Capítulo XV: Horrores del Futuro; Parte II.

Nueva Chicago: Coliseo de Combatientes "Voluntarios".

El sonido de la sangre, escapándose a chorros de la garganta cercenada de los combatientes vencidos, arrancaba gritos de autentico éxtasis entre la audiencia presente en el enorme Coliseo Armagedón. Para los espectadores era una autentica experiencia dionisiaca. Los guerreros que batallaban hoy formaban parte de las legiones de combatientes que habían obtenido los títulos de campeonato en las jornadas ocurridas en años previos. Y la verdad, encontrar a tantos bravos enfrentándose sin piedad y dando su mejor esfuerzo, representaba una experiencia orgásmica. Y bien que semejante palabra podía emplearse para describir las sensaciones que dominaban a la concurrencia, habida cuenta de los gritos y gemidos casi enteramente animales y de una clara afinidad con las proferidas al obtener el placer sexual que salían de las gargantas de las entretenidas masas.

Wolf observaba todo esto mientras iba pensando cómo salir indemne del terrible compromiso que significaba confrontar la gran función final del día y demostrar por qué había logrado conquistar el campeonato de los Combatientes durante tres años consecutivos, sin sufrir derrotas ni tan siquiera parciales en los enfrentamientos no mortales de la ronda de clasificación. No lo llamaban la Bestia por nada. Recordaba a la perfección la cantidad de enfrentamientos mortales que había tenido en la Arena y hasta algunos acontecidos fuera de los enfrentamientos oficiales por el derecho a ocupar el pináculo en la escala de los guerreros. El haber liquidado en los combates oficiales dentro o fuera de la Arena Principal a más de ciento cincuenta adversarios en tan solo un sexenio representaba una proeza que no cualquiera era capaz de alcanzar. Y él estaba en la cima.

Un grito de salvaje complacencia le hizo volver el rostro a los campos ensangrentados de la Arena y ver como Destripador cumplía muy mal con su nombre y permitía que una bestia sin cerebro, aunque repleto de musculatura, le ensartara una espada por el mero centro de la caja torácica, se revolviera con velocidad vertiginosa para su tamaño y clavara un puñal por el lado derecho del cuello sacándoselo por el izquierdo y por último y con no menos potencia, velocidad y placer para las masas le arranco la cabeza de un solo golpe del arma favorita del poderoso bruto, el Hacha de Dos Filos. El Hachero había cumplido bien con su propósito y había dejado en alto su nombre. Para el placer pervertido de las masas que no cejaban de gritar y gemir de felicidad.

Para decir la verdad no le importaban en nada el destino de esos dos fracasados. Los despreciaba como no despreciaba a casi nadie en esta vida. Los consideraba unos perdedores muy pagados de sí mismos que creían que por poseer una vasta musculatura y una potencia prodigiosas representaban una maquinaria perfecta e imparable que solo podían tener contrincantes dignos entre los que eran como ellos. El brutal espectáculo que acababan de ofrecer, con el Destripador masacrando a una docena de oponentes el solo y el Hachero decapitando a no menos de diez con una facilidad insultante antes de toparse el uno contra el otro solo serviría seguramente para confirmar su engreída opinión. Por lo menos para el Hachero, vencedor y sobreviviente del salvaje combate. Y con heridas sangrantes que demostraban la feroz resistencia que ofreció el Destripador antes de caer con la cabeza cercenada.

Los aullidos estentóreos de los idiotas que gozaban del espectáculo mostraban que los imbéciles poseían la misma creencia y consideraban sin par a los contendientes que acababan de batirse. No sabían que pese a su engreimiento, ambos payasos se habían tenido que someter a las acciones de él y que pese a toda su altura y musculatura los dos sucumbieron en sendas confrontaciones informales y de entrenamiento frente a sus habilidades y que la única razón por la que aun estaban vivos (o por lo menos, la razón por la que llegaron vivos al Coliseo) se basaba en los intereses monetarios que los Amos poseían en torno a estos entretenimientos brutales. Si por él fuera ya los dos estarían hace tiempo sin sus cabezas y no solo uno de ellos.

-¿En que piensas con tanto detenimiento Wolf? Me dejas pasmado. No sabía que tuvieras la capacidad de utilizar el cerebro o lo que sea que tengas dentro de la mierda que tienes sobre los hombros.

Wolf miro con atención y una ligera simpatía al que lo había interpelado. El único hombre al que consideraba como un amigo y el único al que creía con la suficiente fuerza y capacidad para representar un desafío real a sus constantes victorias. The Inquisitor. Denominado así por sus firmes creencias cristianas, la cruz que le colgaba del cuello y su costumbre de rezar sobre los cadáveres de sus víctimas una vez los había liquidado. Y sobre todo por exigirles a sus contrincantes, antes de cada pelea, que se confesaran y se arrepintieran de sus pecados. Wolf sabía las manías religiosas de su amigo y se las respetaba, pese a no aceptarlas como propias y menos la teoría sustentada por The Inquisitor sobre que los destrozos padecidos por el mundo eran el justo castigo por sus múltiples delitos y lo que vivíamos era la incendiaria justicia del Armagedón.

Él aceptaba el mundo tal y como era. No necesitaba racionalizarlo o encontrarle alguna justificación religiosa o filosófica. Ganaba montones de plata, poder y fama gracias a sus estentóreos triunfos y gozaba del respeto y la admiración de sus iguales y hasta la de los miembros de la Elite Imperial. Y podía montarse cuantas hembras desease, de cualquier condición social, desde la más humilde de las esclavas, pasando por las chicas libres de las Clases Bajas hasta llegar a las más encumbradas y encopetadas de las hembras de la Elite neoyorkina o chicaguense. Y pese a ello, la unión que tenía con The Inquisitor resultaba mucho más firme que lo que cualquiera fuese capaz de suponer o esperar.

Y para su propia fortuna y la de sus patrocinadores constituían un dúo literalmente imbatible. Cada pelea, en la que los colocaban a ambos combatiendo lado a lado, terminaba convirtiéndose en un festín sangriento y en sumas multimillonarias para los propietarios del Coliseo y para los Grandes Apostadores. No existía una pareja de Combatientes mejor engranada, más victoriosa y con mejor patrocinio que la conformada por Wolf y The Inquisitor.

-Te quedaste callado y pensativo otra vez. ¿En qué carajo piensas tan detenidamente?

-Pienso en lo afortunado que soy al tenerte por pareja. Y en lo mucho que nos amamos.

-No sé qué te traes realmente en esa cabeza tuya, pero te sugiero que te guardes tus palabras y cuando las pronuncies lo hagas pensando cuidadosamente que decir o me voy a ver forzado a liquidarte por expresar palabras dignas de un marico pecaminoso.

Una carcajada profunda estremeció el cuerpo de Wolf de la cabeza a los pies. Cualquier persona que lo viera y hubiera escuchado, aunque fuera una parte del breve diálogo entre los amigos, se quedaría preguntándose si el Combatiente estaba demente. Reírse de una amenaza expresada con voz tan aterradora como la de The Inquisitor provocaría el miedo en cualquier persona sensata y las personas sensatas pensarían que burlarse de este ni siquiera Wolf podía hacerlo con impunidad. Pero The Inquisitor, en vez de rebanarle allí mismo la cabeza al insultante personaje, comenzó a carcajearse con igual energía, creando una pareja que reía con una fuerza tan temible como con la que combatía.

-Estaba pensando en que solo me faltan media docena de combates y obtendré si así lo deseo mi libertad completa y la posibilidad de convertirme en la máxima estrella del Imperio del Combate. Y tú mi buen amigo serás mi principal socio.

-No me interesan las ganancias que puedan obtenerse en el entretenimiento de este podrido mundo. La única razón por la que estoy en el Coliseo no es para alentar la diversión de las estúpidas masas sino para limpiar el planeta del excremento que lo agobia.

-Te tomas la vida demasiado enserio. La vida hay que disfrutarla mi buen amigo. Nos ofrece demasiadas cosas buenas. Riquezas, posesiones, comida, bebida, mujeres. Por qué estropearla con amargura infinita.

