Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.
¡Hola! Es un gran gusto poder estar en este 2020. Agradezco mucho que sigan leyendo esta historia, ya que todavía falta un poco para que termine. No sé si vayan a seguir aquí hasta el final de ella, pero estoy muy agradecida con los que han llegado a este punto.
Capítulo 13. Confusiones y decisiones
Algo dentro de su ser se había roto, las lágrimas habían dejado de salir, y esas manos que hace unos momentos estaban arrugando una hoja de papel, ahora estaban marcando en su celular el número que decía "Kinomoto". Ahora que recordaba su contraseña, la cual era su fecha de nacimiento, podía usar ese teléfono para algo más que ver la hora o contestar llamadas. Ni siquiera Eriol sabía la contraseña, razón por la cual Shaoran tuvo que usar su teléfono de esa manera y había requerido del celular de Sakura para usar el WhatsApp.
Se arrepentía de haberle puesto así hasta de nombre de contacto incluso si solo habían hecho un trato anteriormente, ya que ahora, ese apellido era más que de socios de su familia, y el nombre de esa chica, era ahora el más importante de su vida, llegando a serlo aún más que su propio nombre para él.
Escuchó que por suerte el celular de la chica no estaba apagado, pero no contestaba la llamada a pesar de que le marcó 4 veces. ¿Lo tendrá en modo silencioso o quizás no le quiera contestar? No lo sabía, pero lo único que le importaba era que quería hablar con ella lo más pronto posible.
Se sentía cada vez más como un imbécil, ya que él mismo había sido atento con ella y le había tratado de una manera tan diferente a la de antes del accidente. Mientras ella al principio le había mentido, él desde el principio inconscientemente había hecho méritos para que esa mentira poco a poco se convirtiera en la realidad que ahora estaban viviendo, tal y como le dijo Eriol. ¿Cuál era esa realidad? Que él ya no se sentía incómodo con la compañía de la chica, y su cercanía era algo que cada vez le agradaba más, hasta llegar a este punto sin retorno…
Lo más irónico del asunto, es que ya no quería intentar regresar el tiempo para evitar que esto sucediera, y de lo único que se arrepentía, era de haber sido tan frío con ella al principio. Por eso mismo quería hablar con ella; para decirle que tampoco se arrepiente de lo que ha vivido a su lado.
Dudaba que ella estuviera en la residencia Kinomoto, ya que ella no iría a decir que el matrimonio se acabó ni trataría de fingir algo descaradamente. Tampoco estaría con Daidouji ya que ella no estaba disponible a causa de la situación actual con Eriol.
-Tal vez… en la Universidad averigüe otro lugar donde pueda estar – se decidió por esa opción, tomando sus llaves y saliendo del departamento, ignorando por completo la muleta que estaba recargada en el sofá. Obviamente no podría caminar muy largas distancias sin ella, pero no iba a buscarla a pie, además, odiaba cada vez más esa cosa
"Aunque sea lo último que haga, te voy a encontrar, Sakura."
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Eriol apenas estaba llegando a su hogar en Londres, luego de un vuelo de varias horas. No le sorprendía en lo absoluto que nadie estuviera esperándolo afuera de esa gran mansión, sin embargo, Kaho estaba esperándolo sentada en una silla, sonriendo levemente al verle llegar.
-Te he estado esperando, Eriol – el mencionado bajó del taxi en el que llegó, recogiendo sus maletas en poco tiempo, caminando a la entrada principal de su hogar
-Ya me di cuenta Kaho, pero no había necesidad de hacerlo, ya que yo mismo puedo reunir a mis padres y a ti en el estudio de papá – le habla mientras le pasa de largo, solo que ella cambia su expresión a una de seriedad
-No puedes hacer eso
-¿Quieres apostar? – se burla con una sonrisa juguetona, pero Kaho no le siguió contestando como antes, si no que parecía más interesada en otra cosa que no era él, lo cual era un poco inusual en ella
-Si lo que quieres es romper el compromiso, te recomiendo que lo pienses dos veces – le advierte con un tono calmado que le impresionó un poco, pero que a la vez le irritó
-No hay nada qué pensar; eso ya lo decidí desde el día en que traté de razonar contigo, siendo inútil hacerte entrar en razón – siguió avanzando sin prestarle mucha atención, pero ella se levanta de la silla y se acerca a él, interrumpiendo su paso, provocando un bufido de frustración de parte del muchacho - ¿Qué piensas decirme para que acepte casarme contigo? – nada de lo que ella le dijera serviría para hacerle dudar, de eso no tendría dudas…
-Es el último deseo de tu padre antes de dejar este mundo – dijo directamente para darle a conocer la situación actual, viendo la expresión estupefacta del joven Hiragizawa, cosa que no le extrañó en lo absoluto
-¡¿Qué?! Kaho, no me jodas, está muy mal jugar con algo tan serio – le reclama con una clara molestia en su rostro, pero ella niega con la cabeza, acción que solo le enojaba más. ¿Qué clase de estrategia era esa? Hasta el momento, esta era la peor de todas
-La razón por la que tus padres decidieron no cumplir su promesa de dejarte en libertad hasta que terminaras la Universidad, es porque tu padre cayó enfermo de cáncer de pulmón
Los ojos azules de Eriol se abrieron lo más que podían, y ni siquiera sus lentes tapaban su expresión de shock total. ¿Cómo era posible algo así? No podía ser verdad, Kaho seguramente estaba engañándolo para que acepte el matrimonio. Desde que la conoce, esa mujer siempre se empeña en que solo tenga ojos para ella; era como una obsesión, o tal vez era por su dinero, ni siquiera se molestó en saberlo, y seguramente debió intentar averiguarlo antes. Pero su actitud hacia él no le daba el interés de hacerlo.
