Vampiros, hombres lobo y una cazadora.

Disclaimer: los personajes de Avatar la leyenda de Korra no me pertenecen y sólo los uso con fines de entretenimiento.

Capítulo 14

Asami estaba seria, su intento por calmar a Korra con sus palabras sobre el futuro no la convencían a ella. Ella sabía que tendrían suerte si no morían en los próximos meses.

Aunque su corazón estaba adolorido por los recientes recuerdos, tenía confianza de que iba a cobrar venganza. Ahora podía entender mejor a la híbrida y su desesperación por matar al rey Amón en su fiesta de mascaras. Un nudo se formó en su garganta al reconocer que ella había imposibilitado su ajuste de cuentas. Sacudió la cabeza y se ató el cabello. Ella había actuado con justos motivos, el vampiro la hubiera destrozado de haberse enfrentado, tal como destrozó al licántropo.. Era eso o sólo temía que algo malo le pasara? O peor, le fue fiel al rey y en ese segundo decidió que no quería que la morena lo hiriera?

Bajó las manos despacio con una cola alta en su cabello negro. Miró a los lados con los ojos verdes medio cerrados. Alguien estaba infundiendo ideas en sus pensamientos, su piedra mágica para evitar hechizos simples había quedado en su chaqueta, en la habitación donde ahora estaba Korra. Korra!

Se giró para advertirla pero un enorme rayo de fuego arrasó la mitad de la cabaña. Incluida la habitación de Asami. Pálida, buscó el causante de ésa destrucción.

—Te dije que serviría —dijo el príncipe Hasook a diez metros de distancia, mirando con sus fríos ojos celestes.

—Pero eso no quita que nos traicionó. De seguro le dio valiosa información a la híbrida.

Asami tomó una escopeta, le quitó el seguro y comenzó a disparar mientras gritaba con ira. Los vampiros se movían entre parpadeos, apenas podía ver sombras entre los arboles. Cuando los cartuchos se acabaron se lanzó hacia una pistola tirada entre astillas, polvo y muebles envueltos en fuego. Alzó el arma en el momento en que el vampiro aparecía frente a ella. Él se movió a ultimo segundo, por lo que el tiro le dio en el brazo.

—Agh! Agua bendita?! —espetó él, dándole una patada que envió a volar el arma.

La pelinegra sonrió con morbo y con una mirada enloquecida, sacó una granada de la espalda, le quitó el seguro con los dientes al tiempo que alzaba una ceja, Hasook palideció. La bomba de ajo, agua bendita y otros componentes nocivos para los vampiros estalló, haciendo toser entre arcadas al vampiro de ojos celestes.

Sin embargo, él la tomó del brazo y dio un gran salto hasta la copa de un árbol, luego descendió a unos veinte metros de la cabaña, tosiendo y con lágrimas de sangre en los ojos.

—Ak ak! Aggggh!

—Eso te pasa por meterte en territorio enemigo —dijo P'li. Miró a Asami con desdén y de una patada la dejó boca arriba— dónde está la híbrida?

Con la bota barrosa de la vampiro sobre su cuello, la joven de ojos verdes apretó los dientes y la enfrentó con enojo.

—La mataste —escupió.

—No matamos a tu novia! La necesitamos para el sacrificio recuerdas? —La cazadora abrió los ojos con terror— Al fin te diste cuenta, te usamos de carnada. En caso de perder a la híbrida, como sucedió, ella iría contigo o tú a ella. Un cuervo me estuvo informando todo el tiempo —El ave fue a posarse en su hombro— Increíble lo que puede hacerse en una bañera —Sonrió.

Pero el sonido estridente de un balazo mandó a volar al plumífero mientras varias plumas negras flotaban hasta caer.

—Que buena puntería! —exclamó P'li y usó su otra bota para inmovilizar la muñeca de Asami, quien soltó el arma con un quejido de dolor.

—Te equivocas.. Fallé. —P'li alzó una ceja con odio y pisó con fuerza su muñeca— Ah!

—Quita tus sucias patas de mi novia!

—Korra! —dijo felizmente Asami.

Crack

La morena aterrizó desde un árbol de veinte metros en la espalda de la vampiresa. Haciendo que algunos de sus huesos dieran repulsivos tronidos por el impacto. La cazadora tomó de nuevo la pequeña arma y apuntó a Hasook.

—Uy, disculpa —dijo la morena levantándose, miró a la pelinegra— ¿estas bien? —Asami asintió, y para su sorpresa, la morena la atrajo y le dio un rápido beso.

—Van a hacerme vomitar.—dijo el príncipe vampiro.

—Tú callate —Ordenó la pelinegra apuntándole con el arma, Hasook suspiró con las manos alzadas.

Pero P'li no se dejaría capturar tan fácilmente. Aún con sus poderes mermados por los talismanes que usaban, ella daría batalla. La vampiresa usó su tercer ojo para lanzar un rayo en menos de un segundo, el velo se erizó en la nuca de Korra siendo alertada por sus sentidos, tomó a Asami de la cintura y creó una burbuja de aire a su alrededor.

La burbuja voló contra un árbol y lo impactó con violencia, ambas cayeron a plomo, pero la morena usó aire control de nuevo y cayeron en un colchón de aire antes de tocar el suelo. Se estaban levantando despacio cuando Asami vio que P'li se acercaba cojeando de una pierna y con un brazo colgando inerte a un lado. Empujó a su novia y cayeron colina abajo cuando otra explosión impactó donde habían estado.

