- Si te soy sincero... Me muero de los nervios, Kell.
- Que bueno, tonto. Para empezar no sé a que esperas. Él te quiere, tú lo quieres. ¿Haz escuchado la palabra "novios" tan siquiera una vez en tu vida?
- Nooooo, ¿con qué se come? Obvio si Kelly, joder, pero tengo miedo- La palabra "escribiendo" en el chat abierto en mi computadora me hizo rodar los ojos, quizás venía otro regaño por parte de mi amiga pero desvié la vista a la hora y ¡ya eran las tres! -, Kelly, joder, se me hará tarde, te hablo luego, bye-. Ni siquiera me quedé a ver la nueva notificación que seguramente era algo importante, pero no ahora. Me apresuré a buscar una camisa azul cielo y mis pantalones negros, tenía que ir presentable pues seguramente la mamá de Sherwin estaba ya en su casa.
¡Qué nervios, qué nervios, qué nervios joder!
- ¡M-mamá, no es que te esté apurando pero no falta mucho para- la palabra "wow" quedó atorada en mi garganta al ver a mi madre subir las escaleras que llevaban a mi cuarto con la ropa más juvenil que pudo haberse puesto. Parecía incluso diez años más joven con su cabello corto agarrado en una media coleta y sus mejillas pintadas de rubor. Mi falta de palabras le ha de haber avergonzado puesto que desvió la mirada a otro lado. Oh si, a las interesantes paredes blancas de mi casa.
- Lo sé, Jonathan. Ya estoy lista, sólo vengo a decirte que tienes una llamada de parte de... Kendall- Miró el teléfono algo raro.
- Es Kelly, mamá, pero gracias-, tomé el aparato color blanco entre mis manos y me metí a mi cuarto otra vez, para suspirar y fruncir un poco el seño-, Kell, no jodas, nos acabamos de despedir en el chat.
- Dime que llevas tu camisa color azul, esa que te hace lucir muy apuesto-.
Miré mi ropa, y no conforme me dirigí al espejo en mi cuarto. Me analicé por unos segundos y confirmé.
- Si, la llevo, ¿por qué lo dices? - Estaba acomodando un poco mi cabello, debía ir bien peinado también.
- Por que quiero que tú y Sherwin se sientan bien los dos hoy. No seas tímido Jonathan, por lo que me contaste, le has roto literalmente el corazón. Por segunda vez-, eso había sonado a advertencia- así que deja de ser tan... ¡agh! Ya dile que lo quieres-.
Ni siquiera me dejó contestar pues la desgraciada de mi mejor amiga me había colgado la llamada. Miré el teléfono como si este supiera toda mi verdad.
Joder. Quizás ella tiene razón, puede ser que sienta algo por Sherwin y... Bien, bien, sé sincero Jonathan, abre ese armario que te mantiene cautivo, ¡sal del clóset! ¡Dilo! Quiero a Sherwin tanto o más de lo que él me quiere a mi, y reconocerlo para mi mismo es un gran avance puesto que... Jamás había reconocido antes el querer a alguien de esta manera.
Tan intensamente.
- Jonathan, vamos bebé. Quiero... Necesito pasar a comprar algunas cosas-.
Bien... Deséame suerte, Kelly.
Las flores que mi madre llevaba en el auto me estaban comenzando a dar alergia. Sospecho que serán para la señora Winter, pues ambos sabemos con qué objetivo nos estábamos dirigiendo a la casa de ese par de pelirrojos, y no saldríamos de ahí sin el resultado esperado, aún si nos sacaban a patadas.
- Estaré con Annie abajo, tú puedes ir con Sherwin arriba, solo no se queden afuera tanto tiempo por que en la noche hará frío-.
- Si mamá... Pero... ¿cómo sabes que la casa de Sherwin es de dos pisos?-.
El silencio en el auto me hizo querer no preguntar aquello, pues la mirada verde de mi mamá se miró cansada por unos instantes.
- He ido a esa casa más veces de las que te puedas imaginar...- Murmuró por lo bajo, doblando a una esquina para por fin visualizar la casa azul. Tragué duro, los nervios me estaban dando algo en la parte baja de la espalda y subía como una araña por mi columna.
- Todo saldrá bien mamá...-
Ambos bajamos del auto y con el corazón latiendo en la mano, tocamos la puerta. Por suerte para mí, fué la mamá de Sherwin quien abrió la puerta y al ver a mi madre su cara fué de alguna manera... Indescifrable.
