—¿Es real? —dijo incrédula Vaggie mirando las noticias, a su lado Charlie se mordía las uñas cada vez más nerviosa.

Husk vió de reojo a Angel quien al igual que las chicas, desde hace una hora estaba frente a la televisión mirando como Alastor seguía con la masacre en el septimo circulo. Nadie en la sala sabía que había desatado tal acontecimiento pero de lo único que estaban seguros, era que el poder de Alastor, no era una broma.

La camará que grababa de pronto captó la atención de Alastor, mirando todo el mundo como este caminaba hacia ella con una gigantesca sonrisa antes de que la transmisión se detuviera.

—¿Aún no vuelve? —interrumpió Niffty, sobresaltando a Husk y Angel. Ambos la vieron con molestia, pero Niffty solo centró su atención en Husk—, tal vez debamos darle lo que realmente quiere asesinar para que se detenga —sugirió—, o a este paso destruirá todo el infierno.

Husk rodó los ojos al escucharla.

—Ese no es mi jodido problema —soltó indiferente—, además, ¿por qué habría yo de saber que vergas es lo que quiere? —argumento cruzándose de brazos, siendo escudriñado por el ojo de Niffty.

—Porque tu sabes leer al jefe, mucho mejor que yo —al decirlo desvió su vista hasta Angel, quien al ver esa atención innecesaria se quedó quieto—, ¿pasaste la noche con Alastor?

Todos los presentes voltearon la vista sobre Angel, que al sentirse observado, se encogió un poco en su sitio.

—¿Un viaje en elevador? Nada candente por cierto—bromeó levantando sus hombros.

Niffty lo miró de pies a cabeza.

—Siento como si una parte de Alastor estuviera en ti —Angel al escucharla, no supo cómo interpretar lo que acaba de decir.

Husk entonces se le quedo viendo.

—Te he querido preguntar esto desde hace un tiempo y estoy seguro que no soy el único que tiene esa duda, ¿que hay entre Alastor y tu? —soltó sin dejar de verlo.

Angel abrió la boca y la cerró. La mirada de todos sobre su persona no hacían más que ponerlo en un aprieto. ¿Qué había entre ellos? Esa pregunta ni siquiera él se la había hecho, no después de la revelación que había tenido el día anterior. Y realmente, no tenía la esperanza de que hubiera algo, si debía ser sincero, todo era un simple juego entre ambos; en el cual, lamentablemente había salido quemado.

—Nada —dijo encogiéndose de hombros—, ¿que tendría que haber? —preguntó divertido.

—Alastor actúa extraño alrededor tuyo —se metió Vaggie.

—Yo lo noto muy normal —volvió a decir tratando de restarle importancia. En ese punto de la conversación, sentía su corazón latir con demasiada fuerza.

—Angel —llamó Charlie—, ¿qué sucede?

Angel se llevó un par de manos al rostro y soltó un grito ahogado, seguida de una fuerte risa. ¿Por qué de pronto parecía que todo el mundo quería saber todo de él? Ni siquiera su familia se preocupaba tanto.

—¿Qué rayos? ¿Es esto una especie de juicio o que mierda? Non ho fatto niente di male —gruño sin verles—, ¿por qué me ven como si yo hubiera causado todo esto?

—Porque tú lo causaste, ¿No lo has pensado? —interrumpió a Angel; este retiro sus manos y le vió—, Alastor es un desastre desde que tiene relación contigo, le conozco desde hace mucho como para saber que causas estragos en él.

Ahora Angel soltó una fuerte carcajada.

—Tonterías —soltó tras parar de reír, limpiando las lágrimas que se le salieron—, ¿por qué alguien como él se interesaría en una sucia criatura tocada por las manos de todos, como yo? —inquirio poniendo un par de manos en su cintura con altanería.

Al decir eso, todo el mundo se quedó callado.

—Nadie aquí piensa así de ti —dijo de inmediato Charlie al ver como Angel parecía decirlo en serio—, nunca hemos dicho-

—¡Pero lo han pensado! Todos lo han pensado—gritó de pronto—, ¿crees que no se lo que piensan de mi? Perra, corriente, puta, sucio, asqueroso, fenomeno —enunció cada apodo que se le vino a la cabeza en ese momento—, actuaré como que no me afecta pero realmente yo-

Sin decir palabra más, se dió la vuelta y abandonó la sala, dejando a todos perplejos por tal arrebato. Niffty entonces tiró un poco del chaleco de Charlie, atrayendo su atención.

—Creo que Alastor le ha marcado —dijo mirándola con preocupación.

Husk miró hacia Niffty.

—¿Estás segura?

Ella simplemente asintió.

—¿Marcarlo? ¿A que se refieren? —preguntó Vaggie aún viendo por donde Angel se había ido.

Ambos demonios se lanzaron una mirada rápida. Husk suspiro mientras se cruzaba de brazos.

—Es tiempo de que hablemos de Mimzy.


Me ha tocado estar una o dos veces en la situación de Angel, donde te están preguntando tantas cosas que no sabes qué responder ni cómo actuar que hasta te pones a la defensiva sin querer; pobre bebecito jaja.

Por otra parte, Alastor lidia mucho peor con las cosas que Angel, aunque más adelante ya veremos porque.

Nos leemos luego uwu.