Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.
Capítulo 14. Tan cerca… y a la vez tan lejos
Tomoyo se apresuró a llegar a la mansión Daidouji, donde apenas abrió la puerta principal, vio que su madre estaba esperándola. No le tomó mucha importancia y siguió su camino, solo que al subir tres escalones, se detuvo por unos momentos, sabiendo que su madre estaba acercándose a ella, así que se dispone a terminar ese asunto que creyó ya finalizado.
-Me voy a Inglaterra por unos días – Sonomi le mira con sorpresa e incredulidad, pero la pelinegra no se inmutó por eso – debo arreglar unos asuntos allá, pero prometo regresar, ya que también tengo cosas que arreglar aquí en Tomoeda – siguió subiendo los escalones, escuchando lo que su madre le dice
-¿Me odias? – pregunta con un claro temor, el cual le hace detenerse nuevamente, sin mirarle, pero siendo totalmente sincera
-No puedo hacerlo, y no tengo deseos de cambiar eso. Más que odio, estoy decepcionaba de ti, pero debo agradecer que los infortunios que causaste llevaron a cosas buenas – esas palabras de su hija eran inesperadas, pero le daban un poco de alivio
-¿Pensaste mejor las cosas? – Tomoyo se volteó a mirarla, con una expresión neutral, tratando de no parecer molesta con ese cuestionamiento. ¿Lo decía porque le ve más tranquila, o porque piensa que le justifica sus acciones? Esperaba que fuera por la primera opción, ya que no quería seguir discutiendo con ella
-No sé en que sentido dijiste eso, pero sinceramente, fue Li el que dijo algo similar – Sonomi abrió los ojos más de lo normal, pero la chica continuó antes de que su madre le dijera algún comentario – él no te odia ya que tanto él como Sakura se han enamorado, cosa que no hubiera sucedido si yo ocupaba su lugar – esa última frase confunde un poco a su madre, así que le volvió a preguntar algo
-Querrás decir que ella ocupó tu lugar, ¿No? – la chica de ojos amatistas frunció el entrecejo al escuchar eso, comenzando a cansarse de esa conversación. No quería seguir perdiendo el tiempo, así que fue lo más directa posible. Si no apresuraba las cosas, no podría tomar el siguiente vuelo a Inglaterra, y debía hacerlo para llegar pronto con Eriol
-Te he de recordar que siempre fue el lugar de Sakura, ya que su familia era la principal heredera antes del matrimonio de su madre. Yo solo fui una intrusa que iba a ocupar su lugar, pero tú hiciste que Sakura regresara a donde pertenece. Incluso lo hiciste muy bien, ya que de haberlo hecho antes, Touya hubiese sido el afectado al casarse con una de las hermanas de Li. Regresaste a su familia al testamento cuando ellas ya estaban casadas, momento idóneo para que Sakura se viera afectada. Debo admitir que fue inteligente y a la vez absurdo, pero no busco profundizar más el tema por el momento. Hasta pronto mamá
La mujer ya no fue capaz de decirle nada, así que solo observó que su hija se iba al segundo piso, donde ya no la vio después de que cruzó por un pasillo. No tenía el derecho de retenerla cuando estaba tan decidida, ya que no valía la pena tenerla cerca si solo conseguía palabras tan directas de ella.
-Debo reconocer… que de todo lo bueno que ella ha aprendido… yo no le he enseñado absolutamente nada – incluso Shaoran Li le hizo dejar de lado su enojo, cambiando eso por una completa determinación. Si ya estaba decidida antes, ahora lo estaba más aún, y… un chico con el que había jugado al cambiarle de prometida, tampoco le odiaba, y había convencido a Tomoyo de que no la odie
Pero… eso solo le hizo sentirse peor de lo que se sentía.
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Touya, Yukito y Yue llegaron a la dirección que tenían desde hace un tiempo. Antes no fueron capaces de ver en qué situación estaba el matrimonio de Sakura, pero ahora iban a comprobarlo a como diera lugar. Estuvieron parados allí por casi media hora, hasta que Yukito suspiró resignándose.
-¿También se van a quedar parados aquí hasta que venga alguno de los dos? Creo que es más adecuado preguntar a la recepción si no salieron de viaje o si no se mudaron – les recomendó con una leve sonrisa, la cual pudo convencer a ambos
-Dudo mucho que se hayan ido de viaje, pero debo admitir que tienes razón – reconoce Touya después de unos segundos de silencio – con Sonomi Daidouji preguntamos y al menos ya sabíamos que iba a llegar pronto, por eso la esperamos
-Entonces vamos – indica Yue sin más, siendo seguido por su hermano y su amigo al elevador
No pasaron muchos minutos para que consiguieran respuestas, pero francamente, no esperaban lo que la joven del lugar les había contestado.
-¡¿Qué Sakura y el mocoso se fueron en distintos días?! – Yukito tuvo que hacerle a Touya una señal de silencio, ya que con ese grito había llamado la atención de las personas que pasaban cerca. El joven Kinomoto al ver eso, suspiró profundamente tratando de calmarse, pero le estaba costando mucho trabajo – Explíqueme, ¿Ellos ya no viven aquí?
-No sabría decirle, ya que se llevaron maletas, pero en ningún momento dijeron que desocuparían el departamento. Incluso el joven Li regresó pero se marchó nuevamente sin decir nada
Esa explicación no tenía sentido, incluso si trataban de sacar conclusiones, había demasiadas posibilidades. ¿Será que ya se habían separado, ya que Li dejó el departamento hasta que ella se fuera? No, de ser así, no tendría sentido que después de regresar, se fuera otra vez. ¿Tal vez salieron de viaje como dijo Yukito? Tampoco era posible, ya que de ser así, ambos se habrían ido juntos y Li no habría regresado tan rápido.
