Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.
— Diálogo —
"Pensamiento"
*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)
Capitulo 54
Permanecieron abrazados en el suelo hasta que el cuerpo de Ren se relajó del todo. —Lo siento mucho…— Volvió a disculparse. —Siento haber reaccionado así, siento no ser capaz de controlarme, no quiero excusarme porque no tengo excusa, solo puedo pedir perdón—.
—Ren…— Kyoko le liberó de su abrazo y le miró a los ojos. —Yo nunca he estado enfada, solo espero que tú me perdones, que no sigas enfadado—
—Yo ya te había perdonado antes de marcharme— Confesó, al ver la cara de incomprensión de su novia se explicó. —Cuando me fui no estaba enfadado contigo sino conmigo, por eso me alejé porque me despreciaba a mí mismo y no soportaba enfrentarme a ti, pensé que me despreciarías…, que era lo lógico y normal—
—No! Yo sólo estaba preocupada, pensé que estabas enfadado, que te había herido con mis palabras, y con mi comportamiento— Se apenó Kyoko. —Fue todo culpa mía, si no estuviera tan confundida nada de esto hubiera pasado—
—No te culpes, yo debería ser capaz de escucharte sin ponerme como un energúmeno. Lo siento, pero me siento impotente al no conseguir que entiendas que lo hago todo por ti, y el tema de esa sabandija…, ¡es que me supera! —
—Él está olvidado Ren, solo quería explicarte que parte de la confusión que tenía viene por mis miedos e inseguridades, de donde provengan es lo de menos. De mí pasado solo existe ya una única cosa que me importe, Corn, es decir tú—.
—Razón de más para que yo hubiera actuado correctamente y te hubiera asegurado en ese mismo momento que no tienes por qué pensar así, que yo jamás te dejaré y mucho menos porque hagamos o dejemos de hacer nada— Se mortificó Ren. — Así que te lo ruego, si hay algo que quieras saber pregúntamelo directamente a mí sin rodeos, no quiero que estés rumiando las cosas en tu cabeza hasta que ya no puedes más y luego yo como un idiota lo mande todo al carajo de nuevo—
—Ah…, vale— Aceptó Kyoko distraída.
—¿Y bien? ¿Hay algo que tengas que preguntar?— insistió Ren.
—Bueno…, cuando salí en tu busca…— Se ruborizó levemente. —Mamá se ofreció a acompañarme…—
—¿Viniste hasta aquí con ella?— Preguntó sorprendido Ren. "¿Y qué clase de milagro tuvo lugar para que no insistiera en subir a comprobar cómo me encontraba? No es propio de mi madre hacerse a un lado sin más".
—Sí, Sebastian la llevó de vuelta cuando me dejaron en tu puerta, ella me prometió que así lo haría cuando insistí en venir sola— Se explicó ella. —El caso es que estuvimos hablando y creo que ella me ayudó bastante a comprenderte—
—¿Ah sí?— "¿Qué le habrá dicho esa mujer? Espero que no le haya contado…".
—Si bueno…, hablamos sobre lo que me preguntaste, si realmente estaba preparada…, y yo la pedí consejo, la pregunté cómo saberlo…—
—Ah…—Susurró Ren impresionado, jamás hubiera creído a Kyoko capaz de hablar de esos temas con nadie que no fuera él, y eso que cuando lo conseguía siempre era sacándola las palabras con sacacorchos.
—Me habló de su experiencia…— Se interrumpió al ver como Ren abría los ojos preocupado.
—¿Y qué te dijo?—. Quiso saber inmediatamente él.
—La verdad— Reconoció Kyoko, tal como su madre le había recomendado que hiciera llegado el momento.
"¡Joder con mi madre! ¿No podía haber dicho que espero feliz y pacientemente a su noche de bodas o algo así?" *Jajajajaja, ¿mamá? No, no podía*. —Ya veo…— Aceptó Ren, pero negaba con la cabeza. —Vale, ¿y hay algo que quieras hablar conmigo, que necesites que te explique? —
—Pues…— Kyoko le miró seriamente. —Ren, ¿mi edad es un problema para ti? — Preguntó decidida aunque, como siempre ruborizada.