-¡¿Cómo?! Dime que no es cierto… - le toma de los hombros y le mira con una expresión severa, pero que a la vez demostraba temor y preocupación - ¡Cuando me marché de Inglaterra, mi padre estaba completamente sano! Además, en el momento en que me mandaron ese WhatsApp no me dijeron nada al respecto
-¿Recuerdas cuánto tiempo tiene desde que te fuiste? – le cuestionó con esa expresión seria que tiene desde hace un rato – si no me crees puedes ir a verlo en su habitación, incluso tu madre está con él – Eriol apretó los dientes en un intento de no hacerlo con los puños, ya que a pesar de todo lo que la desprecia, no iba a hacerle daño a una mujer
-¡Si compruebo que me mentiste para conseguir casarte conmigo, voy a hacer que te arrepientas el resto de tu vida!
-¿Piensas golpearme? – le pregunta con una ceja alzada, y él desvía la mirada de ella. Sabía que ella era intuitiva, y que vio en él que ese pensamiento había cruzado por su cabeza, pero una cosa era pensarlo un momento, y otra muy distinta era hacerlo
-Jamás haría algo como eso. Yo nunca he golpeado a una mujer, y no pienso hacerlo en lo que me resta de vida – le asegura mientras le suelta, alejándose de ella y comenzando a subir las escaleras de la mansión Hiragizawa – lo digo en otro sentido – continuó hablando mientras subía cada escalón, siendo seguido desde lejos por ella
-Entiendo que me odies por lo que te he dicho antes, incluso por lo que te dije hace dos días, pero yo no quería casarme contigo a base de la enfermedad de tu padre; tenías que regresar a casa dejando de ser un cobarde, no porque vinieras a ver a tu padre enfermo. Incluso tu padre decidió omitir ese tema para evitar que te preocuparas hasta que estuvieras aquí
-Ahora resulta que tienes límites – dijo con sarcasmo el muchacho, sin mirarle siquiera – si llega a ser verdad lo de la enfermedad de mi padre, lo usarías como excusa para acelerar el anuncio del compromiso ante los medios de Londres, y la boda se realizaría en poco tiempo para que él estuviera presente. ¿No sería su enfermedad el escenario perfecto para conseguir lo que quieres?
-No me interesa si no me crees, pero tienes que comprobar que no te estoy mintiendo
-Precisamente eso es lo que haré – fue lo último que le dijo, dejando sus maletas en la puerta de su habitación y yendo a la habitación de sus padres, donde tocó la puerta y esperó a que le abrieran, siendo recibido por Nakuru, para gran sorpresa del joven – Nakuru… ¿Qué haces aquí?
Lo último que supo de ella es que estaba felizmente casada, aunque a veces su prima visitaba a su familia, con o sin su esposo por asuntos de trabajo del mismo. Si ella estaba allí sola, significa que su esposo no pudo viajar con ella, ya que ambos viven en París.
-¡Primito! – se le aventó dándole un abrazo fuerte y besándole la mejilla izquierda, mientras él sonrió levemente por esa demostración de afecto. Ya extrañaba a su prima, y verla después de tanto tiempo era muy bueno para él – Que bueno que viniste; desde que llegué hace una semana me enteré de que mi tío está muy enfermo y desea verte – continúa hablando con preocupación, siendo suficiente para que el joven volviera a sorprenderse
-¿Qué dijiste? – pregunta esperando haber escuchado mal, pero después oye a una persona tosiendo con mucha fuerza, y al apartarse de su prima, pudo ver a su madre sentada en una silla junto a la cama matrimonial de esa habitación, donde estaba acostado su padre
Eriol era como una fusión de ambos padres, ya que si bien sacó un rostro idéntico al de su padre, su cabello y ojos salieron con la misma tonalidad que su madre, aunque ninguno de ellos usaba lentes como Eriol. Otra diferencia es que al muchacho nunca fumaba, y es que a su padre le encantaba hacerlo.
Pero ahora… si lo que decía Kaho se confirma con las palabras de Nakuru… A su padre le había dado cáncer de pulmón a causa de ese vicio.
-Papá – las dos personas que estaban presentes fijaron su atención en la puerta donde estaba Nakuru, viendo que Eriol estaba también allí
-Hijo, que bueno que llegaste bien a casa – menciona la mujer que le dio la vida al muchacho, quien se acerca con seriedad
-¿Es verdad lo que me dijo Kaho cuando llegué? – pregunta directamente, esperando una respuesta - ¿Mi padre está enfermo y no se atrevieron a decirme nada? – les reclama claramente molesto, escuchando nuevamente que su padre tosía, cambiando su expresión a una de preocupación
-No queríamos… que te preocuparas… ¡COF COF! – Eriol volteó hacia la puerta, donde Nakuru ya no estaba, ya que había entrado otra vez a la habitación. Pero allí se encontraba Kaho, mirándole fijamente, con una expresión neutral, misma que le hizo desviar su mirada de ella nuevamente, harto de esa situación. Simplemente esperaba miles de cosas… menos esto. Confrontar a sus padres en este momento sería muy difícil
-De todas formas me iba a enterar… ¡¿A ustedes les interesa más mi compromiso con Kaho que la propia salud de mi padre?! ¡Papá, incluso a ti parece que no te importa! – les alza la voz a todos, pero Nakuru niega con la cabeza
-¡Te equivocas, yo sé como te sientes! Hace muy poco que me enteré porque decidí venir a visitarlos, y de no ser por eso yo aún no lo sabría – se defiende con lágrimas en los ojos, triste por la desconfianza de su primo
El muchacho suaviza su expresión ante eso, comprendiendo mejor las cosas. Era cierto; Nakuru siempre estuvo de acuerdo con él de no formalizar ese compromiso, pero él le pidió no decirle a nadie al respecto. A Nakuru no le importa ese compromiso, pero a Kaho y a sus padres sí.
