Capítulo 13: El dragón y el trueno.
Ryujin y Komamura comenzaron a ser pareja sin decirle nada a nadie en esos momentos, cuando estaban juntos trataban de conocer poco a poco uno del otro, inclusive dormían siempre juntos, pero así también aprendían cosas nuevas, como cuando Ryujin descubrió que cuando le rascaba las orejas a su lobo, este podía hablarle dormido sin que recordara nada en la mañana. Pero como shinigamis, el joven seguía siendo observado mientras trabajaba para la división uno y Sajin aún se encargaba de las labores de la séptima división, aunque a veces el ambiente se sentía tenso entre el capitán y su teniente, ninguno había vuelto a hablar para ese entonces, el lobo sabía que debía solucionar aquella situación, pero ni siquiera había podido decirle nada a su pareja de lo ocurrido.
Aun así, el tiempo había transcurrido con tranquilidad aquellos días, pero a los capitanes les seguía preocupando que, en cualquier momento, los enemigos del Ryōan pudieran aparecer.
Estaba atardeciendo y Ryujin se encontraba de nuevo con el capitán Kyoraku.
- ¿Quieres ir al mundo material?… ¿Puedo saber el motivo?
- Quiero ir a investigar acerca de la Sombría que me atacó durante mi prueba – Se excusó el joven – Ayer Ryōan sintió una presencia similar a la de ese ser en el mundo material.
- Interesante que el Celestial pueda percibir una presencia del mundo material en un lugar como este – Repuso Kyoraku – Si vas a ir al mundo humano, tendrás que ir con alguna escolta.
- Lo sé, quisiera que el capitán Komamura me acompañara.
Kyoraku miró al joven un momento, analizando la petición del joven.
- Bien, le pediré a Komamura que te acompañe, parece que de entre todos los capitanes, es él en quien más confías.
Ryujin sonrió mientras se sonrojaba.
- Bueno, él fue el primero a quien conocí y quien me ayuda más para volverme alguien fuerte.
Mientras volvía a su hogar, Ryujin pensaba en cómo podía festejar el cumpleaños de su pareja, pues quería ir al mundo material también por la pequeña caja de música que había visto, pero quería también que fuera algo especial ese día.
…
Ya anochecía, Komamura se encontraba en la cuarta división. La capitana Isane, junto al segundo teniente Hanataro, terminaban de hacer el examen de rutina, físico y de reiatsu.
- Y bien, ¿Cuánto tiempo cree que me quede como shinigami? – Preguntó Komamura.
- Bueno capitán, su nivel de reiatsu no ha descendido tanto como en la última prueba, puede que se mantenga así al menos los próximos siete meses si no lo usa de forma excesiva.
- Es bastante tiempo todavía, muchas gracias.
Sajin no le había comentado a nadie que después de dos meses de haber recuperado su cuerpo, su reiatsu como shinigami había comenzado a mermar, y cada vez sentía que se debilitaba, sabía que estaba por perder sus poderes como miembro del Gotei y que tenía que dejar todo en orden antes de su partida. Aunque ahora no se sentía mal por ello, realizaría su deseo de conocer más allá de la sociedad de almas, y esta vez, pensaba en que su pareja podría acompañarlo, pues Ryujin ya había confesado que después de liberar a Ryōan, él ya no tendría poder espiritual.
Se dirigía rápidamente a su hogar, en ese momento vio a Tetsuzaemon saliendo de un bar. Tenía la cara roja por el sake que había bebido, pero no estaba tan borracho, ambos se miraron un momento, Komamura logró darle alcance, pidiendo que hablaran pues quería también hablar sobre la pérdida de su reiatsu y que quería que él fuera su sucesor como capitán shinigami.
Tetsuzaemon se quedó sorprendido ante aquella noticia.
- Pero… ¡¿Por qué no había dicho nada?!… ¡Si le pide ayuda a la división doce, puede que ellos conozcan o creen algo que le pueda ayudar!
- Akon y el capitán Mayuri ya lo intentaron, pero tendría que tomar una píldora de reiatsu modificado todos los días del resto de mi vida si quisiera seguir como shinigami… Pero está bien Tetsuzaemon, esta vez sí me voy será porque mi tiempo realmente aquí ya terminó… Pero me iré tranquilo sabiendo que la división es dirigida por alguien como tú. Además, podría venir a verlos, no me iría para siempre.
