Capítulo 12
Sakura se vio a sí misma reflejada en el cristal de la puerta principal del edificio. Tomoyo a su lado.
Se sentía nerviosa y expectante. Intentó respirar profundamente para infundirse valor y tranquilidad, nuevamente. Los latidos de su corazón le decían que no lo estaba logrando.
Tomoyo puso una mano en su hombro y Sakura volteó a mirarla al tiempo que la joven de ojos amatistas le sonreía.
Pasó saliva e intentó poner la mejor expresión de fingida tranquilidad que tenía. Intentó regresarle la sonrisa y le dijo antes de que pudiera arrepentirse. "Bien, ¡vamos!"
Vio de reojo como Tomoyo asentía y tornó su mirada decidida hacia el frente, caminando hacia la recepción.
Tras darles acceso subieron por el elevador. Contrario a su pequeño edificio que únicamente contaba con cinco niveles, este edificio era varias veces más alto, más grande y por lo que observó desde antes de entrar, mucho más lujoso.
"¿Li es de alguna familia importante?" preguntó a Tomoyo rompiendo el silencio.
Tomoyo le sonrió con tranquilidad. "Su familia es muy conocida en China, la corporación Li es dueña de varias empresas importantes. No sólo aquí." Sakura se arrepintió un poco de haber preguntado. Esa respuesta no había hecho nada para tranquilizar sus nervios. "Pero no te preocupes por ello Sakura, te aseguro que Syaoran es muy amable."
Sakura evitó corregirla. No era algo que la preocupara, después de todo se encontraba ahí por otro motivo. Quería escuchar aquella explicación que Tomoyo le había prometido. Aunque aún se encontraba insegura de que realmente hubiera una explicación coherente a todo aquello.
El elevador paró y con un suave pitido anunció que habían llegado a su destino.
Cuando bajaron, Sakura vio que el largo pasillo tenía dos puertas en extremos opuestos. Una de ellas ya se encontraba abierta. Unos ojos castaños la observaban fijamente.
Sakura volvió a pasar saliva e inhaló profundamente antes de dar el primer paso hacia el hombre.
"Hola Syaoran, gracias por la invitación." Escuchó a Tomoyo decir a su lado, pero no podía retirar la mirada de los ojos castaños del joven.
"Me alegra que vinieran" dijo él mirando a Tomoyo por un instante y Sakura aprovechó para restregar sus manos en sus pantalones de mezclilla, intentando limpiar el sudor de las mismas.
Él se hizo a un lado dejándolas pasar.
Tomoyo entró primero y ella, al llegar hasta donde Syaoran se encontraba, juntó toda la confianza que le quedaba y volteó a mirarlo a los ojos, estirando su mano hacia él. "Soy Sakura Kinomoto, mucho gusto."
Syaoran observó su mano y ella vio una expresión sorprendida cruzar por su rostro. Únicamente por un instante, antes de que una pequeña sonrisa se extendiera en sus labios.
"Syaoran Li, el gusto es mío" respondió él tomando su mano.
En el momento que sus manos se tocaron sintió como si una corriente eléctrica la atravesara y, para evitar salir corriendo nuevamente, soltó su mano y se forzó a sonreír como si no hubiera ocurrido nada. Pensó que lo mejor sería poner un poco de distancia entre ambos, así que siguió caminando hacia dentro del departamento mientras escuchaba como Syaoran cerraba la puerta tras de sí.
El departamento de Syaoran era muy amplio. Las paredes en su mayoría estaban pintadas en un tono blanco con un par combinando en un tono gris.
Un delicioso aroma a verduras rostizadas se abrió paso por su nariz y la agradable temperatura la hizo sentir más cómoda al instante.
"Espero que tengan hambre" escuchó la voz de Eriol más al fondo. Dejó su bolso en uno de los sillones en la sala mientras admiraba la vista panorámica que tenía de la ciudad de Hong Kong. Que belleza sería tener esa vista frente a ella todos los días.
"Es bonita ¿no?" escuchó una cálida voz a su lado y sintió tensarse al instante. Animándose a actuar un poco más normal, viró su vista hacia esos ojos castaños. Con la luz proveniente del enorme ventanal de la sala podía ver aquellos reflejos de tonalidad ámbar en su mirada. Pasó saliva como reflejo, sintiendo su garganta seca, e intentó sonreír con amabilidad.
