Capítulo 13: Día 16: Un pasado oculto. (Parte 2)

El almuerzo transcurrió con normalidad, yo comí trucha y Serena pidió curry y otras cosas. No hubo recuerdos molestos ni similares, simplemente nosotras dos hablando sobre nosotras mismas.

-"No puedo creer que practicaras artes marciales antes de convertirte en Sailor, con razón siempre fuiste tan buena". Dijo con asombro y yo sonreí.

-"No fue tanto, mi abuelo simplemente me enseñó lo básico y fue ya sabes, el instinto llegó con la transformación". Ella simplemente sonrió con incomodidad. "¿Dije algo malo?" Y ella simplemente negó con la cabeza.

-"No es nada, es solo que recordé mis primeras batallas. Yo nunca tuve ese instinto de pelea de ustedes". Comentó causando mi curiosidad.

Ahora que lo pienso, ella no tendría por qué tener instinto de lucha habiendo sido una princesa en su vida pasada.

-"Entonces, ¿Cómo hiciste?" Pregunté con curiosidad y ella se sonrojó.

-"Mi primera pelea me la pasé esquivando ataques, se activaron los parlantes de mis odangos por accidente y Luna me tuvo que decir cómo usar mi tiara". Dijo con vergüenza y yo no pude evitar hacer una mueca ante la escena. "Después de eso, vi un maratón de películas de pelea con Luna y ella me hizo replicar los movimientos que pensaba debía hacer. Me hizo practicar por días hasta que aprendí los movimientos y empecé a mejorar un poco". No pude evitar verla con incredulidad.

-"¿Películas? ¿Realmente?"

-"Y Sailor V". Dijo con solemnidad. "También aprendí a hacer las otras acrobacias por videos de gimnasia y patinaje".

¿Cómo diablos fue que ella sobrevivió hasta encontrarnos?

Cuando regresemos a Tokio le pediré a Lita y Haruka que revisen sus posturas de pelea, quien sabe que tan bien haya desarrollado su estilo de combate con simples películas, ella podría estar lastimándose sin notarlo y lamentablemente yo no estoy capacitada para saberlo. Puede que yo sepa de combate por algunas clases que tomé de defensa personal y mi vida pasada, pero eso no me hace una maestra del combate cuerpo a cuerpo.

-"Sinceramente, es impresionante". Sus ojos se ampliaron y me vio con sorpresa.

-"¿Lo dices enserio? Pensé que te burlarías de mí". Dijo y yo me limité a tomar sus manos haciéndola sonrojar un poco.

-"Admito que pude haberlo hecho en el pasado, pero teniendo en cuenta todo lo que te esforzaste sola, me siento orgullosa de ti". Dije con honestidad y ella se sonrojó empezando a negar con la cabeza.

-"No es para tanto y no estaba sola. Luna y Tuxedo Mask me ayudaron". Mencionó y yo rodé los ojos.

-"La gata simplemente te decía lo que debías hacer y el insecto de las rosas era tu orador motivacional o porrista personal. Tú fuiste la que ensució sus manos y peleó, no ellos". Mi princesa me miró por varios minutos realmente impactada.

-"Es cierto, yo era la que luchaba. Tuxedo Mask casi nunca peleo, ¡Ese hipócrita! ¡¿Cómo tenía el descaro de pedirme que luchara mejor o no tuviera miedo, si él ni siquiera peleaba?!" Dijo con indignación y no pude estar más feliz de restarle puntos al idiota con capa.

Oh, hace tanto tiempo que deseaba escucharla decir esas palabras.

-"Oh, y no olvides todas las veces que tenías que rescatarlo. Fue secuestrado por Beryl, Fiore y Neherenia". Tarareé con alegría y ella me miró con la mandíbula desencajada.

-"Yo jamás había pensado en eso". Murmuró y yo sonreí con satisfacción.

-"Él siempre ha sido un inútil y molesto bicho amante de las flores". Comenté y ella me miró con incredulidad.

-"¿Ese era el bicho del que hablabas ese día?" Preguntó con incredulidad y yo me limité a encoger los hombros.

-"¿Qué puedo decir? Solamente lo soportaba porque a ti te gustaba, aunque pare mí siempre fue un pequeño e inútil bicho que esperaba ser aplastado por mis zapatos de tacón". No pude evitar sonreír ante aquella imagen mía aplastando a un diminuto e insignificante príncipe mimado. Tomé triunfantemente algunos sorbos de mi té frio.

-"Rei, sé que puede sonar algo tonto, pero ¿Estas celosa de Darien?" Al escuchar aquella pregunta empecé a toser frenéticamente, hasta calmarme y alejé mi bebida para ver a mi princesa viéndome con sorpresa. "No puedo creerlo".

