Capítulo 14: Noche de cumpleaños
Faltaban solo dos días para el cumpleaños de Komamura, en su división ya se estaba organizando una comida para celebrar al capitán, aunque no sería algo llamativo. Ryujin estaba preocupado porque aún no había podido ir al mundo humano como lo había planeado. Pero trataba de mantenerse en calma, ayudando a preparar la pequeña fiesta de su pareja, aunque lo hacía ya tarde después de terminar con sus labores, aunque eso le cansaba por que se veía obligado aun a usar el fuego de la vida en esos días para ayudar convirtiendo el reiatsu de los escombros del Gotei en nueva energía vital para ayudar a reconstruir el sitio de forma más rápida, cosa que Komamura le había pedido al comandante Kyoraku que no hiciera eso muy seguido…
…. A un día antes de la fiesta, Kyoraku le dio luz verde a Ryujin para visitar el mundo humano y recopilar más información de los Sombríos, pero Komamura no lo acompañaría, sería escoltado al día siguiente por Madarame Ikaku de la onceava división y Abarai Renji de la sexta división, dos tenientes shinigamis poderosos, y aunque el joven aún no había tenido la oportunidad de convivir con ellos, los conocía.
- Debería ir contigo también Ryujin – Comentaba Komamura al saber lo que su pareja iba a hacer.
Estaban recostados, pero aún no podían dormir, una parte en ambos estaba nerviosa pues sabían lo que pasarían y compartirían en 24 hrs más, era un paso muy importante para ambos. Estaban tomados de las manos.
- Descuida Sajin, te prometo tener cuidado y volver a tiempo para estar contigo.
Ambos dormían; pero Komamura se encontraba soñando, las ruinas de lo que antes había visto como una ciudad abandonada ya no estaban, en cambio veía frente a él un fuerte resplandor, una luz cálida, él se preguntaba que era aquello realmente.
- Parece que has encontrado la luz que te iluminé – Dijo una voz tras Sajin.
Al voltear, vio que el dragón Ryōan estaba mirando fijamente la luz que había en el lugar.
- Pensaba que esa luz era tuya – Dijo Sajin – Pero su energía es muy diferente…
- Es porque ese resplandor es de Ryujin… Lo que él significa para ti.
- ¿Tú sabías que él y yo podíamos acabar como pareja?
Ryōan sonrió burlonamente antes de contestar.
- Lo intuía, desde la primera vez que pude entrar en contacto contigo, sospechaba de los sentimientos del chico… Pero sé que todo podía cambiar, por eso solo te había pedido protegerlo y ayudarlo, la decisión de quedártelo como pareja ha sido tuya – El dragón se inclinó frente a Sajin en aquel momento – Muchas gracias por haber confiado en Ryujin y en mí.
…
Ryujin caminaba por Kyoto, era seguido muy de cerca por los dos shinigamis que lo escoltaban, el día estaba nublado y amenazaba con llover, por lo que el chico estaba muy concentrado en su tarea, pero también concentrado en obtener el regalo para su pareja.
- Chico, ¿Logras sentir algún peligro o algo fuera de lo normal? – Preguntaba Ikaku.
- De momento no siento nada que sea peligroso.
- ¿Podemos hacerte una pregunta? – Dijo Renji en esos momentos.
El chico asintió.
- ¿Qué relación tienes con el capitán Komamura? – Dijo directamente Renji – Es que se les ve juntos y bueno, el capitán nunca se había mostrado tan sociable con alguien, inclusive parece feliz.
Ryujin se sonrojo pues no sabía que decir en esos momentos. Ikaku y Renji lo miraban fijamente ansiosos de escuchar una respuesta.
- Bueno, él y yo solo somos amigos… si puedo decirlo así – Repuso Ryujin rápidamente – Además de que es alguien que me ha ayudado mucho en el tiempo que llevo en el Gotei.
Benji e Ikaku no quisieron insistir, aunque vieron que el chico se había sonrojado. En aquellos momentos Ryujin sintió el frío de un Sombrío cerca, por lo que tuvieron que moverse rápidamente.
