Something about the sunshine.

Luz del sol tropical ¿Qué mejor plan para escapar, al menos una semana, del frío espantoso que estaba haciendo en Washington a mediados de noviembre?. Me alegraba un mucho de haber decidido venir con mis amigos, aunque tuvimos que rogarle un montón a la señora Smith para que pusiera mi nombre y el de Alec en la lista de los viajeros. Habían cerrado la convocatoria el viernes antes de mi aparición en la escuela, pero después de mi mejor cara de niña triste y la firme insistencia de Jaslice Hale a la señora Smith no le quedó más remedio que aceptar.

Que nadie se entere - dijo mientras añadía mi nombre y el de Alec a su lista de excel.

Y aquí estábamos ahora, en el aeropuerto JFK de Nueva York, esperando nuestra conección a San José de Costa Rica. 40 adolescentes, 5 profesores y 4 madres de familia, todo un caos. Yo no prestaba mucha atención a lo que sucedía a mi alrededor, concentrada en mi libro, sentada en el suelo y apoyada en el pecho de mi novio - el ex mujeriego, casanova, Don Juan, y un largo etc - estaba totalmente desconectada del mundo.

Ese libro debe estar tremendamente interesante - me dijo Alec al oído.

Lo está, creeme - le respondí - podría disfrutarlo más si tú no me interrumpieras cada cinco minutos - le dije burlona.

Bueno, estoy celoso de que un libro tenga tu atención y yo no - dijo abrazándome fuertemente.

Tú siempre tienes mi atención - dije volteandome para darle un casto beso en los labios.

Te amo - dijo devolviéndome el beso.

¡Oh, por favor! Ya déjate de tus cursilerias, Vulturi. Nadie te cree nada - dijo Santiago mientras se sentaba a nuestro lado. Alec se tensó.

No entendía qué pasaba, pero últimamente Demetri y Santiago le hacían bromas bastante pesadas a Alec con respecto a su cursilería, y cuando las hacían frente a Diego este último se enojaba un montón con los tres. ¡Hombres! ¿Quien los entiende?

Yo le creo - salí en su defensa.

Y eso, querida amiga, va a ser tu perdición - me respondió el moreno.

¿Qué quieres decir?

Nada, no quiere decir nada - dijo Alec mientras dirigía una mirada asesina a su amigo - No puede soportar que yo sea mejor novio que él, eso es todo.

Creo que Santiago iba a añadir algo más, pero en ese momento entró a la sala de espera Daniela y todos volteamos a verla. Se había cambiado la ropa que traía en el vuelo anterior y ahora vestía un conjunto de exploradora sexi. Impartía órdenes al grupo de audiovisual que nos acompañaba. Al parecer la escuela quería hacer algo de publicidad con este viaje y todo será documentado. Ella, como una de las cabezas del equipo de audiovisual, se estaba encargando de todo. Me podía caer todo lo mal que quisiera, pero la niña era muy profesional con las cámaras.

¿ y a esa qué le pasa? - pregunto Cami levantando los ojos de la revista que estaba leyendo - ¿Se va de safari con el calvo de Brazzers o qué? - tuve que contener la risa.

¡Cami, no digas esas cosas! - le reproché - es una mujer libre e independiente, que puede usar la ropa que quiera.

No te pongas en plan feminista conmigo, Ness - me dijo la rubia - además, no dirías lo mismo si supieras la cantidad de veces que intentó ligar con Alec mientras tú no estabas.

Oh, sí eso fue divertido de ver - Contribuyó Jass - no se quien tiene más brazos, si un pulpo o ella. Estaba por todas partes, creo que se puede catalogar como acoso sexual.

Eso no me lo habías dicho - me puse seria con Alec - Creí que me habías contado todo lo que pasó mientras no estaba.

Oye no te enojes con él - salió Jass en su defensa - No creo que se haya dado cuenta, porque la ignoraba en todo momento.

Ahora yo solo tengo ojos para ti - dice mientras toma mi cara entre sus manos - ¿Es que no te das cuenta?

No le respondo, solo lo beso en frente de todos. Santiago y Demetri hacen sonidos de asco, pero no me importa. Amo a este chico con el alma.

