Viqqi Watson
hide bio
PM . Follow . Favorite
Joined 02-14-06, id: 990490

Capítulo 1: La Llegada A Hogwarts.

Hermione Granger iba a empezar 6to año. Le apetecía poder empezar el colegio de nuevo, no solo porque volvería a estudiar, si no que también vería a sus mejores amigos Ron y Harry.

Era extraño pero, Hermione, había sentido algo extraño por Ron desde el primer día que lo vio en el tren de Hogwarts, en primer año, y no podía descubrir que era eso que la hacía sentir extraña cada vez que lo veía...

Dejó de pensar en eso porque habían llegado a las estación de Kings Cross, y tendría que empezar a bajar el equipaje de su auto junto con la ayuda de sus padres.

Hermione, tras despedirse de sus padres con abrazos y besos cariñosos, fue directo hacia la plataforma nueve y tres cuartos.

Allí se quedó un rato hasta que vio a su mejor amigo Harry que llegaba solo con sus baúles y su lechuza Hedwig.

-Harry!- Gritó Hermione y después de eso se abalanzó hacia él y le dio uno de los abrazos más fuertes que podría haber dado en su vida.

-Hermione! Cómo estas?-preguntó Harry.

-Verdaderamente bien! He ido a Alemania en las vacaciones y he esquiado...Sí, Harry, al fin he aprendido a esquiar!-dijo la chica muy alegre. Y qué has hecho tú en las vacaciones?

-Lo de siempre, amiga. He estado encerrado más de la mitad del verano en el número cuatro de Privet Drive y después me han pasado a buscar algunos miembros de la orden y me han llevado a la madriguera con Ron!-dijo alegre Harry.

A Hermione se le paralizó el corazón al pensar de nuevo en su mejor amigo Ron, y cuando se acordó de qué dentro de menos de 10 minutos iba a verlo, se puso mucho más feliz.

Los dos esperaron un rato hasta que llegaron los Weaslys.

Ginny, Ron, Arthur y Moly parecían una familia más normal ahora, ya que faltaban los mellizos Fred y George y hacía ya dos años, Percy.

-Hola niños.- Dijeron Arthur y Moly al ver a Hermione y Harry.

-Hola señor Weasly, hola Moly-dijeron Hermione y Harry.

-Ron!-dijo Harry.

-Harry, amigo!-dijo Ron mientras que Hermione saludaba a su mejor amiga Ginny.

-Ehm...Hola Ron-saludó Hermione con un apretujón de manos.

-Bueno niños ya se está haciendo tarde vayan yendo al tren por favor, ya que vinimos temprano no queremos parecer que legamos tarde o sí?-dijo Molly.

Cuando traspasaron la columna que estaba entre las estaciones nueve y diez, los niños se despidieron de los padres de Ron y subieron al tren.

Encontraron el compartimiento número 23 vacío y entraron en él Ron, Hermione, Harry y Ginny y poco después entraron Neville, un amigo de los cuatro y Luna Lovegood, otra amiga de ellos.

-Hola Neville!-saludaron.

-Hola...-dijo Neville pero tenía una cara tan triste que Hermione le preguntó.

-Neville qué te pasa?

-Nada...

-Vamos Neville, dinos que te pasa...

Suspirando Neville dijo:

-Es que hay una chica de Hufflepuf que verdaderamente me gusta pero no estoy seguro si ella se fija en mí...

En eso Hermione otra vez volvió a pensar en ese cosquilleo y miró a Ron que estaba charlando animadamente con Harry de un partido de Quidditch.

Ginny miraba entretenidamente a Harry, aunque cuando se dio cuenta de que Hermione la observaba se hizo la que miraba para el techo.

Hermione sabía que Harry y Ginny se gustaban, y mucho, pero ninguno de ls dos quería admitirlo y ella trataba de ayudar a Ginny cuanto más podía, porque ella era una experta en el asunto amoroso.

Pero en cuanto a SU asunto amoroso, le vendría bien tener una consejera para ella.

La verdad que ella no entendía porque era tan buena solucionando los problemas de los demás y los de ella no...

Ya era hora de cambiarse los uniformes, ya estaban llegando a su querido colegio.

