Una aprendiz de masajista.
Días después de la inclusión de Félix,los protagonistas se encontraban cerca de las máquinas de refrescos.
Algunos de pie y otros sentados.
-Creo que deberíamos de hacer algo los 13.-Dijo Sam.
-¿Y dónde cogemos 13 personas?-Preguntó Laura.
-A ver si traéis sillas en mi casa se puede.-Dijo el Noruego.
-Muy bien mi niño me encanta que propongas opciones.-Dijo Sam apretándole las mejillas a Félix.
-¿Y qué haríamos?-Preguntó Amalia.
-¿Juegos de mesa?-Propuso Odd.
-Prefiero juegos de cama.-Respondió Sam.
Todos aceptaron la propuesta rápidamente.
-Vale muy bien pero no es muy normal llevar sillas por la calle en plan comuna ¿no?-Comentó Nath.
-Nath está en lo cierto,deberíamos comprar una silla cada uno y dejarla en mi casa.-Propuso Félix.
-Bueno,pues nos vamos de compras.-Dijo Yumi.
-¿Tengo una idea?-Dijo Odd.
-Odd pensando uy si que chiste.-Respondió Ulrich.
-Tú calla y escucha. Félix,¿cuántas sillas tienes?
-Pues 6.
-Ok solo hace falta comprar 7.-Dijo Yumi.
-Pues mi idea es hacer un mini torneo de piedra papel o tijera y quien gane elige que 5 van a por las sillas.
-Bueno...sería gracioso.-Reconoció Jeremy.
Los enfrentamientos fueron elegidos por Odd.
Nath vs Sissi
Carlos vs Yumi
Jeremy vs Ulrich
Sam vs Odd vs William
Amalia vs Laura
Aelita vs Félix
Los ganadores fueron:
Nath,Yumi,Jeremy,Sam,Laura y Aelita.
-Bueno pues ahora hacéis 2 partidas de 2 vs 2 y una de 3.-Dijo el italiano.
Segunda ronda:
Yumi vs Jeremy
Nath vs Aelita
Sam vs Laura
Los ganadores fueron Jeremy, Nath y Sam.
-Bueno pues ahora una triple y la persona que gane elige que 5 van a comprar.
En la primera mano un empate de tijeras.
En la segunda un empate entre 2 papeles que ganaron a una piedra.
-Pues los papeles echan el desempate.-Dijo el rubio que parecía estar comentando una final de un mundial.-La batalla entre Jeremy y Sam va empezar,¿quién de los dos franceses se llevará la victoria? Todos atentos a lo que pueden sacar.-Dijo Odd emocionado.
La primera mano fue un empate de Piedras pero la segunda…
-Sí señores y señoras Jeremy Belpois,el genio de la informática ha ganado.-Dijo Odd casi gritando.
-Creo que deberíamos darle una tila a Odd.-Le comentó Laura a Sam.
-Pues sí.
-Pues elijo a Nath,a Carlos,a William,a Félix y a Sam.
-Tu quieres que hagan la compra o un bukkake.-Dijo el italiano provocando una fuerte carcajada grupal.
-Bueno vamos en mi coche venid.-Dijo el noruego.
Mientras que Nath,Carlos, William,Félix y Sam iban andando hacia el coche un dedo le tocó en hombro a Ulrich varias veces.
-Ulrich podemos hablar,a solas.-Dijo Aelita.
-Si claro, que ocurre.-Dijo llevándola a un sitio apartado.
-Bueno pues…es que Yumi me habló de tus masajes y me que me hicieses uno.
-¿Y porque me lo querías decir a solas?-Preguntó el alemán.
-Pues porque me da un poco de vergüenza a decir verdad.-Respondió la pelirosa.
-Aelita,no tienes nada porque preocuparte,yo te haré un masaje.-Dijo el alemán acercándola hacia su pecho.
No sabía porque había hecho eso,todo el mundo sabía que Ulrich no era muy fan del contacto físico en público.
