El cuervo blanco
Capítulo 13: El amanecer de los Stark
Nava
-Poco después de la fuga de Yiruma y Ned de King's Landing-
POV Arya.
Después de tanto practicar y estar rodeada de todos estos lujos, ya siento un total cambio en mí, todos podían verlo ahora, después de tanto tiempo pidiendo una oportunidad como esta al fin los dioses me bendicieron, tal vez no los del Sur, pero si los del Norte. Y ellos cumplieron demasiado bien, después de todo este tiempo en Nava ya siento el verdadero cambio en mi, me sentía cada vez más ágil y más fuerte con cada leccion, al principio fue casi una tortura tener que pasar con todas las prácticas y entrenamientos variados que me daban, pero con el tiempo empecé a acostumbrarme a la rutina, de forma que ya se sentía natural.
Ahora me encontraba en los baños termales del castillo, con la oportunidad de relajarme de todo el entrenamiento que he tenido, en cierta manera me recuerda un poco a las aguas termales de Winterfell, solo que estas eran un poco más cerradas y demasiado decoradas de una cultura desconocida para mi, Madame Red dijo que era parte de la cultura del Gran Rey Demonio Rimuru Tempest.
A veces me pregunto si podré ver más, que un día podré cruzar la Puerta e ir a su mundo. Se que Brandon lo cruzará, tiene que hacerlo por su salud, pero espero que igual pueda al menos acompañarlo aún que sea un momento. Pero incluso con esos pensamientos, hay una parte de mi que empieza a extrañar mi hogar Winterfell, poder comer de nuevo en familia, jugar en los campos de entrenamiento y correr por sus pasillos, volver a estar todos juntos, pero como me enseñaron, cada acción tiene consecuencias, mi padre ahora tiene un deber con el Rey Robert, así como Sansa lo tiene con su príncipe, Rob ahora es el nuevo Lord de Winterfell y mamá lo apoya a él.
Estuve tan distraída que no me fijé cuando alguien entró al baño -¿Interrumpo tus pensamientos?- dijo una voz femenina a mi lado, al voltearme ahí pude ver a Madame Red cubierta con una toalla -Espero que no te moleste mi compañía- dijo ella con una sonrisa.
-Para nada- le dije mientras me encogia con un poco de vergüenza, seremos mujeres pero las únicas personas que me vieron desnuda fueron mi familia, y sin faltarle al respeto, no sentía que la conocía lo suficiente como para que ella me pueda ver desnuda, así como yo a ella.
La vergüenza parecía muy obvia pues sacó una pequeña risa -No necesitas avergonzarte Arya, somos mujeres al final, no hay ningún hombre mirando- dijo con naturalidad y un poco de burla en su voz.
-Perdoneme, pero solo he sido abierta en ese aspecto con mi familia- dije aún desviando mi vista.
-¿Oh, en serio?- pregunto ella de una forma extraña, cuando me volteé para verla ella ya estaba a mi lado dentro del manantial, mirándome con una pequeña sonrisa maliciosa, que luego fue remplazada con una sonrisa inocente. -Tranquila, entiendo que aún después de un tiempo te sientas incómoda, mi hermana y yo nos sentíamos así al principio, pero luego nos acostumbramos- dijo ahora distante mientras miraba a otro lado, como si recordara algo distante.
-¿La extrañas mucho?- pregunté con curiosidad, sin fijarme en lo obvio que sería la respuesta, casi me sentía algo tonta de preguntar.
Ella luego sonrió y me miró -Por supuesto, eramos hermanas, tal vez teníamos nuestras peleas y diferencias pero al final siempre nos queriamos- dijo ella de manera nostálgica y triste.
Eso casi me ponían celosa, ojalá Sansa y yo hubiéramos tenido algo parecido, tener una normal conexión entre hermanas, encontrar algo en lo que tengamos en común, pero al final éramos tan diferentes como el agua y el aceite.
De repente el momento de tensión se cortó al escuchar a alguien tocando la puerta. -Adelante- dijo Madame Red al desconocido tocando.
Pasaron solo pocos segundos para que entrara uno de los guardias que vigilaban la puerta, este guardia mantenía la vista estoica y un poco evasiva demostrando que solo entró por un deber y no por gusto.
-Carta del Rey Yiruma, marcado como urgente y solo para sus ojor- dijo el mientras demostraba un sobre que se denotaba las palabras "Urgente" y "Madame Red".
Con un poco de prisa, ella salio del agua, agarro su toalla para secar sus brazos y luego la usó para cubrirse desde el pecho, luego agarró la carta y la abrió con delicadeza y un poco de preocupacion en su rostro.
-Puede retirarse- dijo al guardia desviando por un momento su atención de la carta, el guardia obedeció y con un poco de rapidez salió del baño termal.
Una vez fuera el guardia, Madame Red empezaba a leer la carta, su rostro parecía estoico y sin emociones pero pude ver por un momento que tenía preocupación de algo, algo paso.
Una vez que terminó, rompió su rostro estoico y me miró con tristeza, ya empezaba a temer lo peor.
-Hubo problemas- ella empezó a narrar -Tu padre descubrió uno horrible secreto, casi muere por ello, tu hermana Sansa y Yiruma lograron salvarlo, ellos vienen en camino junto con un séquito entero compuesto tanto de soldados como de civiles que evacuaron King's Landing, extraoficialmente, estamos en guerra- dijo ella con un tono tetrico y rostro tétrico.
La noticia fue un shock para mí, ¿que había pasado?, ¿como era posible?, ¿cómo limpiaremos con esto?, ¿estarán seguros?, mi mente empezó a preocuparse tanto de lo que había pasado, como por la seguridad de mi padre y mi hermana.
-¿Pero que paso, por que el Rey Robert nos declara la guerra?- pregunte con exclamación mientras salía del agua y agarraba mi toalla.
-El Rey Robert murió por un accidente de caceria- dijo ella impactandome un momento -Jofrey fue quien declaró guerra, tal parece que ni el y ninguno de sus hermanos son legítimos, todos son bastardos ilegítimos- continuo con un tono de disgusto -Tal parece que tu padre intentó confrontarlos pero fue un total fracaso, ahora se dirigen al Norte- concluyó ella mirándome ahora con más confianza.
-Arya, hay momentos en la vida en los que todos debemos estar preparados para cualquier cosa, el Rey Yiruma ha dado la orden- dijo ella mientras me mostraba la carta -Ordeno movilizar las fuerzas, dar el anuncio y marchar hacia el sur para reunirnos con él- dijo ella señalando esa parte en especifico en la carta.
-Has avanzado mucho en tan poco tiempo, ahora te pregunto, ¿estás lista?, ¿te sientes lista para ver la batalla en todo esplendor?, ¿incluso si eso significa ver cosas desagradables?- preguntaba ella con intensidad.
Este era el momento que siempre he esperado, entrar a la batalla, presenciar el nacimiento y surgimiento de héroes, pero con el tiempo me enseñaron a no esperar mucho. Pero igual tanto como me quisieran desanimar de ver, esta es mi razón de venir, vine aquí a entrenar, a ser una guerrera, no puedo parar ahora.
La mire con intensidad -Estoy lista- le dije con determinación pura y sin duda alguna.
Ella sonrió, pero no era una sonrisa amigable, era casi entre divertida y maliciosa, una sonrisa casi engreída pero con confianza enfocada en mi -Muy bien, ve con uno de los guardias con los que entrenabas y diles "La manada del lobo fue molestado y ya no hay vuelta atrás", ellos sabrán que significa, tienen algo especial para ti- dijo ella mientras se iba a la puerta.