—Ya no es tan fuerte, está usando un talismán —dijo la pelinegra alzando el rostro.

—Que bueno que no peleamos cuando me peinó en el castillo.

—Tu !¿qué?!

—Te explico luego. —La tomó de la cintura y dio varios brincos entre ramas con sus lobeznas piernas hasta dejarla lo bastante alto y segura— Me encargo de ella y vuelvo.

—Que? Korra! —exclamó indignada, pero la morena ya había desaparecido.

—Oye! Estas atacando a matar! —La sujetó del brazo sano Hasook. P'li se apartó con fuerza.

—Y qué esperabas? Si le tengo misericordia nunca atraparemos a la híbrida! Tu padre podría tener su sangre y durar otros quinientos años en el trono!

Hasook apretó los labios, entonces vio una sombra y lanzó un golpe con su látigo de agua. Korra cayó de pie pero con una pierna enredada en el agua, la congeló y la rompió con un golpe. P'li atacó sin dudar mientras la morena corría hacia ella, evadiendo cada rayo como una experta.

—Esto de anticipar el golpe del oponente que dijo Kai, funciona! —Se alegró de espaldas a un árbol. Entonces miró a un lado y vio que la pelinegra bajaba como una mona del enorme árbol donde la había dejado— Rayos! Debo darme prisa! —Miró detenidamente que tenía una espada entre dientes— de donde sacó eso?

P'li atacó su árbol y la híbrida lo evadió con un salto mortal de cinco metros de altura hasta caer a espaldas de la vampiresa. La sujetó con sus garras de licántropo en cuanto ella se volvió.

—Alto el fuego, rindete.

—Jamás! Tú y tu especie me la pagarán!

—Mi especie no te hizo nada, la tuya se los comió a todos.

— Y Senna? —Korra parpadeó desequilibrada y P'li aprovechó para clavarle un corto cuchillo en las costillas. Dio un grito y cayó de rodillas, mirando a la vampiresa tan alta de pie frente a ella.

—Korra!

—Tu no te entrometas. La híbrida es nuestra, ya te desquitaste, así que hazte a un lado —dijo obstruyendo el paso Hasook.

—Crees que te temo por ser hijo del rey? Sé que no haces sangre control. —dijo empuñando su katana con ambas manos— sólo eres un miserable, homofóbico y fracasado.

Hasook rió con tanta fuerza que la estremeció. Entonces lanzó dos ataques con agua control, que pasaron como dos lanzas a los lados de la cazadora, una de ellas le arañó el hombro.

—Tendrás que hacer mucho más para detenerme.—dijo y atacó con su espada en ristre.

Hasook detenía cada estocada y corte con escudos de agua o golpes de hielo. Evitaba hacerle un daño serio y eso irritó a Asami. Ella le dio una patada con sus botas, cuya suela y tacón eran de metal con una cruz tallada en ellos, en cuanto la cruz lo golpeó en el hombro él lanzó un grito de dolor junto al olor de carne quemada. Asesinándola con los ojos celestes exclamó:

—Que te gusta de ella? Su poder? Su herencia?! Qué es lo que te atrae?!

—Que..?

La distracción de Asami ayudó a que él congelara el piso bajo sus pies y ella resbalara, pero rodó y se puso en pie de nuevo, con algunos rasguños en los codos.

—Te he visto todos estos años. No sigues ninguna pauta.. Hombres, mujeres, vampiros, humanas.. Por qué? Qué es lo que buscas?!

Usó su látigo de agua y la arrinconó contra el tronco de un árbol, la pelinegra soltó la espada en el choque y acabó a merced del vampiro a pocos centímetros de ella, quien sujetaba una de sus muñecas sobre su cabeza.

—Tú..

—No toques a Asami! —exclamó Korra lanzando una ráfaga de aire que chocó con el látigo de agua de Hasook.

—Tus ojos en tu oponente —dijo P'li tomándola del cuello, alzándola hasta que sus pies dejaron de tocar el suelo.

El cuchillo clavado le ardía como fuego, debía estar hecho de plata.

—Tu madre hechizó a Zaheer.. Tú pagarás por ella.

—No difames a mi madre! —gritó y le dio un golpe de garras en el estómago que no la liberó, P'li la necesitaba viva, puesto que pudo haberla asesinado hace mucho con un rayo de haber querido— Zaheer traicionó a mi madre al revelar mi identidad, él nos abandonó, dejó que Izumi la asesinara! Es un cobarde! Es un mentiroso! Fingió ser el padre que nunca tuve para sacarnos información!

No se dio cuenta de que P'li temblaba de ira hasta que fue muy tarde.

—Te sacaré lo que más amas —dijo en voz baja y disparó.

Hasook vio el rayo acercarse y su reflejo anaranjado hizo brillar sus ojos. Miró a Asami una última vez.

—Yo siempre te amé.

Se paró de frente a la explosión y creó un enorme escudo de agua que fue atravesado en una nube de vapor. Asami salió disparada contra el duro suelo, tosiendo y con la camisa llena de cenizas, pero no había rastros del príncipe.

—Agh! —exclamó P'li.

La alta vampiresa volvió a pararse con firmeza, miró ceñuda a la pelinegra y de nuevo disparó, pero ésta vez, en un acto desesperado, Korra derritió el metal del cuchillo que la apuñalaba y encerró su cabeza justo antes del disparo.

