La Vida Sigue
Era viernes por la mañana Yuka estaba sentada en la cama, estaba algo nerviosa por su segunda revisión, Yuuto ya estaba terminando de atender a Tati-chan. Cuando por fin termina va con Yuka que estaba viendose en el espejo. Ahora su pancita se notaba un poco más.
Salieron de casa en el auto para el hospital de Inazuma, al llegar consultaron lo de la cita y les hicieron esperar un poco en lo que el doctor terminaba de atender a otra pareja. Una vez terminado los hicieron pasar.
- Bienvenidos, hoy revisaremos cómo está este pequeño en crecimiento y desarrollo.
- También quisiéramos saber qué será- comenta Yuuto.
- De acuerdo, y también será la primera vez que escuchen su corazón por primera vez.
Yuka se prepara y se recuesta y el doctor comienza a revisarla antes de hacer el ultrasonido. El obstetra iba explicándole algunas cosas para mantenerla informada. Luego aplicó el gel y encendió el aparato, comenzó por ver en la pantalla al pequeño que estaba moviéndose un poco, Yuuto tomó la mano de su esposa y vieron lo que en la pantalla pasaba o en el interior de ella.
- Bien ahora escuchen con atención el latido de su bebé.- le alzó para que pudieran escuchar.
Yuka estaba más que feliz el poder escucharle, tanto que como en el primer examen lloró de la emoción. Yuuto también estaba feliz, besó la frente de ella.
- Es tan lindo su latir.
- Está creciendo con normalidad, todo va bien ahora el género...- lo ve en pantalla- Será un varón.
- Mi amor tendremos a un varoncito- dice Yuka ahora estaba super feliz por saber que iba a tener.
- Si, tendremos a un niño.
Ya terminan y salen del lugar con un cd de audio y aquellas imágenes del pequeño. Al llegar a casa Yuuto la abraza.
- Me encantaría comenzar con la decoración el próximo mes- le pide ella, a lo que él asiente.
- Como tu desees.
- Claro que comenzaré a hacer una lista, pero después de comer.
Como siempre los gatos cerca de Yuka para que les dé de su comida, ella ya los mal acostumbró.
El lunes llegó y la noticia corrió entre los del club, sabían lo que iban a tener el matrimonio Kidou.
Mientras Endo y Haruna ya habían compartido la noticia con los del club, se detuvieron por el pasillo a conversar mientras miraban por la ventana.
- Supongo que a Kidou le ha gustado la noticia, será igual a su padre.
- Si igual que tu y Natsumi, un niño para que pueda jugar al fútbol con su padre.
En eso Yuzuki venía con unas carpetas y se les cayeron al suelo, se detuvo a recogerlas y escuchar. Ellos la ignoraban.
- Pronto Yuka pasará la etapa más difícil, dentro de unos días.
- Mi hermano me ha dicho que todo va en orden, y a Fuyuuka solo le falta un poco y tendrá a su bebé.
- Andando- se van de ahí para seguir su camino.
Yuzuki había terminado de recoger y se levantó.
- Ese bebé se está demorando en desaparecer.
Mucho rato después ya cuando todos habían salido de clases. En otra parte.
- ¡Usted me dijo que ese niño moriría! esa mujer cumplirá pronto tres meses y nada.
- Las cosas toman tiempo, paciencia Aizawa-san, me ha tomado mucho más tiempo, no es una mujer casi normal.
- ¡¿Que quiere decir?!
- Ella posee algo especial de las que muchas personas carecen, hay magia en todo esto, si, eso es lo que siento, ella está protegida, pero descuida ya casi termino.
- Espero sea cierto.
- Muy pronto verás mi trabajo concluido- dice aquella mujer anciana.
Yuka mientras ya siendo la última semana del primer trimestre estaba viendo cómo decorar la habitación de un bebé, en su portátil mientras comía galletas con leche.
- ¿Qué te parece el tema de pingüinos en las paredes, Akane? a Yuuto le ha gustado pero no me decido por el color de las paredes.
- Me parece lindo, ¿que tal verde?
- No lo sé es algo fresco.
- Qué te parece Amarillo, pegaría con la luz del sol por las mañanas.- recomienda Aoi mientras leía su libro de texto.
- El verde es un lindo color estoy con Akane- dijo Konoha que estaba jugando con los gatos en vez de adelantar la tarea.
