Disclaimer: Boku no hero es propiedad de Kōhei Horikoshi, el man que está más bueno que el pan y de su respectiva casa animadora. Este fic es sin fines de lucro.
Advertencias: OC, Yaoi, Omegaverse, La pareja principal es crack alv, Sufrimiento, Uno que otro spoiler del manga.
¡Ultimo capitulo!
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Del año xd
-Se llevaron un buen susto –comentó Dazai mientras guardaba tranquilamente sus documentos.
Los rostros agitados de sus clientes le hicieron querer soltar una broma, pero decidió contenerse por el bien emocional del omega… y porque su buen ayudante seguramente lo acusaría con el jefe si seguía incomodando a las personas con las que se suponía debía de trabajar.
Así que por respeto, decidió cerrar su boca. No le importaba Aizawa, pero el niño si era agradable con él.
-¡Tus ojeras se ven horribles, Midoriya-san!
A su lado, el chico peliplateado –que por su olor, se identificaba como omega- se palmo su frente con frustración, apenado por las tonterías que Dazai solía soltar en los momentos menos oportunos.
-¿Entonces no habrán problemas? –preguntó finalmente Aizawa.
-Ustedes firmaron un acta de matrimonio que está sujeta a condiciones del reglamento anterior. Se casaron antes de que se diera luz verde a la nueva Ley de marca. ¡Tengo que reconocer que tienen mucha suerte!– dijo -. Por ahora no tendrán dificultades. Están protegidos legalmente.
Izuku y Shota soltaron suspiro áspero antes de relajar sus extremidades. Sin duda, tenían una suerte tremenda y envidiable.
-Pero no les prometo que los dejaran en paz –aclaró Dazai-. Muchas cosas se pusieron en juego por el debate, así que procuren no hacer alguna tontería.
Izuku devolvió la risueña sonrisa de Ozamu Dazai y de su acompañante. Tal vez el alfa era muy pesado, pero sin duda se esmeraba en apoyarlos.
A su manera, pero ayuda era ayuda. Y la ayuda y consejos nunca eran despreciables.
-También venimos a dejar una copia de las demandas del grupo omega que solicito en el debate y creo que te podrían interesar.
-¡No sabía que solicitaron medidas contra la voz de alfa! –exclamo Izuku con sorpresa. El otro omega asintió con ánimos.
-¡Atsushi-kun! ¡Vamos a comer antes de que Kunikida-kun se dé cuenta que le robe la cartera! –Dazai se levantó de su asiento con pesadez al notar la mirada de pocos amigos de su cliente. Izuku sonrió con gracia ante la escena hasta que el momento fue interrumpido por la melodía que sonó en la habitación.
-¡¿Dile a Dazai que me acabo de enterar que me robo la cartera y que si se atreve a gastar un solo centavo, juro que le voy a meter todos los lápices de la oficinal por el…!
Atsushi quito el altavoz con pena, disculpándose por el escándalo.
-Por favor, gasta el dinero del sujeto –invitó Shota al castaño.
-Nos requieren en la oficina, Dazai-san – dijo el omega de la Agencia Armada de Detectives, inclinándose respetuosamente-. ¡Fue un placer conocerlos, Aizawa-san, Midoriya-san!
-Igualmente –dijo Izuku tras devolver el gesto. Shota chisto con molestia al comprobar que el tipo molesto y su ayudante finalmente habían abandonado su hogar.
-Fueron muy gentiles por venir desde temprano -menciono Izuku al ver a su profesor tomar sus instrumentos de trabajo. Shota, fastidiado por el circo que su abogado protagonizo en su ya profanada casa, alzo los hombros con desinterés.
No iba a decir en voz alta, pero se sentía aliviado de que los niños no presenciaran una mala influencia como lo era el castaño.
-¡Ah! ¡En un momento lo alcanzo! –exclamó Izuku antes de desaparecer en el baño y Shota, ignorando a su alumno, rodo sus ojos, decidido a adelantarse a la estación.
En el baño, Izuku vio con duda su frasco de supresores. Por lo que había leído en internet, muchos omegas recomendaban aumentar la cantidad de píldoras, por una supuesta ineficacia. No sabía que era cierto y que no, pero las palabras de la omega que participo en el debate regresaron en su mente.
-"Fallas en los supresores" –susurro con melancolía. Sabía que tomar más de tres no era muy saludable, pero no quería correr riesgos. No ahora que vivía con un alfa.
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-¡Midoriya-san!
Izuku se giró, encontrándose con la mirada preocupada e insegura de Momo, Iida y Tsuyu. No necesitaba pensar mucho para saber lo que la chica le iba a preguntar.
-¡Queríamos preguntarte acerca de la nueva ley! ¿Aplicara para ti? –Iida sujeto a su amigo de los hombros, ofreciéndole con la mirada apoyo y comprensión.
-¡Hable con unas personas y me dijeron que no tendré problemas! –exclamo Izuku a todo pulmón. Momo y Tsuyu, suspiraron de alivio, ya que aunque estaban dispuestos de ayudar al omega, sabían que, a pesar de esfuerzos y en el peor de los casos, obligarían a su compañero a unir su vida con la de un alfa.
-¿Pero, como lo lograste? –aun con dudas, Iida ladeo la cabeza, extrañado de que la situación no fuera tan grave como pensaba. Si bien, estaba agradecido por la o las personas que ayudaban a su mejor amigo, la duda invadía su mente.
-Izuku se paralizo en su lugar, sin saber que responder.