Oh Neville, después te daré algunos consejos, si quieres… - dijo Luna, robándole a Hermione la palabra, mientras Neville la miraba horrorizado, pues no creía que Luna le diera ningún buen consejo.

-Chicos, ya es hora de ir a cambiarse los uniformes!-dijo Hermione, un poco apurada, ya que faltaban 20 minutos solamente para llegar al colegio de magia y hechicería.

-Esta bien, vamos.-dijeron todos.

Cuando ya todos se habían cambiado, Ron le preguntó a Hermione:

-Hermione…cómo te fue en las vacaciones?

Herm se sobresaltó porque, como de costumbre, estaba pensando en él cuando él se lo preguntó.

-Oh!..Emm...Bien, he aprendido a esquiar!-dijo ella muy contenta.

-Qué bueno!

-Y tú qué has hecho, Ron?

-Yo he estado con Harry, en mi casa, haciendo lo de siempre y divirtiéndonos.-dijo él.

-Sí, lo supuse… lástima que yo no pude ir, no te parece?

-Sí, te extrañamos mucho la verdad…-dijo Ron, sonrojándose un poco.

-Yo también te extrañé…-dijo Hermione dándose cuenta de que tendría que haber dicho “yo también LOS extrañé, porque pensó que podría sonar un poco…raro….

Ron ebozó una leve sonrisa, y sintió algo extraño cuando Herm dijo eso.

Cuando el tren llegó, y todos los alumnos bajaron, se escuchó esa voz gruesa y grave decir:

-Los de primer año, por aquí por favor.

La familiar voz de Hagrid.

-Parece que a Hagrid no se le ha ocurrido ir en ninguna misión extraña este año-le dijo Harry a Hermione en el oído, y ella le sonrió.

Después de subir las familiares escaleras, todos sintieron una grata felicidad cuando entraron en el Gran Salón, y al ver a Dumbledore, también se sintieron extremadamente contentos.

Cuando ya todos se habían sentado en las majestuosas y largas mesas, y después de que nombraran a cada alumno nuevo de primer año para cada casa, y también luego de que Dumbledore diera las mismas recomendaciones de todos los años, a pedido especial de Argus Filch, se sintió la voz del querido director decir:

-Y ahora…AL ATAQUE!

Y los alumnos gritaron y en cada una de las mesas aparecieron miles de platos llenos de comida, y cada cara de cada alumno sonrió y empezó a comer la comida del familiar banquete de bienvenida.

Cuando ya todos estaban a explotar de tanto que habían comido, las voces de los profesores se escucharon indicando que subieran a los dormitorios de cada casa.

Cuando Harry, Hermione, Ron, Ginny y Neville se sentaron en las queridas butacas de la Sala Común, cada uno contó lo mejor de las vacaciones, y charlaron hasta muy tarde, hasta que Neville dijo:

-Yo mejor me iré a dormir, sino mañana no me podré despertar, y además he visto que mañana tenemos pociones, aunque no decía el nombre de Snape, decía el nombre de otro extraño profesor, se habrá, finalmente, retirado Snape?

-No, Neville, el profesor Snape ya no dará clase de Pociones. Ahora dará clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, saben?- dijo Hermione con voz triste.

-CÓMO?-dijo Harry saltando de un salto de su butaca- No puede ser! Es mi materia favorita, una de las que mejor hago, y ahora resulta que Snape me dará esa materia? Ahora ya no tendré A en defensa!

-Harry, no tiene nada que ver eso. Ya sé que en profesor Snape no te tiene mucha simpatía,-la cara de Harry la miró amenazadoramente- pero si tú eres bueno, no te lo podrá negar, entiendes?

-Ja! Claro que sí, si en pociones no era perfecto pero no era malísimo con, por ejemplo, Crabe, y igualmente me ponía 0 en todas las clases!-dijo Harry, preocupadísimo y a la vez re enojado.

-Lo siento Harry..-dijo Ron.

-Bueno, Herm, vamos?-le preguntó Ginny a Hermione.

-Sí, vamos, adiós, chicos.

-Adiós, Ginny, Hermione…-dijeron Ron, Harry y Neville.

