Marierux: Thad y Karofsky, ya verás qué pasa con ellos, al igual que con Sue. Las tías de Kurt aún no tienen su redención, ya verás qué ocurre... Nadie está en peligro de muerte, como dije nadie muere. Kurt es muy bueno y ahora verás que es más bueno de lo que debería... xD no le crees a Kurt? Ahora verás qué tan cierto fue lo qeu dijo... James... bueno, él recibe su merecido, ahora verás y espero que te guste. Espero te guste este penúltimo capítulo, cuídate mucho, qué estés muy bien, suerte en todo y gracias por leer y comentar!

coshiz: Gracias por leer! espero te guste lo que sigue! Nos leemos! qué estés muy bien!

DessKlaine: Aquí está el capítulo 51! espero te guste, gracias por leer!

Dann . Bubbles: Ahora verás lo que pasa con todos, sobre todo Kurt y Blaine y tal vez no te guste o sí, pero este es el penúltimo capítulo y todo puede pasar =) Espero te guste lo que sigue, nos leemos, qué estés muy bien! gracias por leer!

candy: Kurt se aleja porque es lo mejor para todos, se aburrió del drama y de todo el sufrimiento, porque no sólo él sufre con lo que sucede, sino que también su padre y el resto de su familia. Blaine sabía todo, pero no podía dar a entender nada y él sólo creyó que ellas estaban involucradas de forma mínima, no tan afondo como se dio cuenta. Ahora verás qué fue ocurriendo con el resto, espero te guste =) Gracias por leer y comentar! nos leemos =)

ariam18: El capítulo que viene ahora es el penúltimo, espero que te guste y sí, las tías de Kurt trabajaban para James y Blaine dio un paso al costado y ahora verás las consecuencias de que Blaine se aleje, gracias por leer y comentar, espero te guste lo que sigue =)

Carlikurtlandia: Kurt entiende... tal vez entiende o sólo quiere ver lo que le conviene de momento, pero Blaine lo ama realmente y por eso verás lo que pasará ahora. No será un mal sueño, eso te lo aseguro, así como también que no morirá nadie, así que espero te guste lo que sigue, nos leemos, qué estés muy bien! nos leemos!

Gracias por sus comentarios y por leer! Este es el penúltimo capítulo de este fic =) Espero que les guste, ya verán cómo cada uno va teniendo lo que merecen y veamos qué pasará con el final, aunque ya lo tengo decidido =) Ojalá les guste!

Gracias por leer!

Anixita


Aún no podía creer cómo él, Noah Puckerman, se encontraba en ese avión rumbo a… ¿Jamaica? ¿Dónde era que lo habían enviado? No tenía idea, pero era un lugar en el que nadie lo conocía y él no conocería a nadie. Realmente lo estaban aislando y tal vez le haría bien, pero realmente la forma en la que llegó hasta eso era lo que lo sorprendía. Porque jamás imaginó que después de dos años en la correccional saldría tan impune y se iría a otro país. Aunque junto a él había salido Dave Karofsky y ahora sí que temía por Kurt, aunque todos le dijeron en su momento que no se preocupara por él, ni por nadie, qué él ya no tenía derecho sobre nadie en Lima y lo mejor era que se fuera de las vidas de todos. Aún recordaba lo que había pasado cuando Kurt y el resto de New Directions lo había visitado en el hospital.

Flash Back

Kurt lo miraba seriamente y el resto de sus compañeros seguían en la habitación. Al parecer por nada del mundo dejarían al castaño solo con él y con justa razón lo hacían. Él les había dado razones para temer por la integridad del ojiazul.

-Noah-dijo seriamente el contratenor-Aunque no lo creas-dijo con una sonrisa amarga y sentándose en un costado de la cama-Te perdono por todo lo que me hiciste.

-¡Pero Kurt cómo…!-decía Rachel, pero fue callada por el resto de sus compañeros.