-Por más que pienso en esto, no tengo una respuesta concreta – se resignó Yue, viendo en la expresión de Touya y Yukito que estaban en la misma situación. Sakura no contestaba ninguna llamada, cosa que tampoco era muy favorable para resolver ese misterio. ¿Podría ser que les estén ocultando algo?
-Lo mejor será buscar a Tomoyo – sugiere el de lentes, para sorpresa de ambos muchachos, pero no necesitaron ni dos segundos para entender a lo que se refiere
-Es verdad; ella es la mejor amiga de mi hermana, así que lo más probable es que ella sepa todo lo que está pasando – Touya apenas dijo eso, sacó su celular y le marcó al número de su también prima segunda, con la que sinceramente no hablaba mucho, y menos después de que se enteró de todo. Por supuesto que no le estaba culpando, pero no quería fingir nada ante ella
Sin embargo, esta situación requiere este tipo de medidas.
Pasaron unos segundos, en los que Tomoyo tardó en contestar, y cuando lo hizo, se escuchaba algo extraña para su tono de voz normal.
-¿Bueno?
-Tomoyo, soy Touya. Sé que tú sabes en donde se encuentra Sakura, ya que en el departamento en el que estaba viviendo con ese mocoso, ya no está ninguno de los dos – decidió ir directo al grano, mientras que Yukito se lleva una mano a la cabeza, avergonzado del poco tacto que tiene Touya cuando está impaciente por saber algo
-Realmente no me dijo nada, ya que he tenido problemas con mi madre y todavía yo causé problemas que debo corregir, así que no he hablado con Sakura desde hace días – si lo veía desde su punto de vista, no le estaba mintiendo a Touya, ya que era cierto que no había hablado con ella desde que terminó con Eriol, más tampoco le iba a decir sobre la suposición que le dijo a Shaoran, ya que no era adecuado que Touya y compañía fueran antes de que ese asunto se arregle, porque su presencia podría empeorar las cosas
-¿Me estás diciendo la verdad? – le cuestiona sin poder creerle, y la pelinegra del otro lado de la línea suspiró al escucharlo
-Es la verdad; no puedo ver a Sakura a los ojos por el momento, no después de enterarme de lo que le hizo mi madre – esas palabras fueron suficientes para sorprender al Kinomoto, quien se quedó en silencio mientras ella continúa hablando – escuché la discusión que ella tuvo con ustedes, pero precisamente por eso, debo arreglar un asunto en Inglaterra antes de hablar con Sakura. Te puedo jurar que ella no me dijo nada – por supuesto que era verdad eso, pero tampoco le iba a decir una posible pista para dar con ella, al menos no por el momento
Touya observa a los otros dos chicos presentes frente a él sin decir nada, hasta que suspiró con resignación y frustración. No tenía caso insistirle después de lo que había escuchado, ya que obviamente sería una pérdida de tiempo que no les llevaría a nada.
-Te creo, en serio. Espero que puedas arreglar todos tus asuntos pendientes, y disculpa por lo que nosotros causamos
-No debes pedir disculpas, ya que ustedes no hicieron nada malo. De hecho, gracias a ustedes, tengo el valor que necesitaba desde hace años. Que tengas un buen día
-Igualmente – termina la conversación, colgando la llamada después de decir eso. Tal parece que debían buscar a Sakura de otra forma, además de que ya entendía el porqué del tono extraño que usaba Tomoyo; estaba triste, pero a la vez decidida, cosa que le enorgullece de ella. Esta situación le ayudará a Tomoyo para que empiece a madurar, así que lo mejor era dejarla tranquila por el momento
Pero no iba a dejar el asunto de Sakura por la paz, porque iba a deshacer su matrimonio con Shaoran Li a como diera lugar. Su sexto sentido le indicaba que Sakura estaba pasando por un mal momento, y si ese mocoso era el causante, se iba a encargar de que se arrepienta hasta en sus siguientes 40 reencarnaciones.
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Sakura estaba sentada en el único sofá de esa habitación, mientras que Kōtaro estaba cerca de ella sentado también allí, ya que cabían dos personas sin problemas. Ella se sentía una tonta por hacer que él ocupe su tiempo en escucharla, cosa que no era justa, así que decide hablarle al respecto.