-¡Mira a nuestro alrededor y dime que parte de lo que me estas vendiendo concuerda con la realidad! ¡Mira a tú alrededor y dime que no nos encontramos en las mismas entrañas de la Decadente Sodoma, la Corrupta Gomorra, la Impía Babilonia! ¡Mira alrededor y demuéstrame que este mundo no merece arder por sus pecados asquerosos!

Wolf estaba sorprendido. Conocía los pensamientos extremos de The Inquisitor mejor que nadie. Pero realmente nunca espero la violenta vehemencia con la que estaba hablando en estos momentos. Jamás, ni siquiera en sus momentos de mayor entusiasmo asesino en el interior de la Arena, había demostrado una pasión tan cruda como la que exponía actualmente en su conversación con él. Casi siempre The Inquisitor había demostrado más bien una repulsión casi paternal hacía los espectadores de las jornadas de pelea y le importaban más bien poco los espectáculos obscenos que estos daban embargados por su entusiasmo. Decía que su furia redentora estaba limitada para los guerreros de la Arena, que si estaban frente a su espada era porque el Señor lo había dispuesto así para que purgaran sus pecados con dolor y muerte. Pero ahora su frenesí homicida parecía dirigirse con más ahínco contra los que disfrutaban de la matanza, en la seguridad de las gradas, que contra sus futuros contrincantes.

No comprendía el inesperado exaltamiento de su amigo y menos cuando, pese a su fanatismo cristiano, había llegado a gozar de las mismas maravillas que él. The Inquisitor no se había arredrado en tomar para sí las mejores cosas que este mundo podía ofrecerle. Había gozado de los más suculentos platos en las mesas de los mismos Amos. Se había deleitado con los más jugosos y mejor preparados bocados de carne de los que podía gozar un hombre en las Nuevas Metrópolis. Degusto las más finas botellas de vino, whisky, ron y hasta la proletaria cerveza de los más desfavorecidos y llego a agarrarse peas descomunales. Y sin que faltara nada en su menú, se dio el gusto de poseer a las más bellas mujeres que podían ofrecer las Grandes Metrópolis del Imperio del Terror. Poseyó, al igual que él, desde las hembras de las Clases Plebeya y Esclava hasta a las mismas mujeres de los Magnates. Podía incluso recordar que asesino con sus propias manos al Gobernador de toda la maldita Región del Norte porque este se había enfurecido al encontrarlo fornicando con su esposa y su hija ¡al mismo tiempo! en la cama matrimonial y lo reto a duelo. La confrontación no duro ni diez segundos y culmino con la cabeza del Gobernador arrancada de su cuello y en las manos de The Inquisitor. El emperador en vez de propinarle un castigo brutal al Combatiente hizo resonar su rugiente carcajada y afirmo a vox populi que no le importaba la suerte del patético Gobernador. Murió porque era débil y no supo defender sus posesiones. Este mundo era de los poderosos y The Inquisitor demostró poseer más derechos a estar en él y disfrutar de sus placeres que su débil subalterno.

Nunca llego a saberse que ocurrió con las hembras de la familia del Gobernador que se habían atrevido a amancebarse con el Combatiente. Pero su destino no debió de haber sido demasiado bueno habida cuenta de las Leyes existentes sobre la interacción entre las diferentes Clases y Razas que componían el Imperio. Sobre todo teniendo en cuenta a la llamada Gran Ley, el compendio de toda la estructura legislativa del Imperio desde que fue constituido hacía 50 años. Su artículo 51, apartado C era el más clarificador: Cualquier hembra de las Castas superiores que sea encontrada yaciendo con un macho de Casta Inferior será considerada indigna de ostentar su rango como Elegida y descenderá en su posición social tantos niveles como en el que se encuentre su amante.

Y tomando en consideración que The Inquisitor, pese a su fama, poderío e inmunidad casi total, pertenecía a la Clase de los Esclavos, fácil resultaba suponer que en estos momentos, tres años después del famoso incidente que acabo con la vida del Gobernador, algún burdel, serrallo o Centro de los Placeres poseía entre sus pertenencias a las exquisitas y degradadas Damas.

Y pese a haberlas tenido a ambas de amantes, tanto a la madre como a la hija y al mismo tiempo, The Inquisitor no movió un dedo para intentar defenderlas e impedir su caída, pese a las suplicas desesperadas de ambas mujeres. Y en ninguna oportunidad dio muestras que la caída en desgracia de las mujeres representara algún tipo de conflicto emocional para él. Siguió con su vida como si nada y dejo a sus antiguas amantes libradas a su suerte. ¡Y eso que las decía amar!

Si ni siquiera con la caída en desgracia de las hembras con las que decía mantener una relación basada en el afecto mutuo llego a desencadenar una oleada de rabia semejante a la que desataba actualmente, realmente Wolf no lograba elucubrar razones para tan brutal fanatismo asesino y repentino contra todo y todos. Y sabiendo que él era, quizás, la única persona capaz de desafiar a su amigo sin temor a una muerte horripilante se decidió a interrogarlo.

-¿Se puede saber que carajos pasa contigo? Me tienes completamente sorprendido. Jamás habías llegado a tener arrebatos de ira tan desenfrenados como los de ahora. Casi parece que lamentaras en vez de disfrutar las miserias que nos rodean y que te han llevado al camino glorioso que has recorrido durante años.

-¿No sabes que nuestro mundo está a punto de acabarse, esta por consumirse en las llamas purificadoras de una matanza originada en los designios de las mismas estrellas y que por fin nuestros pecados monstruosos van a ser limpiados y los Grandes Corruptores eliminados?

-¿Qué?

-Realmente es necesario que dejes de observar las noticias holográficas solo para ver tus jornadas triunfales y captar que acontece más allá de tus narices. Busca en los investigadores virtuales las palabras Chicago y Fort Hope y quizá comprendas de lo que hablo y las razones de mi estado de ánimo. Y deberías comprender otra cosa, Armagedón no representa lo que creíamos que representaba. Quizá sus contrarios siempre tuvieron la razón. Y ahora dejemos de hablar pistoladas y comencemos nuestro espectáculo.

Wolf vio que las pantallas ya anunciaban la salida de la mortal pareja al Campo de la Matanza y que anunciaban los nombres de sus contrincantes de esa jornada. La pelea sería definitiva, a muerte, rumbo a la conquista del título mundial de ese año. La idea de viajar a New Washington y luchar la Gran Final de Finales en la que por primera vez se enfrentarían los campeones americanos contra los Héroes de la Arena provenientes de Eurasia, Extremo Oriente, Imperio Arábigo, Reino de África, la República Libre Mutante de Genosha y América Centro-Sureña le borro cualquier preocupación que las palabras de su amigo le hubieran provocado y lo hizo concentrarse en abrirles los estómagos y rajarles las gargantas a los ilusos que pensaban que podían desafiarlos.

Y para su placer se encontró con que la confrontación sería más fácil de lo que se atrevió a soñar en un principio. Si bien los rivales escogidos eran considerados por la población en general como autenticas armas de destrucción masiva; Wolf sabía que en una confrontación verdadera tenían todas las de perder y no constituían un reto del nivel necesario para contener su ascenso y el de The Inquisitor a las cimas más prominentes de la Elite Mundial. Draco, Hydra, Viper, Cancerbero, Satán y The Impaler no poseían más atributos de victoria y poder que sus llamativos nombres y la fortuna de haberse enfrentado a rivales de un nivel aun más ínfimo que el suyo propio.

La pantalla indico quienes serian los rivales de cada uno. Según las reglas del Torneo un Combatiente no debía tener más de tres oponentes al mismo tiempo. Una regla no acatada por nadie en realidad y que en la Arena se convertía en fango. Lo más seguro es que cada uno de esos seis intentara arremeter contra alguno de ellos dos y eliminarlo con la mayor prontitud para facilitarse la tarea de acabar con el otro. Pero por el bien de la hipocresía debía mantenerse el embuste de la existencia de reglas respetables. Para cuando la maquina sorteadora hubo culminado su ronda selectiva el presunto frente de combate quedo alineado de la siguiente forma: Draco, Viper y The Impaler contra Wolf. Hydra, Cancerbero y Satán contra The Inquisitor. Todo iba a ser pan comido.