- Ajá, verde como mi nombre, quedaría bonito.- dijo Midori.
- De acuerdo, las paredes verde pastel y las figuras de pingüino en celeste.
- Nadie me toma en cuenta, ni Tenma...
- Supéralo ese chico no piensa en amor- sigue Midori.
- Ustedes irán al mismo instituto. ¿no es así?- pregunta Yuka
- Claro- dice Akane- también irá Shin-sama y eso me hace feliz.
- Bien por ustedes.- sigue buscando en internet- Dentro de unas semanas Yuuto y yo iremos a ver los muebles ya que esta semana está ocupado, tiene partido el viernes.
Luego de un rato las chicas se despiden de Yuka, la cual va a preparar la cena de Tati-chan que estaba viendo uno que otro programa en su tv. Yuka le deja su comida, estaba mucho más grandecita, Yuka se quedó con ella un rato.
Bajó las escaleras con cuidado para esperar a Yuuto, en eso sonó su móvil, era el avisando que llegaría pronto.
Ya llega a casa y ella le recibe como siempre.
- ¿Como has estado?
- Como siempre, excelente, cuido muy bien de nuestro hijo. ¿Cómo estuvo tu día?
- Igual, espero que para el próximo viernes ganemos el partido.
- Te irá bien.
Último día del mes Yuka estaba admirando el calendario de su teléfono, viendo que ya estaba iniciando el segundo trimestre. Inicio de la semana catorce.
- Mi pequeñito estoy deseando verte dentro de unos meses.- ella se encontraba en la cocina.
- Ya me voy- Yuuto la besa.
- Que te vaya bien- le entrega su obento.
Pasan los días, era la madrugada del viernes y Yuka no se sentía cómoda en ninguna posición, ya para cuando amanece Yuka estaba recostada recta en la cama. Yuuto estaba arreglando su corbata en el espejo.
- Yuuto... - le llama incorporándose en la cama.
- ¿Que pasa mi vida?- el se acerca y se sienta.
- No me siento muy bien, ¿puedes quedarte? solo hoy.
- Lo siento cariño, sabes que hoy tengo un partido que dirigir, trataré de llegar a casa temprano.
- De acuerdo- se conforma con saber que por lo menos estará en casa temprano.- Natsumi vendrá a pasar un rato.
- Ok, procura comer y descansar.
- Te deseo suerte.
- Gracias- la besa en los labios y se va.
El va a preparar todo viendo que ella no tenía las ganas como cualquier otro día, luego salió de casa aunque un poco preocupado por ella.
Yuka duerme un poco ya que no lo había hecho, se despierta con un pequeño dolor.
- Es en serio no me siento bien- se levanta y va a prepararse como todas las mañanas, una vez lista baja las escaleras- No tengo deseos de nada, y este dolor se va intensificando, espero no sea nada malo- va a la cocina pero nada se le antojaba.
Tocan el timbre y Yuka abre la reja dejando pasar a Natsumi que venía con su hijo. Yuka le abre la puerta.
- Hola Yuka, ¿cómo estás?
- Se puede decir que bien pero hoy no me he sentido nada bien, tengo un fuerte dolor en mi vientre.
Van a la sala a conversar más cómodas.
- Eso no es normal, Yuka, si quieres podemos ir al hospital a que te revisen.
- Es lo mejor, no quiero que nada le pase a mi bebé, iré por algo de tomar y nos vamos. ¿quieres algo?
- No gracias, mejor apresúrate.
Yuka va a la cocina, sacó un vaso y sirvió jugo en el, guardó la jarra y tomó el vaso, justo en ese momento su dolor aumentó obligandola a doblarse, soltó el vaso.
- ¡Natsumiii!- gritó desde la cocina y luego vio que un poco de sangre corría por sus piernas y comenzó a llorar.
Natsumi al escucharla fue a la cocina con su hijo en brazos viendo aquella terrible escena.
- ¡Yuka, tranquila! llamaré a una ambulancia.
Yuka no se movió ya que el miedo la invadió en ese momento. Natsumi buscó el bolso de Yuka donde estaban sus documentos. Rato después llegó la ambulancia.
Una vez de camino ella no paraba de llorar.
- Yuka no llores, todo estará bien.
- Eso lo dicen para que uno se sienta bien... cuando la realidad es otra.
