Dragon Ball Z y Naruto no me pertenecen son obra de Akira Toriyama y Masashi Kishimoto

Cap. 14 – Sacrificio

La luz los cegó a todos, irradiando calidez y un sonido ensordecedor, voltear a un lado y ser inundado por la misma fue presenciar la muerte. Toda la materia se baño con ella, la luz blanca que nació por un simple chasquido de dedos, opacando y destruyendo todo a su paso. Seres con tal capacidad se hacían llamar dioses, para el punto de vista de criaturas inferiores solo eran demonios, en este caso, los humanos no comprendían como podrían disfrutar de una catástrofe así.

Los saiyajin, guerreros impecables desde el día en que nacen, aprendiendo y evolucionando en cada batalla, leyendas relatadas hace centenares de años. Los tres presentes en la Tierra consistían en dos híbridos, absorbiendo como esponjas la cultura de los terrícolas, débiles e insignificantes formas de vida creadas a base de errores repetidos. El otro era un saiyajin puro, de la misma naturaleza que sus antecesores y familiares, aunque se identificaba a sí mismo alguien diferente, más competente que el resto de su raza, y para probarlo se decidió actuar por mano propia.

Evolución requiere sacrificios, el camino de un genocida que exterminó a todos los saiyajin de su planeta natal no tenía nombre. Nadie podría entenderlo, jamás aunque lo intentaran para resolver los problemas mentales que poseyera, y Freezer no era una excepción. Aunque fascinado en tal demostración de brutalidad, nunca entendió a los saiyajin que habitaban en ese planeta ahora transformado en polvo cósmico que viajaba a la deriva. Obtuvo el poder y lo hizo, no por orden de alguien superior, sino porque lo deseaba.

Actualmente, se enfrentó a dos híbridos, jóvenes y expertos, desafiando los limites de sus propias capacidades pasando a los estados infundidos en las leyendas escritas. Sintió celos al principio, no lo negaría, ver que ambos lograron el nivel máximo y que posteriormente podría ser superado, lo dejo estupefacto. Sin embargo, no era suficiente para derrotarlo a él o a Freezer, este último jugaba con ellos sin poner esfuerzo. Los changlong solían ser sanguinarios y algo orgullosos por el poder que poseían en el momento en que nacen, siempre los criaban para ser conquistadores o dictadores, no entrenaban o buscaban la forma de hacerse más fuertes.

Pero Freezer sabía que si quería algo tendría que luchar por ello, había sido diagnosticado como un prodigio, pero ni siquiera eso podría satisfacer su megalomania. Deseaba más, mucho más poder, ansiaba destruir planetas con solo pisar la planta de uno de sus pies y convertir toda la morfología en polvo. Hasta este día lo probó con solo chasquear los dedos, iluminando a todos con el poder obtenido. El entrenamiento que se dispuso hacer llevó su conocimiento a nuevos e interesantes horizontes.

Trunks tuvo que actuar rápido y, extendiendo ambos brazos al frente con las palmas abiertas, generó un campo de energía verde fluorescente extendiéndose en un radio gigante cubriendo el área hasta las gradas. Nadie que estuviera distraído presenciado la luz destructiva de Freezer habría notado el escudo protector, quedaron cegados unos minutos. No solo eso, la estructura no impidió recibir el daño provocado, primero sintieron el temblor bajos sus pies, escuchando como el suelo se agrietaba en varios caminos en la corteza terrestre. Y también el exterior, las calles y edificios no resultaron favorables, las ventanas de las casas estallaron en diversos fragmentos, algunos los techos y cercas de madera que dividían los terrenos se derrumbaron, las gaviotas prendieron vuelo espantadas lejos del centro de atención chillando incontrolablemente.

Los refugiados se reunieron en un mismo punto, un subterráneo construido para situaciones de guerra, a pesar de estar en una, lo que sufrían allá afuera era más que eso. También sintieron el terremoto, se soltaron motas de polvo de los muros de hormigón, las grietas eran menores. Los niños estaban atemorizados, uno que otro bebe largaba llantos, los padres y ancianos pasaban la mayor parte del tiempo sentados esperando ordenes de los ninjas que trabajaban en su cuidado.

Una onda explosiva fue suficiente para demostrar su fortaleza, el poder liberado en una luz blanca que se contuvo en un intento de proteger el planeta. Funciono, a penas, el escudo forjado se deshizo en miles de pedazos, diminutas fracciones decayendo por la fuerza de gravedad y desapareciendo antes de tocar el suelo. No obstante, sintiendo su Ki, Trunks no encontraba a Gohan por ninguna parte en la espesa nube de polvo negra que dejaba a poco y nada de visualizar a cualquiera en su entorno.

–Oh, Turles-san, no debiste molestarte –Su voz, fría y placentera, se escuchó enfrente de su dirección. Manifestando una capa de Ki, disipo la espesa nube de polvo.