-Creo que no es correcto que te haga perder el tiempo, ya que estás trabajando – el joven le mira con una sonrisa leve, negando con la cabeza
-No tengo problema con eso. Solo dígame lo que quiera – le aconseja con un tono tranquilo que le ayuda a confiar más. Así que, después de meditarlo unos momentos, con la mirada baja y sus emociones apoderándose de su ser, comienza a dar su explicación
-Quiero que mi corazón deje de tener ese sentimiento de dolor y sufrimiento. Realmente no debería estar sufriendo por una persona que escogió a otra mujer en vez de a mí, ya que le mentí, pero no considero justo que después de haberle dedicado cada día… se olvide de mí con el simple hecho de estar al lado de ella – su voz se fue apagando lentamente, hasta que terminó cambiando su tono normal por unos leves sollozos, mientras que unas lágrimas resbalan por sus mejillas, siendo cada vez más constantes. El dolor estaba pesándole cada vez más, como grandes y pesadas piedras que le impedían seguir avanzando
-¿No será que la dejó por despecho? – le pregunta él tratando de no ser muy imprudente, pero ella niega con la cabeza. Si fuera por eso, desde un principio no se hubieran llevado tan mal ya que Shaoran amaba a otra
-No lo creo, ya que nosotros solo nos unimos por un matrimonio arreglado. Estábamos comenzando a ser felices, pero yo siempre supe que tarde o temprano esa ilusoria felicidad se iba a terminar – Kōtaro desvía la mirada de ella, pensando por unos segundos, hasta que decide decirle su opinión, esperando que ella la tome en cuenta
-En la vida, hay que vivir de realidades, no de ilusiones – Sakura deja de lado su llanto, mirándole con impresión, ya que no se esperaba ese tipo de afirmación – no sé realmente lo que sucedió, pero vivir en una ilusión evitando la realidad, tarde o temprano debía terminar. Hay que aprender a aceptar la realidad por más dura que sea, y sobreponerse a ella para salir adelante y seguir con tu vida
Sakura se queda callada por unos momentos, mirando fijamente a la nada, y Kōtaro solo le observa sin decir palabra alguna. Ver sus ojos color verde esmeralda con esa tristeza no le gustaba, y eso que acaba de conocerla. Sabía que no debía perder el tiempo hablando con ella por su trabajo, pero no le importaba tanto.
-Tienes razón. Un amigo mío me dijo que debo aprender a quererme yo misma, ya que mi convivencia con Shaoran me hizo depender mucho de él. Shaoran dependía de mi también, incluso me dijo que eso significaba que había encontrado a su otra mitad… a su complemento… pero todo resultó ser una mentira que también se dijo a sí mismo – no quería culparle a él de lo que ella había causado, pero tampoco le podía justificar del todo que si no estaba realmente enamorado de ella, le haya dicho esas palabras tan hermosas que ahora le lastiman como una daga perforando su pecho
En lo que ella nunca le había mentido, era en su amor que sentía por él. Sin embargo, él se había dejado llevar por eso y le había dicho que también le amaba. Tal vez… al igual que Tomoyo, él solo se había dejado llevar por el momento y por su matrimonio para decirle eso. Por más que lo intentaba, no encontraba otra explicación.
-No debes llorar más: Después de una tormenta, volverá a brillar el sol – la castaña volvió a mirar al muchacho que estaba con ella, y ya no soportando más sus emociones negativas, lo abrazó, y él corresponde el gesto sin pensarlo siquiera, decidido a decirle algo más – si él realmente te amara, no te hubiera dejado de esa forma, así que no merece tu sufrimiento
Sakura miró hacia la nada, pensando en esas últimas palabras de Kōtaro. ¿De verdad Shaoran no merecía su amor y su tristeza? ¿Debía olvidarlo como él se había olvidado de ella al irse a Hong Kong? De ser así, tendría que hacerle caso a su consejo.
"Me gustaría ser más fuerte. Tal vez Kōtaro tiene razón, y yo sigo perdiendo el tiempo pensando en Shaoran. Mi amor por él… me hace mucho daño…
Es extraño, no me siento incómoda con este muchacho. No digo que me guste o algo parecido, pero él tiene un aura cálida que me recuerda un poco a Shaoran… otra vez, pienso en él. Soy una tonta, él seguramente jamás regresará a Tomoeda, ya que sus padres lo obligaron desde un principio."
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Eriol estaba recostado en su cama, lugar donde había estado desde hace un par de horas. No había podido dormir ni en el vuelo ni en casa, cosa que solo ayudaba más a alterar sus nervios. Estaba completamente solo en esa enorme habitación, recordando las quejas de Tomoyo por su soledad, las cuales estaban más presentes en este momento y tampoco eran pensamientos muy gratos para él.
Solamente tenía como compañía su almohada y ese eterno silencio, hasta que escucha que tocan a su puerta. Sin intención de levantarse, solo se removió en su cama, mirando fijamente el techo de esa habitación en la que en su niñez estuvo solo mucho tiempo, mientras que Nakuru y sus padres le dejaban solo, como si no le importara. ¿Cómo podía quererlos después de eso?
La respuesta era simple; Nakuru no era mala, incluso él fue el que le propuso ese acuerdo de que ella se fuera cuando quisiera y que él iba a fingir que siempre tuvo su compañía. Y en cuanto a sus padres, realmente ellos querían lo mejor para él, pero su perspectiva y la de ellos no era la misma. Él nunca les guardó rencor, ya que no quería tener ese tipo de sentimiento en el corazón. Solo quería tener a personas que no le dejen solo cuando más lo necesita, y él tampoco los abandonaría jamás.
