[¡Hola! Hilord17 al habla. Este es un capítulo especial, ya que significará el debut de un nuevo personaje, escogido entre las opciones de la propuesta que hice hace un tiempo atrás. Para remarcar la condición del capítulo, debo agregar que este es hasta lo que lleva Fatum, el capítulo más largo hasta ahora en el fic. Como siempre, espero que tanto el ganador como los demás lectores disfruten del capítulo, y agradecería muchísimo si dejan un Review con su opinión/crítica del episodio. Cualquier error ortográfico se tratará de arreglar a la brevedad, y sería de ayuda si ustedes me indicaran uno si lo encuentran.
Disfruten de la lectura :3]
Capítulo LIV: Diferentes Vidas - Mismo Destino.
La Alianza Multiespecie seguía esperando que Duran y Lauren volvieran, en lo posible con buenas noticias. Casi todos estaban en el mismo punto en el que estaban descansando tras deshacerse de los tromluis. Alexander sin embargo, estaba un poco alejado del resto, mirando en dirección a la entrada del gremio.
"(Dory… ¿Te puedo hacer una pregunta? Pero no te enojes.)" dijo mentalmente Alexander.
"(Claro.)" le respondió su mascota, que estaba en su forma de erizo y en su hombro izquierdo. "(¿Qué quieres saber?)"
"(¿Cómo lo haces?)"
La pregunta pilló un tanto desprevenida a Dory.
"(Lamento decir que no entiendo Alex.)" dijo la mascota.
"(Tú eres el erizo de la gratitud. Tu increíble habilidad le permite a la flora de Equestria vivir otra vez…pero también eres una excelente peleadora al transformarte a tu otra forma. ¿Cómo haces para no tener algún tipo de pensamiento secundario o preocupación cuando atacas?)"
"(Bueno…eso es porque creo que hago lo correcto. Aprendí del mejor.)" fue la respuesta de Dory.
"(Ojalá pudiera aceptarlo tan fácilmente como tú…)" dijo Alexander con pocos ánimos.
"(Alex. Tú has hecho lo correcto desde el principio, y lo sabes.)" dijo Dory. "(Nunca lo olvides. Si yo no te lo recuerdo, cualquiera de los miembros de la Alianza lo hará por mí cuando menos lo esperes.)"
Alexander comenzó a reír junto con su mascota, y él comenzó a hacerle cariño, haciendo que a Dory le crecieran las flores alrededor de su cuerpo como en ocasiones anteriores.
"Dory…prométeme algo." dijo Alexander con su voz externa. "Creo que es posible que en algún momento termine acostumbrándome a esta violencia…si comienzo a actuar diferente…por favor detenme y hazme recordar quien soy. Que todos me lo recuerden de ser necesario. Por favor."
Dory saltó hasta la cabeza de Alexander y se puso más cómoda.
"(Aún si no me lo hubieras pedido, lo habría hecho. Recuerda que también puedo sentir lo que tu sientes.)" dijo Dory.
"Gracias." dijo Alexander. "Puedo seguir tranquilo sabiendo eso. En serio."
"Alexander. Ven por favor."
La voz de Celestia hizo reaccionar al humano con su mascota, dándose vuelta para ver a la Princesa.
"Ahí vienen." dijo Celestia, para luego mirar en la dirección en la que Duran y Lauren venían de regreso…junto con muchos ponis más. Todos con armaduras casi negras y con decoraciones en los bordes de un color rojo oscuro. Alexander dio un notable suspiro de alivio al saber de inmediato quienes eran.
"AHORA siento que salimos victoriosos." dijo Alexander mientras él y Celestia volvían con el grupo, a esperar a los invitados del norte.
"Princesas…" dijo Duran al llegar al lugar con los demás, mirando a las tres Princesas. "Alexander…" esto lo dijo mientras miraba al humano. "Tengo el placer de presentarles a mis compañeros. A los orgullosos miembros de Acero Carmesí."
Duran le dio espacio a sus compañeros para avanzar un poco más, y Lauren volvió con el grupo de la Alianza. Alexander se sorprendió de la cantidad de ponis que había. Cuando conoció a las Lanzas del Cielo, también se emocionó, pero si bien ambos grupos son una especie de milicia, ambos destacan por diferentes motivos.
El repertorio de Acero Carmesí era amplio. La cantidad de ponis era parecida, y tal vez mayor a la cantidad de miembros de las Lanzas del Cielo. Sus funciones también eran variadas. Las Lanzas del Cielo se enfocaban en el combate cuerpo a cuerpo, pero aquí, Acero Carmesí tenía miembros que usaban lanzas, espadas, cuchillos, entre otras cosas más. También había arqueros, unicornios con indumentaria propia de magos, e incluso había algunos que no estaban armados pero que parecían cumplir un rol diferente. Había una mezcla casi par de sementales y yeguas, y todos se veían más que competentes.
"Tal como lo imaginé." dijo Deirius al observarlos. "El repertorio de Acero Carmesí no tiene nada que envidiarle a los demás gremios o incluso a la Guardia Real."
"Es la primera vez que logro verlos directamente." dijo Iris Pride con un toque de alegría. "No hay discriminación de género por lo que veo."
"Demostrar tu valía es lo que importa al entrar al gremio." dijo Duran. "Sean sementales o yeguas…cada miembro lo ha demostrado."
"Debo admitir que estoy impresionado." dijo Nakama. "La variedad de mercenarios que estoy viendo es para llamar la atención desde lejos."
"No por nada son tan reconocidos en Equestria." dijo Luna con calma, pero también con un toque de alegría. "Más de una vez han sido formidables aliados."
"Así es." dijo Celestia. "Acero Carmesí ha tenido nuestro apoyo desde sus comienzos, y no dudaría en confiar en ellos. Sobre todo considerando su actual historial de trabajo."
"Me alegra ver que todos estén bien." dijo Amore claramente con alegría, y acercándose un poco al grupo del gremio. Al hacer esto, los mercenarios hicieron una reverencia.
"A nosotros nos alegra que usted haya escapado sana y salva, Princesa Amore."
Una voz firme y desconocida para Alexander, llamó la atención de toda la Alianza, y al mirar hacia el origen de la voz, todos pudieron ver como un poni en específico se acercaba a ellos.
BGM: watch?v=I8jH3lZ9YLg (Guest of Shade - Fire Emblem Fates Music Extended)
"Veo que el destino decidió estar a nuestro favor después de su escape." dijo el semental que ya había llegado con el grupo.
"Les presento a mi superior y pilar principal del gremio: Fimbul el Carmesí." dijo Duran con una sonrisa.
Alexander comenzó a inspeccionar a Fimbul de inmediato. Se sorprendió al ver que era un poni de tierra, pero de las partes visibles de su cuerpo se notaba que era fornido, tanto o más que Big Mac, ya que tenía una armadura que lo hacía ver imponente. Comparando tamaños entre él y el hermano de Applejack, Fimbul parecía ser ligeramente más grande. Su pelaje era de un color rojo oscuro, y su crin y cola cortas eran de un naranjo más oscuro que el de Shade. Tanto Alexander como su amigo changeling por un momento pensaron que Fimbul tenía una similitud parcial con Big Mac.
El arma que tenía también destacaba entre las de sus compañeros de gremio. Una barra de metal, un poco más delgada que Fortia, y acorde a su tamaño, que terminaba con una punta parecida a una lanza, pero en ambos lados tenía medios para herir: De un lado parecía tener una segunda punta filosa, y del otro parecía tener la forma de un hacha.
Era una alabarda.
"Duran me ha informado de lo necesario para entender la situación." dijo Fimbul, para luego hacer una reverencia al igual que sus compañeros de gremio. "Estamos en total deuda con ustedes, Alianza Multiespecie."
"No es necesaria la formalidad en este momento." dijo Amore con suavidad.
"Levántense, orgullosos miembros de Acero Carmesí." dijo Luna.
"En este momento todos somos iguales, luchando por una misma causa." dijo Celestia.
"Son muy amables Princesas." dijo Fimbul levantándose, para luego darse vuelta y ver a sus colegas. "¡Atención!"
Los miembros de Acero Carmesí se levantaron y todos comenzaron a ver su líder, aunque más de uno realmente no podía evitar ver a la Alianza Multiespecie por unos momentos, sobre todo a Meridia y a Wonder Shine por su tamaño y físico.
"Desde este momento, el gremio de Acero Carmesí estará bajo el comando de las Princesas. Ayudaremos en lo que sea que necesiten sin dudarlo, y aviso de inmediato que no quiero ponis dudosos durante esta tarea. Si alguien quiere desistir, que lo haga ahora. Pero quien lo haga ya no tendrá derecho a pisar los terrenos de este gremio nunca más."
Por unos cuantos segundos ninguno habló. Fimbul comenzó a sonreír al ver lo que eso significaba.
"Bien. Veo que aún tienen el orgullo y el peso de lo que significa ser un miembro de Acero Carmesí." luego Fimbul levantó su alabarda con decisión. "Que no se les olvide, queridos compañeros. Somos un gremio, pero no hay mayor recompensa ni gloria…que servir a la realeza de Equestria. De servir a las Princesas. ¡De luchar por Equestria!"
Todos los demás miembros de Acero Carmesí levantaron sus armas con mucha motivación, y gritando con asertividad.
"¡Esforzarse hasta la perfección!" gritó Fimbul.
"¡Mas no perder el rumbo de nuestra función!" gritaron los miembros del gremio.
Fimbul volvió a darse vuelta para ver a las Princesas y a la Alianza Multiespecie, con una sonrisa decorando su cara mientras volvía a su posición de reverencia.
"Nuestras armas están a su comando Princesas. Úsenlas de la manera que ustedes prefieran y estimen convenientes."
Las tres Princesas se acercaron hasta Fimbul. Luego se miraron entre ellas, y finalmente volvieron a mirar a Fimbul con una sonrisa.
"Sir Fimbul. Usted y todos aquellos que me ayudaron a escapar de las garras de Holocaust tienen mi más sincero agradecimiento. Me gustaría recompensarles debidamente, pero la situación lamentablemente no es favorable."
"No todos los días tenemos a tres de las Princesas de Equestria en nuestro terreno." dijo Fimbul. "Su sola presencia nos honra a todos, y el que aprecien nuestro trabajo es suficiente recompensa."
"No tenemos duda de sus capacidades para ayudarnos, Sir Fimbul." dijo Luna.
"Duran estaba al tanto de muchos de nosotros. Creo que eso significa que ustedes también lo están." dijo Celestia.
"Por supuesto." dijo Fimbul, mientras miraba a la Alianza Multiespecie. "Varios de sus miembros son conocidos por las hazañas que han hecho en el último tiempo: Sir Deirius de Deerlonias, Lady Lauren la asistente del campeón Starswirl, Lady Cré de Síscéal, Nakama el mirmidón del este, Clover Clever la aprendiz del campeón Starswirl, Bantos el defensor, Iris Pride la líder de las Lanzas del Cielo, Golden Lilat y Swift Strike las aquaponis de Rainysight, Grevy la cebra francotiradora y siervo de la Princesa Amore." luego miró a los miembros que no nombró. "Aunque de los demás lamentablemente no pudimos tener información. Nuestros informantes tuvieron momentos complicados."
"Debo agregar que actualmente soy miembro de la Alianza también." dijo Duran. "Después hablaré los detalles."
"Mi nombre es Warm Shade." dijo el changeling acercándose un poco. "Esta es mi mascota Nich." el zorrito que estaba en el lomo hizo su característica sonrisa burlesca.
"Pueden llamarme Bridia." dijo la ilusionista de la Alianza. "Es un gusto conocerlos."
Wonder Shine golpeó levemente el suelo con uno de sus gigantes cascos, llamando la atención de todos. "La gran y poderosa Wonder Shine está feliz de haber ayudado a recuperar su gremio, Sir Fimbul." todos los miembros de Acero Carmesí a excepción de Fimbul, quedaron boquiabiertos por unos cuantos segundos antes de volver a reaccionar.
"Creo que la que sigue soy yo." dijo Meridia con una sonrisa mientras se ponía al lado de Alexander. "Mi nombre es Meridia Araignée." Ya varios estaban mirando sorprendidos a Meridia. Unos con fascinación, otros con duda, pero eso no le importó a ella en lo más mínimo. Su importancia desde hace mucho ha sido solamente una sola, y esa importancia estaba al lado suyo. "Soy una aracnoponi, y la sierva del Amo Alexander."
Fimbul entonces miró al único miembro que faltaba en presentarse. Los miembros del gremio también lo hicieron, extrañados por un segundo, seguramente por el físico del ser. Fimbul sin embargo comenzó a sonreír, como si hubiera descubierto algo.
"Me basta solo con ver tu capa, que seguramente nuestra Reina te obsequió." dijo Fimbul, acercándose hasta al frente de Alexander. "Para ver que ya eres experimentado en combate. Supongo que has tenido tus altos y bajos."
"Experiencia la cuál aprendí de varios ponis únicos." dijo Alexander con una sonrisa. "Mi nombre es Alexander Woodgate. No entraré en detalles sobre mi especie porque sería una pérdida de tiempo. Lo importante aquí, es que soy un campeón de Canterlot, además de ser el Estratega y líder de la Alianza Multiespecie."
