La batalla del destino del universo se encuentra muy compleja, solos quedan siete rayos de esperanza: Dan, Mario, Yellow, Diana, May, Zulle y Kevin quienes junto con Athena, es decir, Ally tratan de encontrar la Piedra Filosofal antes que el traidor.
Mientras todos en el Santuario, heridos de gravedad y exhaustos, estaban tratando de protegerlo desde adentro, pudieron sentir lo que el Caballero de Pegaso y sus amigos sentían después de perder a Leo, Alan, Carl, Héctor y Diego. Pero lo que les preocupaba mas eran los increíbles y aterradores cosmos que aparecieron a las lejanías del Santuario.
-¡TRUENO ATOMICO!- musitó Seiya quien se encontraba luchando contra la mayoría de los dioses que derrotó junto a Shun, Ikki, Hyoga y Shiryu.
-Admito que eres digno portador de la armadura de Sagitario.- dijo Poseidon levantando su tridente y lanzando una esfera de energía hacia el director, destruyendo su hombrera izquierdo e hiriendo su brazo de gravedad.
-Pero es hora de que pagues por levantar tu puño ante nosotros.- aseguró Hades y con su espada lanzo una onda cósmica que abatió a Seiya, dejando su armadura con una cortada en diagonal en el peto.
-Ah ah... Aioros... ¡Dame el poder!- suplicó Seiya y lanzo de nuevo su Trueno Atomico, pero esta vez se desvaneció en su puño.-¿Qué?... Ah...¡AGGGG!
El Caballero Dorado comenzó a sentir un dolor muy terrible en su corazón. Su armadura lo abandonó de forma extraña y este cayo al suelo retorciéndose de la agonia que le daba su musculo cardiaco.
-Mi rencor sigue, Tenma...- dijo Hades mientras levantaba su espada para apuñalar al Caballero de Sagitario, pero fue detenido al ver como su espada se desvanecía. Mas bien el de todos los dioses que revivieron.
-¡Seiya!- chilló Sally algo preocupada.
-¡Seiya!- dijo Aldebaran tomando a su compañero sin esfuerzo alguno.- Responde, di algo, lo que sea...
-D...D...Dan...- balbuceo Seiya mientras trataba de tomar aire, pero le fue difícil cuando el Caballero de Tauro lo abrazo con sus enormes brazos.
-¡Estas bien, estas bien!- decía consecutivamente.
-¡Espera, lo estas dejando sin aire!- dijo un joven muy parecido a Goku que se encontraba volando.
-¡Gohan!- dijo Aldebaran y tomo al joven adulto antes de que descendiera para abrazarlo junto a Seiya.
-¡Aldebaran!- se quejo Sally.- Bajalos ya, los vas a asfixiar.
-Mejor concentrate, Tauro, aun quedan enemigos.- dijo una voz desde quien sabe donde.
-Es...- se asustó Freezer.- Hijo de Goku, dales las semillas y vete al Santuario junto a los demás.
-¡Deprisa, Gohan, queremos ir a luchar!- dijeron dos pequeños niños; uno igual a Goku físicamente y otro que tenia un peinado de color morado.
-¿Go...Goten?- se extrañó Goku.
-¿Trunks?- se sorprendió Vegeta al ver a su hijo.-¡¿Por qué dejaste sola a tu madre?!
-A mi nadie tiene que cuidarme, Principe Orgulloso.- gruñó una mujer de pelo corto y azul claro desde una cabina de un jet militar.
-¡SON GOKU!- grito una mujer de cabello largo de color negro que estaba sentada junto a la chica peliazul.- ¿Qué clase de ejemplo le estas dando a tus hijos? ¿Rendirse?
-¿Bulma, Milk?- se asustaron los dos Saiyajin.
-¡Viento Cortante!- musitó un hombre de cabello plateado con un par de orejas saliendo del mismo, acompañado por una mujer que tenia un arco que desprendía un aura mistica.
-¿Inuyasha, Kagome?- se sorprendió Seiya.
-Descuida, ya estamos aquí, Seiya.- dijo Kagome protegiendo a su amigo mientras se reincorporaba con ayuda de Inuyasha.