-Sí, pensarán que soy un crédulo y que estoy siendo débil al perdonar a Noah, pero les aseguro que estoy tranquilo al perdonarlo y me siento bien así-dijo con tranquilidad.

-Kurt-dijo Noah llamando su atención una vez más-Yo no merezco que…

-Créeme que no mereces nada, todos en esta habitación estamos seguros del mal que has hecho, de todo lo malo que me has hecho, estoy seguro que tú mejor que nadie sabes que no mereces nada, incluso esos golpes son la prueba de que hiciste la tontería más grande del mundo al atacarme, pero sabes…-dijo con una sonrisa y cerrando los ojos por un momento-te perdono y sólo sé que nadie creerá que lo que haré ahora es correcto, pero estoy tranquilo-dijo sacando un sobre de su bolsillo.

-Hummel-murmuró el chico del mohicano mirando el papel-¿Qué es esto?-dijo cuando lo tenía en sus manos.

-Todos mis ahorros, eran para ir a NYADA, pero supongo que te servirán más a ti-dijo con una sonrisa, al instante todos comenzaron a hablar-No me interesan sus opiniones, realmente me dan igual-dijo seriamente el ojiazul-Noah-dijo mirándolo fríamente-quiero que cuando cumplas tu condena en la correccional te vayas del país y espero no verte nunca más.

-Pero esto es…

-¿Mío? Lo sé-dijo con una sonrisa y poniéndose de pie-Pero te servirá más a ti, ya verás que no son pocos los que te quieren muerto, yo ya veré la forma de cumplir con mis sueños-dijo sonriendo-Chicos nos vemos pronto-dijo saliendo de ahí y caminando por el pasillo del hospital. Se sentía bien con lo que había hecho, y sabía que aunque parecía un gran error estaba bien.

Fin Flash Back

Sí, gracias a Kurt se podía embarcar, pero aún así recordaba lo que le había dicho David Karofsky cuando estaban en prisión, recordaba esa conversación mejor que nada y aún así no podía creer lo que había visto.

Flash Back

Mentiría si dijera que no tenía miedo, mentiría si dijera que no había intentado suicidarse en todo ese año, porque hace meses que era la puta barata de Dave Karofsky, se lo cogía tres veces por día y hasta ahora no había un momento en el que pudiera estar sólo y sentirse tranquilo. Desde que había entrado en la correccional sentía que estaba en el infierno.

Esa noche como muchas era fría y sentía que moriría de hipotermia, pero al parecer su ex compañero de fútbol americano y nuevo compañero de celda no lo dejaría pensar algo más que no fuera que las noches eran más cálidas de lo que creía.

-Hola, cariño-susurró poniéndose sobre él.

-Estás en mi litera-murmuró Noah nervioso e intentando quitarse a Karofsky de encima.

-Podemos compartir, cariño-dijo con una sonrisa y besando el cuello del moreno-sabes que no tengo problemas con eso.

-Estás con Harwood, él ya salió de prisión y tú aún me follas como si fuera tu puta barata.

-Sabes que a él no le importa, lo mío con él es extraño y…

-¡Sepárense!-gritó un guardia y golpeó los barrotes de la celda, era de noche y todo adquiría un toque más tenebroso en las sombras.

-No he hecho nada-dijo Dave con una sonrisa y alejándose del cuerpo de Noah-sólo le daba las buenas noches, dijo con una sonrisa y subiendo a su litera-Buenas noches, Noah-dijo con una gran sonrisa y cerró los ojos, sólo tenía que esperar a que todos se durmieran y las luces se apagaran, porque ahí todo comenzaría para Puckerman

Fin Flash Back

Ahora debía continuar con su vida y agradecía no ser Finn Hudson, porque a él sí le tocaría pesado en esos años, ahora él debía pagar por encubrir y al parecer era peor la pena para el traidor que para el que cometía el delito, así se lo habían hecho ver los Hummel, pero todos tienen lo que merecen según le había dicho su madre y él sólo esperaba que su futuro de ahora en adelante no fuera tan malo, aunque realmente nunca dejaría de recordar lo que le hicieron en prisión.


