Capitulo 13

Caminando hacia su habitación, el silencio hacia el aire mas pesado, respiraba entrecortadamente y sentía temblar sus piernas.

-Por favor, no me mires con compasión... he detestado esa mirada desde que todo sucedió.

-Lo prometo.

Sentándose a la orilla del balcón, miraba hacia el horizonte, como si quisiera traer de regreso ese recuerdo por muy doloroso que fuera, Darien la veía respirar entrecortadamente como si fuera a desmayarse, al abrir la boca observaba que no salía ningun sonido hasta que la vio tomar una gran bocanada de aire soltándolo lentamente; quiere tocarla, pero sabe que si lo hace probablemente la aleje de nuevo, por lo que aprieta los puños.


-Hace cuatro años, cuando trabajaba en el Museo de Jubban, mi primer trabajo en forma, estaba tan emocionada que creía ser invencible… todos decían que yo le gustaba, pero había algo en él que me inquietaba un poco, yo lo quería sólo como compañero de trabajo... pero al parecer, él quería algo más y lo iba a tomar a la fuerza.

Trabajando en una importante exposición de arte de una antigua dinastía asiática, Seiya Kou y ella eran los encargados de la dirección y restauración de las piezas, todos ya habían salido, pero los "adictos al trabajo" como los llamaban sus compañeros decidieron quedarse, pues sólo faltaba una semana para el gran evento y querían terminar rápido.

-Al parecer todo está listo- quitándose la bata.

-Es estupendo trabajar con alguien como tú a mi lado ¿celebramos?- dándole una copa de sidra.

-¿De dónde sacaste eso Seiya? ¿Tienes trucos bajo las mangas?-riéndose- Por el éxito futuro y porque todo salga excelente- chocando su copa y tomándose el contenido- esto sabe algo extraño.

-Es sidra… te relajarás más.


Mientras escuchaba el relato, las manos de Darien se empuñaban y los nudillos se le hacían cada vez más blancos, sus ojos reflejaban una furia contenida, no podía creer lo que escuchaba y eso que estaba empezando, ahora él empezaba a hiperventilar.

-¿Te drogó?-tocando su mano sintiéndola tan fría como el hielo, sabía que contarle eso le estaba costando mucho trabajo.

-Las pruebas mostraron drogas en mi sangre… aun así pude pelear-diciendo con un dejo de orgullo.

-¡Desgraciado!-sintiendo como ella sostenía su mano, mirándolo con una mirada dulce.

-Necesito me escuches hasta el final Darien… por favor, ahora que empecé quiero terminar y cerrar este capítulo de mi pasado.


Se sentía algo mareada, mientras terminaba de acomodar las cosas en la mesa, Seiya le había dicho que tal vez tuviera mucho alcohol la sidra, algo que no entendía la razón, pues había tomado sidra muchas veces; cuando empezó a tomarla por la cintura y a besarla, algo que ella no quería.

-¡Por… favor… suéltame Seiya!- empujándolo, sintiendo náuseas.

-No me puedes decir que no te gusta, se que me deseas tanto como yo a ti- desabrochándole la blusa- Quiero hacerte mía Serena.

-¡No!- dándole una bofetada-¿Acaso perdiste la razón?- intentando acercarse a la puerta.

-¡Déjame hacerte mía!- arrojándola al piso.

-¡No, no me lastimes... por favor!- llorando.

El enojo por no poder controlarla, ni siquiera con la droga que le había dado, lo había enfurecido, ella le pateó una pierna, gritando de dolor, cosa que lo enfureció aun más, cegado por la impotencia de perder el control de la situación, la hirió con un pequeño cuchillo por arriba del pecho.

-¡No, me lastimas!- llorando, tratando de protegerse con las manos.

- ¡Ya verás lo que es sentir dolor!- hiriéndola en el abdomen y el vientre, antes de dejarla desangrándose- ¿Cómo puedes rechazarme?

-Porque… eres un… monstruo-perdiendo el conocimiento.

