No entendía si la gente era demasiado ingenua, o él era demasiado astuto, prefería creer lo segundo, porque había manipulado la situación con una sencillez que le parecía demasiado fácil. Para empezar Shion había demostrado tener un amor tan grande por el rubio que basto con hablarle mal de Hinata y de lo mucho que haría sufrir a Naruto para que le ayudara. Le contó la verdad de su embarazo, pero distorsionada, y esta al ver que Hinata no se defendía simplemente dio por hecho que lo que él le conto era totalmente verdad. Shion le había dejado claro que no tenía intenciones de regresar con Naruto, pero sí de separarlo de una mujer que le haría daño, y eso a él le parecía demasiado estúpido, ¿para que ayudar si no te vas a beneficiar?, bien, eso a él no le importaba, lo que si le interesaba era lograr su objetivo.
Sobre Hinata, creía que sería más complicado lograr que cediera a conocer a Shion, pero ese día se había mostrado más accesible a sus peticiones, y sin duda eso facilitó las cosas, el siguiente paso era el más complicado, pero no imposible, si todo salía como lo había planeado tendría una boda con Hinata en menos de un mes.
La vio vulnerable cuando salió de la habitación de Shion e hizo lo que ya esperaba de su parte, ser ignorado, pero él tendría que ponerse la estúpida mascara para lograr que ella confiara otra vez en él, y eso era quizá lo más difícil. Esperó hasta que llegaron a la salida del hospital para hablarle.
- ¿Vamos a comer? – estaba molesta con él, eso era obvio.
- ¿Qué planeas Sasuke?, ¿por qué tanto interés en que conociera a la ex novia de Naruto? – estaba triste, ni siquiera sintió que fuera realmente un reclamo, y eso le alegró, si al menos lograba lastimarla ya podía sentir un poco de venganza.
- No canalices tu enfado conmigo, él que te ha estado engañando es tu novio, no yo, además los amigos hacen esto.
- Sasuke, tu y yo no somos amigos – por supuesto que no, pensó con molestia, pero tuvo que mostrar su buena cara.
- Es probable que tengamos un hijo, así que preferiría que estemos en buenos términos a estar peleando todo el tiempo. Además, se supone que venimos a hablar, vamos a comer…
- Llegare tarde al hospital.
- Le pediré a Jugo que te cubra – vio como le rodaba los ojos y el simplemente ignoro ese estúpido gesto – Jugo es bueno con los niños, y tenemos que hablar.
- ¿Entonces para que me llevas con la ex novia de Naruto a perder el tiempo?
- Yo no lo consideraría una pérdida de tiempo.
- Tu no tenías por qué traerme, ni yo acceder…
La tomo del hombro para llamar su atención y así prestara atención a sus palabras.
- Sí me equivoque en hacerlo, te pido disculpas, pensé que sería bueno que la escucharas, eso es todo, y sabes algo Hinata, te lo diré claramente, lo hice porque te quiero conmigo, siempre he sido firme en ello, me gustas y pasé un buen tiempo contigo, si al final me porte como un maniaco, fue porque no quería perderte y no puedes culparme por ello, ahora te pido disculpas, tu sabes que no haré nada para lastimarte a ti o al bebé, y tienes que entender que yo tampoco tengo la culpa de que no sepamos quien es el padre, si al final decides quedarte con el rubio ese a pesar de todo, no puedes negarme la paternidad, yo lo deseo, quizá más de lo que tú lo haces.
Estaba totalmente seguro que sus palabras tuvieron el efecto que deseaba, ella visiblemente mostraba culpabilidad, y entonces le sorprendió que cambiara totalmente su postura.
-Lo siento Sasuke, vayamos a comer – era evidente que la conversación con Shion le había afectado, y él tendría que aprovechar cualquier muestra de vulnerabilidad a su favor.
Accedió a que fueran en su coche, y el aprovecho para llevarla al restaurante planeado, uno donde tenía algunas personas esperándoles. Una vez dentro, "el mesero" les dirigió a la mesa planeada. Hinata claramente estaba pensativa, era lógico que ahora lo que más le interesaba era entender lo que sucedía con el rubio, pero seguramente también quería llegar a un acuerdo con él, sobre todo con la presión que él había ejercido con su dialogo de justicia sobre la paternidad.