Gohan les dio las semillas a los Caballeros Dorados y los Guerreros Z para después ir junto a Goten, Trunks, Bulma y Milk hacia el Santuario.
-Esperen, iré.- dijo Seiya volando junto a Gohan.- ¡Goku, Piccolo, Ikki, Shiryu, todos dense prisa para regresar!
Mientras Goku comandaba a los maestros del Santuario y Seiya se dirigía al Santuario, los Demonios de Zalgo lograron destruir las ultimas defensas delo castillo y lograron atacar a los jóvenes estudiantes, comenzando con los mas experimentados, derribándolos en un santiamén.
-¡Emilio!- se asustó Giselle al ver los muros del castillo destrozados.
A lo lejos, Ally sintió como su Santuario, no, sus Caballeros, sus fieles guerreros, sus fieles servidores, sus fieles amigos estaban siendo destrozados. Empezó a sentir como su alma era desgarrada por cada rasguño que recibían los guerreros mas jóvenes, como su cuerpo era herido por cada herida grave en los Caballeros mas fuertes que tenia, pero sobre todo sentía como moria al ver como el sacrificio de sus únicos amigos, su familia, se estaba volviendo en unas simples muertes que no lograron nada.
-Detente...- dijo Ally con voz débil y deteniéndose para caer de rodillas y lamentarse.
-¡Ally!- dijo Dan y se hinco frente a su amiga.- ¿Qué te pasa? ¿estas bien?
-Por favor...- suplicó Ally mientras cerraba sus puños recogiendo algo de tierra.
Diana y May iban subiendo una colina usando sus cadenas y latigo cuando sintieron como alguien importante se lamentaba.
-Athena...- dijo May y miró hacia el Santuario casi destruido.
Yellow y Mario iban corriendo por un sendero oscuro y sombrio el cual fue cubierto por una tranquilidad llena de tristeza.
-No...- suplicó Yellow.
-Athena, no...- se lamentó Mario mientras miraba al cielo en dirección a las constelaciones de Unicornio y Dragon.
Kevin y Zulle iban volando en dirección hacia donde se encontraba el Caballero Dorado Oscuro de Geminis y una trsiteza se avecinó en sus corazones, almas y cosmos.
-No, por favor, señorita Athena.- suplicó Kevin descendiendo sobre un pequeño sendero.
-Deje de sentirse asi...- agregó Zulle tomando la mano del Caballero Halcon y mirando las constelaciones de Vampiro, Leon Menor y Leopardo.
Aldebaran, quien se encontraba en un apuro al luchar contra Majin Buu el solo sin la ayuda de nadie, sintió la tristeza de la batalla. No fue el único, todos los Caballeros Dorados y los Guerreros Z sintieron lo mismo y su pelea se pausó por un rato.
En las doce casas, mas exacto, en el cuarto de Athena, detrás, se encontraba la estatua de Athena la cual veia como su reino era destrozado. Sorprendentemente, la estatua comenzó a llorar lagrimas doradas.
-No, detente, no llores, Athena... Ally- suplicó Dan llorando un poco y mirando su collar y pensando en sus padres.
-¡Detengase, Athena!- suplicó el Patriarca mientras volaba.- No lloré, por favor...
-¡¿Por qué?!- gritó Ally entre lagrimas y levantó la vista al cielo.-¡¿Por qué no nos dejas, Zalgo?! ¡Deja de asesinar a los humanos, por favor, DETENTE!
Un aura celestial rodeó a Ally y sus lagrimas, en lugar de caer al suelo, subían a las nubes desprendiendo brillantes destellos que iluminaban el cielo. Los gritos de dolor de la joven Athena fueron los suficientes para que Dan se sintiera culpable por todo. Él fue quien los metió en esto, él fue quien hizo que sus padres murieran, él hizo llorar a Athena.
-Athena...- dijo Dan mientras unas lagrimas resbalaban por sus mejillas hasta el piso.- Leo... Alan... Héctor... Diego... Carl... ¡Mamá, papá, todo es mi culpa! Este collar...- dijo el Caballero arrancándose el collar muy decepcionado de si mismo y lleno de odio hacia él mismo.- ¡Este collar... no lo merezco! ¡Mucho menos ser Caballero, por eso muchas personas están muriendo por mi culpa!- aseguró y lanzó su collar detrás de él.