New Chicago: Mansión del Almirante Charles "El Asolador de Mundos".

Las miradas estaban concentradas en los aparatos holográficos de la sala de la inmensa mansión. Podía ser que no tuvieran interés en presentarse en persona en las sucias gradas del Coliseo para ver como un montón de animales salvajes se despellejaban vivos y proferían gritos de éxtasis salvaje cuando salían victoriosos. Pero eso no quería significar que no estuvieran tan interesados como cualquier otra persona en observar la maestría con la que esos remedos de hombres manejaban sus armas y demostraban su franca superioridad sobre sus menos dignos oponentes. La fiereza y capacidad que eran necesarias para sobrevivir en los combates en la Arena eran una comprobación vital y perfectamente visible de la corrección de las teorías propagadas por las Elites sobre el derecho único de los más fuertes para vivir y dominar. Y no podía olvidarse que como premio extra, aparte de la demostración de la corrección de sus tesis y como perfecto complemento a esta, estaba batallando en la jornada de hoy nada menos que The Inquisitor, el hombre que había liquidado al mismísimo Gobernador y había poseído una y otra vez a las mujeres de su casa en su propia cama matrimonial y después había asistido impertérrito a la venta como esclavas de las mismas sin que le temblaran los músculos por semejante acto de "villanía".

Aunque estaba sucediendo un fenómeno extraño. El encuentro no se estaba desarrollando con las características que todo el mundo esperaría en una batalla que tenía por protagonistas principales a bestias presuntamente imparables como Wolf y The Inquisitor. Según todo lo que se conocía de ambos luchadores y lo que todos habían visto por las pantallas de las holográficas y en alguno que otro combate en vivo que se dignaron visitar, ya era momento que los contrincantes hubieran sido destrozados y desaparecidos del mundo de los vivos.

Por el contrario, Draco, Hydra, Cancerbero, Viper, The Impaler y Satán se encontraban dando una demostración de maestría combativa como no se observaba en la Arena desde los míticos tiempos de The Great Exterminator en los tiempos de la Segunda Rebelión de los Salvajes. Wolf y The Inquisitor demostraban su talento una y otra vez. Repartían mandobles a derecha e izquierda. Atacaban contra las piernas, hacía la cabeza, por el tórax y por la cintura. Combinaban ataques por cada posible abertura en las defensas de sus oponentes, pero no lograban penetrar las defensas construidas por los presuntos advenedizos. Y en honor a la verdad estos no lograban desencadenar un ataque que penetrara las líneas de la pareja mortal. Cada uno de los dos contenía el ataque lanzado contra el otro y le daba tiempo a su compañero para contraatacar no a su oponente sino al contrario de su camarada intentando de esta forma desarticular la defensa rival y crear una brecha por la que pudieran introducirse y culminar la confrontación. Pero todas las acciones de los dos grupos resultaban inútiles y la pelea parecía querer prolongarse por un espacio de tiempo bastante largo.

Y pese a una situación que debería generar una fuerte frustración entre los considerados, por la mayoría del mundo, como los mejores Combatientes del Mundo, estos aparecían ante las cámaras de los holonoticieros con sendas sonrisas en sus rostros y una completa tranquilidad en su lenguaje corporal. La tensión en sus músculos era la normal entre los atletas enfrentados a situaciones de riesgo físico de carácter extremo, pero no había la menor señal de alguna clase de desesperación o ansiedad ante la inesperada resistencia de sus poderosos, aunque regulares, desafiadores.

Todos los observadores de las pantallas holográficas miraban pasmados las escenas del feroz encuentro y sacaban las mismas conclusiones. Los oponentes se encontraban muy por encima del nivel previsto y calculado, pero por las sonrisas de los Campeones, seguían siendo al parecer inferiores a las capacidades y a la determinación de aquellos. Vieron como Inquisitor paraba, con una velocidad inaudita para su tamaño, un mandoblazo que de haber impactado le hubiera abierto toda una trinchera entre sus costillas; retrocedía para colocar distancia entre él y su adversario y descargaba un sablazo descomunal contra el cuello de Draco. Al apartarse este, Inquisitor aprovecho para realizar un acercamiento contra su pecho con el puñal asido fuertemente en la izquierda y lo empujo contra su corazón. De no haber mediado la intervención de la espada de Hydra la vida de Draco hubiera sido drásticamente eliminada. Pero aquello fue la perdición de Hydra. Concentrado en detener el avance del puñal contra el corazón de Draco con el plano de su espada, no se percato del lanzamiento de una estaca de acero por parte de Wolf, que se ensarto entre sus hombros. Un grito salvaje de sorpresa y dolor escapo de su garganta y le forzó a abandonar su espada y perder su equilibrio y posición.

The Inquisitor aprovecho el desconcierto y la debilidad del feroz Hydra para atravesarle el sector donde se ubicaba el pulmón derecho provocándole una masiva hemorragia. Wolf cargo hacia adelante atacando a Draco y a Viper que se encontraban cerca de la escena y pretendían intervenir y proteger a su colega. La intromisión de Wolf dio la oportunidad a The Inquisitor de sacar a relucir su potente Hacha Doble Filo y arremeter sin piedad contra su debilitado contrario. Para honor de Hydra debe decirse que logro esquivar dos ataques frontales y dos laterales del animado Combatiente y hasta pudo recuperar su espada e intentar lanzar una estocada mortal contra su rival. Haciéndose a un lado con presteza homicida, The Inquisitor evadió el golpe, corto la mano de Hydra con un solo tajo de su Hacha y dirigió a esta contra el desprotegido cuello de su oponente. Antes que Satán, Cancerbero y The Impaler lograsen interferir y evitar la apertura de la brecha entre sus filas, el Hacha se abrió camino por el pescuezo de Hydra de un extremo al otro hasta que rodo por los suelos entierrados de la Arena. A pesar de su nombre y contrario al mito de los antiguos pueblos grecorromanos a Hydra no le salieron más cabezas en reemplazo de la perdida, ni dos ni tres ni tan siquiera una. Hydra estaba fuera de acción por siempre.

-Carajo. Con razón esos dos son los campeones. Tan incomprensiblemente como los seis oponentes lograron desafiar durante un largo lapso a los Campeones, estos han reaccionado en cuestión de minutos y cuando la confrontación parecía más trabada que nunca han eliminado a uno de los más peligrosos de los seis con unas cuantas movidas de sus espadas, hachas y estacas. Realmente impresionante.

-Por qué no le das un hijo, Almirante Marcus y dejas de ofrecer las alabanzas más destempladas que nadie haya dado sobre un maldito gladiador en toda nuestra historia.

-Discrepo humildemente, mi querido amigo, Almirante Charles. Estoy convencido que El Supremo les ha otorgado a esos dos más alabanzas que todas las masas juntas, en este planeta o en cualquier otro de este Universo y quizá de todo el Multiverso. Y creo con vehemencia que tus dos más nuevas esclavas lo han alabado más que nadie, incluyendo al Supremo. Por separado o juntas. Vestidas o desnudas.

-¿Y el motivo para recordarme que las rameras del Gobernador son de mi propiedad se debe a?

-¿Cuál crees que sea la reacción de The Inquisitor al saber que sus damas le pertenecen a una persona que se jacta de ser el principal benefactor de su nombre, pero que a las primeras de cambio lo primero que hace es tomar propiedad de sus mujeres?

-Él mismo acepto la puesta en venta de las hembras. El mismísimo Emperador se las ofreció como presente y él rechazo a las esclavas y exigió su venta en pública subasta. Subasta que además fue realizada incluso por vía holográfica para que cualquier interesado pujara por ellas.

