Resumen: Ladybug y Chat Noir descubrieron sus identidades por accidente, pero las cosas no salieron para nada como lo habían imaginado. Notando la ruptura entre sus portadores, Tikki y Plagg temen que sean forzados a devolver sus Miraculous.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de la tercera temporada
4) Advertencia: Contiene muchos OC.
A TRAVÉS DEL TIEMPO
CAPÍTULO 14
Palacio del Sultán
Año 1218
-Salam, señor Gadaff- había dicho el soldado- el sultán ordena que usted y su hija se presenten de inmediato en el palacio-
Eso fue lo que los tres escucharon decir al guardia. Malika había mirado alarmado a su padre sin saber de qué se trataba ese repentino llamado al palacio, pero Luwaih amablemente se ofreció a acompañarlos. Malika iba a decir que no era necesario, pero se lo pensó mejor. El señor Gadaff no podía ver, y no tenía idea de que era lo que querría el sultán. Luwaih le dijo que no quería que se aprovechara de que Malika era una chica y que su padre no podía ver.
Bueno, Malika siempre había demostrado ser perfectamente capaz de cuidarse sola (pregúntenle a su escoba), pero Luwaih no podía evitar sentirse protector, sobre todo si iban con el sultán. Él mismo había acompañado a su propio padre al palacio, y el consejero del sultán había intentado aprovecharse de ellos pagando menos de la mitad de lo que costaban sus especias.
Los tres entraron al palacio y, guiados por el soldado que había ido por ellos, los guió hacia la sala del trono. Se inclinaron ante el sultán, aunque Malika tuvo que ayudar a su padre.
El sultán se puso de pie, y Malika levantó la mirada para examinar su rostro. Era apenas un chico de su edad sumamente apuesto, pero había algo en él que no la terminaba de convencer. Su piel era bronceada con ojos color olivo y cabellos del tono más oscuro que Malika había visto en su vida. Sus bellas facciones formaron una sonrisa. A su alrededor estaban su consejero y sus sirvientes, y todos parecían temerle. Frunció el entrecejo sin pensar en ello, y regresó su vista hacia el sultán, quien había comenzado a caminar hacia ellos pero se detuvo a una buena distancia.
-Ah, Muhammad Gadaff- dijo el sultán en un tono bastante animado- es un placer recibirlos en mi palacio-
-Usted mandó por nosotros, señor- dijo el padre de Malika.
-Sí, lo hice porque hay dos asuntos importantes que tengo que hablar contigo- dijo Ayan, poniendo sus manos en la espalda con una sonrisa satisfecha- primero quisiera decirte que necesito poner un pedido de cincuenta metros de tela color púrpura para los trajes que deseo encargar a los costureros reales-
-Por supuesto- dijo Muhammad Gadaff inclinando su cabeza- mi hija Malika se encarga del negocio desde que estoy enfermo, pero le garantizo que tendrán la mejor calidad-
Los ojos color olivo del sultán pasaron de Muhammad hacia Malika con una intensidad que la chica no había sentido antes. Ella recordaba muy bien las historias sobre la legendaria belleza de la antigua reina, la madre del sultán, antes de que falleciera poco después de su nacimiento. Mirando el hermoso rostro del joven monarca no le quedaba ninguna duda de que las leyendas habían sido ciertas.
-Bien, pagaré lo que ustedes decidan que es justo. Ustedes producen las mejores telas de todo el país después de todo- dijo el sultán- mi tesorero real estará en contacto con ustedes para arreglar los pagos y la entrega-
A pesar de que el sultán hablaba con su padre, Malika sentía su mirada sobre ella. Al parecer Luwaih también lo notó, pues se había tensado a su lado a pesar de que el sultán no se había movido de su sitio.
-¿Y el otro asunto del que quería hablar conmigo?- dijo el padre de Malika.
-Ah sí, el asunto más importante del que quería hablarte- dijo Ayan con una sonrisa- mis consejeros me han urgido a elegir a la primera de mis esposas. Por eso quería verlo, para pedirle la mano de su hija-
Ante esa sugerencia, no solo Malika sino también Luwaih abrieron los ojos desmesuradamente. La chica frunció el entrecejo tan pronto que salió de su sorpresa, y Luwaih apretó los puños.
-Eso sería un gran honor, oh gran sultán, otorgarle lo que me pide- dijo el padre de Malika antes de que ella pudiera decir algo- pero no estoy seguro de tener una dote suficiente para que Malika se case con usted, además de qué…-
-No es necesario- lo interrumpió Ayan- como mis consejeros insisten y tengo prisa en tener una esposa, podemos omitir ese detalle. Es más, le pagaré el doble de la dote considerada para que me permita casarme con ella. Le obsequiaré un palacio también y…-
Mientras Ayan hablaba, ninguno de los tres presentes parecía estar contento. Muhammad Gadaff estaba sumamente incómodo con esa conversación, Luwaih estaba molesto pero Malika estaba realmente furiosa.