-¿Y que hay de ti?- pregunte con duda de lo que ella haría.
-Debo cumplir la voluntad del Rey, debo anunciar esto, debo preparar la tropas, tranquila, saldremos en 2 días como máximo- declaro ella antes de salir por la puerta.
Después de recuperar mis fuerzas de la noticia, salí, me vestí decentemente y me dirigí a uno de los guardias como ella dijo, un hombre lagarto que tenía las escamas marrones y a diferencia de algunos hombres lagarto, el parecía ser más grande y con más músculo, lo reconocí al instante, Obiren, de vez en cuando practicaba con él poniéndome a prueba con su gran tamaño y peso, le dije las palabras y su rostro paso de amigable a serio, con un movimiento dijo que lo siguiera y luego veía que algunos otros se juntaban igual.
-El mismo Rey lo dijo una vez, "siempre será mejor prevenir que luego lamentar", por ello acepto la formación de un ejército y luego empezó a ver en diferentes maneras para mejorarlo, como dividirnos, como organizarnos, nos enseñó diferentes comandos cortos para seguir en medio de la batalla, nos daba mejor armamento y armaduras basado en magia, no importaba que hubiera paz, el siempre quería estar preparado para el peor de los casos- él comentaba mientras caminábamos por los pasillos del castillo.
-Algunos lo llamaban paranoico, tanto dentro como fuera del reino, pero fue su paranoia lo que salvó una gran cantidad de vidas inocentes, a veces se referían a él como "El preparado", y tal parece que su paranoia fue en parte contagiosa puesto que otros empezaron a imitarlo, cosas simples como suministros y armamento para protección, pero otros iban más alla- dijo mientras se detenía en una puerta, si recordaba bien aquí estaba un centro general para la mayoría de la guardia, guardaban sus espadas y armaduras diversas.
-En el fondo esperábamos que no necesitaras esto, pero colaboramos con diferentes artesanos y herreros para darte esto- dijo mientras abría la puerta y ahí vimos a un grupo de otros guardias rodeando algo en la mesa, al demorarse mi llegada se esparcieron para dejarme ver.
Justo ahí había un traje completo e inusual que no esperaba, consistía de una camisa negra con mangas largas, un pantalón negro, una túnica corta con capucha que tenía una pequeña combinación entre el negro y el azul oscuro, 1 par de botas de cuero, un gran cinturón gris que tenía el sigil de mi familia y un par de brazaletes que tenían un patrón tanto de cuero como de metal. Acompañado del traje había una variedad de otros artículos, entre estos cuchillos arrojadizos y una daga artesanal.
-Entre todos decidimos en cuál lugar estarás en esta guerra- dijo una voz detrás, al voltearme reconocí rápidamente a Madame Red. -Deseariamos que no te involucrara, pero te conocemos lo suficiente para saber que nos desobedeceras a la primera oportunidad- dijo con una sonrisa, pero podía sentir tristeza en su propia voz.
-Con todo lo que aprendiste, ahora eres capaz de enfrentarte a uno de nosotros sin problema, pero si entras a un combate abierto, te apuñalaran en el momento que les des la espalda, pero aún así hay otros lugares donde puedes pelear y darás la diferencia, procura conocer tu entorno para evitar caer ante tu enemigo- dijo uno de los guardias al cual reconocí como Lowell O'Connor.
-Tu destreza y voluntad son dignas de consideración, pero careces de fuerza y resistencia física, tu espada es muy débil en comparación con las otras espadas, pero aún así puedes usar tu rapidez y agilidad en la batalla, cuanto tu enemigo de un golpe fuerte evítalo y usa ese momento de vulnerabilidad a tu ventaja, rapidez sobre fuerza- dijo Obiren señalando cada aspecto de mi.
-Eres feroz y osada cuando estás en el entrenamiento, pero en ese momento estás sola, en el campo de batalla estarás acompañada de colegas que necesitarán tanto de tu ayuda, como tu de ellos, si quieres salir victoriosa en cada una de tus batallas entonces necesitarás de toda la ayuda posible, ya lo demostró el Rey Yiruma muchas veces, la unión hace la fuerza, tanto en momento de paz como en momentos de guerra- dijo al final otro guardia humano que reconoci como Ser Jonathan Galahad.
Yo no podía hacer más que afirmar ante cada una de sus situaciones y enseñanzas, este sería el momento en el que al fin sería capaz de dar ese salto que tanto he deseado.
-Pero antes de tomar tu armadura Arya tengo que saber, ¿Estas lista?- pregunto Angelina causandome duda.
-¿A que te refieres?, he estado entrenando casi desde mi llegada, decidida a poder pelear y hacer mi propia historia- dije aún con duda en mi voz, ¿de que se trataba esa pregunta?.
-¿Pero estas preparada para matar?, ¿arrebatarle una vida a alguien?, ¿te sientes lista para dar ese salto?, por que una vez que tomes esa armadura ya no habrá marcha atras, estarás decidida a matar a tu enemigo sin importar si tiene tu edad o si esta débil, no hay espacio para el honor y la misericordias en el campo de combate, solo muerte- dijo ella con un tono tanto tétrico como triste.
Ahora parecía que me intentaban disuadir de no hacerlo, -¿Tan importante es esta decisión?- pregunte con duda en mi voz.
-Dicen que un buen soldado es aquel que no ve a su enemigo como un igual- dijo Jonathan con seriedad en su voz -En el momento en el que lo ve como un ser igual deja de ser un buen soldado, esa decision puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte- dijo aún con seriedad.
-Y no solo contigo- empezó a hablar Ser Lowell -Tu decision afectará a todos a tu alrededor, si no estás totalmente decidida a tomar la vida de tus enemigos en el campo de batalla, entonces arriesgas la vida de tus compañeros, tendrás su sangre en tus manos- dijo al final Ser Lowell.
-Por eso te preguntamos, ¿estás lista de hacer esa transición de niña a mujer?, ¿estás lista para ir al campo de batalla y nunca dudar de matar a tu contrincante?, ¿Estas lista para ser una total guerrera?- dijo Angelina con cada vez más intensidad, sus palabras se adentraban en mí, influenciandome de lo importante que serán los siguientes días en mi vida, matar la inocencia en mi para que pueda empezar mi nueva vida.
-Los Lannister casi matan a mi padre, estan destruyendo la Tierra de los Rios y amenazan a El Norte, como Stark y procedente de estas tierras, estoy decidida a atacar y matar a cada uno de los Lannister, sin importar que acciones tenga que hacer- dije totalmente decidida y honesta, se atrevieron a amenazar a mi familia, ahora estaba decidida a atacar, no solo por que quería una aventura, sino para proteger mi hogar, para demostrar mi valor y fuerza.
-Entonces esta hecho, bienvenida a la división de asesinos Arya Stark- dijo Angelina mientras me pasaba un pequeño broche con un símbolo de una calavera con una daga recta abajo, y alrededor de la daga tenía unas alas, y los bordes parecían un tipo de planta (Simbolo de la Task Force 141).
-¿Asesinos?- pregunte con algo de decepción.
-Los soldados serán el martillo del reino, pero ustedes seran el cuchillo que les corte la garganta al enemigo, se enfrentarán a misiones de infiltramiento, asesinato, sabotaje, acabarán con nuestro enemigo sin que él se dé cuenta- dijo Jonathan.