-Sí eres Kaho, lárgate – es todo lo que respondió, sin moverse de su sitio siquiera. No tenía ganas de nada, y sus ojeras eran un claro signo de cansancio
-Soy yo Eriol, debo hablar contigo – escucha la voz de Nakuru del otro lado de la puerta, suspirando pesadamente y levantándose de la cama, yendo a abrir la puerta, y dejando entrar a su prima antes de cerrarla – te vez terrible – comenta apenas ve las ojeras del muchacho, quien alzó una ceja por esa tontería
-Gracias, estoy practicando para Halloween – dijo con sarcasmo, el cual hace que ella se riera un poco, cosa que le irritó - ¿Vas a burlarte de mí? Ahorita tengo un humor digno de Shaoran Li, así que no te recomiendo que hables conmigo
-¿Shaoran Li? – pregunta sin reconocer a nadie que se llame así, ya que no conoce a ninguna persona con ese nombre
-Mi mejor amigo de Japón. Él ni ha de estar enterado de lo que ocurre conmigo dado que tiene problemas con su esposa, y no quiero hablar con nadie por ahora
-Es que… cuando vine hace unos días, tuve una discusión con Kaho – comienza a explicarle, pero se detiene al ver que su primo se encoge de hombros, no tomándole importancia
-Eso no es nada nuevo; Kaho tiene como hobbie hacer arder el mundo con su sola presencia. Es más, me sorprende que no se haya hartado de sí misma – comenta con una sonrisa sin humor, pero no esperaba que Nakuru le mire con molestia
-Te lo digo porque debes saber la razón de su obsesión por ti, para que vayas con más cuidado
-¿Y eso a qué viene? Siempre me he tenido que cuidar de ella – no por nada escapó de ella yéndose a estudiar a Tomoeda después de discutir con ella en plena luz del día en un restaurante, para luego en la mansión de su familia convencer a sus padres de irse y discutir con Kaho por última vez en ese entonces
-Por eso mismo, debes saber todo de ella para poder liberarte de este matrimonio – Eriol frunció el entrecejo levemente, algo confundido con todo esto. ¿No era dinero lo que Kaho buscaba? Al menos los padres de esa mujer sí, así que supuso que ella buscaba lo mismo. Aunque a veces no parecía eso, pero no se había interesado en saber al respecto
-¿Y tú lo sabes todo de ella con solo haber discutido una vez? Yo he discutido con ella miles de veces – le cuestionó mientras se recuesta sobre la cabecera de la cama, esperando que ella continúe hablando
-Pero no te ha dicho lo que me dijo a mí. Además, a base de esa pista, me encargué de averiguar más sobre ella – el peliazul le mira en silencio por unos segundos, para después acomodarse mejor en su cama. Aunque no iba a dormir, estaba agotado, y francamente no quería seguir hablando con nadie, pero si Nakuru insistía, debía ser algo importante
-Ok, te escucho – se resignó la ver su mirada suplicante, y es que tampoco le gustaba discutir con mujeres. Aunque claro, Kaho siempre le sacaba de quicio. Pero bueno, si debía saber más de esa mujer, no tenía más remedio que aceptarlo
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Shaoran había llegado al hotel que era su única pista, que obtuvo gracias a Tomoyo. Realmente deseaba que Sakura se encuentre en este lugar, ya que de no ser así, tendría que buscarla nuevamente desde cero. Se fue a la recepción, donde la mujer que atendía estaba ocupada con unos papeles, mientras que una chica del servicio estaba limpiando el piso cerca de ellos.
-Disculpe, ¿Me puede decir si aquí se hospeda Sakura Kinomoto? – pregunta con algo de impaciencia, pero la mujer no le mira siquiera, cosa que le estaba empezando a molestar - ¿Hola? Si no puede atenderme, al menos dígamelo antes de dejarme esperando como idiota – la mujer le mira de reojo, después regresando a lo suyo
-Hiromi, encárgate de esto. Yo debo arreglar un asunto – fue todo lo que dijo, antes de agarrar los documentos y entrar por una puerta que decía "Solo personal autorizado"
Shaoran bufó con frustración, después mirando que la chica que limpiaba dejaba eso y se acercaba al registro del hotel.
-¿Es usted algún familiar o conocido de la persona? – le pregunta con curiosidad, aunque también era parte del reglamento del hotel
-Ella es mi esposa, y necesito hablar con ella urgentemente
-No es la primera vez que dicen eso – dijo con una leve sonrisa burlona, que irrita al joven castaño
-Es la verdad. Tuve una discusión con ella y me arrepiento de no haber aceptado mi parte de la culpa cuando debía, y ahora la busco para arreglar las cosas con ella – le revela dejándola impresionada por la sinceridad que demuestra en cada una de sus palabras, además combinadas con su mirada tan profunda y llena de soledad, le hicieron sentir una punzada en su interior
-Ok, voy a revisar – no pudo evitar creer en sus palabras, y es que por más inocente que parezca, ella estaba segura de que ese chico estaba enamorado de esa persona que busca. Ella deseaba que Kōtaro la viera de esa manera, pero ese era un asunto diferente. Después de un par de minutos, sonríe satisfecha – sí, se hospeda aquí, y si quiere con gusto lo llevo a la habitación
Shaoran por fin después de varios días, pudo sonreír con alivio y felicidad, cosa que sonrojó levemente a la chica que le estaba guiando por los pasillos. Si no estuviera enamorada de Kōtaro, juraría haberse enamorado de ese muchacho tan atractivo con solo ver esa sonrisa.
No pensando más en ello, llegaron a la puerta que él buscaba, y se dispuso a tocar, pero ella negó con la cabeza y se puso frente a él, cosa que le extraña mucho.
-¿Qué pasa?