Momo y Tsuyu se miraron entre sí, preguntándose si el jefe de grupo se había entrometido demasiado.
-Esunasuntounpococomplicado,nisiquierahehabladoconAllMightnoesnadagraveloprometonosepreocupennoesnadailegal –dijo con sus característicos nervios.
Mientras Iida, Tsuyu y Momo invitaron a su compañero a tranquilizarse, Izuku se recrimino mentalmente por no saberse explicar.
-No puedo decir nada –confeso con pena-. Pero les aseguro que no tendré problemas por la nueva ley.
Bakugou, quien cruzaba el pasillo para llegar al salón, miro de reojo la estúpida actitud de su amigo de la infancia. Ya le sacaría la información a base de golpes. De eso seguro.
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-¿Qué?
Mic carcajeo con fuerza, sosteniendo su estómago por el temor de morir de la risa al ver la incrédula mirada de su mejor amigo.
-Recuerda que nos debes una por cuidar de tus hijos –dijo Midnight refiriéndose sin escrúpulos a Eri, Kouta y los gatos.
-Ahora sé que nunca más les pediré otro favor –reitero el azabache con saña.
-¿Entonces aceptas ser nuestro testigo en la boda?
Aizawa frunció el ceño. No es como si le molestara demasiado, pero bien sabía que el matrimonio entre alfas no era muy común, ya que el Afaya solo podía permitir una unión si el alfa macho lograba embarazar a la alfa hembra. Una posibilidad no imposible, pero si difícil.
La pareja mostro una sonrisa risueña, mientras la mujer sacaba de su bolso una prueba de embarazo.
-Y también queremos que seas el Natsukeoya (1).
-¡¿Quién tendrá un bebe?!
-¡¿Eh?! ¡¿Acaso Aizawa ya embarazo a su alumno?! ¡Me has decepcionado!
-¿Mic esta embarazado?
Shota sujeto con estrés el puente de su nariz. Eso le pasaba por tener como amigos a personas que solo sabían gritar y que no conocían el silencio.
-¿Interrumpo algo? –preguntó el director desde la puerta, sereno y alegre como siempre hasta que su expresión amable fue intercambiada por una más seria, acción que no pasó desapercibida por los docentes que se encontraban felicitando a la pareja.
-El Afaya ha mandado a delegados para ofrecer a los estudiantes alfas puestos en las Fuerzas de Autodefensa de Japón (2).
Los profesores de la UA palidecieron.
El salón de profesores, que minutos antes manifestó alegría, fue inundado por un terrible y prolongado silencio.
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Izuku apretó con fuerza sus labios al ver la mirada fastidiada del alfa. Bakugou, quien lo había llevado a rastras hasta uno de los pasillos abandonados de la escuela una vez que comenzó el descanso, mantenía su rostro colérico.
Algo nada inusual, pero creyó por un momento que el rubio había reflexionado sobre su comportamiento contra Todoroki y él.
-Kacchan, si no nos apresuramos, la cafetería estará realmente llena –dijo como si fuera un mero deja-vu.
Sorpresivamente, Bakugou sujeto con fuerza el cuello de la camisa del pecoso, decidido a confrontarlo, mientras Izuku trataba de apartar sin éxito al alfa.
No sabía que pensar de la situación, pero desde el incidente con Todoroki, su relación comenzaba a ir de nuevo en retroceso, como si los avances amistosos que con esfuerzo había conseguido, fueran desmoronándose y yendo en declive otra vez.
-¡¿Qué te sucede, Kacchan?! –gritó Izuku tratando de zafarse del agarre.
Katsuki sintió un nudo en su estómago, resintiendo su lado alfa que quería salir a flote.
-Tu… Maldito omega…
No. No quería decir eso. En verdad estaba preocupado.
¿Por qué no podía decir lo que verdaderamente sentía?
Él, y su maldito orgullo.
Izuku detuvo su forcejeo al suponer lo que el rubio buscaba. No necesitó de mucho para comprender que Bakugou estaba preocupado por el destino del One for All.
Si, seguramente era eso.
-Viste el debate de anoche, ¿Verdad?
Katsuki apretó su mandíbula, sin saber que decir. Estaba frustrado y asustado por el destino de Izuku. En verdad quería decirle que quería tomarlo bajo su cuidarlo y protegerlo.
Sin embargo, ninguna oración salía de sus labios.
A pesar de que recién había aceptado que deseaba al omega con todas sus fuerzas, no podía enfrentar su revoltijo de emociones que amenazaban con hacerlo aún más vulnerable de lo que ya era.
El omega notó, entonces, miedo en la mirada distante de su amigo de la infancia. Él más que nadie sabía que si un alfa lo tomaba, jamás desempeñaría su labor como héroe, su causa se daría por pérdida, y por lo tanto, el legado de All Might se hundiría en un pozo sin retorno… Y kacchan perdería a su principal rival.
-No tienes que preocuparte –dijo el pecoso con comprensión-. El One for All estará bien, y si me pasa algo, me asegurare de que la herencia de All Might quede en buenas manos. Te lo prometo.
La sonrisa conciliadora de Izuku provoco que el agarre del alfa fuera mucho más agresiva.
El omega levantó el rostro, decidido a confrontar a Bakugou, empujándolo en un pequeño momento de distracción.
-Kacchan, te había dicho que nunca iba a volver a permitir que me trataras como tu saco de boxeo –declaro el pecoso, cansado de la actitud violenta del rubio-. Te juro que mantendré a salvo el poder de All Might.