Al llegar al hospital la llevan directo a sala de emergencias para revisarla cuanto antes.
- ¿Puede cuidarme al niño un momento?- le pide Natsumi a una enfermera que con gusto lo sostiene. Natsumi va con Yuka ya que le practicaban una eco de emergencia .
La doctora que la atendía no escuchó el latido del corazón del bebé, Yuka estaba perdiendo sangre.
- Doctora y ¿como está mi bebé?- Yuka estaba destrozada y Natsumi le sostenía de la mano.
- Señora Kidou, seguro esto va a ser duro de aceptar pero no sabes cuanto lo siento, en verdad lo lamento.
Yuka entendió perfectamente el mensaje, Natsumi la abrazó ya que la chica había comenzado a llorar desconsolada. Era el momento más difícil por el cual pasaba aquella chica que una vez llegó al Raimon para ser la conductora de la caravana relámpago. La llevaron a otra habitación para revisarla mejor y poder hacer el legrado.
Pasa un tiempo y la llevan a una habitación para que se recupere, Natsumi llama a Kidou.
Él estaba sentado observando a los chicos, concentrándose en cada movimiento, en eso suena su teléfono en medio del partido y lo toma, era algo de lo que no esperaba en esos momentos una llamada de Natsumi, recordó que iría a ver a Yuka un rato, contestó pues tenía un mal presentimiento.
- Natsumi.
- Kidou, lamento molestarte pero a Yuka la han traído al hospital, tu bebé...
- No me digas que...
- Yuka perdió al bebé, no sabes cuanto lo siento...
- Saldré ahora mismo no sé cuándo llegaré ya que no me traje el auto, lo dejé en el Teikoku.
- Yo te espero ¿si? no tardes.
Kidou colgó y se levantó.
- ¡Kidou! ¿a dónde vas? el partido aún no termina.- le dijo Sakuma
- Lo sé pero Yuka está en el hospital, te dejo a cargo.
- Descuida yo me encargo y cuanto lo siento.
- Gracias- se va a toda prisa.
Natsumi entra con Ryo en brazos a ver como estaba aunque suponiendo estaría sintiéndose mal.
- ¿Yuka, cómo estás?
La chica estaba recostada y con los ojos algo rojos y seguía llorando- Vacía, más que triste, no sé cómo describirlo. El era tan indefenso y yo no he podido protegerle.
- Lo siento Yuka, pero ya vendrán otros.
- Yo no puedo concebir fácilmente, no puedo, era mi bebé milagro, no me esperaba salir embarazada y pues sucedió, yo lo hice antes de casarme y no pasó, estuve haciéndolo casi todo el tiempo y nada, pero en un momento, me tomó desprevenida y sucedió, fue lindo saber que se estaba formando en mi interior. Aunque claro si sabía que podía pasar ya me lo había dicho el doctor, pero con muy pocas probabilidades.
- Yuka yo no sabía...
- Perdona por no decirte antes. Fue por lo que le terminé a Yuuto. Pero él quiso casarse conmigo aún sabiéndolo. Y ahora pasa esto...
- Él viene para acá.
- ¿Le has avisado?
- Si.
- Seguro ya no me seguirá queriendo, no soy la mujer que él deseaba.- se cubre su rostro con sus manos para llorar.
- No digas eso, el te ama y mucho, es mejor que le espere afuera- sacó unos pañuelos de su bolso y se los da- te hará falta.
Yuka los toma y Natsumi sale dejándola sola en aquella habitación algo fría.
- Por qué te fuiste, todo iba bien, ¿que hice mal? tan inocente e indefenso, tu eras mi nuevo amor, quería tenerte entre mis brazos y verte sonreir, te llevaste un pedacito de mi ser.- siguió llorando y pensando- Ya había comprado tus primeros zapatitos y... y... ya no se... que voy a hacer sin tí... vida mia.
Pasó el tiempo y Yuuto llegó preguntando en qué habitación la tenían, cuando le dijo una enfermera, fue lo más rápido a buscar la habitación y encontró a Natsumi viendo por la ventana.
- ¡Natsumi!
- Kidou, lo siento tanto.
- Descuida estaré bien, ella está...
- Kidou, dale todo tu apoyo, ella lo necesita más que nunca, está sufriendo por dentro y mucho.