-"Siempre me pareció algo injusto que salieras con él y lo vieras a él en lugar de verme a mí". Dije con suavidad y suspiré profundamente. "Admito que ese fue en parte el motivo por el cual mis peleas contigo se descontrolaron un poco, yo quería llamar tu atención".

-"¿Querías llamar mi atención?" Preguntó con incredulidad y yo me limité a asentir con vergüenza. "¿Cuánto tiempo llevas enamorada de mí?"

-"¿Me creerías si te dijera que desde el primer instante en que te vi? Cuando entraste al templo por primera vez y accidentalmente coloqué un pergamino en tu frente". Respondí con algo de diversión al recordar aquel momento.

Primero la vi a ella con un grupo de amigas viéndome completamente sonrojada, me pareció bastante linda con sus ojos brillantes como estrellas y su cabello dorado, era la chica más linda que había visto. Me acerqué a regañar a mi abuelo para verla desde cerca, aunque fui incapaz de hablar con ella. Luego sentí la presencia maligna, usé mis poderes psíquicos, accidentalmente le pegué y ella se desmayó. Yo fui quien la llevó al templo y la colocó en la habitación de huéspedes, sin dejar de sentirme afortunada por tenerla ahí, ni ser capaz de apartar la vista de ella.

Por vergonzoso que hubiera sido aquel momento, no me arrepiento ni un solo día de haber puesto ese pergamino en su frente. Mi único arrepentimiento es no haber intentado invitarla a salir por temor y luego haber intentado darle celos con el tipo que lamentablemente después se convirtió en su novio para que ella se fijara en mí.

-"Recuerdo ese día, Molly me molestó mucho por culpa de esa visita al templo". Comentó captando mi interés. "No es la gran cosa". Murmuró.

-"Ya confesé mi parte, ahora te toca a ti". Dije y ella suspiró.

-"Cuando te vi ese día en el templo, tal vez yo pude haber dicho frente a Molly, Luna y otra amiga, que eras hermosa y no me importaría trabajar medio tiempo en el templo, ya sabes, ¿para pasar tiempo contigo?" Murmuró completamente derrotada causando mi asombro. "Molly me preguntó por días si ya había empezado a ir al templo a trabajar con mi bella sacerdotisa, luego se burló cuando empezamos a ser amigas y me preguntó que cuando te invitaría a salir. La última vez que la vi volvió a hablar sobre eso y hace comentarios que no entiendo sobre nosotras". Se quejó y yo no pude evitar reír.

Molly es una buena influencia para Serena, cuando carbonice a las secuestradoras me encargaré de que Molly sea nuevamente la mejor amiga de mi princesa.

-"Es bueno saber que tengo a alguien de mi lado". Dije con satisfacción.

-"Y parece que tenía algo de razón al final. Si bien hasta ahora no había tenido sentimientos románticos por ti, siempre te vi como a la chica más hermosa". Comentó con resignación.

-"Si te hubiera invitado a salir en aquel entonces, ¿Hubieras aceptado?" Pregunté con suavidad y ella se sonrojó.

-"Hubiera sido extraño, quiero decir eras y sigues siendo una chica linda que podría tener a cualquier persona y me hubieras pedido una cita a mí de todas las personas. Seguramente hubiera pensado que se trataba de alguna broma, pero hubiera aceptado". Murmuró con timidez y no pude evitar reírme un poco.

Honestamente no sé si sentirme halagada por sus palabras, molesta conmigo misma por no haberlo intentado o decepcionada por su falta de autoestima. Creo que optaré por decepción esta vez.

Últimamente he notado que el autoestima de mi ángel es casi inexistente, lo cual me ha estado preocupando un poco. Es triste que la persona que más quiero en el mundo se crea quien sabe qué clase de ser. Ella piensa que es inútil, tonta, fea y sin valor.

No entiendo cómo alguien que está tan empeñada de ver las virtudes, cualidades y bondad de todos los seres a su alrededor, incluyendo los villanos, sea incapaz de notar lo grandiosa que ella realmente es.

¡Sin duda alguna tengo que hacer algo por su autoestima!

Después de almorzar finalmente fuimos a una pequeña feria en el templo local, como era de esperarse no había mucha gente ya que era el segundo o tercer día. Los ojos de Serena se iluminaron cuando llegamos al lugar y sonrió entusiasmada como una niña pequeña mientras intentaba decidir a qué lugar debíamos ir primero.

Yo adoro ver ese brillo infantil y alegre en su rostro. Esa es otra de las cosas que me gusta de ella, a diferencia de muchas personas mi ángel aún conserva el corazón de una niña alegre e impresionable.