Bakugou apretó los puños con frustración al ver como el menor abandonaba el solitario pasillo donde había sido acorralado.
-¿Qué acabo de hacer? –Se preguntó Izuku mentalmente al sentir un leve ardor en su hombro-. ¡¿Le acabo de responder a Kacchan?! ¡Me va a matar!
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Su día no podía ir de mal en peor.
Izuku miró de reojo al azabache al sentir el estrés que el alfa cargaba consigo. Su presencia era más pesada de lo habitual –al igual que el de los otros profesores-, y su actitud comenzaba a asemejarse a la de kacchan. Como el sucesor de All Might, no iba dejar el asunto desapercibido, pero no podía preguntarle como si nada. No eran lo suficientemente cercanos. Incluso cuando llegaban a interactuar en el departamento, cada uno se mantenía en sus propios asuntos. Si alguno llegaba a hablar en el transcurso del día, era solo para preguntar cosas triviales, cortas y concisas.
Aunque esos últimos días, los temas de conversación se habían extendido gracias a los niños.
-¿Que es lo que haría All Might? –se preguntó mentalmente-. Ser un héroe es entrometerse incluso donde no lo llaman – se repitió con duda.
-Y bien, ¿Qué harás con los gatos?
-¿Los gatos? –preguntó el omega sobresaltado.
-Me ayudaras a alimentarlos y limpiarlos a diario –aseguró Shota con severidad-. ¿Crees que puedes disciplinarlos? ¿Podrás ser estricto? No olvides que iremos a vacunarlos, desparasitarlos y castrarlos. Aun eres un estudiante, pero como tu profesor conozco tus obligaciones y tu rígido horario y te aseguro que sobrellevarlo no será nada fácil. Fue una responsabilidad que quisiste tomar, así que no quiero tus lloriqueos.
Antes de que Izuku pudiera contestar, el alfa lo miro seriamente.
-¿Quedo claro?
-Sí, señor –contesto Izuku, sorprendido de la cantidad de palabras seguidas que soltó Aizawa.
-¿Qué? –pregunto Shota exasperado tras ver incredulidad en los ojos esmeraldas.
-B-Bueno, no es normal que saque conversación aquí –afirmó el omega. Después de todo, tanto su profesor como él eran malos para hablar o expresarse correctamente… y menos en un espacio público.
-El vagón está casi vacío, por lo que no tenemos a quien incomodar por nuestros problemas maritales –dijo Aizawa, mirándolo con el ceño fruncido.
Izuku tenso su rostro, deseando responderle a su profesor como lo había hecho con Kacchan, pero se contuvo al percibir el aroma preocupado que desprendía el azabache.
-¿Sucedió algo? –preguntó Izuku finalmente, más por auto-reflejo que por otra cosa.
-El director me ha informado que tomara la tutela de Eri –dijo Shota, sin sorprenderse de la tristeza del menor.
Después de todo, también se había encariñado mucho con la niña.
-¿Alguno de tus compañeros fue mandado a llamar a la oficina del director en la última hora? –pregunto Shota, intentando sonar distante para no preocupar al omega.
Izuku bajo la mirada con melancolía, asintiendo sin decir nada. Justo cuando había comenzado su clase con Trece, Iida, Todoroki, Kacchan, Tokoyami y Yaororozou habían sido llamados repentinamente.
Todos en el salón se preocuparon al no verlos regresar a la clase.
Ahora comprendía la inquietud de su el mayor y comprobaba sus sospechas.
Aizawa entrecerró sus ojos, sabiendo lo que el Afaya quería, pues todos los docentes también recibieron la misma invitación. Al menos tenía la seguridad de que no podían obligar a los polluelos ni a ellos a unirse obligatoriamente al ejército. Al menos no todavía. No tenían la jurisdicción suficiente como para reclamar lealtad que no merecían.
Aun con todo, sabía que el gobierno no se daría por vencido para reclutar a las futuras promesas del país.
Eso le asustaba.
Finalmente, lo peor de toda esa mierda fue que ese llamado demostró lo que todo el mundo temía: Un golpe de estado. Bajo sospechas de una guerra civil, necesitaban a los alfas en el ejército ahora más que nunca. Shota sabía que eso solo significaba la muerte.
Y en medio de docenas de carteles de betas apoyando a los omegas repartidos a lo largo de los vagones, lo que quedaba del transcurso del camino fue en silencio.
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Eri y Kouta giraron con felicidad al escuchar los pasos que ya bien conocían. Con los ojos brillosos e ilusionados, se acercaron con rapidez al alfa y al omega dispuestos a abrazarlos.
Una vez que Present Mic y Midnight los habían pasado a dejar al hogar del azabache, no sintieron más que felicidad por volver con el pecoso y el señor desalineado. El día que habían sido separados lo consideraron una eternidad.
-¡Bienvenidos! –gritaron los niños al unísono.
Shota e Izuku se miraron entre sí, sin entender el comportamiento de los menores. No era como si fuera algo malo, pero un momento de incomodidad emergió al percatarse de lo se asemejaban. El pequeño alfa y la pequeña beta reaccionaron como si ellos fueran sus padres que recién regresaban de sus obligaciones.
El adulto y el adolecente por instinto se apartaron. No querían parecer una familia. No era correcto. No estaba bien.
No querían admitirlo, pero las acciones de los niños comenzaban a ser abrumadoras.