-También me gustaría aprender a hacerlos…-Dijo cabizbaja.
-Bueno yo te enseño ya verás que es muy fácil.-No sabía porque su timidez se había ido,pero estar hablando con Aelita le reconfortaba de alguna manera.
-Gracias Ul.
Volvieron con sus amigos.
-Chicos venid a mi cuarto y jugamos a algún juego de mesa.-Dijo Sissi.
-Yo y Aelita no iremos,le voy a enseñar el arte del masaje.
-Muy bien pájaro.-Dijo el italiano.
Yumi,Jeremy, Odd,Amalia,Laura y Andrea fueron a jugar a juegos de mesa al cuarto de Sissi.
-Bueno vamos a tu cuarto.-Dijo Aelita.
El castaño asintió y se dirigieron hasta allí.
Al llegar Ulrich abrió la puerta y indicó a Aelita que pasara.
-Lo mejor sería que te desnudases.
-Ok,tu eres el experto.-Dijo mientras se iba quitando las prendas.
-Puedes dejarlas en la mesa.-Dijo Ulrich mientras movía la cama de Odd para que de juntara con la de él.
Se acercó al armario y lo abrió, en los pequeños cajones de abajo estaban sus herramientas de masaje.
Abrió el cajón y sacó lo necesario.
Sacó un reproductor de música y lo colocó encima del escritorio.
-Túmbate.-Dijo el alemán con una voz suave y dulce.
Ella obedeció sin ninguna inconveniencia.
-Bueno pues primero le pones una toalla en el culo a la persona. Pones música y intentas relajar al otro.
Aelita le escuchaba perfectamente no obstante le perdía su voz.
-Bueno pues tengo dos opciones te hago el masaje y te lo voy explicando o te doy el masaje y luego te explico todo.
-Prefiero la segunda opción si no es molestia.-Dijo Aelita.
-Claro que no.
Ulrich puso música.
Empezó masaje.
Las manos del castaño se posaron en la espalda de la pelirosa.
Tocaban con la intensidad necesaria, Aelita creía que estaba yendo al cielo.
Ulrich dirigió su atención hacia los hombros.
Los masajeó con un poco más de fuerza que cuando lo hizo con la espalda.
-Aelita, estás estresada,¿verdad?
-La verdad es que sí. No sé lo que me pasa,debe ser que no me he movido nada en el acuerdo.
-Puede que sea eso.
Ulrich fue deslizando sus manos hasta los glúteos.
-¡Hazlo!-Dijo suplicante.
-Ni que te fuera a penetrar.
-Quiero que me desestreses. Ulrich hazmelo.-Dijo agarrándole de la camiseta.
-Aelita…
-Perdona por ser tan efusiva pero necesito sexo.
-Bueno… si eso te alivia y a mi también pues me vale.
Ulrich se quitó rápidamente la camiseta.
-Piensas penetrarme con los pantalones puestos.-Bromeó Aelita.
Ulrich se rió ante la broma de su amiga y se quitó la parte de abajo de su vestimenta.
Mientras tanto Sam,Félix,William,Nath y Carlos llegaron al piso de Félix.
-Seguidme el coche está aquí.
Todos vieron cerca de allí un Opel Corsa rojo aparcado.
-¿Ese es tu coche? Un opel corsa del 92.-Dijo William sorprendido.
-Pues sí ese coche es mío.
-Te habrá costado un riñón, ese coche vale más que los que he conducido yo.-Comentó William.
-William tú has sacado el carnet hace poco no has conducido nada.-Comentó Carlos.
-Calla.
-Me fui por algunas ofertas y más o menos me salió rentable.
William y Félix siguieron hablando de cosas que no le interesaban a los otros tres.
-Bueno deberíamos ir a comprar.-Comentó Sam intentando que salieran lo antes posible.
Félix hizo caso y se sentó en el asiento del conductor.
William se sentó en el del copiloto y los otros atrás.