Después de ordenar la comida más sana del menú, pues tenía que fingir que le interesaba que ella comiera saludable por el bebé, tomo una de sus manos, y ella le prestó atención, en realidad se sorprendió de que no alejara su mano como en un principio creyó que haría…
-Ya he tenido la oportunidad de expresarme – le dijo, y ella le observo – por último, te diré, que yo quiero formar parte de la vida de ese bebé si es mío, quiero ser un buen padre, quiero asegurarme de que nunca le faltara nada, que él siempre se sentirá seguro y protegido por mí, y aun si no fuera su padre biológico, estoy dispuesto a estar contigo, a ser un padre para él, y del mismo modo asegurarme de que nunca le falte nada – ella le observo atenta ante sus palabras y luego negó.
- No puedes hablar enserio.
- ¿Por qué no?, tu nunca me has creído cuando te digo que te quiero a mi lado, siempre creíste que yo solo quería sexo, y eso jamás fue verdad, yo siempre te ofrecí que fueras mi novia y la que no acepto ese título fuiste tú, yo jamás quise sexo casual, eso fue idea tuya – la vio enrojecer.
- ¿Entonces tu querrías al niño incluso si no fuera tuyo? – trato con todas sus fuerzas de reprimir sus impulsos de decirle lo que realmente pensaba, tenía que seguir fingiendo si es que quería ganársela, se lo recordó todo el tiempo.
- Por supuesto, el niño no tiene la culpa – comenzó acariciando sus nudillos y ella entonces se dio cuenta de la manera tan cercana en la que estaban, y fue ahí que retiro su mano, no intento volver a sujetarla.
- No te creo nada – le dijo cabizbaja y él sonrió, por supuesto que no, a él ni siquiera le importarían sus propios hijos, pero tenía que darle lo que ella buscaba escuchar.
- No busco engañarte, y en todo caso, la decisión es tuya, si el hijo es mío quiero que des por hecho que seré un padre para ese niño, y si no lo soy, quiero que tengas presente que estoy dispuesto a serlo, y eso es todo lo que yo tengo que decirte, es tu turno de expresarte.
En ese momento un mesero se acercó con los primeros aperitivos y bebidas. Hinata se quedó claramente incomoda ante sus palabras, no estaba seguro de lo que estaba pasando por su cabeza, pero estaba seguro que estaba logrando más de lo que esperaba.
…
Después de visitar a Shion regresó a la universidad y trabajó duro, no tuvo tiempo ni de pensar un solo momento en sus problemas, estudiar y trabajar no era nada sencillo, así que no paro hasta estar al corriente en sus trabajos y proyectos, sus ojos ardían por la cantidad de trabajo y horas que estuvo frente al monitor, pero había valido la pena, pues terminó justo cuando su alarma le indicó que era momento de recoger a Hinata, se comió una simple barra energética pues su estómago no estaba nada feliz con el trato que le estaba dando de saltarse las comidas, pero había valido la pena por lo que avanzó, y además que Shion se viera considerablemente mejor, le mejoraba el día, tan solo tendría que arreglar el asunto con Hinata, que por cierto era el más complejo, y todo volvería a la normalidad.
Faltaban diez minutos para su hora de salida, así que la espero frente a la puerta del hospital. La plática de la mañana comenzó a pasar por su cabeza y supo que tendrían que volver a hablar, él la quería, la adoraba, por lo que podría ser más comprensivo y amable, al final de cuentas era la chica de sus sueños y por ella se podría permitir doblegar su orgullo hasta el suelo.
Cuando la vio salir del hospital supo que tenía que hacerle el amor, se veía preciosa de lejos, tan linda que sus manos picaron por llegar hasta ella y abrazarla con ganas. Con paso decidido se acercó, y no fue hasta que la visualizo, que supo que algo le ocurría.
- Hinata – ella le observó con sus inmensos ojos grises, confirmó lo bonita que era, pero también supo que algo la atormentaba – ¿estás bien?
- Naruto, necesitamos hablar, vamos a mi casa – hizo tal énfasis en su casa, que le hizo creer que estaba molesta con él, trato de abrazarla, pero ella le había rechazado.