Hubo una explosión leve pero le quitó el aliento a Asami. Se paró, corrió, tropezó y volvió a correr. Cayó sobre la inconsciente Korra y la tomó en sus brazos, profusas lágrimas resbalaron por sus mejillas sucias.

—Korra! Despierta! KORRA!

La sacudió, la golpeó y al final lloró mientras la mecía en sus brazos.

—Por que me golpeas..? No ves que estoy herida?

Asami rió tan fuerte que asustó a la morena, la tomó de las mejillas y la besó repetidas veces con desesperación.

—No vuelvas a hacerme eso? Lo oyes?! Nunca!

—Ya, tranquila. Yo debería decir eso. Agh —dijo sujetándose la herida en las costillas.

—Te apuñalaron de nuevo —Sonrió mientras lloraba.

—Asami? En serio estas bien?

Ella negó y la abrazó—: tenía tanto miedo de perderte.

—No me perdiste, nunca lo harás, tienes una novia fuerte.. Ouch! Eso por qué fue? —dijo Korra frotando su mejilla. La pelinegra la miraba con molestos ojos verdes luego de darle una cachetada.

—Por dejarme en el árbol! Idiota! He cazado más de quinientos seres del submundo, ¡¿crees que no podría con un par de..?!

Korra la tomó de la nuca y la besó. Aprovechó la boca abierta de la blanquecina para meter su lengua entre sus sedosos labios y sentir el sabor a sangre en su boca.

—Estás herida —suspiró con sus frentes juntas.

—Sólo unos rasguños. Pero tenemos transporte —sonrió viendo al sur. Korra miró en su dirección.

—Oh.

...

El detective Mako estiró los brazos y suspiró. Al fin estaba en el aeropuerto de Roma, sólo tenía que tomar un taxi y llegar a la dirección del millonario Iroh.

En cuanto llegó al edificio, la recepcionista le dijo en un dificultoso ingles, que el señor Iroh había salido hacía algunos días con sus amigos y no había vuelto desde entonces. Cuando el pelinegro le preguntó por la apariencia de sus amigos, la mujer mencionó a un moreno con bigotes y a un joven con mirada maliciosa de cabello ondulado.

—Ambos usaban unos extraños collares multicolor —dijo recordando.

—En serio?

—El señor Iroh también suele usar uno así, por eso lo recuerdo. Tiene forma de lágrima.

—Entiendo, gracias por su cooperación, si recuerda algún otro detalle.. Tenga mi tarjeta.

—Le llamaré —dijo con una sonrisa que el detective no supo identificar.

Se despidió y comenzó a caminar por el centro de Roma, viendo restaurantes y personas pasar. Estaba yendo a su hotel cuando vio a un par de hombres con el tipo de collar detallado por la recepcionista.

—Podría ser..?

Los siguió como sólo los policías buenos saben, caminando resueltos, sin llamar la atención, deteniéndose cada vez que los sospechosos lo hacían. Sin embargo, esos hombres no cumplían el aspecto detallado por la recepcionista: ambos eran jovenes, uno con cabello negro liso y el otro rasurado a los lados. De todos modos, ni siquiera su critico ojo de detective los habría notado de no ser por sus estrafalarias vestimentas completamente negras, en un día soleado como aquel.

Los siguió hasta un bar alejado del centro, a la vuelta de una esquina. El lugar era oscuro y tenía una ambientación tétrica: con sillones de terciopelo, pinturas de las brujas de Salen en la hoguera, copas doradas y una música suave pero incomprensible. En cuanto Mako entró, notó que algunos hombre sentados en una mesa lo miraron y murmuraron. Él giró sus ojos miel a otro lado, notando que una mujer rubia con un vestido similar al de Morticia Adams lo veía desde la barra. Se dirigió hasta allí, donde un hombre calvo, alto y de aspecto presidiario le preguntó que quería.

—Una cerveza.—El tipo echó ligeramente la cabeza atrás como si riera en silencio.

—Hola cariño, eres nuevo por aquí, cierto? —dijo la mujer acercándose hasta su asiento, con un cigarro entre los dedos— Me llamo Belona.

—Hola, soy.. Tonraq.

No supo por qué ese nombre escapó de sus labios, tal vez por su obsesión con aquél caso; tal vez por su preocupación por la morena que había desaparecido desde antes de su tío, quien no había reportado una desaparición; tal vez porque estaba ansioso por ver la reacción de aquella mujer al oír ese particular nombre. En todo caso, su reacción rebasó sus expectativas.

—Tonraq?! —espetó como si fuera una grosería, varios dejaron de hablar y los miraron. La rubia le clavó sus ojos y soltó una risa estridente— qué gracioso eres! Como si alguien pudiera tener ese nombre maldito más que ése perro.

—Jaja, si —sonrió dándole un trago a su cerveza. Otra regla de los detectives era seguir la corriente, siempre. Si quieres información no contra digas nunca.

—Así que tú también estás tras él? —Sopló humo de su cigarro en la cara de Mako, él contuvo el aire y asintió—. Sé de buena fuente que ya lo capturaron, lo siento por ti.

—Lo capturaron? Cuando? Donde? —dijo seriamente, ella lo miró cautelosa y él forzó una sonrisa burlona— Estoy obsesionado con eso.

—Ya, se nota. No tengo todos los detalles, pero luego de que capturaron al dragón del oeste —dijo acercándose misteriosa a susurrar en su oído—, parece que encontraron a su grupo en Rusia. Dicen que van a llevarlo a la sede central.

—La sede central?