Tetsuzaemon miró hacia el piso, no esperaba algo así en aquellos momentos, comenzó a llorar. Komamura le abrazó.
- Perdóname… Creo que siempre te ocasiono muchos problemas, a ti que tanto me has ayudado…
- No se disculpe señor, lamento no haberle hablado en estos días… Después de besarle esa noche, no sabía cómo actuar – Tetsuzaemon miró a su capitán – Señor, disculpe que le pregunte esto, pero ¿usted y Ryujin se gustan?
Komamura asintió. El teniente sonrió, era una sonrisa de tristeza, pero también de felicidad.
- Si usted es feliz capitán, me alegro por que sean pareja.
Teniente y capitán se despidieron, Tetsuzaemon había aceptado la propuesta de volverse capitán; aunque no dirían nada a la división de momento.
Al volver a casa Komamura notó que Ryujin estaba en la habitación practicando lo que parecía una especie de rito, así como la forma en que controlaba la energía del Celestial, pero el aura purpura a su alrededor tomaba la forma de un dragón, él no sabía si aquello estaba bien… Cuando el joven salía de la habitación, Sajin ya había preparado la cena, ambos comieron con avidez, el shinigami esperaba el momento para decirle a su joven pareja lo que le pasaba. Los dos estaba en el ofuro de la ducha y Ryujin no pudo evitar recargarse en el pecho del lobo.
- Sajin ¿Qué te gustaría de regalo?
- Lo dices por mi cumpleaños ¿Verdad? – Komamura abrazó a Ryujin – Lo que más me gustaría ese día es que lo pasemos juntos los dos solos, en la noche…
Ryujin entendió en ese momento lo que su pareja le pedía y no puedo evitar sonrojarse, ya que hasta ese momento ninguno de los dos había hablado de hacerlo como pareja, pero lo deseaban muchísimo; en especial en momentos como aquel, en que estaban desnudos.
Komamura empujaba su cadera contra la de Ruyjin con suavidad, le excitaba sentir la piel del chico cerca de sí. Lentamente su miembro comenzaba a erectarse más y más, el cual frotaba contra la espalda del joven, quien en esos momentos estaba completamente excitado por la situación, dejaba que Komamura continuara los movimientos de su cadera, al echar la cabeza hacia atrás y su boca se encontró con la del lobo, el beso era apasionado y Sajin llevaba sus manos a la entrepierna de su pareja hasta encontrar el miembro erecto, por lo que comenzó a masturbarlo. Ambos siguieron con aquella situación un momento más, hasta que Ryujin fue el primero en terminar eyaculando con fuerza; Sajin mordió juguetonamente su cuello, él aún no había terminado, Ryujin quedó de frente a él, con ambas manos el joven masturbaba al lobo, asombrado por el gran tamaño de su miembro, sin pensarlo mucho, Ryujin comenzó a lamer la parte superior del pene del lobo, saboreándolo y acostumbrándose al sabor; Komamura le tomó de la nuca, empujándolo para que probara todo, la situación no duró mucho tiempo antes de que el lobo eyaculara con fuerza… Ambos tuvieron que limpiarse nuevamente antes de salir de la ducha; ninguno de los dos pudo negar que habían pasado un momento muy grato, Sajin no podía esperar para tomar a Ryujin y hacerlo suyo.
…
Al día siguiente, Ryujin se encontraba en las afueras del Gotei terminando el entrenamiento con los novatos de la división uno, aquel era un día tranquilo, aunque se podía apreciar que el otoño estaba cerca; él iba solo de regreso al Gotei ya que aún no se comunicaba abiertamente con todos pues no había confianza, además de que muchos se burlaban de que viviera con Komamura, soltando comentarios en el que lo señalaban a él como la mascota del capitán lobo. Pero eso no le importaba, él era feliz de siempre estar al lado de su pareja.
Al caminar, iba completamente distraído, por lo que no tardó mucho tiempo en chocar alguien más.
- ¡Disculpe!
- Por fin te encuentro chico.
Tetsuzaemon estaba frente a Ryujin con una expresión muy seria, el chico se puso inmediatamente nervioso.