El imitador opuesto de Goku se encontraba frente a Gohan, sosteniendo el puño que empleó para atacar, resguardando a Freezer detrás de su espalda. El joven híbrido escudriñaba los dientes, no porque no llegó a tiempo para prevenir que los mate a todos, sino que perdía el sentido que la transformación de Super Saiyajin no resultara eficaz contra alguien que dependía de su estado base y una fruta proveniente de un árbol maldito.

Turles, sin resistirse en ningún segundo, mantenía la postura sin perder sus ojos enfoque a Gohan que forcejeaba. Claramente era un ingenuo, había esperado que entendiera la diferencia de poderes que los separaba, y aun así permanecía firme para derrotarlo a él y Freezer. Podía decir todo eso con solo ver el rastro de odio en los ojos de Gohan.

El niño lo soltó, se alejó retrocediendo suspendido en el aire, al lado derecho de Trunks. Relajó el aura dorada que emergió hace unos minutos, ahora mismo se sentía inútil por no enfrentarlos a ambos.

–Freezer-sama, permitame luchar en su lugar –Solicitó Turles. Si fuera por él ya habría empezado un combate cercano contra el niño, pero estaría desobedeciendo una orden de su amo por interrumpir sin permiso otorgado.

–Había dejado en claro que no necesitaba de sus servicios –Respondió borrando la sonrisa, la deslizo en una mueca que podía ver a sus espaldas. Chasqueo la lengua, discordante ante la decisión tomada.

–Como usted ordene, Freezer-sama –Se retiró, dejándose atraer por la fuerza de gravedad del planeta, sin antes hacer una leve reverencia con el puño derecho sobre el entremedio de los pectorales.

Aterrizó produciendo el 'tap' de sus botas, descendió al lado de Sauzā callado, ignorando la pequeña risa que ocultó en la palma del guante blanco y desviando la cara a otro lado. Se limito a apretar las manos, tocaba solo observar y esperar el desenlace.

Por otra parte, Gohan había estudiado constantemente a la versión de Freezer de este universo, descartó algunas similitudes con el que conocía. Desde el principió había afirmado tener un gran poder, sabía utilizarlo bastante bien en su forma final, dispersando sus habilidades en diferentes capas de energía. No sorprendía el hecho que ocultara más poder, su confianza presuntuosa se leía como un libro abierto, despreocupado de cualquier peligro que podría resultar él o Trunks.

Dudaba el ataque en equipo sirviera de algo, estarían malgastando el tiempo, incluso con sus fuerzas combinadas no serían capaces de enfrentarlo debidamente. Actualmente, se percató que Freezer aguardaba paciente el siguiente movimiento cruzado de brazos, apretó la mandíbula hasta que empezó anotar el dolor en sus dientes. No estaba seguro de mantener la primera fase del Super Saiyajin, llegaban a un punto que parecía infructuoso contar con el poder heredado de sus padres. Sin embargo, había algo que podía hacer para nivelar la batalla, el problema es que no estaba listo, activarlo en un momento como este sería imprudente y menos cuando no poseía el control deseado.

Tres minutos necesitaría como máximo para acabar con Freezer. En ese lapso de tiempo limitado por su cuerpo no sería capaz, titubeaba desde que sintió un malestar en la sien durante la pelea. Pero Freezer odiaba esperar demasiado, era paciente, pero no lo suficiente para que seres que interfieran en su camino.

–Cinco minutos –Dijo en seco–. Si uno de ustedes logra obligarme a usar el 50% de mi poder en cinco minutos, podrán atacar simultáneamente. Pero si pierden... –Sus ojos rubí se afilaron un poco, agravando la situación en vez de tomarlo como juego de niños– El perdedor sera el causante de su propia muerte.

Sí, proveniente desde cualquier universo, Freezer siempre sera un creído por el poder que posee. Lo demostraba en el transcurso de una batalla, divirtiéndose con una sonrisa marcada en los labios, regocijado en su propio mundo. Tenía testigos que aprobaban esos hechos, planetas que ahora regían en la pobreza y supervivencia. No temía que seres prodigios asaltaran contra él, siempre encontró la forma de demostrar que era solo un insecto.

–Trunks-san, yo me haré cargo desde aquí –No buscó su permiso, más bien, por el tono grave de su voz, fue una orden. Antes de que Trunks pudiera decir algo, él prosiguió–. Tú encárgate de vigilar a esos dos.

–S-si... –Tenía que estar en desacuerdo, lo estaba, pero de todas formas había llegado a la misma conclusión que Gohan. Además, si realmente había continuado con su entrenamiento, quería ver por sí mismo el nivel alcanzado de la misma manera que luchó contra Cell. Sin decir más, descendió al suelo, distanciado del lado opuesto donde estaban Turles y Sauzā, observando con la cabeza inclinada hacía atrás.

