MALFOY MANOR
— Muy bien, a cambio de que eso pase; tu deberás hacer algo por mi…
— ¿Algo por ti? – repitió la castaña
— Exacto eso dije — le respondió burlonamente la pelinegra — Ronald Weasley podrá volver con los suyos, pero lo hará junto a Hermione Granger
— ¿En verdad? ¿Nos ayudarás a escapar? — preguntó entusiasmada la leona, lo que ocasionó una risa de su hermana — No entiendo qué es lo gracioso
— Oh hermana eres tu — se burló Nicte — el pelirrojo volverá con Hermione Granger, pero esa no serás tu — por fin la castaña comprendió
— De ninguna manera dejaré que tomes ni identidad
— ¿Cuál identidad me puedes decir? Tu que viviste con una falsa toda tu vida — le respondió agriamente — no me hagas reír Hermione
— Pero ¿para qué quieres tomar mi puesto?
— Eso no es de tu incumbencia — le respondió la pelinegra con un dejo de dolor en su voz — es eso u olvídate de volver a ver a tu amiguito y por lo que vi hace un momento no le queda mucho
— ¿Viste a Ron? ¿Cómo está? — preguntó preocupada por su amigo
— Nada bien y cada vez más débil; así que decídete, tienes la vida de él en tus manos ¿Qué vas a hacer con ello?
La castaña se quedó callada por un buen rato, sopesando que hacer. Si se rehusaba no volvería a ver a Ron nunca, porque estaría muerto; pero si aceptaba, tampoco lo vería, pero estaría vivo y ¿eso era lo importante no? Su debate interno fue interrumpido por Malfoy ingresando en la habitación de Nicte, parecía como si no hubiera dormido todos esos días, por las enormes ojeras que se habían formado bajo esos ojos grises.
— Debo sacarte de aquí de una vez — dijo de forma rotunda el rubio a la castaña — ella está en peligro y tu más que nadie lo sabe — esta vez se dirigió a la otra chica
— Me voy si llevamos a Ron — le respondió determinada Hermione
— No puedo ayudar por ahora a la comadreja; pero una vez que tu estés a salvo, podré ayudarlo — trató de convencerla
— No me iré sin él
— No es posible, no seas terca — casi le gritó Draco, desesperado por la necedad de la chica
— Realmente si se puede querido primo — intervino Nicte — Ronald Weasley y Hermione Granger, pueden escapar — volteó a mirar a la leona — es tu decisión hermanita
— ¿De qué me estoy perdiendo? — preguntó confundido el rubio — tú vas a ayudar sin nada a cambio ¿En serio? — le cuestionó a Nicte
— Para que veas que no soy el monstruo que tu te empeñas en creer — le respondió con un tono medio rencoroso — pero la última palabra la tiene mi querida hermana — volteó a ver a la mencionada — Y ¿Qué dices Hermione aceptas? — la castaña se tomó su tiempo para responder, pero al final aceptó
— Acepto — respondió ocasionando una sonrisa de alivio en Draco y una de triunfo en Nicte.
GRIMMAULD PLACE
— ¿Qué vamos a hacer Harry? — preguntaba desesperada Ginny en los brazos del pelinegro — no lo soporto más sin saber nada sobre Hermione y mi hermano
— Calma Gin verás que ellos están bien y muy pronto volverán con nosotros — trató de calmarla, mientras peinaba sus cabellos color fuego que tanto amaba
— Por favor no me hables así — le reclamó la chica Weasley con el ceño fruncido
— cómo así no te entiendo — preguntó confundido Harry
— Así condescendientemente como si no comprendiera el peligro que corren y las pocas posibilidades que tenemos de volverlos a ver con vida — le recriminó — no soy una niña Harry y ya va siendo hora que lo aceptes — dijo molesta para levantarse del sillón donde habían estado su novio y ella; y se retiró furiosa
— Déjala ella sufre mucho Harry Potter — una rubia interrumpió su intento de seguir a Ginny — es mejor estar sola para que con el llanto pueda deshacerse del Torposoplo que le causa tristeza — ante esa explicación el pelinegro solo sonrió a su amiga, pero esta no le devolvió ninguna; algo muy raro en ella.
— Parece ser que hay una epidemia de torposoplos en esta casa — le dijo Harry
— Creo que sí — le respondió para luego tomar asiento junto a su amigo
— ¿Qué pasa Luna? — le preguntó preocupado — estos últimos días te eh sentido apagada y; sé que lo de Ron y Hermy es causa suficiente… pero algo me dice que hay más ¿Me equivoco? — en respuesta la rubia negó con la cabeza, mientras una pequeña lágrima escapaba de sus azules ojos — Entonces ¿Qué es?