-A tu padre le detectaron ese cáncer cuando ya estaba muy avanzado, por lo cual ya no hay remedio para ello – el joven Hiragizawa cerró los ojos con fuerza, deseando que se trate de un mal sueño, pero las siguientes palabras de su madre solo le confirmaron que se trataba de una pesadilla, llamada Realidad… – y su último deseo antes de morir, es ver tu boda con Kaho
-No… ¡No pueden pedirme eso! – les alza la voz nuevamente, abriendo los ojos, los cuales estaban reteniendo sus lágrimas. No iba a dejarse ver llorar, y menos si Kaho estaba presente. Tenía que convencer a su padre de que debía cambiar su último deseo por otro muy distinto – Papá, la verdad de mi viaje a Japón fue mi estúpida cobardía de ese entonces – comienza a explicarle, mientras que tanto él como su madre y Nakuru le miraban sorprendidos. Solo Kaho seguía con esa expresión de hace unos minutos
-¿A qué te refieres? – le pregunta su madre con curiosidad, dándole el momento para continuar
-A que todo fue una mentira; yo no me fui para conocer más del país donde naciste mamá, ni siquiera fue por afinar mi japonés, si no he tenido ninguna dificultad de pronunciación o escritura desde que iba a la primaria – apretó los puños, bajando la mirada hacia el suelo, sabiendo que dirá algo que iba a decepcionarlos – fue porque no quería casarme con Kaho y no tuve el valor de decirles – Nakuru se acercó a él, ignorando las expresiones incrédulas de ambos padres
-Eriol… - le llama su prima con suavidad, pero él no le hizo caso
-Pero precisamente vine para romper el compromiso ya que aún no ha sido anunciado y nadie más que nosotros y los padres de Kaho saben al respecto – volvió a mirar a su padre, tratando de no ceder tan fácilmente ante esta situación – sé que no soy un hijo digno de ustedes por llegar a este punto, pero esa es la verdad; quiero casarme con alguien que yo ame… y que me corresponda… - lo último lo dijo en un susurro, recordando que estaba enamorado de Tomoyo, pero que ella no le correspondía
-Hijo, tú no eres ningún cobarde – le habla su madre con una mirada comprensiva – viniste valientemente a darnos tu opinión, y esa es una digna prueba de que estás madurando – Eriol estaba asombrado de escuchar tales palabras, no sintiéndose merecedor de ellas, aunque si estaba muy agradecido con su madre de decirle eso – Sin embargo… - el joven volvió a prestar atención a su madre, quien cambió su expresión a una de seriedad – dado que tú confirmaste tu regreso sin decir nada más, el compromiso fue anunciado sin tu presencia el día de ayer
-¡¿QUÉ?! – gritó con toda la fuerza y energía que pudo, sintiendo que el mundo se le venía abajo otra vez - ¡Pero se puede resolver si decimos que se canceló! ¿Verdad? – se gira a mirar a todos a su alrededor, recibiendo la negativa de su padre, la cual le estaba asustando - ¡¿Por qué?!
-Yo si pienso que mi hijo es un cobarde… ¡COF COF COF! – a pesar de que empezó a toser, Eriol pudo entender perfectamente lo que había dicho… que sí era un cobarde ante los ojos de su padre – no te atreviste a romper el compromiso antes, y ahora mi último deseo de verte unido en matrimonio no se cumplirá…
-Pero papá…
-Pensé que mi hijo era más sensato desde antes, pero comprobé que sigues siendo un chiquillo inmaduro…
Eriol volvió a bajar la mirada, sintiéndose impotente ante la mirada de su padre. ¿Su padre estaba decepcionado de él? Era lo más probable, y realmente no le culpa de ello, ya que Kaho tuvo razón al decir que sus padres se habían estado ilusionando con que su hijo se estaba preparando para su matrimonio con ella, y no que estuviera huyendo del compromiso. Igualmente, se sentía decepcionado de sí mismo por no haber enfrentado la situación antes.
-Perdón… lo siento mucho. Yo no quería que te sintieras de esa forma – salió corriendo de la habitación, yéndose a encerrarse en la habitación que era suya antes de irse a Tomoeda
No, todo debía ser una equivocación, o un engaño de Kaho… si esto es real… ¿Por qué cada vez que decide enfrentar la adversidad, las cosas ya no tienen solución? Si se atrevía a deshacer el compromiso, su padre iba a odiarlo por lo que resta de su vida, y eso jamás se lo iba a perdonar. Pero… si aceptaba, no sería feliz en ese matrimonio arreglado, ya que no era como el caso de Sakura y Shaoran; sin importar lo que pase, él jamás iba a amar a Kaho, y sabe que ella no lo ama a él.
"No quiero casarme con Kaho. Si pudiera me hubiese gustado casarme con Tomoyo… pero ella no me quiere… y yo no debo seguir pensando en ella.