-Yo… no estoy muy seguro si es posible…- comenzó a decir el padre de Malika, pero la chica se puso las manos en las caderas con una expresión furiosa.
-¡Estás chiflado!- dijo Malika alzando la voz con una expresión completamente disgustada, dando una patada en el suelo- ¿cómo te atreves a decir eso?¿Acaso estás tratado de comprarme?-
Los sirvientes a su alrededor comenzaron a murmurar entre sí, sorprendidos de que una plebeya, con la añadida afrenta de ser una mujer, se hubiera atrevido a hablarle así al sultán. Por su parte, Ayan parpadeó sorprendido por lo que acaba de pasar, pero finalmente sonrió; después de todo su valentía era lo que le había gustado de esa mujer.
-Parece que Malika no sabe cómo funcionan las cosas- dijo Ayan encogiendo los hombros como si fuera lo más normal del mundo- el matrimonio es una transacción y consolidación de bienes-
Luwaih había tardado, pero salió de su sorpresa también y puso sus manos en los hombros de Malika para hacerla callar antes de que siguiera insultando al sultán y los metiera a todos en problemas.
-Ese matrimonio es imposible, señor- dijo Luwaih en voz alta antes de que alguien más pudiera decir algo- lo que el señor Gadaff quería decir es que Malika ya está comprometida a casarse conmigo-
Malika se volvió hacia el chico, sorprendida, pero éste le guiñó un ojo. Luwaih pensó que la protegería del sultán incluso si ella aún no se decidía a casarse con él. Había estado enamorado de ella desde que eran niños, y no dejaría que el chico mimado que era el sultán se quedara con ella si Malika no lo quería.
-Oh…- fue lo único que me dijo Ayan, y se encogió de hombros, sus labios curvándose en una extraña sonrisa que ni Malika ni Luwaih lograron descifrar- mala suerte entonces. Mis felicitaciones a ambos por su compromiso. Espero recibir una invitación para la boda de los dos-
Y sin decir más, Ayan les dio la espalda para regresar a sus habitaciones sin despedirse o agradecerles por haberles hecho perder el tiempo. Malika arrugó la nariz ante ese arrebato, pero tomó el brazo de su padre y lo condujo a la salida del palacio, seguidos de Luwaih.
Sin que ninguno de ellos se diera cuenta, Ayan los siguió con la mirada desde el balcón de su palacio hasta que se perdieron de vista entre las calles de la ciudad. Suspiró largamente al perderla de vista
-Parece que la chica te rechazó- dijo Plagg en un tono divertido mientras que engullía un trozo de queso particularmente grande- tienes que admitir que no manejaste este asunto de la mejor manera-
-¿No crees que lo manejé bien?-
-Yo no diría bien- dijo el kwami en tono sarcástico- si tuviera que ponerle un adjetivo, diría que fuiste de lo más idiota-
-Bah. Eso parece, pero no estoy convencido de que esos dos estén juntos- dijo el chico pensativo mientras que caminaba de regreso al interior de su habitación pensativo- ¿viste cómo me habló?-
-Te puso en tu lugar, si quieres mi opinión- dijo Plagg encogiendo los hombros- esa chica tiene agallas…-
-Sí…- dijo Ayan con una sonrisa soñadora- su terquedad es tan… irresistible. No, tengo que acercarme a Malika. Y si como Ayan no me soporta…-
-¿Te acercarás como Qat 'aswad?- dijo Plagg, tragando el queso y mirándolo con curiosidad- sabes que tu alter ego es un peligroso criminal. Debe de tenerte miedo, sobre todo después de tu visita a la tienda de telas y el incidente con la escoba. Tendrás mucho más suerte como sultán que como un villano que ataca a comerciantes por diversión-
-Quizá- dijo Ayan volviéndose hacia él- pero puedo usarlo para acercarme a ella, para ganarme su confianza y conocerla mejor…-
-Claro, porque eso no es para nada una idea estúpida…- dijo el kwami en tono sarcástico mientras que rodaba los ojos, pero Ayan ya no lo estaba escuchando.
-Plagg, transfórame-
x-x-x
Casa de Muhammad Gadaff
Esa noche
Esa noche, Malika estaba con Luwaih en el techo de su casa, mirando la ciudad mientras que escuchaba la música que el chico tocaba en su laúd. El asunto con el sultán había logrado ponerla de muy mal humor, y a pesar de que quería estar a solas para charlar al respecto con Tikki, realmente agradecía la compañía de Luwaih.