-Eh… -interrumpió Kouta al ser el primero en apartarse-. Mi tía llamo en la mañana y dijo que vendrá por mí el sábado.
La información dejo sorprendido a Izuku, mientras que Eri tomaba la mano del niño para brindarle ánimos. Kouta se limitó a rascarse su nuca con nerviosismo sin saber que más decir, temiendo haber exasperado al azabache.
-Comprendo –Aizawa ladeo su cabeza antes de palmar con ternura la cabeza del menor.
Abochornado, Kouta volvió a sentir una calidez en su pecho. Pensaba que los mayores iban a dar un salto de alegría por los dolores de cabeza que causó, pero solo pudo notar un brillo de desilusión y pena. Por alguna extraña razón, podía ver la amabilidad de su madre en el rostro de Izuku y la comprensión de su padre en los ojos de Shota. Lo hacían sentir feliz y protegido.
Y para Eri no era diferente. Al fin tenia a alguien que realmente pudiera llamar padre.
El omega y el alfa ablandaron su mirada, resignándose a las malas noticias del día.
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Toshinori sabía que era la imagen conciliadora y comprensiva. Aquella presencia que unificaba de cierta manera a la sociedad nipona justo como lo habían hecho los héroes extranjeros que portaban en su pecho una enorme S y una estrella.
Así que si podía usar toda esa influencia para proteger a aquel chico omega que consideraba como a un hijo, haría todo lo posible para que Izuku no fuera privado de su sueño.
Inesperada sorpresa donde después de tantos días marcando a sus contactos le respondieron con algo inimaginable: Su niño ya estaba casado.
Yagi Toshinori dio un grito tan potente que el director y Cementoss creyeron que se escuchó la desgastada voz del antiguo héroe número uno hasta los lugares más apartados de la UA.
-¿Paso algo malo, All Might-san? –pregunto Nezu con su habitual sonrisa-. ¿Acaso se trata de la colaboración que tendrán los estudiantes con la policía? ¿No estás de acuerdo con los patrullajes en los que apoyaran los alumnos? ¿No te gusto el nuevo café que está en la sala de profesores?
-¡No es eso! –exclamó el rubio, histérico.
Por el debate de las pasadas noches, se había dado la tarea de investigar a fondo las maneras para ayudar a Izuku en el peor de los escenarios, pero para su sorpresa, en unas cuantas llamadas le habían restregado de golpe que su querido pupilo ya estaba casado y con nada menos que con su colega con el que no se llevaba tan bien.
Si All for One no lo había matado, sin duda esa información estuvo cerca de hacerlo.
Cementos frunció el ceño al ver como el legendario héroe cubría su sonrosado rostro con sus manos.
-¡Necesito salir!
Toshinori apresuro sus pasos, sabiendo que la hora de descanso se aproximaba. Quería enfrentar a Aizawa lo más pronto posible y de ser necesario, defendería el honor de su heredero si comprobaba el menor que ya había mancillado.
-¡All Might! –gritó Izuku con entusiasmo al su mentor, luego de terminar su exhaustivo entrenamiento en educación física.
-¡Midoriya-shonen! –exclamó Yagi, sosteniendo a su alumno de los hombros y con lágrimas descendiendo sin control por sus mejillas-. ¡¿Dónde está Aizawa-kun?!
-¿Qué se le ofrece, All Might-san? –pregunto el aludido sin mucha gracia.
Para sorpresa de todos los presentes, Yagi había tomado con rapidez el brazo del pecoso y de su compañero, provocando que no pararan de decir cosas incoherentes, exclamar y gruñir al ser arrastrados hasta la guarida de colegiala del rubio.
-Midoriya-shonen… ¿Cuándo se supone que me ibas a decir que estabas casado?
Izuku sintió una corriente eléctrica atravesando su columna vertebral que le impedía articular palabra alguna. Sentía que había decepcionado a su ídolo y mentor por haberle ocultado todo.
El omega bajo la mirada, sin poder enfrentar la las pupilas azules de la figura que tanto admiraba.
Y Shota sonrió por dentro, porque ahora podía comprobar la preferencia que tenía All Might por el niño problemático.
-Sé que no soy tu padre, pero como tú sabes qué…-dijo el antiguo número uno con melancolía-. En verdad me preocupo por ti.
El pecoso volvió a asentir, para disgusto del azabache. Como siempre, esos dos le exasperaban mucho por los secretos que compartían.
-¡All Might! ¡Lamento haberle ocultado cosas, pero tampoco quería causarle problemas a Aizawa-sensei! –expresó Izuku, inclinándose a manera de disculpa.
-¡No tienes nada que disculparte, Midoriya-shonen!
Por otro lado, Aizawa comenzaba a ver con desinterés las reacciones exageradas de All Might, rodando sus ojos al contemplar el abrazo fraternal que repentinamente se dieron el beta y el omega en medio de alaridos de disculpa.
-Ahora que ya se aclararon las cosas –dijo Toshinori tras recuperar su compostura y comprender los principales detalles de la historia-. He de suponer que nada ha pasado entre mi chico y usted.
Después de un par de incomodos segundos sin recibir respuestas, Toshinori abrió sus ojos y contemplo la sonrisa sínica y desvergonzada de Shota Aizawa que daba entender otra cosa.
Si tenía la oportunidad de molestar al hombre más importante de Japón, no iba a desaprovechar.
Izuku palideció al ver con sorpresa la mirada retadora de su profesor.