Por fin se había logrado esconder. Los guardias no lo ayudaban y su compañero de celda era el que siempre lo enviaba con los otros presos, sí, estaba sin poder o aliados que colaboraran con él en la prisión de Lima. No tenía idea de cuándo saldría, pero estaba seguro que si las cosas seguían con el mismo rumbo no saldría vivo de ahí, y lo que menos quería era seguir siendo la prostituta personal de cada uno de los reos del lugar.

-Anderson… -lo buscaba Soter con una sonrisa-Anderson, no te haremos daño, sólo queremos jugar-dijo sintiendo como se excitaba rápidamente, de sólo pensar que James se arrodillaba delante de él se sentía en las nubes, al igual que el resto de sus compañeros.

-No está-suspiró otro hombre junto a Soter.

-No importa, tendrá que llegar a su celda en la noche, así que hoy tendrás tu recibimiento, como lo mereces y como lo prometimos-dijo pasando su brazo por los hombros de su compañero.

-Eso espero, sino tú cumplirás con lo que debe hacer ese tal Anderson.

-Descuida, él va a aparecer y hará lo que te prometí-dijo molestándose, porque él nunca había sido la puta de nadie y no comenzaría ahora.

Los dos reos se fueron del lugar, y el pelinegro salió de su escondite, sentía que su cuerpo temblaba completamente, hace mucho tiempo que no era tratado como una marioneta, como la simple puta barata del lugar, le había tocado sufrir un poco de eso cuando estuvo en la secundaría y no lo iba a repetir.

-No me encontraran y saldré de aquí-susurró mirando a todas partes, tenía que buscar un buen escondite y una forma de escapar, porque no volvería a mamársela a Soter y el resto de los prisioneros, y sinceramente no estaba para eso, sin contar que cada vez que iba a las duchas no se podía mover, ya que lo violaba cada uno de los que pasaban por las regaderas, no era lo que se esperaba cuando lo enjuiciaron, no era lo que pensaba que serían las cosas, pero como le dijo Burt Hummel, tenía lo que se merecía y si lograba salir de ahí él se encargaría de matarlo, porque no permitiría que le hiciera a alguien más lo que le había hecho a su hijo.

-Aquí estás-escuchó a alguien decir a unos metros de él.

-No diga…

-¡Anderson!-gritó el guardia y vio como al instante llegaba Soter.

-Descuide, yo me encargo-dijo el prisionero tomando a James por un brazo y guiándolo hasta las duchas-Es hora de bañarse, no puedes estar impresentable-dijo con una gran sonrisa y presionando el brazo izquierdo del pelinegro.

-¡Suéltame!-gritó moviéndose e intentando zafarse del agarre-¡Guardia!-gritó desesperado.

-Descuida-susurró sonriendo y viendo como dos de sus compañeros tomaban a Anderson por las piernas para llevarlo más rápido a las duchas-ellos te ayudarán, incluso no tendrás que preocuparte por desvestirte-dijo reforzando su agarre y tomando el otro brazo también.

-Los chicos nuevos están ansiosos-dijo uno de ellos.

-¿Nuevos? Díganle la verdad mejor.

-Está bien-dijo Soter-son muchachos que salieron de prisión y volvieron, sólo eso y todos los que han salido estos últimos años les dijeron que al que tenían como puta durante estos dos años es sorprendente y quisieron venir a probarlo-dijo entrando con Anderson a las duchas.

-¿Ella es?-dijeron cinco hombres que ya se bañaban.

-Sí, ella es Anderson, disfrútenla-dijo Soter terminando de desvestirlo y empujándolo para que se acercara a los otros hombres.

-¿Anderson? Te pondremos otro nombre.

-¿Erika?