-Me gusta- dije con entusiasmo, algo que me alegro de mi antiguo tiempo en Winterfell fue de haber podido practicar escaladas con Brandom, claro que esos momentos no acabaron, en cierta manera este reino es muy perfecto para ese tipo de habilidad, incluso le dieron un nombre artístico, "parkour", claro con el permiso de Angelina nos dieron el permiso de practicarlo, con sus propias limitaciones, si voy a hacer misiones de infiltración entonces me alegro de estar preparada para ello.
-Bueno, no te quedes ahí, pruebalo- dijo Angelina con algo de emoción.
Al llegar a un lugar privado y ponerme el traje pude sentir como cada pedazo de cuero se ajustaba en mi piel, no me ocasionaba calor como yo pensé que haría, la flexibilidad no era problema y los instrumentos que tenía estaban guardados de forma que pudiera usarlos rápidamente, tanto con los variados cuchillos como con mi espada.
Al salir del cuarto podía ver el interés en el rostro de los caballeros y en Angelina. -¿Como me veo?- les pregunté con algo de emoción mostrando los detalles del traje.
-Digna de temer- dijo Angelina haciendo que el resto afirmara con sus cabezas, -Las telas y el cuero de todo el conjunto estan impregnados con magiculas y algunos hechizos de protección, resistencia al calor, al frío, igual te brindara solo algo de protección contra las espadas, como una cota de malla, solo no abuses mucho de lo que recibas, hay un límite de lo que puedas recibir de tu enemigo- dijo ella seriamente.
-Y algo mas- continuo dirigiéndose a la mesa denuevo sacando una cosas de una caja que tenía cerca, ahí me mostro una de sus pistolas, el termino me resultaba tan extraño como el artefacto en si, una forma más letal pero más ruidosa de una ballesta, el segundo artefacto parecía una ballesta más pequeña, lo cual captó un poco mas mi atención.
-La pistola de chispa, en versión mejorada, en vez de tener que usar el procedimiento tardado ahora solo tienes que introducir una de estas balas para que funcione, la tuya tendrá un máximo de 3 antes que tengas que volver a recargar- dijo Jonathan mostrándome como funcionaba esta arma, fue algo nuevo sostenerla, se sentía pesada, -Sera fuerte la patada cuando la dispares, asegúrate de usarla como última opción- dijo él a lo que yo afirmé mientras la colocaba justo en medio de mi pecho.
-La ballesta de muñeca- presentó Angelina -Una ballesta exclusivamente usada para los asesinos, usa un sistema de poleas que permite una rápida recarga, pero igual reduce la distancia y el daño, por eso, para compensarlo, sus dardos varían entre venenosas, tranquilizantes y explosivas- dijo ella a lo que presento los dardos de diferentes colores, -El dardo morado enloquece a tus enemigos, empieza a atacar a todo aquel a su alrededor y después de un tiempo perecerá por el veneno, se usa mayormente para distraciones, el verde es un veneno rápido que mata a tu blanco antes de caer al suelo, claro que igual puedes usar dardos comunes mientras estés a corta distancia y dispares en los lugares indicados, el amarillo tiene un tranquilizante inmediato que noquea a quien se lo dispares, mayormente usado para secuestros, y por último el blanco, el cual tiene un químico explosivo lo suficientemente fuerte para explotar el torso de alguien, mayormente usado para hacer distracciones y para crear incendios- narro describiendome sus usos.
-¿Como la uso?- pregunto aún con duda sosteniendo el aparato en mi mano.
-Las muñequeras que tienes no solo son para protección- dijo ella sosteniendo una de ellas y mostrándome donde colocarlo, justo entre unos trozos de metal incrustados en las muñequeras, una vez colocado me mostro un hilo atado a un anillo pequeño, -el anillo es el gatillo de la ballesta, colócalo en tu dedo anular- me dijo haciendo lo que ella me indicaba, fue complicado con el hilo pero al final no fue mucho problema, -Se coloca así- indicaba mientras deslizaba el dardo común y luego se apartó -Apunta a tu objetivo y cuando ya lo tengas mueve la mano hacia atras- indicó ella, apuntaba a una manzana al otro lado de la habitación, no había nadie en el camino, con presicion me aseguré y estire mi mano hacia atrás, el anillo accionó la ballesta y rápidamente salió disparado el dardo, dando directamente a la manzana, golpe directo.
El tiro fue recibido con una pequeña ronda de aplausos,-Perfecto, ahora si estás lista para la batalla- dijo Angelina detrás de mi, a lo que me dirigí a ella, -Agarra tus prendas y prepara tus cosas en tu habitación, tus hermanos serán informados de todo, ellos igual estarán equipados, prepárate Arya- dijo al final Angelina con seriedad.
Decidida salí del cuartel de los guardias aún vestida con mi nuevo atuendo y sosteniendo en mis manos el anticuado, y con algo de prisa me dirigí a mis aposentos para prepararme, este es el momento que he estado esperando.
POV Bran
Al principio de día todo parecía normal, ir a las clases, aprender a dominar mi magia, poder familiarizarse con mis compañeros, nuestra maestra Jenny Romano parecía al principio alguien cautelosa para mi, pero con el tiempo empecé a sentirme muy comodo a su alrededor, era como la septa mordane, pero más joven y menos enfocada en la fé, al final ella fue la que me ayudó y me conformó desde un principio, me ayudó a abrirme a otros en las clases, a poder seguir siendo más, incluso uno de ellos me enseñó a como infundir magia de fuego en una espada para hacer parecer que la espada estuviera en llamas.
-Con esto acabamos la clase, los veré mañana a la misma hora, repasen los mismos hechizos y recuerden, si alguno tiene muchos problemas con algún hechizo, siempre pueden acudir a mi o a cualquier compañero suyo- dijo Jenny concluyendo la clase.
Me empezaba a retirara hasta que alguien preguntó por mi -Hey Bran, planeamos ver el entrenamiento de los soldados de la academia, dicen que tienen nuevo equipo del mundo del Rey, ¿quieres acompañarnos y ver?- pregunto Charlie Roger, uno de mis primeros compañeros en la academia, -Claro, de todas maneras planeaba visitar a Jon- dije a lo que se alegró un poco.
Una vez afuera pudimos ver a una gran cantidad de soldados preparándose, esto ya no era normal, normalmente solo irían pocos a entrenar, máximo una docena pero esto ya era demasiado, algo estaba pasando.
Quería preguntar a alguno hasta que recibí la noticia de alguien más -BRAN- gritaron detrás de mi, al mirar podía distinguir a Jon vestido con una armadura completa y extravagante pero sin su casco (Armadura Orca de Skyrim), una vez llego a mi lado empezó a hablar -¿Que estas haciendo aquí?, deberías ir al castillo- me pregunto.
-Estaba con unos compañeros, queríamos ver el equipo que iban a probar- le dije respondiendo su duda -Pero, ¿qué está pasando?, ¿y el equipo?- le pregunté con duda.
-No darán equipo, están mejorando las armaduras, me acaban de ascender y me dieron esta nueva armadura, no se exactamente que esta pasando, dijeron que están empezando a movilizar a los ejercitos, empezaron los rumores de una posible guerra- dijo de una forma sombría, la mención de la guerra me lleno de terror de que podrían atacar mi hogar, pero el parece que lo noto -No contra el norte, eso es seguro, es muy poco probable- dijo intentando tranquilizarme -Te sugiero que vayas al castillo, dile a tus compañeros que no habrá prácticas hoy- dijo al final, a lo cual asenti y me dirigí con el resto.