-M-Midoriya-shonen… ¿Te obligo a ya sabes qué a cambio de puntos o algo así?
El omega negó desesperadamente, para gracia del azabache.
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-"Entre otras noticias, la policía ha informado que el grupo rebelde que atacó al senador la semana pasada, fue capturado en la noche de ayer"–dijo el presentador de la tarde con molestia en su voz-. "El grupo rebelde estaba constituido solo por omegas, así que se espera que cada integrante de este grupo criminal se le sea asignado un alfa que lo discipline".
-¿Ya están listos?
Izuku, Eri y Kouta se levantaron del sofá, mientras respondían afirmativamente. El peliverde procedió a apagar el televisor al notar que Shota finalmente había terminado sus reportes.
Kouta entrecerró sus ojos al percibir cierto grado de molestia en los mayores. Sabía que ellos tenían sus propios problemas, así que lo mínimo que podía hacer por Izuku y Shota ese último día que iba a estar en su casa, era respetar sus espacios.
-No causes problemas en tu ultimo día, Kouta, se repitió a si mismo antes de salir del departamento. No quería que lo subestimaran solo por ser un niño. Trataba de no aparentar, pero ya comprendía las cosas que pasaban a su alrededor. Entendía su posición privilegiada como alfa y la desventaja que tenía su salvador como omega.
Finalmente vio a Eri sonreír felizmente, y él se permitió sonreír también al abordar el taxi que los llevaría a los cuatro al centro comercial.
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Izuku trago saliva, incapaz de formular una oración. Ante él estaba una de las piezas coleccionables de All Might más buscadas por los fanáticos, pero el precio era bastante alto como para que un estudiante lograra adquirirlo.
A su lado, Kouta se limitó a fruncir el ceño al ver las estrellitas de felicidad que desprendía el adolescente.
-No le digas que es un ñoño otaku -exasperado, Kouta intento calmar sus nervios repitiéndose que tenía que respetar al ojiverde y abstenerse de golpearlo de nuevo en las bolas, girándose con fastidio para poder localizar a Eri y al profesor.
-¿Dónde demonios están? –pregunto Kouta severamente.
-Aizawa-sen… san… ¿sensei? dijo que el director le pidió de favor que comprara una nueva impresora para la sala de profesores –comentó Izuku animadamente.
Kouta chisto con enfado luego de que los ojos de Izuku de nuevo se desviaran a la anticuada figura de colección de su ídolo.
-Midoriya.
Kouta e Izuku giraron en dirección de la voz para encontrase con la seria mirada del alfa.
-Encontré la marca que solicito el director en las tiendas del segundo piso –dijo Aizawa.
A las palabras del Shota, Izuku le siguió hasta la tienda que su profesor había mencionado, bastante alejada de donde se encontraban los artículos para coleccionistas. No era un establecimiento muy grande, pero tenía bastante demanda.
-¡Buenas tardes! ¿En qué les podemos ayudar? –saludó la empleada del lugar con una sonrisa en su rostro.
Mientras Shota especificaba y señalaba lo que quería, Kouta sacudió la camisa del pecoso para llamar su atención.
-¿Podemos ir a ver las nuevas consolas?
-¡Claro!, ¿quieren que los acompañe?
-No es necesario que te nos pegues como una niñera, Midoriya –dijo Kouta sin mucho tacto-. Y mira, parece que tu profesor está en problemas.
Izuku sonrió nervioso al comprobar que Shota comenzaba a discutir con el gerente del lugar.
-No se aparten demasiado –añadió Izuku antes de que una anciana le preguntara si le podía ayudar a escoger algunos productos.
-¡Al fin me da un respiro!
-¿Kouta-kun?
Kouta bufó con determinación, dispuesto a enfrentar su objetivo.
-Eri, ¿puedes hacerme un favor?
-¡Si!
-Bien, quiero que te quedes aquí. En un momento regreso.
La niña ladeo la cabeza confundida.
-Cuando se desocupen, diles que fui al baño.
-Está bien.
Kouta volvió a asentir y salió corriendo del local al ver que otro hombre mayor se le acercaba a Midoriya para consultar algo mientras Aizawa mantenía su discusión con los hombres del lugar que trataban de venderle cosas que no necesitaba.
-¡Bien! ¿En dónde estaba esa tienda…?
El pequeño alfa miro de izquierda a derecha, comprobando lo que nunca sospecho que pasaría: Se había perdido.
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Fatigados, Shota e Izuku se dirigieron en la dirección de Eri. Tanto las personas mayores como los empleados habían sido muy persistentes, pero lograron librarse con éxito antes de que la tienda cerrara.
Al dirigirse al área donde Eri platicaba amenamente con una empleada, los dos pararon en seco, sorprendiéndose de que Kouta no estuviera en los alrededores.
Una alarma sonó fuerte dentro de sus cabezas.
-Lamentamos la tardanza, Eri-chan –dijo Izuku con suavidad, tratando de disimular el terror en su voz-. ¿Dónde está Kouta-kun?
-Me dijo que les dijera que fue al baño –comunicó Eri con una sonrisa en su rostro, ignorando que despertó un estado de alerta máxima en la cabeza del omega y del alfa.
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Kouta perdió el color de su cara al percatarse de que de nuevo había regresado al mismo lugar donde se detuvo por primera vez. El centro comercial comenzaba a vaciarse, pero no tenía el valor de preguntarle a la gente que aun transitaba por los alrededores y temía acercarse a algún héroe o policía que estuviera cerca.