— Solo que no puedo con la culpa — le confesó la rubia con mirada afligida
— ¿Culpa de qué? — preguntó confundido el gryfindor
— Yo soy la culpable de lo que pasó con Hermione y Ronald
— Detente ahí — la silenció con una mano alzada frente a ella — no voy a concebir que te eches la culpa por lo que pasó — la regaño Harry — nadie podía saber lo que pasaría y si alguien tiene la culpa es Voldemort y todos esos malditos mortífagos que lo siguen ciegamente sin importarles a quien dañan
— Pero…
— Pero nada — la cayó nuevamente — y no quiero volver a escuchar que te sientes así; por que si existe alguien tan buena y bondadosa, esa eres tu — le dijo tomándola de las manos. De pronto ambos fueron interrumpidos por un ruido en la puerta, pero cuando Harry se acercó a ver quién era, no vio a nadie… pero Luna si
MALFOY MANOR
— Muy bien ya sabemos que hacer — les terminó por decir Draco a ambas chicas — Nicte tu llevarás a Granger a un lugar seguro y yo me encargaré de la comadreja
— Tranquilo primito, ya entendimos — le dijo la pelinegra
— Tú mas bien espero que cumplas con tu parte — le dijo acercándose, tratando de mostrarse lo más amenazante posible, mientras Hermione se encontraba distraída recogiendo unas cosas
— Tranquilo tigre — se burló Nicte — ¿Me crees capaz de traicionar a mi propia hermana? — preguntó inocentemente
— De eso y más — soltó entre dientes — ya estás advertida, a ella le pasa algo y te arrepentirás
— Déjame decirte que me valen mierda tus amenazas — le contestó de la misma manera. Los dos se quedaron viendo de forma desafiante, hasta que Hermione habló
— Bien ya estoy lista — les dijo mientras terminaba de ponerse la capucha y taparse el rostro
— Perfecto, nos veremos en el lugar pactado — indicó la pelinegra con una sonrisa en el rostro, que molestó mucho al rubio — hasta pronto querido — terminó por decir, para acercarse a la castaña y luego de lanzarle un guiño a su primo, desaparecer.
Una vez ambas chicas se aparecieron, el rubio procedió a bajar a las mazmorras procurando ser lo más sigiloso posible; no debía ser visto si quería que esto resultara. Avanzó rápidamente hasta llegar a las escaleras que llevaban donde Weasley, pero detuvo el paso al escuchar voces.
— Mierda — dijo al percatarse que no le iba a resultar tan sencillo como pensaba. Se acercó cautelosamente, para ver de quienes se trataba.
— Te digo que la hija del Señor Tenebroso me designó a mi para hacer guardia — reclamaba una voz
— De ninguna, mi señora Bellatrix me brindó esa tarea — le contradecía la otra voz
— Vete de aquí Goyle, las ordenes de la hija de nuestro señor valen más que las de cualquiera.
— No más que las de la mano derecha de él, Crabbe.
Draco veía a ambos idiotas pelear por una de las tareas más insignificantes que le podían dejar a un mortífago — estos si que no tienen cerebro — se dijo asimismo, sin creer cómo pudo haberlos soportado por tanto tiempo en el colegio — bueno al final esto va a ser sencillo — pensó con una sonrisa torcida.
El rubio apuntó su varita e hizo que el pantalón de uno se bajara hasta los tobillos, lo que provocó la burla del otro. Luego volvió a apuntar, pero esta vez hizo que la ropa del otro se volviera rosa, lo que provocó esta vez la burla del primero. Estuvo jugando con ambos gorilas, hasta que estos terminaron yéndose a puños, olvidando sus propias varitas — indignante — dijo con asco Draco al ver a ambos en el suelo peleándose, pero no perdió más tiempo que no tenía y terminó lanzando un demaius a cada uno, dejando dos montañas dormidas. Apenas escuchó los ronquidos, se apresuró a la celda de la comadreja — muy bien pobretón hoy es tu día de suerte — le dijo a un inconsciente Ron — créeme que si por mi fuera, te pudrirías aquí — volvió a hablar solo, levantando al pelirrojo toscamente — mierda si que pesas — dijo esto lanzándole un hechizo para que levite y luego uno desilusionador para evitar que lo vean. Luego se volteó a ambos idiotas desmayados y los encerró en la misma celda donde estaba la comadreja.
— Muy bien acá vamos — empezó a subir con el cuerpo de Ron flotando tras de él, luego caminó por los pasillos de la mansión como si nada pasara y no estuviera ayudando a escapar al prisionero. Estaba a punto de cruzar el umbral de la puerta principal, cuando una voz melosamente desagradable, lo frenó.
— Draqui, querido — el rubio detuvo su andar, tratando de evitar se note la tensión que obtuvo su cuerpo al momento de escucharla — ¿Has visto a Nicte?