"Es muy hermosa la vista, Li." Afirmó. Vio como su garganta se movía al pasar saliva y sólo entonces entendió que ella no era la única nerviosa. La piel de su cuello se veía suave y bronceada, su mandíbula no tenía rastros de barba, sus cejas espesas delineaban a sus ojos, rodeados de largas pestañas. Su cabello también era como lo recordaba. Desordenado a lo alto de su cabeza, de un color chocolate. De alguna forma era exactamente como lo recordaba de sus sueños, aunque a la vez totalmente diferente. Su sueño había tomado forma física y por un momento tuvo que contenerse de acercar su mano a él para tocarlo nuevamente, para asegurarse de que era real.
Vio sus ojos, los cuales tenían un extraño brillo y recordó su nerviosismo. ¿Acaso se le había quedado viendo mucho tiempo? Desvió su vista y se forzó a alejarse de él y avanzar hasta el comedor.
Tomoyo estaba en la cocina con Eriol y los podía ver perfectamente desde el comedor. La cocina únicamente estaba separada de la habitación contigua por una barra. Le gustó esa distribución; el departamento, de por sí amplio, se sentía aún más abierto por lo mismo. La única puerta que había visto hasta ese momento era la de la entrada.
"¿Qué tal Sakura?" dijo Eriol mientras llevaba un plato hondo hasta la mesa.
"Buenas tardes Hiraguizawa" dijo inclinando levemente su rostro. "Gracias por recibirnos."
Eriol sonrió. "Por favor llámame Eriol." Pensándolo un momento continuó "Espero que no te moleste que te llame Sakura, creo que nunca te pedí permiso."
Sakura sonrió. "No hay ningún problema."
"Y bueno, no me agradezcas a mí. Este departamento es sólo de Syaoran. Y él también cocinó lo de hoy, yo sólo vine a ayudar para que él pudiera recibirlas. Syaoran tenía muchas ganas de…"
"Si sigues hablando Eriol, se enfriará la comida." Lo interrumpió el susodicho en un gesto avergonzado. "Toma asiento por favor. Tú también Tomoyo, Eriol y yo traeremos lo que falta."
Estando los cuatro sentados en el comedor Sakura no pudo evitar admirar la comida que se encontraba frente a ella. "Todo se ve delicioso."
"¿Todo lo preparaste tú, Syaoran?" preguntó Tomoyo. "Es verdad, se ve exquisito"
"No es nada del otro mundo." Contestó él.
Eriol rio. "Mi amigo es muy humilde, pero he de decir que sabe cocinar muy bien, supongo que ha tenido práctica desde que vive sólo."
"¿Hace mucho que vives sólo?" preguntó Tomoyo con curiosidad.
"Desde que comencé la preparatoria" respondió él.
Sakura comenzó a comer mientras los demás mantenían una conversación en la cual ella casi no participó. Todos siendo temas triviales, mientras en su mente lo único que se preguntaba era como en una situación que aparentaba ser tan normal hubiera cosas tan fuera de lo común como lo que ella quería saber. Por un momento se preguntó si todos aquellos sueños habían sido reales, pero lo reafirmaba cada que veía esos ojos castaños. Esos sueños eran la única explicación de por qué estar a tan solo unos cuantos pasos de él la hacían sentir tantas cosas distintas.
Al terminar de comer un silencio había caído sobre la mesa. Sakura no sabía cómo proceder y al parecer lo mismo ocurría con Syaoran. Tomoyo y Eriol los miraban expectantes, aunque Sakura pudo observar como un par de veces sus miradas se encontraban como queriendo decir algo, pero esperando que fueran Sakura o Syaoran quienes tomaran la iniciativa.
Antes de sentirse en extremo incómoda prefirió romper el silencio. "Supongo que Tomoyo te ha dicho algo respecto al motivo de estar aquí, Li." Sintió su corazón volver a latir con fuerza y un vacío en la boca del estómago. Escondió sus manos temblorosas bajó la mesa y lo miró directamente a los ojos.