-Y en ningún momento te atreviste a dar la cara y realizar la compra personalmente. Realizaste la adquisición por medio de interpuestas personas. Y después hiciste que por un precio irrisorio te las entregara. No es una operación muy moral ni muy leal. Ni para unas mujeres que te creían amigo de su familia y que a la primera oportunidad no dudas en sacar provecho de su destrucción y tomar posesión de ellas como simples esclavas. Ni para el hombre que te ha enriquecido más que nadie gracias a sus triunfos y que te llego a confiar antes del duelo lo de su desigual e ilegal relación con las Hembras de la Familia del Gobernador.

-No creo que semejante conversación lleve a nada bueno. Estamos aquí para presenciar un evento deportivo de calibre mundial. No para relatar o analizar los insultos reales o presuntos llevados a cabo contra unas hembras nobles que no supieron darse su puesto y permitieron que las encontraran con la verga de un esclavo entre sus muslos o contra el susodicho esclavo que no es más que un representante de la Casta más baja de esta Nación y nadie que valga la pena de ver o de analizar más allá de una apasionante pelea.

-Palabras duras para una persona que se jacta de llevar una política de apertura para los elementos ciudadanos que repudian la crudeza y dureza de las políticas del Régimen. Para alguien que se dice defensora de los intereses y necesidades de las Clases Ciudadanas Oprimidas por los Potentados como nosotros. Es una severa contradicción querida Karla Romanoff.

-No. No lo es. Como dijiste correctamente hace unos segundos querido Charles, mi protección es para las Clases Ciudadanas ninguneadas, no para la chusma esclava ni para los idiotas que por dejarse gobernar por sus genitales o por sus corazones blandengues cae en las filas de la misma chusma a la que rigen y dominan. Mis intereses son para las personas no para los sub-hombres y sus similares del Reino de las Bestias.

-Perdona si me encuentro en un elevado nivel de confusión y mi cerebro no es capaz o no parece capaz de procesar la información entregada, pero, no eres acaso nieta de Natasha Romanoff, la legendaria Black Widow original, miembro de los Avengers y heroína de los Estados Unidos de América; la Tierra de la Libertad y la Democracia modernas.

-Los errores que mi abuela haya podido cometer fueron asunto exclusivo de ella y de su mente o de su alma. Pero debéis recordar que incluso mi abuela era una defensora tenaz y consciente del Status Quo. Los Avengers, pese a que se opusieron a la Gran Visión de nuestros Líderes, defendían los privilegios de las Elites Dominantes como nadie antes de ellos. Fueron pilar fundamental en la caída de la Unión Soviética, combatieron a Mao Tse Tung, lucharon contra el Vietcong, se enfrentaron a Castro y las guerrillas latinoamericanas, frenaron las ambiciones de Magneto y su Horda Mutante, contuvieron a la oposición radical interna y en la etapa decisiva representaron una fuerza importante para confrontar a los extremistas de los primeros Levantamientos Obreros. Su traición posterior no elimina semejantes logros y desempeños.

-Interesante comentario. Muy digno de las personas que pretenden esconder la cabeza y no reconocer que sus acciones son las que están llevando el país y el mundo al marasmo y deciden que el único acierto que sus ancestros tuvieron forma parte de sus errores.

-Cuida tú boca, Michael. El que seas descendiente de Stark y poseas, gracias a tu astucia y tus vínculos, niveles de protección que no poseen los demás no te convierte en invulnerable. Esos comentarios sediciosos van a terminar por provocar la ira del Supremo cualquier día y eso desencadenara tú derrumbe.

-Con franqueza no creo que "Él Supremo" tenga demasiado tiempo de interesarse en mi insignificante personita cuando asuntos mucho más urgentes y extraordinariamente más importantes tocan con furia desbocada a su puerta. Por solo mencionar un ejemplo podemos hablar de Fort Hope. O si lo prefieren podemos tomar el caso de Clarisse. O de sus impresionantes, victoriosos (y por fin libres de enemigos) temibles aliados interdimensionales. Los cuales se encuentran sumamente cabreados por lo que he escuchado.

-Michael. No creemos que mencionar una serie de mitos más o menos aceptados por el común del vulgo sea la mejor forma de obtener la gracia del Emperador y de los integrantes más prominentes de las Élites mundiales. El Reino dictamina la realidad de toda la nación hasta en la más minúscula de sus características. No existen fortalezas disidentes en busca de soliviantar a las masas de las ciudades más cercanas. No existe una chica que intente revitalizar el mensaje subversivo de sus muertos y traidores padres. Y mucho menos es real la existencia de una presunta superpotencia intergaláctica con capacidad de intervención interdimensional y victoriosa en cada guerra de gran envergadura en la cual se ha involucrado en los últimos cuatro mil años; haciendo sus proezas más imponentes en los últimos cincuenta años.

-Marcus. Charles. Se han estado leyendo demasiado al Gran Hermano de Orwell. Quizá también se estén devorando las páginas de Un Mundo Feliz y del Talón de Hierro. Pero debéis recordar dos cosas sumamente importantes. La primera es que pese al pesimismo espantoso que destilan las novelas de Orwell y Huxley y la presunta imbatibilidad de las Tiranías que describían con tanto detalle; en la vida real los monstruos de los que se copiaron, la Alemania Nazi y la Rusia de Stalin cayeron como castillos de naipes. Y en segundo término, el Talón de Hierro termino siendo aplastado y sustituido por el Sistema de la Fraternidad Humana tras el triunfo de la Causa revolucionaria de los Trabajadores. En la ficción tardaron cuatrocientos años en tumbar la Tiranía, pero la tumbaron.

-Tus palabras rayan en la provocación.

-¡Oh no! Yo no pretendo provocar a nadie. Los reto directamente. Este Régimen posee unos días muy contados. Puede que caiga tras provocar el colapso y destrucción del planeta entero y desaparezca como consecuencia del fin de todo. O puede que se derrumbe gracias al triunfo del Levantamiento que se avecina. Pero no tiene demasiado tiempo de sobrevivencia.

-¿Te atreves a…?

-No amenaces sino estas dispuesto a emprender el camino de la guerra, Charles. Y no me dejas culminar mis planteamientos. ¿Si Fort Hope es una simple mistificación creada por las desesperadas masas en búsqueda de algún resquicio de cordura; donde se encuentran las cinco legiones Imperiales enviadas hace tres meses a su locación para suprimir de una vez el mito? ¿Por qué jamás fueron vistos nuevamente y por qué el Régimen se niega a informar sobre su paradero? Clarisse según ustedes es una engañifa y según ustedes, en caso de ser real, es una simple hembra, hija de unos traidores fracasados y que debe limitar su existencia a rabiar ásperamente su catastrófica derrota. ¿Podrían por favor explicarme si la potencia interdimensional es una creación literaria de los ilusos, una especie de Utopía del siglo XXI, como se explica la presencia en nuestra realidad de una División completa de navíos estelares de una magnitud pasmosa y que demostraron poseer en sus maniobras un poder de fuego que empequeñece la capacidad destructiva de los mismísimos Todopoderosos?

-Tales rumores forman parte de una vasta red desinformativa para generar una sensación artificial de caos y promover la desestabilización de nuestro mundo.

-Y si resulta irreal la existencia de las mayores amenazas a nuestro Status Quo. ¿Quién estaría interesado en generar una matriz de opinión negativa y cuáles serían sus intenciones? Si las fuerzas capaces de sacar provecho del caos no conforman una realidad material palpable. ¿Quién podría estar interesado en movilizar los suficientes recursos como para generar una creencia lo suficientemente poderosa como para expandirse por una sucesión de regiones tan vasta que ya abarca el planeta y otras sociedades galácticas?

-No…

-No he culminado mi intervención. Si todas las fuerzas colectivas o individuales forman un entramado de mentiras tan bien elaboradas ¿Cómo es posible que Él Supremo haya ordenado la movilización de cuatrocientas divisiones completas, con todas sus armas, pertrechos y provisiones en orden de batalla y, contrario a la versión oficial, no estén tomando rumbo al Este para desencadenar una tormenta imparable contra Genosha, sino que están afincadas en América y con sus mejores armas apuntando precisamente hacía el sector donde se encuentra el "imaginario" Fort Hope y divisiones enteras de artillería orbital apuntando sus bocas al espacio exterior? Y no me digas que es falso. La reparación y mantenimiento de esas armas corre a cuenta de mi Emporio Empresarial.