- Si, ya me imagino, yo estoy igual de dolido, pero es ella quien lo llevaba dentro y era un lazo muy fuerte, gracias por cuidar de ella, puedes irte seguro estás cansada y a tu hijo no le hará bien este sitio.
- Bueno, despídeme de ella, cuentan con nuestro apoyo, bye Kidou.
- Hasta luego- ella se aleja, el se saca las gafas y seca sus lágrimas antes de entrar, se coloca las gafas y abre.- Yuka mi amor.
Yuka lo mira con profunda tristeza- ¿como puedes llamarme de esa forma si he perdido a nuestro hijo?
Se le acerca y se sienta- Yuka mi vida, yo te amo, es dificil lo sé pero tenemos que tratar de superarlo, me duele pero no puedo hacer nada, trataremos de salir adelante.
- Yuuto lo siento tanto, pero no puedo dejar de sentirme culpable.
- Tu no tienes la culpa, son pruebas que la vida pone, por mas difíciles que sea hay que seguir adelante.
- Trataré, por tí lo haré.- ella vio como una lágrima bajaba por la mejilla de él- Tu no me puedes ocultar tus lágrimas.
- Yuka- la abraza- si me duele no lo niego- Llora abrazado de ella.- pero tengo que ser fuerte por tí, darte mi consuelo y mi apoyo- se separa de ella- si quieres lo volveremos a intentar.
Ella asiente- Sí quiero pero me dolería que volviera a pasar.
- Bueno dejaremos pasar un tiempo.- Yuuto seca sus lágrimas.
- Me quedaré tendré unos días aquí, para recuperarme.
- ¿Que necesitas para que te traiga ahora?
- Ropa, mis zapatillas de casa, un abrigo y una manta y productos personales ya sabes lo necesario.
- No te preocupes yo no pienso dejarte, me alegra que estes bien- besa la frente de ella.
- Era nuestro hijo y ahora ya no está.
- Lo sé mi vida... calma.
El se retira y va a la casa por cosas que ella necesitaba para pasar unos días en el hospital. Ve aquellos zapatitos que Yuka tenía encima de la cómoda, ya no podía hacer nada. El tiempo decidiría lo que iba a pasar. Estaba deprimido por aquella perdida pero ahora tenía que ser fuerte por ella, quien llevó a su hijo tres meses y ahora sufría por su pérdida.
Era aún temprano dos de la tarde y Yuuto llegó al hospital para dejarle sus cosas, la vio dormida, había llorado y no había comido casi nada pues su comida estaba fría. Dejó la maleta de ella y acarició su cabeza.
Entró una enfermera para vigilarla y luego llevarse la comida que no tocó casi.
- No se preocupe señor, puede estar el tiempo que desee.
- Gracias.
El queda ahí cuidando de ella. Mientras que Natsumi ya había contado lo sucedido a Endo y este a su vez a Haruna, estaban impactados con aquella noticia. Le diría a todos a la hora del entrenamiento.
Yuka despierta y ve a Yuuto sentado en el sofá de la ventana, se había quedado dormido. Trajo sus cosas en la maleta de ella.
- ¿Yuuto?- le llamó.
Él despierta tras oír su suave voz.- ¿Quieres algo?- se levantó
- Si, solo quiero ir al baño.
El la ayudó en todo lo que pudo ya que ella sentía molestias, luego la recostó en la cama.
- Ve a casa, yo estaré bien, recuerda que nuestras mascotas necesitan ahora de tu cuidado hasta que yo vuelva.
- Si, vendré mañana mi niña, te amo- besa sus fríos y secos labios para luego abrazarla.- Nos vemos.
- Si, hasta mañana.
Ya para cuando era hora del entrenamiento Endo los reunió a todos los chicos, ellos se sentaron.
- Tengo algo que informarles, es una mala noticia, todos sabían del embarazo de Yuka pues mi esposa me ha informado que Yuka perdió al niño. Es difícil enterarse de algo así puesto a que todos le esperábamos dentro de seis meses.
- Yuka...- dice Akane.
- Ella estaba feliz de que le iba a tener- dijo Midori.
- Y estaba planeando su habitación.- comentó Aoi.
- Chicos por hoy no habrá entrenamiento- Endo no dijo más y se retiró.
Akane fue con Shindo.