¿No hay otra opción? Alguien dígame si sería capaz de rechazar un compromiso como ese sabiendo que ese es el último deseo de su padre… porque de ser así, me sentiría con la suficiente confianza de rechazar mi compromiso con Kaho. Pero no, no conozco a nadie así, incluso Shaoran sin tener nada que ver con la familia Kinomoto ayudó a Sakura con ese matrimonio arreglado…
Sinceramente, no sé que hacer…"
OOOOOOOOOO
Shaoran estaba llegando a la Universidad, estacionando su coche y observando que llegó justamente en uno de los recesos, cosa que le beneficiaba. Aunque tuviera que hablar con amistades de Sakura que no fueran Daidouji, lo haría, ya que a pesar de saber lo que la mayoría de sus compañeros piensan de él, no iba a buscar socializar con ellos, si todo lo que iba a hablar era sobre la localización de Sakura.
Caminó hacia la puerta principal de esa escuela, deteniéndose allí y buscando con la mirada a conocidos de la chica. Como ya no usaba la muleta no iba a esforzarse más de la cuenta, pero tampoco iba a regresar por ella al departamento, aunque le dijeran terco o necio.
Por suerte vio a las chicas llamadas Rika, Naoko, Chiharu y su novio Takashi, quienes estaban platicando animadamente sobre temas cualquiera. Se acerca a ellos lentamente, buscando las mejores palabras para preguntarles, ya que le incomodaba hablar con personas que casi no conoce. Incluso a pesar de llevarse bien con Yamazaki, realmente casi nunca hablaban.
"¿Dónde quedó el Shaoran Li que está dispuesto a socializar y a sonreír sinceramente sin pensarlo? ¿De verdad se esfumó solo porque recuperé la memoria del Shaoran Li antisocial y severo que era?
No, si mi amor por Sakura no se fue, tampoco ese Shaoran, sólo que… me va a costar mucho trabajo dejarlo salir nuevamente."
-Eh… hola a todos – les saluda lo más calmado que puede, llamando la atención de los demás, quienes le miran con impresión, cosa que le ponía algo nervioso
-Li, ¿no estabas enfermo? – le pregunta Yamazaki sin entender lo que pasaba, extrañando mucho al joven castaño
-¿Qué? – le costó tres segundos recordar esa parte de su conversación con Eriol, entendiendo la razón de esa pregunta – Sí, pero vine porque… - suspiró profundamente tratando de tranquilizarse, aunque esa timidez era algo nuevo para él, y es que se supone que no debía dudar nunca de lo que hace si en el futuro iba a mandar en una empresa. Pero… no era sencillo ser el Shaoran despreocupado sin memoria sabiendo todas las responsabilidades que tiene
Ellos le observan atentamente, esperando a que continúe, pero vieron que por primera vez, Li no tenía idea de cómo expresarse y explicar las cosas. No sabían cómo ayudarle, pero Yamazaki sonríe levemente, conociendo un poco de ese chico que le cae bien a pesar de lo que se dice de él.
-¿Tienes algún problema? Si necesitas algo, puedes decirme – Shaoran se sorprendió al escuchar esas palabras del muchacho, para después sonreír levemente, más tranquilo. Si Sakura confía en las personas, ¿Por qué no lo haría él? Era absurdo no poder confiar en nadie, incluso es un poco triste no poder sentir el apoyo de ninguna persona
-Gracias. Lo que pasa es que Sakura y yo tuvimos una discusión hace un par de días; yo la culpé de algo en lo que ambos somos culpables, y quiero arreglar las cosas con ella – comienza a explicarles la situación, asombrando a los cuatro – la verdad es que no estuve enfermo estos días además de la fractura que ya conocen, pero Eriol dijo eso para justificar nuestras faltas. Primero yo dejé el departamento donde vivimos, y cuando regresé ella ya lo había dejado. Parece una telenovela, lo sé, pero no estoy mintiendo – termina de decir rápido, ya que tenía prisa por encontrarla
Era la primera vez que le hablaba de asuntos personales a gente con la que no convive, pero por su flor de cerezo, hacía lo que sea necesario para dar con ella.
-A ver si entendí bien… - empieza a hablar Chiharu con una expresión pensativa – lo que quieres saber, es donde se encuentra para ir con ella y tener una conversación más fluida – el joven Li asintió a su comentario, esperando que esa chica sea de ayuda – Daidouji no sabe nada al respecto, ¿Verdad? Es que ella hace un rato vino a preguntar de ustedes, y dijo que iría a su departamento a buscarlos para saber la localización de Hiragizawa. Pienso que ella es la que mejor sabría la localización de Sakura al conocerla más que nosotros – los demás asintieron a esa conclusión, sin saber dónde puede estar la chica Kinomoto
-¿Qué? – más que una pregunta, él dijo eso como una expresión de incredulidad. ¿De verdad ella estaba buscando a Eriol después de lo que le hizo?
Apenas pensó en ello, reconsidera esa pregunta. Realmente no podía reclamarle, si él también le había hecho daño a Sakura, pero tampoco va a justificar a esa chica del todo solo por eso. Si Daidouji está buscando a Eriol, y él a Sakura, tal vez… no tendría nada de malo hablar con ella. Aunque todavía su molestia hacia ella no desaparece del todo, seguramente ella estaría molesta también si se entera de lo que le hizo a Sakura.