–Veo que no estás satisfecho con mi demostración anterior –Sonrió frustrando el carácter de Gohan en un semblante fruncido–. Es una pena, aunque tengo que decir... Pareces bastante determinado a derrotarme, no importa cuan daño te cause, te levantaras hasta verme contra el suelo.

–Estás en lo correcto –Respondió. No tenía ninguna duda sobre ello, quería ganar, no por merito propio. Quería ganar para que su existencia no perjudicara más al universo–. Esta vez quiero que nos alejemos un poco, una batalla aérea.

–Tu planeta, tus reglas –Concordó con el híbrido, llevándose ambas manos a la altura de los hombros con las palmas abiertas.

Sus cuerpos levitaron más alto, perdiéndose con cualquier espectador en el cielo azul y carencia de nubes. Los dos saiyajin y Sauzā eran los únicos que podían identificarlos, pero uno de ellos podría saber mejor por uso de detección de Ki, observando en silencio hasta que den el primer golpe. Tal como mencionó Freezer, tenía cinco minutos para probar si valían la pena para forzarlo a usar, al menos, la mitad de su poder.


El cuerpo de Kakashi le pesaba, pero el ojo Sharingan izquierdo ardía más por la ceguera, recuperado del trance lo primero que hizo fue explorar en su eje la destrucción de las gradas. Las escaleras que descendían hacía la arena de batalla presentaban desnivelaciones, separadas por fisuras trazadas hasta la pared que rodeaba el estadio a su espalda. Los mismos escalones parecían escombros, mutilados y a punto de convertirse en arena.

Cuando quiso ver la colisión que se hallaba en esos momentos, se encontró con la nada misma, no había impacto ni explosiones. Extrañamente tranquilo. Lo máximo que pudo observar fueron los daños ocasionados, suspiro pesadamente por la inquietud de la batalla, la guerra entre Suna y Konoha parecía un mal chiste en comparación. Y pensar que, al reconocer el familiar sonido producido por el roce dedos, lograría manifestar una escena extravagante y horripilante. Tal poder destructivo no pertenecía aquí, y ya veía porque.

La voz cansada de Asuma atrajo su atención, volteó al lado derecho, compadecía su dolor al recomponerse en el suelo, apenas tenía granos de arena en el chaleco y el traje negro. Se acercó, para cuando le preguntó si necesitaba ayuda él negó con la cabeza, pero su preocupación la formateo en una pregunta que Kakashi debió hacerse primero.

–¿Donde están los chicos? –Su respuesta fue dirigida a la parte más alta de las gradas. La gran mayoría se despabilaba, otros preferían seguir en sueño, el equipo 7, con la ausencia de Sasuke, se refregaban los ojos; el equipo 8 pasaban por lo mismo, pero con dolores en la vista y de cabeza; el Equipo 10 recientemente lograba abrir los ojos, a excepción de Shikamaru.

Al parecer no fue un simple desmayo durante el transcurso de la batalla, fue lo que pensó Asuma en aquel breve momento que volteó a verificar el centro de la arena. En cuanto apareció Kurenai tras un borrón que excedía la velocidad, su preocupación no pasó desapercibida hacía sus viejos compañeros de la academia. Se dirigió a los chicos para repasar con una mirada rápida la condición.

–¿Están todos bien? –La primera respuesta fueron suspiros y alguno que otro bostezo. El primero de ellos buscó con la mirada por todos lados destruidos, inmediatamente reemplazó su respuesta en otra pregunta.

–¿Qué pasó? –Naruto habló. Ese pensamiento obvio fue transferido a todos los demás. Aunque alguien más tenía otra pregunta urgente que hacer.

–¿Donde está Gohan? –Karin le importaba un comino a este punto lo que sucedió. Kurenai no pudo responder a eso, así que los mismos estruendos producidos se encargaron de ello.

PUM PAM PAM

La gravedad de la situación no culminó, los que seguían dormidos despertaron de golpe y uno que otro perdió el equilibrio. Los impactos no pertenecían a la arena, no sonaban tan audibles y estrepitosos, más bien deducían que provenían desde el cielo. Naruto echo una mirada al techo que soltaba una que otra mota de polvo, señal que nada había finalizado y el ritmo no mejoraba.

Nadie sabía quien daba cada golpe cuando se escuchaba, quien estaba ganando o perdiendo. Así que Kakashi, juntándose a su equipo, se encargó de contestar a la pregunta de Karin apuntando un dedo índice arriba, dejando al descubierto la causa de la ondas que generaban pequeños sismos.

–Al parecer la batalla prosigue –Dijo Kakashi en su habitual tono monótono–. Y no la tienen fácil.

–La pregunta es si es que puede ganar –El miedo de Asuma lo ocultaba bastante bien. Ver que un destello le hace creer que iba a desvanecerse lo tomó por sorpresa, pero que una batalla determine el destino del mundo aterrorizaría a cualquiera.