Al mencionar sus actuales 'títulos', todo el gremio de Acero Carmesí miró con asombro a Alexander. Fimbul comenzó a reír ligeramente, llamando la atención de sus colegas.
"Ahora entiendo." dijo el líder de Acero Carmesí, confundiendo un poco a las Princesas y a los amigos del humano. "Cuando Duran nos liberó, pudimos actualizarnos de lo que ha ocurrido en Equestria con los pergaminos de nuestra Reina. Afortunadamente los esbirros del brujo no encontraron el lugar en donde los escondimos, y debo decir que desde su hazaña en el Castillo de Canterlot, la Alianza Multiespecie ha ganado una popularidad envidiable para muchos."
"Nuestro progreso ha sido algo que como Princesa de Equestria me alegra mucho." dijo Luna.
"Dicho progreso se lo debemos en gran medida a Alexander." dijo Celestia.
"Celestia, Luna." dijo Alexander en un tono casual. "Equipo. Somos un equipo. Todos aquí."
"Tu modestia no quita el hecho de que eres un excelente Estratega." dijo Amore uniéndose a la conversación. "Lo pude presenciar hace poco con mis propios ojos, y estoy segura de que antes de que nos encontraras, ya habías sorprendido a Celestia y a Luna con tus capacidades."
"Wow…" dijo Fimbul con un tono de sorpresa. "Hacer que tres Princesas de Equestria hablen tan bien de ti, es algo realmente impresionante." Fimbul extendió su casco derecho, mientras seguía mirando a Alexander. "Ya tengo más que claro que eres mucho más de lo que aparentas. De líder a líder, quiero darte las gracias por estar ayudando a las Princesas, por habernos ayudado a nosotros, y por estar ayudando a toda Equestria."
Alexander comenzó a sonreír, mientras que con su mano izquierda tomaba el casco de Fimbul y lo movía de arriba a abajo, como un apretón de manos.
"Me alegro de que llegáramos a tiempo para ayudarlos. Espero que juntos podamos recuperar el Imperio de Cristal."
"Debo decir…" dijo Fimbul tras el apretón de mano y casco. "Que viendo ahora a los miembros de la Alianza…ya no me extraña que hayan logrado ayudar a las Princesas en Canterlot."
"Respecto a eso…" dijo Celestia, llamando la atención de Fimbul. "Me gustaría que levantaran sus cascos, o manos." dijo lo último mientras miraba a Alexander. "Aquellos que estuvieron el día del ataque al castillo."
Alexander levantó la mano.
Warm Shade levantó uno de sus cascos.
Lauren también lo hizo.
Cré también, mientras se movía para hacerlo notar.
Deirius levantó su pata.
Nakama también levantó su casco.
Golden Lilat y Swift Strike también levantaron sus patas.
Meridia levantó uno de sus cascos delanteros.
El resto de la Alianza miró con curiosidad, al ver la cantidad de miembros que había al momento del ataque. Fimbul y los demás del gremio abrieron más los ojos de la sorpresa. Duran incluido.
"¿Quieren decir…que al momento del ataque en Canterlot solamente eran ustedes?" preguntó Fimbul sorprendido.
"En ese momento, nosotros conformábamos la Alianza en su totalidad." dijo Alexander.
"Sabía que eran excepcionales…pero creo que realmente subestimé sus capacidades." dijo Fimbul, aún sin poder creer totalmente este último dato.
"Han pasado muchas cosas." dijo Alexander. "Cada uno está aquí por sus propias razones. Nuestro objetivo sin embargo es el mismo. Como dije antes, espero que podamos trabajar juntos."
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"Realmente lamentamos el tener que encontrarnos así." dijo Luna. "Pero debemos partir lo antes posible."
"Mi hermana tiene razón." dijo Celestia. "No tenemos ni idea de lo que ha ocurrido dentro del Imperio. Si de casualidad ha habido…" Celestia puso una mueca de enojo. "Muertes de ponis inocentes…quiero que sean las menores posibles."
"Es recomendable prepararnos todo lo posible antes de partir." dijo Deirius.
"No digan más." dijo Fimbul. "Dijimos que ayudaremos con todo lo necesario. Tendremos que caminar todo el día, y llegaremos mañana."
"¿Mañana?" preguntó Grevy.
"Así es." dijo Alexander. "Recuerda lo que dijo antes Duran sobre la distancia entre el gremio y el Imperio de Cristal." luego el humano comenzó a mirar alrededor. "Además…considerando que hay que abastecernos y descansar después caminar hasta allá, nuestro ataque posiblemente sea el día después de que lleguemos, o en la tarde, dependiendo de lo que encontremos allá."
"No hay tiempo que perder." dijo Fimbul, para luego mirar a sus colegas. "¡Todos traigan provisiones y armas! ¡Llego la hora de pagar la deuda con el Imperio!" con esto todos los del gremio comenzaron a moverse.
"Me gustaría que algunos acompañen a los miembros de Acero Carmesí para organizar lo que llevaremos." dijo Luna. Con esto varios de la Alianza partieron en diferentes direcciones, siguiendo a los miembros del gremio.
"Sir Fimbul." dijo Lauren acercándose al semental. "Hay algo que debemos darle a usted y a los demás miembros del gremio."
"Es cierto." dijo Celestia. "Los amuletos que la Reina Galaxia nos facilitó. Con ellos, la influencia debilitadora de la magia oscura no les afectará."
"Música para mis oídos." dijo Fimbul. "Le informaré al resto cuando estemos listos para partir."
"Superior Fimbul…" dijo Duran más serio. "No le pregunté antes porque era más importante hablar con las Princesas, pero… Pude notar que no todos los miembros están aquí. ¿Eso quiere decir que algunos no están al tanto de la situación?"
"Lamentablemente así es." dijo Fimbul. "Unos cuantos miembros están ausentes. Dependiendo de donde estén actualmente…tal vez estén luchando contra los esbirros de Holocaust."
Fimbul miró con más seriedad al grifo.
"Tu amigo está entre los ausentes." Esto llamó la atención de Alexander y las Princesas. "Aunque conociéndolo, estoy seguro de que está haciendo algo útil por la vida en este momento."
"Al parecer di en el blanco al pensar que habrían algunos ajenos al tema." dijo Alexander.
"¿Quién es este amigo del que habla?" preguntó Celestia.
"Para remarcar que es un amigo y no un compañero de trabajo, debe ser por algo." dijo Luna.
Para sorpresa de las Princesas y Alexander, Duran comenzó a reír.
"El sería para mí, lo que Swift Strike es para Golden Lilat." dijo el grifo. "Si yo soy el segundo miembro más poderoso de Acero Carmesí…el sería el tercero."
"Y ambos se complementan el uno al otro, al parecer." dijo Alexander entendiendo la idea del grifo.
"Así es. En dupla somos casi invencibles. Además, él es la razón por la que no me sorprendí tanto al verte cuando luchamos en Hoofsteps."
"¿En serio?" preguntó Alexander con curiosidad. "¿Y por qué?"
"Porque él es por decirlo de una manera…de una especie única en Equestria, como tú y Shade."
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Al norte del gremio de Acero Carmesí, a una distancia prudente, se encontraba el maravilloso Imperio de Cristal. Un territorio que lamentablemente sufrió una invasión por parte de los esbirros de Holocaust, y con la influencia de la magia oscura, pudieron fácilmente tomar casi la totalidad del territorio. Los bordes del Imperio aún son un territorio neutral al ser un terreno abierto con pocas construcciones, pero eso no significa que no sean peligrosos.
Las calles y edificios ya no tenían el mismo brillo de antes, ya que con la invasión enemiga, varias cosas cambiaron…incluyendo la ubicación del corazón de Cristal, encargado de proteger al Imperio.
BGM: watch?v=F1f9CRJisnE (Dark Wastes - Fire Emblem Fates Music Extended)
Es en este gran territorio aliado de Equestria, que ciertos eventos están ocurriendo mientras la Alianza Multiespecie y el gremio de Acero Carmesí preparan su partida, ya que la invasión si bien fue exitosa…no fue completa.
"¡Busquen cada rincón de la zona!"
"¡No debe haber ido muy lejos!"
"¡Que no escape!"
Un numeroso grupo de soldados estaba examinando una de las tantas calles del Imperio, en busca de su objetivo. Todos armados y con una expresión de disgusto.
"Ese bastardo…" dijo uno de los soldados. "Con que robando las reservas de comida. ¿Eh?"
"¿Quién es tan estúpido como para intentar si quiera acercarse a la ciudad?" preguntó otro soldado. "Está cavando su propia tumba."
"Esta no es la primera vez que esto ocurre." dijo un tercer soldado. "Más de una vez ha logrado pasar desapercibido."
"Entonces será mejor profundizar la búsqueda." dijo el soldado que había hablado primero. "Hay que avisar a las otras secciones. No puede ser que un solo ser cause tanto problema."
Los soldados siguieron avanzando mientras continuaban su búsqueda. En un callejón de la calle que ahora estaba abandonada, una figura un tanto alta y tapada con una manta y capucha de color café estaba mirando en dirección a los guardias, asegurándose de que estos estuvieran fuera de vista.
Al confirmar que los soldados se habían ido, se dio la vuelta, para ver a otro grupo de soldados que no superaban las cinco unidades, pero estos tenían una armadura mucho más clara y de un color que parecía ser una mezcla de purpura y rosado, pero eran brillantes…tanto como un cristal.
"Ya no hay muros en la costa." dijo la voz de la capucha, que era masculina y con el tono de un joven pero que también podía ser interpretado como un adulto. "Buen trabajo escondiéndose."
"Podemos hacerlo porque nos avisas a tiempo." dijo uno de los soldados con una sonrisa.
"Sigamos." dijo el ser desconocido. "Ya estamos cerca del territorio neutral. Será más fácil desde allí."
El ser de la capucha siguió guiando al grupo de soldados. Todos estaban cargando una bolsa hecha con una tela casi gris, de un tamaño considerable, y con un cordón de color purpura que mantenía sellado el contenido de todas.
"¿Cómo va la comida?" preguntó el ser de la capucha.
"Sin daños." dijo uno de los soldados.
"Con esto no habrá problemas por unos cuantos días." dijo otro soldado.
"Eso es lo que quería escuchar." dijo el de la capucha.
El grupo siguió su camino por unos minutos, estando atento a los pasos que se escucharan más adelante, ya que la mayoría serían de los soldados enemigos que están actualmente ocupando el Imperio.
"¡Busquen por allí también!"
Esa fue la señal para que todos volvieran a esconderse de manera estratégica. Un grupo de soldados pasó cerca de ellos, pero sin poder detectarlos.
"Hey… ¿Qué hay de esta parte?"
El grupo de soldados enemigos comenzó a acercarse más y más hacia donde estaba escondido el grupo del ser de la capucha.
El ser desconocido sacó de una pequeña bolsa que tenía amarrada en su cuerpo una roca. Acumulando fuerza, lanzó la roca en una dirección en la que no estuvieran viendo los soldados enemigos, a una velocidad tan rápida que su extremidad apenas se pudo ver.
Al pasar los segundos, la roca chocó con el piso, produciendo un ruido audible para todos.
"¡¿Qué fue eso?!"
"¡Rápido!"
"¡Que no escapen!"
Los soldados enemigos y de armadura oscura rápidamente comenzaron a galopar en la dirección en donde se escuchó el ruido. El encapuchado con cuidado observó al grupo enemigo, hasta asegurarse nuevamente de que no hubiera desconocidos a la vista.
"Eso los tendrá ocupados por unos momentos." dijo el ser de la capucha con una sonrisa.
"Nunca imaginé que una roca nos salvaría la vida." dijo un soldado.
"Cuando alguien está bajo presión, como por ejemplo al estar buscando prófugos…cualquier indicio de que están cerca de lograr su objetivo puede ser un alivio, y no les permite pensar con claridad." dijo el de la capucha, para luego avanzar un poco. "Yo solo uso lo que sé, y lo que tengo a mi alcance para sacar provecho de la situación. Ahora sigamos."
El grupo siguió avanzando, y con los minutos, la cantidad de edificios alrededor de ellos comenzó a disminuir.
"Estamos llegando a territorio neutral." dijo uno de los soldados.
"Perfecto." dijo otro de los soldados. "Estar en terreno neutral significa que la presencia del enemigo será menor."
"Pero no nula." dijo el de la capucha. "Apresuren el paso. En cualquier momento podrían-"
En ese momento el encapuchado detuvo sus palabras, y miró hacia el techo de uno de los tantos edificios.
"¡Cuidado!"
Todos avanzaron rápidamente, y en segundos, evitaron lo que el encapuchado logró ver que era una bola purpura que impactó con fuerza en el suelo, rompiendo parte de este.
"Qué suerte. Justo estábamos patrullando esta zona del territorio neutral."
El encapuchado y los soldados cambiaron sus expresiones de inmediato, estando más serios al saber que escapar de ellos no era posible. Un grupo de enemigos con flechas, espadas y uno que destacaba de los demás siendo un unicornio, los tenían en la mira.