La mañana amaneció lluviosa y fría. Hermione se despertó, despertó a Ginny (quien después de eso se sintió muy molesta) y bajaron a desayunar con Harry y Ron.
Había de todo en el desayuno y Hermione, que había despertado bastante hambrienta, devoró todo lo que pudo antes de ir a las primeras clases del día.
Después de comer fueron directamente hacia el aula de Historia de la magia, la aburrida clase del profesor Binns.
Como acostumbraban a hacer Harry y Ron, empezaron a hacer dibujos o a jugar al ahorcado mientras que Hermione les lanzaba miradas amenazadoras a los dos.
Después fueron directamente hacia el aula de Pociones.
Los tres deseaban saber quien sería el nuevo profesor…
Entraron y se sentaron. En ese momento Dean Thomas y Seamus Finnigan se les acercaron.
-Ustedes ya conocen al nuevo profesor? Pues yo sí. Es amigo de mi padre, porque mi padre trabaja en el ministerio y él también anteriormente y se llama Slugorhn. Es un genio en pociones y además les va a caer bien, se los aseguro.-dijo Seamus.
Harry, Ron y Hermione intercambiaron miradas sorpresivas cuando, al ver tras la puerta, encontraron a un tipo con los pelos parados, con un jogin i una camiseta medio desabrochada. Parecía un loco, la verdad.
Resultó ser buen profesor, nada del otro mundo, pero por lo menos a Harry le cayó mejor que Snape, ya que este no lo quitaba puntos por que sí, o simplemente si se equivocaba en una sola cosa…
Después tuvieron clase de Adivinación, y Hermione de Artimancia, y después fueron a almorzar.
Ginny, me acompañas a la biblioteca un minuto? Es que tengo que ver algo en un libro que necesito.
-Está bien, pero que Luna venga-Ya que Luna estaba con ella antes de que Herms llegara.-Quieres?
-Mm.… Esta bien.-dijo Luna con vos de despistada como siempre.
Cuando habían llegado a la biblioteca, inmediatamente empezaron a leer y a charlar.
-No saben, un chico de Ravenclaw, llamado Stephan Town, me ha preguntado si quiero salir con él!
-Y tú qué le has dicho?-preguntó Hermione muy entusiasmada.
-Que lo voy a pensar...-Y Ginny se quedó extrañamente pensativa después de eso.
Como Luna Lovegood se había ido ya al Gran Salón de nuevo, ellas se quedaron solas.
-Ginny...Yo sé que a ti te gusta Harry... Le dirás igual qué sí a ese chico?
-Mira, Hermione, no lo sé, pero ni siquiera sé si Harry se fija en mí de ese modo, y si supiera, él tendría que dar el primer paso, no yo.
-Por qué?
-Por que sí! Yo no voy a arriesgarme! Aparte, a ti te gusta Ron, y no haces nada...
Hermione tomó aire para contestarle, pero mejor se quedó callada.
-Herm, mi hermano también esta enamorado de ti, y eso él lo niega... pero yo lo conozco y sé que le gustas mucho..
A Hermione le dio un vuelco al corazón.

-No lo creo.

-Esta bien, haz lo que quieras, pero yo sé que harían excelente pareja si alguno diera el primer paso.

-Bueno, dejemos el tema por ahora. Tenemos clase de transformaciones, y no quisiera llegar tarde¿sabes?-dijo Hermione, levantándose y guardando los libros que ella había sacado para leer.

Cuando llegaron a la clase de la profesora McGonnagal, se sentaron y sacaron sus varitas.

-Pónganse de a dos, por favor.-dijo.

A Ginny se le había ocurrido una idea.

-Harry, quieres estar conmigo?-dijo.

-Mm... iba a estar con Ron pero él no me dijo nada así que si tú quieres...-dijo Harry.

Era fácil. Ginny estaría con su amor, Hermione con Ron y los vería trabajar juntos, y morirse de risa al ver como tratarían de aprender juntos.

-Harry!-lo llamó Ron-Ven conmigo!

-Lo siento Ron, estoy con Ginny... Tú ve con Hermione.

Ron se quedó perplejo.