Seiya no sabiendo que hacer, simplemente arroja el cuchillo y destroza el lugar, fingiendo que alguien entró para atacarla o robar, asustado se quita la camisa ensangrentada, la coloca en su mochila y se coloca el sueter que llevaba esa mañana; inmediatamente sale de la sala y la cierra, cuando llega con el guardia se despide como si nada hubiera pasado.

-Eso te pasa por no querer estar conmigo… Tsukino-encendiendo el auto para alejarse del museo.


Llorando inconsolable, Serena solamente apretó la mandíbula para mitigar el dolor que el recuerdo le causaba, Darien se acercó a ella y le besó ambas mejillas, sin dejar de abrazarla.

-¡Sólo me dejó ahí… y no le importó!

-¿Cómo llegaste al hospital?-sintiendo como el corazón de la joven latía rápidamente.

- Me encontró uno de los guardias de seguridad, se le hizo extraño ver mi auto aun en el estacionamiento, así que fue a buscarme y me encontró en un charco de sangre, estaba casi sin pulso… desperté a los días... Haruka estaba furioso.

- Yo hubiera estado igual ¿Lo atraparon?

-Si… fue a ver como estaba en el hospital… ahí mi hermano supo que había sido él… además de que sus amigos de la policía se lo confirmaron.

-¿Cómo? ¿Se delató asi mismo?-sin dejar de abrazarla.

-Preguntó cómo había sobrevivido a las puñaladas...esa información no la sabía nadie, además mis compañeros confirmaron que él y yo nos quedamos solos ese día.

- ¿Sigue en la cárcel?

- Y seguirá por mucho tiempo... mi hermano descubrió que no era la primera vez que intentaba algo así… eso ayudó a que se quedara por mas tiempo.

Intentando calmar esa furia interna, Darien caminaba de un lado a otro, muchas ideas de tortura se maquinaban en su cabeza para ese tal Seiya Kou.

-Si lo tuviera enfrente… lo mataba- caminando de un lado a otro del balcón-¿Cómo pudo hacerle eso, a mi torbellino?

- ¿Tu torbellino?-viéndolo caminar de un lado a otro-¿Tú porqué ibas a matarlo?- mirándolo seriamente-No es tu problema Darien y aunque hubieras estado ahí, no hubiera cambiado nada... además no te conté esto para que hicieras un hoyo en el piso- viéndolo detenerse.

-Tal vez... pero por lo menos, sería tu príncipe azul.

-¿Por qué?-anhelando una respuesta que había esperado por mucho tiempo.

-Como te dije... porque nadie lastima a mi torbellino- abrazándola fuertemente y besando su cabello.

-No soy de tu propiedad-mirándolo seriamente- ¿Me compraste en una tienda?

-No, pero eres mía-viéndola replicar- No discutas conmigo-viendo como ella se alejaba de él.

-Intento seguir adelante…sus heridas siempre estarán ahí, aunque casi no se notan… pero el ataque tuvo consecuencias-suspirando.

-¿A qué te refieres? Ya se que les tienes miedo a los hombres, eso no me lo tienes que decir.

-Además de eso, aunque creo que ya no les tengo tanto miedo-mirándolo detenidamente-las heridas que me hizo en el vientre-tragando saliva- Darien yo… tengo menos del 15% de probabilidad de tener hijos- perdiendo el brillo en su mirada- Jamás podré ser madre.

-Y eso es algo de lo que siempre hablaste cuando eras niña… no dejes que eso cambie lo que eres- besándole la punta de su nariz.

-No lo hará… pero nunca sabré que se siente que un hijo crezca dentro de mí y si llego a quedar embarazada, mis probabilidades de perderlo son muy altas... ese sería un dolor peor del que sentí en ese momento.

-Los milagros existen... y tú eres prueba viviente de ello… lograste sobrevivir-acercándola mas a su cuerpo.


Al quedarse dormida en sus brazos a la luz de la luna, la llevó de nuevo a su cama y se recostó a su lado, el calor que ella emanaba lo hacía relajarse, quería al torbellino, ahora más que antes, tal vez empezara a amarla y no iba a dejar que nada le pasara.

-No puedo perderte ahora, no dejaré que el pasado cambie nuestro futuro-besando su frente.