Lo malo de decidir viajar a último momento es que no pude quedar en la misma fila que Alec en el avión. En el vuelo D.C. a NYK no me había importado mucho, fue solo una hora y media, y la verdad el vuelo NYK - San José tampoco me hubiese importado si Alec no hubiese terminado junto a Daniela.

Él sabe cómo manejarla, Ness - me dice Diego mientras se acomoda en la ventana junto a mi.

Aún así no me gusta - le respondo mientras veo como unas filas más adelante Daniela le acaricia el brazo seductoramente y el lo retira con gentileza.

Okey, haré esto por ti y solo por ti - dijo mientras se levantaba y salía por el pasillo - Alec, me preguntaba si puedes cambiar mi lugar, sabes que me da vértigo estar junto a la ventana.

Puedes pedirselo a tu novia, ella también tiene un lugar en el centro - se apresuró a decir Daniela.

Bueno, a Jass también le da vértigo, no creo que le guste la idea - se apresuró Diego de nuevo.

Claro, Diego, puedes tomar mi lugar - Alec comenzó a recoger sus cosas pero Daniela lo tomó del brazo.

Espera Alec, tenemos 5 horas por delante, no te vayas, se que podemos encontrar una manera de divertirnos.

Mira, Daniela, te voy a decir esto una última vez y espero que te quede claro por fin -dijo mi novio mientras se soltaba de su agarre - Tengo novia, se llama Renesmee Cullen y tu la conoces muy bien. No me interesas, no me interesa tener nada contigo. Así que, por favor, deja de insistir porque no vas a lograr nada. ¿Te quedó claro?

A mi nadie me dice que no, querido - le responde ella con fuego en los ojos, la habían rechazado frente a todo el mundo.

oh, creo que yo lo acabo de hacer.

Y te vas a arrepentir, te lo juro - se sentó en su lugar, se puso la máscara para dormir y los auriculares. No supimos nada más de ella en todo el vuelo.

El viaje a Costa Rica no era un viaje de placer. La escuela había decidido que sus estudiantes, adolescentes con una estabilidad económica superior a la del común de las personas, necesitaban un trago de mundo real. Así que desde este año había comenzado un proyecto para ayudar a comunidades necesitadas. Nosotros estábamos aquí para ayudar a construir una escuela para niños de escasos recursos. Me encantaba la idea. Sin embargo, las actividades de construcción comenzarán hasta el siguiente día. Así que todos habían decidido pasar un buen rato en la piscina.

Todos ya estaban abajo. Jaslice, que era mi compañera de cuarto, había bajado hacía unos minutos, así que estaba sola en el cuarto terminando de ponerme protector solar.

¿Que pasa, Ness? Te estamos esperando - dijo Alec mientras entraba al cuarto - wow

Quedó frío cuando me vió. Era la primera vez que me veía con tan poca ropa: un bikini blanco. Yo tambien me congelé, él solo vestía su pantaloneta de baño negra. Sabía que Alec estaba en forma, pero es diferente sentirlo a través de la tela de su ropa y verlo a menos de un metro de mí. Sentí unas ganas enormes de tocar su pecho desnudo, así que en silencio me acerqué a él y con las llemas de los dedos recorrí su torso.

¿ Cómo entraste ? - pregunte en un susurro, mientras seguía concentrada en su pecho.

Jass me dio la llave para que viniera a buscarte - dijo también en un susurro y con la voz temblorosa. ¿Alec Vulturi estaba nervioso?

Okey

Con cuidado tomó mi cara entre sus manos y me besó. Un beso dulce, pero yo quería más, así que pasé mis brazos por sus hombros desnudos y lo atraje hacia mí con fuerza y urgencia. Él bajó sus manos por mi espalda hasta llegar a mi trasero, me levanto y yo enrosque mis piernas alrededor de su cadera. Su boca bajó por mi cuello repartiendo besos hasta llegar a mi clavícula y luego al espacio entre mis senos. Un pequeño gemido salió de mi boca, y entonces perdimos el control.