— No y sinceramente me da igual — le respondió secamente, volteándose a verla con su habitual máscara de hielo — si quieres saber donde está búscala y deja de hacerme perder el tiempo
— Huy que modales sobrinito — se burló la mortífaga — ¿Qué muy ocupado? ¿A dónde ibas tan de prisa? — preguntó suspicaz su tía
— Eso a ti no te incumbe Bella — le respondió fríamente, para luego darse media vuelta y seguir caminando, siempre manteniendo la mano dentro del bolsillo de la túnica donde tenía su varita
— ¿Alguna misión que no me haya enterado? — preguntó nuevamente, ignorando lo dicho por él anteriormente
— Sabes muy bien que si lo fuera, no puedo decirte — le volvió a responder, esta vez dándole la espalda y solo volteando un poco el rostro — así que si quieres más información, podrías ir donde el Señor Tenebroso y preguntarle tu misma — dijo esto y prosiguió su camino, escuchando a la mortia lanzando un improperio y retirándose de la entrada.
Hasta ese momento no se había dado cuenta de todo el aire que estaba aguantando; lo peor había pasado, ahora a entregar a esta asquerosa comadreja a Granger — si que tienes suerte maldito idiota — le recriminó al desmayado pelirrojo, llegando al punto de aparición, para luego desvanecerse junto a su indeseado compañero.
BOSQUE PROHIBIDO
Hermione volvió a sentir el suelo bajo sus pies y volteo a todos lados para ver donde estaba, lo reconoció al instante.
— ¿Al Bosque Prohibido? — le preguntó a la pelinegra
— Sí, es un lugar conocido por todos me dijo Draco — la castaña asintió comprendiendo — bueno, ahora a lo nuestro — cambió rápidamente de tema — es hora de cambiar nuestra apariencia.
— Pero no comprendí nunca esa parte — Hermione estaba confundida — es decir, sé que somos idénticas de rostro; pero el color de ojos y cabello es muy obvio ¿No crees?
— Y en serio ¿me crees tan estúpida para no haber pensado en eso? — le llamó la atención Nicte, apareciendo nuevamente un cuenco
— ¿Para qué es eso?
— ¿No es obvio? Vamos a hacer un hechizo para intercambiar apariencias — respondió la pelinegra rodando los ojos, su hermana podía ser a veces muy ingenua
— ¿Por qué me parece que todos tus hechizos involucran sangre? — le dijo la leona con cara de desagrado
— No todos hermanita, solo los que nos involucra a nosotras — le explicó — ¿Todavía no te das cuenta no?
— ¿Ahora de qué no me doy cuenta?
— Que al ser gemelas y ser hijas de quienes somos, tenemos un poder por encima de los demás y por supuesto podemos hacer hechizos de sangre; los cuales resultan ser más potentes de los que usan el común de magos y brujas.
— Ya veo, entonces supongo que tendré que cortarme de nuevo — respondió Hermione con una mueca, procediendo a cortarse la palma con su varita — bien pásame el dichoso cuenco — Nicte le pasó el recipiente para que su hermana deposite un chorro de sangre y luego ella repitió el mismo procedimiento.
— Ahora repite conmigo — le explicó Nicte a su hermana, mientras ambas sostenían el cuenco — "Converto Corporis Aliud Animan Meam" — al momento en que ambas repitieron al unísono el encantamiento, intercambiaron apariencia; ahora Nicte se veía exactamente como Hermione y viceversa.
— Extraordinario — dijo sorprendida Hermione — y se puede saber de dónde sacas todos estos hechizos
— Me imaginaba que lo querrías saber, hice una copia del libro "Hechizos ancestrales Géminis" y lo dejé en mi velador — Hermione asintió feliz de poder leer ese libro — ahora debemos cambiarnos de ropa, antes que Draco llegue — de inmediato ambas chicas intercambiaron vestimenta
— Oh pero ¿Qué hacemos con las varitas? — preguntó preocupada Hermione, ya con las ropas de Nicte
— No te preocupes mira tu varita — acto seguido la leona sacó su varita del bolsillo y se dio con la sorpresa que era la de su hermana gemela — no solo cambia nuestra apariencia física, sino también la de nuestras varitas.
Justo en ese momento escucharon el sonido de la aparición y al voltear ambas, pudieron ver a Draco con un inconsciente Ron, Hermione estuvo a punto de correr a su encuentro pero fue detenida por Nicte, ella comprendió al instante del error que estuvo por cometer y vio como su hermana corría a su encuentro actuando como ella lo haría — si que es buena actriz — se dijo la leona y en ese preciso momento se dio cuenta que ella no era para nada como su hermana — Oh Merlín como le haré para no descubrirme — pensó con horror.
...
Hola a todos, vuelvo con un capítulo nuevo que espero de todo corazón les guste. Ahora Hermione se acaba de dar cuenta que no tiene ni la mínima idea de como actuar como Nicte ¿Qué hará ahora? ¿Será descubierta por sus progenitores reales? ¿Cómo reaccionarían ellos al reconocerla? Ya lo veremos en los próximos capítulos que vienen.
Otra cosa, vuelvo a decir que me tienen abandonada , así que espero sus comentarios, para seguir inspirándome a seguir escribiendo. Cariños a ustedes.
Nota: Ningún personaje del mundo de Harry Potter me pertenece. Todo este extraordinario mundo le pertenece a la grandiosa J.K. ROWLING.