- Necesito que hablemos-, habló mi mamá casi demandando- Tu hijo y el mio... Necesitan arreglar asuntos, y tú y yo...-
- Oh dios...- Los dedos de la señora Winter se apretaban a la madera de la puerta, intentando yo creo poder aferrarse a algo que le dijera que estaba cuerda y no loca al vernos ahí parados a los dos-, pasen. Bienvenido Jonathan, Sherwin está en su cuarto. Por alguna razón no ha querido bajar a comer desde la mañana-.
- ¿No está tu hija?-.
- ¿Veniste a verme para preguntarme sobre mi hija?-.
- Con permiso... Iré arriba..- Era mejor dejarlas solas, ellas tenían sus propios problemas para resolver, y quedándome ahí quizás las palabras no fluyeran tanto como deberían. Mi lugar ahora en esa casa estaba allá arriba, en el segundo cuarto del pasillo que quedaba a la izquierda. Con Sherwin.
Caminé lentamente, pensando todo lo que iba a decir. No sabía por donde empezar, para empezar, ¿Sherwin me perdonaría?
Estaba siendo egoísta, si él no me perdonaba lo entendía, pero lo quiero intentar.
Me acerqué a la puerta que correspondía a su cuarto, y toqué dos veces. No me sorprendió que nadie contestara, por lo que decidí entrar. Estaba oscuro, solo se iluminaba el cuarto por la luz del atardecer que entraba por sus cortinas transparentes. Sherwin estaba en su cama, sosteniendo a Shirley partido por la mitad.
- ¿Qué haces aquí...? Le dije a mi madre que no quería ver a nadie...-
No contesté, lentamente me fuí acercando a él para sentarme al otro lado de su cama y al intentar tomar una de sus manos, él las alejó. Suspiré.
- ¿Sabes que lo que más me gusta de tí, es tu sonrisa..? Hace rato... Me sentí tan mal... Yo...- Alcé la mirada para poder verlo, incluso si había llorado, se veía lindo-, vine para decirte que lo siento tanto. No sé ni por donde empezar...-
Sherwin era una persona demasiado buena, por que no me volvió a atacar, al menos no verbalmente, e incluso me sentí con más confianza para acercarme.
- Supongo que podrías empezar p-por...-, ajá, su adorable tartamudeo seguía ahí-, ya sabes...- Sherwin desvió la mirada avergonzado.
¿Avergonzado de qué?
Su mirada insistente me dijo todo.
Oh, avergonzado de eso...
- Si... B-bueno...- ¿Qué decirle? ¿Que me pareció muy guapo en ese instante? ¿Que me muero por tocarlo, aún si sé que puedo asustarlo? ¿Que... Me he enamorado?- Sherwin... Quiero que escuches todo lo que tengo por decirte, por eso vine hasta aquí por ti hoy, y todo pasó tan rápido que... Bien...- Tomé valor desde el fondo del armario donde sentía yo que estaba escondido.
Por que así me sentía, listo para salir a ver qué encontraba enamorándome de una persona igual a mí. Abrí una de las puertas de aquél viejo armario que me sostenía con fuerza, listo para dejarme ver al mundo de colores arcoíris enfrente mío. ¿Era acaso ese enorme clóset el más grande obstáculo para mirar algo mucho más hermoso? ¿Podría salir completamente de él?
... ¿Me permitiría enamorarme completamente?
- Cuando te apareciste queriendo quitar a Shirley de mi vista, me pareció de lo más extraño tu cabello, tus gestos, incluso tu manera de hablar. No por eso me gustó que Shirley se rompiera, al contrario, sabiendo que era tu corazón quise cuidar la parte que se me había quedado a mí con todo el cariño del mundo-. Sherwin me miraba atentamente, haciéndome sentir un gran poder para abrir la otra puerta del armario-, después, cuando te fuí conociendo, me pareció extraño que fueras tan amable, tan delicado y... Tierno. Pocas personas lo son puesto que... A las personas así tienden a lastimarlas más-. Él bajó su mirada, pero ensguida me senté más cerca de él y tomé su mejilla en mi mano derecha- Pero Sherwin... Jamás me atrevería a hacerte daño, no al menos intencionalmente, y lo que pasó hace unos días entre nosotros... Bueno...-
- Lo entiendo... Fué un accidente...- Murmuró con una tenue sonrisa.
- No... Yo... Y-yo si quisiera algo contigo de una manera especial-, bien Jonathan, da el primer paso afuera de ese enorme armario sucio-, yo... Sherwin Brown, tú... Me gust-... yo... Ahhh, dios... Esto es tan difícil...- Durante mi primer paso fuera del clóset, el color amarillo tocó mi cuerpo primero, una bonita bandera de colores se alzó frente a mi yo interno, pintándome de morado, de azul, de verde, de naranja.