Me lanzo a la cama y se posiciono encima mío, entre mis piernas, y presionó su erección contra mi sin dejar de besarme. Yo volví a enroscar mis piernas alrededor de su cadera me froté contra él, lo que incrementó el deseo y provocó más gemidos por parte de los dos. Sus manos subían y bajaban por todo mi cuerpo, y su boca apenas se separaba de la mía para respirar. La tela de los trajes de baño comenzaba a molestarme, así que arquee la espalda para que él pudiera deshacer el nudo de la parte superior de mi bikini.

Ustedes dos no deberían hacer eso con la puerta abierta - dijo Jane burlona desde la puerta del cuarto. Su voz nos dejó fríos y Alec cayó junto a mi en la cama. Afortunadamente el nudo de mi bikini seguía intacto, pero sentía la cara cada vez más roja - Yo solo venia a ver por qué se demoran tanto, pero creo que nos vamos a adelantar para que terminen lo que sea que estén haciendo - dijo burlona.

Renesmee irá contigo - dijo mi novio mirando al techo, su pecho subía y bajaba rápidamente, parecía enojado.

¿Qué? - dijimos las dos al mismo tiempo.

Renesmee irá contigo - repitió sin mirarnos, en su voz podías sentir un leve enojo - ya los alcanzo.

Me quedé un segundo mirándolo, pero no me devolvió la mirada. Me levanté de la cama, tomé mi pareo y mis sandalias y salí de la habitación seguida por Jane. Nos reunimos con todos en la recepción del hotel. Jane no hizo ningún comentario sobre lo que había visto y se lo agradecí encarecidamente, esa niña se merece el cielo. Alec apareció un rato después, cuando todos ya estábamos en la piscina, su mal humor había pasado y se volvió a mostrar igual de cariñoso que siempre. No me dijo nada de lo que había pasado en la habitación, yo tampoco hice comentario alguno.

La vida es injusta, siempre lo he sabido. Desde que tengo memoria mamá y papá nos hacían ir como voluntarios a diferentes entidades caritativas en Washington, estuvimos en casas de acogida llevando juguetes a niños, sirviendo comida en comedores comunitarios y ayudando a las Hermanas de la Caridad con los ancianos que no tienen suficiente para pagar una casa de retiro. Sin embargo, creo que la vida es injusta en diferentes niveles, es diferente ser un niño de escasos recursos en Estados Unidos y ser un niño de escasos recursos en Costa Rica.

Para llegar a Guaitil, el lugar donde construiremos la escuela, debíamos levantarnos a las 6 de la mañana y pasar casi hora y media en el autobús. La zona era calurosa, húmeda, metida en medio de la selva y con un sol tan brillante que picaba allí donde te tocaba la piel. Los niños estaban llegando a clase cuando bajamos del autobús, la mayoría descalzos, camisas raídas, pantalonetas decoloradas por el uso, delgados… y sin embargo, todos estaban felices, querían que llegara el viernes para poder entrar a su nueva escuela, durante mucho tiempo habían estado recibiendo clases en quioscos de paja con muchas goteras.

Querían ayudar, querían poner su granito de arena para que su escuela quedara lo mejor posible, pero no se los permitimos. Primero porque ellos tenían que asistir a clase, y segundo, porque éramos nosotros lo que debíamos servirles a ellos, era un pequeño regalo de alguien que siempre lo ha tenido todo para alguien a quien le faltaba mucho.

Los maestros nos dividieron en grupos de trabajo, dirigidos por un profesional de la construcción que nuestra escuela había contratado. La mitad de los materiales eran donaciones de nuestro instituto, la otra mitad la había dado Techo Costa Rica. El señor Thomas, el profesor director del proyecto, me nombró encargada de actividades y supervisora general.

Mantengalos a todos a raya, Señorita Cullen - me dijo mientras me entregaba una tabla con los grupos de trabajo y la labores a realizar.

Hice un saludo militar y comencé a organizar todo. Iba a ser una semana muy interesante.

Eran casi las 5 de la mañana del miércoles cuando los golpes en la puerta me despertaron. Toda la habitación estaba en penumbra, afuera seguía totalmente obscuro. Jaslice, a quien no la despertarían ni los jinetes del apocalipsis, seguía dormida en su cama. Aun medio dormida me levante a abrirle a la persona que me estaba quitando minutos de sueño.

