Éride, Eris, Discordia... Princesa de un cuento infinito, muñeca de ojos tristes, caótica, la de sonrisa bonita, la que no sabe cuándo parar, sensible, testigo de la oscuridad, inestable remolino de ideas, dependiente de la música, con destino único la duda, sueño efímero, débil incluso para afirmar que lo soy, angustia hecha persona, orgullosa, de alma lujuriosa y ganas aún más, la de lágrimas de cristal, esa que las derrama siempre por quererte demasiado, condenada a mi Tártaro particular, anclada a querer impartir justicia por mi cuenta, encadenada a una vida de deseos y añoranzas, nostálgica hasta el punto más crucial, fiel a las promesas, tristeza pintada en el lienzo terrestre, la de cara de niña, la de voz bonita y acento suave, ahogada en una cuchara, rota por los recuerdos dolorosos, la que todo lo cuestiona... ...Discordia, Eris, Éride. " Kallisti... (Para la más bella...) " |