- Debemos de visitarla, quiero saber como se encuentra.- pidió la de ojos lila.
- Está bien, nos cambiamos y nos iremos al hospital- dijo el chico.
- Aoi y yo iremos mañana.
- De acuerdo chicas- Akane se va corriendo a cambiarse.
- Debe de ser difícil estar pasando por algo así- dice Tenma a Shinsuke y a Tsurugi
- Un hijo es un hijo- dice Tsurugi- duele más si aún no lo conoces.
- Duele de todas formas.- dice Shinsuke.
Ambos chicos llegan al hospital de visita y preguntan por Yuka, una enfermera los guía.
- Yuka...- llama la menor.
La mayor voltea y les ve a ambos.- Hola- sonrie, aunque le costaba un poco.
- Yuka-san...- Dijo el chico para comenzar.
- Nos hemos enterado, cuanto lo siento- Akane se acerca a abrazarla.
Shindo tomó asiento en el sofá de la habitación.
- Cuéntenos por favor, si no es molestia.- pidió Shindo.
- Pues no dormí en toda la noche y amanecí sintiéndome mal, pues ahora saben que lo perdí, al que iba a ser mi primer hijo...- comenzaron a brotar lágrimas.
- ¿Pudiste verlo?- preguntó Akane.
- Claro, les pedí que me dejaran por lo menos... verle y despedirme... me partió verlo tan pequeño y yo no pude protegerlo. No fue fácil.- dice ella mientras el chico estaba al borde de las lágrimas.
- De acuerdo- la vuelve a abrazar- seguro él sabe cuánto le cuidaste y le amaste, tú le protegiste todo lo que pudiste. Seguro está tranquilo de saber que iba a tener una madre muy atenta y cariñosa. Ya verás que tu tendrás otro.
- S-si.- dice la mayor, mientras que Shindo ya no aguantó y soltó sus lágrimas.
- Vamos, vamos desahogate- dice ella mientras la abraza fuerte y a su vez viendo que su novio que estaba igual que Yuka.
Ya pasa un rato y Yuka se calma y disculpa por llorar, ellos se despiden.
- Shin-sama estaba llorando.
- Soy algo sensible... a veces- se sonrojó- Eres una chica muy madura, más que Yuka-san.
- ¿Eso crees? tal vez sea así, fui conociéndola mejor, creo que es madura cuando tiene que serlo. Pero en cambio yo, tengo que ser responsable de mis actos y pensar las cosas con detenimiento.
Mientras en casa Yuuto hacía algunas labores, claro que no dejaba de pensar en ella y en su hijo, pero ¿qué podía hacer? por lo menos no le pasó nada a ella. Luego de terminar salió, directo a un bar para por lo menos distraerse, luego de dos tragos recibe una llamada de Sakuma.
- Kidou, ¿cómo te sientes?
- No te imaginas cuanto me duele, quiero verte, estoy en el Dragón Dorado.
- Iré ahora mismo.
Cuando hubo pasado el tiempo Sakuma llegó al lugar lo vio en la barra, había ingerido casi una botella.
- ¡Kidou, sabes que no es buen momento para pasarse de tragos!- el chico del parche le reprocha.
- ¡Quiero olvidar por un momento!
- Es obvio que no lo harás- Sakuma se le acerca- No puedes ponerte así, sabes que a Yuka no le gusta que te pases de tragos.
- No tiene que enterarse...
- Ven yo pago la cuenta y vamos a casa.
Sakuma pagó y lo llevó a la puerta, luego al auto.
- Vine en taxi, suponiendo que estarías ebrio.- rio ya que tenía razón.
Ya para cuando llegaron a casa de Kidou, Sakuma le prepara un café para que se le pasara la pequeña borrachera.
Yuuto tomó un sorbo- Es muy fuerte- se queja del sabor- Yuka le pone azúcar y leche.
- Esa mujer te ha cambiado, ella no quiere mal para ti, es menor y aún así quiso a ese niño sabiendo que se arriesgaba a perder la figura y que tú dejarás de admirarla.
- Nunca haría tal cosa, es mi esposa de la cual me enamoré, aunque se pusiera como globito la seguiría queriendo.
- Entiendo, aunque me causaría gracia verla así, tómatelo y ve a darte un baño, apestas a alcohol.
- De acuerdo.- Yuuto se toma el café.