En el pasillo, vestido con una bermuda caqui, camiseta y tenis blancos, y el cabello aún húmedo por la ducha, estaba mi novio.

Tengo una aventura para ti - dijo alegremente.

¿Y la aventura no puede esperar a que sea una hora decente ? - dije medio dormida

No, aguafiestas - dijo divertido - vamos, ponte tus tenis y acompáñame.

Alec, estoy en pijama y debemos estar listos a las 6:30 - dije mientras me frotaba los ojos - ¿ En serio tu aventura no puede esperar hasta que regresemos de la escuela o hasta el sábado?

No y no, ya lo tengo todo preparado - era imposiblemente testarudo - Vamos, te doy 10 minutos para que te prepares.

Te odio - dije dando media vuelta y entrando al baño por una ducha rápida.

El resort en el que nos estábamos hospedando no quedaba precisamente en San José, se ubica más bien en las afueras de la ciudad. Está rodeado por la selva de centroamérica, todo en el grita ecológicamente sostenible a donde miraras.

Alec me guió por los pasillos, la recepción y la piscina, para luego adentrarnos en la parte más selvática del hotel.

Basta de caminar - dijo parándose en mitad de la selva.

¿Me levantaste a las cinco de la madrugada para dejarme parada en la mitad de la selva?

No, tonta. Ahora vamos a escalar - dijo mientras me mostraba una escalera que llegaba a la punta de un árbol condenadamente alto.

Tengo miedo a las alturas ¿Recuerdas? ¿Y qué tienes tú con los árboles?

Todo se ve mejor desde arriba. Te juro que valdrá la pena, y yo y este amigo no dejaremos que te caigas - dijo mostrándome un arnez.

No lo sé, Alec.

Vamos, te juro que vale la pena - dijo haciendo cara de perrito.

Te odio - él sonrió, sabia que habia ganado.

Subir por la escalera no fue difícil, Alec iba delante mio, y no dejó de hablar mientras subíamos, todo para hacerme sentir tranquila. Llegó a la plataforma que estaba al final de la escalera y se giró para ayudarme a subir los últimos escalones.

La plataforma estaba unos cuantos metros por encima del general de los árboles de la selva, lo que daba una vista panorámica de cientos de metros a la redonda. En el suelo había una manta, cojines y una canasta, que supuse tenía nuestro desayuno. Todo estaba rodeado de pequeñas luces led.

Llegamos justo a tiempo - dijo Alec tomándome de la mano y guiándome al barandal.

Poco a poco la obscuridad que reinaba en la selva fue dando paso a la luz, despertando todos los animales a su paso. Los primeros rayos de sol parecieron y el cielo se fue tornando en tonos naranja y rosados, los pájaros iniciaron a cantar y los diferentes animales de la selva comenzaron a emitir sus sonidos particulares. Todo esto, que debía ser caos, en realidad armonizaba y formaba una sinfonía maravillosa.

Tenías razón, valía la pena - le dije

Bueno, también tenía motivos egoístas para traerte aquí - dijo abrazándome por la espalda, me di la vuelta para verle la cara y pedirle una explicación con la mirada - Ayer en la madrugada no podia dormir, y explorando llegué aquí y vi esto. En ese momento pensé que daría todo lo que tengo por verte bajo esta luz. Hay algo en este lugar, en este sol que lo toca todo, que me hace ver todo diferente y te veo a ti en una nueva luz. Es como si fuera un mundo nuevo, todo es un mundo nuevo contigo. Tu traes más luz a mi vida que cualquiera, y te amo por eso.

Y yo te amo a ti - dije mientras unía sus labios con los míos.

Al principio fue un beso dulce y lento, puso sus manos en mi cintura y me pegó más a él. Entonces lo sentí, esa descarga eléctrica que me unía a él, esa necesidad de tenerlo más cerca, de tenerlo más. Pasé mis brazos por su cuello y de un salto enrosque mis piernas en su cadera. El acuno mi trasero con sus manos y comenzó a besar mi cuello. Dio unos cuantos pasos hasta que sentí el tronco del árbol en mi espalda y entonces embistió contra mi. Nuestras partes intimas se rozaron, y aunque habían capas de tela entre nosotros lo sentí tan delicioso que no pude ahogar el gemido que salió por mi garganta.

