Capítulo 13 - Narración II

El silencio en la oficina se había hecho presente, ninguno de los que estaban ahí, decía algo. Después de la salida de Sakura, el ambiente había quedado incómodo y algo complicado a decir verdad, las emociones expuestas por ella, se podían percibir en la habitación; dolor, tristeza. . . y esto dejaba a todos con un mal sabor de boca.

Shikamaru, Tenten y Sai habían decidido salir de la oficina sin más que decir. No era asunto suyo lo que acababa de suceder e interferir en la conversación que Naruto, Kakashi y Sasuke podrían tener, no era lo más recomendable. Pero aun así, la duda flotaba por la mente de Tenten. ¿Sakura se había enamorado?

—¿Quién será el hijo del feudal?—cuestiono Tenten, caminando rumbo a la puerta de salida de la torre—hace unos días vinieron unos extranjeros, ¿tendrán algo que ver con la nación del Sol?

—Algo así.

Shikamaru deseaba, si era posible, no tocar el tema de la nación del Sol, porque eso daría entrada a los asuntos personales de Sakura, pero era inevitable que Sai como Tenten no hicieran sus propias conclusiones cuando Sakura ya había hablado y dado a conocer su compromiso.

Esto era demasiado problemático y deseaba no involucrarse. Aunque sería imposible no hacerlo

—El chico del parche—No era una pregunta la que había vociferado Tenten, ella lo aseguraba.

Shikamaru acepto con un gesto.

Desde el punto de vista de Tenten, el compromiso de Sakura era algo impactante, desde el día en que se sepa sobre su matrimonio, sería el foco de muchas personas, su vida personal estaría controlada y dirigida por una familia y toda su descendencia, sin contar que ella se convertiría en una persona trascendental por tal matrimonio. Tenten no podía sentir otra cosa que no fuera lamentación por ella.

—Es mejor que permanezcamos en silencio, y observemos los movimientos de la nación del Sol—comento Shikamaru—el país del Sol, es una nación con la que no hemos tratado, hay que estar precavidos y vigilantes.

No había nada más que decir, Tenten, como Sai afirmaron con un gesto.

Por otra parte, en la oficina el ambiente seguía siendo un poco agridulce.

«— ¿La cuestión es? es demasiado humillante Naruto, haber esperado y que mis sentimientos no lo hayan alcanzado. ¿No merezco una oportunidad de ser feliz?»

Tales palabras, seguían marcando por completo a Naruto, lo habían dejado callado y serio. Sakura había sido profundamente honesta en ese instante y eso lo sorprendo, nunca creyó ver lo herida que se encontraba, buscando la manera de ser feliz. ¿Cómo no se había dado cuenta de eso? Qué clase de amigo ignoraba tal situación. Por supuesto que él, apoyaba la idea de que Sakura fuera feliz, pero el compromiso que su amiga había dicho, lo hacía pensar que no sería de esa manera.

¿Desde cuándo Sakura se había enamorado? Y bueno, ¡caray! No era que no pudiera enamorarse, la cuestión era que sus palabras no sonaban convincentes. «— ¡Me casaré Naruto!» la escucho decir en ese momento, aun así, su forma de decirlo había sonado tan fría y sin emociones, una falta de franqueza por completo, no brillaban los ojos de su amiga. Nada en ella decía lo feliz que era, y sentía que algo no andaba bien, eso le preocupaba.

—¿Qué está sucediendo exactamente, Kakashi sensei—empezó a hablar Naruto—Esto es repentino, hace unos días Sakura estaba. . .—pensó antes de hablar,—Bien. . .—dijo finalmente inseguro, después comento mirando de reojo a su amigo Sasuke,—¿por qué se comprometería de un día a otro?

La pregunta se quedó por el aire, ya que Kakashi también se lo cuestionaba, no podía comprender la razón de Sakura al querer comprometerse.

—No lo sé—contesto con sinceridad.

Aunque la respuesta que dio no era una gran declaración, era la única que podía decir con certeza.

—No parecías asombrado Kakashi—Empezó a hablar Sasuke— ¿Acaso ya lo sabías?

La insinuación hecha por Sasuke, hizo que Naruto se sorprendiera por tan afilada voz. Parecía irritado.

Kakashi no se ofendió.

—Hace unos días, la nación del Sol mando una solicitud—del cajón de a lado el Hokage saco una hoja doblada, y la puso sobre el escritorio—pidiendo la baja de Sakura como ninja en nombre de su familia.