-"¡Ya sé! Vi un puesto con yukatas cerca, crees que podríamos ir, comprar uno y usarlo por el resto de la noche". Propuso con entusiasmo y yo sonreí ante la idea de verla usando vestimenta tradicional.

Fuimos a una pequeña tienda afuera del templo con yukatas bastante bonitos, tomé un yukata rojo con flores de color violeta, me cambié en el vestuario y al salir vi a mi princesa con la mandíbula desencajada.

-"¿Cómo me veo?" Pregunté con una sonrisa posando disimuladamente para mi princesa.

-"Maravillosa". Tartamudeó sin dejar de observarme con esa mirada de amor en su rostro.

Luego llegó el turno de mi princesa y yo me encargué de pagar por nuestros vestuarios nuevos, mientras ella terminaba de vestirse.

-"Ya terminé". Anunció abriendo la cortina e instantáneamente enmudecí.

Ella usaba un yukata azul oscuro, casi del mismo todo de sus ojos y tenía un patrón de flores y pétalos de aspecto similar a plumas. Ella lucía como un ángel, como un hermoso ángel caído del cielo.

Usa un yukata, tiene el cabello suelto y esa sonrisa inocente… ¿Está tratando de tentarme, seducirme o algo parecido? Porque si es así está teniendo éxito.

Juro que si en estos momentos saca sus alas saltaré encima de ella.

-"¿Rei?"

-"Te ves perfecta, mi ángel". Ella se sonrojó por mi halago y saqué una cámara de mi bolso para entregarla a la señora de la tienda. "¿Podría tomarnos una foto?"

-"Por supuesto". Dijo la mujer.

Caminamos hacia la feria nuevamente y mi princesa me arrastró primero al puesto de algodón de dulce, compré un par de algodones y seguimos al siguiente, caminamos por los puestos encontrando, logré pescar un globo rosado para mi princesa en el puesto de Yoyo sukui y ella lo recibió con entusiasmo al haber fallado con su intento. La dejé comer de mi algodón cuando terminó el suyo y pasamos por un puesto de takoyaki y compramos una porción cada una.

Finalmente nos detuvimos frente a un puesto de un juego típico de disparos con un pistola de juguete que lanzaba corchos, sin embargo había algo especial en ese puesto porque los peluches que tocaba derribar eran de las sailors.

Había tres modelos de muñecas de Sailor Moon, Sailor Moon, Super Sailor Moon y Eternal Sailor Moon y muñecas mías y de las demás sailors, entre toda la mercancía solamente había un pequeño y feo muñeco de Tuxedo Mask arrimado en un rincón del lugar. Las muñecas eran estilo peluche en tamaño pequeño y mediano, llaveros de las sailors, cuadernos con caratulas de cada Sailor, un manga de sailor V y un par de mangas de novelas ligeras.

-"No sé si debería sentirme halagada o asustada por el hecho de que la gente tenga mercancía con nuestros rostros". Dije a mi princesa, para notar que ella ya estaba pidiendo al señor que la dejara intentar. "¿Realmente?" Pregunté y ella asintió con entusiasmo y una sonrisa enorme. "Supongo que yo podría intentarlo". Dije tomando su pistola.

Intenté dispararle a una figura de Sailor Moon fallando miserablemente con cada intento, incluso pedí repetir un par de veces más y fallé miserablemente.

¡Me rindo!

¡Es imposible!

Pagué en silencio al hombre del puesto y Serena pidió un intento más, tomó el arma de corchos.

-"Mi turno". Proclamó tomando el arma de corchos con entusiasmo para empezar a disparar unas 3 veces seguidas, haciéndome suspirar hasta que escuché el sonido de algo cayendo al piso. "¡Si!" Gritó con entusiasmo y tanto el hombre del puesto como yo vimos a Serena con sorpresa.

El hombre del puesto caminó para recoger tres peluches un llavero de con una figura de sailor Mars, una muñeca de Sailor Mars del tamaño de mi mano y otra Sailors Mar el doble de grande.

-"Muy bien hecho, señorita". Murmuró con desorientación el hombre entregando a Serena su arma completamente cargada. "¿Es fanática de Sailor Mars?" Y Serena sonrió con entusiasmo.

-"Si, es mi favorita. Puede darme unos disparos más" Ella pagó por unos 9 disparos más y tras algunos disparos y recargas derribó a los peluches de Venus, Mercury, Júpiter, Plut, Uranus, Neptune y Saturn. "¿Hay alguno que quieras, Rei?" Preguntó y yo no perdí la oportunidad.

-"Quiero los peluches pequeños con todas las transformaciones de Sailor Moon". Pedí y ella me miró con sorpresa.

-"¿Estás segura?"