Les conté lo que pasó y se decepcionaron un poco con la noticia, pero luego se les pasó cuando vieron que igual venían un grupo entero de personas diversas con lo que parecían ser trajes de cuero con capucha, no había distinción fija, excepto por un símbolo pequeño en sus pechos que consistía de una daga, una calavera, unas alas y una planta rodeando todas estas, yo lo desconocía pero por la expresión de ellos supe que los reconocían -Asesinos- susurró Charlie con sorpresa y un poco de temor en su voz, -Dicen que pueden convertirse en sombras- dijo Clara, otra compañera de nuestra clase, -Yo escuché que podían convertirse en animales para esconderse y atacar- dijo Jake, otro compañero nuestro, -Pues yo escuché que pueden convertirse en fantasmas- dijo leonore, otra compañera a nuestro lado, todo lo que decian parecía increíble y en parte aterrador, solo por ser asesinos podía imaginar de que eran capaces.
Como señal, decidimos irnos de una vez respectivamente a nuestras viviendas, separandonos en el centro y dirigiendome al castillo. No tomo mucho para que pudiera llegar al castillo, pero una vez dentro todo parecía estar en caos, los sirvientes se movían de un lugar para otro, como si estuvieran desesperados por algo, y yo era ignorante de que estaba pasando, almenos hasta que un guardia que reconocí como Ser Jonathan me hablo.
-Lord Brandon- me llamó desviando mi atención hacia él- me llamó Lady Durles, pidió que lo acompañara a sus aposentos y tuviera listas sus cosas, usted ira a la siguiente expedición a Nava dentro de unos dias- declaró dejándome en shock, no esperaba que fuera tan pronto, pero creo que esto será lo mejor, mientras más pronto vaya, más pronto podré volver.
Ante su declaración, yo asentí y le pedí que prosiguiera para llevarme a mis aposentos, el camino fue tan caótico como la entrada, pero la mayor diferencia fue que ahora en vez de sirvientes se empezaban a movilizar guardias y soldados, esto se estaba volviendo cada vez más sospechoso. Una vez en mi cuarto se despidió Ser Jonathan y me dejó proseguir con preparar mis cosas, por fortuna me habían advertido de antemano que se necesitaría para este tipo de expediciones, así preparé mi uniforme con mi capa, una variedad de herramientas, una daga que me regalaron como forma de defensa (misma daga de acero valyriano con hueso de drago de la serie, solo que en vez de acero valyriano es acero con magiculas que le permiten crear fuego y hielo) y un bastón con una Gema Zafiro del tamaño de mi puño, otro regalo que me dieron tras haber dominado los hechizos elementales.
Poco después de haber preparado mis cosas escuché que tocaban a mi puerta, -¿Quien es?- pregunte al desconocido en mi puerta, -Angelina- dijo una voz femenina que reconoci como la mano del Rey Yiruma, -Pase- declare al final permitiendo que entrara sin duda.
-Lamento la prisa Brandon, pero algo acaba de surgir y necesitamos actuar pronto- dijo Angelina mientras entraba y se sentaba en mi cama.
-Si, de eso quería preguntar, ¿Que está pasando Lady Durless?, ¿Que es todo este alboroto?- pregunte con un poco de desesperación en mi voz, ya tenía mis conjeturas de que iba a pasar pero necesitaba confirmación de ella, y si mis temores son ciertos, debo saber si estoy entre amigos o enemigos.
-Guerra Bran, tanto como lo odié admitir, eso es lo que está pasando, tu padre y el Rey Yiruma descubrieron un horrible secreto de los Lannister, el Rey Robert murió y ahora los Lannister declararon guerra a la tierra de los ríos, y junto con este al Norte y a Nava- dijo ella confirmando uno de mis temores, quiero creer todo lo que dice, pero necesito saber que podré irme sabiendo que todo es verdad.
-Quiero despedirme, por favor deme la oportunidad de despedirme de mis hermanos y de mi madre al menos- le pedí casi en forma de súplica, ella parecía en conflicto, entre poder cumplir mi petición y no.
-Muy bien, pero debera ser breve, tu y el resto del grupo se irán pronto, tanto para ayudarlos como por protección, lo último que queremos es que ustedes se involucren accidentalmente en la guerra, y por favor, por lo pronto no digas nada fuera de los muros, dentro de poco haremos el anuncio al reino, una vez que hayamos organizado y preparado al ejército, lo cual será muy pronto, nos reuniremos con tu familia por un momento y luego te escoltaran denuevo a Nava junto con el resto de tu grupo, ¿hecho?- dijo ella al final extendiendo su brazo hacia mi.
-Hecho, seremos rápidos, le juro que estaré preparado- le dije determinado y tomando su mano, sellando nuestro trato.
De repente, sin previo aviso, fuimos interrumpidos por un llamado en la puerta -¿Quien es?- preguntamos al mismo tiempo, lo cual nos hizo sacar una pequeña sonrisa a ambos.
-Es Ser Gregory mi Lord, mi Lady, tengo noticias- dijo el Ser identificado.
-Pase- dijo Madame Red con algo de dureza, lo cual hizo pasar al guardia glorificado.
-Esta hecho mi Lady, las fuerzas están preparadas, esperan su llamado- dijo el Ser con un poco de pesar, pero siguiendo soñando fuerte y directo.
-Es hora- susurró Madame Red por un momento, -Ven Bran- llamó mi atención-Reunamonos con tu hermano y hermana- dijo de una manera neutral, casi me dio temor por un momento, pero en vez de dejar que me afectara solo afirme con mi cabeza, puse mi bolsa con mis cosas alrededor de mi hombro y la seguí por el trayecto, puedo sentir que aquí inicia mi aventura.
POV John
Después de semanas de entrenamiento, tanto mental como físicamente, nos estaban movilizando, el momento del que siempre me hablo el Rey Yiruma se acercaba.
Debo de admitir, el nuevo entrenamiento no fue algo de lo que me esperaba, no solo nos enseñaron a usar la espada, nos enseñaron a usar una gran variedad de ramas que nos pueden ayudar en el campo de batalla o para sobrevivir en ambientes extremos, un poco de uso de medicamentos, como atacar con simples puñales y cuchillos, como racionar comida, incluso a algunos nos enseñaban diferentes estrategias de ataques conjuntos, como dar y recibir órdenes breves para ser más rápidos en reaccionar en medio de una batalla, al final este tipo de ejército ya estaba en otro nivel, demonios incluso veía como algunos se daban ejercicios rutinarios para mantenerse en forma, como levantar placas pesadas de diferentes formas o incluso simplemente correr por pistas en la academia.
Ahora podía sentir el momento acercarse, pero aún así sentía que algo andaba mal, primero que todo no esperaba obtener un ascenso a capitán y que me dieran un propio equipo para liderar, ahora me tenía que dirigir a un comandante en específico y encargarme de que mi escuadrón sobreviva conmigo, lo segundo extraño fue que parecía que había más gente de la necesaria preparándose, tomando en cuenta que nos estábamos preparando para una expedicion, ante tal duda decidí preguntarle a mi comandante y la una respuesta que recibí fue de "Ordenes de Lady Durless, hará declaración más tarde", si esto era lo que pensaba que era, mi único temor que ahora tendría seria si estoy en el lado correcto o no, que los dioses me favorezcan, de no ser así entonces todo el Norte tendrá problemas.