-Este..Mm...Hermione...ejem...Harry y Ginny están trabajando juntos, quieres trabajar conmigo? Si no tienes otra pareja, claro...

-Oh, por supuesto, ven.-dijo Hermione con profunda felicidad, y le lanzó una mirada amenazadora a su amiga, pero en el fondo le gustaba lo que Ginny había hecho.

-Bien, preparen sus varitas y practiquen este movimiento.-Dijo McGonnagal.-DESVANECEN PREJEN.

-Bien, tú primero-dijo Ron.

Hermione logro hacer que su hurón desapareciera y volviera en sí en un segundo.

-Tú- le dijo Herm con vos amenazadora.

-Ajá.-dijo Ron-Ejem Ejem- se aclaró la garganta como lo hacía siempre, hizo un movimiento exagerado y gritó-DESVANECENNN PREJENNNNN.

Su hurón estaba decapitado. No! No es que le había cortado la cabeza, solo le había hecho desaparecer la cabeza y parecía decapitado.

-Ja, Ja, Ja- Rió Hermione. –Primero de todo no es así- le mostró el movimiento con la varita- Sino Así. Y en segundo lugar, no grites tan fuerte, ni digas la palabra tan...exageradamente, solo di el conjuro simple. Entiendes?- Dijo ella.

-Sí, sí, entiendo!- dijo Ron enrojecido por su accidente, y porque todos en el aula reían a carcajadas.

Bueno, ha terminado.– dijo McGonnagal.- Señor Weasly, tiene de tarea practicar ese hechizo... Y que la señorita Granger lo ayude, por favor.- dijo mirando a Hermione.

Después de la cena, Harry, Ron y Hermione fueron a la sala común de Griffindor.

-Bueno, Ron, hay que practicar ese hechizo.

Y le volvió a explicar todo.

Ron logró hacerlo bien, solo que después de hacerlo desaparecer no lo pudo volver a aparecer.

-Estuvo bien, Ron.- Le dijo Hermione, con una sonrisita medio burlona. Ahora si me disculpan, debo ir a mi cuarto a contestar unas cartas. Buenas noches.-Y dicho esto, se fue.

-Creo que nunca se le irá esa forma tan mandona que tiene de decir las cosas. Te acuerdas en primero? No tenía amigos!

-No... pero si es amiga de nosotros ahora y de un montón de personas más, así que no hablemos de eso... aparte a ti te importa más que como amiga o a mí me parece?- dijo Harry con una sonrisita.

-Qué quieres decir?-dijo Ron sobresaltándose.

-Ai ai ai, Ron… te crees que no me doy cuenta, no? Pues, sí me doy cuenta de cómo la miras, como le hablas y como piensas en ella todo el tiempo. Te conozco, Ronald. Y sé cuando sientes cosas...– dijo Harry.

-Harry, te estás imaginando cosas! Yo sé que a ti te gusta Ginny, y no lo quieres reconocer!- dijo Ron enojado.

-Está bien, está bien... Sí me gusta tu hermana, y qué? Ahora dime ti si te gusta Hermione! Y no me mientas!

-No me GUSTA, pero es verdad, siento algo... y no sé que es... espero que no sea el amor.

-Por qué!

-No lo sé, porque ella nunca se fijaría en mí, no lo crees?

-Pero porque no? Claro qué sí, ella también se pone roja cuando le hablas, y se comporta extraña, y también te mira, lo que pasa es que tú no te das cuenta!- Dijo Harry.

-No lo sé... Bueno, Harry, me iré a dormir, mañana nos espera un largo día no te parece?

-Sí, ahora yo también subo, en un ratito. Adiós Ron.

-Buenas noches.

Lo que se quedó pensando Harry fue en como podía darse cuenta de si Ginny sentía algo por él, hasta que llegó a una conclusión: Hermione. Ella lo podría ayudar! Si era una experta en relaciones amorosas... Mañana iría y le contaría lo que le pasaba.

A la mañana siguiente, el cielo estaba completamente despejado, y el sol brillaba de una manera tan radiante, que cuando Harry se asomó por la ventana para ver, tubo que cerrar los ojos para no quedarse ciego con la luz.