-Si ella está enojada no le va a dejar entrar, así que con su permiso – dijo con una leve sonrisa, sacando un llavero y apartando la que corresponde a esa puerta, para usarla con cuidado y abrir la puerta lentamente – nada más que no vayas a regarla otra vez – le susurró con un leve tono burlón, pero en lugar de conseguir otra expresión molesta del muchacho, vio una sonrisa leve y un asentimiento de cabeza
-Te lo prometo. Muchas gracias… Hiromi – menciona su nombre al final, después de recordarlo, entrando a la habitación. Ella se quedó impresionada, incluso él mismo lo estaba, ya que no era común en él llamarle por su nombre a una persona que no conoce… o mejor dicho, no era común en él Shaoran Li que era antes, ya que este Shaoran, estaba dispuesto a ser una mejor persona para ser digno de Sakura
Pero lo que vio frente a sus ojos fue una escena que no se esperaba ni en sus peores pesadillas: Sakura estaba abrazando a un muchacho de su edad, perdidos en su mundo, sin notar su presencia. Cada segundo que pasaba viendo eso, era como una aguja que atravesaba su cuerpo, tal vez ni siquiera ese ejemplo era suficiente…
"No, no es suficiente, porque no era una aguja por segundo; eran 1000 de ellas en una sola. No pudo haberme olvidado tan pronto… ¿O sí? Hace tan sólo unos días me dijo que me amaba, y ahora la veo abrazando a otro. Mis ojos tiemblan, mis manos también lo hacen, y mi corazón, me pide a gritos hacer lo que sea para dejar de ver esto.
¿Sería correcto marcharme?
No, porque le prometí a Daidouji y a esta chica no cometer errores como ese otra vez. No se están besando… solo se abrazan, y eso no debe enfadarme. ¿Será ese chico el tal Yukito Tsukishiro? Nunca supe si ese hombre estuvo en la boda, ya que no me interesó en ese entonces saberlo. Ese fue otro de mis tantos errores.
¡Basta! Ya no quiero ser el mismo de antes. Me arrepiento de haber desconfiado de ella esa vez, y no quiero que vuelva y suceder. Voy a confiar en ella… aunque ahora a quien quiero dejar sin descendencia es a otro."
-Sakura – la voz del chico interrumpe el momento, ya que la mencionada le mira impactada, alejándose de Kōtaro apenas reaccionó. El otro muchacho miró a la chica y después al joven que le había hablado a ella, deduciendo rápidamente que se trataba del tal Shaoran. ¿Qué hacía ahí y cómo pudo entrar a la habitación? Seguramente Hiromi y sus actos imprudentes habían provocado eso
-Shaoran… - se levanta del sofá y se queda de pie en ese lugar, sin saber qué hacer o qué pensar. ¿Qué hacía Shaoran allí si se supone que estaba en Hong Kong con Meiling? Su corazón estaba latiendo aceleradamente causado por su sola presencia, pero todo lo ocurrido también le causaba tener presente esa herida en su corazón - ¿Qué haces aquí?
El joven Li camina lentamente hacia ella, pero deja de avanzar cuando estuvo a dos metros de distancia suya, ya que tampoco quería precipitarse. Además, ese chico seguía allí, cosa que le incomodaba mucho, y no sabía cómo iba a reaccionar él mismo ante esa presencia desconocida.
-Acepto toda la responsabilidad que recae sobre mi – fue lo primero que dijo, para gran sorpresa de ambos presentes. Sakura vio la expresión seria del joven, la cual a pesar de ello no estaba combinada con esa severidad y frialdad que tanto temía ver en él – yo también tuve la culpa de haber sido tan ingenuo, y quise creer ciegamente en lo que me dijiste – bajó la mirada un poco, pero la subió segundos después para verle a los ojos y que ella sepa que está siendo sincero – por eso cuando recuperé la memoria, reaccioné así, porque creí que todo era mentira
-¿Qué cosa? – preguntó Kōtaro con incredulidad, y es que lo que acaba de decir ese castaño era demasiado absurdo para ser real. Shaoran le miró con frialdad al escucharlo, cosa que molestó a Kōtaro, y sorprendió a Sakura. El Shaoran del que se enamoró, siempre que había un muchacho cerca de ella que no fuera Eriol o él, ponía esa expresión, pero no se la dirigía a ella
-Haré de cuenta como si no hubiera visto ese abrazo, ya que por más celos que me den, confío plenamente en ti – la chica de ojos verdes esmeralda los abrió lo más que pudo, completamente anonadada por esa actitud del muchacho. Todo su ser estaba más tranquilo de ver que parecía ser el esposo que había cautivado su corazón
Sin embargo… por más que lo intentaba, no podía olvidar tan fácilmente lo que sucedió esa mañana en que recuperó la memoria. Ese cambio tan repentino de ahora no era normal. ¿Había ocurrido algo con Meiling? Esa duda estaba carcomiendo su ser.
-Disculpa, pero parece que confundes las cosas – habló Kōtaro con el entrecejo levemente fruncido, mientras se levanta del sofá, quedando algo cerca de Sakura, cosa que le molestaba más al castaño – Seguramente la mujer que buscabas te rechazó y por eso vienes por Sakura, pero no creas que la vas a convencer tan fácil – dijo con toda la intención de que Sakura no perdone a ese muchacho, ya que no era la primera vez que lidiaba con "Esposos tóxicos" como ese. Además, ella era una chica muy guapa, a la cual no podía dejar ir tan fácilmente
-¿Qué? – la chica cambia su expresión a una de tristeza y decepción, pero Shaoran apretó los puños con fuerza, enojándose
-¡Te equivocas! Sakura no es un plato de segunda mesa; es MI esposa, y aunque confío en ella, en ti no, así que te pido que te retires, porque quiero hablar con ella a solas – le dijo más como una orden que como una petición por el tono que usó, cosa que solo hizo que Kōtaro se colocara en frente de la chica, para sorpresa de ella y enojo del chico Li
-Ella estaba sufriendo mucho por tu culpa, así que pedirle disculpas no será suficiente
-¿Crees que no lo sé? Pero tu presencia no ayuda en nada – Kōtaro casi se ríe de ese comentario, pero se contuvo para responderle
-Ella ya se estaba poniendo bien hasta que llegaste. Una compañía sana da como fruto una sana conversación – dijo de la forma más sabia que podía aparentar, lo cual exaspera a Shaoran. ¿Quería decir que ese tipo de sentía lo suficientemente bueno para reemplazarlo como el esposo de SU Sakura? Si sintiéndose poco digno la quería a su lado, ¿cómo ese sujeto que era menos digno de darle algo bueno se sentía mejor que él?