-TODOS, EN FILA- anuncio el general lo cual ocasiono por un momento algo de caos hasta que todos encontraron su lugar, todos estábamos acomodados en diferentes filas, todos representando la misma rama de infantería en el ejército, pero en diferentes escuadrones.
-Me acaban de informar de lo sucedido, así pongan atención todos por que nos hemos estado preparando por toda la vida por esto- empezó a hablar nuestro comandante a todos los presentes -La mano del rey, Angelina Durless, recibió una carta urgente del mismo Rey Yiruma Tempest, tal parece que estas tierras no son tan pacíficas como todos creian- dijo el comandante con un tono tanto bromista como triste, todos los presentes estaban confundidos, entre ellos yo, -Como primera noticia, notifica el triste descenso del Rey Robert- continúa el comandante, tal noticia me impactó demasiado como para creerla tan rapidamente, ¿que paso para que muriera tan pronto?, -Segundo, el Rey Yiruma Tempest descubrió una conspiración al respecto de los sucesores del trono, tras un intento de confrontación, tanto el Rey Yiruma, como Ned Stark y su séquito, lograron escapar de King's Landing y en este preciso instante están de camino al Norte, con esto en mente, el Rey ha dado permiso y orden de movilizar una parte de las fuerzas al sur, donde planea que nos unamos con el ejercito del Norte- declaró al final el comandante, este tipo de noticias me habían impactado demasiado, ya no podía ir más al norte, no puedo dejarlos solos a ellos, tengo que cambiar de escuadrón, -Muy bien todos, organicen se con su escuadrón, pronto recibiremos la orden de reunirnos todos en el centro donde recibiremos las palabra de la mano, por el momento, retirense- declaró el comandante como despedida, debía aprovechar esto.
-Señor- le dije al comandante atrayendo su atención.
-Snow, ¿cual es el problema?- me pregunto con su rostro aún estoico.
-Señor, le pido permiso de traslado a un escuadrón con destino al sur- le dije directo y con respeto, no podía demostrar debilidad, pero igual no podía demostrar rebeldía.
-¿Acaso hay algún problema con su escuadrón?, ¿Insurrección?, ¿Problemas de comunicación?, ¿Problemas por raza o género?- me pregunto, a lo que yo negué ante cada uno de las preguntas.
-Entonces no hay razón alguna de la que deba ser trasladado Snow, todos tenemos un deber, ademas el Rey ya lo había clasificado a usted en esta expedición por su conocimiento sobre el Norte- dijo intentando justificarse.
-Señor, es por mi familia, ¡no puedo dejarlos atrás mientras yo huyó al Norte con el resto!- le exclamó al fina con algo de fuerza, la declaración hizo que algunos se fijaran en nosotros, el solo parecía impactado por unos momentos hasta que su rostro se puso duro.
-Quiero que mires a los hombres a mi derecha- dijo él, a lo que obedecía, -¿Sabes que tienen todos en común?- dijo el mientras observaba, todos parecian preparados, ya conociendo la rutina, expertos, -Todos ellos están preparados para la batalla, pero hay algo para lo que no están preparados, el terreno- declaró el comandante haciéndome desviar la vista hacia él -Si lo que escuché es correcto, tu hermano, Lord Robert Stark, guiará y comadará ligeramente el ejército de Nava hacia el sur, donde se reunirán con su padre y el Rey en el camino, usted tiene la tarea de ayudar y guiar a las tropas de expedición hacia el Norte, él no quiere que un desconocido comandante de una deshonrosa guardia aconseje y guíe a sus tropas en el norte del muro, te quiere a ti por que confía en tí para guiarlos y enseñarles como sobrevivir ahí- dijo el comandante dándole peso a mi tarea dada.
-¿Al menos me permitirá despedirme de mi familia en algún punto?- dije sintiéndome algo derrotado, no podía apoyar a mi familia en el sur, pero si lo que teme el rey es cierto, entonces puede ser que la amenaza no esté solo en el sur, sino igual más al norte, sería capaz de hacer un verdadero cambio.
-Extraoficiamente hablando, los ejercitos se reunirán en un punto entre Winterfell y Nava, al menos esa es la idea, después de eso la fuerza expedicionaria se irá al norte y el resto del ejército se va al sur acompañado del ejército de tu hermano- dijo una voz femenina, no necesite voltearme para reconocerla pero por respeto me volteé para presentarme ante la inesperada entrada de Angelina "Madame Red" Durless.
Su presencia era tan impactante como su vestimenta, ella usaba lo que se describiría como un traje mayormente, sino totalmente, hecha de cuero, y también tenía ciertos diseños que la hacían parecer como un traje digna de una dama del sur, todo combinado de los colores negro y rojo, adjunto a este traje tenia una variedad de herramientas y accesorios, algunos reconocibles como cuchillos o sus bombas de humo, otros no tanto (Atuendo de la Dama Fanfarrona de Assassin's Creed Syndicate).
-Imagino que use dirigira al ejército de Nava- le dije sonando tanto como pregunta como afirmación.
-Eso es correcto, al menos hasta que nos encontremos con el Rey y su general- dijo Angelina confirmando mis dudas.
-¿Y mi hermana?, ¿Podrá cuidarla en medio de la batalla?- pregunte, aunque sonaba irrespetuoso, eso no iba a hacer que parara de preocuparme por mi familia, y menos tratándose de Arya.
-Ella aún seguirá siendo mi aprendiz, y en cierta manera, igual será aprendiz de diferentes colegas de mi división, ella nos acompañara- dijo ella confirmando mis temores, mi hermana menor Arya, se involucrara esta guerra, tanto yo haya querido que progresará mi hermana, nunca estaría tranquilo sabiendo que ella tiene una alta posibilidad de morir en el campo de batalla.
-Entonces planea usted llevar a una dama de 12 años, ¿¡A un campo de batalla!?- exclamé con furia en mi voz.
-Ten cuidado como hablas Snow, te diriges a la mano del Rey- dijo mi comandante al lado. Con algo de rapidez, recupere mi compostura y me enderece.
-Con todo respeto mi Lady, estamos hablando de la seguridad de mi hermana, por favor, se que le pido mucho, pero le imploro, no deje morir mi hermana.- declare al final con algo de preocupacion en mi voz al final.
Ella al final me miró de una manera seria por un momento, hasta que ella formó una pequeña risa, adjunta con una pequeña pero de notable sonrisa. -Bien- dijo al final asintiendo, -Solo aclaro que tu hermana nunca estará en tanto peligro- me dijo dejándome mudo, ¿a que se refería con eso?, -Tu hermana no combatirá en campo abierto, como dije antes, ella estará conmigo en mi división, "división de asesinos"- dijo al final dejándome en shock. Aunque no estaba familiarizado con la división, he oído cosas de ellos, infiltradores, ladrones, guerreros en las sombras, se decía mucho de ellos, como combatían y masacran en las sombras, como si fueran fantasmas en la noche.
-Escuche muchas cosas de ellos, pero en serio, ¿está lista para ese tipo de nivel?- pregunté aún con dudas de la nueva posición de mi hermana.
-¿Ahora?, un poco, pero en un futuro ella será tan tenaz que no la reconoceras- dijo con determinación y seriedad.