—Si, la de Bucarest, idiota, no sé por qué admiten novatos si no van a aprenderse las sedes —Se quejó, Mako fruncio el ceño—. Luego de que su hija irrumpiera en la fiesta del rey, todos estuvimos haciendo horas extra y al fin lo capturaron. O eso me dijeron.

—Como hizo eso su hija?

—La híbrida? —Lo miró confusa y apagó la colilla del cigarro en un cenicero—. Creí que todos lo sabían. Hasta las ninfas del polo sur lo saben.

—Estuve ocupado.

—En realidad fue muy estúpido: se hizo pasar por su madre y cuando vio que iban a sacrificar a un licántropo se quitó la mascara. Se comieron al guardia de la entrada luego de eso. Supieron que era del Loto Blanco.

Incluso pensar que el "guardia" podría ser un perro no le daba muchas esperanzas a Mako. Que era todo aquello? La familia de Korra se había metido en una secta? Nunca había oído nada similar en cuanto a seudónimos: dragon del oeste, rey, híbrida.. Acaso juzgaban según la ascendencia de sangre?

—Ah pero tu.. —dijo seductora Belona, echando su cabello rubio sobre su hombro descubierto— Para perseguir al padre, estás muy desinformado sobre la hija..

—Como dije, estuve ocupado —Intentó sonar confiado y algo molesto, la mujer sonrió enseñando todos sus dientes—. Sabes donde está su hija ahora? La híbrida?

—La híbrida? Pff! —exclamó apartandose—, si lo supiera estaría tras ella! No aquí, hablando contigo! Jaja! —Le dio una palmada en la espalda— Dan una buena suma por ella, pero yo me conformo con darle una probada.. Ricky! Una copa! —Le dijo al cantinero.

Éste se acercó con una botella de vidrio verde con un corcho rojo y una etiqueta algo desgastada que le revolvió las tripas a Mako: "Roux. Lo más fresco de la cosecha" rezaba, con la ilustración de la cabeza cercenada de un niño. Horrorizado, los ojos miel vieron como el líquido que cayó en una copa dorada era color rojo, rojo sangre. Cualquiera diría que era vino tinto, pero el inconfundible aroma metálico le provocó un espantoso frío a lo largo de la espalda.

—Agh, lo siento, —Se cubrió la boca— cuando pienso en hombres lobo me excito demasiado, ¿quieres? —ofreció con una sonrisa horrenda, con sus colmillos puntiagudos sobre los carnosos labios rojos. Él estaba seguro de que su dentadura era normal un minuto atrás. La mujer se echó a reír— Estos mestizos..

—Que dijiste? —preguntó pálido, apurando su cerveza.

—Acaso es un tema delicado? Lo siento, tengo un excelente olfato y sé que eres medio elfo. Pero no te preocupes cariño —dijo al poner una mano en su rodilla— me encantan los maestros fuego.

—Lo siento, debo irme. —Tomó su equipaje y se levantó.

—A donde vas? —contuvo el aliento y le apretó la rodilla con tanta fuerza que le clavo las uñas en la carne.

—Oye!

—No es por pensar en hombres lobo. La huelo.

—Que hueles? —dijo Mako intrigado. Miró a los lados esperando que nadie los oyera.

Ese parecía un cuento de terror, la fantasía y la realidad tenían bordes tan estrechos que ya casi no se diferenciaban y se mezclaban entre sí. Pero no podía dejar las cosas como estaban, debía llegar hasta el fondo de esa locura.

—La híbrida. Está aquí, en Roma.

Con una risa enloquecida lo tomó de la mano y corrió a la salida. Él la siguió receloso, los demás presentes se hundieron de hombros, de seguro sabían que era la loca del grupo.

—Oye, sé que acabamos de conocernos, pero mejor contigo que con esos engreídos, voy a compartirla contigo! —dijo mirando con molestia hacia el bar que abandonaban. Corrieron por estrechos callejones hasta el centro de la ciudad, pasando por varias fuentes y monumentos antiguos.

—Vaya, gracias —dijo rascando su nuca ¿hasta donde podia continuar con su locura?—. Pero por qué harías eso?

Se detuvieron en una esquina, el viento sopló con fuerza y ella levantó la nariz en varias direcciones, aspirando como un conejo.

—Me agradas! Eres tan torpe, de seguro llegaste por recomendación de alguien. Además, mejor nosotros dos si la híbrida está con la ex cazadora.

—Cazadora? —La rubia lo tomó de la mano y corrió rapidamente, chocando varios transeúntes por una plaza de piso de piedra.

—No lo sabes? La hijastra de los reyes los traicionó, se alió con la híbrida hace una semana, cuando mataron a P'li y al príncipe Hasook. Ahora la recompensa aumentó, pero ya te dije, sólo quiero una probada de esa sangre de Licántropo, tú puedes quedarte con la cazadora y cobrar la plata.—Lo señaló amenazadora en una esquina y le tendio la mano— ¿De acuerdo?

—De acuerdo —dijo él dándole la mano.

—Perfecto, ahí están.

Los ojos miel viraron buscando a una niña morena de cabellera castaña, pero todo lo que vio fueron montones de turistas formados en fila, varios restaurantes con personas de la zona hablando, comiendo, pero al fin la vio. Por supuesto, ya no era una niña, algo se removió en su estómago al ver a una joven atlética de piel chocolate, llevaba el cabello corto atado en una cola baja, pero todas sus nuevas curvas no podrían confundirlo: la fiera mirada azul de sus iris no había cambiado.