-"Te conseguí ese globo en tu juego anterior, estás obligada a devolverme el favor". A continuación Sailor Moon y Super Sailor Moon cayeron, Serena pagó por unos 3 tiros más y derribó a Eternal Sailor Moon. "Y una Sailor Moon grande". Pedí y ella la consiguió con un disparo.

-"¿Y tú qué quieres, pequeña?" Preguntó mi princesa y dirigí mi mirada hacia una niña pequeña de unos 7 años que aparentemente llevaba un largo tiempo mirándonos, ella sonrió con emoción a mi princesa.

-"¿Puedo tener una Sailor Moon y una Sailor Mars, son mis favoritas?" Serena simplemente sonrió, disparó a una Sailor Mars grande, pidió tres disparos más y reunió una Eternal Sailor Moon Grande, una Sailor Mars pequeña y una Sailor Moon pequeña.

-"Aquí tienes, pequeña". Dijo entregando los 4 peluches a la niña pequeña.

-"Muchas gracias". Dijo antes de salir corriendo hacia la banca para reunirse un muchacho que parecía ser su hermano mayor.

-"¿Rei?" Volteé para ver a Serena abrazando cuatro peluches de sus transformaciones con una gran sonrisa en el rostro. "Toma. Las gané para ti".


La princesa de unos 15 años me extendió lo que parecía ser un osito de peluche algo deforme visiblemente hecho a mano, tenía un par de vendas en las manos y una sonrisa.

-"Puede que no sea el peluche más lindo, pero lo hice con mucho amor para ti, Mars". Yo la abracé fuertemente diciéndole que la amaba.


Otro recuerdo, aunque este fue mucho más corto.

-"Muchas gracias, princesa". Dije recibiendo alegremente mis peluches de Sailor Moon. El hombre el puesto nos dio un par de bolsas para meter los peluches. "Entonces, ¿Decidiste hacer un altar a tus secuestradoras y otro para mí?" Pregunté y ella rio.

-"En realidad planeaba entregarles esto a las demás como recuerdos del viaje o como tú lo llamas el secuestro. Solamente planeo conservar estas tiernas figuras de mi sailor favorita". Dijo con una sonrisa y yo no pude evitar sonreír.

-"¿Y cuándo aprendiste a disparar?" Pregunté mientras Serena guardaba disimuladamente las bolsas con los peluches en su sub-espacio.

-"De mi abuelo. Sammy solía ser muy enfermizo y frágil cuando era pequeño y mi padre estaba teniendo un tiempo duro en el trabajo, así que me enviaron a vivir con mis abuelos por un tiempo. Mi abuelo solía ser un general u oficial de alto rango del ejercito y era un amante de las pistolas, así que me enseñó a disparar, mi abuela me enseñó a lanzar cartas como estrellas ninja, lanzar cuchillos y a usar un bumerang". Dijo con una sonrisa divertida y yo no pude evitar verla con horror.

¿Qué clase de adultos dejan a una niña al alcance de armas letales?

-"Ya veo…" Inmediatamente otro recuerdo llegó a mi mente.


Una pequeña y adorable princesa de unos 6 años estaba jugando algún juego de pelea abanicando la espada de Sailor Uranus contra una Mina pre adolescente que sostenía una espada de verdad, bajo la vista de las adolescentes Sailor Uranus y Sailor Neptune.

-"Mira, sirena, le enseñé todo lo que sabe". Dijo con orgullo mientras la pequeña princesa Sailor Venus soltaba la espada para hacer creer a la princesa que la había vencido.

-"¡Si, lo logré!" Dijo corriendo hacia mí con alegría. "Mars, ¿Viste eso?" Yo por mi parte me limité a abrazarla sin dejar de reír.

-"Lo vi. Te veías muy tierna cuando derrotabas a esa perdedora". Dije con una sonrisa.

-"¿Crees que si sigo así algún día te protegeré?" Preguntó con inocencia haciéndome sonrojar.

-"¿Protegerme?"

-"Si, Uranus me dijo que los espadachines usan sus espadas para proteger a sus princesas, y ya que tengo una espada y vencí a Venus con mi habilidad, soy en espadachín. Y los es espadachines, deben tener una princesa para proteger, así que decidí que tú serías mi princesa porque eres la más linda del reino". Yo simplemente enmudecí, mi piel cambió pasó por todos los tonos de rojo existentes, todo mientras escuchaba lo que parecía ser risas de las demás sailors en el fondo.


Ella era absolutamente adorable.

La cosita pequeña más tierna del universo entero.

-"¿Sucede algo, Rei? Pareces extraña". Comentó mi princesa viéndome con preocupación.

-"Estoy bien, solamente tuve otro recuerdo. Uno feliz". Dije con suavidad y ella se calmó mientras abrazaba mi brazo.

Tal vez no sea tan malo esto de estar recordando mi vida pasada.