-No, es muy rudo para ella, ya veremos cómo le llamamos-dijo uno de ellos tomando a James por la cintura y empujándolo contra la pared de las duchas, el agua caía libremente por ahí.

-Hay un guardia presente, ustedes no pueden…-decía el pelinegro viendo como el guardia se iba del lugar.

-¿Decías?-susurró el preso que lo tenía contra la muralla.

-Mira, Kitty-murmuró otro reo empujando a su compañero y quedando él en la espalda de Anderson-ahora eres nuestro y aquí se pagan las cosas, no en otra parte, tal vez te pudiste escapar de nuestros compañeros durante un tiempo, pero ahora no será así-susurró excitándose y restregando su miembro por las nalgas del pelinegro-porque aquí mandamos nosotros-susurró metiendo su miembro en James y escuchando un sonoro gemido por parte de su presa-créeme que lo terminarás disfrutando-dijo con una sonrisa y comenzó a moverse con fuerza en contra del cuerpo del pelinegro.


Cuando le dijeron lo que ocurriría con James Anderson realmente se alegró, no sólo porque su condena era de 30 años, sino porque también sabía que Soter se encargaría de que no saliera vivo de la cárcel, por eso no se preocupaba.

-¿Segura que estará ahí por siempre?-dijo Jenny acomodándose en el sillón.

-Por siempre, no-dijo Sue con tranquilidad-Pero les aseguro que pasará mucho tiempo antes de que lo volvamos a ver, aunque me prometieron que no saldría vivo de ahí-dijo con una sonrisa-pero de aquí a que cumplan-dijo suspirando con fuerza-sobre todo si yo no cumplí con mis promesas-la entrenadora había prometido a William Soter que saldría libre en menos tiempo y ella no había cumplido, porque sabía que era un depravado que no merecía estar libre, por ello se había encargado de que no saliera antes.

-Esperemos que se pudra antes de salir-susurró Andrea, quien estaba sentada junto a Jenny en el sofá-porque no quisiera que Kurt vuelva a pasar por todo eso o alguna otra cosa más desquiciada.

-Descuiden-susurró Sue con una sonrisa-Porcelana estará bien, lo sé, él es fuerte y por lo que hablé con Carole y Burt, está con un tratamiento psicológico y en estos dos últimos años ha progresado bastante.

-¿Ya terminó la secundaria?-susurró Andrea algo avergonzada, porque Kurt había decidido no volver a ver a sus tías, no quería saber nada de ellas desde que le habían dicho que habían planeado algunas cosas con James Anderson, y por mucho que ellas intentaron explicar que era para protegerlo, él no quiso escuchar y hace más de año y medio que no lo podían ver.

-Sí, hizo un curso exprés para terminar la…-vio la mirada reprobatoria de Jenny-está bien, hablé con Figgins y gracias a algunas advertencias…

-Lo amenazaste-dijo Andrea con una pequeña sonrisa.

-Ok, lo amenacé y gracias a eso Porcelana está en una escuela de teatro, creo que se llama NYADA.

-¿Quedó ahí?-dijeron ambas sorprendidas.

-Sí, Porcelana es todo un campeón-dijo con una sonrisa de orgullo, el ojiazul siempre hablaba con ella, le contaba algunas cosas de las que hacía, se habían hecho amigos, pero eso no impedía que hubieran cosas que le escondiera y no quisiera hablar, ella lo sabía y esperaba que algún día se abriera con alguien, porque según le había comentado Carole había dejado hace un par de meses las terapias con el psicólogo y eso estaba dañando sus actuaciones en NYADA.

-Bueno, no te molestamos más-dijo Jenny levantándose de su lugar y Andrea hizo lo mismo, estaban en la casa de Sue.

-¿A dónde van?-dijo extrañada y poniéndose de pie.

-Nos vamos a Europa-susurró Jenny algo apenada.

