encanta el Pegaso! jajaja, de hecho, los pegasos me fascinaron desde que era niña, y cuando a los trece años descubrí una caricatura nueva donde el protagonista era protegido por dicha constelación, y vi sus ojos cafés, su cabello despeinado y su actitud irreverente, me enamoré (que no me oiga mi novio porque le da un ataque de celos, jajajajaja), y pues como en la serie se la pasa dándose en la m*dre con todo el mundo, pues decidí que en este fic iba a darle un merecido descanso, jajajaja.
Shadir, gracias querida Butaca de Oro, porque no faltas jamás, jajaja. Y gracias también por tu corrección sobre los latidos cardiacos. A veces escribo tanto que por más que según yo reviso, se me va por ahí alguna burrada, jaja.
Lyofar, pues apenas voy para los cinco años, jaja, y creo que ahorita he agarrado un muy buen ritmo de publicación, así que si apenas le estás agarrando el paso a mi historia, pues tienes suerte, jajaja, porque pobres de mis primeros lectores, jajaja, que me han tenido que aguantar taaantoooo....
Sweet Victory, (que lindo nickname, por cierto), gracias por tus palabras, y por tomarte tantas molestias en leerme aún a costa de tu rendimiento escolar. Me halaga horrores (pero ya no lo hagas, ¿eh? ajajaja) Espero que este capi sea de tu agrado porque se habla mucho de Aioros, y aunque aún no despierta como supongo que te gustaría, te cuento que tengo muuuchas cosas muyyy románticas y conmovedoras ( o al menos así espero que les parezcan) para él, porque también es uno de mis favoritos.
Mayi Ven, gracias por unirte a este barco de locos que compartimos el amor y la obsesión por Saint Seiya,jaja, y por considerar mi historia (de entre tantísimas que hay) como una de tus favoritas. Espero que te guste mucho este capi, porque hay mucho Angst y mucho Aioria, como dijiste que te gusta, jajaja. Y sobre tu reacción al leer la muerte de Ikki, pues no te culpo porque yo también soy impulsiva y he dejado de leer historias o libros cuando la cosa se pone muy absurda a mi modo de ver, pero me alegra el alma que te hayas quedado a leer el resto, sobre todo porque vendrá mucho más del Ave de Fuego. Y sobre Milo, pues lo único que decir es que también para él viene mucha, mucha, muuucha acción, jajaja.
Saori-Luna, pues si, las reuniones de varios personajes quedaron explicadas con rapidez en el capi anterior, pero lo consideré lo más prudente en pro de la agilidad del relato. espero que no hayan quedado cosas en el aire, jijiji.
Shaoran, No, no soy médico, pero me hubiera gustado mucho, en serio que sí. La clase de anatomía era una de mis favoritas en el bachillerato y tengo sangre fría para ejercer la medicina, pero también corazón de pollo y pulso de maraquero (o sea, muy mal pulso, jajaja), además de que soy pésima para la química, y por eso me dediqué a otra cosa. Sin embargo, soy amante de los programas de medicina y me gusta documentarme para que las cosas queden lo más coherentes que sean posibles dentro de mis truculentas ideas, porque siento que así queda más sabroso el sufrimiento, jajaja.
Lizette-vanessa, no, no me asustan tus comentarios, jaja, me encanta ver películas de terror así que no te consideró sádica nomás por que adoras el angst y a Shun. Sobre si intentará quitarse la vida, pues... tendrás que descubrirlo más adelante, jaja, y te aviso que en el capi que viene vendrá mucho sobre tu amado conejito y sus enredos.
Ellistriel, nomás porque me encantan tus reviews tan específicos te diré que mi elección para parejita de Shaka no es miembro del personal del hospital, pero no digo más para hacerla de emoción, jajajaja. Quizás en el próximo capítulo deje algunas pistas para ti...Y si, Lina claro que por supuesto que hará visitas a domicilio para Dokho y todos los demás, jajaja, muy pronto, creo. Y me alegra mucho que en general a todos les parezca buena la pareja de Mü y Ariadna, aunque no les garantizo que se puedan quedar juntos... (¡Qué mala soy, jajajaja!)
Y last but of course not least, Cyberia, en verdad me conmueve que con taaantas cosas que haces (aparte de escribir increíble), te des tiempo para dejarme comentarios y leer mis actualizaciones. Ya sabes que soy tu fan y que yo te espero lo más pacientemente que y Un abrazote.
Y no pongo el nombre de todos ustedes queridos míos, no se me ofendan por favor, pero ya me tengo que ir porque para variar ya me amaneció y la compu ya se calentó, jajaja, pero no me voy sin aclarar una cosa más.
Sí, estoy enterada sobre el anime de Lost Canvas, les agradezco que me contaran sobre ello, y me confieso muy emocionada por saber que la aventura de Saint Seiya sigue más viva que nunca (aunque no acaba de gustarme mucho el nuevo estilo de animación que vi en los trailers, que se me hace muy durito, yo sigo opinando que el estilo de Shingo Araki es genial y que a todos los dejó HERMOSOOOOSSS como debe de ser, jajaa). Sin embargo, no he leído el manga ni he visto el primer capítulo recién salido precisamente porque esta historia ya está muy avanzada, y ya tengo muy claro para donde van los personajes y qué les va a pasar de aquí al final, y saber sobre la historia de Lost Canvas quizás podría confundirme, o podría saber de cosas que nunca fueron explicadas en las saga anteriores y que yo resolví como pude y que ya no checarían con lo que ya les he contado. De cualquier forma sí había considerado que Seiya había sido caballero de Pegaso desde antes, y que había convivido con Athena, les prometo que ya verán más de eso en próximos capítulos.
Y ahora sí ya me voy, contándoles que vienen Shun y Saga de roomies, jaja, el cumple de Shun, el comienzo del entrenamiento de Seika, SeiyaXSaoriXPerséfone y lo que alcance a entrar aparte de eso, jajajaja. Estaré esperando ansiosa sus comentarios.
Gracias de nuevo, lo digo de verdad con el corazón en la mano.
Un abrazote y montones y montones de besos,
Fuego.