El miedo le hizo correr con todas sus fuerzas hasta que un cable mal colocado le hizo tropezar estrepitosamente.
Genial. Ahora también estaba herido.
Y su lógica de niño pequeño le grito lo que tenía que hacer: Llorar. Eran matemáticas.
-¿Estas bien?
Kouta levanto lentamente la cabeza, encontrándose con la figura arrodillada de una mujer alfa frente a él. La extraña mujer con cabello castaño tendió su mano con amabilidad para ayudarlo a reincorporarse.
-¡Oh! Estas herido…
Al ver la sangre brotando de su rodilla, sintió un revoltijo en su estomago que le hizo querer devolver su desayuno casi-quemado.
-¿Sabes? ¡Soy médico! ¿Me dejarías curarte?
Kouta retrocedió con miedo.
Sintiendo quizás un poco de compasión, la mujer entro al local donde había salido y regresó con un botiquín en mano.
-Seré cuidadosa –afirmo la castaña mientras se colocaba sus lentes.
Y a pesar de las palabras conciliadoras de la alfa, Kouta no se dejó tocar. Ya había tenido la mala fortuna de conocer a un médico alfa sinvergüenza y no quería volver a pasar una mala experiencia con otro que además, tenía la cara de desquiciada y loca.
-Todos los médicos alfas son unos tontos.
-¿Soy mala?
-¡Es médico y es alfa! ¡¿Usted qué cree?!
-Jajajaja, ¿Entonces todos los médicos alfas somos tontos? – carcajeó fuertemente la castaña-. Y dime… ¿Crees que todos los omegas son buenas personas?
-Los omegas y betas son buenas personas –interrumpió Kouta, mentalizándose el rostro de Eri e Izuku.
Intrigada, la mujer agrando sus ojos sin dejar su entusiasmo a un lado. Era la primera vez que escuchaba palabras tan ajenas a lo que comúnmente se escuchaba en un niño alfa.
-Los alfas somos malos –susurro el niño mientras la castaña se concentraba en desinfectar la herida-. Usted me está curando porque yo soy un niño alfa. Los alfas solo ayudan a los alfas. Si fuera un beta me habría dejado tirado.
-Te ayudo porque si hubieses seguido llorando enfrente de esta tienda, el dueño gruñón hubiera salido a darte una paliza por perturbar su paz.
-N-No es en serio, ¿verdad?
-Quisiera decirte lo contrario…
Suspirando y dando por finalizado sus primeros auxilios, la extraña mujer le dedico una sonrisa quebrada antes de levantarse.
Justo cuando Kouta iba a abrir la boca, unos pasos apresurados se escucharon cerca.
-¡Kouta-kun!
Kouta se giró, encontrándose con las miradas preocupadas de Izuku y Aizawa, causando que no lograra evitar derramar sus lágrimas de alivio.
Definitivamente, Shota Aizawa lo regañaría otra vez y con razón.
Pero para su sorpresa, solo recibió un fuerte abrazo del mayor.
-¡Qué bueno que si era el niño que buscaban! ¡Me retiro entonces!
Izuku suspiro de alivio y le dio las gracias al héroe que los socorrió cuando salieron apresurados de la tienda. Venditas eran las singularidades de rastreo.
-¡L-Lo siento mucho! –Grito Kouta con fuerza-. ¡Solo quería ver algo!
-Los que se tienen que disculpar somos nosotros –aclaró Izuku, entendiendo la curiosidad del menor.
-P-pero.
-En verdad lo sentimos –habló finalmente el alfa tras separase de Kouta, dándole la razón al adolescente.
-Me estaba haciendo una idea equivocada… –dijo la mujer con anteojos, casi susurrando para ella misma -. Cuidado, el niño está herido.
La culpabilidad que sentían Shouta e Izuku incremento al notar la vendita en la rodilla de Kouta.
-Disculpa las molestias –dijo el azabache, inclinándose respetuosamente a manera de agradecimiento que Izuku tampoco tardo en hacer.
-Descuiden, no fue nada –dijo con comprensión-. Solo espero que no lo regañen. El chico ya sufrió lo suficiente.
-No tengo el derecho de regañarte. Después de todo fue mi error perderte de vista -aclaró Aizawa a Kouta-. Pero ten por seguro que le informare el incidente a Mandalay.
Kouta asintió mientras abrazaba a Eri.
-Señor… ¡Debo decirle que tiene muy buenos instintos maternales a pesar de sus descuidos de hoy! ¡Y su pareja también parece un buen muchacho!
-Lentuda, pensó Aizawa.
-¡Oye! ¡¿Viniste a ayudar o a holgazanear?! –grito una voz áspera desde el local.
-¡Un poco de ambos! –Devolvió el grito la castaña-. Jajajaja, como comprenderán, tengo que regresar a ayudar a no sé qué. ¡Fue un gusto conocerlos!
Shota e Izuku dieron una última reverencia hasta que vieron a la excéntrica alfa entrar al local de Té.
-Regresemos a casa.
Al final, Kouta no le pregunto el nombre a la loca, pero amable alfa.
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-Muchas gracias por cuidar de Kouta.
En medio de un mar de lágrimas, Kouta y Eri no dejaban de abrazarse. Habían sido tantas aventuras que tuvieron juntas que separarse ya era sumamente doloroso.
-Te prometo que volverás a ver a Eri-chan –aclaro Mandalay mientras que trataba de separar a su sobrino de la niña sin mucho éxito.