…
Estaba atardeciendo, Mayuri observaba los monitores de su computadora; desde la guerra, la barrera entre los tres mundos había quedado debilitada y alterada, pero gracias a eso, ya había aislado el rastro de energía de la sombría que había poseído al hollow. Y había encontrado que una de las áreas que estaban aun en reconstrucción, era por donde había entrado aquel ser.
- Si uno entró, entonces pueden entrar más… ¿Por qué no han venido entonces?
Tras ingresar algunos datos más, la pantalla arrojó un mapa del Gotei con los puntos por donde los Sombríos podían pasar del mundo. Rápidamente se dirigió a ver a Kyoraku…
… Komamura estaba ya con los miembros de su división, toda la cena estaba lista en una pequeña sala que a veces era para reuniones del lugar, pero era bastante amplia. El capitán miraba el lugar agradecido con los miembros de su división cuando todos estuvieron reunidos, la comida fue animada, todos se alegraban de pasar un momento así después de tantos meses de duro trabajo. Sin embargo, Ryujin no había llegado aún al lugar, Komamura se estaba preocupando, además de que comenzaba a llover.
Al terminar la reunión la lluvia caía intensamente, todos volvían a sus hogares, los últimos en abandonar las instalaciones de la división fueron el capitán y su teniente.
- ¿Esta bien capitán?
- Si Tetsuzaemon, muchas gracias por la fiesta… Perdona si ahora mismo me veo un poco preocupado, pero…
- Está pensando en Ryujin – Terminó de decir Tetsuzaemon – El chico debe tener algún motivo por el cual no pudo llegar a tiempo, seguro que él no quería faltar a su cumpleaños.
Komamura sonrió a su teniente, agradeciendo sus palabras, ambos caminaron hacia sus hogares, la lluvia seguía cayendo, justo antes de llegar a la entrada de su hogar, su fino oído pudo percibir que alguien corría hacia él, al voltear, vio a un Ryujin completamente empapado y con una expresión que indicaba que estaba arrepentido por no haber llegado a tiempo, y a la vez asustado.
- ¡Sajin! – Ryujin se detuvo frente a su capitán resoplando por todo lo que había tenido que correr – ¡Quería llegar antes pero no pude! ¡Las cosas se complicaron un poco y no pudimos regresar a tiempo!… Lo siento…
Sajin no perdió un minuto en inclinarse ante el chico y abrazarlo, sin importar que ambos se estuvieran mojando bajo la lluvia.
- ¡Llegaste a tiempo y estás bien! – Fue todo lo que dijo el lobo – Eso es lo único que importa.
Ambos se besaron en ese momento, Sajin cargó en brazos a su pareja hasta llegar a casa. Tomaron un baño caliente para no resfriarse, pero fue un baño muy rápido; ambos volvían a la habitación, Komamura se dio cuanta de que en la bata de Ryujin éste escondía algo similar a una pequeña caja, pero de momento no preguntaría.
No encendieron la luz de la habitación, ambos se besaron con el lugar a oscuras, solo escuchaban su respiración, los latidos de su corazón y la lluvia caer. La mano de Komamura comenzaba a abrir la bata de su compañero lentamente, percibía su aroma humano y eso le excitaba lentamente; al final dejaron caer su vestimenta al suelo, Ryujin pasaba sus manos por el pecho de Sajin, sintiendo la firmeza de sus músculos combinada con la suavidad de su pelo, y por primera vez, pudo tocar donde Sajin tenía a cicatriz de cuando se había sacado el corazón. Interrumpieron un momento lo que hacían para colocar el futón y colocarse sobre el mismo, Sajin estaba completamente excitado y su miembro lo demostraba se sentó en el futón mientras Ryujin se colocaba frente a él sobre sus manos y piernas, el lobo jadeo al sentir la boca de su pareja probando su miembro nuevamente, esta vez iba más lento y motivándolo desde la base hasta la punta; después de un momento así, Sajin lo interrumpió e hizo que se recostará mientras el se colocaba encima de él, Ryujin levantaba las piernas mientras las abría para que quedaran alrededor de la cadera de su lobo.
- ¿Estas nervioso?
- Solo un poco.