P
ermiteme decirle que lo quiero, ¡debía dejarme salir y descubrir ese mundo de colores! Ninguno de los había notado que algo estaba iluminando el cuarto de rosa, pero joder, podía jurar que los últimos rayos de luz estaban presentándose en diferentes tonos, acariciando mi piel de forma cálida como una bienvenida a un nuevo sentimiento.
- ¡Estoy... Muy enamorado de tí! De todo lo que eres, de lo que piensas, de lo que deseas! Cuando te pregunté si me dejabas conocerte en realidad quise decir que me permitieras corresponderte. Quería enamorarme y... Joder... Desde el primer momento me gustaste-, Una oleada de colores invadía mi corazón-, yo ya sabía que me enamoraría de tí pero fuí un tonto y me lo estuve negando todo este tiempo pero... Ja, aquí me tienes y...- Estaba hablando demasiado rápido, así que para darme más valor decidí mirar al niño frente a mí para poder decirle lo mismo que él me ha dicho varias veces, pero...
El inmenso amor que sentí al ver a Sherwin, mi pequeño Sherwin llorando y con su pecho brillando en rosa justo donde debía de ir su corazón me hizo pensar que jamás sentiría esto con nadie mas que con él.
Sonrió entre lágrimas, y sonreí con él.
El cuarto oscuro ya estaba casi en penumbras, si no fuera por ese fulgor rosa tan puro y brillante. Me senté mejor en su cama desordenada y con las miradas conectadas, y los corazones abiertos, lo abracé.
- Te amo... T-te amo tan intensamente que aunque Shirley esté roto... Lo siento más vivo q-que nunca...- Murmuró aferrándose a mi tan fuertemente que no hice mas que apretarlo más contra mi cuerpo. Su cabello rojizo estaba haciéndome cosquillas en el cuello y su aroma me pegaba directamente a los sentidos.
El cuarto quedó a oscuras, la luz del sol ya había dado todo por hoy al menos para nosotros y con ello dejé de ver los destellos de colores. Me gustan los chicos. Me gusta Sherwin, y no estoy aún muy seguro de cómo podría definir mi sexualidad, pero mientras esté feliz con él, ¿acaso eso importaba? Las manos de mi pelirrojo se aferraban a mi camisa de una forma que me hizo entender que no, no era necesario definirme justo ahora si con él estoy tan completo. Si estoy seguro de que con Sherwin, digo si a todo.
- Estoy... Tan felíz de que te sientas mejor... Me tenías tan preocupado, creí que no podría volver a tenerte así...- Me era imposible no sonreír como idiota, mis mejillas se sentían ligeramente calientes y el corazón me corría a mil por hora como si quisiera bailar una tonada sin parar.
Sherwin se separó un poco de mí, y con el color de la miel en los ojos me sedujo de una manera tan inocente que no pude mirar otra cosa en esa habitación que no fuera a él. Incluso se veía mucho más guapo con esa camisa negra y su short gris.
Lentamente se fué acercando a mí, y yo sabiendo que él buscaba mis labios, le dí el placer de acortar la distancia. Ni siquiera nos estábamos besando, solo rozábamos nuestros labios y nuestros alientos chocaban de manera juguetona entre nuestras pequeñas risas.
- ¿Qué es tan gracioso?- Pregunté pegando mi frente a la suya, intentando no devorar sus labios apeteciblemente rojizos y húmedos. Él estaba adorablemente rojo.
- Nada... Tu confesión-, relamió sus labios un poco más para mi desgracia o suerte-, yo ya te había permitido enamorarte de mí desde que Shirley te buscó a-aquella vez-.
- Eso sonó muy egocéntrico, pequeña cereza-, contesté con burla-.
- Pero me quieres, ¿no?-, ni siquiera terminó de preguntar cuando asentí y lo abracé. Moría por besarlo pero no quería asustarlo de nuevo. Unas risas en la casa nos hizo separarnos un poco y darnos cuenta que el color rosa ya había disminuído.
- Te quiero tanto o más que tú a mi, Sherwin-, sonreí de lado acariciando su cabello y su mejilla-.
- Eso es todo lo que necesitaba escuchar-.
Sus labios buscaron los míos con ansiedad, pegándose contra mi cuerpo y pasando sus piernas por ambos lados de mi cadera, quedando sentado encima mío. Tomé su cintura y le correspondí lentamente. Así como inició el beso, terminó, Sherwin me tenía en sus manos y me controlaba a su antojo. Jamás podremos explicar exactamente como fué que Shirley comenzó a brillar fuertemente del mismo tono rosa de hace unos momentos, y como si de una gota de agua se tratara, regresó al pecho de Sherwin dejando una calidez en el cuarto. Mi propio corazón hizo lo mismo, dando un intenso fulgor rosa para disfrutar y apagándose al mismo tiempo que Shirley, para después quedar ambos en la casi completa oscuridad, si no fuera por la luna.
