"Cuidando del nerd"
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Bakugou se armó de suficiente valor, y tocó la puerta con los nudillos.
No obtuvo respuesta.
Frunció el ceño, molesto por no ser atendido, volvió a tocar la puerta con más fuerza.
—Oi! Maldito nerd— Gritó. —Abre la puerta—
Escuchó toser desde el otro lado de la puerta, seguido de unos pasos torpes y un estruendo sonoro en el suelo.
Bakugou al escuchar ese sonido, dejó de tocar y esperó.
La puerta se abrió dejándole entrever a un Deku con los ojos llorosos y rojizos, las mejillas encendidas, un tapabocas azul cielo, envuelto en una cobija de felpa de color verde pasto.
—K-Kacchan— Musitó tosiendo, asomando su cabeza por la mitad, recargando su frente sobre el borde de la puerta. Tambaleaba.
—Qué horrible te ves— Se quejó, ocultando su preocupación por él.
—He he…— Se rió débil, su frente comenzaba a bajarse del borde de la puerta, entrecerrando los ojos.
—No me dejarás pasar?— Inquirió, dando un paso enfrente.
—Sí, Kacchan— Dijo débil, retirándose de la puerta, dándole permiso de entrar. —Pasa—
Bakugou gruñó, pasando por la puerta, y sin anticiparlo cuando cerró la puerta detrás suyo al girarse vio que Deku se colapsaba en el suelo; por instinto, lo atrapó entre sus brazos antes de que éste cayera al suelo.
—Deku!— Exclamó sosteniéndolo. —No seas tan idiota!— Lo regañó.
—G-gracias— Pudo decir a lo bajo, cabeceando hacia adelante.
El cuerpo de Deku ardía al contacto, los poros de su piel estaban dilatados, y él sudaba bastante.
—No me agradezcas, inútil— Refunfuñó, aún sosteniéndolo entre sus brazos.
Bakugou hubo de admitir que si Deku no estuviera enfermo, lo abrazaría así todos los días, con intenciones de no soltarlo nunca.
Con trabajos, lo arrastró a su cama, y lo depositó con cuidado en la cama, envolviéndolo en las sábanas, soltando otro gruñido.
—En verdad, das lástima— Se dijo negando con la cabeza. —Cómo rayos fue que te enfermaste?—
Deku tosió y consecutivamente estornudó, respirando agitadamente, temblando.
Sintió turbación al ver que Deku no estaba saludable como siempre solía encontrarse, pero le reconfortó saber que él tendría la capacidad para ayudarlo a curarse.
Bakugou pasó una mano sobre su frente, levantando los mechones que estorbaban en Deku.
—Hm— Musitó, sintiendo que literalmente tocaba fuego en la frente de Deku. —Estás ardiendo, maldito nerd— Dijo quejumbroso, haciendo una mueca de disgusto.
—Hm— Deku masculló débilmente.
—Ni siquiera intentes hablar!— Ordenó, señalándolo. —Te traeré algo para que comas, porque de seguro no te has alimentado— Lo vio negar despacio con la cabeza. —Y unas estúpidas medicinas para la fiebre, es un maldito fastidio que te hayas enfermado— Se quejó molesto.
—K-Kacchan…— Deku sonrió a través del tapabocas, sudando en exceso.
—¡Ni me lo agradezcas!— Ladró, ruborizado de las mejillas.
Deku sonrió cálidamente.
Él salió de la habitación de Deku, pisoteando rumbo a la cocina, en caso de que hubieran sobras del desayuno de esa mañana.
Para su fortuna, encontró gachas de avena (lo mejor para el resfriado), y preparó un té de manzanilla.
No se explicaba cómo era que dejaba de funcionar a la perfección cuando se trataba del nerd, y más, cuando lo encontró enfermo, es decir, débil.
Se le erizaba la piel de sólo imaginárselo entre sus brazos.
Sacudió la cabeza, tratando de disuadir esos pensamientos alocados para centrarse en el presente; él necesitaba sacar esos pensamientos que eran antojos por saciar, y manías por cumplir.
Volvió a sacudir la cabeza, gruñendo furioso.
Regresó a la habitación de Deku, contemplando que él seguía postrado en la misma posición en que lo dejó momentos atrás.
—Más te vale que no te hayas quedado dormido, idiota— Advirtió de soslayo.
Deku sacó una mano debajo de la cobija, señalándole que estaba despierto.
Bakugou soltó un bufido y se sentó en la cama con el plato de gachas de avena y el té de manzanilla.
Los ojos de Deku se posaron en el plato de comida, poniendo expresión hambrienta.
—Tuve razón en suponer que no habías comido— Presumió él, sonriendo de lado.
—Hehe— Sonrió Deku, aun cuando estuviera enfermo no paraba de regalar sonrisas.
—De qué te ríes?— Inquirió. —Maldito nerd—
—G-gracias, K-Kacchan— Intentó levantarse, quitándose algunas cobijas que lo cubrían, así sentándose en la cama. Bakugou interpretó eso como que él estaba preparado para comer, por lo que le dio el plato de gachas de avena.
—Te terminas todo— Advirtió desdeñoso.
Deku asintió, devorándose todo.
Cuán lindo podía verse el nerd cuando comía.
Una vez terminándose el plato de gachas de avena, bebió el té de manzanilla junto con la medicina para la fiebre que Bakugou le trajo.
—Es una molestia cuidar a pestes como tu— Se quejó en grave desdén, a lo que Deku simplemente sonrió y asintió, metiéndose entre las cobijas cómodamente.
—Pu-puedes ir a tus clases, Kacchan— Le dijo, envuelto en las cobijas.
—Hm— Retorció la boca en una mueca molesta. Él no quería alejarse de Deku hasta que él se recuperara del resfrío, mas él no podía delatarse cuando faltaba Todoroki de confesar su amor por Deku.
Necesitaba ser justo, aunque no le gustara la idea.
Si él hacía una movida directo, como por ejemplo, besar a Deku; Todoroki haría lo mismo, sin escrúpulos y sin preámbulos de por medio.
—Es-estaré bien— Deku aseguró, sacándolo a él de su tren de pensamiento.
—Huh?— Inquirió Bakugou.
—Es-estaré bien— Repitió sonriente.
—Acaso me estás corriendo de tu cuarto?— Exclamó indignado; esto alarmó a Deku, que parpadeó de golpe.
—No-no, Kacchan—
—De acuerdo— Suspiró de sopetón. —Me iré a mis clases, y en cuanto a ti, duerme todo el tiempo que no esté aquí— Ordenó apuntándolo con el dedo en forma de amenaza. —Si no descansas lo suficiente, no podrás recuperarte—
Deku al escucharlo, asintió, recuperando su calma.
—Lo digo en serio— Advirtió con sus duros ojos rojos.
—Sí-sí, Kacchan—
En eso, se salió de su habitación, muy a su pesar, dirigiéndole una última mirada antes de salirse.
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P.D. Esto es un capítulo relativamente corto, dedicado a Bakugou.
Intenta ayudar a Deku a su manera, a pesar de que Deku desconoce sus sentimientos, lo sigue tratando como amigo.
El próximo es de Todoroki.