El cielo oscuro y rojizo comenzó a desaparecer para dar un poco de luz que fue acompañada por una fuerte lluvia que cayo sobre todo el mundo. Las gotas, de alguna extraña forma, debilitaban a las fuerzas de Zalgo y hasta lograba asesinarlas. A su vez, les daba tristeza a los Caballeros y mas fuerza.
-Dan...- dijo Ally mirando a su amigo quien lloraba por sus padres y amigos. Parecía que el sentía mas dolor que nadie.- No es tu...
-¡Es mi culpa, mis padres murieron por mi culpa!- respondió con ira el Caballero de Pegaso.- ¡Alan y Leo estallaron por mi culpa! ¡Héctor, Diego y Carl hicieron la exclamación de Athena por mi culpa! ¡Todos murieron por mi!
-¡No es cierto!- dijo Ally lanzándose sobre Dan para llorar junto a él y abrazarlo en su dolor.- ¡Dan, ellos no murieron por que tu los hayas matado! Tus padres murieron para protegerte de Zalgo y darte una vida llena de amor y felicidad, Alan, Leo, Héctor, Diego y Carl murieron porque confiaban en ti para detener a Zalgo. El único culpable es Zalgo.
-¡ATHENA!- se escucharon varios gritos desde el Santuario que llegaron a los oídos de la Diosa.
- ¡Hicieron llorar a Athena, por eso moriran!- dijo un Caballero de Plata.
-¡Malditos sean!- gruñó Titan y tomo a un demonio del cuello y de las piernas para partirlo a la mitad.
Después de escuchar los lamentos de Athena, los jóvenes Caballeros se pusieron en pie y atacaron con odio a las fuerzas de Zalgo hasta acabar con cada una de ellas.
-¡Dan, cállate!- gritó Mario muy furioso con su amigo.- ¡Tu no tienes porque sentirte asi, si lo haces, no, si te detienes a llorar, los sacrificios de nuestros amigos serán en vano, imbécil, LEVANTATE YA!
-¡Athena, Dan!- gritaron Mario, Yellow, Diana, May, Zulle y Kevin desde muy lejos entre lagrimas.
-¡Dan!- habló una voz femenina al joven.
-¿M...ma...mamá?- dijo Dan mientras levantaba la vista llena de lagrimas.
-No llores, hijo.- dijo la madre de Pegaso mientras lloraba.- ¿Es que piensas que nuestro sacrificio fue en vano, el mio y el de tu padre?
-¡Mamá, tu y papá... yo fui...!- se lamentó Dan.
-¿Por quienes morimos?- dijo el padre de Dan.- Si, lo fuiste, por ti morimos, pero no por tu culpa, morimos por que te amamos, hijo, y sabíamos que serias un digno oponente para Zalgo. Debes de seguir, Caballero Pegaso.
-Hijo, nosotros no estamos muertos, no hasta que destruyan el amor que te tenemos y el que tu nos tienes.- aclaró Saori acercándose a su hijo para limpiar sus lagrimas.
-Tu madre tiene razón, jugador estrella.- dijeron Alan y Leo usando el cosmo.
-Debes seguir, Dan.- ordenó Héctor.
-¿Qué ya lo olvidaste?- se extrañó Carl.- Nunca nos rendiremos hasta que el mal se valla, la promesa, ¡la promesa!
-¡Hazlo por nosotros, Dan, por favor!- suplicó Diego.
-Hijo, si vas a sentir tristeza por nuestras muertes,- dijo el padre de Dan.- usa esa tristeza como motor para aumentar el poder con el que venceras, jamás como un freno!
-Dan...- habló Ally.- ¿Qué haremos?
El joven guerrero miró a su amiga y limpio sus lagrimas para ponerse de pie y hablar.
-¡Regresa!- ordenó el Caballero de Bronce.- Prefiero pelear con mis amigos y morir con ellos a que tu mueras junto a nosotros.
-¡No me iré!- chilló Athena.