Contuvo el aliento sin querer, habían pasado siete.. Ocho años? No recordaba que fuera tanto. A su lado vio una igual de hermosa joven que era muy diferente a ella: largo cabello negro ondulado, piel blanquecina, ojos jade y maquillaje en su bello rostro. Mako pensó que no podría decidir quién era mas bella. Un codazo en las costillas lo devolvió a la realidad.

—No las veas así, se van a dar cuenta! —dijo la pequeña rubia a su lado, no había notado que era tan baja, le llegaba al hombro.

—Es ella? La híbrida?

—Si, la de campera azul.—dijo confirmándolo con su olfato cuando un viento frío le sacudió el cabello a la joven y luego la corriente los atravesó a ellos dos.

Mako estaba en una encrucijada, esperaba que todo estuviera erróneo, que fueran invenciones de una lunática, pero ahí estaba Korra Wolf, acompañada de una mujer que debía ser la "cazadora". Qué haría ahora? Si eso era cierto, podría serio también el liquido que parecía ser sangre en una botella con dibujos de niños muertos? Contuvo una arcada.

—Tú deberías distraerlas con tus habilidades de fuego control. Entonces yo las ataco por detrás.

—Que?

—Lo que oíste, anda ¡llamas a mí! —Le dio un golpe en el trasero y corrió a su posición estratégica.

Mako tragó saliva y decidió que podía estar loca en algunos aspectos. Se armó de valor y caminó con decisión hacia ambas. Ellas estaban de pie frente a la Fontana di Trevi, la mas famosa si se quiere de Roma. Una larga fila bordeaba la fuente pero ellas observaban al centro desde cierta distancia, como si esperaran que la estatua de Poseidón se pusiera a bailar. Miró la fuente y se dio cuenta de lo espectacular que era: con dos hipocampos a los lados de una figura masculina, el pelinegro recordó que los medio caballos simbolizaban el mar: uno calmo y el otro encabritado y furioso. De alguna manera, esos dos hipocampos estaban peleando en el interior de Mako en aquél momento.

A un metro de distancia, la pelinegra vio que se acercaba a la morena y logró amedrentarlo con sus gélidos iris verdes. Pero antes de que él pudiera decir nada, varios turistas, meseros y transeúntes se giraron como si lo hubieran ensayado, cerraron un cerco alrededor de ellos tres y Mako supo de inmediato que algo andaba muy mal.

—Debimos ir al Tiber! —exclamó Korra al tiempo que tomaba a la pelinegra de la mano, justo después de que ésta derribara a una mujer de una patada.

Mako vio asombrado aquél movimiento, la pelinegra lo miró con fiereza y corrió mientras bolas de fuego y rocas del tamaño de puños volaban hacia ellas. Los turistas reales comenzaron a gritar y correr, Mako se sujetó la cabeza y vio que uno de los atacantes se encontraba justo a su lado, pero eso no era todo, el tipo de cabello rasurado a los lados era el que había seguido hasta aquél bar. Mako se preparó para defenderse pero el tipo lo miró como si fuera un insecto y corrió tras ellas.

—Demonios! También lo supieron! —escupió Belona llegando hasta Mako.

Él no podía quitar los ojos de los sectarios. Algunos lanzaban puñetazos y patadas al aire y salían bolas de fuego, otros pisaban con fuerza y hacían levantar rocas del piso que luego moldeaban y lanzaban con patadas o golpes. Dejó la boca abierta.

—Al menos pudiste hacer algo! Eh! —llamó su atención— tú estabas más cerca que los demás, Tonraq!

Algunos se giraron al oír el nombre maldito, incluida Korra, quien miró sobre su hombro y buscó entre las decenas de enemigos quién había dicho eso.

—Vamos! Debemos llegar a la fuente! —La jaló Asami y ella la siguió— Aunque no hayamos encontrado a Katara para que nos dé algún consejo, podemos intentarlo más tarde en el río Tiber!

Asami y Korra se pararon de espaldas a la fuente, de pie en el borde, sólo ellas dos contra aquél grupo de más de treinta enemigos.

—Estas lista?

—Si se rinden, les daremos un trato justo —dijo el de cabello rasurado, levantando una mano para detener el ataque y hablar.

—Colin, odio a ese tipo.—Se cruzó de brazos Belona. Mako miró intrigado, el hombre tenía una fea cicatriz en forma de cruz en el cuello, debían habérsela hecho a hierro ardiente.

—Tu de nuevo?

—Querida Senna, —Se reverenció— ésta vez no vas a engañarme.. Tus ataduras no te hirieron porque no eres vampiro, tampoco licántropo, sino una aberración! Una mezcla de ambos y nada de ninguno!

Korra se adelantó con los puños apretados, Asami la detuvo de la muñeca—: podemos pasar a la parte en que peleamos? Oírte no puede ser más doloroso que recibir un golpe.

Algunos vampiros rieron. El detective estaba hasta el fondo, oyendo con Belona todo lo que sucedía. Las personas normales habían abandonado uno de los lugares más turtisticos de la ciudad y no se oía ningún sonido de patrulleros o camiones de bomberos por los pequeños focos de incendio que habían causado.

—Como si todo estuviera confabulado —murmuró el detective. La rubia lo miró sin entender.

—Ah, Asami, quién hubiera dicho que ayudarías a quienes mataron a tus padres? ¡Le diste la espalda a la raza que te acogió! —espetó Colín. Korra apretó los labios con ira, pero la pelinegra la detuvo de nuevo.