- Pasaré la noche aquí, supongo que irás mañana al hospital.
- Quiero ir temprano y asegurarme de que desayune, cuando pierde el apetito no toca casi su comida.
Mientras Yuuto se da un baño, Sakuma queda en la habitación viendo todo lo que ambos tenían, las cosas de ella en especial, vio una cajita de madera y levantó la tapa viendo como especie de pócimas.
- Pócimas para el resfriado... para mi es una bruja.- cierra la caja y ve los zapatos verdes- será duro ver aquellos zapatos y no tener a quien ponerlos.
Yuuto sale y se va a vestir- Seguro que Yuka desearía estar ahora mismo en su cama bien abrigada conmigo.
- Si seguro, te digo una cosa.
- Lo que quieras- dijo Kidou, mientras se acuesta.
- ¿Qué harás con esos zapatitos?
- Pensé en dejar que Yuka los guarde.
Mientras Yuka en el hospital estaba descansando pero tenía delirios constantes.
Despertó de golpe, algo sudada- ¡Mi bebé!... cierto ya no estás conmigo... mi pequeño dejaste a mami con el corazón partido.- caían las lágrimas en sus manos.
Ya para cuando fue de día, una enfermera vino a ayudarla un poco, Yuuto llegó a verla temprano.
- ¿Cómo te sientes?
- Bien, pero aún le extraño...- Yuka se acuesta pues le traerán el desayuno.
- De acuerdo, cuando vayamos a casa tendremos que hablar y reorganizar todo. Quiero que nuestras heridas sanen.
- Si lo sé, no podemos estar lamentándose siempre.
La enfermera le trae el desayuno, Yuuto le anima a que se lo coma, por lo menos la mitad.
- ¿La señora desea salir a pasear?- pregunta la enfermera
- Seria lindo... gracias.
- Iré por la silla de ruedas.
Yuuto la lleva por los pasillos ya que le causaba un poco de molestias caminar. Iban por un pasillo hasta que llegaron por casualidad a los cuneros, Yuka volteó y quiso parar un momento. Él se detuvo y ella se levantó para poder admirar a los que estaban dentro durmiendo.
- Yuuto... yo quiero volver a intentarlo más adelante.
- Claro mi amor, como desees.
Luego de esa pequeña parada, fueron a los jardines a respirar aire, ahora Yuka quería salir de ese hospital cuanto antes, ya que ahora más que nunca los detestaba aunque no tuvieran culpa de lo que le pasara, solo estaban para brindar ayuda a los demás. Al rato ya cuando estaba recostada la vino a revisar una doctora y darle recomendaciones.
En la tarde mientras Yuka veía algo de tv llegaron Aoi y Midori a visitarla.
- Yuka-chan...- Aoi la abraza.
- Cuánto lo sentimos amiga- dijo Midori
- No se preocupen estaré bien... me alegra que me visiten.
- Sabes que nos importas mucho.- Continuó Aoi.
- Si lo sé.
En eso se desliza la puerta, era la de ojos lila- Permiso, vine a ver como seguías.
- Estoy bien, aunque claro que duele, sé que tengo que superarlo.
- Estamos contigo, sabemos cuanto lo amabas- dijo Midori.
- Gracias.
- Te he traído flores- Akane las pone en un florero con agua.
- No saben cuánto les agradezco. Yuuto ha venido a acompañarme casi todo el día, pero se ha ido ya que estaba un poco cansado. Mañana salgo del hospital.
- Queremos que te mejores pronto, cuentas con nosotras para lo que sea- dijo Aoi.
Luego de que aquellas tres chicas partieron, Yuka se volvió a sentir sola. Cuando el hospital quedó en total silencio cosa que le perturbaba un poco, decidió caminar un poco por aquellos pasillos aunque le molestaba, llegó con esfuerzo a los cuneros y los miró.
- Si tan solo ésta estadía en el hospital fuera porque dí a luz, pero no ha sido así.- se cruza de brazos para calentar sus heladas manos.
Una enfermera que hacía rondas la vio y que le conocía se acerca- Señora Kidou, no es bueno que deambule por aquí a estas hora, le puede sentar mal.
- Si lo sé... solo quería distraerme.
- Algún día ya verá que tendrá a un bebé en sus brazos.
- Dios la oiga- sonrió.
- Venga que le acompaño.