Michael parecía haber estado diciendo la verdad. O por lo menos una versión muy cercana a la misma. La expresión en los rostros de Marcus y Charles era de frustrada rabia y se negaron a contestar las últimas palabras de su joven amigo. Prefirieron girar sus rostros a las holográficas y observar cómo iba la salvaje confrontación. Sin que estos se percataran, una sonrisa sardónica se dibujo en el rostro de Michael. Una sonrisa acrecentada por el conocimiento de las razones del sobrenombre de Charles. Su supuesto desconocimiento acerca de la existencia de la Federación era una patraña con la que intentaba ocultar su participación activa en las guerras contra esta y sus "hazañas" contra cientos de mundos que la integraban y durante las cuales perecieron billones. Las victorias de las armas Federadas y la destrucción de los ejércitos comandados por Charles lo dejaron expuesto a la venganza de los vencedores y la victoria final de estos en todas las guerras en las que se vieron involucrados y su repentino interés en los asuntos terrícolas dejaban a Charles en una situación aun más comprometida que la del más indefenso de los plebeyos.

Durante la conversación/discusión la batalla en el Coliseo había dado un giro radical y demostró, pese a las capacidades de los oponentes, la clara superioridad de los Campeones. Tras la muerte de Hydra, Draco y Cancerbero desencadenaron un rabioso asalto uno contra uno frente a Wolf y The Inquisitor. Peor error no pudieron llegar a cometer. Asegurándose una distancia prudente en relación con los otros tres contrincantes, se permitieron varios segundos de distancia frente a ellos y confrontaron a sus aislados y rabiosos opositores con relativa tranquilidad. Wolf rechazo cada estocada que Draco desencadeno contra su persona. Paro un mandoblazo que iba contra su quijada. Detuvo una puñalada contra sus costillas. Freno una estocada que pretendía hundírsele en los riñones y paro un espadazo que de seguir su camino le hubiera partido el cráneo en dos. Cuando parecía que estaba arrinconado, realizo una finta haciéndole creer a Draco que pretendía hundirle la punta de su espada en el corazón y en cambio le lanzo un mandoblazo contra las costillas del lado opuesto.

Vieron por las pantallas como Wolf aferraba fuertemente el brazo izquierdo de Draco, con el que este intento hincarle un puñal entre sus pulmones y subía su mano derecha, armada con su espada para atravesarle el pecho. Draco logro apartarse a tiempo de la penetrante punta del arma de Wolf pero no se percato del Hacha Doble Filo que se incrusto entre los hombros y casi lo partió en dos. Cancerbero estaba tirado en la Arena con una de sus piernas cercenadas y una lanza profundamente introducida en sus costillas y que subía hasta su cuello. Con la muerte de ellos dos ya eran tres los contrincantes despedazados en el duelo del día. Quedaba la mitad.

Viper, The Impaler y Satán se mantenían en una posición estática. Las espadas en posición de pelea, pero no daban un paso ni para adelante ni para atrás ni para los lados. Intentar adivinar si estaban cagados de miedo o analizando un posible plan de acción era punto menos que imposible. Lo único certero era que sus rostros poseían una dureza pétrea y marcados rictus de odio desmedido.

No ayudaba para nada el que tanto Wolf como The Inquisitor tuvieran sendas sonrisas despreciativas en sus rostros y retaran con sus manos, cual mala película de acción de los viejos tiempos, a sus oponentes para que los asaltaran con todo lo que tuvieran a bien lanzarles. Ninguno de los tres se movía pero la tensión de sus músculos era visible y casi palpable a través de las pantallas holográficas. En cualquier momento el mundo sería testigo de una de las cargas más violentas jamás vistas, eso era totalmente seguro.

Para sorpresa y disgusto de los observadores holográficos y para obvia furia de los presentes en las gradas del Coliseo, tropas de las fuerzas de seguridad entraron en la Arena armados hasta los dientes y decretando el fin de la contienda. Pese a la furia que embargaba a los cinco Combatientes presentes en el sitio, ninguno fue tan estúpido como para forzar un combate. Sus armas más letales eran primitivas espadas, lanzas y hachas, que si bien eran muy efectivas si lograban acercarse lo suficiente a un rival en igualdad de condiciones, representaban menos que nada frente a soldados acorazados y con rifles de rayos laser y de energía de antimateria.

Michael fue el único que estuvo dispuesto a ofrecer una teoría sobre las razones para detener una confrontación que había sido la más animada y salvaje desde el fin de los Grandes Levantamientos.

-Toda esta farsa es muy fácil de comprender. Pese a ser simples entes biológicos naturales, o sea mutantes espontáneos, Wolf y The Inquisitor han demostrado ser una fuerza imparable en el campo de batalla de los duelos de gladiadores. El Régimen nos ha estado vendiendo por años que sus técnicas de mutación artificial son la respuesta del futuro para el descarte de cualquier defecto propio de la naturaleza y que sus creaciones artificiales son superiores en todo sentido a los entes naturales. Pero los seis actuales contendientes de Wolf e Inquisitor son o eran productos completamente creados en los laboratorios del Régimen y, pese a ello, tres de sus mascotas están muertas y el par de bestias que poseen el Campeonato permanecen sonrientes en el Centro de la Arena como si nada. Las tesis de la perfección creada por los Laboratorios del Reino del Terror han sido descartadas a punta de mandobles.

-Hasta los revolucionarios más radicales entre los terroristas anarco-comunistas han demostrado su entusiasmo por la realización de los experimentos eugenésicos. Figuras hoy olvidadas de la insurgencia rusa del siglo XX en sus trabajos sobre cómo veían el mundo del futuro hablaban elogiosamente de la eugenesia y la representaban como el futuro de la especie humana. Aunque no hablaron de eugenesia, estaba claro que los creadores de las ideas terroristas de los siglos XIX y XX creían que los avances científicos eran vitales para el desarrollo de la humanidad.

-Olvidas algo de vital importancia en semejante planteamiento. Los revolucionarios expresaban claramente su repulsa por la eugenesia nazi a la que presentaban como una terrorífica manipulación de las debilidades humanas para sus quiméricas ideas sobre la supremacía racial aria. Trotsky (el revolucionario ruso que mencionas) presentaba la eugenesia como el uso de la ciencia para el mejoramiento de las habilidades físicas e intelectuales de la humanidad en su conjunto y rechazaba como una distopia espantosa la tesis de la creación de razas superiores. Y los actuales subversivos desprecian el uso de la ciencia y la técnica para la creación de criaturas artificiales predispuestos al crimen y exigen que el uso de las técnicas de manipulación genética sean utilizadas para el aumento de las esperanzas y la calidad de vida de todos los integrantes de la comunidad, tal y como acontece en la ¡Actual! sociedad Federada.

-La Federación Intergaláctica…

-Conozco el planteamiento que vas a realizar y déjame decirte que hice hincapié en lo de actual sociedad Federada. Todos sabemos las historias de terror de las prácticas eugenésicas de los Federados antes del triunfo de la Insurrección Colectivista. Y gracias a los mismos reportes de los enemigos de estos, que consideraban la reacción Federada como una acción delirante, sabemos que los Federados tuvieron como una de las principales motivaciones para su famoso y enorme Levantamiento el repudio a la barbarie de las prácticas "eugenésicas" emprendidas sobre la población. Y sabemos que el trauma de las experimentaciones fue tan severo que cualquier modalidad criminal o cruel contra la población por parte de los científicos tiene por resultado una muerte segura. La Federación no mantiene nexos diplomáticos con ninguna sociedad en la cual se practique la eugenesia con propósitos supremacistas. Y toda la comunidad científica de las potencias enemigas que se encontró incursa en delitos eugenésicos al final de las Grandes Guerras Intergalácticas fue literalmente liquidada. Y no sirve la tesis que afirma que los Federados hicieron tal medida con la intención de debilitar la capacidad científica de sus posibles rivales. Cada Federado que emprendió acciones parecidas antes del triunfo de la Revolución fue exterminado por el Nuevo Orden y los Federados utilizaron todo el poderío científico e industrial de su sociedad para asegurarse la reconstrucción de los Imperios abatidos. Incluso ahora y en los noticieros de los mismos enemigos de la Revolución Federada pueden verse a millones de los mejores intelectuales científicos de la Potencia Revolucionaria trabajando en los laboratorios e industrias de los países vencidos para asegurar su renacimiento. Por supuesto con la clara intencionalidad de establecer una sociedad en la que imperen las practicas y teorías colectivistas. Pero eso lo hace cualquier potencia vencedora. Establecer sus principios sobre el vencido. Que en este caso es fácil. El 85 % de los habitantes de las potencias derrotadas quieren vivir en un sistema como el Federado.