-¿Puedo ir en el medio?-Preguntó Sam.
-Por mi si.-Respondieron los españoles.
Con Félix de piloto, William de copiloto,Nath en la izquierda,Carlos en la derecha y Sam en el centro emprendieron su viaje.
-¿Alguna idea donde ir a comprar?-Preguntó Félix mientras giraba la cabeza para ver a los de atrás.
-Calle Suelevar,18.-Dijo Nath de mala gana mientras veía por la ventanilla.-Si lo quieres más económico,en la calle Kuern,63.-Dijo como si una máquina se tratara.
-Oye Nath ¿estás bien?-Preguntó Sam.
-Si ¿por?-Respondió el español sin despegar la mirada de la ventanilla.
-Pues porque estás callado,no haces planes, no lideras y haces todo sin ganas.-Dijo ella.
-Prefiero no hablar del tema,Félix arranca.-Dijo cerrando su ojos.
Él hizo caso a su amigo y arrancó.
Se dirigió al segundo sitio que propuso Nath.
-Si no quieres hablar no hables pero te daré un abrazo.-Dijo Sam agarrándole y llevándole hacia sus pechos.
-Sam...porque haces eso.-Dijo sin abrir los ojos.
-Porque somos amigos y los amigos se ayudan.
Nath empezó a llorar.
-Nath qué te pasa.-Se preocuparon los chicos.
-Estoy bien.-Respondió él.
-Eso es más falso que mi abuela haciendo motocross.-Comentó William provocando una carcajada grupal hasta de Nath.
-Bueno pues que no soy necesario, eso lo que me pasa que siento que en este grupo no encajo.
-¡Me estás vacilando!-Dijo Carlos.-Nathaniel eres necesario,tus planes dan vida al grupo,tu sentido del humor,tus argucias…
Nathaniel García tú eres especial haces que algo aburrido sea divertido. ¡Eres un grande!
-Nath cuando te conocí me pareciste un gran tío,seguro de sí. Cuando me contaron lo que habéis hecho el grupo me quedé sorprendido,cómo alguien podía pensar tanto y tan rápido.
Quiero que vuelva ese Nath.-Dijo Félix sin despegar la vista de la carretera.
-Nath tu me hiciste ser más seguro,gracias.-Dijo William.
-Nath eres especial, te queremos Nath.-Dijo Sam abrazándolo más fuerte.
Nath sonrió todos se pusieron felices.
Casi a dos manzanas de el destino Nathaniel se dirigió a Sam y le preguntó.
-¿Sam me haces una mamada?
Todos se sorprendieron y se enmudecieron en el acto por la propuesta indecente de Nath.
-Félix,¿los cristales están tintados?
-Emm si.-Dijo él.
-Por aquí,¿hay semáforos?-Preguntó Sam.
-3. Mira ahí lo tienes.
-Nath quítate la sudadera.-Nath hizo caso y se la dio.-Carlos cuando esté cerca del pene echame la sudadera por encima de la cabeza.
-Estáis un poco mal de la cabeza pero se os quiere.-Dijo Carlos.
Sam se dirigió hasta el pene y hizo una señal a Carlos para que le pusiera la sudadera de Nath encima.
-Vas a disfrutar esto.-Dijo Sam abriendo la cremallera y sacando el pene del calzoncillo.
Lo fue masturbando con la mano un poco y luego siguió con la boca.
-Sa-Sam.-Gemía Nath.
A Sam le encantaba que gimieran su nombre.
Carlos recordaban lo que habían hecho día antes y se sonrojaron.
-Sam no es por meter prisa pero queda poco tiempo para llegar.-Comentó Félix sin despegar la vista de la carretera.
Sam aumentó el ritmo de su lengua.
-Odd va tener razón y vamos a tener un bukkake.-Dijo William.
Sam hizo que Nath terminara en su boca,tragó,guardó su miembro,cerró su cremallera y se dirigió a William.