–Yo nunca desconfió de mis alumnos, esta no es una excepción –Respondió en contra de su argumento. Podría no ser de mucha ayuda para Gohan, pero no dudaba que era igual de capaz que Naruto, Sasuke y Sakura, poseía un poder increíble y lo utilizaba para el benefactor de otros–. Solo podemos esperar.

–Un momento, Kakashi-sensei –Sakura habló teniendo su atención–, ¿Por que Trunks no esta ayudando entonces? –Al igual que él, observó la arena de batalla y, obteniendo la misma sorpresa, ahí estaba presente. Ocupando sus ojos perdidos entre las ondas de impacto.

–Si Trunks no esta ayudando significa que no tiene lugar en esta batalla, Sakura –Al igual que ellos, nadie más tenía que interrumpir, el intento de ayudarlos era fútil.

–Es decir, que el resto depende de Gohan-kun –Mencionó Ino. Su preocupación por él no decayó en ningún momento, solo incrementaba aún más. La vida de él estaba en peligro y peor si luchaba por su cuenta.

Cada vez se escuchaban más fuertes, estar en este lugar no era seguro, tampoco afuera donde estarían más expuestos. No obstante, también tenían que liderar con el grupo de tres de Suna que escapaba y Sasuke era el único perseguidor actual. En eso en mente, Kakashi ordenó a Naruto, Sakura y al Equipo 10 de Asuma que ayudaran a encontrar a Sasuke y prevenir que las cosas se vayan de las manos.

Dicho eso, después de realizar unos sellos de manos en sangre, invocó al mismo perro que guió a Gohan hacía la aldea. Su misión consistía en orientarlos con su gran olfato hacía el Uchiha, gracias al hueco fabricado por Lee anteriormente pudieron salir sin problemas. Mientras que los lideres de sus equipos, Karin y el resto de los miembros de otros equipos ayudarían en lo mayor posible en detener la guerra. Por ende, tenían que separarse, del mismo agujero escaparon de la arena de batalla.

Los únicos que decidieron quedarse fueron Karin y Kakashi, esté último porque no podía dejar a la pelirroja sola y sin supervisión. Mientras que Asuma y Kurenai lidiaban con el exterior, buscando refuerzos y defendiendo posiciones, él solo esperaba que terminara de buena manera y que no tuvieran que pasar por esto. Sin embargo, no podía quejarse en respecto a una cosa, en ese lapso de tiempo podía descansar debidamente.

–No te preocupes –Le dijo a Karin, acercándose a ella mientras se sentaba en uno de los escalones–, Gohan es un chico fuerte. De seguro tiene todo bajo control.

–Si... –Fue lo primero que quiso creer. Quería poder estar a su lado, quería sanar sus heridas por más que le duela la mordedura en su piel, quería decirle lo que sentía– Eso espero...


El coliseo de puños o patadas generaban ondas enormes, producto de la fuerza ejercida en el choque, cada uno de ellos representaba un incremento de fuerza equitativo. Gohan, que se esforzaba al máximo para encontrar una abertura, pasaba la mayor parte del tiempo defendiéndose que atacando. Su aura dorada se contraía hacía atrás debido al inmenso poder que irradiaba Freezer, casi como si estuviera atemorizado de su presencia.

Al confrontar otro golpe se trasladaban en seguimiento continuo a velocidades inhumanas, ni aunque permanecieran inmóviles en el cielo despejado podían ser observados. Ninguno mostraba emociones, estaban concentrados en la pelea en todo momento, pero uno de ellos medía el tiempo transcurrido.

El trato no se había olvidado. El saiyajin avivó las llamas de su Ki, llegados a un punto que un confrontamiento cercano no tendría resultado, al momento de hacer contacto puño con puño, manifestando una onda mucho más grandes que las anteriores, se alejó en dirección opuesta dispersando una andada de energía desde las palmas extendidas. La serie de proyectiles diseminaron en espacios separados, teniendo un objetivo localizado, se cerraron de a poco. Sin embargo, ninguno de ellos logró dar en el blanco, los había esquivado a todos ágilmente y cuidadosamente por su cola.

Se abalanzó contra Gohan presionando la pata derecha contra su abdomen, escupió saliva por el firme y potente contacto. Se mantuvo suspendido unos segundos, esperando que descendiera al suelo en picada, sorprendentemente para él lo atrapó con dos manos por la pierna, aferrado, no para evitar una caída, sino para sostenerse y hacer presión. Gohan aprovechó esta oportunidad para girar sobre su eje, Freezer no parecía contraer mareo por algo tan trivial como eso, pero no buscaba eso. Al lanzarlo lo dirigió aun más arriba, siguió su cuerpo sin perder el balance.

En cuanto se recuperó, contrayéndose en el aire por su propio peso, directamente extendió al frente una mano abierta y la otra detrás de la misma. Y, en lugar de contraatacar con una expulsión de energía, esperó a que él se acercara para atrapar su puño que sostenía directo a él sin intención de realizar un cambio. Pero cuando llegó hacía él solo lo atravesó enfrente suyo, era falso, una simple imagen. No tomó mucho tiempo para sentir el duro golpe hundido en su estomago, Gohan peló los diente al descubrir por su rostro apenas anonadado.