—La raza que asesinó a mis padres querrás decir! Viví engañada por la reina, ella acabó con todo lo que más amaba.. Pero no me quitará esto —Sonrió y le dio la mano a Korra—. Tal vez a ustedes también les mintió —Habló a la multitud—. Tal como a mi amigo Bolín, a quien le ocultaron que habían experimentado con su padre por ser un elfo talentoso.

Mako sintió que el piso se movía, su rostro palideció al tiempo que sus piernas temblaron.

—Que dijo? Qué dijo de Bolín?

—Te encuentras bien..? Ah! —dijo Belona, quitando rapidamente sus manos del brazo de Mako, puesto que tenía dos cuchillos de llamas en sus manos— Hasta que te acuerdas de atacar, pero no es momento, debemos acatar al comandante Colín.. A donde vas?!

Mako se abrió paso a empujones entre la multitud. Parecía haber mas de cien personas ahora.

—No contentos con matar a su padre luego de torturarlo, encerraron a mi amigo y para usarlo como arma! Estuve ciega todo este tiempo, pero ésta híbrida me abrió los ojos —Siguió diciendo Asami, pudiendo ver los rostros desconcertados de algunos vampiros.

—No estás viendo el potencial Sato. —dijo Collin y señaló a la morena— Con una gota de su sangre seríamos más fuertes que P'li, incluso con los talismanes seríamos invencibles ante los humanos y cualquier otra criatura! —Algunas voces de asentimiento se hicieron oir— Ya no nos conformaríamos con comer niños o asaltar pueblos, el mundo sería nuestro!

Todos los vampiros parecieron abandonar sus dudas en ese momento, Mako estaba entre los vampiros de adelante, a un lado de Colín.

—Quien está conmigo?! —Lo aclamaron—, si se rinden seremos justos. La híbrida será sacrificada, pero tú, cazadora podrías volver a ser lo que fuiste.. La mano derecha de la reina.

Asami lo miró pensativa y a Korra se le detuvo el corazón. Soltó su mano y sacó algo de su bolsillo trasero: un pistola de agua rellena con agua bendita. Disparó a la cara de Colín pero él se agachó y el chorro derritió la cara de otro que murió entre alaridos.

—No ves que tenemos un ejercito? Somos miles! Es una lucha desigual! —Asami se agachó y bendijo la fuente con un rezo en latín.

Korra sonrió ésta vez—. Tienes razón, si traes dos mil vampiros más, tal vez estemos igualados.

Sus ojos brillaron con una luz celeste y Mako se quedó plantado en su lugar mientras otros tantos corrían, estaba demasiado asombrado viendo su aspecto para notar sus brazos alzados y la enorme ola de agua a su espalda. La morena lanzó el agua sobre su cabeza como un mini tsunami con una arrolladora fuerza que impactó en el grueso de la multitud que escapaba: mas de cuarenta vampiros se consumieron en el acto y otros veinte dieron gritos de horror mientras sufrían muertes más lentas por tener la cara derretida, la nuca, el pecho, etc.

Korra continuó moviendo los brazos, haciendo que el agua se moviera en todas las direcciones y acabara con los cerca de cuarenta sobrevivientes. A su vez, Asami disparaba como una asesina profesional. Su beretta dorada tenía un crucifijo en la empuñadura, y sus balas bañadas en agua bendita y talladas con ínfimos crucifijos eran letales, no importaba si el disparo daba en el brazo o la pierna, al entrar en su sistema era imposible de sacar antes de que la bala purificara todo el interior, acabando con el vampiro.

Pronto quedaron diez, ambas eran dos maquinas de matar. No dudaban, se complementaban y eran duras como el puto acero.

—Creen que ganaron? La guerra aún no comienza! Ustedes están perdidas! —gritó Colín montado en un cuervo gigante mientras se alejaba.

—Va a pedir refuerzos —Korra asintió y se sujetó la cabeza, Asami la abrazó— Estas bien?

—Un poco cansada.. Usar el poder de Raava me debilita mucho.

—Tuvimos cuatro ataques en veinticuatro horas, necesitas dormir.

—Pero los..

—Sin peros! No nos sirves de nada si no puedes mantenerte despierta.—Pasó el brazo de la morena sobre su hombro y caminó pero se detuvo al ver que alguien no había huido.

—Yo puedo ayudarlas.. —dijo Mako, Asami sacó una pequeña arma de la manga con un movimiento rápido y le apuntó a la cabeza.

—Si eres tan tonto como para creer que nosotras vamos a confiar..

—Detective? —dijo Korra viéndolo con mirada perdida, estiró una mano y le tocó la mejilla antes de desmayarse.

Mako la atrapó en sus brazos. Asami le apuntó con mayor decisión. El pelinegro estaba con una rodilla invada en el piso y la morena sobre su regazo.

—Intenta algo y te aniquilo —dijo despacio.

—Sólo quiero respuestas —dijo él y muy lentamente sacó su placa de policía de su chaqueta. Asami se la arrebató— Trabajo para Lin Beifong en Ciudad República. Desapareció hace unos diez días, pero no es sólo por eso que vine, en uno de mis casos me encargué de investigar la muerte de Senna Waters, yo mismo llevé a Korra a un orfanato hasta que fue adoptada por Iroh.

Asami lo taladraba con la mirada jade sin dejar de apuntar ni por un segundo.