De alguna manera él consiguió que los dos llegáramos al suelo. Sin dejar de besarme me dejó sobre la manta y comenzó a recorrer mi cuerpo con sus manos firmes. Volvió a embestir contra mi y otro gemido, más fuerte, salió de mis labios. Necesitaba más de él, necesitaba su piel contra la mía sin importar el calor de la selva. Busqué el dobladillo de su camisa para introducir mis manos y poder tocar su piel, pero él, en un movimiento rápido, cambio de posición dejándome a mí a horcajadas sobre su pelvis. Seguí besandolo mientras intentaba quitarme yo la camisa.

Ness, espera - dijo él entre besos y con la respiración tan agitada como la mía. Con sus manos aprisionó mis muñecas para que no se movieran.

¿Quieres quitarme la camisa tu? - pregunte mientras seguía besandolo

No, tenemos que parar ahora

No quiero - volví a decir entre besos.

Ness, si no paramos ahora ya no me voy a poder contener. Además, no te traje aquí para tener sexo.

Entonces no pares - dije ignorando el comentario del sexo.

Ya basta, Renesmee - dijo frenando en seco.

¿Que diablos te pasa? - pregunte enojada.

Las malas palabras suenan tiernas cuando tu las dices - dijo burlón, yo lo mire tan mal como pude - Mira, en serio estaría encantado de hacerte el amor a 100 metros sobre el suelo, pero no quiero hacerte el amor cuando hay gente mirando.

¿Como que gente mirando? - pase la mirada por todo el lugar, según yo estábamos solos.

Abajo están dos de los chicos del servicio secreto que siempre me acompañan, y allí - dijo apuntando a una de las ramas del árbol - hay una cámara de seguridad del hotel.

Oh - dije mientras me ponía completamente roja, habíamos dado todo un espectáculo - gracias por cuidarme.

Siempre, nena - dijo dándome un beso en la punta de la nariz - Ahora dame unos minutos para calmarme y luego podremos desayunar.

Me duele todo el cuerpo, creo que nunca en mi vida he trabajado tan duro por algo. Pero tampoco creo que un proyecto alguna vez me haya importado de esta manera, así que, de algún modo, el dolor lo vale. Esta noche hay reunión de chicas en mi cuarto. Finalmente Jane ha abierto la boca y le ha contado a las chicas lo que vió el domingo, y yo les cuento lo que sucedió ayer en la madrugada.

¡No lo puedo creer! - suelta Jane luego de una larga carcajada, en realidad todas se están burlando de mí - Creo que eres la única chica en el mundo con la que mi hermano no quiere tener sexo.

¡Oye, eso duele! - digo mientras le lanzo una almohada.

No te lo tomes a mal, Ness - dice mi cuñada - Eres especial para él, creo que no quiere arruinarlo. Eso es todo.

¿En serio? ¿Él te dijo eso?

Bueno, no. Solo lo siento de esa manera.

Bueno, y al final a ti ¿qué más te da? - dice Cam sin apartar la vista del pedicure que se está haciendo - Al fin y al cabo dijiste que no volverías a tener sexo con un Don Juan.

Él ya no es así - salgo en su defensa - Es diferente ahora.

¿En serio crees que alguien puede cambiar así en 4 meses? - fija su mirada en mi - Porque te recuerdo querida prima, que hace cuatro meses sus peleas eran monumentales.

Oye, Cam, no le rompas la burbuja - dice Jass

Solo quiero que tenga cuidado - dice la rubia - Si sientes que confías en él lo suficiente, hazlo. Además creo que estas sobre pensando todo eso de que no quiere tener sexo contigo… ¡Por todos los santos! ¡Es Alec Vulturi! Según lo que he escuchado de él, antes de que lo conociéramos, el tiempo que ha estado contigo ha sido el más largo que ha pasado sin meterse a la cama con alguien.