-¿Compañía sana, tú? No me hagas reír. ¡Lo que tú querías era aprovecharte de ella por su tristeza! – le alza la voz perdiendo la poca paciencia que le quedaba, lo que causa la misma reacción de Kōtaro
-¡Yo no soy como tú! – le sorprendió mucho ver que ese castaño adivine tan rápido lo que quería de ella, pero no iba a revelarle eso. Apenas esas 5 palabras salieron de la boca de Kōtaro, el joven Li le fulmina con la mirada, ya casi no pudiendo contener sus impulsos de querer golpearlo
-¡No tienes idea de quién soy yo y de cómo soy, así que no tienes derecho de juzgarme!
-¡Cuando una persona lastima a otra una vez y le perdonan, seguirá lastimándote! – la castaña se sorprendió más al escuchar esa frase de Kōtaro, cosa que fue notada claramente por Shaoran, pero ella seguía pensando en esas palabras. ¿Será que si le creía a Shaoran, él iba a lastimarla? Sus acciones tan impredecibles no le dejaban pensar en otra cosa
-¡Deja tus frases sacadas del Google de una maldita vez! – le grita más fuerte el castaño mientras se acerca al joven, apretando uno de sus puños, listo para lo que sea que le calme las ganas de callarlo a golpes
-¡BASTA! – grita Sakura hartándose de la situación, dejando en completo silencio la habitación de ese hotel. Ella tenía el entrecejo levemente fruncido, mirando fijamente al muchacho que acaba de entrar – Si viniste a verme diciendo que soy tu esposa, significa que no viste a Meiling… ¿Verdad? – le pregunta con la esperanza de que las palabras de Kōtaro sean una mentira; si Shaoran no vio a Meiling y regresó por ella, entonces no era por haber sido rechazado por Meiling
El castaño se quedó en silencio, sin saber que decir. ¿Cómo iba a decirle que incluso aceptó un beso de Meiling sin darse cuenta hasta que pudo confiar en su esposa? Aunque la primera vez que Meiling intentó besarlo, él le había rechazado, la segunda vez no, y de eso también se arrepentía. Sus celos se habían apoderado de él a pesar de que intentó no explotar de esa manera, pero ahora con ese estúpido comentario de ese intruso, no tenía ningún argumento a su favor.
-Yo… si la vi – le confiesa decidiendo ser sincero, ya que ha comprobado en carne propia que las mentiras solo eran una falsa alternativa que terminaría en fracaso tarde o temprano. Iba a tener que intentar explicarle todo, y solo esperaba que el Karma no le hiciera otra mala jugada precisamente ahora
Pero para su pésima suerte actual, vio que la expresión de Sakura volvió a cambiar, comenzando a derramar lágrimas nuevamente.
-Entonces… si es por eso…
-¡No es cierto! Sakura, sé que yo no te escuché en el momento que debía, pero te suplico que me escuches – por más que hacía el intento, no podía evitar sentir miedo de que ella no quiera escucharlo. Había hecho muy mal, pero no quería que ella pensara por más tiempo que ama a otra, cuando claramente no es así
-No lo sé… - murmuró con pesar, haciendo que Shaoran le mire con estupefacción – recuerdo perfectamente tus palabras de una noche antes de que recuperaras la memoria. Dijiste que era tu otra mitad, tu complemento ideal… pero te fuiste al día siguiente diciendo que arreglarías las cosas con Meiling. Y ahora, regresas diciendo que quieres hablar conmigo, reclamando tu derecho como esposo… del cual te habías olvidado como si nada cuando estuviste con ella. Por más culpa que yo tenga, no tiene sentido lo que haces
Shaoran comenzó a desesperarse por tener argumentos que le ayuden a convencerla, pero en este caso se estaba poniendo nervioso pensando que podría perderla si no dice las palabras correctas, cosa que obviamente, no le ayuda en nada.