Syaoran asintió. "Tomoyo me comentó sobre tus sueños, así como…"
Sakura pasó saliva y ante su silencio continuó por él. "Así como que también me dijo que me estuviste buscando… por alguna razón." Dijo intentando escucharse por lo menos un poco más segura de lo que se sentía.
Syaoran asintió nuevamente. Aclaró su garganta en un gesto nervioso que le dio más seguridad a ella misma. Tal vez lo mismo que sentía ella lo estuviera sintiendo él en aquel momento. Suspiró. "Me gustaría escuchar tu opinión de todo esto, o al menos entender el por qué me buscabas si nunca antes nos habíamos visto." Dijo intentando sonar amable, no quería escucharse a sí misma como si le estuviera exigiendo una respuesta clara ante todas sus confusiones.
Syaoran asintió por lo que sintió que era la décima vez. No sabía cómo comportarse, cómo darle la mano cuando llegó sin jalarla hacia si mismo y abrazarla como moría por hacerlo. Como no sentir la decepción al verla alejar su mano de la de él tan rápidamente. La decepción al escucharla decirle Li y no Syaoran.
Pero sabía que estaba nerviosa, sabía que estaba haciendo lo mejor que podía por actuar normal, por compartir una comida con todos y esperar a que llegara el momento adecuado para preguntar sobre la situación en la que se encontraban. Sabía que si él hubiera estado en su lugar no hubiera sido capaz de tener tanto autocontrol.
"Hay mucho que decir" dijo finalmente viéndola a los ojos. Sabía que tenía la atención de Eriol y Tomoyo también, pero sólo se enfocó en ella. En esos ojos verdes que no podía creer que se hubieran materializado finalmente frente a él. "Pero antes de eso, ¿crees en la magia?"
Ella lo miro asombrada y confundida. "¿Magia?" preguntó y por su expresión supo que no estaba segura si lo preguntaba seriamente.
Syaoran sonrió ligeramente, la respuesta a su pregunta lo decía todo. "Este mundo está lleno de energías, miles de tipos distintos. Una de esas energías se conoce como poder espiritual, cuando este pasa de un umbral normal en una persona, entonces permite a la misma su uso para manipular cosas a su alrededor. A esto muchos le llaman magia. Tanto Eriol como yo tenemos este poder espiritual."
Vio a Sakura mirar a Eriol mientras el mismo asentía y después ver a Tomoyo quien veía a Eriol a su vez, con una expresión de extrañeza en su rostro.
Tomoyo vio a Sakura como diciéndole que era la primera vez que escuchaba eso también.
"El poder espiritual de Tomoyo permanece dentro del umbral normal." Dijo Eriol. "Así que es normal que no sepa de la existencia de la magia. Sin embargo, debo decir que me sorprende un poco que tú no sepas al respecto Sakura."
Sakura parpadeó. "¿Qué quieres decir?"
"Quiere decir que tu poder espiritual está por encima de ese umbral." Interrumpió él, atrayendo la mirada de Sakura nuevamente. "Quiere decir que tú posees la capacidad de hacer magia."
Sakura frunció el ceño y su mirada se enfocó en sus manos.
"Si no sabías de tu magia, eso quiere decir que no has tenido a alguien que te instruya en cómo controlarla" continuó Syaoran pensativo.
Sakura regresó su vista a encontrarse con la de él. "Entonces ¿es por eso por lo que he tenido esos sueños?"
"Puede ser una de las razones, pero no la única. Te hice esa pregunta porque, si sabías de la magia, tal vez lo que estoy a punto de contarte no te parecería tan descabellado."
Vio como su pecho subía y bajaba como si le costara respirar. "Descabellado ya es lo que he visto, lo que he sentido en esos sueños" dijo ella tras un momento de silencio. "Quiero escuchar lo demás."
"Bien." Dijo él. "Hace algunos años yo mismo comencé a recordar los mismos eventos que estoy seguro has estado soñando."
"¿Tú también tuviste esos sueños?"