-Kurt no nos quiere ver más y lo mejor es irnos-dijo Andrea con seguridad y tomando por una mano a su pareja-además, me ofrecieron trabajo por unos meses en Londres.

-Suerte-susurró Sue, realmente esas mujeres le caían bien y las ente4ndía, incluso Burt y Carole las habían perdonado ¿por qué Porcelana no lo había hecho?

-Estaremos en contacto-dijeron ambas saliendo de ahí.

Las vio irse y ella realmente tenía que agradecer a esas mujeres por salvarle la vida, porque tardo algo más de un mes en salir del hospital, pero si no hubiese sido por Jenny y Andrea que en ese tiempo se encargaron de su hermana, no sabía qué habría hecho. Les debía mucho y haría lo posible por ayudar a Porcelana, porque realmente merecía ser feliz y estar bien, ya que según le había contado Carole desde que el castaño había dejado las terapias había comenzado a decaer.


Faltaban un par de minutos para que el avión aterrizara, él mejor que nadie sabía que ese viaje era necesario, aunque nunca imaginó que sería él quien iría tras Blaine Anderson, él lo había expulsado definitivamente de la vida de su hijo y ahora lo buscaba, eso era increíble, pero no le quedaba de otra que seguir con todo eso, porque la vida de su muchacho estaba en juego.

El avión aterrizó sin problemas, y una vez pudo salir del aeropuerto se embarcó en un taxi, al cual entregó una dirección y en menos de dos horas llegaba a un sector lleno de departamentos, fue dejado fuera de un edificio y una vez hubo pagado se internó en el lugar para llegar al piso 15. Cuando encontró la puerta que buscaba golpeó y a los segundos le abrieron.

-Thad, te dije que llevaras las…-decía Blaine con seguridad-Burt-dijo casi en un hilo de voz al ver al mecánico en su puerta, hace poco más de dos años que no lo veía ni sabía de él, mucho menos decir sobre Kurt.

-¿Puedo pasar?-preguntó con tranquilidad, esa conversación sería larga y lo último que esperaba era que Blaine aceptara de buenas a primeras que él entrara, pero el moreno aceptó y a los minutos estuvieron frente a frente en una gran sala de estar, todo el lugar era acogedor y ahí se notaba que como todo Anderson, Blaine tenía dinero.

-¿Qué necesita?-dijo aparentando tranquilidad y sin saber qué hacer o decir.

-Tenemos que hablar, es sobre Kurt-susurró bajando la mirada.

-No tengo nada que ver con él, usted me dejó en claro que no debía acercarme más y desde que salí del hospital que lo hice, me vine a este lugar e inicié una vida nueva.

-Sé lo que dije-murmuró mirándolo con atención-sé que no has vuelto a ver a Kurt y te agradezco por cumplir con lo que te pedí, pero…-no sabía cómo hablar del tema sin quebrarse.

-¿Entonces?-no quería indagar más en el tema, no le interesaba o al menos pretendía hacerse el desinteresado, porque no quería volver a pasar por el sufrimiento de esos días.

-Kurt no está bien-dijo intentando reprimir el dolor que se había albergado hace meses en su pecho.

-Desde aquí no podría hacer nada, señor, realmente lamento lo que están pasando, pero no soy una solución-dijo lo más indiferente que pudo.

-Blaine-dijo aclarándose la voz-¿No te interesa lo que pasa con Kurt?-preguntó lo más compuesto que pudo, porque no estaba dispuesto a contarle todo lo que estaban pasando si al ojimiel no le importaba en lo más mínimo.

-Burt-dijo de una vez y lo más tranquilo que podía-Me olvidé completamente de Kurt y no entiendo qué está haciendo aquí, realmente pierde su tiempo si cree que lo puedo ayudar en algo, cuando usted y Kurt fueron los que me dijeron que no volviera a aparecerme en sus vidas.

-Entiendo-dijo frunciendo el ceño-Entonces no te interesa lo que ocurra con mi hijo-dijo seriamente.