-Por supuesto que desean vivir la experiencia Federada. Esa plaga no ha perdido una guerra grande o pequeña en más de cuatro mil años y sus industrias, laboratorios, bibliotecas y universidades no hacen sino crecer en cantidad y calidad pese a todas las masivas conflagraciones en las que se ha visto involucrada. Ante semejante ola de victorias cualquiera desea saber porque ellos han triunfado tan enfáticamente donde tantos otros han fracasado.

-No solo esa es la razón y lo sabes. Nuestro Régimen ha triunfado sobre cada enemigo al que se ha enfrentado y lo único que nuestro sistema y el Federado poseen en común es una cifra: 85%. Pero con una diferencia abismal. El 85 % para los Federados representa aceptación entusiasta y activa. Significa una participación masiva en las fábricas, talleres, laboratorios, centros de estudio y más importante, en los Consejos Laborales para activar la economía, la sociedad y establecer la nueva sociedad que los Federados prometieron si se lograba derrocar al Viejo Poder. El 85 % entre nosotros representa el deseo, aun pasivo, por ver a nuestro poder reducido a un montón de escombros. Lo cual explica muy bien a Fort Hope, Clarisse y lo que acabamos de ver en pantalla.

-No entiendo el empeño de todos ustedes de mentar constantemente a los perros Federados en las conversaciones sobre macro política.

-Dos motivos principales. La primera razón es la molestia enorme que a ustedes les provoca el solo oír que se menciona a La Federación Intergaláctica. Después de todo es una enorme civilización socialista, que ha logrado ser exitosa, que posee una de las infraestructuras económicas más solidas del Multiverso, con una industria formidable, una impresionante capacidad científica y tecnológica, una cultura de una vastedad envidiable, una colosal población, un nivel de vida incomparable e insuperable y una capacidad para defender todo ello que roza la invencibilidad. Después de los fracasos que en nuestro mundo han tenido los presuntos experimentos socialistas, encontrarse con una civilización tan descomunal, basada en los principios y prácticas del colectivismo revolucionario, que existe en la actualidad en un millón y medio de galaxias y que ejerce su influjo en las masas populares de millones de realidades diferentes debe resultar sumamente chocante para ustedes los Señores. Y la segunda razón, muy ligada a la primera, es precisamente el poderío militar de la Civilización Federada. La existencia de un poder capaz de intervenir en prácticamente cualquier Universo existente o por existir y que gracias a la plena participación de cada integrante de su sociedad en el esfuerzo revolucionario posee un volumen numérico inigualable, es un buen recordatorio para frenarle los pies a los extravagantes planes de sus Señorías. Y, como sabemos todos, la Civilización Federada después de sus estruendosas y sucesivas victorias militares contra las Potencias Oligárquicas se ha ganado la reputación y la posición de Primera Potencia del Multiverso. Ustedes solo parecen respetar el miedo y nada les provoca más miedo que una poderosa, exitosa y realmente libertaria Revolución, poseedora de los recursos intelectuales, materiales y espirituales para imponerse sobre sus enemigos, tanto en el campo de las ideas, como en el del éxito material, como en la de la satisfacción de las necesidades más elementales y las más complejas de los seres vivos y si es necesario también en el campo de la guerra.

Las replicas de Charles y Marcus nunca salieron de sus bocas. Si es que tenían alguna respuesta a una argumentación que calaba como anillo al dedo en las realidades macro-políticas del Multiverso. Fueron callados por algo más inmediato que la aplastante veracidad de las palabras de Stark y en realidad mucho más atractivo e interesante. Dos despampanantes hembras caucásicas, portadoras de una lisa, larga, brillante y negra melena y que recordaban por su belleza a las imágenes plasmadas por los artistas en los cuadros en los que se representaban a las valquirias o a las diosas griegas. Una de ellas era mayor que la otra en por lo menos una quincena de años y pese a ello no se podía apartar la vista de sus impresionantes curvas y notable atractivo. La más joven poseía unos rasgos que la identificaban como una versión con menos años que su aparente ancestro.

Stark fácilmente pudiera haber adivinado; si no lo supiera ya, motivo de sus frecuentes visitas a la Mansión de Charles; que eran madre e hija. Al igual que por los collares que rodeaban sus largos y hermosos cuellos se podía fácilmente deducir que ambas eran esclavas o cuando menos siervas en esa casa. Y por su porte, sabría que las dos hembras relucientes habían una vez formado parte del conjunto de personas que se podían jactar de tener una innumerable cantidad de personas forzadas a llevar collares en sus cuellos o cadenas en sus piernas y brazos. Y, si había leído los periódicos y era bueno recordando las fotos de los famosos que se robaban las primeras planas de los periódicos impresos o las holografías de los noticiarios visuales, reconocería con facilidad a la esposa y a la hija del descabezado gobernador. Lo que fácilmente explicaría que tan regias damas fueran las desafortunadas portadoras de los collares de la infamia.

-Se puede conocer el motivo por el que ambas se encuentran tan sonrientes-Pregunto Charles lleno de sorpresa por el estado de ánimo feliz que parecían tener sus dos esclavas principales-no encuentro razones suficientes para encontrarlas con sonrisas tan descaradas en sus rostros. Lleva a creer que se burlan de nosotros.

-¡Oh, Maestro! Es que nos estamos burlando de ustedes. Resulta increíble la facilidad con la que los hombres demuestran una incapacidad supina para observar el panorama más allá de lo evidente y se limitan a observar lo superficial. Ven el enorme poderío desplegado por toda la extensión del Multiverso por parte de los ejércitos que defienden los mundos de la Federación y empiezan a imaginarse una vastísima Armada "terrorista" preparando un asalto generalizado contra nuestro planeta. Y no ven o descartan como nimiedades creadas artificialmente por los agentes de los servicios de inteligencia de la misma Federación a los elementos internos que decidieron acabar con el Reino. Creen que Fort Hope y Clarisse son ceros a la izquierda manipulados por el SIRF y no comprenden que son la parte principal que da sentido a toda la ecuación y que incluso si el SIRF o el Comité o el Consejo Federal vienen a llamar a nuestras puertas se debe única y exclusivamente a la existencia de esos dos factores vitales.

-Aunque siempre he creído que sostener discusiones con simples esclavas representa una disminución de mi propia jerarquía, en consideración de vuestro pasado voy a replicar a las necias palabras de tu hija mi querida Helena.

De todos es sabido que la única manera en la que Fort Hope a podido mantenerse oculta de los radares de nuestras fuerzas especializadas en la captura y extermino de terroristas se debe a la existencia de tecnología alienígena en poder de los subversivos. Y dado que ninguna nación responsable y respetable mantendría nexos con las huestes bárbaras de los comunistas solo podemos concluir que semejante tecnología proviene de la despreciable potencia interdimensional de la que estamos hablando o de la que hemos realizado referencias. Y por otro lado, el armamento del que, según los rumores, se encuentran provistos los terroristas, no es conocido por ninguna raza existente en nuestro Universo. Solo podemos sacar en conclusión que han estado siendo aprovisionados y armados por una civilización que ama el caos y solo una posee en nuestros días una característica como esa, y por supuesto estamos hablando de los Federados.