Syaoran negó con la cabeza. "No en forma de sueños. Es difícil de explicar, pero con la ayuda de Eriol fue como sí comenzara a recordar cosas que ya estaban en mi mente y había olvidado. Como si alguien despejara el humo en mi cabeza tras una borrachera" explicó. "Esos eventos son recuerdos reales."
"¿Cómo?... ¿Cómo pueden ser reales si nunca pasaron?"
"Nunca pasaron en esta vida. Pero sí ocurrieron." Continuó él. "Así como las estaciones, se ha pensado que nuestro espíritu, nuestra alma, si así la quieres llamar, reencarna en un nuevo cuerpo. Como en un ciclo. No te debe parecer tan raro escuchar esto. Hay religiones que han tenido este tipo de creencias a lo largo del tiempo. La reencarnación, el karma… por ello aquella creencia de que la forma en que actúes en una vida repercute en la situación en la que te encuentres en otra."
Sakura se quedó pensativa por unos minutos. "Dices que el alma reencarna en un nuevo cuerpo." Repuso finalmente. "Si es así entonces por qué… ¿por qué los nombres y los rostros que recuerdo son los mismos que los que ahora veo en ustedes? ¿Tú también me recuerdas de esta forma?"
Syaoran asintió. "Eres exactamente cómo te recuerdo."
"Eso, querida Sakura, aun no nos queda del todo claro. Yo también hubiera pensado en que sería distinto." Interrumpió Eriol.
Syaoran vio a Sakura dirigir su atención a su amigo, al igual que Tomoyo.
"Tú también … ¿también tienes esos recuerdos Eriol?" preguntó Sakura confundida. Su voz, aunque un poco incrédula, luchaba por mantenerse compuesta, pero Shaoran vio como sus manos se encontraban cerradas en puños sobre sus piernas.
"Así es, yo también te recuerdo Sakura" Eriol desvió su vista. "También recuerdo a Tomoyo."
Tomoyo tenía una mueca entre pensativa e incrédula. "Cuando te conocí, cuando conocí a Sakura tuve una sensación sumamente extraña" dijo ella. "Como si hubiera algo que debería recordar y no lograra poner el dedo en lo que era. Pero eso no me pasó con Syaoran."
"En nuestra vida anterior no tuvimos tanto contacto" dijo Syaoran. "No como el que tuviste con Eriol, ni mucho menos con Sakura."
"¿Tú también recuerdas algo Tomoyo?" preguntó Sakura con el ceño fruncido.
Tomoyo negó suavemente con la cabeza. "Yo no tengo ningún recuerdo o sueño como los que han dicho. Sólo sensaciones extrañas, siento cosas …como si mi cuerpo me dijera algo que no he logrado comprehender."
"Eso se puede deber al poder espiritual del que hablaba Syaoran" repuso Eriol. "Tal vez sin magia es menos fácil recordar momentos que no has vivido en tu vida actual."
"¿Entonces nunca recordaré?" preguntó Tomoyo y Syaoran notó un matiz de decepción en su voz.
Vio como Eriol le sonreía a la mujer y se sorprendió un poco por la suavidad que tenía su mirada. "Si deseas recordar, te puedo ayudar con eso."
"Es verdad" interrumpió Syaoran. "Eriol puede hacer hechizos para desbloquear esos recuerdos, como lo hizo en mi caso."
"¿Entonces tú no recordaste por tu cuenta?" preguntó Sakura.
"Se podría decir que sí… y que no" respondió él regresando su vista hacia ella. "Eriol fue probablemente el que desencadenó todo, pero conforme pasó el tiempo yo fui ganando control sobre mi poder espiritual para lograr recuerdos más nítidos. Para recordar las palabras que al principio no recordaba con tanta claridad. Para armar mis recuerdos cronológicamente."
"¿Entonces puedes recordar las conversaciones?"
Syaoran asintió.
"Ya veo. Mis sueños, mis sueños no parecían tener ningún orden específico. En todos sólo veía imágenes y sentía cosas que no podía explicar. Pero ninguno tenía sonido. No puedo recordar ninguna conversación." Suspiró. "Al menos hasta hace poco. Tuve un sueño que fue demasiado vívido. Por momentos olvidaba que era un sueño. Cuando desperté me costó trabajo recordar la realidad. Esta realidad. En ese sueño escuché todo, incluidos sus nombres. Eriol, Tomoyo… Syaoran"
Syaoran sintió su corazón dar un vuelco cuando escuchó su nombre de sus labios, pero aun así se contuvo forzándose a prestar atención a sus palabras y no a lo que lo hacía sentir.