"Son escurridizos, lo admito." dijo el soldado unicornio que tenía su cuerno iluminado, y tenía la misma armadura que sus colegas, casco incluido, pero con bordes rojos más delgados dentro de los bordes purpuras. "Sinceramente no puedo encontrar la razón del porqué no los han encontrado antes. Deben de haber por lo menos una docena de unidades buscando por los alrededores. El Imperio de Cristal es grande, así que nuestro número se concentra más en vigilar y mantener el orden al interior de la zona, que en los bordes exteriores."
"Gracias por la lección. Una lástima que ya supiera eso." dijo el ser encapuchado. "De hecho esa es la razón por la que-"
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Una flecha en ese momento fue disparada en dirección al ser desconocido.
"Hablaba mucho." dijo el arquero que le disparó con algo de enojo mientras miraba a su aparente líder.
"Y posiblemente siga hablando." dijo el unicornio líder, muy serio.
Esto llamó la atención del arquero, y luego al ver al igual que sus compañeros lo que había pasado, entendió el mensaje.
En vez de que la flecha estuviera clavada en la cabeza del encapuchado, la flecha estaba en el suelo, y rota en varios pedazos. La figura reveló al defenderse que tenía brazos oscuros, posiblemente de color negro, y unas garras filosas que claramente habían sido usadas.
"Eso…fue grosero." dijo el encapuchado con un enojo parcial pero contenido.
"Eres peligroso." dijo el unicornio. "Apunten."
"Pero señor…" dijo uno de los arqueros. "¿Qué hay de-"
"Él es más importante que los otros." luego miró a los que tenían espadas. "Ustedes bajen a matar a esos guardias del Imperio."
Con esto, los soldados con espada comenzaron a moverse, mientras que los arqueros apuntaban al ser encapuchado.
"Váyanse." dijo el encapuchado a sus compañeros. "Los alcanzaré luego."
"No te dejaremos aquí, Re-"
"¡VAYANSE AHORA!" gritó el encapuchado. Los soldados, entendiendo que era inútil convencerlo, comenzaron a moverse rápidamente hacia el territorio neutral con las bolsas que llevaban.
¡No saldrán de aquí con vida!" gritó uno de los miembros de la caballería enemiga, que ya habían llegado al suelo y comenzaron su persecución.
"Oh...eso va para ustedes."
Los arqueros, el unicornio y los combatientes del suelo escucharon claramente eso por parte del desconocido del brazo oscuro, y por un momento se lo tomaron con humor.
El encapuchado sin embargo, comenzó a sonreír, y pillando a todos desprevenidos, se quitó su capucha y todo lo que cubría su apariencia. Al mismo tiempo, sacó algo que estaba ajustado a su cuerpo, y mientras lanzaba hacia arriba su vestimenta con una mano, con la otra lanzó el objeto que había sacado.
"¡Aahhgg!"
El unicornio cayó al suelo por un momento, y sus colegas notaron con clara preocupación que en la zona de su pata que no lograba estar cubierta con su armadura…tenía clavado un cuchillo.
BGM: watch?v=n2Z3oOgP1Fw (Dark Wastes (Fire) - Fire Emblem Fates Music Extended)
"¡Más atento para la próxima! ¡Jajajaja!"
El unicornio se llenó de ira de inmediato al escuchar la burla de su agresor.
"¡Dispárenle…a ese bastardo!"
Los arqueros apuntaron de inmediato, pero el ser ya no estaba allí.
"¿D…dónde está?" preguntó uno de los arqueros.
"¡H-hey!" dijo otro arquero. "¡Miren!"
El unicornio y los arqueros restantes observaron con sorpresa y algo de miedo que parte de los soldados armados con espadas, ya estaban en el suelo.
"¡¿Por dónde se fue?!"
"¿En qué momento golpeó a los nuestros?"
"¿Hacia dónde miran de casualidad?"
La última voz que habló llamó la atención de todos, y al reaccionar, se sorprendieron nuevamente al ver al ser apoyado de espalda en uno de los edificios y de brazos cruzados.
En ese momento el unicornio y los demás soldados quedaron boquiabiertos por lo que estaban viendo. El ser con el que estaban luchando tenía dos patas, explicando su altura mayor a la de ellos, pero otros detalles hicieron que por unos instantes no pudieran reaccionar adecuadamente.
"¿C…cómo?"
En ese momento, el desconocido partió nuevamente a la ofensiva, a una velocidad muy alarmante. Los otros soldados con espada apenas pudieron reaccionar. El ser preparó sus garras, y con un movimiento rápido, hizo caer a otro soldado más. El soldado herido ni siquiera gritó. Solo cayó al suelo, inconsciente y con una herida en su pecho.
"¡¿Qué están esperando?! ¡DISPAREN!" gritó el unicornio que ya estaba en mejores condiciones, habiéndose sacado el cuchillo de su pata.
Los arqueros intentaron apuntar a su objetivo, pero el guerrero comenzó a moverse a gran velocidad de un lado a otro, haciendo imposible a los soldados el apuntar bien.
"¡Se mueve demasiado rápido!"
"¡Esa velocidad es simplemente imposible!"
"Sabía que quien estuviera robando las reservas de alimento sería un tanto diferente…" dijo el unicornio. "Pero no esperaba que fuera algo como esto…"
"¿Qué pasó soldadito? ¿Se te fue la confianza?" dijo el desconocido en un tono burlesco.
"¡Ya cállate de UNA MALDITA VEZ!" gritó extremadamente furioso el unicornio, que con su cuerno iluminado de un color purpura, comenzó a disparar varios proyectiles que chocaban contra el suelo, más no contra el guerrero que esquivaba con facilidad todos y cada uno de los ataques.
"Deberías practicar tu puntería amigo…realmente apesta."
El unicornio tenía una vena que se le notaba en su rostro, de todo el enojo que se estaba acumulando.
"¡Ahora siguen ustedes!"
En unos cuantos segundos, los rápidos movimientos del guerrero pasaron a llegar hasta los soldados restantes que estaban armados con espadas. Uno de ellos alcanzó a ver por completo a su agresor: Un ser bípedo, casi completamente de negro, teniendo un cuerpo parecido al de los minotauros, pero un poco más delgado aunque eso no significaba que no tenía músculos. Sus manos y patas tenían garras filosas que fácilmente podían herirlos. Tenía en la parte de su pecho y en los lados varios implementos que estaban colgando o que estaban bien sujetos a su cuerpo. Sus detalles más significativos sin embargo, eran su pelaje, su pata derecha con un símbolo que el poni no pudo identificar de un color azul comparable al de un rayo azul, y su rostro, que le hacía recordar a otro animal.
A un lobo.
"¡AAAAGGHHHH!"
"¡OOOHHHGGG!"
"¡UUUAAAAAHHHH!"
"GGGGHHHHH…"
Uno a uno los soldados fueron cayendo, hasta que todos aquellos que estaban a nivel del suelo cayeron derrotados, el guerrero con rasgos de lobo miró por un momento su garra, que estaba bañada parcialmente con la sangre variada de todos aquellos a los que hirió.
"Genial…tengo sangre sucia en mis garras."
"¡Te tengo!" gritó el unicornio, al activar un hechizo con su cuerno.
"¿Oh?" dijo el lobo con curiosidad, al ver que no podía mover su cuerpo, o al menos podía moverlo, pero con mucha dificultad.
"En un campo de batalla, el distraerte aunque sea por un instante es fatal." dijo el unicornio. "¡Qué esto te enseñe a no cantar victoria antes de tiempo escoria!"
"Hmph."
El lobo guerrero comenzó a sonreír, mientras al parecer se preparaba para hacer algo.
"Es inútil." dijo el unicornio con un tono de victoria. "No podrás zafarte. Fui bendecido con una pequeña parte de la magia oscura de Lord Holocaust. No podrás hacer nada para-"
"Tipos como tú…" dijo el lobo.
"Pero… ¡No deberías ni siquiera poder hablar!" dijo el unicornio con algo de preocupación y enojo.
"Tipos como tú…son el tipo de ser que más odio." dijo el guerrero, para luego soltar un rugido que alteró a los arqueros y al unicornio, sintiéndolo como un ruido ensordecedor.
"(PERO QUÉ-)" pensó el unicornio, al darse cuenta de que su magia ya no estaba funcionando, ya que su cuerno dejó de generarla.
El lobo guerrero se liberó, y de inmediato comenzó a moverse. Los soldados ni siquiera lograron reaccionar al ver que con unos saltos, el lobo se agarraba a las paredes de los edificios cercanos, y los trepaba como si nada. Al pasar dos segundos, ya estaba al lado de ellos.
"¡COMO ES QU-"
*SLASH*
*SLASH*
*SLASH*
*SLASH*
*SLASH*
*SLASH*
El lobo pasó de un lado al otro, su garra nuevamente bañada en sangre, a lo que él con un rápido movimiento se la quitó, haciendo que esta cayera en el techo del edificio.
Los soldados arqueros y el unicornio, estaban temblando y con los ojos completamente en blanco. Todos tenían heridas múltiples en su pecho y lomos, y el unicornio además tenía toda la cara marcada con garras, en dirección diagonal. Finalmente todos cayeron derrotados, inconscientes y heridos. El unicornio mucho más que los demás.
"Tú lo has dicho." dijo el lobo guerrero mientras se daba vuelta. "En un campo de batalla, el distraerte aunque sea por un instante es fatal."
BGM –OFF-
El ser que derrotó a todos sus enemigos bajó con facilidad hasta el suelo, comenzando a correr a gran velocidad en dirección al sur, hacia territorio neutral.
"Qué bueno que no se armó un escándalo. No quiero que estos tipos descubran de dónde venimos."
Sintiéndose bien al haber nuevamente realizado un buen trabajo, el ser comenzó a sonreír.
"Es hora de volver con los demás."
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El guerrero seguía corriendo, hasta que se topó con algo que ha tenido que ver constantemente, pero que ya está acostumbrado a ver.
Una criatura oscura, bípeda, y con un collar extraño en su cuello estaba mirándolo a lo lejos. La criatura extendió su mano, y de la nada, un pilar de fuego se generó a metros del lobo. Luego varios pilares más se generaron alrededor del primero, y todos fueron acercándose hacia él.
"Ya encontraré la manera de liberarlos…lo prometo." se dijo a sí mismo el guerrero. "Hasta entonces…a seguir el método clásico."
El guerrero literalmente atravesó los múltiples pilares de fuego, y estos al ser atravesados, desaparecieron.
"La primera vez tuve un problema con las ilusiones…pero una ilusión sigue siendo solo eso. Una ilusión. Si logras controlarte y aceptar el hecho de que ya no es real…esta ya no te afectará."
El guerrero pasó al lado de la criatura, y lo único que la criatura hizo cuando esto pasó, fue darse vuelta para seguir viendo al lobo.
"El mismo truco no funciona dos veces conmigo, y me alegro de que sea así."
Al seguir corriendo, logró llegar hasta la zona sur del territorio neutral del Imperio de Cristal, que estaba decorada con un bosque y un lago más al fondo. El ser con características de lobo llegó una casa que pertenecía al Imperio, pero que estaba oculta al estar en un bosque ubicado en los límites de la zona neutral. La casa no era muy grande, pero era más que decente.
El lobo entró. El interior no tenía tanta decoración: No había ventanas, había una alfombra roja con bordes amarillos en el centro. Un mueble con libros, y un sofá. El lobo llegó hasta el espacio de la pared al lado del sofá. Puso su mano allí, y una línea azul comenzó a salir de la pared, formando los vértices de un rectángulo que generaba la forma de una puerta.
El lobo sacó su mano, y el espacio formado por la línea desapareció, revelando un pequeño pasillo secreto que al avanzar se hacía más espacioso, pero que también comenzaba a bajar, ya que mientras avanzaba, iba descendiendo lo que significaba que era una especie de túnel.
El guerrero siguió caminando por unos cuantos minutos, hasta que llegó a una puerta completamente roja.
Tocó un par de veces, y luego recibió una respuesta.
"¿Rei? ¿Eres tú?" la voz era masculina, pero jovial.
"Sip. Tuve que lidiar con unos tipos del bando del brujo. Por eso llego tarde."
"Debes estar cansado." dijo la voz, y luego se abrió la puerta, mostrando a un semental con buena constitución, de color azul y con crin y cola blancas. "Pasa. Es mejor que descanses, después de todo el objetivo fue un éxito."
"Me vendría bien un descanso, ahora que lo mencionas..." dijo el guerrero mientras entraba al lugar. "El estar corriendo tras lidiar con esos tipos me dejó algo cansado."
Al entrar al lugar, el cambio fue un tanto drástico. El lugar era amplio. Un gran espacio cuadrado, que parecía ser un sótano construido con piedra y con elementos de las construcciones tradicionales del Imperio, por lo que era una mezcla de un piso y techado grises, con algunos cristales mezclados por aquí y por allá. Lo más destacable era la cantidad de ponis que había en el lugar. Lamentablemente no era por las mejores razones, ya que muchos caminaban de un lado a otro. Varios estaban juntos en el piso, sentados sin mucho ánimo, pero también había otros que estaban sonrientes y animados con sus familias.
"¿Cómo ha estado todo por aquí, Carrier?" preguntó el lobo, aparentemente apodado 'Rei' por el poni que le abrió.