En lo que respecta a la perra que los intenta dirigir, la tal Clarisse. Nació en la Federación. Y no en cualquier lugar de la enorme Federación conformada por más de ciento veinte mil galaxias. Ni tan siquiera en alguna parte cualquiera de la Republica Colectivista Galáctica que conforma el núcleo principal, la columna vertebral de la mentada Federación. No. Nació en el propio planeta Capital; la mismísima cuna de la malévola Tempestad Revolucionaria que asola el Multiverso actualmente. Estudio, se crio y creció en la Capital. Se desarrollo en la Capital. Se caso en la Capital y pario a sus cachorros en la Capital. Y combatió en las guerras de la Federación para aplastar a las naciones civilizadas de ese Universo. Es una completa hija de la sociedad Federada.

-Aparentemente bien argumentado. Pero olvidaste aspectos importantes en tus análisis, mi "Amo". En primera, los mismos rumores indican que la tecnología médica, alimenticia, armamentística de Fort Hope que los agentes especiales de la Federación le han entregado a los revolucionarios terrestres empezó a llegar a nuestro mundo hace no más de cinco años. Toda la tecnología previa era de construcción autóctona y déjeme recordarle que los rumores sobre la existencia de Fort Hope indican que esta fortaleza posee una existencia real tan lejana como la Segunda Insurrección. Así que esta fortificación rebelde tiene no menos de tres décadas completas funcionando y causando trastornos a nuestros Grandes Señores. El apoyo interdimensional apenas tiene un quinquenio.

En cuanto a Clarisse debo recordarles que sus padres fueron los Líderes de las Grandes Insurrecciones. Ambos yanquis de pura cepa. Hasta rubios con los ojos azules de las razas nórdicas tenían por principal característica física. La madre pertenecía inclusive a una de las familias más ricas, poderosas y prestigiosas de las Elites de la época. ¿Debo recordarles el escándalo que género su apoyo activo a la causa revolucionaria? Y si bien, Clarisse nació, creció, se desarrollo, estudio, se graduó, se caso y alumbro en la Federación y lucho en las guerras de su patria adoptiva con feroz determinación, también es verdad que los rumores indican que desde que tenía quince años ha estado visitando este planeta con suma regularidad. Ha estado en Fort Hope y en cada presunta fortaleza rebelde ubicada en los Estados Unidos y se ha interesado en los problemas de nuestro mundo con entusiasmo tan frenético como el que demostró por los conflicto de su nación nativo/adoptiva. Y no lo ha hecho por instrucciones emanadas del Consejo Revolucionario sino porque le ha salido del forro y ha creído ver una posibilidad de victoria para su causa. Solo en el último quinquenio el Consejo, el Comité y el SIRF han demostrado coincidir con Clarisse en el análisis de lo que acontece y han empezado a abastecer a los insurgentes. Y así queda demostrado que primero fueron Fort Hope y Clarisse y luego los Federados y su poderío desbocado.

-No considero adecuadas tus palabras. Suenan subversivas. Pero en consideración de vuestro pasado no las castigare ni a ti Alana ni a tu madre Helena. Considero inapropiado apabullar a las que alguna vez fueron la esposa y la hija de uno de los más importantes magistrados del régimen.

-Por no hablar que, pese a lo escandaloso que pueda sonar, fuimos las mujeres de uno de los dos más feroces y capaces, amén de populares, guerreros de nuestra época. Y tocarnos de modo no delicado podría traer consecuencias funestas para el agresor.

-Yo no me vanagloriaría de una realidad que lo mínimo que hace es apestar. Que madre e hija estén de acuerdo en compartir al mismo hombre y lleguen a los extremos de dormir con este al mismo tiempo raya en la degeneración más absoluta. Y debo recordarles que este hombre, del que se jactan tanto de haber amado las vendió al mejor postor y las entrego a los caprichos de sus nuevos amos sin ningún género de protesta. Ustedes mismas estaban sorprendidas por su desprecio y su dureza ante sus miserables suplicas de apoyo.

Ambas mujeres giraron sus cabezas hacia donde se encontraba Michael Stark y se le quedaron mirando fijamente. El potentado no pudo menos que encogerse de hombros y mover la cabeza como reconociendo que estaba de acuerdo con lo que fuera que ellas estaban pensando. Luego, largo una carcajada profunda, larga y oscura.

-Creo mis queridos amigos que lo que las mujeres quieren decir pero no se atreven a decirlo en voz alta ellas mismas por miedo a un castigo severo de las autoridades es: ¿Acaso fuimos compradas por alguna especie de imbécil retrasado incapaz de darse cuenta de lo que acontece a su alrededor?

-Estas propasando los límites de la amistad Stark. Una cosa es que toleremos tus insinuaciones incendiarias en el seno de nuestro hogar como una forma de reconocer nuestra mutuamente beneficiosa amistad y de los múltiples lazos que nos mantienen unidos. Pero no estamos dispuestos a soportar una retahíla de insultos contra nuestra integridad personal.

-Pero es que sus posicionamientos rayan en lo ridículamente risible. Comenzamos nuestra discusión con ustedes intentando demostrar que Clarisse, Fort Hope y la Federación eran una invención de mentalidades calenturientas y distorsionadas. Y luego pasaron a insistir que los Federados son los únicos culpables de las maniobras de los rebeldes y que Clarisse es un simple peón en sus manos. Si eso no es de risa no se que lo sea entonces. Y no son capaces de captar lo evidente.

-Y que se supone que sea lo evidente según tú clarividente persona.

-La razón por la que los Amos determinaron intentar liquidar su multimillonaria inversión gladiadora, que es la misma por la que Inquisitor acepto vender a sus mujeres. Está implicado o pretende estarlo.

-¿Implicado?

-En el Levantamiento que se avecina. Y pretende que Wolf se vaya con él. Y lo más probable es que veamos una réplica de los levantamientos de esclavos de los tiempos de Espartaco. Con la diferencia fundamental que esta vez los esclavos gladiadores estarán unidos a los esclavos comunes desde un principio y contaran con el apoyo y la alianza de la población trabajadora de las grandes ciudades. Dos elementos que no existieron en los lejanos tiempos de Roma y que representaran según sus cálculos un cambio sustancial en la resolución final del conflicto. Esta vez, quizá los que terminen crucificados no sean los rebeldes sino quienes se les oponen.

En semejante escenario de matanza indiscriminada que se aproxima, sus mujeres estarán más seguras entre los dominios de potentados con recursos para esconderse un tiempo de las consecuencias de la guerra que en el campo de batalla acompañando a un esclavo alzado en armas y con una gigantesca marca de disparen aquí entre los hombros. Y además está seguro que estos Señores no se atreverán a dañar a las hembras porque saben que en caso de lastimarlas de alguna manera posee la suficiente influencia y poder para tomar represalias brutales contra los imbéciles que olvidaron con quien se metieron. Además que parece seguro de ganar y sabe que los Federados deben tener la orden de no permitir la fuga de ninguna persona relacionada con la actuación del Régimen y deben estar de alguna manera bloqueando las fronteras del planeta, la galaxia y quizá todo el Universo.

-Has perdido la cabeza. Nadie en su sano juicio podría creer que un vulgar matón como Inquisitor pueda desarrollar un pensamiento tan complicado y mucho menos que sea capaz de planificar una especie de levantamiento contra un Régimen al que ha apoyado por años. Durante sus enfrentamientos contra el resto de los combatientes ha demostrado poseer un ardor desquiciado y fanático, como si de verdad sus acciones en la Arena sirvieran para purificar el planeta de las alimañas que lo consumen y arruinan la obra de Dios. Entre sus víctimas se han encontrado varios miembros de la oposición revolucionaria y pese a ello o precisamente por ello la ferocidad con la que los ha combatido ha sido mayor que contra sus otros adversarios. Algunos de sus oponentes normales han salvado la vida. Ninguno de los revolucionarios lo ha conseguido.