-¡Vete, no voy a perderte, con la muerte de los demás ya es suficiente para destrozar a Zalgo con mi poder!- dijo Dan lanzando un potente Cometa de Pegaso que explotó en lo mas alto del cielo para caer sobre los enemigos que quedaban.
-¿Tu crees que me voy a quedar de brazos cruzados mientras veo como el sacrificio, no de nuestros amigos, sino el de tus padres resulta en vano?- dijo Ally adelantándose hacia la siguiente pelea.
-Si vienes... no voy a dejar que mueras... antes muero yo por ti... como mi padre lo hizo cuando fue Caballero.- dijo Dan siguiendo a Ally y recordando una batalla en su pasado de sus padres contra Zalgo.
-Dan...yo...- dijo Ally deteniéndose y acercándose a su amigo.- Te quiero... eres el hombre mas valiente que he conocido.
-Ally... soy un hombre fuerte que puede protegerse...- admitió Dan abrazando a su amiga.- Pero quiero ser un hombre mas fuerte... Mi padrino Inuyasha me dijo una vez que el hombre mas fuerte es aquel que puede proteger a los demás.
-Se que lograras ser el mas fuerte... igual a tu padre.- dijo Ally y ambos siguieron su camino en dirección a la piedra.
-May...- dijo Diana.- Subamos ya... Dan... te prometo que te ayudaremos a luchar contra Zalgo.
Ambas amazonas llegaron a la cima de la colina donde se sorprendieron al ver un bello campo lleno de flores rojas hermosas. Eso fue muy sospechoso para ambas guerreras que decidieron pisar las flores, pero al momento de tocar un pétalo una voz gritó:
-¡Rosas Piraña!- de donde provenía la voz un monton de rosas negras iban a atacar a las Amazonas de Bronce.
-¡Defensa Rodante!- musitó Diana y su cadena de defensa las rodeo, pero cuando las rosas chocaron con la cadena esta fue destrozada y logró atravesar las armaduras de Andromeda y Camaleon, ocasionando un gran daño a las dueñas de las mismas.
-¡Aaag... mi cadena... fue destruida!- dijo Diana, pero le preocupa mas lo que sentía en su brazo que se hundió en las flores. Fue un hormigueo que siguió con una picadura dolorosa.
-¡Son escorpiones!- se asustó May y uso su latigo.- ¡Latigo de Camaleon!
El ataque destruyo el campo de flores y de él salieron varios escorpiones grandes muertos por el ataque hecho por May.
-¡Aguja de la Masacre Celestial!- musitó otra voz y una intensa luz carnesi y oscura atacó a May en el abdomen, perforándolo con mucha facilidad.
-¡May!- se asustó Diana.- Cadena, convierte en mi estrella, ¡La Nebulosa de Andromeda!- la cadena de ataque de Diana rodeo a las chicas.- ¡Muestrense, cobardes...! Piscis Oscuro y Escorpio Oscuro.
-Vaya, Andromeda, eres lista.- dijo el Escorpion Sanguinario, la contraparte de Jabu, el Escorpion Celestial.
-No del todo,- dijo Diana.- Me equivoque al usar la defensa rodante contra las rosas de Piscis Oscuro.
-Descuida, pequeña, aun hay mas rosas...¡Rosas Reales Demoniacas!- gruñó el Caballero de las Dos Pirañas, la contraparte de Sally, la Amazona de los Dos Peces.
-¡Las venenosas!- se asustó Diana y uso su cadena para crear un viento que retirara el polen de las rosas de Piscis Oscuro.
-Las conoces a la perfeccion, Andromeda.- dijo Piscis muy orgulloso.
-La maestra Sally me ha hablado de ellas.- agregó Diana y uso su cadena de nuevo.- ¡Onda Relampago!
-¡Rosas Piraña!- Piscis lanzó mas rosas negra pero fueron detenidos por el Latigo de Camaleon.
-¡Camaleon, tu eres mia... AGUJA DE LA MASACRE CELESTIAL!- musitó Escorpio Oscuro.
-¡Adelante, Latigo, demuestra tu poder!- ordenó May ardiendo su cosmo hasta el infinito.