Ahora sí contraatacó, en un segundo Gohan recibió un uppercut hacía el mentón separandolo a centímetros de Freezer. Consecutivamente prosiguió agarrando los costados de su cabeza cubriendo sus orejas con ambas manos, arrastrándolo forzosamente hacía una rodilla, luego con la otra, volviendo con la primera y así sucesivamente. Ahogó su dolor, entre pequeños gorgoteos de sangre en la boca y quejidos, ignoró la sangre húmeda en parte de su dentadura y frente.

¡Fuosh!

Expulsó su energía dorada, abriendo paso entre Freezer y él, ingresó una bocanada de aire a los pulmones y en ese lapso volvió atacar. Unos breves segundos de reflexión le indico que era hora de usar un pequeño truco, perteneciente a otra persona, que había logrado en el entrenamiento dentro de la Habitación del Tiempo de Kami-sama. Separó los brazos de la cintura, produciendo Ki en conforme al calor de su aura, la masa plana y achatada, sin volumen que pudiera distinguir. Imitó el Kienzan de Krillin, o más bien el que usó Freezer en su forma al 100% de poder.

Al efectuar la técnica por completo, arrojó ambos discos simultáneamente, el trayecto los doblaron en un ángulo oblicuo. Freezer manteniendo su gesto inalterable, se detuvo suspendido donde estaba levantando sus dos antebrazos a la altura de los hombros, recibiendo sin interés la hoja afilada de energía, no causó ninguna herida. Los redujo de tamaño hasta que desaparecieron en partículas de brillos que se perdían al extinguirse, empleando su propia fuerza.

Se sintió irritado, ascendió contra él una vez más. Apartado a escasos de distancia, preparó otro puño a la altura de su hombro derecho, creciendo su poder para infligir una velocidad a un mayor para asestar correctamente. En ningún segundo perdió su mirada indiferente con los labios curvados hacía abajo, en cuanto estaba cerca de Freezer, en cuestión de segundos pudo ver como deslizo sus ojos rojos hacía arriba. No se dejó temer, atacó directo al rostro. Pero al final no resultó una sorpresa que lo atrapara desprevenido, sin visualizar el movimiento de su mano derecha sosteniendo la muñeca.

Cuando lo tenía enfrente suyo, inútil y desesperado por ganar una batalla que había puesto su vida para salvar a los terrícolas, se sintió como una blasfemia golpear su cráneo contra el de él. Gohan se frotó con ambas manos la frente chillando en voz aguda, luego buscó a Freezer, quien solo se resguardaba en brazos cruzados indignado.

Inhaló y exhaló, relajando el semblante fruncido y en un instante el aura dorada estalló en completa armonía con su cuerpo, creciendo en doble de tamaño. No lo interrumpió, permitió que llevara su poder a niveles máximos, observó como colocaba la manos hacía adelante, una arriba y la otra de lado opuesto con los dedos separados arqueandolos ligeramente.

–¡Ka... Me...! –Vocalizó. Llevando consigo las manos ahuecadas al costado derecho de la cadera, generando Ki en ese pequeño espacio. Lo que antes fueron partículas uniéndose entre ellas formando una esfera, antes blanca por el calor concentrado, ahora celeste– ¡Ha... Me...!

Freezer permanecía paciente, esperando lo que sea que salga ahora de él, su impresión había cambiado en toda la batalla. Lo mínimo que obtuvo fue que el saiyajin sabía manejar la energía como un experto, usarla y manipularla a gusto. Y, por lo que veía, planeaba utilizar la mayor cantidad de poder, a pesar de no poseer la capacidad de registrar el Ki como lo hacían ellos dos, podía deducirlo por el incremento en masa de esa esfera de luz.

–¡HAAAAA! –Volvió a estirar sus manos, lanzando la técnica del estilo tortuga hacía Freezer en un tamaño aún más grande de lo que el changlong esperaba. Puso casi todas sus fuerzas en ese ataque, perdiendo de vista a Freezer por completo.

El destello fue señal que marcaba un golpe de Gohan, captado por los que residían en la arena de batalla a kilómetros de distancia. La luz se propagó aun más, mirar al cielo era como mirar al sol cegándolos, excepto para los dos saiyajin en tierra y Sauzā.

Pero para los ojos de Gohan no resultó tan satisfactorio para los dos ninjas que observaban desde las gradas. Aparentemente Freezer recibió el ataque, pero solo se cubrió con su energía y, en resistencia, voló hacía abajó nadando en picada sin inmutarse. Se descubrió a sí mismo saltando encima del Kame Hame Ha asestando un golpe crochet en su mejilla. Perdió el control de balance, su cuerpo se disparó a metros de distancia, sin descender, se repuso rápidamente poniendo el peso contra la espalda.