- Ven conmigo – Indicó Tetsuzaemon y echó a andar.
Ryujin no estaba seguro si debía obedecer al teniente, pero movido por la curiosidad siguió al teniente hacia una zona de campo abierto que era ocupada como zona de entrenamiento. Ya en el lugar, Tetsuzaemon desenfundo su espada, liberando su shikai sin tener que nombrarlo.
- ¡Quiero tener un combate contigo, aquí y ahora! – Dijo rápidamente Tetsuzaemon.
Ryujin se quedó asombrado ante aquellas palabras, miraba fijamente al teniente shinigami y notaba que lo que decía era en serio. Por un momento pensó en huir, pero algo en él se lo impidió; no entendía por qué Tetsuzaemon quería pelear con él, pero aceptaría el reto. Tomó su espada colocándose en posición de ataque.
Ambos contrincantes se miraban fijamente, en un parpadeo se lanzaron al ataque, Ryujin no había liberado el arma del Celestial a diferencia del teniente que había invocado el shikai de su zampakutou, dada su experiencia como shinigami, Tetsuzaemon se movía más rápido que Ryujin e inclusive se veía la clara diferencia de poder entre ambos, pues el joven apenas podía bloquear cada ataque de su contrincante, pero conforme iba avanzando la pelea, Ryujin era capaz de seguir el ritmo del shinigami. Finalmente, ambos lograron conectar un golpe al mismo tiempo
- ¡Ja! ¡Eres bueno chico! – Tetsuzaemon estaba emocionado por aquella pelea – ¡Pero aún no terminamos!
El arma del shinigami brilló con intensidad el aire comenzó a vibrar a su alrededor, Ryujin sintió el intenso reiatsu que emitía su oponente; sin dudar un solo instante, liberó la forma de su arma preparándose para contraatacar.
Con solo blandir una sola vez su arma, Tetsuzaemon liberó una serie de relámpagos que se dirigieron a Ryujin rápidamente, pero el joven, en lugar de retroceder, uso el shumpo para lanzarse directamente, logró esquivar algunos de los relámpagos e inclusive logró anular el poder de los demás con el fuego de la lanza y devolviendo la energía de ellos como contraataque. Pero Tetsuzaemon logró esquivar todo con facilidad, preparando el segundo ataque lo más rápido que pudo; como shinigami, él era mejor combatiendo cuerpo a cuerpo, habilidad que había mejorado cuando había estado en la división 11, pero ahora agradecía que su zampakutou fuera de tipo kido, ya que eso le ayudaba a pelear desde la distancia, gracias a ello había logrado ser teniente de la división 7. Tetsuzaemon se volvía cada vez más rápido, como si el mismo fuera un relámpago, el joven no podía seguirlo y menos aún, no podía bloquear los ataques que recibía. En ese instante, Ryujin se dio cuenta de que el shinigami tenía una ventaja inmensa sobre él en combate y que, si hubiera querido, ya lo habría derribado y terminado con ello, fue ahí cuando comprendió el porqué de la batalla. Antes de recibir otro golpe de Tetsuzaemon, Ryujin logró moverse de su sitio, su cuerpo era envuelto por el aura purpura del dragón.
Tetsuzaemon no perdió un solo momento, para atacar con toda su fuerza, el impacto de las armas de ambos creo una fuerte explosión que arrojó a ambos oponentes en direcciones opuestas.
Ambos se levantaron con dificultad. El shinigami se acercaba a Ryujin, pero ya había enfundado su arma, al estar cerca, le extendió su mano al chico.
- Por fin lo confirme – Comenzó a decir Tetsuzaemon – Creo que ya puedo comenzar a confiar en que puedes proteger a nuestro capitán.
- A usted le gusta el capitán Komamura ¿Verdad?… ¿Por eso me pidió tener este combate?
- Si me gusta, pero quería tener este combate contigo para ver si eres capaz de pelear por tu cuenta, que no dependas siempre del capitán o sientas que estas en una posición especial por ser pareja… Pero, además, quiero decirte que no me daré por vencido, si dejas que el capitán se vaya de tu lado yo lo tomaré.
Ambos rieron ante aquel comentario.
A lo lejos Komamura veía a ambos y en su interior se sentía más tranquilo con aquella situación, por fin su pareja y su teniente llevándose bien.
