Tiempo Parte II

Gokú y Ai entraron a la habitación del tiempo y sinceramente no era como Ai la había imaginado y menos con la descripción que su hermano y...Trunks le habían dado.

-¿Qué te parece? - preguntó Gokú.

-Es tan.. blanca.- Respondió Ai

Gokú le mostró las habitaciones dentro de aquel lugar, la alacena, los dormitorios el baño etc, cuando terminaron el recorrido y Ai había cambiado su ropa por la de entrenamiento Gokú dio un gran salto al centro de la habitación.

-¡Ven!-

-Sí...- Ai dio un paso fuera de la pequeña plataforma de entrada pero lo que no esperaba era lo siguiente...

Cayó al piso con mucha fuerza y no tuvo tiempo de detenerse con las manos así que su frente se estampó directamente contra el piso.

-Pa...pá ¿qué demonios es ésto...?- Dijo al intentar levantarse con bastante dificultad.

Gokú la miró curioso -¿Acaso no te dije?, en ésta habitación la gravedad es mucho más fuerte que en la tierra.- se agacho para quedar a la altura de la chica que seguía tendida en el suelo.

-Pero ¿por qué a ti no te pasa nada?- preguntó

-Por que yo ya estoy acostumbrado, ven levántate, concentra tu Ki y verás que será más fácil.-

Ai recordó aquella ocasión en la que su papá la puso a entrenar con una pesas enormes, así que cerró los ojos y lentamente su Ki comenzó a elevarse.

Durante los primeros " dos meses de entrenamiento" Gokú y Ai pasaban largas horas realizando entrenamientos mentales ya que Gokú decía: "si tu mente esta en paz todo lo demás fluirá de forma natural..." y vaya que Ai necesitaba un poco de paz mental.

Padre e hija pasaban largas horas sentados en posición de loto frente a frente creando una conexión a nivel energético y sincronizando sus pensamientos creando escenario de batalla y movimientos ideales.

Los meses siguientes al entrenamiento mental se enfocaron totalmente en la realización a nivel físico de los mismos.

Tras varios meses de duro entrenamiento bajo circunstancias extremas en aquella habitación como el clima y la gravedad, Ai finalmente había logrado controlar su Ki al 100% por su parte Gokú sabía que su hija estaba lista, había igualadó el nivel de pelea de Gohan a esa misma edad.

-Ai...- Dijo un muy serio Gokú.-Ya solo falta una última técnica por enseñarte- Gokú colocó sus manos en los hombros de su Hija.

-Estoy lista papá...-

-Quiero que me pongas mucha atención...-

-Sí...-

Gokú se alejó unos pasos de su hija para enseñarle su técnica favorita: El Kame Hame-Ha.

-Escucha, para esta técnica necesitarás concentrar tu Ki en un solo punto, y ese punto son tus manos...KAMEEEE-

-Papá acaso me vas a ...-

-Sí... te enseñare como hacer un Kame- Hame- Ha -

El Corazón de Ai comenzó a latir muy rápido, jamás pensó que su padre le enseñaría a usar su energía de ese modo.

-HAME! Después de concentrar tu energía, debes esperar el momento preciso para lanzarla...-

-Y como sabre cuándo es el momento para lanzarla- Ai se cubría un poco el rostro por efecto de la brillante energía que Gokú había juntado en sus manos.

- Lo sabrás... HAAAAAAA- Gokú Lanzó un poderoso Kame-Hame-Ha hacia la infinidad de la habitación.

Ai quedó impresionada por el ataque lanzado por su padre, la verdad es que había escuchado del famoso Kame-Hame-Ha pero no había tenido la oportunidad de verlo en persona.

-¿Estás lista?- Preguntó Gokú.

-Si...-

Ai Adopto una posición de batalla muy a su estilo, espalda totalmente recta un pie ligeramente al frente y el otro justo detrás del primero juntando ligeramente los talones.

Inhaló profundamente, dio un ligero paso hacia atrás, extendió y junto sus manos hacia el frente para después llevarlos a un costado de su cintura...