—¡Qué!—Naruto vocifero sorprendido.

—Mande a llamar a Sakura para que ella misma lo explicara, y ella confirmo que su familia lo había planeado.

—¿Pero ella estaba de acuerdo?—cuestiono el rubio.

Kakashi miro de reojo a Sasuke y continuo.

—No, pero no me sorprende que haya aceptado al final.

Sasuke como Naruto se habían quedado en silencio.

—El padre de Sakura hace unos días fue hospitalizado y la familia feudal está apoyando con los gastos de su recuperación.

—¿Cómo!

Naruto se había pasmado, ¿cuanto le estaba ocultando Sakura? ¿Qué clase de amigo era él? Por qué no sabía nada sobre ella. Se sentía culpable.

—El papá de Sakura se encuentra mejor—explico Kakashi viendo como el semblante de Naruto se había opacado—lo internaron a tiempo y ya está fuera de peligro.

— Cree que acepto por agradecimiento—tanteo Naruto.

Kakashi sabía que eso no podría ser del todo cierto, Sakura no actuaria solo por eso, pero tampoco podía ignorar que su ex alumna tenía un corazón grande, y amaba profundamente a sus padres, tal vez podría darse tal situación.

—En realidad no lo sé—volvió a decir—sin embargo, no podemos ignorar tal hecho, aunque me preocupa otra cosa.

— ¿Qué sospechas?

La pregunta de Sasuke, hizo que lo mirara y moviera la hoja que dejo en el escritorio, mostrando un documento más arrugado.

—El día en que recibí la solicitud, Sakura me mostro una carta, donde muestra que su familia la inscribió en una tradición que se realiza en la nación del Sol para casar al futuro feudal. Sakura resulto seleccionada.

Naruto tomo la carta y la leyó en voz alta.

— ¿La eligieron por un sorteo?—sondeo Naruto perplejo.

Parecía tonto y absurdo, el como eran seleccionadas las mujeres de aquella nación para comprometerlas, y lo peor de todo, era como esas chicas pudieran acceder a tal situación.

—Sakura se negaría por completo—aseguro de nuevo el Uzumaki.

—Y lo hizo—lo afirmo Kakashi—aun así, ella ha aceptado comprometerse.

¿Qué movía a Sakura a realizar eso? Si era el dinero, era demás decir que él como Hinata y todos sus amigos la apoyarían, hasta el mismo Hokage le daría asistencia, así que era ilógico que Sakura aceptará un matrimonio arreglado simplemente por eso.

Naruto estaba seguro que la decisión de aceptar un matrimonio, no era de ella, y algo la estaba orillando a acceder a ello a costa de su libertad, y tenía que ser algo fuerte.

—Tengo que hablar con ella—dijo Naruto disponiéndose para salir de la oficina.

—Sakura se negará—afirmo Sasuke, deteniendo el paso de su amigo.

Sasuke conocía de primera persona lo obstinada que podía ser Sakura cuando algo se le metía en la cabeza, no era fácil hacer cambiarla de opinión y más si eso era algo que deseaba proteger.

—Entonces ¿qué sugieres que hagamos?—cuestiono Naruto agitado

—Debemos de observar qué planea la nación del Sol—dijo Kakashi—hay que estar alertas.

—Pero mientras sepamos qué quiere aquel país, Sakura podría estar en peligro.

Para Naruto, la decisión que Kakashi era un poco peligrosa para su amiga, pero a pesar de ello, sabía que era la correcta, debían de estar alerta a lo que aquella nación podría prepárales. Temía un poco por su amiga, ¡por supuesto! no obstante, debía confiar en ella.

Ahora era mucho más evidente que la decisión de Sakura, era totalmente una farsa, disfrazada de felicidad, Sakura les estaba ocultando algo.

— Debemos confiar en ella.

Con resignación, Naruto acepto lo dicho por Kakashi y se retiró de la oficina, asegurando que iría a su casa, necesitaba aclarar sus pensamientos. Esta noticia le había molestado demasiado consigo mismo, sentía como su amiga le había ocultado toda su pena e infelicidad, no lo había compartido, y él se estaba cuestionando cuanto se había separado los dos, a pesar de estar viéndose constantemente.

Con desgana Naruto salió de la oficina, dejando a Sasuke y a Kakashi solos.

—¿Te molesta algo Sasuke?—pregunto Kakashi.