Había sido fútil, la técnica se deshizo fácilmente. A esté paso se quedaría sin energía y perdería automáticamente.

No obstante, optó por volver a combatir cuerpo a cuerpo, aceleró hacía Freezer escupiendo un grito. Por otra parte, al llegar se detuvo ipso facto retractándose de enfrentarlo cuando Freezer ensancho ligeramente los ojos. Creyó por segundos que usaría rayos oculares en respuesta, pero en cambio pronunció un dictamen arbitrario.

–El tiempo se acabó.

–¿Q-Qué? –Abstraído de su resolución. Gohan pasmó ante su declaración, viendo como se llevaba una mano al rostro revelando los cinco dedos separados.

–Tus cinco minutos han terminado –Dijo trazando una sonrisa soberbia que destruyo el aire que amenizaba el combate–. Tú has fracasado.

¡Crush!

Un disparo. Desde la punta del dedo índice, sin detectar movimientos, disparó un rayo delgado para la vista de cualquiera. Perforó la clavícula superior izquierda de Gohan, el chico en cuanto lo sintió su mundo se dio patas arriba manchado en sangre. El hilo de Ki morado desprendió más roturas y dolor del que podría esperar, a diferencia de Vegeta nunca tuvo la oportunidad de saber como se siente, ahora podía verlo claramente. La tela purpura de su dogi no cubría del todo su piel perforada, teñida en sangre daba una terrible mala imagen.

El parpado izquierdo le falló un poco y la vista casi nublada, por alguna razón no lograba moverse, pero si perdía altitud lentamente. Notó una delgada nube de humo proveniente del dedo de Freezer, antes de decir o hacer otra cosa, él desapareció y reapareció enfrente suyo. Lo agarró por los pelos salvajes y, decayendo como un misil, lo arrastró con él hasta la arena de batalla.


–¡Gohan-san! –La voz de Trunks no fue una buena señal. Siendo el único que podía contestarles que sucedía allá arriba, se llevaron un golpe en el corazón.

Al principio Kakashi y Karin pensaron que las cosas iban bien cuando vieron el destello de luz proveniente de Gohan, embistiendo al demonio con todas sus fuerzas. Resulta que al final todo fue a peor, lamentablemente el joven híbrido no ganaba esta pelea. Pero la mayor sorpresa se la llevaron ellos tres cuando observaron como dos puntos borrosos caían desde el cielo a gran velocidad.

Trunks no pudo actuar a tiempo para rescatarlo o intervenir contra Freezer, todo pasó muy rápido a extremos que superaban sus propios poderes. El suelo de la arena de batalla tembló, desproporcionando el decente estado de tierra enterrando el cuerpo de Gohan en el. Freezer, a último momento, clavó firme sus garras en su cara contra el espacio otorgado, llegó a escuchar gemidos entre dientes y el tinte de su cabello retornaba a su color negro natural al igual que sus ojos. En cuanto lo soltó se alejó ascendiendo a metros del suelo, Turles y Sauzā se aproximaron a él esperando alguna orden.

Karin quiso correr hacía Gohan, pero Kakashi la detuvo en cuanto se paró poniendo un brazo interponiéndose en su camino. Era tonto, incluso para ella, acercarse de esa forma y por más que le duela romper el código que hizo con Obito ya hace tanto tiempo, se rehusaba a perjudicar la vida de Karin, aunque su alumno sufriera más de lo debido.

–Turles-san, ¿Me harías el honor de exterminarlo por mí? –El saiyajin mencionado buscó con una mirada de sorpresa hacía su amo– No ha valido la pena, es una decepción. Pero no quiero ensuciarme las manos contra un individuo que no logrado llegar al 50% de mi poder.

–Si, Freezer-sama –Aceptó la petición, esta vez que tenía a uno de los Super Saiyajin presos en miseria, no sonrió. Tampoco lo hizo Sauzā o Freezer, que solo observaba en silencio, pero airado.

Se apartó de ellos un poco manteniendo altura, de su brazo izquierdo recreó su cuchilla de Ki morada. Mostraba indiferencia ante enemigos débiles, pero alguien como Gohan había ganado su respeto y, tal vez, algo de orgullo. Por lo tanto, su muerte a manos de él no sera olvidada o representada en un mal gesto el muchacho fue incompetente, pero permaneció firme en todo momento.

Alzó la cuchilla al hombro derecho y, en un movimiento rápido y fiero, la desplazó en un látigo expulsando desde la hoja varias lanzas provenientes de la misma. Volaron en picada en diferentes secciones del cuerpo, no podría decir si había apuntado con el fin de que todas lo alcancen o atacó a disposición de que lo maten directamente.

¡Crash!

Todas habían dado en el blanco, el problema fue que no atinó a Gohan, a pesar de que lo hizo con control y consciente de lo que hacía.