—No— Reconoció él rápidamente, pero ante la sorpresa en el rostro de su novia comprendió que era lo que su madre le había dicho. —Quiero decir, ahora mismo si es un pequeño inconveniente, ya sebes que seas menor de edad, pero es algo que unos meses estará resuelto, ¿no? —
—¿Por…, por eso no quieres…?— Tartamudeó muerta de vergüenza. —¿A eso te refieres con hacer las cosas bien? ¿Esperar hasta que sea mayor de edad? —
"Valeeeeee! Esto sí que no me lo esperaba" *Jajajajaja, es una caja de sorpresas nuestra chica, ¿eh?*. —Sí, es una de las razones—
—¿Es qué hay más? — Preguntó alarmada.
"Allá vamos, se acabaron los rodeos". —Kyoko, ¿acaso tú no has protegido siempre tu virtud? ¿No has querido siempre llegar al altar con ella intacta?— Preguntó Ren sin titubear ni pestañear.
—Eh? — Kyoko avergonzada miraba al techo. —Bueno sí, así es como me educaron, pero ahora las cosas son distintas— Susurró apartando la mirada.
—¿Distintas, en qué?— Ren la obligó a mirarle.
—Bueno…, ahora nada me una a las personas que me educaron, tengo nuevas referencias a mi alrededor y …— Dudó avergonzada.
—¿Y? — Insistió Ren, cansado de conversaciones a medias.
—Pues que ahora somos novios…, experimento sensaciones que nunca habría imaginado…, y bueno…, no quiero perdérmelas, no quiero vivirlas con nadie que no seas tú— Respiró fuertemente, recuperado el aire que había perdido al hablar atropelladamente.
—¿Y quién ha dicho que no vayas a vivirlas conmigo?— Preguntó Ren con seriedad pero sin acritud.
—Pero has dicho que hasta el matrimonio…— Kyoko le miraba sin comprenderle.
—Lo sé, pero repito, ¿Quién ha dicho que por eso no vaya a ser conmigo? — Levantó una ceja y sonrió ante la lentitud de su novia para pillar las cosas.
—No puede ser, ¿Cómo que…?— Kyoko le miró confundida. —¿Quieres decir que tú piensas…, que algún día…? ¿Qué nosotros…? —
—Jajajaja, ¿por qué no?— Preguntó Ren con pasmosa tranquilidad. —El mundo da mucha vueltas cariño, nunca se sabe, ¿no?. *Jajajaja, si bueno… para nosotros algo así como un tercio de la órbita alrededor del sol, ¿verdad?*. "Cierto, pero esa parte no tiene por qué saberla aún, suficiente me está costando ya como para que lo sepa".
—¿Ah sí? — Kyoko miró su pulsera con incredulidad intentando recordar las palabras que él dijo sobre ella.
—Pues claro! — Exclamó divertido. —Te amo, y te amaré siempre, no tengo ninguna prisa, no necesito que me demuestres nada—.
—Entonces…, ¿seguiremos como hasta ahora?— Preguntó sin saber si sentirse aliviada o defraudada, ganando la segunda.
—Igual… igual…, no— Sonrió Ren ante la cara de decepción de ella. — Primero, necesito que una cosa quede bien clara de una vez por todas, eres la mujer de mi vida, mi amor por ti es indestructible, eterno y pienso mantenerme a tu lado para siempre, ¿entendido?—
—Ay… Dios mío… sí— Aceptó Kyoko con los ojos brillantes y algo mareada debido a la emoción producida por escuchar semejante declaración de amor.
Ren la sostuvo con firmeza y la beso dulcemente. —Segundo, debes entender, sin dudarlo nunca más, que te deseo más de lo que pueda desear nadie nada. Dicho esto, sí de momento tu edad es para mí una fuerte razón para esperar—
—Vale— Aceptó Kyoko muerta de vergüenza, a pesar de que él era en el fondo su mejor amigo seguía costándola mucho mantener ese tipo de conversaciones.
—Y tercero, creo esas ideas que tienes sobre hacer algo sólo por no perderme son otra gran razón para no…—.
—Eso ya no es problema— Le interrumpió Kyoko con convicción.
