— ¡Muestrame lo que tienes!.

— Flores de cerezo.

Tiro la carta de la cual no tardo de hacer una explosion capaz de acabar con el enemigo.

Sakura y naruko entrenaban en una parte del gran jardin siendo tsunade su maestra. El propisito de esta ultima era enseñarles para que sean capas de enfrentar cualquier ataque.

— Rasengan — al cambio de la pelirosa, la uzumaki hizo aparecer en su mano una bola naranja y la disparo en direcion en un arbol.

— Alto — la senju utilizo una mano para detenrla — es todo, mañana seguiremos ahora vayan a sus habitaciones.

Dieron un senton de cabeza, obedeciendo a la orden se dirigienron camino a donde lady tsunafe les dijo que debian ir.

La joven naruko no creia aun que la mayor fuera la madre del emperador nunca se lo imagino.

— ¡Naruko evita distraerte quieres!

Se inclino — si mi lady.

Los dias que estuvo en palacio sakura llego a ser la preferisa de la senju convirtiendola en su disipulo para otorgarle sus poderes si en caso llegase a morir uno ya no podia estar seguro de mañana.

— Como van? — minato estaba sentado comodamente dejabo de sus rodillas.

Llegando al cuarto en donde su hijo estaba sentado tranquillo huyendo de sus deberes de emperador.

Ladeo la boca con sobervia — solo yo lo debo de saberlo.

— Tengo tambien el derecho madre — alzo la voz — soy el emperador

Tsunade miro a su hijo no permitiria que le fartara el respeto asi al instante tenia el rostro ladeado y una marca roja en la mejilla tsunade le cacheteo.

Por su osadia.

— Y gracias a quien crees que has llegado a donde estas? — dijo levantando la voz poco le preocupaba si alguien los escuchaba — ¡Pide disculpas! — exigio.

El namikaze no le quedo de otra que ponerse de pie y luego arrodillarse para mas tarde inclinarse.

— Perdoname madre.

Tsunade volteo la cabeza a otro lado le decepcionaba la falta de respeto de su hijo — no quiero que esto se repita.

Levanto un poco la cabeza con los ojos cerrados — como ordenes madre.

— Eres el emperador ya deja de decorme mama — espeto la senju poniendose en pie.

— No lo olvides — con estas ultimas palabras salio de la habitacion.

Al salir no se espero encontrar a su nuera por el pasillo miro hacia la puerta de su hijo.

— Como estas nuera?

— Muy bien gracias por su preocupacion — se inclino un poco — le apetece un tè

— Me encantaria pero tengo cosas que hacer — se excuso.

Kushina junto las cejas con enojo esa mujer no le agrabada asi fuera su suegra.

— Ultimamente veo que estas mucho con ella.— hablo una pelirosa — Sasuke que esta pasando.

— Nada.

Junto las cejas — No mas mentiras sasuke dime que esta pasando entre ella y tu.

— Sakura — le miro — ya basta de tus celos si quiero estar con naruko o no es mi problema.

Sakura bajo la cabeza su rostro fue cubierto por una neblina negra se mordio los labios, las lagrimas patinaron sobre sus mejillas — bien al cabo... — murmuro bajo.

— Que dijiste.

El uchiha se volvio a ella tomandola del brazo pero la pelirosa se habia soltado bruscamente de el para desaparecer de su vista. No le diria si su decision era estar con la rubia, le ocultaria el hecho que una vida crecia en su interior.

El uchiha la ingnoro creyendo que ella habia dicho una sandez.

Los dias pasaban y los entrenamientos continuaban tanto para las concubinas como para los soltados reales.

Pero un dia sucedio, en uno de los entrenamientos algo salio mal.

La actitud de naruko no fue la misma incluso sakura siendo un poco distraida detecto la amenaza.

El cuerpo de naruko fue atrapado en una energia naranja haciendole perder el control y olvidando quien era, sus azules fueron remplazados por unos rojos que amenazaban con acerte daño.

