Era un día como cualquier otro, Marinette estaba en la escuela junto con sus amigos. Las clases concurren con total normalidad sin ningún akuma que las interrumpa, por lo que eso daba un punto positivo para ese día. Había comenzado a hacer eso, dar puntos positivos, así podría pensar en las razones por las que cada día es un buen día y en varias ocasiones ha tenido que recurrir a ellos para salvar a sus amigos de un posible akuma.
Cuando llego el momento de despedirse Alya la abraza, la ve entusiasmada por los planes que tendrá con Nino. Toma sus cosas y al salir del aula ve a Nath y Marc sentados en uno de los bancos, nadie lo sabía aun, ya que querían mantenerlo en secreto por el momento, pero ella fue la primera en enterarse de su relación. Ambos la ven y la saludan, a lo que ella responde alegremente.
Continúa su camino y al salir por la puerta principal una mano le toca el hombro para llamar su atención. Es Adrien, ambos sonríen y se despiden, este avanza hacia su auto en el que ya lo está esperando Kagami en la puerta. Ambos se saludan con un tierno beso y suben al vehículo.
Marinette sigue caminando por las calles, tiene una sonrisa en su rostro y tararea una melodía que está pegada en su mente. Cuando llega a su casa saluda a sus padres y sube a su cuarto.
Allí saca de su mochila un montón de papeles doblados y fotografías, toma un poco de cinta y las coloca a todas en la pared. Ella imprimió en la escuela unas cuantas fotos, y le pidió a sus compañeros que le escriban una carta.
Eso es lo que puso allí, fotos con sus amigos, varias de ellas esta con Alya y Nino abrazándose, con Max jugando en la consola, sus amigas Juleka, Rose, Alix y Kagami en varias fotografías, Sabrina con Chloe de fondo mirando de reojo y hay una también en la que sale junto a Adrien. Debajo de cada foto esta la carta que escribieron, todas diciendo lo buena persona que es y lo felices que están por conocerla y poder ser amigos, incluso Chloe le dijo algo positivo en la carta de Sabrina.
Resulta ser que, cuando todos en su clase se enteraron que fue akumatizada se preocuparon mucho por ella. Porque la veían como la chica más positiva de la clase, esa que sabe cómo enfrentarse a un akuma y evitar que se apodere de ti.
Esto le hizo darse cuenta de una cosa, todas las personas que la rodean se preocupan por ella, todos la quieren y solo esperan lo mejor para ella. Está rodeada de buenas personas, buenos amigos que siempre están y siempre estuvieron allí para ella. Esas son las personas que están ahora y las personas que quiere mantener en su vida, sin importar nada más.
Sin embargo hay solo una persona que no está en este mural, solo una persona que peleo por ese lugar en su corazón. Cada vez que piensa en lo ocurrido hace dos meses le llena el corazón de un sentimiento de abatía, de frustración y profunda tristeza. Esos son los sentimientos que quedaron de ese día en el que fue akumatizada y cree que nunca se irán, van a ser como un amargo recuerdo cada vez que piense en eso.
— Te quedo hermoso — Marinette mira hacia la puerta y ve a Luka asomándose, y esos sentimientos negativos se esfumaron de golpe. Este entra y la abraza con fuerza posando sus labios en el cabello de la chica.
— ¿lo trajiste? — le pregunta Marinette entusiasmada
— Por supuesto — Luka casa de su mochila un par de fotos con una carta, Marinette lo agarra y lo coloca en un lugar especial en el centro de su mural
Luka la abraza por la espalda y ambos se quedan observando la creación de la chica, aquel mural de recuerdos para que siempre tenga presente a todas las personas que tiene a su lado, a todos que la quieren, a aquellos que la aman. Entonces ambos se miran a los ojos, una mirada profunda, de esas con la que expresas todo tu amor, para finalmente darse el beso que tanto esperan darse cada vez que se ven
Fin