-No estoy sugiriendo que nuestro mutuo amigo sea un conspirador revolucionario desde el mismo inicio de su carrera como matón entretenedor de las masas. Pero él sabe el nivel de subestimación en el que lo tienen las Elites y que estas lo consideran un vulgar asesino sin cerebro. A cualquier persona con cierto nivel de racionalidad lo deben de molestar las miserias que vive a diario y si es honesta consigo misma debe darse cuenta que pese a toda su fama y presunto poderío no representa otra cosa que una aberrante fuente de entretenimiento para una Oligarquía de aprovechados parásitos y para una chusma de desarrapados acobardados.

-Me estas concediendo la razón.

-Aprehende a escuchar. Reconocí que es un matón, pero también afirme que es lo suficientemente pensante como para desarrollar una aversión completa contra tales prácticas y semejante papel. Y si considera que en el mundo solo los más poderosos o los más aptos poseen el derecho a sobrevivir, el trabajar para unas masas paupérrimas, animalizadas y acobardadas y para una Oligarquía arrogante, cobarde, cada vez más inculta, desenfrenada e inútil incapaz de ejercer su papel de Elite social en el más amplio significado del término, fácilmente puede irse desenvolviendo la idea que un cambio es necesario para montar en el poder a personas realmente poderosas y aptas. Y la llegada de Clarisse, la aparición casi publica de Fort Hope y la existencia demostrada de la Federación Intergaláctica le pueden haber brindado las motivaciones para llevar a culminación definitiva sus planes.

Y esta presunción se vuelve más certera debido a la existencia de Universos terrestres enteros donde jamás han acontecido o aun no se han desenvuelto los acontecimientos que dieron origen a nuestro Reino del Terror. Multitud de realidades alternas tienen a sus Señores completamente paralizados o definitivamente vencidos o en proceso inicial de desarrollar sus planes conquistadores. Y sus enemigos parecen poseer una determinación y unos poderes combativos mayores a los demostrados en nuestra realidad.

Y sin irnos tan lejos como las Realidades alternativas basta con echar una ojeada a los acontecimientos políticos de gran envergadura en nuestro propio mundo para encontrarnos con una fractura completa más que promisoria para los intereses de los insurgentes.

-No…

-Sí. En Europa Oriental, Doom por medio de una serie de complots e intrigas y documentos evidentemente amañados demostró que los sátrapas de la región estaban conspirando para derrocar al Régimen. Como resultado, una decena de reinos "independientes" cayeron en manos de Doom y Latveria pasó a agrupar a prácticamente todas las naciones que estaban en la férula del antiguo Imperio Ruso, menos la misma Rusia. Esa expansión territorial fue a costa del principal aliado del Gran Emperador, Mr. Siniestro en persona que fungía como Señor Feudal de los reinos suprimidos y que por su presunta incapacidad para detener la conspiración contra el Régimen se vio obligado a entregárselos a Doom.

-No veo como esto demuestra nada acerca de una presunta inestabilidad.

-Nadie pone en duda que haya habido una conspiración. Yo no lo dudo en absoluto. Más que conocida es la rivalidad que en el fondo enfrenta al Alto Señor contra Siniestro. Y aun más conocido es el deseo de Siniestro de defenestrar al Reino e imponerse como el Nuevo Potentado. Pero las ambiciones megalómanas de Doom no son menores a las de Siniestro. De hecho, yo y muchos otros creemos que Doom representa un peligro mucho mayor que Siniestro para la estabilidad mundial. ¿Qué pudo forzar al Alto Señor a entregarle media Europa a uno de sus socios menos confiables y más peligrosos en contra de uno de los más prestigiosos líderes de la Tiranía, por más feroz que sea la rivalidad "secreta"?

En Medio Oriente una tempestad rebelde estallo hace no menos de tres semanas y en estos momentos una coalición de factores armados muy heterogénea y que nadie sabe cuál es su ideología mantiene bajo asedio a Teherán, Bagdad, El Cairo y Damasco. ¡Al mismo tiempo! Jerusalén ha demostrado una completa incapacidad para contener al grupo insurrecto. Las armas empleadas por los terroristas son tan sofisticadas que hacen presumir una procedencia de los Dominios Imperiales. Y el Dominio Imperial con tecnología sofisticada más cercano al escenario de los hechos es Latveria.

África hace años que es tierra muerta, reducida a grandes núcleos poblados y amurallados, rodeados por enormes extensiones de desierto. Desierto poblado por numerosas agrupaciones de salvajes que de una manera u otra se encuentran perfectamente armados (¿Siniestro quizá?) y acosan mediante furiosos ataques depredadores las urbes una y otra vez. Los últimos informes recabados indican que cuatro de los núcleos poblados en África Occidental han caído tras rabioso batallar, pese a la llegada de varias legiones imperiales y toda su población masculina ha sido pasada a cuchillo. Todas las féminas se encuentran esclavizadas en burdeles o harenes o en los campamentos de los ejércitos barbaros.

En esas latitudes las únicas regiones bien estructuradas, con grandes ciudades y vastas zonas agrícolas son las provincias de la Republica Mutante Libre de Genosha. Un país que domina no menos de la tercera parte del continente africano y protege sus posesiones con la práctica de enormes colonias militares y una vasta muralla electrificada y reforzada con campos de energía. Todos los ataques de las mesnadas salvajes han sido fácilmente aplastados hasta ahora. Pero la presión contra el rico Sur se intensifica y las batallas por el control de las regiones bajo poder de Magneto y su familia han tomado proporciones apocalípticas. Se teme que en cualquier momento las murallas puedan ser quebradas y las defensas penetradas sin posibilidad de repeler la invasión y así las batallas se librarían en el mismísimo suelo de la Republica de Genosha. Quizá sea el castigo de los genoshanos por olvidar la causa de los oprimidos que decían defender y haber abandonado a su suerte a los revolucionarios de América y Europa.

Como puede verse existen focos de guerra abierta y masiva en Medio Oriente, África y la mismísima Europa. De América no necesitamos ni hablar. Los recientes eventos en Chicago y la aparición pública de Fort Hope marcan los posibles primeros pasos de una Cuarta Gran Insurrección Social. En Cuba, México, Nicaragua, y Panamá parece que han surgido fuertes movimientos guerrilleros. Ha habido atentados "terroristas" en sus respectivas capitales: La Habana, Veracruz, Masaya y Colón. Bolívar ha visto grandes protestas armadas en sus principales capitales provinciales: Bogotá, Cartagena, Cali, Medellín, Maracaibo, Maracay, Quito, Guayaquil y Cumana sin hablar de los extraños trastornos energéticos que se han producido en las ruinas nucleares de Caracas. Solo la llegada de las legiones imperiales logro sofocar las rebeliones. Y el Virrey de Brasil, así como el tirano de Buenos Aires han decidido hacer oídos sordos de los dictados del Gran Tirano y en los últimos seis meses se han reportado los extraños asesinatos de una veintena de delegados imperiales sin que las autoridades locales hayan hecho ni siquiera una investigación formal. Aducen que no tienen tiempo debido a que tienen todos los esfuerzos y recursos orientados a defender Buenos Aires y Sao Paulo de los asaltos generalizados de las tribus salvajes que habitan los desiertos nucleares que rodean ambas metrópolis.

Puro, llano y simple caos. No hay aptitud, no hay poder no hay capacidad. Más que suficiente para que The Inquisitor, un hombre mejor informado y más analítico de lo que suele creerse, se plantee con severidad si vale la pena mantener su lealtad con un Régimen tan corrompido que no puede sostener ni la lealtad de sus propios sátrapas ni mucho menos la lealtad de sus esclavos y ni se diga de contener la presión de sus enemigos extranjeros. Enemigos que por otra parte demuestran estar tan acosados como el propio Régimen del Terror y demuestran una absoluta incapacidad para reemplazarlo como alternativa válida. Solo las personas que llaman a desencadenar una Nueva Insurrección parecen poseer los ánimos, los recursos y la capacidad de replantear el rumbo autodestructivo de Nuestro Universo.

-Pura Mierda.

-Respuesta digna de un par de ciegos de oficio.