-Un poco de respeto,que no soy un juguete.
-Perdón no quise decir eso.-Dijo William rojo y avergonzado.
-Luego te voy a dar un reprimenda.
-Gracias Sam.-Dijo quitándole la sudadera de encima y poniéndosela.
-De nada niño.-Dijo apretándole las mejillas como hizo con Félix momentos antes.
-Nath confirma lugar.-Comentó Félix.
-Confirmó, allí hay un sitio bajamos los 5 compramos y nos vamos.
Félix aparcó en el lugar que indicó Nath y partieron hacia la tienda.
Al llegar Nath abrió la puerta y hizo una reverencia para que pasaran los 4.
-Hola,¿en qué puedo ayudarles?-Dijo una chica de unos 22/23 años.
-Hola nos gustaría comprar unas sillas plegables.-Respondió Félix.
-Por favor siganme.
Ellos la siguieron hasta el apartado "Comodidad".
-Pues ahí están.-Dijo la encargada de atenderles.
-Muchas gracias.-Dijeron los 5.
-Prueben y elijan la que mas les guste.-Dijo ella con una sonrisa y se fue.
-Bueno ahora somos catadores de sillas.-Comentó William.
-¿Catar no es de comer?-Preguntó Nath.
-Catar es un país.-Dijo Carlos provocando una carcajada en William y Nath y una sonrisa en Sam y Félix que les miraban.
-A ver los catadores de sillas sentaos.-Ordenó Sam.
-Sí señora.-Dijeron haciendo el saludo militar antes de sentarse.
-Que normales.-Dijo Félix riendo antes de sentarse.
Fueron probando sillas.
-Esta no me gusta tiene un tacto muy rígido y sabe a madera.-Dijo William.
Carlos y Nath se rieron ante su comentario.
-Esta silla es de Odd.-Comentó Carlos.
-¿De Odd?¿Porque?-Preguntó Sam.
-Porque está dura y está recubierta de un líquido blanco.-Dijo Carlos.
-Señor le ruego que no toque esa silla más porque se está pintando por eso tiene ese líquido. Venga conmigo.-Dijo la chica de antes.
-Adiós bro.-Comentó William.
-Usted también venga.
-Pero si no he hecho nada.-Se quejó.
-Hace 2 minutos cogió dos palos y dijo "Hijos de puta soy Jesús." Y también se estaban pintando.
-Pero fue épico.-Reconoció Nath.
-Usted también.-DIjo la chica dirigiéndose a Nath.
-Yo por qué, si no la he liado.
-Venga ahora.
-Vale vale.
-Sam creo que habrá que pagar su fianza.-Le susurró Felix al oído.
-Posiblemente.-Fue la respuesta de la francesa.
Los tres chicos siguieron a la encargada hasta un almacén.
-Lavaros ahí las manos.-Dijo sonriente.
-Lo sentimos.-Se disculpó Nath por sus dos amigos.
-No pasa nada. Por cierto me firmás un autógrafo.-Dijo ella.
-¿Firmar un que?-Dijeron los 3 sorprendidos.
-Pues que estuve en la fiesta y estáis bien guapos y lo hicisteis genial. Firma aquí.-Le dijo a Nath entregándole un folio.
-Vale…-Dijo el rubio.
-Joder que voz tan bonita.-Dijo ella.-Pena que tengas novia.
-¿Que cojones?-Dijo Carlos.
-Tú también y tú.-Les dijo a ellos.-Firmar también.
-Quieres también una dedicatoria o que.
-Esperad un momento.-Cortó William.-A ti te vi en el funeral de la madre Ulrich.-
-Ostras no me creo que seáis vosotros.-Dijo ella.-No me he presentado soy Gisela la prima mayor de Ulrich.
-A ver estábamos vestidos formales y repeinados.-Comentó William.
-Bueno te firmamos y nos vamos que nuestros amigos nos esperan.-Dijo Carlos, cortante.