Una vez en su habitación Yuka se volvió a acostar y quedó sola. Trató de dormir pero nada, tomó agua pues estaba seca. Se quedó dormida rato después.
Ya para el día siguiente, después de asearse y haber desayunado, la doctora le revisa.
- Estás mejor, procura en casa descansar, nada de relaciones aún.
- Sé que debo de esperar.
- De acuerdo, te daré salida en la tarde procura llamar a tu esposo para que te venga a buscar. Con permiso- se retira.
Yuka se levanta de la cama y va por su móvil al bolso para llamar a Yuuto.
- ¡Yuka!
- Hola, era para decirte que me dan salida en la tarde a eso de las una.
- De acuerdo. Nos vemos mi amor.
- Te espero mi vida.
Ella va arreglando sus cosas, no puede salir del hospital viéndose terriblemente decaída así que se maquilla un poco. Ya llega la tarde y él llega a buscarla.
- Yuuto...- dijo ella al verle llegar.
- Mi pequeña- la abraza- no sabes cuanto me haces falta en casa.
- ¿No estás molesto conmigo?... por ya sabes haber perdido a nuestro hijo.
- No, no lo estoy- se separan- Lo volveremos a intentar cuando te recuperes. Por ahora me importa tu bienestar y comodidad.
- Si- sonríe.
Salen del hospital y se van en el auto. Al llegar a casa y entrar por la puerta le invade la tristeza, ya que ella quería llegar dentro de unos meses con su pequeño en brazos. Van a la habitación y ella ve los zapatitos.
- Supongo que he de guardarlos y todo lo que me queda de recuerdo de él.
- Creo que es lo mejor.- le entrega una caja con diseños de flores y ponen todo dentro.
Yuuto lleva la caja al armario donde la pone en la repisa más alta. Luego la abraza.
...Okasan Arigato...
Agosto 20
Fuyuuka se había puesto de parto en la mañana, estaba en compañía de Fudo en aquella habitación más nervioso que ella. Y ya había avisado a los que conocía.
- ¿Necesitas algo?- era lo que regularmente preguntaba.
- No, tranquilo, solo quiero que pase pronto.- siente una contracción.
- Ya pasará- se acerca a ella y la besa.
- Si- sonríe.
Mientras Yuuto esa semana estaba de vacaciones en casa, había atendido a la llamada de Fudo.
- ¿Quieres que vayamos al hospital? Fuyuuka se puso de parto.- dijo Kidou comunicandole la noticia a Yuka que se encontraba sentada viendo por la ventana.
Ella pensó un momento, es el momento más lindo cuando un niño viene al mundo y le encantaría por lo menos conocer a ese ser tan especial. Dejando atrás su dolor y llevando su vida con normalidad.
- Acepto ir- sonríe.
Claro que llegaron ya cuando la chica estaba en reposo y con aquel ser en sus brazos. Antes se detuvieron por un obsequio de felicitación. Entraron los dos antes que los demás llegaran.
- Quiero presentarles a la pequeña Naoko.- dijo Fuyuuka suavemente.
Naoko tenía los ojos de su madre y el color de cabello como el de su padre.
- Es tan linda- dijo Yuka al verla.
- No pensé que fuera a ser una niña, aunque era lo que quería- dijo Fudo que estaba sentado en el sofá.
- ¿Quieren tomarla en brazos?
- Que Yuuto lo haga, yo cargué al hijo de Natsumi. Ahora es tu turno de tomarla a ella.
- De acuerdo. Kidou-kun tómala con cuidado.
- Si- él la tomó en sus brazos, y luego con su dedo toma aquella pequeña mano, la niña le agarra el dedo y abre los ojos, lo mira unos momentos; para luego no querer soltarle aquel dedo y sonreirle.
- Madre mía pero si le has caído bien- ríe Yuka.
- Fudo, ayuda, no quiero lastimarla, no me quiere soltar.
- A ver pequeña suelta a Kidou- Fudo le ayuda, aunque fue un poco difícil y la menor comienza a llorar ya que le apartaron de él.
- No mi niña, no llore.- dijo Fuyuuka tratando de calmarla.
- Supongo que no soy bueno con los niños.- Yuuto miró para otro lado.
- Tranquilo mi vida, le has caído bien.- Yuka se gira a Fuyuuka- Felicidades.
Capítulo Final.
