La Senju la miro no comprendiendo.
— Le hice una promesa al emperador.
Bajo la cabeza un leve rubor hizo aparición en sus morenas mejillas. Por lo cual no puso ver que tsunade la mirada comprensiva y como cerro los ojos y movió la cabeza levemente en negación.
La mayor pensó en pedirle al emperador por la libertad de la rubia. Por supuesto que naruko quería irse con ella pero por la promesa no podía.
— Lady...
La mano de tsunade detuvo lo que iba a decir — no digas nada — hablo volteándose a verlo — donde se encuentra el emperador minato — hablo al azabache que en esos momentos estaba aún sentado en el tronco.
— Debe estar ocupado o con su esposa — dio la respuesta tan escuetamente que hizo fruncir el ceño a la Senju.
Si ese niño no le decía dónde podría estar entonces lo buscaría por si misma — vámonos — dicho esto jalo o tiro del brazo de la rubia.
El uchiha trono los dientes y las siguió por si a la rubia mayor se le ocurría escapar. A penas puso un pie dentro minato apareció caminando con aura fría que duro poco al encontrase sus ojos con los de naruko la cual giro su vista a otro lado.
— Emperador — el Namikaze quito los ojos de su amante para posarlos sobre la otra rubia, la cual le veía seria — quiero hablar.
Rubio y azabache se sorprendieron por la osadía de la mayor Naruko se sonrojo.
Ya estando en la sala privada, minato insto a la Senju a hablar.
— Bien... seré breve — tsunade no le gustaba por irse por las ramas — sé muy bien la razón del porque naruko ha sido traída usted a palacio.
Minato parpadeo una sola vez mientras la escuchaba atentamente como también de ves en cuando miraba hacia la puerta.
Al terminar la Senju de hablar, este tomo aire que dejo salir despues por sus fosas nasales.
— Cuáles son sus condiciones — cuestiono mirando seriamente los ojos mieles.
— Quiero quedarme con naruko — dijo a la vez que se ponía de pie — esa es mi única condición.
El rubio se quedó pensando un rato entre aceptar o no propuesta de la Senju, tsunade espero paciente un estando de pie la despues del emperador pero viendo que nada que este solo estaba en silencio se dispuso a ponerse en pie.
Iba a retirarse cuando fue detenida por la voz del emperador que en ese momento había hablado.
— Acepto. Cuál es su propósito... madre.
Tsunade curveo los labios en una sonrisa y dijo — Entrenare a naruko.
Quito su oído de la puerta y se alejó de esta, cerro su boca para no soltar un grito de asombro.
Sasuke la sujeto de los hombros cualquiera cosa que haya escuchado le logro afectar.
Y es cuando tsunade salió que el uchiha arrugo el rostro mientras esta caminaba por los pasillas, miro de nuevo el cuarto donde el emperador se encontraba.
Este no le miraba, sino que su vista la tenía el suelo medio ido.
Dejo al emperador solo llevándose consigo en brazos a una rubia aparentemente dormida.
Minato sentía miedo en su corazón, un miedo que lo consumía. Estaba seguro que algo amenazaba su vida.
Aquel hombre se lo dijo ante de morir.
— Planean quitarle el aliento emperador.Quieren matarlo.
Dejo que todo el aire de su boca escapara, ya había tomado la decisión.
Si había de morir. Lo haría defendio loque mas importaba.
Minato se perdía en esos ojos similares a los suyos, cualquiera diría que son padre e hija.
— Por favor más despacio ... — al oír las suplicas de la rubia, aumento la velocidad — ... por favor.
Minato sintió que algo esponjoso salía de ella; paro salió de ella y guio su vista. Una cola naranja con la punta en blanco salió de ella.
— Naruko tu ... — miro a la rubia la cual, se volteo solo para ver la mirada del emperador viéndola sin pestañar ni un minuto, se sentó sobre la cama, mostrándole al Namikaze a minato su semen resbalando de su intimad. Cosa que la hizo girar el rostro a otro lado.
— Yo pertenezco a una raza de animales llamados Kitsuni, por eso el abuelo y yo vivíamos lejos del pueblo, para mantenernos a salvo y conservar nuwstra especie — explico, dándole la espalda al rubio.
El cual se acercó a ella para abrazarla no como esos abrazos que le daba despues de haber tenido intimidad con ella. Este era uno de protección.
Ya que sin saberlo minato comenzaba a sentir algo por esa rubia que poco a poco lo iba seduciendo lentamente.