Sin embargo, el ataque de Escorpio Oscuro resultó ser mas rápido, perfornado puntos vitales de May los cuales, al ser dañados, provocaron la perdida del tacto.
-¡Ahora tu, Andromeda, ROSAS PIRAÑA, DESTRUYANLA!- gritó Piscis Oscuro y esta vez las rosas se transformaron en dos enormes pirañas de ojos rojos.
-¡Cadena de Andromeda!- respondió Diana, pero su ataque fue inútil y su ultima defensa fue destrozada al igual que su armadura por completo. -¡Ahhhhh!
-¡Ahora, Camaleon, aspira el veneno de las Rosas Reales Demoniacas!- dijo Afrodita lanzando un torbellino de rosas rojas rodeo a la pequeña Amazona de Bronce y el veneno fue aspirado por la misma, debilitándola aun mas.
Tanto Diana como May perdieron el conocimiento y su cosmo disminuyo demasiado. Las armaduras de las dos Amazonas estaban hechas pedazos y estaban sufriendo una hemorragia que logró cubrir todo alrededor de ambas.
Mario y Yellow finalmente habían llegado a las escaleras hacia un templo de mármol verde, pero comenzaron a sentir como el cosmo de Diana y May se encontraba destrozado.
-May... Diana...- se asustó Yellow y miró las estrellas que formaban las constelaciones de Andromeda y Camaleon las cuales comenzaban a extinguir sus luces.
-Sigamos.- dijo Mario entre dientes y tomó a Yellow de la mano muy furioso.
Mientras tanto, Seiya, Gohan, Goten, Trunks, Bulma y Milk llegaron al Santuario donde vieron la devastadora batalla por la defensa del mismo.
-¡Kame Hame Ha!- gritó Gohan y su ataque logró derrotar a la mayoría de demonios restantes.
Cuando Seiya bajo, la lluvia se detuvo y el cielo diabólico que se avecinó desde que se fue el Patriarca. Seiya uso su arco y flecha para lanzarla al cielo y desatar una lluvia de cosmo por todo el Santuario, destruyendo a toda la maldad de una vez por todas.
-¡Dan!- se asustó Seiya.
-Vaya, Patriarca,- dijo Gohan.- nosotros nos encargamos de los chicos, apresurese.
-Si, te lo agradezco, Gohan.- dijo Seiya y corrió hacia las doce casas a toda prisa muy preocupado no solo por Athena sino por Dan.- Descuida, Saori... ya voy por él...-dijo en su mente el Caballero Dorado y se lanzo hacia un abismo.
-¡Dan!- dijo Ally deteniéndose y esbozando una sonrisa en su sucia cara por la batalla.
-Si, Ally...- dijo Dan cargando a su amiga de la cintura y girando junto a ella muy contento.- ¡Seiya volvió, Seiya volvió, Seiya volvió! Deprisa debemos de darle tiempo para que se enfrente a Saga junto a nosotros.
-¡Si!- asintió Ally y ambos retomaron el camino hacia la Piedra.
Volviendo al combate de Jabu y los demás dorados, este se encontraba siendo defendido por Kiki usando su técnica el Muro de Cristal evitando ser atacado por los Kien-Zan de Cell.
-¡Jabu!- dijo Kiki.-¡Camaleon esta a punto de morir, debes de ayudarla!
-De acuerdo.- respondió Jabu y ardio su cosmo, armonizando su constelación con la de May.
Mientras estaba inconciente y a segundos de la muerte, May sintió un calor que le daba fuerzas y esperanzas. A lo lejos de la oscuridad vio una silueta dorada.
-May...¡May!- habló Jabu muy preocupado.
-Maestro... J... Jabu... ¿es... es... es usted?- tartamudeó May levantándose.
-Diana...- dijo Sally.
-Preocupate por ti, maldita zo...- antes de que Freezer acabara de hablar, Sally lo golpeó tan fuerte que le hizo sangrar de gravedad.
-¿Cómo me llamaste, Emperador que fue vencido por un Saiyajin?- dijo Sally soltando sus rosas con ira y mirando con sus ojos rojos.
-¿Cómo... te atreves... zorra?- gruñó Freezer.