No era tampoco que estuvieran a mano o algo así, porque eso sonaría muy cruel, pero no perdía nada intentando hablar con ella, incluso podría obtener lo que busca más rápido.
-Nuevamente gracias. Que tengan un buen día – dijo mientras hace una inclinación de cabeza hacia ellos, antes de alejarse rumbo al estacionamiento
-Creo que los alumnos chismosos solo decían cosas malas de Li sin razón alguna – dijo Yamazaki de repente, y Rika asintió con la cabeza
-Tienes razón. Pienso que no debemos juzgar a las personas sin conocerlas. Li está preocupado por Sakura, lo que significa que es una buena persona
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Sonomi Daidouji no imaginaba que su hija estuviera presente durante su discusión con esos tres muchachos, pero su expresión de enojo y decepción eran la clara prueba de ello.
-¡Contéstame! – le exigió con fuerza, caminando hacia el escritorio y quedando frente a su madre, quien agradeció estar de otro lado de ese mueble de madera - ¿De verdad fuiste tan egoísta como para hacerle algo así a Sakura?
-Hija, yo no lo hice por egoísmo; fue para que no te sintieras presionada como mi prima – comenzó a explicar lo mejor que pudo – Nadeshiko y tú se parecen mucho, y apenas ella se enteró de su compromiso con Hien Li, fue corriendo con Fujitaka Kinomoto para huir de su matrimonio. Si te enterabas de tu compromiso con Shaoran Li seguramente ibas a buscar a quien sea para huir de eso, al igual de ella
-Significa que piensas de mí que soy como ella… – menciona con un tono de voz más bajo, pero que Sonomi podía escuchar bien – Pero estás equivocada; mi tía Nadeshiko ama sinceramente a mi tío Fujitaka, y no se casó con él solo por huir de su compromiso. Además, yo no me hubiera casado con nadie para huir de un compromiso arreglado; yo le tengo miedo al compromiso de cualquier tipo, y fue por el simple hecho de que temía atar mi vida con una persona que dejara de quererme cómo tú lo hiciste cuando papá murió
La madre de la chica le mira con sorpresa e incredulidad, cuestionando a su propia mente; ¿Qué tenía que ver una cosa con la otra? Le parecía un poco absurdo, más no iba a mencionar eso ahora con su hija de ese humor.
-No entiendo
-A causa de las dificultades que tuviste, te alejaste repentinamente de mí, y eso me hizo preguntarme; ¿Si yo tuviera un esposo en dificultades, me dejaría de querer? Por más que suena estúpido, ese temor fue creciendo conforme pasaban los años – murmuró mientras dejaba su mochila sobre el escritorio, ante la mirada impresionada de la mujer – no te estoy culpando de mis miedos, ya que la ignorante fui yo, e incluso por eso alejé a la única persona que me ama sinceramente – le confiesa sin avergonzarse de ello, dejando a su madre impactada al escucharla
-¿Qué? ¿Tenías una relación sin decirme nada? – le reclama con algo de molestia, pero su hija le miró con una frialdad que le hizo helar la sangre. Nunca antes Tomoyo le había mirado de esa forma, y debe admitir que no le gusta para nada
-Tú hiciste muchos negocios antes de convencer a mi bisabuelo de arreglar las cosas con mi tía Nadeshiko, y no me dijiste que fue para no tener que depender de la empresa en este tiempo en que los dejaste a cargo de los negocios, y tampoco me dijiste nada de lo que hiciste a mis espaldas
-Considera un poco lo que hice por ti. ¡Traicioné la confianza de mi prima por mi propia hija!
-¡¿Y eso cómo puede ser un argumento para ti?! Yo no te pedí que traicionaras a la única familia sincera que he tenido desde hace años. ¡Hiciste algo completamente impulsivo y egoísta! – le gritó con todas las fuerzas que tuvo, doliéndole un poco la garganta después de decirle eso, y bajando la mirada, suspirando pesadamente – y lo peor es que heredé ese carácter de ti, pero yo no estoy dispuesta a seguir tus pasos; voy a arreglar todo lo que tanto tú como yo hemos causado
-Tomoyo, estás hablando sin pensar en lo que dices. Quiero explicarte todo… - trata de hacerle comprender sus razones, pero su hija nuevamente le interrumpe
-Te equivocas otra vez; estoy completamente consciente de cada palabra que salió de mi boca, y voy a aprovechar esa seguridad para componer todo, empezando con los problemas que causé ya que requieren de una atención inmediata. Que tengas un buen día – se despide, agarrando la mochila nuevamente, y saliendo rápidamente de esa oficina, tomando el elevador de inmediato, para que al cerrarse las puertas, se recueste en la pared, luego dejándose caer sentada en el piso de ese pequeño espacio
Sus lágrimas salían de sus ojos, sin que ella pudiera evitarlas, y aún de poder hacerlo, no lo haría, ya que necesitaba desahogarse después de lo que acaba de pasar. Acaba de gritarle a su madre, a la que siempre le pedía un poco de su atención, y justamente cuando ya la tenía, se enteraba de todo esto. ¿Era una casualidad que ella decidiera ir en el momento justo en que Touya y sus amigos fueron a reclamarle?
"Cómo dijo Eriol una vez: 'No Existen Las Casualidades, Solo lo Inevitable'. Es un poco cruel que la inmadurez de mi madre y mía fueran las causantes de tantas tristezas, pero… tal y como le dije a ella, voy a arreglar todo lo que causamos, a como dé lugar.