-Muy bien, confiaré en usted- dije algo satisfecho de todos lo que me confirmó.
-Entonces reúnete con tu equipo Snow, pronto nos vamos- dijo el comandante al lado de mí, con un asentamiento le afirmé y me dirigí a los barracones de mi escuadrón.
Castillo de Nava
-2 días después-
POV Angelina "Madame Red" Durless.
Ya era hora, después de tantas preparacion y protocolos cumplidos, era momento para que marcharamos, pero aún quedaba una cosa más por hacer, el pueblo debe saber que oficialmente estamos en guerra, ellos no son tontos o ilusos, ellos ya lo saben, pero no saben a quien o el porque, ahora tenía que dar el anuncio.
Esta era la parte que no me gustaba, y tampoco le gustaba a Yiruma, ¿cómo un hombre puede dirigirse a su gente y anunciarles que ahora su nación estaba en guerra con sus nuevos vecinos?, la respuesta no es fácil para cualquiera, siempre requería tener una fuerte convicción, un estómago de hierro y alta confianza tanto en si mismo como en su propia gente, cualidades que casi cualquiera puede conseguir si se pelea por ello, pero aún así no lo hacía fácil, nadie desea la guerra, pero a veces la guerra es la única opción, tanto como lo odiemos, la guerra es parte de nuestra naturaleza, pero eso no nos hacía fácil ir a la guerra tan simplemente.
Con algo de peso en mis pies me dirigía a la entrada del castillo, donde justo ahí esperaban las tropas, y acompañadas de ellas estaban alrededor los civiles que no participarían, o al menos eso esperaba.
Justo ahí había un escenario donde subir y anunciarles las noticias a todos, incluso aún con mi caminata lenta podía sentir que me seguía al mismo ritmo Arya ya vestida en su traje de Asesina, juntas subimos y ella se puso junto a su hermano Bran, el cual ya estaba vestido con su traje con capa, y se denotaba que tenía su bolsa con sus cosas sostenida de su hombro izquierdo y tenía su bastón sostenida de su mano derecha.
Una vez puestos juntos, me dirigí a los habitantes, parecía que la mayoría, sino todos, se habían presentando, que bueno que gracias a los hechizos mágicos podía ampliar mi voz de forma que todos pudieran escucharme sin ser dañados por el sonido de mi voz.
-Habitantes de Nava, estamos aquí presentes para anunciar las más recientes noticias- anuncié dejando un espacio para explicar la situación -El Rey de los 7 Reinos, Robert Baratheon, ha muerto por un accidente de caceria, las cosas serian sencillas si terminaran así, pero me temo decir que no- dije casi confundiendolos -El Rey Yiruma descubrió una horrible verdad de los herederos, cada uno de los príncipes y princesas son bastardos nacidos por incesto entre la Reina Cercei y su hermano- dije dejando en shock a todos los habitantes, algunos parecian asqueados, otros parecian perturbados y otros parecian enojados, los soldados parecían controlar mejor sus emociones tras estar aún firmes -El rey Yiruma salió de King's Landing acompañado de un séquito conformado por desertores y soldados Stark, entre ellos Lord Eddart Stark y Lady Sansa Stark- esa parte parecía tranquilizar a una pequeña parte del público -Antes de salir, el rey Yiruma envió una carta con instrucciones- dije demostrando la carta -Tambien informa que los Lannister ya han movilizado sus fuerzas y de manera indiscriminada empezaron a matar, violar y destruir vidas inocentes en la tierra de los Ríos, y solo será cuestión de tiempo antes de que lleguen al norte- dije trayendo un poco de furia y temor a los ciudadanos -Su primera instrucción es la de movilizar la mayor parte de nuestras fuerzas y unirlas con los ejercitos del Norte y la tierra de los Ríos- dije confirmando sus sospechas de todos -Este Reino esta en guerra- dije con un poco de pesar.
El caos parecía verse en el rostro de todos los ciudadanos, tenía que arreglarlo -Ciudadanos, durante mucho tiempo, nuestro rey les advirtió de una gran posibilidad de guerra, él nos habló y nos hizo ver la verdadera naturaleza de toda especie, hombre o monstruo, no había diferencia, puesto que al final la avaricia reside dentro de cada especie, oculto en el corazón de cada uno de ellos y cada uno de nosotros, aquellos con miedo les digo que no teman, pues hemos estado preparados para este día, pues nuestra causa es honorable y justa, que nunca se diga que no intentamos dar paz, pero que igual no se diga que somos unos ilusos a los que puedan manipular tan fácilmente, pues por el corazón avaro de nuestros enemigos ellos se mueven, cegados por su orgullo y tradiciones, dejando que miles perezcan a sus pies, por nuestra búsqueda de justicia, que cada Dios, tanto nuestro como suyos, nos bendigan en nuestra encrucijada- dije dirigiendome a los ciudadanos, sus rostros cambiaban de temor a determinación, ahora estaban hambrientos de justicia pura.
-Soldados- anuncié dirigiendome al ejército -No se dejen cegar por las mentiras de lo que escuchen del enemigo, pero igual no se rebajen a ser como ellos, simples hombres que se vuelven animales primitivos que se dejan llevar por su instinto, y que tras su victoria se regocijan de ella violando y robando a todo aquel que se mete en el camino. Estas son las acciones del ejército de nuestro enemigo, se atreven a llamarnos a nosotros y a nuestros vecinos salvajes solo por seguir a sus antiguos dioses, cuando en realidad ellos son los salvajes, hombres de la alta estigma, planeando y robando para su propio beneficio, vendiendo a sus hijas como mero ganado, dejando a sus menos preferidos a las guerras de las cuales nunca volverán, y sus soldados, meros hombres con avaricia y lujuria en su mente. Ellos no están unidos por promesas puras y el sentimiento de ayudar a su gente, están unidos por el oro, los placeres de la carne, y para satisfacer sus oscuros y secretos deseos. ¿Dejaran que todos ellos hagan lo que les plazca?- exclame al final, lo cual fue recibido por un fuerte coro de "NO" -Al unirse al ejército, se les concedió una nueva educación, se les dio nuevos camaradas, se les dio un lugar al cual pertenecer, pero sobre todo, se les enseñó nuestro lema de guerra- dije dejando que ellos lo completaran, ellos luego respondieron "Si vic pacen para bellum" -"Si quieres paz, prepárate para la guerra", esto se les enseñó cada día, no puede haber paz, mientras la amenaza de una guerra siga latente, para esto han sido entrenado, que no duden ahora de nuestra travesía, pues nuestro enemigo será precoz, incluso aún superandolos en número, ya sean de este o de otro mundo, nuestro enemigo sigue siendo letal, no duden y no se confíen, no podemos prometer que todos volverán a casa, pero les prometo esto, nada de lo que nosotros haremos se hará en vano, pues somos la federación, una alianza unida por la fuerza de todos- declare al final ganador tanto el favor de los soldados como de los ciudadanos, los lanceros empezaron a martillar en el suelo con sus lanzas, los de infantería y arquería empezaron a pisar fuerte, y los ciudadanos gritaron y aplaudieron con furia ante las palabras, nuestra misión era justa y necesaria, todos lo sabían, y todos lo veían.
-Ejercito de Nava, ¡marchen!- anuncié haciendo que se prepararan y los ciudadanos se separaran, dejando lugar para que las tropas se dirigieran directo a la salida del Reino, mientras los primeros escuadrones salían, yo me bajé del escenario con Arya -Sígueme- le dije apartando la y dirigiendonos a un escuadrón en específico, el de la división de asesinos.