-Se hace tarde- dijo finalmente el chico en tono de disculpa, dejando de tocar su instrumento y poniéndolo en su espalda- será mejor que te deje ir a dormir. Sé muy bien que tienes trabajo en la mañana, tiñendo el pedido de telas que quiere el sultán-
-Sí, tienes razón- dijo Malika sonriendo agradecida con su mejor amigo- antes de que te vayas, déjame decirte que te agradezco, por habernos acompañado al palacio, a mi padre y a mí. Y por ayudarme a salir de ese problema-
-No es nada- dijo Luwaih con esa sonrisa dulce que tenía- puede que no vaya a ser tu esposo, pero al menos soy tu amigo. Y no iba a dejar que un niño mimado como él te obligara a hacer algo que no quieres-
Malika sonrió levemente mientras que Luwaih besaba su mejilla y se despedía de ella, para salir de su casa y dirigirse a la suya. Mientras tanto, la chica se quedó mirando hacia la distancia. El palacio era tan hermoso por fuera, pero se había sentido frío y vacío, sin mencionar el chico mimado que era el sultán en esos momentos.
Cerró los ojos mientras que pensaba en el sultán Ayan. Era un hombre muy apuesto, pero le dio una pésima impresión cuando quiso convencer a su padre ofreciéndole dinero. ¿Ella, pertenecer al harem del sultán? Eso jamás.
Malika separó un poco un pliegue de su hiyab para hablar con Tikki.
-Ugh, ¿escuchaste todo eso? Es un completo idiota- dijo Malika en voz alta, dando una patada en el suelo- ¿cómo se atreve?-
-¿Quién es un completo idiota, 'amira?- dijo una voz masculina detrás de ella.
La chica dio un respingo de sorpresa y estuvo a punto de gritar al ver que nuevamente se trataba de Qat 'aswad en persona, mostrándole casi todos los dientes con su enorme sonrisa. Y desafortunadamente en ese momento ella no era Sayida, sino solamente Malika y no tenía ninguna manera de pelear contra él.
Al verlo acercarse a ella, Malika abrió la boca y estuvo a punto de gritar con todas sus fuerzas, pensando que quizá Luwaih aún podría escucharla, pero Qat 'aswad le cubrió la boca con su mano y ahogó su grito.
-Mmmf…-
-Shhh… no quisiera que despertaras a tu padre- dijo Qat 'aswad, pero su tono no era amenazante.
Aún así, Malika comenzó a sentir el pánico apoderarse de ella. No podía pedir ayuda ni transformarse, ademas de que su archienemigo estaba en el techo de su casa. Pero pronto se dio cuenta de que Qat 'aswad no parecía venir a pelear. El chico suavizó su mirada sin retirar su mano de la boca de Malika.
-Por favor, 'amira, solo escúchame por un momento. Voy a quitar mi mano, pero no grites- dijo Qat 'aswad en voz baja- no voy a hacerte daño, solamente quiero hablar contigo, ¿sí?-
-Mmmfff…-
-Tienes mi palabra que no te haré ningún daño- dijo el chico mientras que retiraba su mano al verla asentir y daba un paso atrás para darle espacio.
-Aaarggg…- se quejó Malika, asustada y molesta en partes iguales, dando un paso atrás- ¿qué demonios estás haciendo aquí?¿Qué quieres?-
-Ya te lo dije, solamente quiero hablar contigo, 'amira- dijo el chico con una leve sonrisa para calmarla. No era su sonrisa maliciosa con la que amenazaba a los comerciantes para que entreguen sus pertenencias o que le mostraba a Sayida durante sus peleas, era más bien una sonrisa amable y, hasta cierto punto, temerosa- estaba esperando a que tu novio se fuera para poder charlar contigo en paz-
-No es mi novio, y no me llames así- dijo la chica entrecerrando los ojos- me llamo Malika. Y no creas que me olvidado de tu actuación de aquella mañana en la tienda. ¡Trataste de robarnos la tela más cara que tenemos!-
-Malika- repitió Qat 'aswad. Se veía realmente arrepentido, aunque Malika no estaba segura de que fuera sincero. La máscara cubría la mayor parte de su cara, pero sus brillantes ojos de gato se veían tristes y sus orejas estaban caídas. Parecía un gatito regañado- no niego que lo que hice estuvo mal. No volveré a hacerlo. De hecho, una de las razones por las que vine era para disculparme contigo por mi comportamiento en esa ocasión. Sé que te asusté; eso no estuvo nada bien. ¿Podemos ser amigos?-
Y diciendo eso, Qat 'aswad extendió su mano abierta hacia ella con una mirada expectante, como rogando con los ojos que la tomara. Malika miró alternadamente sus ojos y su mano, como si no estuviera segura de estrecharla.