-¡No lo olvidé! Estuve pensando en ti cada segundo. Debo admitir que intenté olvidarte, pero no pude hacerlo, por eso regresé. Me di cuenta de que cometí un error estúpido, y vine para arreglar las cosas con quien realmente debía hacerlo – Sakura baja la mirada, sin saber qué hacer o decir. Esa seguridad de Shaoran le recordaban a todo lo que le dijo antes de recuperar la memoria, pero… también quiere decir que si había intentado olvidarla, fue intentando regresar con Meiling, y eso le hizo sentir más tristeza que antes
-Solo quiero estar sola para pensar. No quiero a nadie en este lugar… por favor – ya no sabía que creer o pensar. Quería volver a creer ciegamente en Shaoran, pero el temor de que su amor sea una mentira le impedía hacerlo. Con ellos allí diciéndole cosas tan diferentes solo se ponía peor, así que quería estar sola, para así razonar ella mejor las cosas
-Muy bien, señorita Kinomoto, le deseo un buen día – Kōtaro se despide y se retira de la habitación, pero Shaoran no se movió de su lugar, cosa que Sakura notó inmediatamente
-Quiero aclarar mi propia mente, y hablando contigo solo me estoy complicando más las cosas – le explica su sentir para que el entienda, cosa que le molestó al pensar que se sentía mejor hablando con ese tipo que con él
-Si eso es lo que quieres, lo acepto, pero si lo que necesitas es hablar con una persona, no busques a otro tipo como ese, y mucho menos a ese – Sakura alza una ceja por esa advertencia, ya que eso contradice las palabras anteriores del muchacho
-Dijiste que confiabas en mi
-¡Lo hago! Pero no en él
-Entonces… ya no hablaré con él, pero tampoco contigo por ahora – se decide por esa opción para dejar ese asunto por la paz, observando y escuchando que él suspiraba pesadamente, cerrando los ojos, en un intento de tranquilizarse
-Bien – comienza a alejarse de ella, pero antes de salir de la habitación, se gira un poco para mirarle nuevamente. Era fácil deducir que ella por su tristeza y por culpa de las palabras de ese sujeto estaba perdiendo su confianza en él, pero si no lo ha rechazado por completo, quiere decir que todavía hay esperanza de que Sakura vuelva a creer en él, y no iba a desaprovechar la oportunidad por mínima que ésta sea. Así que, teniendo en mente un recuerdo de sus días juntos, dice una última cosa – "Solo quería decirte, que donde sea que estés en el mundo, te voy a volver a encontrar pase lo que pase"
La castaña abrió más sus ojos que antes, los cuales brillaban intensamente, recordando perfectamente de dónde provenían esas palabras: eran las mismas que había dicho el personaje masculino llamado Taki en la película Kimi no na wa, cuando ya no pudo ver a Mitsuha. Esa escena era una de las más hermosas de la película, y ella misma le había dicho a Shaoran que le habían encantado esas palabras.
Vio como la puerta se cerraba, pero tenía presente aún a Shaoran diciendo esas palabras que tantas cosas le hacen sentir. Él no ha olvidado sus momentos con ella, a pesar de haber recuperado sus otros recuerdos. ¿Será que él le esté diciendo la verdad? Dejarse llevar por las palabras de Kōtaro no era la mejor opción, pero necesitaba pensar, aunque sea un solo día, en todo lo que ha sucedido últimamente.
Estaba aceptando la partida de Shaoran, pero justamente en ese momento, él había regresado. Obviamente no era sencillo regresar a lo que eran antes.
"Pero… tampoco significa que eso sea imposible… No voy a creer ciegamente en Kōtaro, pero debo pensar sobre lo ocurrido con Shaoran. ¿Será que… si me ama a mí?
Ya no quiero ver esa mirada fría dirigida hacia mi, sé que yo cometí el error de mentirle, pero… ¿Por qué me cuesta trabajo creer que regresó por mi?
Porque ya me estaba haciendo la idea de que debía dejarlo ir, mi mente ya lo estaba aceptando, pero mi corazón no. Debo hacer que ambos estén de acuerdo en lo que debo decidir, ya que no quiero sentirme abatida otra vez. Si él se vuelve a enojar así conmigo… ¿Se iría otra vez buscando regresar con Meiling? Yo… ya no podría soportar eso una vez más.
Pero estoy sintiéndome como Tomoyo cuando no confiaba en el amor de Eriol, y tampoco quiero tomar la decisión equivocada de alejarlo como si nada. Por eso quiero pensar con la cabeza fría antes de decidir algo, ya que esta elección, será la más importante de mi vida."
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Kōtaro se acercó a Hiromi, quien estaba limpiando en el piso donde estaba la habitación de Sakura, mirándole con el entrecejo fruncido. De lejos, Shaoran había salido al pasillo y cerrado la puerta de Sakura, acercándose a ellos.
-¿Por qué le dejaste entrar a la habitación? – le pregunta Kōtaro a ella con molestia, cosa que le fastidia a ella
-¿Por qué estabas dentro de la habitación de esa chica? Ella está casada con él, y debes respetar eso. Ella solo pidió comida, pero te quedaste en la habitación como si nada – le reclama tratando de ocultar sus celos, además de que no le gustaba que fuera tan aventado con una chica casada. Y por si fuera poco, estaba impidiendo una conversación coherente entre ellos por su capricho
-Ella estaba muy triste, y me preocupé por ella – Hiromi se ríe de esa afirmación, para después mirarle con seriedad
-A mi no me engañas; Sakura Kinomoto te gustó al verla – el estúpido problema de Kōtaro, era que es un mujeriego, razón por la que ella no le decía lo que sentía por él. Y ahora por sus tonterías, estaba intentando separar a ese castaño de su esposa, solo porque le gustó
-¿Y qué si es así? Ella es muy bonita y necesita a alguien que la consuele
-Lo sabía – llegó Shaoran con ellos, mirando a Kōtaro con enojo y celos – al principio pensé que eras Yukito Tsukishiro, pero ahora que sé que acabas de conocerla, déjame decirte que no solo porque la veas bonita ya creas que debe tener algo contigo
-Claro que no, pero por algo se empieza, ¿No? Además, no la voy a lastimar como tú – Hiromi le miró con más enojo que antes, enfadada por su descaro. ¿Qué ganaba Kōtaro buscando problemas que no le conciernen? Se estaba metiendo en un asunto serio por idiota, cosa que tarde o temprano, le podría costar caro
Pero ninguno se esperó que Shaoran sonriera, de una forma inesperada; era una sonrisa burlona y descarada, que había aprendido muy bien de Eriol, aunque claro, ellos no lo sabían.