Nath firmó y le pasó el boli a Carlos que hizo lo mismo y se lo pasó a William y él también firmó.
-Bueno queremos comprar y irnos.-Dijo Carlos abriendo la puerta del almacén.
Gisela no tuvo ninguna objeción.
William y Nath le siguieron hasta llegar a donde estaban antes.
-Cuánto tenemos que pagar de fianza por daños irreparables.-Bromeó Félix.
-Lo mismo que cobro yo.-Respondió Nath.
-Nada.-Aclaró Sam.
-Ya sé la mejor opción de silla plegable.-Comentó Carlos.-Esa,son "x" euros multiplicamos por 8 y dividimos entre 13 y da "y" euros a pagar.
-Me parece bien.-Respondió Sam.
-Y a mi.-Dijeron los demás.
-¡Gisela!-Vociferó Nath.
-No grites ordinario.-Se quejó Félix.
-No deberías gritar,mi jefe te echará un buen sermón. Oh mierda ahí viene.-Dijo Gisela por detrás.
-Oiga y esa falta de respeto hacia mi empleada.
-Lo conozco es un amigo.-Dejó caer Gisela.
-Pero él no tiene derecho hacer tal escándalo.-Dijo el jefe hablando con Gisela.
-Sigo aquí eh.-Comentó Nath.
-Calla coño.-Le susurró Carlos.
-Le ruego que no vuelva a pasar,esto es un local familiar. Y a vosotros dos os digo lo mismo. Hijos de puta soy Jesús ¿verdad? Menos mal que estoy de buenas porque sino les echaría ipso facto. Compren a lo que venían y no vuelvan ninguno de los 3 por aquí.
Si el jefe hubiese puesto el oído habría escuchado algo sobre sus muertos y sobre sus padres de parte de los españoles y el escocés.
-Siempre liándola.-Dijo Sam echándoles la bronca.-Porque no tenéis un día tranquilo.
Ninguno de los 3 respondió.
Félix fue al mostrador y llamó a los demás para que fueran a pagar.
-Dadme vuestro número.-Comentó Gisela mientras le entregaba el ticket a Sam.
Ellos lo fueron diciendo,Carlos lo dijo con pocas ganas pero lo dijo.
Salieron con las sillas en las manos.
-Será capullo.-Comentó William.-Si hasta una familia se partió de risa cuando lo dije.
-Will,debes entender que la gente no es tan liberal como nosotros.-Respondió Sam.
-Reconocer que el sermón a Carlos fue muy poco merecido.-Dijo Nath.-Solo tocó una silla y dijo un chiste. Ninguno sabía que estaba pintada.
-Ya el muy capullo no informa de una puta mierda.-Se quejó en Español.
-Ahora tradúcelo.-Dijo Félix cerrando el maletero.
Carlos lo repitió en Francés.
-Ah vale.-Dijeron los 3.
-Félix,¿puedo conducir?-Preguntó William.
-Si no la lías tanto como en la tienda sí.
-Que no es mi culpa que la culpa la tiene el gilipollas ese.
-Carlos puedes llamar al grupo y decirles que vayan para mi casa.-Dijo Félix sentándose en el asiento del copiloto.
-Oído cocina.-Dijo más alegre.
-¿Repetimos lo de antes?-Le preguntó Sam a Nath.
-Lo de la mamada o lo del sitio.-Respondió Nath.
-Lo del sitio.
-A mi me da igual.
-Pues venga,otra vez.
Se sentaron como antes excepto William y Félix que cambiaron posiciones.
-Emm,Odd sí soy Carlos. En unos 10/15 minutos estamos en casa de Félix,ir para allí. Ok,espera que le pregunto.
-Oye Félix,Odd pregunta si hay que llevar algo.
-No,a menos que quieran llevar bebidas,porque comida basura tengo yo a punta pala.
-Dice que no,pero yo decía de que llevaras esas botellas de que tanto me hablabas el otro día.-Dijo Carlos por teléfono.