-¿Qué?- dijo él como si estuviera fingiendo estar ofendido, pero incluso sus orejas estaban caídas- las garras son para pelar, pero no te lastimarán-
Finalmente, Malika tomó su mano y la estrechó.
-Podemos ser amigos- dijo la chica finalmente soltando su mano y cruzándose de brazos- pero más vale que me te comportes, gato pulgoso. Si no, te echaré de aquí. Ya sabes que tengo una escoba y no vacilaré en usarla-
Qat 'aswad rió en voz baja.
-No dudo que lo hagas- dijo el chico recordando vívidamente el golpe de aquella mañana, llevándose la mano a su mejilla derecha, la cual había sentido el mayor impacto del "arma" de Malika. Ya no le dolía, pero aún lo recordaba bastante bien- ya vi la primera parte de ese espectáculo, y no tengo deseos de una continuación-
Malika no pudo evitar sonreír al escucharlo. Al ver su sonrisa, las orejas de Qat 'aswad se alzaron como las de un gato feliz. Aquello hizo que incluso se le escapara una risita. Jamás creyó que pensaría que el infame Qat 'aswad, su enemigo jurado, le parecería algo tierno. La chica tuvo que cubrirse la boca para no reír ante la idea.
-Entonces, ¿de qué querías hablar conmigo?- dijo la chica, parpadeando para intentar volver a mostrarle una expresión seria y tomando asiento donde había estado antes.
-¿Tienes curiosidad, 'amira?- dijo el chico alzando las cejas repetidamente.
-Ya te dije que mi nombre es Malika- dijo ella aún fingiendo que no le importaba lo que el gato negro tenía que decirle- y no es curiosidad. Eso solo significa que entre más pronto escupas lo que vienes a decirme, más pronto te vas a ir-
-Si tú lo dices- dijo el chico en un tono travieso, sentándose en el suelo y mirando de reojo la variedad de panecillos enrollados que estaban en una mesita improvisada que Malika había traído antes para compartirle a Luwaih. Qat 'aswad tomó uno y se lo llevó a la boca- mmm…esto está delicioso. ¿Es baklawa?-
-Sí, y esos no eran para ti-
-No tienes que ponerte tan defensiva conmigo, Malika- dijo el chico ladeando la cabeza después de tragar un bocado- te caigo bien, puedo sentirlo-
-Claro que no me caes bien- dijo ella cruzando los brazos y volviendo su mirada al lado contrario, como una niña obstinada más que realmente molesta- eres un ladrón-
-Lo soy- admitió Qat 'aswad asintiendo- y entiendo que no quieras confiar en mí, pero estoy seguro de que me ganaré tu confianza tarde o temprano-
-¿Cómo planeas hacer eso?- dijo Malika, mirándolo con escepticismo- ¿dejarás de robar si te lo pido?-
-Si eso es lo que la princesa desea- dijo Qat 'aswad.
-Pfff… muy gracioso-
-No bromeo, Malika- dijo el chico seriamente- si te hace feliz que deje de robar, lo haré-
Malika entrecerró los ojos, como si quisiera leer el fondo de su alma. Después de unos segundos se relajó finalmente y se deslizó de su asiento hacia el suelo junto a él.
-¿Quién eres, Qat 'aswad?- dijo Malika.
-Solamente soy un hombre valiente e increíblemente apuesto que está buscando el favor de la dama más hermosa de Arabia- dijo alzando las cejas repetidamente.
-Olvidaste decir modesto- dijo ella volviendo a sonreír.
-Eso también- sonrió él.
-Entonces, ¿quién eres realmente?- volvió a preguntar Malika.
-Ah ah- dijo Qat 'aswad, dándole un golpecito en la nariz con su dedo índice, provocando que la chica se alejara un poco de él- no debes de saber mi identidad secreta, 'amira. Esas son las reglas. De otra manera estarías el peligro-
Malika se mordió la lengua, decepcionada de esa respuesta, pero no podía hacer nada al respecto. Qat 'aswad no parecía querer revelar mucho sobre su identidad.
-¿Puedo preguntarte algo?-
-Puedes preguntarme lo que quieras- dijo él.
-¿Cómo es que eres tan poderoso?- dijo ella en voz baja- ¿conseguiste tu poder de alguna manera?-
Como respuesta, Qat 'aswad le mostró su anillo.
-Este anillo me da mis poderes- dijo el chico. Malika sonrió, recordando lo que le había dicho Tikki sobre el anillo del Gato Negro. Claro que no podía decir nada, o Qat 'aswad adivinaría su identidad secreta.
-¿Tu familia… tus padres tienen alguna profesión? No tienes que decírmelo si no quieres- dijo ella al ver la expresión desolada que puso cuando mencionó a su familia.