Ya una vez había pasado algo similar, pero Shirley no se había ido aquella vez.
Me gustas mucho...- Hablé bajito, mirando sus ojos color miel que brillaban casi amarillos por la luz de la luna—.
- Tú también me gustas mucho, Jonathan-, sus manos subieron a mi cabello para despeinarlo, puesto que sentí como tocaba mi frente, y mordiendo sus labios haciendo que se vieran más rojos, me dió un sonoro beso en la boca. No tardé nada en corresponderle, sintiendo de alguna extraña manera como mi corazón latía en sincronía con el suyo.
Lo apreté contra mi cuerpo y me recosté en su cama. Sherwin quedó encima mío y sin dejar de acariciar mi cabello, ambos nos quedamos dormidos. Por alguna extraña razón, casi cuando estuve a punto de caer en mis sueños, pude ver como los rayos de la luna se veían coloridos. Una secuencia de colores matizaba cada rayo de luz, pintando de arcoíris las cortinas transparentes de Sherwin.
Salí del closet, ¿por eso veo colores?
Ya no pude pensar más en ello, caí rendido con una sonrisa, y con un niño que cabía perfectamente, exactamente en mis brazos.
Quizás no sea el capítulo más bonito que he escrito pero yo estoy enamoradísima de los resultados ;u;
Siendo sincera, esta escena la tenía más que pintada en la mente cuando comencé a escribir el fanfic, su forma de decirse que se querían y declararse, sería muy sencilla, sin nada ostentoso ni público para entretener.
Ahora, no sé si se haya entendido del todo el capítulo, para empezar, cuando hago referencia a que Shirley brilló de rosa y se metió al pecho de Sherwin, quise que fuera parecido a cuando el cortometraje original termina con ambos corazones de los niños fusionándose, dando a entender que ambos se gustaban. Quise poner que Shirley aquella vez no había desaparecido, pues si bien Jonathan mencionó en este capítulo que Sherwin había comenzado a gustarle desde ese momento, no se lo dijo de frente.
Y como ahora, si se lo dijo y se lo mencionó, Shirley de alguna forma pudo al fin "cumplir su misión", haciendo que ambos corazones brillaran por su logro y estuvieran donde pertenecen.
Segundo: Jonathan ve colores, si. Sabrán porqué más adelante y es algo muy curioso pero muy simple. En este cap, sale del clóset aceptando totalmente que está enamorado de Sherwin, la representación para mí, al menos a mi perspectiva, de "salir del clóset, del armario, o de algo con puerta", es mediante dos grandes puertas de madera vieja que prohíben ver los colores de la bandera LGTB que están afuera. Son los colores más bonitos que he visto para una bandera con tanta representación, y quise que Jonathan sintiera que tocaba esos colores al aceptarse. No se define aún, pero yo ya había dicho que en mi fanfic el bebé iba a ser pansexual. Ajjjj, por que sí, por que puedo :3 las puertas lo frenaban pero... A quien más temía no era a las puertas, sino a su mamá.
Tercero: Una personita herrrrrmosa que se hace llamar Blue_Rose_909, hizo dos portadas para el fanfic. Me pidió su opinión acerca de cómo le había salido y de la emoción lloré por que no me habían hecho un detallito así nunca AKDHAJDHSJD. Mis gritos internos sonaron hasta China y no es que yo quiera presumir pero SI SE LOS VOY A PRESUMIR POR QUE ESTAN HERMOSAS AMBAS PORTADAS.
La primera portada:
Bien, aquí va: la ropita que usan los bebés corazón de melón en este capítulo, es igual a la de esta portada , yyyyyy, la bandera LGTB que está colgada en la ventana, está representada como las cortinas transparentes de Sherwin, las cuales Jonathan ve de colores ;u; ambos están en la cama de la cerezita y Jonathan está mas despeinado 7u7
AHORA SI TODO TIENE SENTIDO :3
La segunda portada:
Estuve a punto de utilizar esta para representar el fanfic, las dos están hermosas y me encantaron, fué un dilema decidirme por una. Shirley sale aquí, y supongo que este capítulo fué el último donde se le vió QuQ así que la otra caía perfectamente con el escenario y utilicé la primera ;u;
En verdad agradezco tanto a cada uno de ustedes por leer, y votar, y seguirme, y a tí, Blue_Rose_909 por tan bonitas portadas :')
Espero que les haya gustado el capítulo tanto como a mí x'3 AKDHSKHDDHF
Nos leemos