Tu sabes que no haría nada que no sintiera correcto, yo no soy así - le respondo - Y no estoy sobre pensando nada, el Alec Vulturi que todo el mundo conoce hubiese echado a Jane del cuarto el domingo en la noche, hubiese echado el pestillo y hubiera terminado lo que empezó. ¿Estoy mintiendo? - pregunto mirando a Jane.

Bueno, no - me responde - pero tu no estas saliendo con el Alec Vulturi que todo el mundo conoce, Ness.

Explícate - la urge Jass.

Bueno, para empezar ese Alec, el viejo Alec, no tenía novias, no desde Heidy - hago una mueca, celos de un fantasma ¡Qué ridícula soy! - Ese Alec sería algo así como el mejor amigo de Daniela, mucha diversión sin nada de compromiso. Y ese Alec nunca hubiese atravesado el continente para venir a ayudar a los demás. Así que sí, puede que ese Alec me hubiese echado del cuarto, pero esa persona ya no existe más. Sacas lo mejor de mi hermano, Ness, contigo no se esconde, contigo es él mismo, y por primera vez en años es él mismo con el resto del mundo.

¿Ese nuevo Alec también es célibe? - pregunta Cam burlona, todas la miramos mal - ¿QUÉ? Nadie se aguanta una broma aquí.

No creo que sea célibe - dice Jass - si todo lo que dice Jane es cierto, tal vez solo no te quiere presionar, y por lo que dices las dos veces que estuvieron a punto de hacerlo fue él quien provocó la situación. Él fue quien entró al cuarto sin tocar y también fue él quien preparó su pequeña aventura en la madrugada. Tal vez está sintiendo que te esta presionando y por eso se detiene.

Bueno, no me está presionando. Quiero hacerlo.

Entonces toma la iniciativa tu. - dice Camile - Ve a buscarlo y lánzate encima, creo que esta con los chicos en uno de los jacuzzis.

No es tan fácil como eso - le digo.

Claro que es tan fácil - saca su teléfono y textea algo, al segundo recibe su respuesta - Listo, los chicos lo dejaran solo. Deja de pensar tanto las cosas, Renesmee y haz algo loco por una vez en tu vida.

Está solo en el jacuzzi, como dijo Cam que estaría, y viéndolo desde aquí no se si sea tan buena idea. Estoy temblando pese al calor que hace, y siento un nudo en el estomago, voy a vomitar. Son los nervios.

Vamos, Renesmee - me digo a mi misma - Tú querías hacer esto.

Camino directamente en su dirección, no hay nadie alrededor, lo que es bueno. Tampoco es como que lo vayamos a hacer en él jacuzzi. Las chicas prometieron que se irían de mi cuarto, Jass dormiría con ellas esta noche.

Tiene los ojos cerrados, y me quedo contemplandolo un segundo más. Respira, expira. Calmate, Renesmee. Con cuidado de no hacer ruido me saco el pareo por la cabeza y me quedo solo con el bikini, es negro esta vez. Lentamente subo la escalera y me meto en el agua. Esta tibia, fría en comparación con la temperatura del ambiente. Se me pone la piel de gallina. Él por fin abre los ojos y yo contengo la respiración.

Hola ¿Qué haces aquí? - me mira divertido, yo no respondo, me acerco más y finalmente me siento a horcajadas sobre él, mirándolo directamente a los ojos - ¿Qué haces, Ness? - pregunta un poco nervioso.

Quiero probar una cosa - le respondo rozando sus labios con los míos y finalmente lo beso.

Al principio lo tomé por sorpresa, pero después mi chico confiado se apoderó del beso. Puso sus manos en mi cuello y me acercó más a su boca. Yo pase mis brazos por sus hombros y enrede mis dedos en su cabello, tirando un poco de él, lo que lo hizo gemir y dibujó una sonrisa en mi boca, que continuaba ocupada con su boca. Poco a poco sentí como iba despertando contra la tela de la parte inferior de mi bikini. Éxito.

Ness - en su voz se escuchaba el deseo, comencé a besar su barbilla - este no es el lugar para hacer esto.

Podemos ir a mi cuarto, no hay nadie - dije, mi voz se escuchaba un poco ronca. Mi piel cosquilleaba allí donde el me tocaba.