-Pues para que veas que no te la voy a dejar tan fácil, voy a registrarme en este hotel, en la habitación desocupada más cercana a la de MI esposa. ¿Puedes ayudarme con eso, Hiromi? – si ese tipo quería jugar, él también podía hacerlo. No iba a dejar a Sakura sola con ese sujeto, aunque no esté en la misma habitación que ella, iba a impedir que ese chico tenga otra oportunidad de hablar con su esposa
-Sí, en seguida – Kōtaro observa con fastidio a ambos, volviendo a hablarle a Shaoran
-Eres un acosador – dijo para molestarlo, pero tuvo un efecto contradictorio, ya que ver que no quitaba su sonrisa solo le hartó más
-No, solamente soy su esposo, y no pienso dejar a MI mujer sola contigo otra vez. Así que vas a tener que soportarme, porque seré un huésped más de este hotel – termina de decir, antes de ver que ese tipo de iba, para después recargarse en la pared, quitándole algo de peso a su pierna. Obviamente no quería regresar por la muleta, pero debía dejar de olvidar que debe moderarse en sus movimientos
Aunque claramente, no pensaba mucho en eso, ya que estaba satisfecho de ver la expresión molesta de ese chico.
"¿Quién diría que me encanta joderle la vida a los pretendientes de Sakura? Ese es un lado de mí que ni yo mismo conocía hasta ahora.
Sakura, ¿De verdad mi amor por ti me ha cambiado tanto? Me desespera no poder tenerte a mi lado tampoco esta noche, ya que a pesar de dormir en el mismo hotel que tú, no estamos realmente juntos como yo quiero.
Te tengo tan cerca de mí… pero a la vez tan lejos… aunque yo me voy a encargar de que esto no dure mucho, ya que no soy el único que nota lo hermosa que eres, y temo perderte, más de lo que había temido perder algo en toda mi vida."
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-Buenas tardes, quisiera saber si puedo comprar un boleto de avión para viajar a Tokio lo más pronto posible – pregunta una voz femenina en una llamada telefónica, esperando la respuesta
-Buenas tardes. Sí, existen boletos disponibles para un vuelo que sale en 3 horas. ¿Cuántos boletos piensa adquirir?
-Solo uno, en primera clase si es posible, y de no ser así, el mejor que tenga disponible
-Por supuesto señorita. ¿A nombre de quién será?
-Li Meiling – dijo su propio nombre, mientras piensa en la razón de su próximo viaje
No podía permitir que Shaoran se vaya de su lado con una mujer que le hizo tanto daño. Incluso si no la ama a ella, se iba a encargar de arrancarle del corazón a la chica llamada Sakura Kinomoto. Verle tan lastimado por amar a esa mujer y no poder olvidarla fue horrible, y hasta se fue convencido de que si estaba enamorada de él, por culpa del mejor amigo.
¿Por qué no podía amarla a ella a pesar de todo lo que pasaron juntos? Tal vez su relación con él no fue digna de un cuento de hadas, pero Shaoran estaba dándole lo que siempre había soñado con él: aceptó su compromiso seriamente, iban a casarse cuando él terminara la Universidad, hasta le había propuesto hacer el amor con ella.
Se sintió una estúpida por no haber aceptado tener relaciones sexuales cuando él quiso, ya que de haberlo hecho sin protección, hubieran tenido un hijo y sus tíos no hubieran podido alejarlo de ella ni mandarlo a Japón. Hubieran sido felices juntos, ya que él jamás habría conocido a Sakura Kinomoto ni se habría casado con ella por los problemas económicos de esa familia. Pero, ¿Cómo iba a saber de los tratos que habían hecho su abuelo y el de esa familia? No le dijeron nada a propósito para que no hiciera nada.
-Lo voy a recuperar, él era mío hasta que lo apartaron de mi lado… Xiao Lang Li es mi futuro esposo
Continuará…
Have A Nice Life: Me sorprendió que dedujeras la futura aparición de Meiling, y es que Shaoran le dejó en claro que no la ama, pero para ella no fue suficiente. Después de tantos años de ilusiones, y de pensar que Sakura es la mala del cuento, tiene aún la esperanza de que Shaoran le corresponda algún día. ¿Es demasiado predecible mi Fic o tienes una gran habilidad para predecir las situaciones en las historias? Jejeje.
Sinceramente, son demasiadas emociones para Sakura, y no está mal que ella pida un tiempo a solas para pensar. A final de cuentas, ella no quiere salir lastimada, pero tampoco quiere hacer las cosas al trancazo como lo hizo Tomoyo. Quiere tomar la decisión correcta que va a definir un futuro a largo plazo, ya que no estaba tomando su matrimonio como el acuerdo de terminarlo en un año; estaba pensando en una posible unión por el resto de su vida.
Realmente algunas de las frases de Kōtaro son convincentes, aunque en el fondo ya se sabe que no busca solo ser la compañía de Sakura.
¿Conseguirá Touya deshacer el matrimonio de su hermana? ¿Qué cosa le dijo Nakuru a Eriol sobre Kaho? ¿Llegará Tomoyo a tiempo con Eriol? ¿Sakura logrará aclarar su mente? Y otra cosa… ¿Cómo va a influir la presencia de Meiling en Tomoeda?
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