—No soy como ustedes, sólo soy una persona normal que quiere respuestas, supe que la desaparición de mi jefa tiene algo que ver con ésta secta y necesario averiguar..

—Secta? Amigo, realmente no tienes idea?

La pelinegra contrajo el rostro y lo miró con odio, ella levantó las palmas despacio, Mako no supo porqué hasta que Belona emergió a su espalda, sosteniendo un cuchillo contra su nuca.

—Maldito.

—Que? No! —Vio la fría mirada de la rubia y dijo—: deja eso! Son conocidas mías!

—Sí, ya te oí, todos mienten.

—No te mentí.

—Tonraq. —escupió, Asami se sintió intrigada de porqué dijo eso pero había cosas as importantes en las que pensar.

—Bueno, te mentí un poco. Me llamo Mako, soy detective en Ciudad República..

—Si! Ya te oí! Ahora dame a la híbrida y nadie más saldrá herido.

La pelinegra le rogó con los ojos que no lo hiciera. Mako tragó saliva y abrazó a Korra contra su pecho.

—Tendrás que matarnos para tenerla.—Miró a la durmiente Korra, con su boca algo abierta y un hilo de saliva ensuciando su chaqueta. Se veía igual de pequeña e indefensa que cuando la conoció.

—Si eso quieres.. —Movió el cuchillo sobre el hombro de Asami de manera horizontal, pero ninguno se movió. Belona suspiró—. Sólo llenen ésta jeringa con algo de su sangre, no quiero más problemas.

Mako tomó la jeringa descartable que ella lanzó a su cara y la vio desconcertado. En ese momento Asami tomó el brazo de la vampiro y la lanzó sobre su cabeza, pisó su mano con las botas de suela tallada en crucifijos y la oyó gritar.

—De acuerdo! Lo siento! Sólo quiero algo de sangre y me iré! Lo juro!

—Por qué iba a creerte? —dijo la pelinegra tomando el cuchillo y viendo que no era más que un cuchillo para cortar manteca, sin filo— Que significa esto?!

Belona sonrió con pena—: No me creerías si te lo dijera.

—Pero yo sí —dijo Mako viendo los alrededores— Hay algún lugar seguro donde podamos llevar a Korra?

..

Media hora más tarde estaban en un galpón lleno de polvo y cajas amontonadas. No había sido sencillo llevar a la vampiresa hasta allí, principalmente porque Asami no levaba ningún método para inmovilizarla, sólo llevaba objetos para asesinar.

—Esta bien? —dijo el detective acercándose al camastro donde habían colocado a Korra.

La pelinegra estaba arrodillada frente a ella con una sonrisa aliviada, retiró su mano de la frente morena y se volvió.

—Sí, sólo está extenuada. Desde que abandoné la caza nos han estado emboscando a cada paso. Es como si pudieran encontrarnos con un gps. Y ella no ha hecho más que defenderme y sobre exigirse.

Mako vio la mirada que los ojos verdes le dieron a la joven dormida, quien estaba murmurando algo sobre ponys pez.

—Es tu.. Pareja?

—Tienes algún problema con eso? —replicó ella con la misma mirada que le dirigió la primera vez que lo vio.

—No, no, para nada —Negó con la cabeza y se hundió de hombros como dos veces seguidas, era obvio que le molestaba, pero no por lo que ella suponía.

—Como digas, que hay de tu amiga?

—Ella sólo me guió hasta ustedes, la conocí en la mañana en un bar de vampiros.—Mako no podía creer que estuviera diciendo eso.

Caminaron hasta la susodicha, que estaba atada a un barril de madera con un látigo enrollado en sus muñecas, el cual estaba sujeto a un crucifijo, y ante el menor movimiento podría quemarse las manos. No contenta con eso, Asami puso una intrincada trampa que ataba sus tobillos y si efectuaba un movimiento, la soga activaría el gatillo de una escopeta que estaba justo frente a su pecho.

—Bar dijiste? Como fuiste ahí y no te mataron? —dijo asombrada la cazadora.

—Pues..

—Yo te diré cómo si me liberas, en serio! Soy inofensiva! —Asami mantuvo su severa mirada— Uff.. Tú eres una insignificante.. Quiero decir, una simple humana, por eso no puedes olerlo.

—Oler qué?

—El olor a fuego de ese chico.

El detective odió la facilidad con la que se puso en guardia de nuevo. Levantó las manos intentando apaciguarla, pero notó que ella desenfundaba una beretta de su espalda.

—Que eres tú? Dije la verdad.

—Ya te lo dije! Soy un detective, trabajé en el caso de Korra..

—No digas su nombre! —espetó apuntándole.

Todos se quedaron quietos y en silencio durante ese momento, una gota de sudor cayó por el cuello de Mako. Asami tenía los ojos enrojecidos de ira y frustración. La única contenta de no ser el centro de atención era Belona.

—Mejor que le digas lo que pasó allí —dijo ella con una mirada cómplice. Él contrajo el rostro como si le hubieran pegado.

—Qué paso allí?

—Asami, eres Asami cierto? —Ella apretó con mas fuerza la beretta, Mako suspiró—. Ésta chica comenzó a decir que huelo a fuego, y en cuanto dijiste lo que pasó con Bolin yo..

Se frotó la cabeza con inquietud pero no pudo evitarlo, cerró su otra mano con tanta fuerza que se envolvió en una bola de fuego.

—Eres un vampiro! —exclamó Asami y disparó. No permitiría que nadie hiriera a su loba.