"Los soldados con los que fuiste para conseguir provisiones volvieron hace unos veinte minutos atrás." dijo el poni apodado 'Carrier'. "Con esto tenemos lo suficiente para alimentar a los refugiados por lo menos por tres días más."
"Entonces mi función aquí se ha cumplido." dijo 'Rei' mientras comenzaba a bostezar. "Iré a descansar. Avísenme en caso de que algo ocurra."
"Por supuesto…Reifon." dijo Carrier mientras se despedía con un casco.
"Fast Carrier." dijo una voz que el poni reconoció.
"¡Oh!" dijo el joven poni, mirando en la dirección en donde provenía la voz. "Ustedes son los que acompañaron a Rei. ¿Verdad? Gracias por haber ayudado a conseguir el alimento para los que están aquí."
"Yo diría que él hizo la mayor parte del trabajo." dijo otro de los soldados mirando a Reifon, mientras ellos se acercaban a Fast Carrier. "Lo único que hicimos nosotros fue asegurarnos de traer el alimento de vuelta."
"Somos un tanto nuevos en este refugio, pero nos dijeron que confiáramos plenamente en su capacidad de lucha y su juicio. ¿Quién es exactamente él?"
"Él…es Reifon." dijo Fast Carrier. "Y es un miembro de Acero Carmesí."
"¿A…Acero Carmesí?" preguntó uno de los soldados sorprendido. "Sabía que sería algo diferente a nosotros, pero que sea de ese gremio…"
"Realmente estábamos preocupados cuando dijo que nos fuéramos sin él." dijo otro soldado más. "Veo que esa confianza suya estaba justificada."
"No conozco mucho de los detalles de su situación, pero cuando pudimos formar este refugio, él fue uno de los primeros en unirse voluntariamente para ayudar. Dijo que su jefe no tendría objeciones." dijo Fast Carrier. "Debido a las Ilusiones que esas criaturas de los bordes generan, no muchos saben de nuestra situación, así que cualquier ayuda es recibida con mucho gusto."
"Solo me alegro de que esté de nuestro lado…o estaríamos en graves problemas." dijo uno de los soldados.
"A veces tengo tiempo para hablar temas casuales con él." dijo Fast Carrier. "Si hay algo que puedo decir…es que no tuvo la mejor de las infancias."
"Ahora veo porque los soldados más antiguos del refugio confían plenamente en él." dijo el soldado al lado de Fast Carrier, para luego mirar a todos los otros ponis del otro extremo del refugio, que ahora estaban comiendo gracias a los alimentos que trajeron. "Este refugio ha sido bien vigilado, y por Galaxia…menos mal que aún no lo han encontrado esos infelices dentro del Imperio. Muchos ponis inocentes aún están atrapados en el interior. Lo único que se me ocurre es que tal vez los utilizan como esclavos…"
"La Princesa Amore logró escapar junto con su siervo y protector…pero aun así ordenaron capturarla. Espero que esté bien…"
"Ese es el punto del refugio. Recuérdenlo." dijo otro soldado. "Debemos mantener esa pequeña esperanza viva, hasta que podamos actuar."
"¿Pero cuando?" preguntó otro soldado. "¿Cuánto tiempo más podrán aguantar los refugiados? ¿Qué pasa si la próxima vez que salga Reifon, este termine herido? Solo agregando ese factor hace que conseguir más alimento sea prácticamente imposible."
"Es verdad…hemos resistido varios días, y tal vez estemos llegando a nuestro límite." dijo Fast Carrier con seriedad. "Pero no somos los únicos que están luchando contra la fuerza del brujo. Recuerden eso."
Los soldados reaccionaron de inmediato, al parecer sabiendo a lo que Fast Carrier se refería.
"¿Te refieres…a 'ellos'?"
"Exacto." dijo Fast Carrier. "Sus historias y sus recientes hazañas…todo es cierto. Si podemos aguantar hasta que 'ellos' lleguen…entonces será nuestra oportunidad." luego el poni azul miró a los soldados con una pequeña sonrisa. "Tenemos que mantener nuestras esperanzas. Acero Carmesí debe estar muy ocupado, si consideramos la situación…y será cosa de tiempo para que 'ellos' lleguen hasta aquí."
Los soldados se despidieron de Fast Carrier, y se dirigieron hasta los refugiados para ayudarlos en lo que sea que tuvieran problemas. Fast Carrier comenzó a caminar para ir a organizar otros recursos para los siguientes días.
"(Solo espero que puedan llegar a tiempo…)" pensó el poni mientras seguía caminando.
"(…Alianza Multiespecie.)"
.
.
.
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"¡Reifon! ¡Escóndete!"
"¡Rápido!"
"¿Qué ocurre?"
"¡Solo hazlo!"
"Está bien…"
…
…
…
"No puedo creerlo…de verdad no puedo creerlo…"
"¡Este pueblo está demente! ¿Qué acaso tanto les importa que hayamos sido de clases sociales distintas? ¡¿Por qué no nos dejan vivir en paz?!"
"La profecía…he visto los progresos de Reifon recientemente…es imposible que él sea el símbolo de la desgracia. Sus habilidades son mucho más altas que las de cualquier otro Wolfin, incluyéndonos."
"Pero… ¿Por qué? ¿Por qué piensan eso de nuestro pequeño Reifon?"
"Posiblemente tengan miedo…miedo de que Reifon haga lo que la profecía dice sobre el símbolo de la decadencia."
Un fuerte sonido se escuchó. Una puerta rompiéndose a pedazos, a metros de ellos.
"¡Con un demonio! ¡Ya están aquí!"
"No lo harán…no tocaran a mi hijo…SOBRE MI CADÁVER"
…
…
…
"No puedo creer…lo dementes que son…"
"Por favor…no lo hagan…no lo maten…"
"Lo siento, señor Koufon…señora Reiris…pero ya hemos aguantado lo suficiente. La profecía del decadente y la desgracia debe evitarse a toda costa."
"¡El…no es…la desgracia! ¡Entiéndanlo…!"
"El…es probablemente nuestro guiador hacia un mejor futuro…por favor…no nos quiten esta…oportunidad…no maten…a mi hijo…"
"He oído suficiente de ustedes…ya siléncienlos."
"¡REIFON! ¡SE FUERTE!"
"HUYE MI REIFON!"
*SLASH SLASH*
*SLASH SLASH*
"…"
"..."
"Oooh. Así que AQUÍ estabas."
"¡N-no! ¡Suéltame!"
…
…
…
"Mira. Mira atentamente. Esto es por tu culpa, no lo olvides."
Reifon quedó sin reacción alguna. A unos cuantos pasos de él, yacían sus padres. Ambos en el suelo, con múltiples cortes en sus cuerpos, y un charco de sangre bajo ambos. Un numeroso grupo de otros Wolfins estaban alrededor, con expresiones completamente serias, y muchos tenían sangre en sus garras.
Cada detalle que él estaba viendo en esos momentos quedaba implantado en su mente. No sabía qué hacer. Estaba comenzando a perder la cordura. Quería escapar. Quería salir de ahí. Quería acercarse a sus padres.
Quería a sus padres de regreso.
"Tu simple existencia es un peligro para nosotros. Tus padres fueron necios, y se negaron a deshacerse de ti. Bueno…su unión nunca fue aprobada por el pueblo. Solo estábamos esperando el momento indicado para acabar de una vez por todas al portador de la desgracia…
Tú…"
"No es nada personal, pequeño Reifon." siguió hablando el aparente líder del grupo de Wolfins mientras seguía teniendo a Reifon con un solo brazo, y lo mantuvo en la pared.
"Aunque siendo honestos…muchos odiaban a tu padre…yo incluido." dijo el Wolfin mientras acercaba su garra hasta el cuello de Reifon. "Ese canalla…" Reifon comenzó a sentir un dolor intenso en su cuello. "Puede pudrirse…" la garra del Wolfin siguió bajando y cortando lentamente a Reifon. "¡En el mismísimo Tártaro!"
El Wolfin terminó violenta y rápidamente su corte hasta llegar al vientre de Reifon. Un charco de sangre bañó levemente al Wolfin agresor, y el resto estaba en el suelo.
"Ugghhh…Ohhgggg…Ma…..Uuuugghhh…." Reifon aún tenía a la vista los cuerpos sin vida de sus padres en el suelo. "Uhhgg….uh…P…uugggggghhh…"
Sus padres muertos.
Sus cortes.
El charco de sangre bajo sus cuerpos.
Los Wolfins a su alrededor.
El Wolfin que lo hirió.
El dolor en su cuerpo.
La desesperación.
La rabia.
La impotencia.
Todo se acumuló dentro de Reifon en ese momento. Esto provocó una reacción en su cuerpo. Comenzó a sentir algo. Un deseo. Un deseo simple y satisfactorio, mientras que por alguna razón comenzaba a recuperar fuerzas, a pesar de tener aún la gran herida en su cuerpo.
'Ellos se lo buscaron'
'Es simplemente lo justo'
'Esto no se quedará así'
…
'ELLOS MORIRAN'
Reifon tenía agachada su cabeza, por lo que su mirada no se podía ver. Lo que el Wolfin agresor y los demás sí pudieron ver, fue cómo Reifon lentamente comenzó a levantar su brazo Izquierdo.
"Ahorra tus energías renacuajo…pronto te reunirás con t-"
*SLASH*
Los otros Wolfins por un segundo no reaccionaron, pero luego su mente logró analizar la situación, y con horror observaron como la cabeza del otro Wolfin había caído al suelo, y el baño de sangre que esto provocó.
Reifon había usado sus garras, que tenían un filo que ninguno de los de su especie había visto antes. Su mano estaba completamente roja de sangre. Y cuando levantó la vista, sus ojos eran irreconocibles.
"¡GGGRRRRRRRRAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!"
*SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH* *SLASH*
…
…
…
"¡AAAHHH!"
Reifon se levantó de inmediato. Estaba sudando y también se dio cuenta que sus manos estaban temblando levemente. Su respiración era entre cortada, así que primero se enfocó en recuperar el aire y tener un ritmo estable. Su corazón también estaba palpitando con fuerza, pero al comenzar a relajarse, comenzó a tener un ritmo más lento.
Mirando a su alrededor, volvió a la realidad al recordar que estaba en la habitación que le proporcionaron en el refugio para los ciudadanos del Imperio de Cristal.
Seguía acostado en su cama, a medio levantar, pero ya se estaba sintiendo mejor, aunque no pudo evitar el tocar su estómago con una de sus manos…sintiendo una vieja herida que tenía allí.
"Con un demonio…esto es ridículo…" se dijo a sí mismo pero en voz alta.
Un par de golpes leves a la puerta de su habitación le hizo reaccionar.
"¿Rei? ¿Estás despierto?" era la voz de Fast Carrier.
"…Sí. Pasa." respondió el lobo.
Fast Carrier abrió la puerta, y entró a la habitación con una especie de emparedado.
"Toma." dijo el poni mientras le lanzaba con cuidado el alimento para que no se desarmara en el aire.
Reifon lo agarró, identificando con el olor que era su reciente emparedado favorito de lechuga, tomates y una salsa que solo hacen en el Imperio de Cristal.
"Gracias." dijo en un tono sin ánimos.
Carrier notó de inmediato la condición de Reifon, y su expresión cambió a una de preocupación.
"¿Otra vez el mismo sueño?"
"Más bien pesadilla…pero sí." dijo Reifon. "Aunque es más un recuerdo. Uno no muy bonito, pero eso ya lo sabes."
"Si. Lo sé." dijo Fast Carrier llegando hasta al lado de Reifon y sentándose. "Espero no ser el único con el que has hablado de esto."
"No te preocupes. No eres el único que lo sabe." respondió el lobo. "Tengo un compañero…y amigo, que también conoce mi situación."
"¿Es de Acero Carmesí?"
"Sip. Su nombre es Duran. Es un grifo y la mano derecha de mi jefe, Sir Fimbul el Carmesí. No es tan expresivo, pero es agradable una vez que lo conoces." dijo Reifon. "Gracias a él fue que pude entrar al gremio. Desde entonces de vez en cuando tenemos nuestras charlas y salidas cuando no tenemos trabajo."
"¿Crees que en este momento esté bien?"
"¡Ha!" soltó Reifon incluso con humor. "Si tuviera que darte un ranking de los miembros más poderosos de Acero Carmesí…Sir Fimbul sería el primer lugar, mientras que yo sería el tercero." luego Reifon miró a Fast Carrier con una sonrisa.
"Duran es el segundo lugar."
"Si es tan fuerte como dices…probablemente esté haciendo lo mismo que tú." dijo Fast Carrier.
"¿Algo útil?" preguntó el lobo, con su actitud usual devuelta.
"Exacto." dijo el poni con una sonrisa mientras se levantaba. "Ven. Vamos a ver qué hay de nuevo hoy. Después de todo dormiste el resto del día de ayer."
"¿De verdad?" preguntó Reifon mientras se levantaba también. "Para mí fueron como un par de horas."
Fast Carrier, y luego Reifon, salieron de la habitación y volvieron al gran sector en donde la mayoría en el lugar se reúne.
Reifon se quedó observando por unos momentos al numeroso grupo de ciudadanos del Imperio de Cristal que estaban de refugiados. Algunos estaban bien, pero otros estaban con diferentes heridas en sus cuerpos. Algunos incluso eran familias completas que estaban juntas.