Shota soltó un suspiro áspero antes de interrumpir la escena.
-Mandalay, Midnight y Mic quieren que asistas a su boda –informo Aizawa.
-¡Oh, eso es maravilloso! Es bueno saber que al menos, otros amigos si me inviten a su boda, no como otros –dijo Mandalay, su voz remarcando sarcasmo.
-Kouta-kun, juro por Ladybug y Sky que jugare contigo otro día–hipo la niña, entendiendo que por un tiempo no vería a su amigo.
-Yo también lo juro por Ryder y Gekko.
¿Quién? –se preguntaron los mayores
-Kouta-kun, veras a Eri-chan en la boda –dijo Izuku conciliadoramente.
-¡Júramelo con el corazón, Midoriya!
Izuku asintió frenéticamente antes de que kouta se despidiera con un abrazo.
-Muchas gracias por todo –dijeron al unísono Mandalay y el pequeño azabache.
Kouta soltó un suspiro de tristeza que se había negado a liberar de camino al auto.
-¿Y qué tal tu estadía con Eraser? ¿Fue amable? ¿El muchacho fue grosero contigo?
-Midoriya y Aizawa-san son… son…-Kouta bajo la mirada-. ¡Son unos torpes sin remedio! ¡No saben cocinar, no tienen ni una pizca de sazón! ¡Todo se les quema si cocinan juntos! ¡Son competitivos entre ellos! ¡Y aunque los dos lo quieran ocultar, son buenos en el sarcasmo! ¡Aizawa y Midoriya son muy amables y atentos! ¡Era como estar de nuevo con mamá y papá!
Mandalay abrazo con fervor a su amado sobrino, sumándose al llanto.
-Son buenas niñeras.
-¡Pero son muy torpes!
La castaña arranco y abandono el estacionamiento, con la promesa de regresar para el día de la boda de Mic y Midnight.
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Mientras el pecoso terminaba su desayuno, se había dado la reflexionar todo lo que le pasó en esas semanas.
Kouta y Eri ya no estaban, y contrario a lo que hubiera pensado, el ambiente en el departamento de su profesor volvía a ser pesado. Por suerte, Iida y Uraraka no habían llegado al comedor aun. No quería preocuparlos más de lo que ya había hecho.
Tampoco quería encontrarse con Todoroki ni Kacchan, ya que por alguna razón, las cosas se volvían tensas si se encontraban los tres en un mismo lugar.
-¡Oye, Midoriya!
Izuku agrando sus ojos al ver que toda la clase B se le acercaba con rapidez. Los ojos de todos solo transmitían miedo y duda. Mala señal.
-¡Hemos escuchado que lograste evitar la nueva ley de marca! ¿Podrías decirnos como lo conseguiste?
-¿Eh?
Ante las suplicas desesperadas de sus compañeros, Izuku comprendió el porqué de la desesperación.
Y es que tenía entendido que Pony Tsunori era una omega que aunque extranjera, corría el peligro de ser marcada.
-Dinos… te lo suplicamos.
Izuku sintió una enorme presión caer en sus hombros. Incluso Monoma que siempre tenía algo desagradable que decir, no se había animado a hablar.
-Es… complicado.
-Chicos, la clase A tiene deberes con la policía –interrumpió Vlad, mirando con seriedad a todos sus alumnos.
-¡P-Pero…!
-Midoriya, tu profesor te busca –interrumpió el profesor de la clase B-. Y cuando regreses, está en tu elección si decirles o no.
La clase E se miró entre sí, intrigada por la complicidad entre el alfa y el omega, concluyendo que su profesor sabía algo que ellos no.
Lo mejor era esperar otro poco al pecoso.
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-Sabes, las tiendas de mi vecindario comienzan a cerrar cada vez más temprano –comentó Uraraka a Izuku mientras patrullaban las zonas que les habían asignado-. La vida era más fácil en los dormitorios. (3)
Izuku sonrió ante el puchero infantil de su compañera, suspirando con cansancio después de cinco horas en las calles.
El patrullaje no solo había iniciado tarde, sino que también debido al incremento de delitos, ningún policía podía supervisar directamente a los alumnos de la UA, ni a las otras escuelas especializadas en heroísmo.
Todo el mundo estaba ocupado.
-Oyeeee, ¿No crees que últimamente Bakugou-kun está de peor humor?
-Eso es bastante habitual en kacchan, por eso no me sorprende –aclaro Izuku al cruzar sus brazos.
-Al menos estos días no ha intentado meterse contigo ¡Eso es bueno!
Izuku desvió su vista con nerviosismo. Era malo mintiendo, así que decidió mantener su boca cerrada.
-¡Ya se! ¡Tal vez está preocupado por ti!
El pecoso negó al segundo de las palabras de Uraraka. Era más fácil ver al monstruo del lago Ness que creer que al rubio le preocupaba su bienestar.
-Quizás solo esta estresado por las cosas que pasan últimamente.
-Jajaja, tienes razón –dijo la castaña al contemplar el rostro afable de su amigo-. Nuestro turno acabara pronto… Deku-kun… ¿Quisieras ir a cenar cuando terminemos nuestro patrullaje?
Izuku sintió subir los colores a su rostro. ¡Una chica lo estaba invitando a cenar!
-¡P-Por supuesto!
-B-Bien –respondió Uraraka acalorada al darse cuenta que había invitado a Deku a una ¿cita?-. ¡C-Conozco un local de ramen con precios económicos!
-¡E-Eso suena bie…!