Cada una de ellas se había enterrado en la espalda de Trunks. Incrustándose en la ropa y piel, perforando varios agujeros teñidos en sangre y, en parte, lagrimas. En contra parte de la técnica mortal de Freezer que desaparecía al hacer contacto, estas lanzas manifestadas por Ki no lo hacían.

Gohan quedo con los ojos en blanco, incapaz de pronunciar siquiera palabras coherentes. Trunks no se movía o pensaba quitarse las lanzas de encima, permaneció inmóvil varios minutos que parecían eternos. Pero lo más inquietante fue que no mostraba arrepentimiento, había hecho esto por cuenta propia y se aferró a la muerte para salvarlo. En cuanto recupero el sentido, el no vio tristeza en sus lagrimas, más bien Trunks demostraba deslumbrarse por su acto heroico sonriendo a cambio.

–¿P-Por qué? –Parecía estúpido preguntarlo en un momento así. Donde su cuerpo apenas podía usarlo para levantarse y ayudar a Trunks, pero no. No podía, estaba limitado por su amigo del futuro que sonrió en respuesta.

–Porque nunca tuve la oportunidad de agradecerte correctamente –Resultaba irónico en este punto, al menos para él. Su maestro había salvado su vida una vez, siendo la causa y efecto que despertara el Super Saiyajin por primera vez. Y ahora estaba devolviendole favor–. Yo nunca pude decirte que tan agradecido estoy, parece patético, pero... La verdad es que estoy bien con esto.

–No hables –Quiso levantar la voz, pero estaba congestionado en lagrimas–, déjame ayudarte. No tenías que hacer esto...

–Perdóname, Gohan-san... –Siguió, aunque el dolor se esparcía quitando los últimos alientos que tenía– Aquella vez no pude salvarte o hacer algo, fui un tonto en ese tiempo. En mi tiempo no eras la mitad de fuerte que eres ahora, superaste a tu padre y al mio. Estoy... feliz, te lo agradezco mucho...

Sus ojos zafiros se cerraron, la cabeza decayó por el esfuerzo y los pelos lilas apuntaban al suelo. Las flechas de energía se desintegraron, en lugar que el cuerpo de Trunks cayera sobre Gohan, termino tirado de costado boca arriba, sin signos de vida por medio del Ki o su respiración.

Trunks había muerto. Al menos eso pensó unos breves segundos, casi le partía el corazón, notó que restaba un delgado y frágil rastro de energía proveniente.

Sin embargo, no justificaba que sintiera una enorme ira incontrolable. El cuerpo comenzó a responder, con cuidado se levantó de los escombros de tierra. Se acercó a Trunks, sacudió su abdomen, llamándolo sin obtener respuesta o aliento. Sus lagrimas crecían conforme a la desesperación, ignoró la presencia maligna de Turles, quien descendió a tierra mientras no quitaba el ojo en él.

–Turles-san, puedes detenerte ahora –Ordenó Freezer. Sorprendiendo tanto al mencionado, Sauzā y Gohan, llevando la mirada al cielo donde seguían suspendidos–. Me encargare de esto personalmente, volvamos a la nave.

Los tres sabían a que se refería, había dictaminado sentencia a muerte a los híbridos saiyajin y al planeta entero. Turles, acostumbrado a masacres globales, no se molesto en objetar su decisión y tomar el asunto en sus propias manos. Freezer lo haría más sencillo y fácil para todos, levantando un simple dedo y los fuegos artificiales darían comienzo. El planeta Tierra se extinguirá en un segundo sol proporcionado por el dueño de su energía acumulada.

Dio vuelta atrás caminando en pasos, su última mirada hacía Gohan solo encontró miedo e ira. Las manos manchadas en sangre de un aliado y amigo, simplemente desastroso para cualquier guerrero que haya influido una relación, pero ese era el destino de cualquier individuo. Apretó los puños, respirando temblorosamente, la rabia era distinguible a kilómetros.

Se reincorporó de pie y cargó una carrera hacía Turles, cegado por la ira y el odio, preso en la desesperación y lagrimas que insistían en no parar. Ahora mismo carecía de energía, no podía atacar decentemente agregando una capa de Ki, transformarse sería un desperdició instantáneo. Incluso si lo sabía, que no podía ganar, de alguna manera, no quería perder. No sabía si era orgullo por la genética saiyajin corriendo en sus venas o porque se rehusaba a que prosigan con tanta malicia involucrando a inocentes.

Turles suspiro harto del acto infantil del muchacho, se giro de regreso desviando con la palma derecha un golpe al tórax a su izquierda. Acto seguido, esquivo un puño dando un paso atrás, Gohan escudriño los dientes. No se detuvo, se impulso a la altura de la cara lanzando un puño tras otro, Turles simplemente se limito en detener cada golpe, su fuerza era tan insignificante que no lograba hacerlo retroceder.