Cuando bajó con Ron a desayunar, prácticamente no había casi nadie levantado todavía.

Esperaron un rato, y llegaron Ginny y Hermione.

-Buenos días- dijeron.

-Hola!

-Qué nos toca hoy?- preguntó Ron a Hermione.

-Hoy nos toca Historia de la magia primero.,.

-Después tenemos efensa contra las artes oscuras, pociones y con el profesor FlitWick.

-Oh, además tenemos entrenamiento de Quiddtch.

-Ginny se presentará para las pruebas.

-Oh, excelente, Gin, seguro quedarás..!- dijeron todos.

Después de un rato, cuando ya se estaban por ir a las clases, Harry le dijo a Hermione.

-Puedo hablar contigo un segundo?

-... Por supuesto... De qué se trata?

- Ya te lo diré.

Harry la llevó a una de las tantas aulas vacías y le explicó que estaba enamorado de Ginny y que no sabía como hacer para decírselo, y tampoco sabía si tendría que decírselo o no.

-Escucha, Harry... N te preocupes, esto sólo déjalo en mis manos está bien?

-Pero... Qué harás?- preguntó el chico preocupado.

-Primero de todo, averiguaré lo que Ginny siente por ti, y después, si siente cosas por ti, ya verás... Qué, ahora no confías en tu mejor amiga?

-Sí, claro.!

-Bueno, vamos a clases, no quiero llegar tarde para la historia, ya sabes... si no escuchas algo, te pierdes una parte y te va mal en los exámenes.

Harry pensó “Si claro, ojalá yo hiciera eso, es tan fácil lo mío... solo recojo tus apuntes, los copio y ya.” Y soltó una leve risa.

Cuando salieron de allí, les tocaba ir a la clase de Snape.

Snape siguió tan desagradable como siempre, pero ya no le quitaba puntos a Harry porque sí, ya que Harry era demasiado bueno en eso.

Al que le quitaba puntos era al pobre Ron, que como no es tan bueno, cuando les trató de enseñar un patronus, a Ron ni siquiera le salió humo plateado, al pobre le salió un humo verdoso con un olor a podrido impresionante.

Cuando ya habían tenido todas las clases y los chicos se habían ido al entrenamiento de Quidditch, a Hermione le tocó hablar a Ginny sobre el tema de Harry.

-Ginny... Respóndeme una cosa.. sólo con la verdad... será mejor para ti...

-Hay! No me asustes así Herms! Sí, sí, dale pregúntame!- dijo la curiosa Ginny.

-Te gusta Harry?

-A qué viene esa pregunta?

-Sólo dímelo!

-Mira Hermione tú...

-SÓLO DÍMELO!

-Sí sí me gusta Harry sí hay dios Hermione, que pesada que te pones a veces. Y tú dime, a ti te gusta mi hermano sí o no?

-Eso ahora no importa solo..

-Sí que importa! Yo te he dicho la verdad, tú dímela también!

-No estoy segura, siento cosas por él, me pongo nerviosa, siento como algo en la panza, pero no estoy segura de SI ME GUSTA... o sea, no me lo imagino de novio...Bah, no lo sé...- dijo ella colorada.

-Lo sabía!- dijo Ginny contenta.

-Ahora, escúchame por favor... te lo diré porque eres mi mejor amiga y porque Harry quiere...

-Qué quiere Harry?- dijo Ginny sorprendida.

-Harry está enamorado de vos.

-QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ!-Ginny se puso a saltar contentísima y a gritar y a abrazar a su mejor amiga.-OOHH! Gracias gracias gracias por la noticia y por averiguarlo ahora ya puedo...

-Sí! Pero hay que idear un plan bien detallado para que nada salga mal, entendiste Ginny?

-Sí, lo que tú quieras Herms simplemente te amo amiga!

A la noche cuando los cuatro se reunieron en la sala común Ginny estuvo re cariñosa con Harry, se sonreían todo el tiempo, estaban felices! Sólo faltaban ellos... Hermione se preguntaba por que.. también tenía que hacer algo...

Se fueron a dormir tarde y se quedaron hablando hasta todavía más tarde.