No hablaron durante el camino, y el prefirió no sacar a flote el tema, no sabía cómo comenzar. Apenas se adentraron en la casa, ella subió las escaleras y él lo hizo detrás de ella, luego la observó hacer el ritual desde hace días, quitarse los zapatos y aflojarse el sostén, tal parecía que era momento de que se comprara sujetadores más grandes, pero decidió omitir sus comentarios y guardarse el deseo que lo carcomía por hacerle el amor, hasta que la vio ponerse su pijama fue que pudo hablarle.
- Hinata, ¿qué es lo que te ocurre? – prefirió ser directo, su actitud reflejaba que estaba molesta.
- ¿Por qué no me hablaste de Shion? – le soltó de golpe, y eso le sorprendió un poco.
- ¿Cómo sabes de ella? – le cuestiono mostrando su confusión. Pero ella le ignoró y continuó preguntando.
- ¿Por qué le mandas flores con mensajes tan… tan románticos? – vio sus mejillas encenderse, y el no pudo evitar sonrojarse también, el mensaje que le había enviado a Shion no era romántico, y lo había hecho con la finalidad de alegrarle el día, sin embargo, ella lo había sorprendido con su pregunta, por lo que por un momento no supo que responder – no me parece correcto que tengas esas atenciones con ella, entiendo que sientas el deber moral de apoyarla, pero no es correcto.
- Espera Hinata, no entiendo a dónde vas, ¿cómo sabes de Shion?, ¿cómo sabes que le envíe flores? – sus palabras claramente le lastimaron, como si estuviera confirmando sus sospechas.
- Entonces si se las mandaste – dijo con dolor en sus palabras – esperaba que dijeras que no era verdad, que tu no le habías enviado nada, ni ese mensaje – estaba seguro que estaba a punto de llorar, pero él no estaba interesado en consolarla, al menos no hasta entender lo que estaba sucediendo.
- Hinata, responde, ¿cómo lo supiste?
- Por Sasuke – en ese momento se sintió furioso, tal vez era absurdo o exagerado, pero cada vez que algo tenía que ver con él, sentía una enorme molestia y con ello comprobaba lo que ya sabía, no lo quería cerca de Hinata, y aun cuando se lo decía, a ella parecía no importarle…
- ¿Y por qué te viste con él?, te acabo de decir por la mañana que no quiero que lo vuelvas a ver, que no soporto que se te acerque, y aun así sigues en contacto con él.
- Naruto, no sé cómo imaginas que lo voy a desaparecer mágicamente de mi vida, pero eso no es posible, la situación no me lo permite, hoy lo he visto porque necesitábamos llegar a un acuerdo sobre la posibilidad de que este bebé sea suyo, y él ha dejado claro que formará parte de su vida, y… yo estoy de acuerdo– sintió como si lo abofeteara – es lo justo, yo no puedo negarle la paternidad. Lo siento, pero él tiene razón en que tampoco tiene la culpa – no podía con esa situación, desde su punto de vista ella estaba siendo irracional, y le molestaba profundamente que tomara decisiones sin consultarle a él, que lo daba todo por ella – pero ya le he dicho que yo no quiero nada sentimental con él y lo ha aceptado.
- No te creo, cada vez que tienes la oportunidad te ves con él, me parece que no has hecho nada por alejarlo, lo que tú quieres es seguir siendo su amante – en realidad no midió sus palabras, estaba molesto, y su cabeza alterada, quizá ni siquiera había prestado la suficiente atención a lo que ella le había dicho, simplemente estaba molesto como nunca antes lo había estado en su vida.
- No es verdad – le dijo indignada – el que quiere regresar con Shion eres tú – le acuso nuevamente, y eso solo le hizo enfadar más, porque a diferencia de ella, el sí había terminado con Shion, había dejado las cosas tan claras y se había alejado como se suponía era lo correcto, y por ello ahora sentía el pesar de no haberse dado cuenta a tiempo de que eso la había llevado a una terrible depresión que terminaría en dos intentos de suicidio, aun se sentía culpable, y tal vez por ello le dijo cosas que sin darse cuenta la lastimarían.
- Ojalá fuera merecedor de ella, pero no lo soy. Ella es pura, es la mujer más buena que he conocido en mi vida, es inteligente, paciente, detallista, cariñosa, simplemente es perfecta.