Una oleada de gritos interrumpió su plática. Tanto Izuku como Ochaco corrieron en la dirección del callejón que estaba doblando la esquina, encontrándose con un grupo de alfas golpeando a un beta.
Izuku, al ser el primero en reaccionar, decidió ser el intermediario para manejar la situación.
-Quiero que se alejen del caballero –dijo Izuku con severidad.
-¿Pero que tenemos aquí? –preguntó uno de los hombres con voz cínica-. Un omega y una beta… ¿Alguno de ustedes los pidió?
-No, pero con gusto me follo a la chica. Es linda.
Ignorando a los tres hombres, Uraraka señalo a la víctima para que escapara en su señal.
Claramente los hombres querían pelea, así que se la iban a dar.
-Deku-kun, a mi señal arrestamos a los tipos.
Y en un rápido movimiento, un cuarto hombre salió a la luz y disparo.
Ochaco e Izuku miraron con horror la inyección que se insertó en su piel.
-Creo que reconoces la inyección, mocoso –recalcó uno de los alfas.
Izuku palideció al reconocer el contenido. Sin duda, era la misma sustancia que había privado de su singularidad a Mirio.
-D-Deku-kun…
-Uravity… tu singularidad…
La castaña negó con temor.
-Estamos en desventaja, pensó Izuku-. No entres en pánico, Izuku. El One for All está bien. Estoy seguro. Solo concéntrate en rescatar a la víctima.
-Yo me encargo de los tres de enfrente…
-Y yo le daré una paliza al de atrás –dijo Uraraka con la voz temblando.
En un parpadeo, Izuku logro asestarle un golpe en la mejilla al que parecía el líder, logrando empujar a los otros dos con dificultad en el proceso, mientras que Ochaco había conseguido desestabilizar al hombre que les había disparado gracias a las técnicas que aprendió en sus prácticas.
La víctima, aprovechando el barullo, huyo rápidamente del lugar.
-¡Maldita perra!-grito colérico el alfa.
-Uraraka-san, ¡Corre! –gritó Izuku antes de ser derribado por uno de los alfas.
-¡Oye tú! ¡Ayuda a atrapar a esa puta beta!
El tercer alfa asintió luego de ver desaparecer a su compañero del callejón.
El pecoso se reincorporo con dificultad, repitiéndose que tenía que luchar y ganar para así poder ayudar a Uraraka, hasta que un segundo y tercer golpe logro abatirlo, sacándole el oxígeno de sus pulmones.
-¿Qué vas a hacer? ¡Tenemos que largarnos de aquí!
Ignorando a su compañero, el alfa más alto se colocó frente a Izuku con una sonrisa sádica y lujuriosa.
-¡¿Estas bromeando?! Si un héroe llega aquí por culpa de los idiotas que no lograron atrapar a la chica estaremos perdidos –advirtió ante las claras intenciones de su compañero.
Izuku levanto su rostro, fulminando con la mirada al alfa, acción que provoco que el hombre mayor pateara con fuerza la boca de su estómago que le hizo escupir sangre.
-No te preocupes. El gobierno no castiga a distinguidos y ejemplares alfas como yo si tomamos lo que es nuestro. Al contrario, me recompensaran por preñar a este inútil omega –dijo el hombre de cabellos azules y tez blanca luego de haberse descubierto el rostro.
-¡Mueve tu cuerpo aunque duela! –se gritó Izuku a si mismo al intentar levantarse.
-No eres especialmente atractivo –dijo el alfa con socarronería. Izuku vio con asco cuando el alfa se lamia sus labios y se bajaba la bragueta-. Pero te aseguro que a partir de ahora, me encargare romperte todas las noches.
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Notas finales:
1: Se traduciría como el padrino.
2: Según Wikipedia, es el ejército establecido luego de la ocupación estadounidense tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.
3: En este fic, los dormitorios no funcionaron.
Ay wey :v
Sé que muchos ya recibieron el año nuevo, but en mi rancho todavía no, así que técnicamente subí este capítulo un 31 de diciembre del 2019 xdxdxdxd
En fin, este año tuvimos al tuvimos muchos momentos EraserDeku. Incluso, después de años esperando la animación de la escena de la portada de este fic, he de decir que no estuvo tan mal :D Nos regalaron una panorámica romántica, pero borrosa ke wea XD
Y por último pero no menos importante, quiero desearles felices fiestas y un muy feliz año nuevo. Este año, el fic recibió un apoyo que jamás imagine que tendría y en verdad lo aprecio demasiado. Independientemente que me hagan muy feliz sus lecturas, votos o comentarios, yo me doy por satisfecha si les saco una sonrisa uwu
Hay, que cursi, ¿No se supone que esto era una fiesta? Xdxdxd
Reviews:
l : ¡Me alegra mucho que te gustasen los capítulos! Seee, las ships cracks tienen algo especial ahhhh Y el delicioso se apoxima ya xdxd Gracias por tu review ;D
FabeGirl: Ste Aizawa no quiere marcar al Deku xd Muchas gracias por tu opion y review. Lo aprecio mucho uwu
Y pues bueno, ¡Espero contar con su apoyo este 2020!
(Y si no ps wuau :´v)
Disculpen mis errores ortográficos e incoherencias narrativas. Prometo que lo corregiré en un futuro.
Gracias por apoyar Y&B
Pero sobre todo… muchas gracias a mis hermosos fantasmitas.
Muchas gracias por leer ~(*u*~)