No traje condones, no pensaba hacer esto en este viaje - dijo contra mi boca, sus manos bajaban por mi espalda desnuda, las puso a ambos lados de mi cadera y detuvo mi movimiento.

No importa - dije contra su boca, abrió los ojos como platos - Llevo un tiempo tomando la píldora - le explique.

Oh, Ness - ¿Era pesar lo que escuchaba en su voz? - detente. No puedo hacer esto así.

Y me detuve, me estaba rechazando. Lo mire a la cara esperando una explicación, él solo bajó la cabeza.

Lo siento - dije, sentía las lágrimas en mi garganta - fui una tonta.

¡Renesmee, espera! - pero era muy tarde, salí corriendo de allí - ¡MIERDA! - fue lo último que le escuché decir.

Corrí tan rápido como pude, y al llegar al cuarto cerré de un portazo y me lance sobre la cama. Las almohadas ahogan mi grito de dolor, mientras el edredón se humedece, toda yo estoy mojada, no me importa. Tonta, tonta, tonta. Por estas cosas es que nunca hago nada arriesgado. MALDITA SEA:

¡Renesmee, abre la puerta! - gritó Alec mientras golpea fuertemente la puerta - ¡ Sé que estás ahí, ábreme ahora!

¡No quiero! - la voz se me quebró - ¡Vete!

No me iré hasta que no me dejes explicarte - dijo, se oía desesperado - Si no me abres haré un escándalo tan grande que todo el hotel se va a despertar.

Maldito niño testarudo. No tuve más remedio que abrir la puerta.

Por favor no llores - intentó tocarme pero di un paso atrás - Ness, las cosas no son como crees.

¿Entonces no soy la única chica en el universo con la que no quieres tener sexo?- pregunté cortante.

Di tener sexo otra vez, te ves sexi cuando lo dices - dice burlón mientras se vuelve a acercar a mi. Esta vez no lo detengo. Maldito niño.

Estoy hablando en serio - digo mientras apoyo mi frente en su pecho, él me abraza.

No quiero tener sexo contigo - esa confirmación me deja congelada en mi lugar - Quiero hacerte el amor con devoción, amor y pasión. No quiero tener simple sexo, ya he tenido suficiente de eso, quiero hacer el amor realmente, y para eso solo puedo pensar en ti.

Entonces ¿qué pasa?- digo levantando la cara y mirándolo a los ojos.

No quiero que nuestra primera vez sea un calentón.

¿Si entendemos que ninguno de los dos en virgen? Sé que no tengo la experiencia que tienes tú, pero no soy virgen.

No me refiero a eso, tontita - dice con ternura - Quiero preparar todo, y que te sientas especial y quiero sentirme especial también. Quiero hacerlo sin prisa, porque te lo mereces, y quiero hacerlo con pasión, porque también lo dame tiempo para prepararlo todo para ti ¿Si?

No necesito todas esas cosas - le respondo - solo te necesito a ti.

Pero yo si las necesito, tu eres diferente. He necesitado de toda mi fuerza de voluntad para resistirme a ti y a tus pequeños bikinis - dice mientras jala dulcemente de la tira de la parte superior de mi traje de baño.

¿Entonces no es que no me desees?

Eres la mujer más deseable de todo el universo. También eres la más inteligente, la más dulce, comprensiva y testaruda del mundo. Y te amo tanto que quiero hacer de ese momento algo memorable.

Será memorable aunque no tenga pétalos de rosa por todas partes - digo burlona - ¿Seguro es solo eso?

Solo déjame prepararlo ¿Si?

Esta bien, pero no tardes demasiado. Tu también eres demasiado deseable.- le sonrió mientras deposita un dulce y casto beso en mis labios - Quédate aquí esta noche. Prometo no intentar violarte.

Gracias, creo que mi auto control solo funciona una vez por día.

Se metió en la cama de Jaslice conmigo, la mía estaba empapada. Y me abrazó toda la noche.


Por si alguien está interesado los nombres de los siguientes capítulos son:

El final del juego

Crush, Crush, Cristal roto

El agujero

Un pequeño héroe

(Re) Enamorando a Renesmee Cullen

200 rosas de perdón

La despedida

Sale el sol

Epílogo: Apostemosle al futuro