El chico le mostró una expresión triste.
-No, está bien, no es tu culpa- dijo Qat 'aswad forzándose por sonreír- no conocí a mi madre, ella murió al darme a luz. Y mi padre falleció hace apenas unos meses. Ahora yo me encargo de… del negocio familiar-
-Oh, lo siento mucho. No debí haberte preguntado eso, no tenía idea…- dijo ella, poniendo una mano en su hombro y deslizándola a su espalda, frotándola en círculos como si quisiera consolarlo. El chico se tensó ante el contacto, como si fuera la primera vez que alguien le mostrara empatía de esa manera.
Qat 'aswad cerró los ojos y respiró hondo. Se sentía bien eso. Cada vez se convencía más que quería a esa mujer para sí mismo.
-Está bien, Malika- dijo el chico relajando su postura y volviendo a sonreír con sinceridad- no te preocupes por mí, es solo que… no estaba acostumbrado a… quiero decir, nadie me lo había preguntado eso antes. ¿Otra pregunta?-
Malika se llevó el dedo índice a los labios en un gesto pensativo. No sabía qué otra cosa preguntarle. Estaba pensando en hacerle preguntas para averiguar su identidad secreta, pero sus últimas respuestas le habían hecho pensar que su archienemigo era realmente un chico muy triste y solitario, y tenía que admitir que ahora que lo conocía le daba algo de pena.
-¿Tienes otra familia, gatito?¿Eres casado?-
Qat 'aswad pareció sorprenderse por esa pregunta, pero al parecer se olvidó de su tristeza anterior y sonrió astuto.
-Aún no, pero hay una hermosa mujer con la que me gustaría mucho casarme. ¿Porqué preguntas?¿Acaso estás interesada?- dijo el chico alzando repetidamente las cejas otra vez y acercándose demasiado a ella, de modo que las narices de ambos casi se tocaron. Malika gruñó y alejó su rostro del suyo con su dedo índice en la nariz de él.
-Ugh- dijo ella en un tono exasperado- ¡por supuesto que no! Y parece que no sabes respetar el espacio personal-
Qat 'aswad rió en voz baja ante el gesto.
-La oferta sigue en pie, 'amira- dijo el chico entre bromas, pero Malika no pudo saber que hablaba un poco en serio- ¿hay algo más que quisieras saber de mí?-
-Sí- dijo Malika extendiendo su mano hacia él y tocando las orejas que sobresalían del turbante del chico, quien cerró los ojos y comenzó a ronronear en voz baja- pareces tener un buen corazón, gatito. ¿Porqué un chico como tú decidiría volverse un ladrón?-
Qat 'aswad se sorprendió de nuevo por esa pregunta, y no sabía que responderle. La verdad era que había pensado que era divertido escaparse del palacio de tanto en tanto y hacer travesuras en la ciudad, pero no podía decirle eso. Tanin lo había encontrado en una de sus primeras escapadas en la ciudad y lo había convencido de seguir robando. Como él no necesitaba dinero, regalaba todo su botín al portador del Miraculous del dragón.
-No lo sé- dijo finalmente Qat 'aswad encogiendo los hombros- no sé cómo explicarlo. No es como que necesite el dinero. Es solo que…- bajó la mirada. Malika tenía una habilidad impresionante para hacerlo sentir culpable por sus travesuras.
La chica levantó la mano y acarició sus orejas otra vez, volviendo a arrancarle el ronroneo que había escuchado antes. Ella sonrió levemente: era tan tierno el ronroneo. Iba a decir algo cuando ambos escucharon unos gritos provenientes de la lejanía. Malika retiró su mano, y Qat 'aswad alzó las orejas con una expresión alerta.
Los dos miraron en la distancia. Una gran columna de humo se había formado en la distancia, como si hubiera ocurrido un incendio. Algunos habitantes corría despavoridos en dirección contraria del humo. No necesitaron nada más para imaginarse de qué se trataba.
Qat 'aswad sintió una punzada en su pecho. ¿Qué era lo que estaba haciendo Tanin? Robar ocasionalmente a los comerciantes de la ciudad era una cosa, esto era algo completamente diferente…
-Oh no- la voz de Qat 'aswad sacó a Malika de su sorpresa- parece que Tanin está causando destrozos. Tengo que detenerlo-
-Qat 'aswad, espera…- dijo Malika tomando su mano para evitar que se alejara. No entendía qué era lo que estaba pasando.
-Tanin, el dragón, creo que está causando desmanes a propósito para asustar a la gente de la ciudad. Eso es muy malo- dijo Qat 'aswad- tengo que detenerlo antes de que llegue demasiado lejos. No quisiera que llegara a lastimar a mi 'amira- añadió guiñando el ojo, intentando poner una sonrisa traviesa que no engañó a Malika.