"Después de ese sueño no he tenido más." Terminó ella.
"¿Qué ocurrió en ese sueño?" preguntó él.
Sakura parpadeó y él vio sus nudillos tornarse blancos. "En ese sueño yo… creo que yo… fue como si" sacudió su cabeza. "Creo que en ese sueño yo morí"
Vio de reojo como Tomoyo se llevaba una mano a la base del cuello. Y él mismo sintió un hueco en el estómago al recordar ese momento. Pasó saliva e intentó decir algo, pero las palabras no salieron de su boca.
"Seguramente fue uno de los momentos a los que tu alma se aferró más" escuchó a Eriol responder. "Con tantos sentimientos y emociones desatados por los acontecimientos, probablemente por lo mismo lo recuerdas claramente."
Sakura observó a Eriol. "¿Entonces… eso ocurrió en verdad?"
Eriol asintió.
Un extraño silencio se hizo presente hasta que él mismo lo rompió. "Después de recordar todo comencé a buscarte Sakura." Vio como sus ojos verdes lo miraban abiertos con sorpresa mientras un suave color rosa en sus mejillas alejaba la palidez de su rostro. "Yo… ni siquiera sé cómo explicarlo, sólo sabía que a como diera lugar tenía que verte. Así que fui a la corporación Daidouji para pedir su ayuda y bueno lo demás creo que ya lo sabes."
Sakura alejó su mirada de la de él y él contuvo las ganas de acercarse a ella, de elevar su barbilla hacia sí mismo para ver lo que ocurría tras esos ojos esmeralda.
Pasó un rato en el que ninguno dijo nada, hasta que sin levantar la vista hacia él Sakura preguntó "¿Hace cuánto recordaste todo?"
"Aproximadamente cinco años" respondió él suavemente.
Sakura alzó la vista y pudo ver sus ojos nuevamente, inundados con tristeza. "¿Me has buscado por todo ese tiempo?" susurró tan bajo que apenas pudo escucharla.
Intentó no fruncir el ceño, su corazón se apretó en angustia así que sólo pudo asentir.
Sakura se había disculpado diciendo que necesitaba un momento a solas y había salido al balcón que se encontraba en un área común del edificio. Sentía el viento frío en su cara mientras luchaba por contener las lágrimas de sus ojos húmedos. Últimamente se la pasaba llorando y estaba cansada de eso.
Rio con sarcasmo hacia ella misma. Ese hombre, Syaoran la había buscado por cinco años. Él había recordado todo y sin estar seguro siquiera de que ella reencarnaría en esta vida la había buscado todo este tiempo. Sakura no podía siquiera imaginar la angustia que tendría ella misma si hubiera estado en su lugar. De alguna forma la tranquilizaba verlo frente a ella. Saber que una persona por la que sentía tanto no se encontraba cerca… no saber si quiera si lo vería en su vida, era terrible tan solo pensarlo.
Y aun así, ahora todos esos extraños sentimientos hacia él la hacían temblar de miedo. ¿Cómo era posible que sintiera tanto por un completo extraño? Si bien toda la plática que habían tenido momentos antes la hacía sentir irreal, como si se hubiera transportado a otra dimensión, dentro de su ser no sentía negación ante lo que acababa de escuchar. Tal vez el escuchar sobre magia, poderes espirituales y reencarnaciones no la sorprendían porque eran la explicación más congruente a lo que le pasaba, a lo que sentía. Eso y el hecho que, de no ser así, la alternativa sería que estuviera demente.
Pero su corazón en ese aspecto se sentía tranquilo, sentía como si algo dentro de ella vibrara en sus venas. ¿Sería eso su magia?
"¿Te puedo acompañar?" escuchó la voz de Syaoran al momento en que percibió su presencia a su lado, aunque manteniendo su distancia. Intentó no sonrojarse y asintió.
"¿Qué piensas?" preguntó él suavemente.