—¿Ah no? — Ren levantó una ceja con incredulidad. —¿Y desde cuándo si puede saberse? Porque te recuerdo que esta mañana…—
—Lo sé, pero ya no lo son porque he aceptado que tu primer punto es cierto, ¿no? — sonrió Kyoko con picardía, para luego ponerse seria. —La charla con mamá me ha ayudado, pero sobretodo lo ha hecho hablar contigo, te prometo que no dudaré nunca más de ello—
—¿De verdad?—Ren no pudo evitar el tono anhelante y esperanzado de su voz. "Tranquilízate, ¿quieres? El plan sigue en marcha" *Oh vamossssss! ¿Cuándo nos hemos vuelto unos santurrones a los que una chica tiene que suplicar por nuestra atención?* "En el momento que nos enamoramos de verdad, ella es especial, es única" *Eso lo sé mejor que tú, te recuerdo que yo vi eso desde que la conocí de niña. Pero eso no quita para que podamos demostrarle, un poco no te digo que todo, lo que la deseamos, ¿no?* "Ya veremos…".
—Te lo juro— Prometió ella.
—De acuerdo— Aceptó Ren. —También debes pensar bien las cosas cariño, el hecho de que ahora tengas una familia digamos… con educación diferente, no significa que tus anteriores convicciones sean equivocadas. Te lo he dicho antes, yo estoy más que dispuesto a esperar por ti toda la vida si es necesario—
—Ya…— Kyoko por primera vez se mostraba convencida de sus sentimientos. —Mamá me dijo lo mismo, y lo estuve pensando mientras subía y llamaba a la puerta—
—¿Y has llegado a alguna conclusión?— Preguntó Ren divertido, sabedor de que no era una tiempo muy amplio para meditar nada.
—Pues…, sí la verdad— Kyoko estaba concentrada en sus pensamientos, después sonrió a su novio. —He decidido que no tengo que pensar en eso, haré lo que me dicte el corazón sin importar mi educación anterior ni la actual, sin analizar ni meditar las cosas, solo porque de verdad sepa que quiero hacerlas—
—Eh… Vale— Aceptó Ren alucinando. "¿Cómo lo ha hecho mi madre para cambiarla de ese modo en tan poco tiempo?" *No creo que haya sido solo ella, nuestra princesa ya es una mujer y nos está pidiendo guerra!* "Te he dicho que aflojes un poco amigo, sigue siendo menor!" *Jajajaja, no eternamente….*. —Bueno pues yo sí que tengo que tener en cuenta algo de tu familia actual—
—¿El qué?—Kyoko estaba intrigada.
—Pues ciertas figuras paternas que te aseguro me despellejaran vivo si toco a su princesa— Contestó divertido Ren.
—Ah…— Kyoko estaba recordando las interrupciones y quejas de Kuu cada vez que se quedaban a solas, así como el cambio que se había producido repentinamente en Lory, que había pasado de ser el mayor alcahuete del mundo a el padre mas protector del planeta —Jajajaja, puede ser, pero…, ¡mamá no! — Sonrió con diversión.
—Ya bueno…, ella es caso aparte— Ren se unió a la broma. —Entonces…, ¿estamos bien ahora? — Preguntó recuperando la seriedad.
—Lo estamos— Contesto Kyoko dándole un ligero beso en los labios. —Aunque…, no te prometo que no vuelva a ponerme pesada con el tema— Sonrió al ver su cara. "Después de todo…, mamá también tuvo que hacerlo, ¿no? Y, ahora más que nunca, estoy convencida que seré tuya para toda la vida, como le pasó a ella con papá ".
—Eres una pequeña brujilla, ¿lo sabías?— Ren sonrió devolviéndole el beso con más intensidad.
Kyoko se movió ligeramente buscando una postura más cómoda, pues sus rodillas estaban doloridas de permanecer tanto tiempo sobre ellas. Fue entonces cuando se fijó en algo que no había visto, junto a Ren había dos botellas de licor, una vacía y la otra casi a medias. Cogió una y la observó con incredulidad durante unos segundos.
—¿Has…, has bebido? — Preguntó sorprendida, nunca le había visto tomar grandes cantidades de alcohol, apenas si brindaba en las fiestas.
Continuará…
Muchas gracias por vuestros comentarios, y por contestarme siempre que os pido consejo. Sigo sin saber cómo hacerlo porque tenéis opiniones muy distintas, pero lo pensaré.