Qat 'aswad tomó su mano y presionó sus labios en el dorso de la misma antes de saltar al techo contiguo y correr hacia donde se encontraba la creciente columna de humo. Una vez que Malika estuvo sola, abrió el pliegue del hiyab donde Tikki se ocultaba.
-¿Escuchaste todo eso, Tikki?- dijo ella, aún mirando hacia donde Qat 'aswad había desaparecido.
-Tal parece que Qat 'aswad no es tan malo como creíamos- dijo la kwami con una sonrisa esperanzada. Todo parecía indicar que el gato negro pronto regresaría al lado de Sayida.
-No es tan malo. Creo que él es un chico muy solitario y triste debajo de esa máscara de despreocupación. Y bueno, creo que vamos a tener que darle una mano a ese gato pulgoso- dijo Malika volviéndose a su kwami, quien asintió con seguridad- vamos Tikki, transfórmame-
X-x-x
Mercado de la ciudad
Más tarde
Qat 'aswad frunció el entrecejo al ver el desastre que su compañero había causado en la ciudad. Al parecer se había convertido en un dragón de agua y había inundado todos los puestos del mercado, arruinando las mercancías de todos.
El chico no podía creer lo que sucedió. Si bien se había unido a Tanin, ambos habían acordado solo robar, no hacer eso.
"¿Qué he hecho?", pensó el chico horrorizado "¡mis pobres súbditos! ¿Porqué me uní a él?"
-Ah, aquí estás, Qat 'aswad- dijo Tanin llegando detrás de él y poniendo una mano en su hombro- ¿viniste a participar en la diversión? Apuesto a que yo puedo hacer llorar a más de esos sucios plebeyos que tú-
-Tanin, esto no está bien- dijo Qat 'aswad volviéndose hacia él- esto no fue lo que ambos habíamos acordado. Dijimos que un robo una vez por semana para divertirnos, no destruir la forma de vida de cientos de personas que trabajan aquí-
-Pfff… no seas aguafiestas- dijo Tanin restándole importancia- unas cuantas casas incendiadas no…-
-No, no puedes seguir así- lo interrumpió Qat 'aswad- no podemos seguir así. ¡Tienes que detenerte de inmediato!-
-No tienes porqué darme órdenes, Qat 'aswad- dijo el portador del Dragón en un tono más agresivo, como si lo estuviera retando a contrariarlo- si no te gusta, puedes irte a lloriquear a tu palacio sobre lo injusta que es tu vida-
El chico palideció mortalmente. Así que Tanin sospechaba quien era. Eso no importaba en ese momento, tenía que vencerlo para quitarle su Miraculous y evitar que siga lastimando a los demás. Si tan solo tuviera una manera de contactar a Sayida para pedirle ayuda.
Qat 'aswad sacudió la cabeza. Incluso si pudiera contactarla, ella no lo ayudaría después de todas las veces que habían peleado.
"Sayida vendrá a ayudarte, Ayan", le dijo Plagg en su mente "ella es tu compañera. Tu verdadera compañera. Aguanta mientras tanto"
Qat 'aswad tenía serias dudas de que eso fuera a pasar, pero tomó su bastón y se preparó para pelear contra el dragón.
-No te dejaré seguir destruyendo la ciudad- dijo él poniéndose en guardia.
-Oh, así que decidiste perder tu Miraculous y tu vida, Qat 'aswad- dijo Tanin frunciendo el entrecejo en su dirección mientras que empuñaba su espada. Vio que el joven no parecía haberse retractado de su pose defensiva- bien, que así sea. DRAGON DE AGUA-
El hombre se convirtió en una ola y atacó a Qat 'aswad, quien lo evadió saltando al techo de una casa cercana. El chico cerró un puño derecho y miró a su enemigo entrecerrando los ojos. Respiró hondo al ver a su enemigo volverse a convertir en un hombre de carne y hueso.
-CATACLISM-
Qat 'aswad corrió hacia Tanin, arrodillándose cerca de él y tocando el suelo con la mano, destruyendo parte de la calle. El hombre tropezó y estuvo a punto de caer, pero volvió a convertirse en dragón de agua y dirigiéndose hacia el chico, rodeándolo después en una esfera de agua e impidiéndole respirar. Qat 'aswad pataleó para tratar de salir de la burbuja de agua, pero Tanin no parecía dispuesto a dejarlo ir.