"…" Fast Carrier notó que Reifon ya no estaba avanzando, y también apreció que estaba viendo a los ponis.
"Hey…" dijo el poni llamándole la atención al lobo. "Estamos haciendo lo posible para ayudarlos. Recuérdalo. Lo que tú y los demás hacen aquí es ejemplar, e incluso diría que las Princesas estarían orgullosas."
"Lo sé, lo sé. Es solo que…" Reifon estaba completamente serio. "He visto varias cosas malas durante mi vida, al igual que cosas buenas. Cuando llegué a Equestria, todo estaba en orden. Una nación recientemente fundada que brillaba y se dirigía a una época de paz. ¿Qué acaso siempre debe llegar algún idiota con delirios de grandeza para arruinarlo todo? ¿Todo por lo que aquellos que quieren la paz luchan una y otra y otra vez?"
"No puedo decirte que pasa por la cabeza de Holocaust, pero puedo asegurarte algo…" dijo Fast Carrier mientras comenzaba nuevamente a avanzar.
"Él no es ningún idiota, sino todo lo contrario. Es el primer enemigo de semejante calibre que Equestria ha enfrentado…y le imploro a Galaxia que por favor sea el único."
Con esto, ambos siguieron avanzando hasta donde estaban los soldados del Imperio de Cristal que pudieron escapar, y que han defendido y vigilado el refugio.
"¿Alguna actividad inusual?" preguntó Reifon de inmediato.
"Al parecer nada de momento." dijo uno de los soldados. "Recién está amaneciendo, pero debemos estar alerta."
"¿No creen que últimamente la vigilancia en el Imperio ha aumentado?" preguntó otro de los soldados. "Estos últimos días se han movido mucho."
"Es como si se estuvieran preparando para algo." dijo otro soldado más.
"Creo que solo están aumentando sus defensas." dijo Reifon. "La Princesa Amore logró escapar del territorio, así que los esbirros del brujo saben que en algún momento ella volverá…y con refuerzos."
"Fue un total desastre…" dijo un cuarto soldado. "El día en que nos invadieron."
"Magia negra." dijo Reifon. "Un concepto desconocido para la mayoría de los seres vivos. Ni siquiera yo conozco mucho al respecto."
"¿Y qué sabes?" preguntó uno de los tantos soldados del grupo.
"Que es peligrosa." respondió el lobo.
"¡Carrier! ¡Reifon!"
Un soldado aparte del grupo venía a toda velocidad desde la entrada del lugar. Llegó hasta el grupo algo cansado, pero tras recuperar el aire por un par de segundos, volvió a hablar.
"¡Tenemos actividad en la cercanía de la zona!"
"¡Diablos!" Reifon realmente se enojó un poco con esto. "¿Algún detalle de los exploradores?"
"La situación es un tanto compleja, Sir Reifon." dijo el soldado. "Hay enemigos cerca del área…pero también hay otro grupo de ponis caminado por los alrededores."
"¿Cómo que otro grupo?" preguntó el lobo de inmediato.
"Según nuestros exploradores, todos parecen ser aldeanos. Podrían ser de un pueblo cercano, o tal vez ciudadanos del mismo Imperio. Además un ser un tanto alto los está acompañando."
"¿Algún detalle de dicho ser?"
"Negativo. Estaba cubierto de la misma forma en que se cubre usted."
"…" Reifon estaba pensando, considerando lo que le habían informado.
"Carrier." dijo finalmente el lobo. "Equípate de inmediato. Haré que un explorador nos guíe hacia el grupo desconocido."
"¿Estás seguro?" preguntó Fast Carrier.
"Si son del Imperio, o están escapando desde otro pueblo, no les negaremos refugio aquí. Además necesitamos confirmar si el desconocido que va con ellos es aliado, neutral o enemigo."
"…Entendido." dijo el poni mientras se iba a preparar.
"Ustedes quédense para vigilar la zona en caso de emergencia." dijo Reifon mientras el partía para preparar sus cosas.
"¡Entendido!" gritaron todos los soldados.
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Reifon, Fast Carrier y uno de los tantos exploradores del refugio estaban revisando el área cercana a la entrada.
"Por aquí." dijo el explorador que era un pegaso de color verde oscuro y con crin y cola de color café oscuro.
El lobo y el poni de tierra siguieron al explorador por unos minutos.
"Los esbirros del brujo están buscando en el zona adyacente a esta." dijo el explorador. "Tenemos tiempo para encontrar al grupo desconocido, y arreglar la situación."
"En lo posible me gustaría no recurrir a la violencia." dijo Reifon. "Aunque estoy seguro que tendré que hacer algo respecto a los enemigos que están en la otra zona. Si siguen buscando…terminarán encontrándonos."
Finalmente, los tres individuos que seguían caminando en el bosque, pasaron por varios arbustos y árboles, hasta llegar a un área abierta, abundante en pasto y con árboles que servían para limitar la vista desde otras direcciones.
"Buenos días viajeros."
La voz de Reifon alarmó a todos de inmediato. Un grupo de varios ponis estaba sentado a unos metros del lobo y sus acompañantes. Algunos estaban comiendo, mientras que otros estaban simplemente descansando. Las edades eran muy variadas, ya que había potrillos, jóvenes, adultos e incluso ancianos.
Reifon también confirmó que con ellos venía un ser un poco más alto que él, cubierto por completo por una manta, de una forma parecida a la que Reifon se había vestido anteriormente. Este ser fue el primero en reaccionar, y parecía que iba a cargar contra ellos en un instante.
"Esperen." dijo Fast Carrier. "No venimos a luchar."
Esto detuvo al ser cubierto, y los ponis sentados se calmaron un poco, pero aún se veían nerviosos.
"Somos parte de los que vigilan el refugio que tenemos cerca de aquí, para los ciudadanos del Imperio de Cristal que lograron escapar." dijo Reifon. "Mi nombre es Reifon, Mercenario de Acero Carmesí."
"Yo soy Fast Carrier." dijo el poni de tierra. "Soy el encargado de organizar todo en el refugio. Él es uno de nuestros exploradores." dijo ahora señalando al explorador, que bajó un poco su cabeza a modo de saludo.
"Si se quedan aquí, estarán corriendo peligro." dijo Reifon. "Por favor, sigan a Fast Carrier y al explorador hasta el refugio."
"Como sabemos que no es una trampa." dijo una voz, que provino del ser alto. Era una voz madura y fuerte.
"No tengo tiempo para explicar cosas de lealtad y traición, así que seré breve." dijo Reifon. "Además de ustedes, un grupo de soldados enemigos está rondando el área adyacente a esta." Esto alarmó de inmediato a los ponis. "Ahora que confirmé que ustedes son ponis inocentes, debo hacer algo respecto a los soldados, así que iré a luchar contra ellos, después de todo no queremos que se acerquen más y encuentren el refugio."
"…Entiendo." dijo el ser alto. "Es suficiente para por lo menos confiar en que ellos estarán a salvo." luego miró a los ponis que aún estaban nerviosos. "No se preocupen. Estarán más seguros con ellos."
Poco a poco, los ponis comenzaron a levantarse, y miraron al ser alto.
"Muchas gracias." dijo uno de los ancianos. "Por habernos acompañado."
"No hay de qué." dijo el ser alto. "Ahora vayan. Pronto no será seguro por aquí."
Todos los ponis asintieron con la cabeza, y llegaron hasta Fast Carrier.
"No nos pierdan de vista por favor." dijo el explorador.
"No estamos lejos." dijo Fast Carrier. "Todos en orden por favor."
"Volveré más tarde." dijo Reifon mientras veía partir a sus compañeros. Luego miró al ser alto.
"¿No irás con ellos?" preguntó el lobo.
"Si vas a luchar contra esos soldados, creo que seré más útil apoyándote que escondiéndome." dijo el desconocido. "Con que un miembro de Acero Carmesí. ¿Eh? He escuchado buenas cosas de ustedes."
"Tratamos de mantener una buena imagen." dijo Reifon mientras se acercaba al ser. "No es por molestar, pero estaría más cómodo sabiendo que especie eres. Ya sabes, para el combate."
"Claro. Discúlpame." dijo el ser. "Lo hice para que los ponis que estaba acompañando no se asustaran."
Dicho esto, el ser se sacó la prenda y todo lo que cubría con ella. Reifon abrió los ojos por completo de la sorpresa.
"E…eres un…"
"Heh…no eres ni el primero ni serás el último en sorprenderse."
El desconocido tenía una musculatura mediana pero que daba a entender a simple vista que era fuerte. Claramente tenía forma bípeda como la de Reifon. Este ser tenía hombreras de un color grisáceo pero que de alguna manera destacaban, y que tenía una línea recta en cada borde, con un color también gris pero más claro. El resto de la parte superior de su cuerpo estaba casi vacía, ya que solo tenía algo atado en su pecho, que era para una especie de funda que tenía en su espalda, muy firme, y en los antebrazos tenía dos 'brazaletes'. Uno diferente en cada brazo, siendo uno un simple cuero negro, y el otro de color café muy claro y con pequeñas espinas en todo el accesorio. La parte baja de su cuerpo estaba decorada con una tela de cuero corta, como la de un bárbaro, aunque también tenía una pequeña tela justo en la zona arriba de sus pezuñas en ambas piernas, dando la sensación de ser otra pequeña protección. En la cintura donde tenía la tela principal, tenía además una especie de cinturón metálico.
BGM: watch?v=jZ7a1yPaJh0 (Medieval Music - Cobblestone Village)
El pelaje en sus piernas era de un café muy oscuro, pero su pecho y el resto de la parte superior de su cuerpo eran de un café mucho más claros. Tenía una melena negra, y su 'cabello' estaba arreglado con la forma de un 'mohawk' que no era tan prominente, terminando con un arreglo de 'cola de caballo', pero el detalle que había sorprendido muchísimo a Reifon al principio era la especie del ser.
Era un minotauro.
"Espero que mi apariencia no te incomode, lobo Reifon." dijo el minotauro.
"…Me sorprendiste por un momento, y eso no pasa muy seguido." dijo Reifon recuperando su actitud. "¿Cómo te llamas?"
"Mi nombre es Yagnar." dijo el minotauro. "No es mucho el tiempo en el cuál he viajado por Equestria, pero en cierta medida ya estoy informado de lo que ocurre, y de lo que ocurrió hace tres años."
"¿Hablas de la gran batalla contra el brujo?"
"La historia de la gran batalla en el reciente territorio de Equestria fue esparcida a muchos lugares, lobo Reifon." dijo Yagnar. "Soy un viajero sin responsabilidades mayores, pero eventualmente la historia llegó a mis oídos, y desde entonces he viajado territorio por territorio, luchando y ayudando a otros seres en el camino, hasta llegar hasta aquí."
"Eso quiere decir que eres un experto luchador." dijo Reifon con una sonrisa, pero luego tuvo una duda que se le notó en su rostro. "Realmente no es que quiera molestarte…pero tengo entendido que los minotauros son un poco más altos de lo que eres tú. Asumí que no eras un minotauro al ver que eras solo ligeramente más grande que yo."
Yagnar soltó un suspiro, con una expresión que indicaba que no era la primera vez que escuchaba eso. "Tienes razón. Hasta el día de hoy no me explico los motivos por los cuales terminé siendo más bajo que los demás. Tuve tiempos difíciles con mis hermanos de especie a causa de esto, y además es la razón principal por la que viajo."
"¿Viajas…por tu estatura?"
"Viajo para probarme a mí mismo." fue la respuesta de Yagnar. "Recibí constantes burlas durante mis entrenamientos. Cansado de todo eso, tras terminar mi periodo de práctica y manejo de mis armas decidí viajar a los otros territorios, para probar mi fuerza, mi valentía y mi determinación. Puede sonar simple al principio, pero tengo mucho conocimiento de combate debido a la gran cantidad de batallas que he tenido contra ladrones, criaturas y guerreros nobles. Por supuesto, planeo volver a mi hogar un día, pero lo haré cuando pueda demostrarle a todos lo que he logrado…y creo que aún me falta."
"Y los ponis que venían contigo…" dijo Reifon, tratando de completar la frase.
"La mayoría de ellos son familiares de ponis que viven en el Imperio de Cristal." dijo Yagnar. "Son ponis que viven en un pueblo llamado Little Break, y escuchando que necesitaban a un guardián, acepté protegerlos hasta traerlos a salvo. Uno de ellos supo del refugio y por ende de que algo malo ocurría aquí, ya que logró comunicarse mediante un hechizo con su hermano. No me dio muchos detalles al respecto."
"¿Caminaron desde ese pueblo hasta aquí?" preguntó Reifon sorprendido. "Asumo que fueron varios días de travesía."
"Así es…y en el camino me topé con algunos de los esbirros del brujo. Afortunadamente no fueron un problema." dijo Yagnar con una sonrisa.
"Pues bien, Yagnar el minotauro…es un placer conocer a un guerrero de buen calibre." dijo Reifon mientras comenzaba a caminar. "Según el explorador que venía conmigo, hay soldados enemigos cerca de aquí. Siguiendo aquí al frente para ser específicos. Tengo entendido que es un grupo numeroso. Más de veinte como mínimo. Nosotros somos dos."