-No, realmente-dijo empuñando ambas manos.

-Disculpa por quitarte tú tiempo-dijo poniéndose de pie y caminando a la salida, abrió la puerta y salió de allí, lo mejor era dejar todo como estaba.

Blaine cerró los ojos y se derrumbó sobre el sofá, no tenía idea de qué había sido todo eso, él mejor que nadie sabía que le importaba Kurt y que quería saber de él, pero se había opuesto porque el ojiazul se lo había pedido y lo mejor era mantener su promesa, por mucho que doliera, sintió como su cuerpo temblaba y las lágrimas amenazaban con salir, en esos dos años le había costado mucho conseguir una vida y aferrarse a ella, pero había sido Thad Harwood quien lo había ayudado, pero eso sólo desde hace un año, porque él había llegado solo a ese sitio.

Pasó más de una hora cuando sintió como la puerta era abierta y cerrada, a los segundos sintió pasos acercándose y abrió los ojos, Thad estaba ahí, a penas lo vio tan descompuesto se le acercó y lo abrazó, los paquetes los había dejado sobre una mesa que había en la entrada.

-Blaine-susurró sintiendo como el moreno lo abrazaba con fuerza.

-Burt-murmuró y comenzó a llorar, hace mucho que no se sentía tan miserable.

-Tranquilo, él no está aquí…

-Se fue recién-dijo con la voz rota-Vino a hablarme de Kurt y yo…-dijo llorando con fuerza, le había dicho que no le interesaba lo que ocurriera con Kurt, una total mentira y ahora tenía que pagar sintiendo que podría haber hecho algo por el ojiazul, pero ni siquiera sabía lo que le ocurría.

-Tranquilo-dijo meciéndolo un poco y besando su frente-todo estará bien.

-Thad, le dije que no me interesaba Kurt-dijo alejándose y mirando los ojos castaños de su compañero.

-Blaine, aún puedes…

-Te prometí que no iría a buscarlo, que no me doblegaría, incluso él me pidió que no lo buscara, que lo dejara en paz y eso haré.

-No te pedí que me prometieras nada-murmuró junto a él-No te pedí que te quedaras aquí, no te pedí que dijeras que no irías tras Hummel-susurró pegando más a su cuerpo a Blaine.

-No te voy a…

-¿Dejar?-susurró Thad con una mueca en el rostro-Blaine-dijo separándolo un poco-Nunca he dejado de amarte-dijo apenado-pero tú jamás me has amado, nunca has sentido por mí lo que sientes por Hummel y aunque duele…-dijo suspirando con fuerza-lo entiendo, él ganó.

-Thad yo…

-Blaine-dijo mirándolo con tranquilidad-¿Quieres estar con Kurt?

-Él no…

-¿Quieres?-preguntó con firmeza.

-Sí-dijo decidido.

-Entonces, anda por él-al instante vio como el ojimiel bajaba la mirada.

-Sabes por qué no voy tras Kurt, él pidió que no volviera a molestarlo, Burt pidió lo mismo y…

-Y hoy lo tuviste aquí, en Londres, en tu departamento pidiendo algo que no pudo decir-dijo seriamente.

-Le prometí a Kurt no molestarlo y así lo haré-dijo seriamente.

-Bueno, entonces lee esta carta que dejó Burt en esta mesa-dijo Harwood entregándole un sobre que había visto cuando entró en el departamento.

-Cómo…-intentó preguntar-¿Lo puedes leer por mí?-dijo devolviéndole el sobre.

-Bueno-susurró tomando la carta y abriéndola, tomó el papel de su interior y comenzó a leer.