Finalmente, cansado de tantos juegos, atrapó ambos puños cerrados que no paraban de temblar. Turles leyó una vez más su mirada, gruñía entre dientes y las lagrimas se secaron; estaba devastado y lleno de odio. Peor fue para él que lo forzó a detenerse aplicando un cabezazo en la frente, se lo quito de encima a varios metros de distancia. Hubiera ascendido con su amo, pero el joven no desistía, después de hacer fuerza con los brazos y presionando las piernas para levantarse.

Gohan quiso moverse para volver a atacar, aunque inútil en el proceso, no quería. En cuanto obtuvo el equilibrio deseado, para sorpresa de él ya había asimilado el final al ver a Turles enfrente suyo. Colocó su mano derecha abierta contra el tórax de Gohan, esperó unos segundos como si quisiera que él dijera algo. Pero quedo mudo un momento, limitando sus labios en una pequeña y tonta sonrisa.

BOOOOOOOOMMMMM

Su energía estalló en una explosión de Ki morada, bañando su cuerpo entero y formando un agujero en la pared detrás de él conforme a su tamaño. No supo reconocer si la radiación simplemente quemaba su piel o quitaba pequeños roces de su piel, un dolor enorme, pero se mantuvo callado. Débil y cansado, no pudo sentir que cayó al suelo, los parpados decaían por si solos.

¿Este era su fin? ¿Realmente iba a terminar de este modo? No esperaba que algo ocurriera, se sentía un estúpido por creerlo siquiera. La oscuridad lo invadía, sin movimiento alguno, permanecía inmóvil hasta que decida abandonar su cuerpo. En los breves momentos de consciencia escuchó gritos, lloriqueos, alguien había levantado su cuerpo y estrujándolo con fuerza. Llamándolo para que despierte, pero desafortunadamente no podía, tampoco era capaz de reconocer sus voces o el tacto de piel.

Oscuro, más oscuro, perdido en un espacio infinito vacío sin saber a donde ir. No podía moverse o interactuar de alguna manera, pero sabía que estaba perdido. Ahora quería ver a sus amigos: Naruto, Sasuke, Sakura, Karin... Ino. Y aún así no descifraba porque tantos problemas con ella, su cerebro no lo procesaba correctamente. Pero deseaba verlos a todos, quería escuchar sus voces para permanecer en ese mundo.

Su Ki estaba muy debilitado para decirlo en voz alta, le costaba respirar. No quería desaparecer, no podía decepcionarlos. Intentó abrir los ojos, realizar un simple movimiento con el dedo. Nada. Había... ¿Muerto? No, no podía ser cierto. Sabía que estaba en su cuerpo, a punto de convertirse en polvo, pero no había muerto. Por el momento solo quería descansar, donde quiera que terminara realmente, estaba cansado, débil, frustrado y... perdido.

Continuara...


ESTOY VIVO, eso me hubiera gustado decir hace un año atrás...

Como sea, lamento si este capítulo resultó muy corto, más corto de lo que empece hacerlos. En serio, me tarde más de lo debido en publicar un capítulo de esta historia, yo sé que es decepcionante y la gran mayoría que siguió esperando el regreso de esta saga no tuvo la satisfacción que les otorgue anteriormente. Lo sé, lo sé *inserte insulto bullying aquí. Pero tomé la decisión y el tiempo para dirigir esta serie y que hacer al respecto.

La verdad es que 2019 fue un año muy pesado para mí, de la misma manera de lo que fue para algunos. Estuve escribiendo y publicando episodios de capítulos de otros proyectos míos, los cuales otros siguen en proceso. Xover's como "Survivor's" son historias que la verdad prefiero enfocarme más ya que tengo planeado grandes cosas con esa y otras historias. OJO, planeó continuar con esta serie porque fue una de las primeras y las que más lejos han llegado, pero por razones propias voy a subir capítulos cortos para traer más contenido.

Principalmente voy a enfocarme en "Survivor's", es una historia que, si bien no tiene tanta atención como en esta, quiero llevar a cabo y explotarla bastante bien, si quieres puedes leerla si es que viste o leíste SAO (Sword Art Online), pero si no sabes que anime es ese podes leerlo de todas formas en la cuenta. Esa saga tiene actualmente cinco capítulos, sí, no es mucho, pero para quienes lo leyeron y para mí es bastante gratificante. Repito, no voy a dejar esta historia, quiero terminarla y lo voy hacer aunque me tome tiempo. Ya logré organizarme (oficialmente esta vez ¬¬), no sera mucho contenido, pero la historia sigue adelante.

Oh, y al terminar esta historia, voy a publicar un nuevo Xover que parte del universo de DBZ. Serán cortos y subiré dos capítulos a la vez. Dato a mencionar: Ese fic indicara el "porque" existe este AU (oops, hablé demasiado) *wink* *wink*

Eso sería todo por ahora.

~Elchico 64