Sé que mi arrepentimiento no va a servir de nada, pero estoy dispuesta a que me perdones por lo que te hice Eriol, no con palabras, si no con hechos. Tú ya me has demostrado que me amas, y yo… aunque no esté segura de cómo se siente el amor, te voy a demostrar que esta amatista si puede servir para superar obstáculos y miedos. Te lo debo."
No tardó mucho para que las puertas del elevador se abrieran, momento en que la chica Daidouji salió de allí y de esa empresa, yendo hacia el estacionamiento y metiéndose al coche, donde después de tranquilizarse, encendió el motor del vehículo. Si conducía con sus emociones a flor de piel, todo podía terminar en desastre, así que no iba a arriesgarse.
Minutos de camino después, Tomoyo llegó y tocó la puerta del departamento de Sakura y Shaoran, pero tal parece que no hay nadie en el lugar, así que se resigna después de varios minutos, y es que después de marcar varias veces al celular de su amiga, no le contestaba. Suspiró profundamente tratando de calmarse, y comenzó a alejarse de esa puerta, cuando casi choca con Li en el momento en que estuvo frente al elevador.
-¡Te estaba… buscando, Daidouji! – Shaoran respiraba algo agitado, y es que había salido tan rápido de la Universidad que casi sufre otro accidente automovilístico en el camino
Pero afortunadamente, solo fue el susto, y consiguió llegar entero al edificio. Había corrido desde el estacionamiento del edificio al elevador, caminando en el interior de ese pequeño espacio como león enjaulado, y sinceramente, eso no debió haberlo hecho todavía en sus condiciones. Sakura le hubiera regañado de estar allí, pero ese era otro tema.
-Li… ¿Qué pasó con ustedes? – le pregunta con curiosidad al verle llegar solo, pero él recupera el aliento, dispuesto a hablar con ella directamente
-Tuve una discusión con Sakura, y quiero arreglar las cosas. Sé que estás buscando a Eriol, y yo la busco a ella, así que te pido la posible localización de Sakura por la dirección de Eriol en Inglaterra – esa propuesta le impresionó mucho, y es que parecía importarle más su esposa que su mejor amigo. ¿Eso era posible? No, Li tampoco era tan malo, así que debía haber una buena razón de esa idea
-¿Hablas en serio?
-Sí, porque si lo buscas después de lo que le hiciste, significa que estás arrepentida, al igual que yo, y no tengo derecho de reclamarte – le explica con impaciencia, para después suspirar pesadamente y cerrando los ojos – pero tengo dos condiciones para hacer este acuerdo contigo – ella esperó a que continúe, y él así lo hizo, con una expresión de seriedad – la primera; no vamos a decirle a nadie que hicimos este acuerdo, ya que después si pasa algo similar no podríamos volver a hacerlo. Aunque espero por el amor del cielo que no pase algo así nunca más – ella también deseaba internamente eso, porque estas complicaciones eran horribles
-Estoy de acuerdo. ¿Cuál es la otra condición? – pregunta con ansias, y es que no era mala la idea de Li. Shaoran le mira fijamente, sin cambiar su expresión, sin dudar de sus palabras
-Que nunca más vuelvas a decirle "Te Amo" a Eriol, sin estar segura de tus sentimientos – le contesta con total severidad, la cual es característica del joven Li, y le sorprende en sobremanera a la chica Daidouji – no soy idiota; sé perfectamente que es mucha coincidencia que cortaras tu relación con él después nuestra conversación, si precisamente por eso me enfadé contigo. No puedes huir de tus sentimientos, porque yo intenté huir de ellos y fracasé colosalmente
-Entiendo – por supuesto que lo entendía, porque ella misma había huido de lo que empezaba a sentir por ese muchacho de lentes, simplemente por ser inexperta y ser una inmadura ante la vida
-Que bueno, ya que antes de ir a buscarlo, debes estar consciente de que no te daré la dirección si vas a ir a lastimarlo otra vez – le advierte totalmente consciente de lo que hace, ya que por más que quiere encontrar a su esposa, tampoco va a entregar como si nada la dirección de Eriol. Si realmente ella lo ama, puede arreglar las cosas con él, pero debía estar seguro de que no harían llorar a su amigo otra vez, porque ver algo así, sinceramente es triste para él – Yo te juro que no lastimaré otra vez a Sakura, y ¿Tú qué me dices, Daidouji?
Tomoyo se quedó en silencio por unos segundos, pensando en lo que el muchacho frente a ella le estaba diciendo. Está totalmente de acuerdo en que ya no debe jugar con los sentimientos de Eriol, y precisamente iba a encontrarlo para arreglar las cosas con él. No tenía idea de lo que ha pasado con Sakura y Li, pero seguramente él recordó todo, lo que les llevó a discutir como antes. Al aclarar sus sentimientos, él quiere hablar con ella, así que su promesa de no hacerle daño a Sakura otra vez, era lo más adecuado para tener ese acuerdo con él.
Así que, completamente decidida por segunda vez en ese día y en toda su vida, le responde con una confianza y seriedad dignas de la amatista que Eriol esperaba en ella.
-Te lo juro. De ahora en adelante, seré totalmente sincera con Eriol
No faltó mucho para que Shaoran sacara su celular, y después de unos segundos, ella recibió una dirección de Google Maps, que para su sorpresa, era de una mansión en Inglaterra. Ya sabía que Eriol era rico, pero no sabía que Shaoran tenía la dirección exacta incluso en esa aplicación.
