Después de la propuesta que me hizo Edward estuvimos comiendo y hablando, nada fuera de este mundo obviamente.
—Entonces ¿te llevo a tú casa? -la voz de Edward a mi lado me hace volver a presente, estamos esperando el auto, su abrigo está en mis hombros y nuestras manos entrelazadas.
—¿Quieres ser obligado por mi mamá a que te quedes a dormir? -pregunto con una sonrisa, niega mientras junta nuestras frentes, le doy un beso en la punta de la nariz.
El sonido del auto nos hace separarnos, el chico le entrega las llaves del auto a Edward mientras me abre la puerta, le digo un "Gracias" antes de subirme;veo como Edward se pasa adelante del auto para después meterse y conducir hacia su casa.
—por cierto, que va a pasar con tus amigos y el bebé ?
—no me lo recuerdes por favor, son unos estupidos -murmuro dejando mi bolso a mi lado y me quito los tacones.
—no pudiste ser un poco más sensible?
—crees que ellos me lo dijeron porque soy la persona más sensible del mundo? -pregunto mirándolo de reojo, me acomodo en el asiento con un suspiro- van a buscar un trabajo como les "sugerí " de manera no amable, lo más seguro es que vayan a querer que seamos los padrinos del bebé para que su hijo tenga dinero o ropa bonita por un tiempo, son unos estupidos -murmuro lo último sobándome la cabeza- ademas que tienen una actitud un poco infantil y dudo que puedan estar emocionalmente estables para tener un bebé, vamos, estamos acabando la universidad! -exclamó gesticulando con mis manos, volteó a verlo, esta mirándome mientras el semáforo está en rojo- yo no planeé casarme y mira por lo menos tengo el dinero
—y una vida arreglada, entiendo tú punto, pero tal vez sólo pudiste ser más amable o sensible con la noticia -murmura tomando mi mano y colocándola encima de su pierna- por otro lado, me caen bien, se nota que se gustan demasiado
—llevan seis años de relación, yo solo con pensar en eso me da dolor de cabeza -digo riéndome, un niño de ellos corriendo por todo el lugar, que horror- mañana tenemos que estar desde las ocho de la noche no?
—al parecer si, tendremos media hora de preguntas de la prensa, hablar por una hora con medio mundo, luego cenar y bailar
— o irnos y dormir hasta sea el día de la boda -dije con una sonrisa, su risa suena por todo el carro, miro mi mano entrelazada con la de él, el anillo sobresale, aunque es de un diseño discreto pero bonito- me gusta el anillo
—a mi también, pero por desgracia yo no soy la mujer -intenta decirlo en modo serio, me rio mientras bajamos del carro.
—Que estupido -murmuro mientras caminamos al elevador, su brazo está encima de mis hombros mientras entramos al elevador- tengo tantas ganas de dormir
Pienso en lo qué pasó en la mañana con los besos, al entrar al departamento me pongo algo nerviosa, la gran parte de mi, ahora quiere hablar sobre eso. Tomo la mano de Edward deteniéndolo, no sé si sea por qué tengo sueño y son las cuatro de la mañana, pero un impulso dentro de mi hace que lo bese, yo besándome con este tipo ahorita mismo, genial. El beso termina dulce, demasiado para mi agrado, me separo de él caminando hacia la habitación, sus pasos están detrás de mi.
—creo que debemos hablar -murmure descalza por la habitación, mis ojos evitan mirarlo- lo que pasó en esta mañana, se que no estoy loca y sé que tenemos una atracción sexual, no sé cómo manejarlo
—En serio intentas manejar algo que simplemente no se puede manejar ? -pregunta con burla, está acostado en su cama mirándome- me gustas, admito que tengo ganas de tener sexo contigo ahora mismo y los días anteriores, eres guapa, sé que yo también te gusto desde hace pocos días, tú terquedad te ciega, pero lo que me acabas de decir, lo voy a tomar como un gran paso de que podamos tener algo en serio en un futuro -dice hasta llegar enfrente de mi y tomar mis manos- también sé que esta noche no va a ocurrir nada malo, solo dormiremos -murmura levantando mi cara, roza su nariz con la mía- no estaba jugando cuando te dije que iba hacer que esto funcionara, y sé que tú no quieres que hoy no pase nada sexoso, y por eso no voy a intentar propasarme contigo
—wow que profundo -murmure alzando la ceja, su sonrisa aparece y me da un escaso beso.
Sin decir algo más, nos cambiamos en silencio, deje mi vestido en la silla y me coloqué una de sus playeras largas, me acuesto en la cama mientras la habitación sigue oscura, la cama anuncia que se está acostando a mi lado, su brazo rodea mi cintura y el otro toma mi mano donde está el anillo.
—debo decir que me gustaría que nunca te quitaras este anillo en la vida -murmura besando mi cuello, acaricio su brazo- ni a la hora en la que me hagas un blowjob
—eres un asqueroso Edward -le contestó riéndome, sin poder evitarlo me aprieto a él para dormir- descansa.
Ya vamos a llegar al final :( comenten si desean la continuación.