- Es bonita – la escucho hablar, y se preguntó cómo es que lo sabía. Y nuevamente las palabras brotaron de él sin poderlas detener.
- Sí, lo es, quizás es la chica más bonita que he conocido en mi vida, la mujer que más se ha preocupado por mi bienestar, estuvo enamorada de mi desde que éramos solo unos niños, y desde entonces ha estado para mí, he sido su único novio y su único amante, ella nunca tuvo la necesidad de tener atenciones de otros hombres – ¿quería lastimarla?, seguramente, en cuanto termino de decir aquello supo que lo había logrado y al instante se arrepintió, él nunca había sido tan grosero, ni había buscado lastimar de ese modo a una persona, mucho menos a ella, a su Hinata.
- ¿Y entonces que haces conmigo? – le cuestiono con lágrimas en los ojos. Sabía que era el momento de consolarla, de decirle que a pesar de las muchas cualidades de Shion, el jamás estuvo enamorado de ella, y jamás lo estaría, porque él ya tenía su corazón habitado desde mucho tiempo atrás por ella, por su Hinata, que solo a ella podría amarla, que la seguía adorando con la misma intensidad que cuando la conoció. Pero ahora mismo era imposible decirlo, había otro sentimiento que no se lo permitía.
– Responde Naruto, ¿qué haces conmigo? – no, ahora mismo no podía, estaba muy molesto, y necesitaba respuestas.
- No lo sé, te he pedido que te alejes del idiota y ahora me dices que no lo harás, y no solo eso, me espías. ¿Cómo supiste tantas cosas de Shion? – volvió a insistir.
- Sasuke me llevó con ella… – era suficiente, al menos por ese día, así que ya no se esforzó en escucharla.
- Por supuesto – la interrumpió – sabes algo Hinata, si tú no cedes a mi petición esto no va a funcionar, ¿estarías dispuesta a alejarte de Sasuke por mí?
- No es algo que yo decida Naruto, si él es el padre, yo no puedo negarle la paternidad.
- ¿Entonces no estas dispuesta a hacerlo por mí? – con lágrimas en los ojos ella negó, el sintió rabia, y ganas de irse, no estaba cómodo, nada cómodo…
- ¿Tú te alejarías de Shion por mí? – frunció el ceño ante el regreso de su pregunta, nada tenía que ver Shion con Sasuke, y por ello fue tajante, no le daría ninguna explicación.
- No, ni por ti, ni por nadie.
Había tomado una decisión, y esa era alejarse de Hinata, ahora mismo no podía estar con ella, estaba sumamente molesto y no quería seguir con una conversación que los llevaría a discutir más, tomo una pequeña maleta y metió con suma rapidez la ropa que cabía en ella, mientras claramente Hinata le observaba sorprendida por su acción.
-Naruto… yo… yo… no quiero que te vayas – la escucho moquear y seguramente tratar de controlar su llanto, no le importo, prefirió ir más rápido en su acción, apenas cerro la maleta, bajo con rapidez las escaleras, sin esperar a ver lo que ella hacía o decía, tomo su laptop, y el montón de papeles que pudo, los llevo hasta su coche, y no fue hasta que las metió en el asiento trasero, que vio a Hinata en el umbral de la puerta, nuevamente escucho su llamado, pero él simplemente no podía seguir hablando con ella, tal vez luego, tal vez luego que no sintiera la molestia que ahora mismo lo consumia.
Regreso a casa de su tío sintiéndose irritado y cansado, nunca en la vida se había sentido así, aquella situación había consumido su energía, mentalmente no podía más, por ello había decidido alejarse de Hinata, necesitaba mantenerla lejos para poder pensar fríamente, porque de otro modo sentía que las cosas podrían empeorar, no quería decirle más cosas de las cuales seguramente se arrepentiría, aunque ahora mismo no lo hacía de ninguna palabra que le dijo…
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Regresé pronto :) Gracias por comentar, eso siempre me motiva a seguir, y además porque me hacen ver la manera en que ven la historia y a los personajes, y pues también para hacerme mejorar, espero jaja, o al menos lo intento. En fin, espero no demorar mucho en el siguiente cap, abrazos.