-Eriol me la dio una vez cuando le pregunté por su casa, al igual yo le di la mía para que la viera desde el Google Maps – le responde a su pregunta mental, casi como si le hubiera leído la mente, cosa que le asombra mucho
-¿Cómo…? - ¿Acaso Li le leía la mente como Eriol? Eso de ser mejores amigos le hacía pensar en que eran igual de intuitivos, aunque eso solo le daba algo de miedo ahora hacia Li
-Eres prima segunda de Sakura, así que eres transparente como ella en ocasiones, solo que tú eres más cerrada que ella a veces. Eriol me lo dijo y yo lo acabo de comprobar – sigue explicándole, para luego mirarle con impaciencia - ¿Y bien?
-¿Eh? Ah, perdón, es que me impresiona que me recuerdes a Eriol siendo tan diferente a él – menciona mientras guarda su celular en su bolsa – conociendo a mi amiga, ella jamás iría con otras personas, ya que siempre piensa que no debe molestarlos con sus problemas
-Eso ya lo sé, pero no tengo idea de qué lugar es donde se encuentra. A pesar de no ser muy grande, Tomoeda tiene varios hoteles – claro que había pensado en eso desde el principio, por eso mismo estaba desesperado, ya que no tenía una clave para dar con ella
-Pero solo uno con un patio trasero en el que hay árboles de cerezo – le aclara la pista que necesita, dejándolo anonadado, cosa que le hace sonreír levemente
-¿De verdad hay uno así? – sin necesidad de que respondan a su pregunta, él mismo busca en Google Maps el hotel que tiene esa descripción, encontrando un hermoso lugar, en el que efectivamente, Sakura iría para sentirse mejor – vaya, si hubiera ido contigo desde el principio, no hubiera dado tantas vueltas. Se nota que eres la mejor amiga de Sakura – le mira con agradecimiento, y ella baja la mirada un poco, extrañando al chico castaño - ¿Dije algo malo?
No, no lo había hecho, pero él no estaba enterado de lo que ella ya sabe. Ser mejor amiga de su prima segunda fue muy desafortunado para Sakura, ya que Tomoyo no solo es una mala amiga; también es una pésima prima segunda. Así se siente ahora.
-Antes de que te vayas, debo decirte algo de lo que me acabo de enterar. Y trata precisamente… de tu matrimonio con Sakura – quisiera decirle después de haber arreglado las cosas con Eriol, pero no quería que pasaran más situaciones complicadas entre ellos si Shaoran se llega a enterar de otra forma. Lo que menos deseaba es que él y Sakura sufrieran por culpa de su madre, cuando ya están enamorados
Shaoran alzó una ceja, sin entender muy bien esa actitud de la chica. ¿Qué cosa podría ser tan seria a parte de lo que ya sabe? Nada podía hacerle cambiar de opinión después de lo que sucedió en estos últimos días. Sin importar lo que Daidouji le dijera, él seguirá amando a su Sakura.
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Una chica castaña estaba saliendo de su cama después de despertar, a pesar de que eran más de la 10 de la mañana. Se había levantado algo tarde, pero eso no afectaba tanto, si ella podía pedir de comer cuando quisiera en ese hotel en el que se había hospedado la tarde en que se fue del departamento, así que pidió por teléfono al servicio del hotel su pedido, para así desayunar tranquila. Pero…
Estaba completamente sola, sin nadie que le acompañe y le haga sentir mejor. Ella así lo ha decidido, y no iba a molestar a nadie con sus problemas para ser consolada. Lo único que debía hacer es tener un tiempo lejos de todo y de todos sus conocidos, para poder hallar la fortaleza que le ayude a salir adelante… sin Shaoran.
"Cuando se me acabe el dinero, no voy a tener más opción que regresar a casa, donde mis papás y Touya se van a enterar de todo. Al menos cuando ese momento llegue, voy a estar más tranquila, y eso va a ayudar a que las cosas no sean tan complicadas."
Sus pensamientos son interrumpidos cuando tocan a su puerta, y al abrirla, observa que había llegado su desayuno en un carrito de dos pisos, con un joven de su edad, de cabello negro y ojos del mismo color, con un gafete que decía "Kōtaro". El joven estaba sonriendo, y ella al verle con detenimiento, puede darse cuenta de algo; ese chico era atractivo, incluso le sorprende que esté trabajando en ese hotel.
-Muy buenos días señorita, ¿dónde quiere que le deje su desayuno? – ella se hace a un lado, abriendo la puerta por completo para dejarle pasar
-Solo déjelo cerca de la mesa. Yo después acomodo todo – el joven entró empujando el carrito, y ella pudo escuchar que reía un poco
-¿Sabe? Eso también podemos hacerlo nosotros, ya que no hace diferencia en la propina; el valor de la misma es voluntad suya – Sakura se sonrojo de la vergüenza, cosa que le hace reír nuevamente - ¿Entonces era eso?
-¡No! No, por supuesto que no – negó constantemente, luego suspirando para relajarse – es solo que no me gusta sentirme como una inútil – dijo con una leve sonrisa, pero apenas termina de explicarle, su expresión cambia a una de tristeza, ya que ese tipo de afirmación le recuerdan a Shaoran y su desesperación por volver a caminar
¿Por qué le desesperaba tanto dejar de depender de ella y de Eriol? Tal vez era por el simple hecho de que Shaoran no era una persona que supiera estar quieta en un solo lugar, además de que era independiente y orgulloso. Ya que… no encontraba otra razón por la que le ponía tanto empeño a su rehabilitación.