-Te lo advertí, Qat 'aswad-
"Voy a morir", pensó Qat 'aswad tratando desesperadamente de salir de la burbuja. El agua se metía en su boca y no le permitía hablar para invocar su poder de destrucción. No podía volver a usar su poder de Cataclism, no podía ni hablar y sus garras tampoco servían de nada, no podían reventar la burbuja "por Alá, voy a morir aquí y…"
Pero cuando aún estaba pensando en ello, un hilo rodeó su cintura y tiró de él con fuerza, sacándolo de la burbuja y dejándolo caer al suelo pesadamente. El chico tosió desesperadamente para escupir toda el agua que tenía en sus pulmones y se dejó al suelo caer boca arriba. Cuando abrió los ojos, vio la sonrisa de Sayida.
-¿Tan pronto volviste a las andadas, gatito?- dijo la chica.
-Ugh, llegas en el peor momento posible, catarina- dijo Qat 'aswad en un tono exasperado mientras ponía las manos en el suelo para tratar de incorporarse. Su cuerpo temblaba violentamente por culpa del frío aire de la noche en el desierto y se abrazó a sí mismo para evitarlo. Se incorporó de rodillas y levantó sus ojos hacia Sayida- escucha, justo ahora no puedo pelear contigo, estoy en medio de algo importante, por si no te habías dado cuenta. Tanin va a destruir la ciudad si no…-
-Parece que no lo entiendes, Qat 'aswad. He venido a ayudarte- lo interrumpió Sayida mientras que le ofrecía la mano para ayudarlo a levantarse.
-Pfff…- dijo el chico.
-No te voy a lastimar, ¿sabes?- dijo ella sin moverse, aún ofreciéndole su mano- es mi trabajo proteger la ciudad. Es nuestro trabajo-
La chica rodó los ojos, aún tendiendo su mano, hasta que finalmente Qat 'aswad la tomó y se puso de pie. Plagg le había dicho que ella era su complemento, que estaban destinados a pelear juntos, no uno contra el otro. Qat 'aswad no había querido escucharlo, porque no quería dejar de divertirse robando, pero después de lo que hizo Tanin, sabía que no podía permitir que las cosas continuaran igual. Era su ciudad, él era el sultán después de todo.
-Bah, está bien, te daré una oportunidad. Veamos si eres lo bastante buena para pelear a mi lado, novata- dijo Qat 'aswad.
-De acuerdo, gatito, solo trata de seguirme el paso- dijo Sayida, guiñándole el ojo y saltando hacia donde el Dragón estaba causando destrozos.
Tanin miró a la chica recién llegada con desdén al ver que Qat 'aswad se puso de pie junto a ella.
-¿De dónde sacaste a esa niñita, Qat 'aswad?- dijo el dragón en un tono burlón- ¿acaso crees que esa mujer te va a salvar de tu destino?-
-La niñita está escuchando todo lo que dices, mucha gracias- dijo Sayida cruzando los brazos y volviéndose hacia Qat 'aswad- tenemos un lagarto que echar de la ciudad. ¿Estás listo, gatito?-
-¿Estás lista tú, sayidati?- dijo él guiñando un ojo.
Sayida sonrió, y ambos se lanzaron contra el dragón. Tanin frunció el entrecejo al ver a sus dos ahora enemigos. Los atacó, pero los dos chicos se miraron entre sí y se asintieron antes de lanzarse al ataque. Tanin se puso en guardia blandiendo su espada al ver que la chica se dirigía a él con intención de golpearlo con el puño. Tanin sonrió pensando que sería fácil herirla con su espada, pero en el último minuto la chica lanzó el yoyo hacia uno de los techos y se apartó para darle oportunidad a Qat 'aswad para golpearlo con su bastón.
Tanin miró furioso a los dos. ¿Cómo era posible que se hubieran coordinado sin hablar, como si siempre hubieran sido aliados? Y a juzgar como se miraban, ellos también estaban sorprendidos. El dragón evadió sus ataques y, cuando Qat 'aswad estuvo a punto de golpearlo de nuevo, se convirtió en dragón de aire para esquivarlos.
-¡Dragón de aire!-
Qat 'aswad abanicó solamente un puñado de aire, gruñó frustrado y se volvió a Sayida.
-¿Qué es lo que haremos?- dijo el chico recuperando el aliento y cayendo en cuenta de lo poderoso que era su enemigo- nos va a evadir cada vez que intentemos golpeamos-
Sayida se quedó pensativa mientras que empuñaba su yoyo. Qat 'aswad tenía razón, era difícil golpearlo cuando se convertía en los dragones elementales. A menos que…
-Creo que necesitamos un poco de suerte- dijo la chica guiñándole un ojo a su compañero- LUCKY CHARM-
Un gran abanico rojo con motas negras, como los que usan los sirvientes en el palacio del sultán para protegerlo del calero, cayó del cielo en sus manos.