Ahí ya estaban todos, asesinos entrenados para los campos cerrados, expertos en el sigilo, batalla, robo, envenenamiento, distracción y también parkour. Ellos se volverían tanto los guardianes temporales de los comandantes y míos durante el trayecto, y apoyarían de diversas formas al ejército en sí, pero por el momento, ellos sería los guardianes temporales de Arya y Bran, al final una promesa es una promesa, una última visita a su familia, ellos se lo merecían.
POV Bran
Tanto sea por el discurso de Angelina, como por la increíble masa de cuerpos en formación a nuestro alrededor, la tención, el miedo y la determinación se podían sentir en todos lados. El ejército ya estaba totalmente preparado, tenian sus caballerías y carriolas repletas con diversos suministros, tanto la infantería, lanceros y arqueros, estaban ya decididos a marchar hacia el sur, y nosotros estaríamos entre ellos, o al menos yo estaría por poco, madame red acordó que los veria una vez más y luego iría denuevo a Nava para ir al otro mundo, será muy duro la despedida, pero por mi salud y el bien de mi familia, me recuperaré y luego ayudare a mi familia, de una u otra manera.
Eso nos lleva a aquí, solo pasaron pocos días para poder llegar a las afueras de Winterfell y poder ver otra increíble horda de soldados a sus alrededores, mi hermano Robb ya debió enterarse, pero aun así Madame Red tenía que corroborar que se le hayan dicho la verdad -Ven conmigo, debemos reunirnos con tu hermano- solo eso necesito decirme para incitarme a ir con ella, una vez que hubo una brecha entre ambos ejercicios, justo en medio podia distinguir que se habían reunido con nosotros una variedad de lores y ladies, entre ellos mi madre, con determinación y sin duda alguna, Angelina fue directa hacia ellos, seguidos de Arya, una pequeña variedad de comandantes del ejército y yo.
Una vez a corta distancia, Angelina se bajó de su caballo, así como todos los demás, entre ellos yo, -Supongo que escuchaste las noticias del Sur- dijo Angelina con un tono serio.
-El Rey Joffrey afirma que mi padre se volvió un traidor, afirma que mi padre y el rey Yiruma conspiraron en contra suya y secuestraron a Sansa, también afirma que son responsables de la muerte del Rey Robert- dijo Rob con un poco de irritación en su voz, esa misma irritación parecía verse en los demás, entre ellos mi madre.
-Muy gracioso, yo recibí una carta del Rey Yiruma- dijo Angelina mientras desdoblan la carta y se acercaba para mostrarsela, -En resumen, dice que los conspiradores eran los Lannister, ninguno de los niños herederos son originarios de Robert, todos son bastardos nacidos del incesto cometido entre la Reina y su hermano Ser Jamie- dijo ella a todo el resto de los presentes, el recordatorio de algo tan asqueroso me hacía fruncir en ceño, y tal parecía que no era el único, Arya no tenía reparto de demostrar su asco, los lores de mi hermano parecían tanto asqueados como sorprendidos ante tal noticia, mi hermano tenía su vista pegada en la carta, el debía ya estar leyendo la parte de la movilización, -Este ejército no está aquí para atacarlos Lord Robb, está aquí para unirse a ustedes, hasta que nos reunamos con el Rey Yiruma, usted dirigirá este ejército, tal vez yo pueda representarlos pero usted tendrá la decisión final- dijo Angelina, al final Robb se dirigió al resto de los lores y asintio afirmando el contenido de la carta.
-¿Como sabemos que no es una trampa?- dijo el maestre de armas Castle sorprendiendome por su falta de confianza, algunos lores estuvieron de acuerdo con él.
-Los Stark pueden corroborar eso- dijo ella confundiendolos, -Bran, Arya, Robb, Catelyn- mencionó llamándonos la atención, -De todas las personas con las que ha convivido el Rey Yiruma, ustedes fueron los primeros y los que más han convivido con él en este mundo, ¿Se puede confiar en él o no?- pregunto a todos nosotros dejándome casi sin habla, al fina Arya hablo primero.
-Para mi suerte, conocí tanto a Yiruma como a Joffrey, no conviviendo mucho con el antes príncipe ya que solo necesite poco tiempo para ver lo molesto, pomposo, descarado y deshonroso que es, en el momento que entrenaban mis hermanos en Winterfell, él presumía que usaba acero Real en el sur para entrenar y cuando lo retaban, él se acordaba y afirmaba que no era necesario demostrarse superior ante nosotros- dijo Arya con irritación ante tal recuerdo. -Pero Yiruma era totalmente diferente, él siempre demostraba ser amable con todos, en vez de dejarme en mis clases de bordado, el me apoyo para entrenar con mi espada, e incluso me hizo ver la importancia de tener que ser una Buena Dama, pero igual me demostró que puedo ser eso y más, tal vez tenga que ser una dama, pero gracias a él, ya no siento la presión de antes, si tengo que ser una dama, entonces seré eso y mucho más, le debo eso.- dijo Arya al final, esas palabras trajeron atencion a todos, en especia entre ellos a cierta mujer que pude identificar como una Mormont por el oso en su pecho.
-De no haber sido por Yiruma, me hubiera quedado lisiado para siempre- dije llamando la atención de todos, -Pudo haberme dejado débil y discapacitado por el resto de mi vida pero me curó, y cuando supo de mi magia, el me ayudó, me enseñaron a controlar este nuevo poder- dije al final haciendo que se desplazaran algunos copos de nieve de mis manos, -Tal vez tenga que irme por un tiempo para controlar este poder, pero comparado con lo que muchos hubieran hecho, el hizo un milagro, él me dio fuerza, y una vez que controle esta fuerza la usaré para proteger mis tierras, pero esta fuerza no lo hubiera conseguido sin su ayuda- declaré al final, ahora la atención estaba en mi madre.
-Catelyn- dijo Angelina desviando la atención de mi madre a ella, -Conoces a Yiruma, te conté de él en nuestra reunión, visitaste nuestro reino, demonios, se por tus hijos que cada uno de ustedes vieron sus recuerdos y su pasado, ¿Te parece el tipo de hombre que haría algo como esto?- pregunto haciendo que ahora todos volteamos a mi madre, parecía en conflicto.
-Dijiste que era un buen hombre, pero que dentro de él habitaba un gran mal, un demonio gigante que buscaba destrucción, y tanto como me gustaría confiar en sus acciones, estas ahora suenan como formas de soborno para ocultar su nueva naturaleza- dijo mi madre con algo de temor, el recuerdo de la historia debió darle dudas de Yiruma.
-De haber salido ese demonio, en vez de haber recibido esas cartas de Kings Landing, hubiéramos recibido una carta desesperada de auxilio, el Ángel de la muerte no tiene misericordia, en ese estado Yiruma se vuelve una bestia sin sentido, no un increíble genio del engaño- dijo Angelina con un rostro tétrico.
-Muy bien, espero que con esto las sospechas de todos los lords ya hayan sido disipadas- dijo Robb confundiendonos, -Yo conozco lo suficiente a Yiruma para saber que no haría esto, pero no se podía negar que una gran parte de mis lores aún sospechaban de él- dijo Robb dirigiendo su vista a los que los habían acompañado pareciendo avergonzados.