-Y vuelves a decirlo...- gruñó Sally y un tornado rojizo envolvió a la Amazona de Piscis.- Muere...¡ESPINAS CARMESI!
-¡AGGGGGG!- el tornado desintegró a Freezer, dejando solo su vulgar y asquerosa sangre.
-Sa...Sally...- se sorprendió Shun.
-Shun...¿puedes cubrirme, tesoro?- suplicó Sally esbozando una sonrisa amigable.
-Esto... si...- tartamudeó Shun.
-Resiste, Diana...- al igual que Jabu, Sally armonizó con Diana para ayudarla.
-Diana...¿Qué hace alguien bella rendida como tu?- habló con el cosmo a su discipula.
-Esa voz... Sally... maestra...- se sorprendió Diana.
-Las dos, levántense.- ordenó Jabu.-Ustedes son la única defensa que tenemos en el Santuario...
-¿Qué... que dice, señor?- se extrañó Diana.
-Diana, tu y tus amigos son los nuevos Caballeros de la Esperanza...- agregó Sally muy orgullosa.
-¿Los Caballeros de la Esperanza?- se preguntó May.
-¿A caso dejaran que Zalgo mate a Athena?- cuestionó Jabu a su alumna.- Recuerda que mi poder de Escorpio esta contigo.
De pronto, la Aguja Escarlata de Jabu atacó a May, pero en lugar de sentir dolor, sintió como era curada de sus heridas al igual que su armadura que comenzó a brillar como el oro.
-Diana, Andromeda es una gran aliada, una fuerte aliada.- habló Shun desde muy lejos.
-¡Shun!- se alegró Diana.
-¿Qué es este cosmo?- se asustó Piscis Oscuro.
-¡Andromeda... Despierta mi Septimo Sentido...HAAAAA!- suplicó Diana y su armadura renació y comenzó a tornarse dorada al igual que su cosmo.
-Maestro Jabu...Gracias...¡Cosmo... estalla como un Caballero Dorado... HAAAA!- May comenzó a arder cada vez mas y mas su cosmo a tal punto de lograr atemorizar tanto a Piscis como a Escorpio.
-¡Como Andromeda... me sacrificaré para salvar a los demás... TORMENTA NEBULAR!- musitó Diana y su tormenta comenzó a ser de rosa y rojiza a dorada.
-¡El Cameleon se esconde... pero yo no... ¡ATAQUE DEL CAMUFLAJE COSMICO!- del Latigo de May, un aura cósmica salió sin ser vista a acompañar a la tormenta nebular.
-¡NOOOO!- gritó Piscis.- ¡ROSA SANGRIENTA!
Una rosa blanca atacó a May, succionando la sangre de su corazón y dejándola casi muerta.
-¡MUERE ANDROMEDA, DANZA VENENOSA!- gruñó Escorpio y un centenar de luces perforó el cuerpo de Diana, matándola al instante.
-D...Dia... Diana...- dijo May antes de que la rosa blanca absorbiera su sangre, tornándose roja.
-Ah...ah... admito que fueron mejor que Shun, Andromeda y Camaleon.- se burló Piscis, pero fue callado cuando su cuerpo explotó por la Tormenta Nebular, dejando su sangre en los petalos de sus rosas.
-¡AAAAAG, MALDITAS SEAN!- gruñó Escorpio y su cuerpo fue desmembrado por el Camuflaje Cosmico dejando sus extremidades por doquier.
-D...Dan...- dijo May con sus ultimas fuerzas.- Protege a Athena, como... tu padre...
-¡May, Diana!- se asustó Jabu y miró a Sally quien lloraba con mucha tristeza.
-¡Shun!- dijo con voz débil y el Caballero de Virgo la abrazó.
-Diana... de verdad... fuiste una gran heredera de mi armadura...- dijo Shun muy triste.
-¡No!- se entristeció Yellow y comenzó a llorar.- ¡DIANA!
Y asi es como la Amazona de la mujer que se sacrifico para salvar al mundo murió por sus seres queridos y asi es como el Camaleon Celestial salió de su camuflaje para luchar por la justicia una vez más aun sacrificando su vida...