Luego comenzó a sonreír demostrando confianza.
"Entonces… ¿Le entras?"
"Dos contra más de veinte…" dijo Yagnar pensando por un segundo, para luego reír suavemente.
"Claro. Ya dije que te ayudaría, así que me apunto. Además hay otra razón por la que vine a estas tierras, y aún no he dado con ella."
.
.
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BGM –OFF-
"¡Sigan buscando!"
"Revisen los alrededores. Cualquier indicio sospechoso debe ser inspeccionado."
"¡Apresúrense!"
Un grupo numeroso de soldados estaba revisando cada parte de la zona llena de árboles en la que se encontraban, siendo una de las tantas zonas del territorio neutral.
"Según el reporte, el 'lobo' corrió hasta esta dirección, por lo que debe estar en algún lugar cerca de aquí."
Desde varios metros de distancia y escondidos entre varios arbustos y árboles, Reifon, en compañía del minotauro Yagnar estaban observando la escena.
"Rayos…no sabía que lograrían ver hacia donde me dirigía." dijo el lobo.
"¿Has tenido que lidiar con ellos últimamente?" preguntó Yagnar.
"La principal actividad que he realizado para el refugio, es el robar la comida que tienen almacenada, para dársela a los refugiados. Cada cierta cantidad de días era necesario para que no se acabaran las reservas." respondió Reifon. "Ayer un grupo de soldados del Imperio me acompañó para conseguir más, y tuve que luchar contra un grupo enemigo que nos molestó justo cuando estábamos llegando a la zona neutral."
"Supongo que se informaron de tu presencia, ya que por lo que escuchamos ahora…alguien pudo ver que te fuiste en esta dirección."
"Me resulta difícil creer que alguien me haya visto." dijo Reifon pensando. "Derroté a todos, y me aseguré de que no se levantaran otra vez…por un buen tiempo."
"Entonces… ¿Entramos y hacemos lo nuestro cada uno a su manera? ¿O quieres seguir alguna formación específica?" preguntó Yagnar.
"…" Reifon se quedó pensando por unos cuantos segundos antes de responderle al minotauro.
"¿Qué tal si nos dividimos la carga?" luego el lobo apuntó con el dedo índice de una de sus manos. "Yo los de ese lado, tú los del otro. ¿Te parece?"
"No hay problema." dijo Yagnar, ya comenzando a prepararse para combatir.
"¿Nada aún? preguntó otro soldado del montón de la búsqueda.
"No parecen haber rastros de que algo haya pasado por aquí." dijo uno de los que estaba buscando, mientras se levantaba. "Es mejor si comenzamos a buscar en otra…"
El soldado no terminó lo que decía, ya que al levantarse, pudo ver con un completo detalle, que al lado del superior que le había preguntado…había una figura bípeda oscura, con un pelaje y rostro que parecían indicar que era cierto animal.
El soldado comenzó a apuntar, teniendo los ojos completamente abiertos de la sorpresa.
Inmediatamente, el soldado que preguntó primero, cambió su expresión, pareciéndose a la del soldado que quería advertirle. Atrás del otro soldado, una figura grande apareció, con un cuerpo que se notaba a la distancia que era fuerte por sus músculos.
"¡CUIDADO!" gritaron los dos soldados al mismo tiempo, y se extrañaron juntos al no entender por un instante.
"¡Ups!"
Antes de que alguno de los dos pudiera girar, cada uno recibió una herida diferente. Reifon usando sus garras le proporcionó una herida en la espalda al soldado, mientras que Yagnar simplemente usando su puño, golpeo con tal fuerza al otro soldado que salió volando a una distancia prudente.
"¡Enemigo!"
Los otros soldados comenzaron su actuar de inmediato. Reifon y Yagnar no salieron de su 'área' designada. La velocidad de Reifon era simplemente abrumadora para sus enemigos. La mayoría estaba con armas de combate cuerpo a cuerpo o corta distancia, así que no había problemas.
*SLASH*
*SLASH*
*SLASH*
Tal como antes, uno a uno los soldados enemigos iban cayendo, todos con una herida decorando una parte de su cuerpo. Algunos incluso tenían parte de su armadura rasgada o rota simplemente por las garras del lobo.
Reifon por un momento logró ver lo que estaba haciendo Yagnar. Si en un momento se sorprendió con la especie que era, ahora se sorprendió con su estilo de lucha.
Yagnar podía moverse a una velocidad que ningún minotauro de un tamaño más alto podría alcanzar.
"(Ya veo…su tamaño más pequeño es a la vez una ventaja en cuanto a la velocidad con la que puede moverse.)" se dijo Reifon mentalmente.
"¿Por qué un minotauro nos está atacando?"
"¡No sé de donde salió, pero si es un peligro será mejor eliminarlo antes de que sea tarde!"
"¡Vas a caer!"
"¡Inténtenlo si pueden cucarachas del brujo!" gritó Yagnar mientras sacaba de su espalda algo. Ese algo era su arma. Un arma que Reifon no había visto anteriormente.
"¡Haaaaaah!"
*SLASH*
*SLASH*
De los varios soldados que estaban atacando a Yagnar, unos cuantos cayeron al suelo con notables cortes y heridas.
Reifon terminó con su tanda de soldados, y comenzó a enfocar su atención al minotauro, y específicamente al par de armas que estaba utilizando en ese momento.
Yagnar estaba usando un hacha en cada mano. Su diseño era muy curioso para el lobo, ya que el mango parecía ser de madera, lo que no era tan especial, pero la parte metálica tenía un detalle único y que Reifon no había visto antes: En ambos lados de la parte plana del hacha, esparcido en todo el metal habían líneas, símbolos y formas que él no pudo reconocer o identificar. Lo más curioso de esto era que esos símbolos comenzaron a brillar con un color celeste muy fuerte cuando Yagnar las tomó.
Yagnar logró alejarse un poco de sus adversarios, y levantó una de sus hachas.
"¡Preparen sus plegarias a su Lord!" gritó el minotauro, y el hacha que levantó se iluminó más.
Inmediatamente, un círculo completamente celeste se generó alrededor de los soldados, lo suficientemente grande como para tenerlos a todos en el interior. Antes de que ellos pudieran actuar y salir del área, el círculo se convirtió en un pilar celeste no tan alto ya que en cierta altura parecía deshacerse. Reifon pudo escuchar un ruido que le pareció una mezcla entre un rayo y un viento abrumador. Después de un par de segundos, el pilar se deshizo, y los soldados en el interior estaban todos en el suelo, sin moverse.
"Listo." dijo Yagnar. "Problema resuelto."
"Oye…" dijo Reifon acercándose y con una completa curiosidad. "Eso fue asombroso. ¿Qué fue lo que hiciste? ¿Y por qué tu arma tiene esos símbolos y patrones raros?"
"Era obvio que te darías cuenta." dijo Yagnar con una sonrisa mientras miraba sus hachas. "Estas son hachas rúnicas."
"¿Hachas…rúnicas?" el lobo preguntó con duda. Realmente no sabía del tema.
"El metal de estas hachas está hecho parcialmente con un material llamado runita. Es un metal único que tiene la mayor influencia sobre la magia. Es por eso que son las más poderosas al ser encantadas por el mago correcto. Es una historia complicada, pero en uno de mis viajes, ayudé a un mago con una investigación que tenía, ya que necesitaba un material que solamente cierto monstruo generaba. Como recompensa, hizo que un buen herrero reforzara mis hachas con runita, y luego el mago las encantó, generándole los símbolos rúnicos que ves en ella."
"¿Es por eso que pudiste hacer eso del pilar celeste?"
"Correcto." dijo Yagnar. "Su energía se activa cuando tengo la suficiente adrenalina en mi cuerpo. Cuando ya está lista, basta con que piense en qué lugar quiero que se genere el círculo, y el poder rúnico del hacha hará lo suyo."
"Y… ¿Qué es exactamente ese pilar?" preguntó Reifon.
"El mago me dijo que no era ningún tipo de elemento como el agua o el fuego. Es solamente una acumulación de energía que el hacha toma cuando la adrenalina se acumula en mi cuerpo. Simple poder mágico, pero esa concentración basta para generar daño no solamente físico, sino que también mental."
"Oh…gracias por ese dato."
Una tercera voz, desconocida para Yagnar, pero extrañamente conocida para Reifon se escuchó de la nada.
Yagnar miró para todos lados, sin poder ver nada.
"(Esa voz… ¿Dónde la he…?)" se preguntó Reifon un tanto confundido.
"¡Reifon cuidado!"
Yagnar empujo con fuerza al lobo, haciendo que cayeran unos cuantos metros hasta otro lado. Mientras estaba cayendo, Reifon logró ver una bola casi negra, ya que tenía pequeños toques de púrpura, que venía rápidamente al lugar en donde antes estaban parados. Era una bola muy grande.
Cuando dicha bola tocó el suelo, generó una explosión que claramente dañó la tierra.
Concentrándose, Reifon usó sus sentidos, y observó hacia el cielo. Allí se encontraba la respuesta de quién era el agresor.
"…Pero… ¿Tú?" dijo Reifon mientras Yangar notaba la actitud del lobo, y también miró hacia arriba.
"Sorpresa." dijo con un tono un tanto alegre, pero también con enojo el desconocido.
"Debí suponerlo." dijo Yagnar. "Estaba claro que eran parte de un escuadrón…y no hay escuadrón que no tenga un capitán."
"Correcto, minotauro." dijo el desconocido, que estaba en la cima de un árbol. "Extraño el ver a uno de los tuyos en tierra de ponis. No es que importe ahora. Eres enemigo, y los tres sabemos lo que yo debo hacer con los enemigos."
"Sea lo que te hayas hecho…" comenzó a decir Reifon. "Te ayudó a recuperarte más rápido."
"¿Esto? Es solo el regalo de Lord Holocaust haciendo efecto." dijo el desconocido.
Para Reifon sin embargo, no era un desconocido…sino que un poni que vio ayer, cuando luchó cerca de la zona neutral.
Era el unicornio al que le había herido la cara.
"Me dejaste un bonito regalo, lobo." dijo el unicornio mientras un aura de un color purpura muy oscuro comenzó a rodearlo. "¡He venido para dejarte ahora uno a ti!"
Reifon estaba teniendo algo de dificultad tratando de entender cómo es que el unicornio ya estaba 'mejor', ya que visualmente, varias partes de su cuerpo, en especial las zonas en donde tenía sus anteriores heridas, estaban rellenas de un color púrpura intenso, incluso parte de la cara de este, tenía dicho color en sus heridas. Su armadura seguía teniendo los daños de la batalla anterior, pero el ser estaba perfectamente parado en sus cuatro patas, como si no hubiera sufrido nada.
"¡Ni tus uñas ni ese par de hachas serán capaces de matarme!" dijo el unicornio mientras saltaba del árbol en el que estaba parado. "¡Y cuando les haya sacado la información suficiente para reportar, será su fin!"
BGM: watch?v=o1S8BC0an4Y (Wild Outlaw - Fire Emblem Fates Music Extended)
"¡Ven aquí entonces!" gritó Yagnar. "No, mejor aún. ¡Yo iré hacia ti!"
Yagnar comenzó a correr a una velocidad más que decente, preparando de inmediato sus hachas.
"Creo que ya estás lo suficientemente cerca, minotauro." dijo el unicornio mientras iluminaba su cuerno. "Creo que debes detenerte… ¡AHORA!"
Un aura purpura rodeo de inmediato a Yagnar, y este quedó completamente inmóvil.
"P…pe…ro…qué…" Yagnar con suerte podía mover sus labios. "(¿Cómo es que su capacidad mágica puede soportar el peso y la energía de mi cuerpo?)" se preguntaba él internamente.
Reifon comenzó a moverse y a rodear al unicornio.
"Ya pasamos por esto ayer." dijo Reifon preparándose. "Solamente debo derribarte otra vez." El unicornio comenzó a reír, mientras Reifon se acercaba, y finalmente con un rápido movimiento, logró dañar al unicornio usando sus garras. Le propinó un corte largo en parte de su armadura y su pecho.
Pasaron unos segundos, sin que nadie dijera nada, hasta que…
"Yagnar. ¿Estás bien? Lamento que este tipo te haya-"
*POOOOOOW*
Reifon sintió un fuerte golpe en toda la parte de atrás de su cuerpo, principalmente en su espalda. También logró oír una especie de explosión, muy ensordecedora ya que le molestó el oído. Lo siguiente que supo, es que salió volando un par de metros, chocando de frente con un árbol, y con un continuo dolor intenso en donde había sido golpeado.
"Creo que no escuchaste lo que dije antes…"
La voz del unicornio hizo que Reifon se confundiera aún más. Esta vez había herido al unicornio incluso con intención suficiente para dejarlo inmovilizado permanentemente. Cuando se levantó de su caída vio que el mago seguía estando en sus cuatro patas, como si nada hubiera pasado. La herida que le hizo en el pecho se le notaba, y mucho, pero al igual que todas las demás, tenían un color purpura que solo hacía que el cerebro de Reifon se hiciera más preguntas.
"Ninguna herida que me provoques tú o el minotauro será capaz de matarme."
"(¿Qué demonios…está ocurriendo?)" se preguntó Reifon mientras se levantaba.