Sin embargo, Mako alzó un brazo en el aire para resguardarse del inminente choque, la bala se dirigió directamente a su pecho pero de pronto dobló noventa grados, yendo a impactar un poco más arriba de la cabeza de Belona, en la pared.

—Que dem..? Korra? —Ella estaba de pie entre ambos, con una mirada molesta y un brazo apuntando al lugar donde impactó la bala— Por qué hiciste eso?! Me dijiste que no podías controlar objetos tan pequeños! Qué pasaba si te hería?!

—Bueno, no fue control de la bala, lo desvié con aire —Se hundió de hombros— Y si me hubieras herido habrías aprendido a no dispararle a mis conocidos! Por favor, Asami! Yo no te dije nada de esa chica rubia en el baile o la morena.

—Hablas de Rachel y Eska?

—Ya, cuantas tras rubias y morenas conoces?

—Pues..

—Ya ves! Y yo no les disparo! —exclamó alzando los brazos. De pronto señaló al barril— Que hace ésa ahí?

—Soy Belona. Mucho gusto.

—Tú callate! —dijeron Asami y Mako al mismo tiempo, se miraron un segundo y luego vieron a otro lado.

—Korra, ése tipo es un vampiro, alejate para que pueda asesinarlo.

—Oye.. No creo que.. Oh —dijo la morena al ver su puño envuelto en fuego— entonces es cierto?

—Así parece —Se hundió de hombros él. Asami tenía una vena palpitando en su frente.

—No fraternices con el enemigo!

—Ya te olvidaste cómo nos conocimos?

—Ese no es el punto!

—Oigan chicas, en serio me encanta verlas discutir y pelear y si traemos una tina con lodo será genial también, pero el chico estaba diciendo algo de Bolín —dijo Belona rápidamente.

—Qué tienes tú que ver con Bolín? —espetó Asami enojada esta vez, viendo como su novia apoyaba una mano en su hombro y lo veía con compasión.

—Somos hermanos.

...

En alguna parte de Irlanda..

—Achu!

—Salud compañero.

—Me encanta que me digas compañero y tal, pero si lo somos, no deberías cargar tú también los motores?

Bolín iba con un pesado motor de automóvil a la espalda, caminando cuesta arriba entre pastos crecidos bajo un cielo azul.

—No no no no no —Negó con la cabeza y las manos Varrick, entonces le señaló a Zhuli— Mirala a ella, lo hace más rápido y mejor que tú y no se está quejando!

Varrick iba arriba del motor que Zhu li estaba cargando con una expresión de profundo enojo, hizo rechinar sus dientes.

—Lo ves? dijo que sí!

Al fin llegaron a la cima de la pendiente, donde un círculo de seis duendes y un elfo se encontraban rodeando un circulo dibujado con runas en el piso. En el circulo había una estrella de seis puntas frente a la que cada duende se encontraba, mientras que el elfo se hallaba fuera del circulo.

—Muy bien —dijo él, con la larga barba y bigote cubriéndole la boca— coloquen esos en las puntas, sólo les faltan cuatro mas!

—Ahhh.. Todo sea por ayudar a Asami —suspiró Bolín.

Detrás de él, Zhu li se agachó hasta hincar una rodilla en el pasto para que Varrick descendiera bien, luego dejó el motor con sumo estruendo a un lado.

—Vamos! Vamos! No tenemos todo el día! —dijo el moreno con una túnica que combinaba con sus ojos celestes— debemos comenzar el hechizo al atardecer! Y de paso Zhu li, traeme una limonada, estoy sediento!

La mujer dejó caer la cabeza sobre su pecho mientras descendía la colina. Bolín la siguió mirando el cielo.

—Tuve noticias de Asami hoy, no son muy buenas.

—Que sucedió?! —exclamó el pelinegro tomándola de los hombros.

—Emplearon dos shirshus para ir en su búsqueda, un hada del viento me lo dijo en la mañana. Y hay más: capturaron a tres lideres del Loto Blanco. Entre ellos el dragón del oeste, quien adoptó a Korra.

—Oh no, ellas irán a rescatarlo. Debemos darnos prisa con esto!

—Bolín, —dijo apartandolo y acomodando sus lentes— sabes que el hechizo no estará listo hasta dentro de una semana, y ellas no serán tan pacientes.

—Tienes razón, debo ir a ayudarlas, en cuanto carguemos los motores..

—Ve, yo puedo con esto.

—Y con Varrick?

—Lo noquearía si no tuviera trabajo que hacer. Es un genio.

—Un genio muy ególatra.

La risa que soltó Zhu li fue como el canto de un pájaro, se lo llevó el viento mientras sacudía su cabello castaño, y Bolín no pudo creer lo idiota que era Varrick por no apreciarla.

—Entonces.. Deseame suerte Zhu li!

Ella lo saludó desde la pendiente mientras Bolín corría a campo abierto, en busca de un barco.


Holis!

Apareció un nuevo personaje! La verdad pensaba hacerla mala y que muriera tan pronto como apareció, pero terminó cayendome simpática, porque no todos los vampiros son malos, no?

Muchas gracias a los que siguen esta historia, disculpen la demora pero la falta de inspiración me hizo preferir no subir nada hasta estar un poco mas segura. Voy a terminar esta historia! Eso se los aseguro 💙

Feliz aniversario a nuestras amadas KorrAsami, que cumplieron el día de ayer 💙

Gracias por leer, saludos!