Ensancho los ojos viendo que Naruko ataco a sakura tirandola al suelo — Que le pasa.

— No lo se — retrocedio teniendo su kunai — asi que este era su poder guardado ella entonces es — penso tsunade siendo interrumpida por ino y sakura.

El cuerpo de la rubia habia caido inconsiente.

Minato caminaba de un lado a otro paranoico era tanto su enojo y curiosidad que se atrevio a levantarle la voz a su propia madre.

— Que le pasa?

— Tranqulizate — tsunade contrario a esta se encontraba tranquila con su taza de sake en mano — ella estara bien.

— No vuelvas a decir eso — sorprendidab— ire a verla.

Cogio la botella y se sirvio mas de su nectar de la vida — la meteras en problemas — levanto la misma.

— Con quien?

Se llevo el vaso a la boca — Con tu esposa — quien mas seria capas de causare problenas a la chica.

— Kushina?.que tiene que ver ella?

— No vivi en palacio como tu pero se cuando a una mujer no le gusta que su marido precuenta mas a su amante que a ella — decia con gracia en sus palabras — yacia sea la mas refinada.

— Ella no es mi amante — se defendio — es solo mi concubina no significa nada mas — pero la mirada de su madre le decia que no creia nada de lo que dijo.

— La amas? — su hijo por supiesgo que no contesto — asi que lo haces — siempre esa chica se ganaba los corazones sin quererlo.

— Mama — se estalto al sentirse descubierto era tan transparente con sus sentimiento. Su madre le pidio que sea con sincero cin la joven rubia antes de retirarse y pensaba lo mismo. Pidio que kakashi llevara a naruko a su aposento.

— Me llamo emperador?

Suspiro el que queria ser llamado por su nombre.

— Ven — palmeo el sitio el lado de el sobre el colchon — quiero darte esto — sustrajo de su cuello el collar que por años tuvo con el, se fue parando de su lecho para entregarselo y dejarlo entre sus manos.

Vio con decepcion aquel pedazo — y esto — cuestiono mirando los ojos azules con deseo contenido.

— Es un collar — informo siguiendolo mostrandolo — como sabes mañana ire a la guerra y me gustaria hacerlo contigo antes de irme — pero no lo hare — y en lugar de eso te dio la piedra de ethan porque ese es su nombre fue un regalo de un anciano que se encontro cuando era muy joven — dejame ponerlo en tu cuello — agarro la joya volteo a naruko tomando sus hombros.

— Solo desea que yo este y tu deseo sera concedido.

Termino de colocarle en collar en su cuello.

Toda la tropa de soldados estaba esperando el momento de partir al lugar de batalla.

Vio que al hombre hacia dificil ponerse algunas cosas — Dejame ayudarte — se ofrecio ella tomando la coraza y el carco que eran las piezas faltantes para la armadura.

Esa accion no paso por alto por los ojos de una pelirroja que los miraba por las ventanas en forma de ronbos esperaria que su esposo se fuera arremeteria contra la rubia.

Ayudo a que este se pusiera la armadura se veia realmete guapo.

Tomo las manos de naruko parando lo que esta hacia — Naruko — dijo la rubia acerco el rostro con curiosidad por lo que el se tuvo que alejar — yo.. tengo algo que quisiera decirte — se vio nervioso.

Naruko lo miraba esperando atenta a lo el emperador pudiera decirle.

Pero contrario a todo minato no llego a decir ya que un soldado le habia informado que las tropas estaban listas para la batalla.

— Partiremos al amanecer — anuncio enroyando el pergamino, lo guardo dentro de su traje de emperador. Por decision de algunos sabios entre la mesa la batalla seria en el valle.

Vio como los ojos zafiros lo miraban tenia tantas cosas que decir pero no habia tiempo, la guerra fue declarada por alguien culla entidad no le era conocida asi que no podia permitirse darle un lugar en su corazon a tan hermosa concubina.

No se alguien me extraño solo por la historia pero por mis estudios no pude continuar y porque no tengo ni la mas minima idea de como continuar.