Cuando miró al frente, notó que el unicornio se estaba acercando a él, pero fue otro detalle el que lo puso más nervioso.
"(Mi cuerpo… ¡No puedo moverlo! ¡Ni siquiera mi boca!)"
Reifon se encontraba en la misma situación que Yagnar. Estaba completamente inmóvil con un aura purpura en su cuerpo, sin siquiera poder mover su boca, y por ende, sin poder hablar.
"Ayer me sorprendiste, lo admito." dijo el unicornio, y luego iluminó más su cuerno. Reifon y Yagnar comenzaron a flotar por unos segundos, y entonces ambos se dirigieron en dirección al otro. Como resultado, ambos chocaron violentamente. Sin poder moverse, y sin más remedio que sentir el dolor, ambos ahora comenzaron a flotar hacia arriba, casi tan alto como los árboles del lugar, para luego caer violentamente al suelo. El golpe de ambos fue suficiente para dañarlos en buena medida y confundirlos por la intensidad del daño.
"No sé qué clase de truco usaste ayer…pero al parecer eres capaz de anular parcialmente la magia." El unicornio ahora mando a volar a los dos guerreros en direcciones diferentes, haciendo que cada uno chocara contra un árbol distinto. "No cometeré el error de darte una oportunidad…aunque incluso si la tuvieras, dudo que pudieras hacer algo."
El unicornio acercó nuevamente a los dos, ahora al frente de él, mientras sonreía al ver que ambos se veían en peores condiciones que antes.
"La magia de Lord Holocaust, incluso en esta pequeña cantidad, es lo suficientemente fuerte como para sobrepasar tu capacidad de anular magia. No me extraña que mi Lord sea poderoso y se sienta a la vez cómodo. Esta sensación…es adictiva."
Con su magia, el unicornio tomó una de las hachas de Yagnar, y la puso al lado de Reifon. Específicamente, al lado de su cuello.
"Tú serás el primero en abandonar el juego…" dijo el unicornio. "Luego lo hará tu amigo cornudo. ¿Algo que decir antes de morir?"
Reifon estaba furioso, pero también estaba mal herido. Lo suficiente para que sus fuerzas no fueran efectivas, y por ende no pudo mover su boca. Yagnar aún estaba sin poder moverse, sintiendo sus heridas y el dolor, pero eso era lo de menos para él. Ahora se sentía enojado consigo mismo, porque su propia arma sería el arma homicida de un recién conocido y un honorable ser por lo que estaba haciendo por el Imperio.
"Oh, es cierto. ¡No puedes hablar! ¡Jajajaja!"
El unicornio utilizando su magia, alejo unos cuantos centímetros el hacha de Reifon, pero la expresión en su cara indicaba que en segundos ocurriría lo inevitable.
"Me subestimaste, y pagaste el precio." dijo el unicornio. "Recuerda por siempre, que esto ocurrió pro tu culpa."
Reifon en ese momento no pudo evitar recordar el sueño que había tenido cuando despertó.
"(Así que…así es como termina esto… ¿Habré hecho lo suficiente? Solo espero que lo que haya hecho antes… haya sido beneficioso para todos…)" Reifon no tenía el lujo de cerrar los ojos y prepararse para reunirse con sus padres al seguir bajo la magia del unicornio, pero si hubiera podido, lo habría hecho.
"(¡REIFON!)" gritó en su mente Yagnar, enojado hasta el tope pero sin poder demostrarlo en su rostro porque al igual que Reifon, estaba bajo la influencia de la magia.
BGM –OFF-
"Hasta nunca maldito." fue lo que dijo el unicornio con una expresión de estar disfrutando de un espectáculo.
Por un instante, Reifon con esfuerzo logró mirar hacia uno de los lados, ya que el hacha cambió su posición para estar frente a él, y quería evitar la vista a toda costa.
Esto hizo que Reifon también pudiera ver algo que lo sorprendió por completo, pero que nuevamente no podía demostrar en su cara debido a la magia: Un objeto de color verde, muy brillante, venía rápidamente en dirección al unicornio, sin generar ruido.
"(¡¿Qué es eso?!)"
El unicornio, al no sentir ruido alguno, no sospechó nada, ya que al estar inmovilizados, los dos guerreros no pudieron demostrar la sorpresa en sus caras. Como resultado, el objeto un tanto transparente que Reifon pudo ver terminó chocando en su lomo. El impacto fue suficiente para empujar al unicornio unos cuantos centímetros haciendo que perdiera su concentración, liberando a Reifon y a Yagnar de su magia, y finalmente lanzó un grito de dolor.
"¡AAAgggghhh!" El unicornio con desesperación observó su lomo, cosa que Reifon junto con Yagnar también hicieron, mientras se alejaban de su agresor.
"¿Qué…? ¿¡Qué significa esto?!" el unicornio gritó con muestras claras de dolor por el tono de su voz. El golpe le generó una herida, como la que el lobo y el minotauro le habían hecho anteriormente, pero esta logró hacer algo que las otras no: Hacer que sangrara. Un líquido del mismo color que su herida comenzó a salir de esta, tal como pasaría con una herida común.
"¿Cómo diablos logró dañarme?" se preguntó el unicornio con rabia y nerviosismo. "¿CÓMO?"
En ese instante, tanto Reifon como Yagnar y también el unicornio escucharon un ruido de un arbusto, lo que indicaba que algo estaba allí, y rápidamente pudieron saber la respuesta.
Un ser había salido de la misma dirección en la que venía el proyectil. Al igual que Reifon y Yagnar, era bípedo, pero no parecía ser un lobo y menos un minotauro. No tenía cuernos, tampoco garras, y parecía que solamente en su cara tuviera pelo, y solo en la parte superior. Estaba usando una especie de armadura ligera con detalles en verde, y en una de sus manos tenía un arma que realmente les llamó la atención a ambos guerreros, al no tener ningún tipo de filo, pareciendo un bastón con una mezcla de colores muy llamativa.
"¡AHÍ ESTÁS!" gritó el unicornio con furia. "¡QUIETO!"
El mago procedió a iluminar nuevamente su cuerno, olvidándose por completo del lobo y el minotauro, ya que por los golpes anteriores aún estaban recuperándose. La sorpresa rápidamente se apodero de los tres seres, al ver que un aura oscura estaba alrededor del cuarto ser desconocido, pero a centímetros de distancia, y al parecer, sin afectarle.
"¡¿QUÉ DEMONIOS-"
En segundos, el desconocido logró llegar hasta al frente del unicornio, que seguía sin reaccionar al no entender cómo es que su magia, regalo de Lord Holocaust, no estaba funcionando.
El ser no perdió su tiempo, e inmediatamente con su arma le dio un golpe ascendente al mago, en el área de su cuello. El golpe fue lo suficientemente fuerte para hacer que el unicornio volara unos cuantos centímetros arriba.
Reifon, al igual que Yagnar, notaron que luego del golpe, el ser desconocido giró su cabeza en otra dirección con los ojos cerrados. No entendieron el porqué, pero en un instante, la respuesta vino hasta ellos, literalmente.
Lo único que el lobo y el minotauro pudieron notar, fue que algo pasó a gran velocidad al frente de ellos. Lo siguiente que pudieron procesar, era que el unicornio fue empujado varios centímetros más hacia atrás, aún en el aire, pero ahora una herida como la que tenía en el pecho, estaba ahora también en su cuello.
"Ese patrón de herida…" dijo Reifon. "Acaso…"
El unicornio no gritó. Su expresión completamente en blanco indicaba que por lo menos estaba inconsciente, pero la realidad era más dura.
Ya había abandonado este mundo.
El mago comenzó a deshacerse, dejando a Reifon y a Yagnar boquiabiertos. El purpura de su magia comenzó a cubrir sus patas, avanzando por su cuerpo mientras dichas partes se convertían en polvo negro. Finalmente tras unos cuantos segundos, el poni se deshizo por completo, quedando solo polvo en el piso.
Reifon inmediatamente miró más adelante, a la otra figura que había aparecido. Las garras, la armadura, las plumas, las alas plateadas…no había duda alguna.
"¡¿Duran?!"
"Lo hicimos a tiempo." dijo el primer desconocido.
Duran, que estaba un poco más adelante, ya en el suelo pero con su garra aún levantada, miró hacia atrás con una ligera sonrisa.
"Gracias a ti, y a Dory por la advertencia." dijo el grifo.
"No hay de qué." dijo el desconocido para luego mirar a Reifon y a Yagnar. "Considerando la situación, no es lo más apropiado presentarnos ahora. Lo primero es ir a un lugar seguro y que no llame mucho la atención."
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Entendiendo la situación, y con algo de ayuda de Duran y el desconocido, Reifon junto con Yagnar comenzaron su travesía devuelta a la entrada del refugio.
"¡No puedo creer que estés aquí Duran!" dijo Reifon con alegría.
"Más callado, Reifon." dijo Duran con una sonrisa como la anterior. "También estoy feliz de verte, sobre todo aquí…pero aún estamos cerca del territorio enemigo. No hagas ruidos innecesarios."
"Lo siento." dijo un tanto nervioso el lobo. "Pero… ¿Eso quiere decir que Sir Fimbul y los demás están aquí?"
"Bueno…para ser sinceros-" dijo el desconocido, pero Duran interrumpió sus palabras.
"Es mejor que ellos lo vean por sí mismos. No arruines la sorpresa."
"Mmmm…eeyup. Creo que tienes razón." fue la respuesta del ser. Reifon y Yagnar notaron la hermosa capa que el ser estaba utilizando. Su belleza no tenía comparación, además de que ondeaba aunque no hubiera viento.
Tras unos minutos de estar caminando, finalmente llegaron al refugio, pero mientras se iban acercando, tanto Reifon como Yagnar sintieron ruido. Ruido que provenía del lugar.
"¿Acaso…?" dijo el lobo.
"Tranquilos." dijo el ser desconocido. "No es nada malo. De hecho es todo lo contrario."
Cuando todos pudieron ver la entrada, el lobo y el minotauro no podían salir de su asombro.
"Pero…" dijo Reifon. "Hace poco…solamente habían soldados y refugiados…"
"Por la misma Princesa Celestia…" dijo Yagnar. "¿De dónde salieron tantos ponis?"
Al frente de los cuatro seres que habían llegado, había muchos ponis, algunos eran los soldados del Imperio que formaban parte de los protectores del refugio. Los refugiados también estaban afuera, hablando entre sí, y con varios ponis a su alrededor, quienes estaban dándoles alimento, o tratando con mayor eficiencia las heridas que tenían.
"Todos los del refugio están afuera." dijo Reifon reaccionando.
"Veo ponis con diferentes armas y armadura oscuras." dijo Yagnar.
"¡Son miembros de Acero Carmesí!" dijo Reifon sorprendido.
"Así es." dijo Duran. "Todos aquellos que estaban en el gremio nos acompañaron. El superior Fimbul también está aquí."
"¡Lauren!" gritó el desconocido, y tras unos segundos, una unicornio que Duran ya conocía muy bien se acercó hasta ellos. "Ambos requieren de un poco de curación." esto lo dijo apuntando al lobo y al minotauro.
"Claro. Enseguida." dijo la unicornio mientras usaba su bastón y comenzaba a curar al par.
"Wow…" dijo Reifon. "Es extremadamente…relajante."
"Completamente de acuerdo con eso…" dijo Yagnar con una sonrisa. "Muchas gracias, curandera Lauren."
"No hay de qué." dijo Lauren, para luego mirar al desconocido. "Iré a ver a los otros heridos." y con esto se alejó hasta el numeroso grupo de ponis del refugio.
"Por Celestia…" dijo Reifon, volviendo a quedar asombrado. "¿Qué está pasando aquí?"
"¿Alguien dijo mi nombre de casualidad?"
Reifon, y luego Yagnar, quedaron congelados al escuchar una voz madura y que denotaba realeza para sus oídos. Segundos después, no pudieron procesar bien lo que estaban viendo.
"Pr… ¿Princesa Celestia?" dijo finalmente el lobo al reconocer las características de la alicornio.
"Así es." dijo ella. "Es un gusto el conocerlos. Ustedes deben ser los seres que estaban en problemas más adelante."
"Interesante dupla." dijo otra voz, dando el mismo efecto de antes a los dos guerreros. Al poder ver la fuente de dicha voz, ahora fue Yagnar el que habló.
"¿…Princesa Luna? ¿Usted también?"
"Efectivamente." dijo la Princesa de la noche mientras se ponía al lado de su hermana. "Es un placer. Como pueden ver, estamos en una situación en la que las formalidades pasan a un lado."
"Eso es cierto. Ahora mismo, debemos enfocarnos en la situación actual."
Una tercera voz, desconocida para Yagnar, pero conocida para Reifon, se hizo presente. Una unicornio muy específica se estaba acercando. Reifon no pudo evitar el decorar su cara con una gran sonrisa.
"¡Princesa Amore! ¡Se encuentra bien!"
"Tú debes ser Reifon, compañero y amigo de Duran." dijo la Princesa del Imperio. "Hemos podido saber lo que has estado haciendo en estos últimos días al conversar con los guardias del refugio." Amore se acercó más hasta el lobo, regalándole una sonrisa de cariño. "Te agradezco profundamente por toda la ayuda que tú y los demás le han brindado a aquellos refugiados que lograron escapar en ese oscuro día."