"Pienso que ha sido mucha, demasiada información para un solo día" respondió. "Todo suena increíble… y aun así creo cada cosa que has dicho" sentía sus ojos en ella, pero no se atrevió a voltear a verlo aun.
"Sé que no es algo fácil de escuchar."
Sakura suspiró. "¿Te puedo preguntar algo?"
"Lo que sea" respondió él al instante.
"¿Por qué me has buscado por tantos años?"
Syaoran se colocó a su lado recargando sus antebrazos como ella en el barandal. "¿Tú por qué crees?" preguntó él después de un momento.
Ella lo pensó un poco. ¿Por qué ella lo buscaría si estuviera en su lugar? Recordó aquellas palabras que habían cimbrado su interior. Palabras que tenían su voz. Ella lo había amado en esa vida. "Porque querías encontrar a esa Sakura, a la que amaste" susurró. Por algún motivo que no entendía sintió sus mejillas arder.
Vio de reojo como él la miraba para después asentir y regresar su mirada al frente.
"¿Tú crees que nuestro espíritu nos hace quiénes somos? ¿O acaso son las experiencias?" preguntó ella tras unos minutos.
"Creo que debe ser una mezcla de ambas cosas" dijo él después de pensarlo.
Sakura asintió. Sentía su corazón estrujarse dentro de sí misma. "La mujer que conociste en aquel entonces… probablemente ya no exista. Si lo que dices, si lo que he soñado, …si todo esto es verdad, si no es tan solo una locura… aun así creo que tú estás enamorado de alguien más." Dijo intentando poner en palabras lo que sentía.
Sintió como él se irguió y movió su posición para mirarla directamente. "¿Qué quieres decir?"
Sakura suspiró y lo miró a su vez, juntando todo el coraje que tenía. Un nudo de formó en su garganta, pero intentó ignorarlo. "Si estamos hechos de las experiencias vividas, yo no puedo ser esa persona. Soy alguien más, probablemente con el mismo rostro y el mismo nombre que recuerdas. Pero… yo no recuerdo bien aquellas experiencias, sólo las de esta vida. Soy una nueva persona que no conoces y por lo mismo…" Inhaló aire infundiéndose valor. "Por lo mismo no puedes estar enamorado de mí. Tal vez lo mejor, Li, es que continúes con tu vida. No diré que sé qué es lo que esperabas al encontrarme" sonrió tristemente. "Seguramente no es esto, pero no me puedo imaginar a mi misma buscando a alguien por cinco años, buscando a alguien de otra vida cuando estoy viviendo una nueva." Vio sus ojos castaños brillar con tristeza.
"Creo que a esa Sakura también le gustaría que crées nuevas experiencias y no que vivas en un recuerdo. Mis padres decían que era mejor disfrutar de todo lo que tiene el presente en vez de pensar en lo que pudo ser en el pasado."
Algo cruzó en los ojos de Syaoran que no pudo descifrar. "Tal vez tengas razón" dijo mientras una sonrisa aparecía en su rostro y por alguna razón esa sonrisa fingida le entristeció más que si no hubiera sonreído.
Quiso decirle algo, reconfortarlo, decirle que lo que menos quería era causarle más penas. Pero no encontró las palabras. Sintió su boca seca, el nudo en su garganta entiesarse. ¿Cómo decirle que tenía miedo? ¿Cómo aceptar que ella también se había enamorado de un sueño? Pero era verdad, él era distinto, así como ella. Era imposible retomar un amor de una vida pasada. Aun más culpable se sentiría si lo decepcionara ver lo que era ella ahora en esta vida, después de esperar por tantos años. Injusto sería que le pidiera esperar más.
"Será mejor que me vaya" se forzó en decir. "Pero te agradezco mucho todo el tiempo que me has brindado, no sólo hoy." Inclinó su cabeza ligeramente hacia él. "Adios Li."
N/A: ¡Hola! Sólo una pequeña nota para decir que iba a colocar este capitulo y el anterior juntos, al final no lo hice para evitar que hubiera miles de cambios del punto de vista. Aun así los subo el mismo día para que tenga la misma continuidad.
¡Muchos saludos!
Mar.