Era inevitable que el Hokage no formulara aquella pregunta, veía perfectamente como el chico no podía relajarse, tenía un semblante desencajado y la piel pálida, desde hace un buen rato.

—Dolor de cabeza.

—¿Qué tan frecuente es?

Los dolores que Sasuke padecía se habían intensificado de un monto a otro desde que había regresado a la aldea.

—¿fuiste a hacerte una revisión?

—Sakura menciono que se pasaría con el tiempo.

—Vuelve a verla, no es normal.

Sasuke solo afirmo con un gesto, pero la idea no le parecía la mejor de todas, mucho menos ahora que sabía sobre su compromiso, lo cual hizo que le volviera a punzar la cabeza. No sabía porque, pero presentía que si veía de nueva cuenta a Sakura, se sentiría irritado.

—La señorita Minka ¿Cómo se encuentra?—pregunto Kakashi

No era necesario ir a verla, Kakashi había dado justo en el centro de su exasperado ánimo.

Sasuke levanto la vista, incrédulo por lo que escuchaba.

—¿Te importa?—levanto una ceja al decir eso, pero noto que Kakashi hablaba en serio—Sigue en la habitación que le asignaste, no ha salido.

—Yo nunca le prohibí salir, fuiste tú el que no quiso que se diera a conocer sobre ella hasta que hablaras con Sakura.

Con solo mencionar ese nombre, Sasuke parecía querer perder el control de su serenidad.

—Agh—refunfuño Sasuke—no la encerré, solo le pedí que no se dejara ver por nadie, hasta que pudiera resolver su situación.

Él como Kakashi tenían un secreto, en cual se habían comprometido a proteger a la chica después de haberla encontrado abandonada en aquella aldea.

—No crees que deberías de haberle explicado a Sakura la situación real—Kakashi observo como el pelinegro bajaba la mirada.

Por primera vez en bastante tiempo, aquel chico realizaba una acción.

—De qué sirve, Sakura sufriría más.

—¿Y no te arrepentirás?

Las preguntas de Kakashi, hacían que Sasuke ya no supiera que hacer.

Tenía bastante en la cabeza, se sentía irritado, pero no sabía con exactitud la razón, le molestaba de alguna manera esta situación, de hecho desde que había hablado con Sakura en el hospital había estado de pésimo humor.

«Sasuke, Si tú eres feliz, lo seré yo también, he decidido renunciar a mis sentimientos, para que seas feliz y yo también.» Esas palabras no las podía sacar de sus pensamientos. ¿Quería renunciar a sus sentimientos? Y ¿qué pasaba con él? Sasuke había cumplido con aquella promesa, una promesa que para otras personas hubiera sonado muy delgada y sin fuerza, sin embargo, Sakura lo había comprendido; hasta la próxima.

Él prometió volver y lo hizo, a pesar del miedo que sentía, la inseguridad que experimentaba en aquel momento. Sí, por primera vez, Sasuke Uchiha tenía inseguridades.

—Habla con ella—volvió a interferir Kakashi, observando como Sasuke no decía nada—dile la verdad, dale la razón de ese matrimonio.

Sasuke parecía meditar lo que decía el Hokage.

—Y decirle la verdad, ¿hará que su matrimonio no sea real?—agrego con una voz seca—lo hecho, hecho esta.

Parecía ser lo último que el azabache diría y antes de que sus pasos fuera directo a la sala de la oficina, Kakashi lo detuvo.

—Pero, volviste por ella ¿no?—levanto una ceja.

Sasuke guardo silencio, pero solo él sabía perfectamente lo que eso significaba.

«Te quiero tanto Sasuke, más de lo que yo quisiera y eso es lo que más duele.»

Él era consciente, le había ocasionado mucho dolor.

Sin una palabra más Sasuke giro con dirección a la puerta, y antes de salir, recordó aquellos ojos verdes que lo miraron hace un momento. Él había sido un cobarde, no pudo hacer nada.

—Que no sea demasiado tarde Sasuke—exclamo Kakashi.

Parecía que todo se había quedado en el aire.

Sin otra palabra, Sasuke Uchiha salió de la oficina.

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Paso más de un mes ¿cierto? lo lamento por publicar este capítulo tan tarde, he tenido algunos problemitas personales.

Muchas gracias por sus comentarios, que de verdad hacían que me animara a seguir escribiendo

Les deseo que hayan tenido una muy feliz navidad y ahora pues un feliz año nuevo, pásenla bonito.