Blaine

Entiendo si no me quieres abrir la puerta o si me la abriste el que no quieras acceder a lo que pido, pero al menos intentaré que leas esta carta y sepas por qué necesito con urgencia que vengas a Lima. Sé que tanto Kurt como yo te pedimos que nos dejaras en paz y desaparecieras de nuestras vidas, lo sé. Estoy seguro que hiciste tu mejor esfuerzo al no regresar a Lima ni a nuestras vidas y realmente te lo agradezco, pero ahora Kurt te necesita, lo sé. Estoy seguro que eres el único que puede ayudarlo. ¿Sabías qué el fue recibido en NYADA? Es una prestigiosa escuela de Artes, estuvo ahí por poco más de un año y hace un par de meses desertó, era el mejor de su clase. También estaba asistiendo a un psicólogo, al cual dejó el mismo día en que dejó la escuela de Artes ¿vas entendiendo? Espero que sí. Blaine, no tienes idea de lo que es escuchar cada noche como tu hijo llora, no sabes lo que es no saber qué hacer para que se calme, no sabes lo que es intentar hablar con él y que diga que no ocurre nada, no sabes lo que es ver como poco a poco ha dejado de comer y está desanimado, ya no sale de casa y hace un par de días que no lo veo, está encerrado en su cuarto y no tengo idea de lo que le pasa. He consultado especialistas y he hecho lo imposible por él, ahora acabo de salir de tu casa sin resultados. Creí que podía convencerte de ayudarme, de ayudarlo. Kurt te necesita hoy más que nunca, por favor ayúdalo, él te ama y lo sé. He escuchado cómo te llama cuando duerme, cómo sonríe entre sueños por algo que dijiste o hiciste, lo he visto ser feliz a tu lado, pero siempre cuando sueña. Sólo espero que puedas ayudarlo de alguna forma, no por mí, sino por él. Sabes donde vivo, así que no dudes en venir, no te haré daño.

Atentamente, Burt Hummel.

-Eso es todo-susurró Thad mirando a Blaine y notando la desesperación en sus ojos, no sabía qué hacer.

-¿Qué hago?-susurró cuando su compañero no preguntó nada.

-¿Qué quieres hacer?-preguntó poniendo una mano en su mejilla.

-Quiero ir con Kurt, quiero…-dijo mientras las lágrimas bajaban por su rostro-pero no puedo-murmuró mirando a Harwood atentamente.

-¿No puedes?-dijo incrédulo-debes aprender que si esa promesa daña a quien amas…

-…deja de ser una promesa, lo sé, estoy claro con eso, pero…

-No estás seguro de cómo te recibirá él ¿cierto?-murmuró tomando sus manos y viendo como el moreno asentía con la cabeza.


Había sido un viaje largo hasta Lima, sí, horas mal gastadas. Horas en las que pudo encontrar otra solución para hacer que Kurt saliera de su habitación, para que fuera el mismo de antes, pero había decidido ir a ver a Blaine Anderson, creyó que podría convencerlo, pero se equivocó y ahora que volvía a casa después de ese largo viaje se encontraba con algo que lo sorprendía.

-Kurt-susurró cuando entraba a la sala de la casa.

-Papá-dijo seriamente y fulminándolo con la mirada-¿Dónde estabas?

-Kurt-dijo con una sonrisa-saliste de tu habitación-hace casi un mes que no lo veía y estaba notoriamente más delgado y desarreglado.

-Eso no importa-dijo furioso-¡Por qué fuiste dónde Blaine!-gritó y sintió como un mareo lo sacudía, había sido mala idea hacer ese esfuerzo, la falta de comida le estaba pasando la cuenta, pero pudo mantenerse en pie, aunque su padre había notado que algo pasaba.

-Lo necesitas-dijo sin creer lo que había dicho, aunque era la verdad-Aún lo amas.

-Eso ya pasó, no amo a nadie y déjenme en paz-dijo furioso y dando media vuelta para ir a su habitación.

-Tienes que comer aunque sea-dijo acercándose.

-No, me iré a…-Burt vio como su hijo se desplomaba en el suelo, necesitaba ayuda y ya no sabía a quién acudir.