-Nos usaste- dijo Angelina, -Querias que defendiéramos y demostráramos la inocencia del Rey ante tus seguidores- dijo al final luciendo una sonrisa, -Bueno, bueno, muy bien jugado Lord Robb, espero que ya no hayan sospechas con respecto a esto- dijo ella con una gran sonrisa, como respuesta Robb parecía evitar la mirada de Lady Angelina por pura vergüenza.
-Puede que haya igual aprendido un par de cosas del Rey Yiruma, entre eso satisfacer la curiosidad de algunos- dijo ahora dirigiendo su vista a los lores y ladies que lo acompañan, -¿Dio detalles de donde nos esperaría?- pregunto Robb.
-Su carta decía que esperaba encontrarnos en un punto intermedio entre King's Landing y el Norte, un punto que él vio no tan estratégico pero funcional temporalmente como reunión, ¿le suenan de algo Los Gemelos?- pregunto Angelina al final, ese nombre parecía hacer disgustar a los lores, por mi conocimiento se que la casa que rige los gemelos es la de los Frey, y si se que fueron parcialmente la causa de que la rebelión durara más de lo debido, ya que se negaron a dejar pasar los ejercitos del Norte, ¿pero tan grande era su disgusto a ellos? -Por su expresión debo adivinar que no son tan amigables por ahí- declaró Angelina sonando tanto como una afirmación y como pregunta.
-Los Frey son oportunistas, no dejarán pasar al ejército sin recibir algo de gran valor a cambio, si el Rey quiere que el ejército pase, tendrá que hacer un trato con el mismo Lord Walder Frey- dijo mi madre con seriedad en su voz.
Ante tal respuesta Madame Red parecía sonreír, -Creo que entonces será una buena oportunidad para que vean la magia del Rey en el arte del comercio- dijo ella confundiendo a todos los presentes, -Lo entenderán cuando lo vean, por ahora hay que prepararse, pero primero, Bran, te dejaré con tus familiares, debo hablar con sus lores, si no hay molestia- dijo ella al final dirigiéndose a mi madre y a Robb.
-Sin problema- declaró tanto Robb y mi madre mientras que el resto solo asintieron, mientras ella se alejaba de nosotros, Robb y mamá se acercaban, -Entonces es cierto, te vas- dijo Robb con un poco de tristeza en su voz, justo en ese instante mama se acerca y ahí pude notar detrás de ella estaba Rickon igual de triste.
-Les prometo que volveré, no importa que pase, estaré a salvo- les dije intentaron tranquilizarlos.
-Lo sé, eres un Stark, el lobo es tu Sigil- dijo Robb con confianza, eso no hacía que mama se tranquilizará.
-Todo estará bien madre, te lo prometo- dije como último intento para tranquilizarla.
-Lo sé- empezó a decir entre sollozos, -Pero una madre no puede dejar de preocuparse, puedes tener 10, 15, 30 días de nombre, pero a mis ojos siempre serás mi querido hijo, pues es el deber de una madre protejer a su hijo- dijo ella con aún tristeza en su voz.
-Y es el deber de un hijo de enorgullecer a sus padres- dije igual con algo de tristeza.
-Mi querido hijo, ya lo hiciste- dijo ella al final sellando nuestra despedida con un abrazo, y así poco a poco pude sentir que éramos rodeados por otros 3 pares de brazos que se nos unieron, así formando un enorme abrazo familiar, poco a poco nos separamos muestras escuchabamos a Madame Red volviendo de su reunión, poco a poco el abrazo se aflojó, marcando así su final -Volveras sano y a salvo- dijo al final mi madre.
-Lo prometo- Le dije con determinación mientras asentía.
-Lamento contar este hermoso momento familiar, pero el tiempo está en nuestra contra- dijo Angelina mientra mama y yo sentiremos comprendiendo -Comandante Flint, organice una pequeña escolta para Lord Brandon Stark directo a Nava, que llegue con Jenny Romano y el resto de los estudiantes- dijo al final a uno de los comandantes.
El comandante afirmó ante la orden -Enseguida mi Lady, ¿si no le importa mi Lord?- pregunto indicando el camino a lo que yo asentí mientras subia a mi caballo.
Con una última despedida me iba cabalgando al ejército, y de ahí volvería a Nava para empezar con esta travesía, que los dioses me ayuden y me protejan en esta aventura.
POV Angelina
Mientras veía a la familia despedirse por última vez de Bran, solo podía pensar en eso momentos que pude convivir con mi familia, en especial tanto los felices com solos tristes, pero hubo un recuerdo con el que puedo empatizar en esta situación, el día en el que nos mudamos a Nava, Marie y yo estábamos tanto emocionadas como temerosas de lo que pasaría en el futuro, sin nuestros padres cerca y con el camino incierto, solo podía pensar temerosa que esa situación ahora corría por la mente del pequeño Bran, pero tan triste como era ahora no podía aferrarme a los recuerdos, ya hay oficialmente una guerra, y el tiempo no era nuestro amigo ahora.
-Lamento tener que apresurar las cosas pero simplemente hay que moverse ahora- dije desviando su atención del lejano Bran a mí.
-Tienes razón, ¿En qué acordaron?- pregunto Robb sobre mi conversación con sus lores.
-Solo aclaramos la situación con los ejercitos, también es mi deber informar que una parte del ejército se dirigirá más allá del muro, mientras que el resto del ejército marchará con usted al sur, espero que le hayan informado de esto de antemano- le dije aclarando la formación de acción de los ejercitos.
-De hecho, si recibí ese aviso, les agradecemos mucho que quieran ayudar con el problema de salvajes más allá del muro, imagino que serán bien guiados en su travesía- dijo Robb.
-Totalmente, sin más que decir, agradecería que nos liderara, General- dije al final con un poco de énfasis en general como un halago.
Ahora proseguimos juntos, como un ejército, como era de esperarse Robb encabezaba el ejército, sus lores actuaban como comandantes para cada uno de los soldados de su respectiva casa, pero igual se pocisionaba cerca de él, justo a su lado estaba yo, delos cuales me seguían Arya, Catelyn y varios de mis comandantes.
Ahora estábamos todos juntos, como una horda con un solo propósito, pero aún faltaba una pieza más, aún faltaban nuestros líderes, y una vez reunidos todos, sabremos cuál será el siguiente plan de acción, que todos los dioses nos ayuden en nuestra encrucijada.
Notas de autor.
Se que me he tardado mucho, y solo puedo decir que lo siento tanto, de hecho he pasado mayormente estas vacaciones ideando posiblemente otras historias, no hay nada concreto por el momento, al menos hasta que termine esta historia, lo cual lamentablemente considero que eso se tardará, siempre intento hacer que la historia continúe con sentido y con interés, no puedo prometer que cada capítulo será tan seguido como quisiera, pero puedo prometer que no dejaré esta historia.
Si hay alguien que esté interesado en poder ayudarme, ya sea con la redaccion o alguna idea que se quiera aportar para continuar la historia, estaré agradecido de poder recibir cualquier ayuda.
Y si no se sienten con ese potencial, me conformaremos con cualquier comentario o critica constructiva que quieran decir.
La idea de la ballesta de asesino de Arya esta basado en la ballesta de Daud de Dishonored, así como la pistola mejorada.
Espero que cada lector haya tenido unas buenas vacaciones, les deseo lo mejor en este año 2020 que lamentablemente no empezó tan bien como esperaría.
Hasta luego, paz.