-¿Un abanico?- dijo Qat 'aswad rodando los ojos con una expresión exasperada- es bueno para quitar el calor, pero no creo que sea de mucha ayuda para vencer a Tanin. ¿O qué vas a hacer, golpear su cabeza con él?-
La chica ignoró la queja de su compañero y miró a su alrededor. Vio una de las carpas del mercado, y después a Qat 'aswad. Su expresión preocupada se convirtió en una amplia sonrisa.
-Qat 'aswad, toma esa carpa y extiéndela cuando yo te diga. Vamos a usarla para atrapar a Tanin- dijo Sayida y, al ver la expresión de sorpresa que le lanzaban el chico, añadió- confía en mí-
Qat 'aswad la miró por unos segundos como si estuviera dudando de su cordura, pero finalmente asintió y se apresuró a tomar la carpa de tela que la chica le había indicado. Mientras tanto, Sayida puso el abanico en el suelo y lanzó su yoyo para atrapar con él los brazos de Tanin.
-Arrgg…-
-Ríndete, Tanin- dijo Sayida- te atrapamos-
-Eso es lo que crees, catarina- dijo el portador del dragón- ¡eres tan ingenua como Qat 'aswad! Dragón de aire-
Tanin escapó del yoyo cuando se convirtió en un puño de aire, y Sayida sonrió, sabiendo que ya había ganado. Tomó el abanico con cuidado y comenzó a agitarlo en dirección a su compañero.
-¡Qat 'aswad, ahora!-
El chico asintió y extendió la carpa, atrapando en ella a Tanin, quien recuperó su forma habitual al verse atrapado por la tela.
-Aaaarggg…-
-Wow, tu loco plan funcionó- dijo Qat 'aswad volviéndose hacia Sayida y extendiendo su mano para tomar el collar del dragón mientras que forcejeaba con él, pero Tanin lo golpeó en el abdomen y se convirtió en dragón de agua, escapando de entre los brazos del chico.
-Me las pagarán los dos. ¡Te arrepentirás por cambiarte de bando, Qat 'aswad!- siseó Tanin mientras que se alejaba, convirtiéndose en un relámpago y desapareciendo en la distancia.
El chico se volvió a Sayida mientras que ambos recuperaban el aliento. La chica le estaba sonriendo levemente, y él sintió un vuelco al verla. Esa mujer lo había sorprendido, su inteligencia y su valentía lo impresionaron. Se sorprendió al verla extender su brazo con su puño cerrado hacia él.
-Bien jugado, gatito- dijo ella guiñándole el ojo.
Qat 'aswad sintió un lindo vuelco. Era la primera vez que alguien le decía sinceramente que había hecho algo bien. Sus consejeros y sirvientes lo elogiaban todo el tiempo, pero sabía que todos sus cumplidos eran falsos. Por la expresión de Sayida, ella estaba sinceramente agradecida e impresionada con él. Qat 'aswad sonrió y chocó su puño contra el de ella.
-Bien jugado, sayidati-
x-x-x
Templo de los Guardianes
Época actual
Cuando Tikki terminó esa parte del relato, Adrien se cruzó de brazos y bufó un poco fastidiado. No le gustaba cómo estaba yendo esa historia. El chico Luwaih sonaba bastante parecido a Luka, y eso le desagradaba al hacerlo recordar que Marinette amaba a ese otro chico.
-Creo que ya sabemos que pasará- dijo el chico rubio tristemente- Malika finalmente se casará con Luwaih y le romperá el corazón a Ayan-
Marinette se volvió hacia él y frunció el entrecejo al tiempo que encogía las piernas. ¿Qué rayos le sucedía a Adrien? Creyó que se había ablandado, pero nuevamente estaba ahí ese extraña expresión de decepción.
-No, claro que no- dijo Plagg rodando los ojos sintiéndose exasperado. Era la segunda vez que el chico decía algo así- cachorro idiota, ni siquiera has terminado de escuchar la historia y ya estás llegando a esas conclusiones extrañas-
Adrien gruñó y se cruzó de brazos.
-Entonces, ¿qué fue lo que sucedió?- preguntó Marinette- parece que ambos comenzaron finalmente a llevarse bien, y ni siquiera saben sus identidades-
-Por supuesto que habrá problemas. Pero primero, hay una persona de la que no les hemos hablado, y que es muy importante para que entiendan esta historia- dijo Tikki- se llama Hasan, y era el consejero principal del sultán-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Como ven, Qat 'aswad realmente no es tan malo, y cambió al lado del bien al caer en cuenta del daño que estaba haciendo a sus súbditos. Además tuvimos un momento MariChat, o MaliQat mejor dicho. Por supuesto, el portador del dragón no dejará las cosas tan fáciles para nuestros héroes. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. abrazos.
Abby L.