Obviamente Kōtaro notó ese cambio en la actitud de la chica, lo cual le dio curiosidad y algo de preocupación. ¿Cómo una persona que irradia una calidez como la suya, también tiene una profunda tristeza en su corazón?
-Si lo desea, puede hablar conmigo de lo que quiera – le propone mientras deja el carrito cerca de la mesa, observando la expresión sorprendida de la chica – tal vez piense que soy un chismoso o un entrometido, pero prefiero que piensen eso de mí a tener que ver personas como usted de esa forma
La castaña le mira en silencio por unos segundos, para luego cerrar la puerta, y sonreírle levemente, agradecida por su atención.
-No sabes cuánto necesito que alguien me escuche – admitió sin pensar demasiado en lo que estaba haciendo, y es que no le importaba con quién está hablando, con tal de dejar salir todo lo malo que se estaba acumulando dentro de su ser. Él entendió que ella necesitaba ayuda, así que no duda en sus palabras
-Pues aquí estoy yo. Y no se preocupe, que no voy a cobrar por eso – le guiña un ojo al terminar de hablar, haciendo que ella sonriera otra vez
Tal vez, si se desahogaba con ese muchacho, podría superar las circunstancias más rápido. O eso es lo que más deseaba en este momento.
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Todo estaba en completo silencio desde que Tomoyo había terminado con su explicación, y ella estaba muy nerviosa por la seriedad de Shaoran, quien no decía absolutamente nada; ni un insulto, ni siquiera una reacción molesta típica de él… nada. Eso no era normal; eso es lo único en lo que ella podía pensar.
-Li… ¿Puedes decirme algo? – le pide con preocupación, consiguiendo que él le preste atención nuevamente y suspire pesadamente, cerrando los ojos, para después abrirlos, y mirarle con una expresión serena que ella no esperaba
-Sí lo que me dices es verdad, significa que Sonomi Daidouji hizo varias tonterías, pero que al final de cuentas, resultaron bien para nosotros – concluye después de meditarlo unos minutos
-¿Qué? ¿Cómo puedes decir eso? – estuvo a punto de preguntar; "¿Quién eres y qué es lo que le has hecho al verdadero Li?" Pero eso sonaba muy infantil para este momento, así que se contuvo de hacerlo, a pesar de ver la diferencia de actitud del Li que esperaba ver. Él al ver la reacción de la chica, se apresuró a explicarle sus razones
-Daidouji, si las cosas hubieran seguido como estaban, el matrimonio arreglado hubiera sido entre tú y yo, cosa que sería malo para Eriol ya que le gustabas, y también sería malo para mí ya que me sentiría el peor amigo del planeta – Tomoyo se puso a pensar en ese argumento de Shaoran, considerando esas circunstancias
-Bueno, debo admitir que es cierto. Yo no hubiera soportado ni una semana atada a ti, ya que mi pavor a ese tipo de uniones iba a sobresalir, y tú no tienes tanta paciencia como Eriol
-Exacto. Así que dime, ¿No es mejor que el matrimonio fuera entre Sakura y yo para que ese asunto le diera pie a Eriol para hablar contigo? Y aunque mi matrimonio con Sakura al principio estaba destinado al fracaso, con mi pérdida de memoria, su mentira y mi ingenuidad, al final, terminé… enamorado de ella – admite con algo de vergüenza, pero al ver la sonrisa tranquila de la chica, se calma un poco. Eso de ser sincero con cualquier persona ya no era tan complicado como al principio, solo que tampoco podía decir que era algo sencillo
-Tienes razón, Li. Gracias por tu ayuda, y espero que puedas arreglar las cosas con Sakura. Yo debo viajar a Londres, pero te prometo que Eriol no se va a casar con esa mujer
-Suena un poco loco, pero creo que confío en ti, Daidouji. Nos vemos después, gracias y buena suerte – se despide de ella, para irse por donde había venido, solo que ella le siguió, entrando ambos en el elevador – ah, es verdad, los dos vamos a otro lugar que no es este – dijo con una leve sonrisa nerviosa, y ella sonrió también, antes de quedarse callados, mientras esperan que el elevador los deje en el primer piso, y así poder irse cada uno a sus destinos
"Sakura, yo te prometo que no te dejaré sola de esa manera… a menos de que tú me lo pidas. Porque al igual que tú, sé perfectamente las consecuencias de lo que hice. Tú sabías que al mentir sobre nosotros era posible enfadarme, al igual que yo sé que al dejarte de esa forma, tú puedes estar enojada conmigo.
Pero pienso demostrarte que el único amor ilusorio que tuve, fue el que le tuve a Meiling, y que mi amor por ti, es completamente real y genuino. De hecho… como solo estamos casados por el civil, si logro resolver todo esto, estoy dispuesto a unirme contigo nuevamente… en una boda religiosa, para que seas doblemente mía… por el resto de nuestras vidas.
Si logro que me des el sí, yo te daré a cambio mi vida; seré tuyo por el resto de mi existencia, incluso más allá de la muerte… mi alma te pertenece a ti… mi amada flor de cerezo…"
Continuará…
¡Pobre de Eriol! Ahora sí está entre la espada y la pared. Cuando Tomoyo vaya a Inglaterra, se va a encontrar con una situación más compleja de lo que ella espera. ¿Eriol aceptará el matrimonio? ¿Qué hará el chico de lentes al ver a Tomoyo si se está convenciendo de que debe olvidarla? Y por último, ¿Shaoran podrá resolver su situación con Sakura?
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