Ambos se miraban a los ojos, el joven vio la pasión que ardía en los ojos de su pareja. Volvieron a besarse, mientras hacían eso, Komamura los masturbaba a ambos. Finalmente llegó el momento tan esperado.
- Aquí voy.
Ryujin se relajó lo mejor que pudo mientras Sajin empujaba su miembro dentro de él, el momento parecía que duraba una eternidad, hasta que finalmente el lobo estuvo completamente dentro del joven, quien en ese momento se aferraba fuertemente al pelaje de su pecho. Komamura comenzó a mover su cadera hacia atrás y hacia delante, ponía bastante fuerza en cada movimiento, ambos jadeaban por el momento y Ryujin podía sentir como los músculos de su amado se tensaban con cada embestida, Sajin interrumpió sus movimientos para poder besar a su pareja; después de aquello, Komamura tomó el cuerpo de Ryujin, para cargarlo mientras se ponía de pie, el joven pasó los brazos alrededor del cuello de su lobo mientras éste seguía con el movimiento de cadera. Las penetraciones de Komamura se volvía más rápidas y con más fuerza, Ryujin jadeaba más fuerte debido a eso y se aferraba al cuerpo del lobo como si se aferrara a lo más importante que tenía, y así era. En el momento del clímax, Sajin cayó de rodillas mientras su liquido llenaba a su pareja.
- Feliz cumpleaños – Dijo sonriendo Ryujin.
- Gracias… Gracias por ser mi pareja…
Komamura lo miraba, le excitaba ver al joven recobrando el aliento, respiraba su aroma y éste le inundaba el cerebro haciéndolo olvidarse de todo lo demás.
- Ryujin, ¿Lo hacemos de nuevo?
- Si Sajin, cuantas veces quieras.
Ambos se recostaron, besándose y acariciando el cuerpo uno del otro, pero no tardaron mucho en repetir el acto de entregarse uno al otro, Komamura recostado, pero subía y bajaba su cadera mientras Ryujin estaba recostado sobre su pecho, con las piernas abiertas. Nuevamente volvieron a cambiar de posición, ambos se sostenían sobre sus piernas y brazos, Komamura encima de Ryujin. Las manos de Komamura sostenían al joven del pecho y la cadera, en aquellos momentos era un lobo en celo, ya se había corrido dos veces e iba por el clímax final.
La pareja jadeó fuertemente al finalizar en aquella posición. Ambos jadeaban y sentían el calor uno del otro. Pese a haber terminado, Komamura no separaba su cadera de la de Ryujin y lo seguía abrazando.
- Ryujin… Mi Ryujin… – Comenzó a decir Komamura – ¿Puedo pedirte algo?
- Dime Sajin…
- En el pasado he perdido mucho… Perdí a dos personas que eran importantes en mi vida y eso me dejó un agujero en el corazón, esa herida ha sanado lentamente pero nunca completamente… hasta ahora – Komamura tomó la mano derecha del joven – Por favor, no te separes de mí, tú eres mi corazón ahora.
Tras escuchar aquello, Ryujin sujeto con fuerza la enorme mano de Sajin, y comprendía que ya no había marcha atrás en ese punto.
- Te lo prometo Sajin, nunca me vas a perder, por que tu eres mi vida ahora.
El cuerpo del lobo se fundió con el del chico en un cálido abrazo; acomodaron el resto del futón para dormir, pero antes de eso, Ryujin tomó su bata y extrajo una pequeña caja de regalo, la cuál se la entregó a Komamura.
- ¿Qué es?
- Un regalo adicional, espero que te guste – Decía Ryujin mientras se recostaba, ya no soportaba el cansancio de su cadera y de sus piernas.
Cuando Sajin abrió aquel regalo, vio una caja de música tallada en madera a mano, era hermosa, al ponerla en marcha, la melodía que reprodujo era lenta pero muy hermosa. Komamura se inclinó sobre Ryujin para robarle un beso como agradecimiento; dejando la caja de música a un lado del futón, la pareja se abrazó, el lobo sostuvo al joven sobre su pecho para así, poder dormir y recuperar energías.
(Melodía de la caja watch?v=QqZ0QJx6nkE )