Reifon hizo una reverencia de inmediato.
"No tiene nada que agradecerme, Princesa Amore. Solo hice lo que creía correcto y necesario."
"¿Aún no llegan los demás?" preguntó Duran, llamando la atención del lobo y el minotauro.
"Deben seguir inspeccionando el área para asegurarse de que no hemos llamado la atención." dijo Celestia.
"Oh. Ahí vienen." dijo el desconocido haciendo una seña de saludo con su mano izquierda.
"¿Los demás?" se preguntó Reifon, pero tanto él como Yagnar pudieron ver la respuesta con sus propios ojos. La situación parecía un desfile para ellos. Poni tras poni iba acercándose para el deleite de ambos.
Lo que pudieron ver era algo que no todos los días es posible. Un grupo específico de seres venía acercándose, la mayoría eran ponis, pero todos denotaban un aire de grandeza y conocimiento, que los separaba incluso de los miembros de Acero Carmesí.
"Tantos…ponis…diferentes." dijo Reifon.
"¡Pero mira esa gigante!" exclamó Yagnar, como un niño entrando a una juguetería. "Y no solo ella. Puedo ver a un par de aquaponis, a un ciervo, a un ausequino, y podría seguir…" Yagnar abrió aún más sus ojos de la sorpresa, al tener cierta idea en su cabeza.
"Será posible… ¿Acaso ellos son…?"
"Así es." dijo el desconocido. "Son miembros de la Alianza Multiespecie."
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BGM: watch?v=oNhD-RxyOFw (Dragon's Crown Music - City Street Extended HD )
Luego de que llegaran los demás miembros de la Alianza Multiespecie al lugar, a Reifon y a Yagnar les explicaron lo que había pasado con la Princesa Amore desde su huida del Imperio de Cristal. El encuentro con Duran en Hoofsteps, el encuentro con Amore y Grevy al norte de Canterlot. El ataque al gremio de Acero Carmesí, que estaba ocupado por el enemigo, y la situación actual. Lo siguiente fue la presentación de los miembros de la Alianza, uno por uno. Los únicos que no se presentaron de inmediato fueron el desconocido, y un miembro específico más.
"No puedo creer…que hayan ocurrido tantas cosas." dijo Reifon, ya recuperándose de la sorpresa de antes. "Pero entonces los rumores y los dichos eran ciertos. Ustedes…la Alianza Multiespecie…han estado muy ocupados."
"No puedo hablar completamente en parte del grupo." dijo Duran. "Pero fui contratado para ser un miembro más hasta destruir al brujo Holocaust. Lo que ellos han hecho antes de que yo me uniera, es digno de contar y estar orgullosos."
"Incluso cuando nos unimos a ellos después del ataque a Canterlot, la Alianza Multiespecie ya había realizado actos de los cuales estamos completamente agradecidas." dijo Celestia.
"Desde entonces, hemos estado viajando por el objetivo de nuestra búsqueda. Ayudando a quienes lo requirieran en el proceso." dijo Luna. "No exageraría al decir que la Alianza ha sido una fuerza que ha mantenido la fe y el espíritu a los habitantes de Equestria. Mientras el brujo Holocaust arregló sus planes para esperar tras tres años y volver a sembrar el terror…la Alianza Multiespecie ha sido el contraataque que le ha dado la esperanza nuevamente a Equestria."
"Es maravilloso." dijo Yagnar. "Realmente hacen honor a su nombre y su función. Nunca había visto a una variedad de seres tan destacable como ustedes."
"Se agradece que de vez en cuando consideren el agradecernos por el esfuerzo." dijo uno de los dos miembros que aún no se han presentado, que estaba arreglando el cabello y parte de la ropa del desconocido que salvó a ambos seres.
"Aún no sabemos quiénes son ustedes dos." dijo Reifon, refiriéndose a la aracnoponi que tenía al frente, junto con el desconocido que los ayudó anteriormente.
La aracnoponi miró a ambos guerreros, haciendo una pequeña reverencia con sus cascos juntos y bajo su pecho.
"Es un placer conocerlos. Mi nombre es Meridia Araignée. Soy una aracnoponi, y la sierva del Amo Alexander."
"¿Amo Alexander?" preguntaron al mismo tiempo el lobo y el minotauro.
"¿Oh? ¿Acaso no te presentaste anteriormente Alexander?" preguntó Celestia, mientras miraba al único miembro de la Alianza que faltaba en presentarse.
"No era el momento indicado." dijo el ser con seriedad. "Llegamos en el momento justo. Un poco más y como mínimo, la vida de Reifon habría llegado a su fin."
"Estamos realmente agradecidos con la ayuda que usted y el grifo Duran nos brindaron en ese momento." dijo Yagnar con respeto, y haciendo una pequeña reverencia, como la que hizo Meridia. "Muchas gracias por salvar nuestras vidas. Estoy en deuda con ustedes."
"No hay problema." dijo el ser. "Ya sabía de Reifon por lo que nos pudo contar Duran, pero realmente es una sorpresa ver a un minotauro que no sea enemigo, considerando que el que lideró la invasión al imperio es uno." Yagnar tomó especial consideración a esa última parte.
"Supongo que ahora es el momento apropiado." dijo ahora el ser, poniendo una sonrisa, y acercando su mano izquierda a su hombro derecho. Lo siguiente nuevamente sorprendió al par de guerreros. Una criatura pequeña, como la que tenía otro de los miembros de la Alianza, apareció de la nada en el hombro del ser.
"Ella es Dory. Mejor conocida para algunos como el erizo de la gratitud."
"El erizo de la gratitud…" dijo Reifon. "¿El animal que puede curar a la misma naturaleza? ¿De los rumores que se hablaban del sur de Equestria?"
"Así es. Me sorprende que sepas tanto." dijo el ser. "Y también es mi mascota."
"(Mucho gusto.)" dijo Dory mentalmente y audible para todos. Reifon y Yagnar estaban fascinados con toda la situación.
"En cuanto a mí, pues como dijeron Celestia y Mery…mi nombre es Alexander Woodgate." Alexander se acercó más a los nuevos guerreros. "Mi historia es un tanto complicada de explicar, así que solo les diré lo que importa en estos momentos." Meridia nuevamente se acercó a Alexander, poniéndose al lado de él, para dar una mejor presentación.
"Soy un campeón de Canterlot, además de ser el Estratega y líder de la Alianza Multiespecie."
Ante esto, Reifon y Yagnar no pudieron evitar el quedar boquiabiertos. Frente a ellos se encontraba el fundador de la notoria y reciente Alianza Multiespecie, que ha ayudado ya en la mitad del territorio de Equestria, derrotando a esbirros del brujo, salvando pueblos y ganando una reputación de héroes.
"El Estratega de la Alianza Multiespecie…" dijo Reifon con nerviosismo. "El cerebro tras sus estrategias de combate…está en frente de mí…"
"Sir Alexander." dijo Yagnar con una mezcla de autoridad y alegría. "Es un verdadero honor conocer a un viajero y guerrero de su calibre. Mi nombre es Yagnar."
"Y como usted ya sabe…mi nombre es Reifon." dijo el lobo, presentándose inmediatamente después de Yagnar.
"Cuando hablamos con los que estaban en el refugio, pudimos saber lo que estaban haciendo ustedes dos." dijo Alexander. "Les agradezco de corazón lo que han hecho. No podemos ir a la velocidad con la que quisiéramos, y no podemos estar en todos los lugares a la vez."
"Sir Alexander." dijo Reifon con seriedad. "Me gustaría…me gustaría unirme a la Alianza Multiespecie." Esto pilló desprevenido a los demás. "La única manera de que el Imperio vuelva a ser como antes, es sacando al enemigo y eliminando al que lo lidera en estos momentos."
"Yo también tengo deseos de unirme a la Alianza Multiespecie, si está de acuerdo." dijo Yagnar, con la misma seriedad que Reifon. "Viajé hasta Equestria por la noticia de la gran batalla de hace tres años. Si bien el brujo fue derrotado, aún había muchos remanentes y malas hierbas de su poder militar que seguían sueltos. Llegué a Equestria hace no mucho, pero me he topado con todo tipo de ladrones, bandidos y ponis corrompidos por el brujo desde entonces. He cumplido con mi deber, y he mantenido a raya a muchos de ellos."
Yagnar comenzó a sonreír, apretando su puño izquierdo con fuerza.
"Pero la otra noticia que me motivó a seguir, y a quedarme aquí, fue que con el resurgimiento del brujo, también nació un grupo excepcional de guerreros. Ustedes." Con esto varios volvieron a sorprenderse. "He caminado por varias partes de Equestria, esperando encontrarlos y poder unirme a sus fuerzas." Yagnar hizo una reverencia. "Si me aceptan, mi devoción será completa y exclusivamente hacia ustedes. Para que logren su objetivo, y derroten a Holocaust."
"Vaya..." dijo Alexander sorprendido. "Yo pensaba preguntarles a ustedes…pero veo que se me adelantaron." Reifon y Yagnar miraron con una sonrisa a Alexander, pero él se puso serio nuevamente. "Sin embargo…debo advertirles algo. Una vez que ayudemos a recuperar el Imperio de Cristal, nuestra búsqueda continuará, y tarde o temprano terminaremos enfrentando a Holocaust…cara a cara." Todos se pusieron serios con esto. Eso quería decir que Alexander ya sabía cómo serían las cosas al final. "Estaría encantado de recibirlos…pero deben saber qué es lo que haremos. Acabando aquí...seguiremos avanzando."
Reifon comenzó a sonreír, para luego mirar a Duran.
"No puedo creer que te hayas divertido todo este rato sin mí."
"Aún estás a tiempo." le dijo Duran, con una sonrisa. Reifon miró al humano con determinación en sus ojos.
"Acepto." Con esto Alexander asintió con la cabeza, para luego mirar a Yagnar.
"¿Qué decides Yagnar?"
El minotauro soltó aire de su nariz de una manera notoria, al parecer entusiasmado.
"Sir Alexander. He refinado mis técnicas de combate desde hace ya un tiempo. Como se habrán dado cuenta, mi altura es menor al promedio de mi especie, y fui despreciado por ello. Si esto me ayuda a ser más fuerte, y a ustedes a completar su objetivo…pues que así sea."
Yagnar le mostró una de sus hachas a Alexander. "Para nuestra especie…morir en batalla es el honor más grande. Servir a las Gobernantes de Equestria lo hace aún más honorable. Sir Alexander. Mis hachas y mi ser están a su servicio. Su palabra será mi comando, su decisión…absoluta."
"Una condición." dijo Alexander de inmediato. "Quiero que pienses…en vivir." Esto sorprendió a Yagnar. "No estoy despreciando tu cultura Yagnar, pero como Estratega, tengo un objetivo más importante que solo derrotar a Holocaust." Alexander se acercó a Yagnar y le puso su mano izquierda en su hombro.
"Mi objetivo principal…es que todos estemos vivos al final de todo esto, y tengamos una fiesta. Todos nosotros. En el castillo de Canterlot para celebrar nuestra victoria."
Celestia, Luna, Amore, Meridia, Shade, y prácticamente todos los miembros de la Alianza comenzaron a reír ligeramente. Reifon y Yagnar seguían estando tan asombrados como antes.
"Así es la mentalidad de Alexander." dijo Celestia.
"Nos movemos como uno." dijo Luna.
"Actuamos como uno." dijo Amore.
"Nos apoyamos el uno al otro." dijo Meridia.
"Y juntos brillamos hacia la victoria." dijo Shade.
Yagnar comenzó a reír, casi de la misma forma en la que ríe Bantos, y luego miró al humano.
"Puedo ver la razón por la que es líder, Sir Alexander. Acepto."
Alexader miró hacia uno de sus lados, específicamente el lado en donde a lo lejos estaban las murallas del Imperio. Su expresión más seria que nunca. Finalmente volvió a mirar al lobo y al minotauro.
"Tenemos mucho de qué hablar antes de comenzar todo." Alexander volvió a sonreírles con mucha confianza. "De momento…bienvenidos a la manada."
[NDA:
¡Sorpresa! Los usuarios ganadores de la propuesta fueron KRT215 y Skyknife.
¡Así es! ¡Ganadores!
Fueron dos los OCs que lograron entrar a la historia. Reifon fue la propuesta de KRT215, mientras que Yagnar fue la propuesta de Skyknife. Ambos lograron mandarme datos de sus personajes, y sus características, historia y forma de ser, fueron a mi parecer las más creativas. No podía incluir a uno y dejar al otro fuera. Simplemente no podía.
KRT, Sky. Espero que la forma en la que escribí y describí a sus personajes en su debut haya sido de su agrado, y no será solo en este capítulo en donde ellos tengan acción. Agradezco a los que participaron de esta pequeña idea mía. Fue muy interesante el leer los demás OCs, y me apena tener que elegir y dejar a otros fuera, pero tampoco puedo hacer que la Alianza sea taaaaaan grande :3
Espero que sigan disfrutando de la historia, del mismo modo en que yo me divierto recreando las escenas en mi mente para luego plasmarlas lo mejor que puedo en la escritura.
¡Hasta el próximo capítulo!]