-Kame...- Una brillante esfera de energía color lila se formó en sus manos.

-Hame...- La esfera crecía cada vez más y su brillo era cegador, ni siquiera Gokú pudo evitar cubrirse los ojos.

-Sabrás el momento indicado- pensó Ai; Por su mente cruzaron varias imágenes... eran de Trunks, fue la noche de su graduación, cuando por primera vez el chico toco a su ventana para despedirse, el beso, la flor... Una lágrima corrió por su mejilla y su corazón dio un fuerte latido...

-HAAAAAAAAAAAAA- Gritó la niña mientras su poderoso ataque se perdía en la infinidad de la habitación...

-Trunks...- susurró

Gokú no cabía en su asombro, el ataque que su hija acababa de lanzar era de los más poderosos que había contemplado, podría arriesgarse a decir que tenía la misma fuerza que el Kame-Hame-Ha que ayudo a derrotar al terrible monstruo cel...y con ello Gokú confirmó su teoría, Ai expulsaba su máximo poder al recordar eventos de gran valor emocional.

Ai cayó al suelo, toda esa energía usada la habían dejado exhausta, no pudo permanecer despierta, cerró los ojos y se desvaneció...


Algunos días después...

Ai se levantó de un salto mirando el lugar.

-¿Dónde estoy, qué hago aquí, qué hora es?- se preguntó

-¡Qué bueno que ya despertaste!- Gokú entró a la habitación de la chica con un montón de frutas, pan y algo de carne en sus brazos.-Ten come algo.- Dejó caer todo en la cama.

-Gracias papá...- se escuchó la voz de la chica por debajo de la montaña de comida.

-Dime, ¿cuanto tiempo dormí?-

-Dos días aproximadamente-

-¡Qué! ¿Por que no me despertaste antes?-

-Hiciste un gran esfuerzo, necesitabas descansar, además no debes preocuparte todavía nos quedan un par de meses para cumplir el año, será suficiente para que aprendas a controlar el Kame-Hame-Ha.- Gokú mordió un enorme trozo de Jamón.

Momentos después de terminar de comer, Gokú puso sobre la cama de Ai una pequeña mesita.

-¿Quieres jugar cartas?-

-Pero y el entrenamiento papá?-

-Ya te dije que no debes preocuparte por eso,¡ todavía tenemos tiempo!-

-Bueno, está bien, ¡yo reparto!-


Tras perfeccionar el Kame-Hame-Ha durante los meses restantes Ai quería contarle algo a su padre que nunca le había contado a nadie y que todavía la mantenía intrigada...

-Sabes papá...- .

-¿Qué sucede?-

-Hace un tiempo tuve un sueño muy extraño...-


Mientras tanto en el templo de Kami-Sama

Mr. Popo y Dendé paseaban por los enorme salones del templo cuando Dendé logró detectar un par de Ki bastante poderosos.

-Esos Ki me son familiares, vayamos a ver Mr. Popo.-

Ambos caminaron a la explanada principal del templo sagrado y dos jóvenes no tardaron en aterrizar en ella.

-Goten, Trunks qué gusto verlos por aquí!-

-Bienvenidos joven Trunks y joven Goten.- Dijo Mr. Popo

-¡Hola Dendé!- saludo el joven Son.

-Dendé, Mr. Popo, que gusto verlos nuevamente.- continuó el pelivioleta

-¿Qué hacen por aquí?-

-Bueno la verdad es que también venimos a entrenar en la habitación del tiempo.-respondió Trunks.

-Ya veo, vengan síganme, Gokú y Ai no deben tardar en salir.-

Al escuchar ese nombre Trunks no pudo más que bajar la mirada y su amigo Goten le dio un codazo para que no se distrajera. -¿Cuánto tiempo les queda Dendé?-

Dendé miró el reloj en la entrada de la habitación. -Unas dos horas aproximadamente.-

-¿Se están preparando para el torneo de las artes marciales también?-Preguntó el Dios.

-Así es, al parecer este año habrá participantes muy fuertes, o eso es lo que se rumora.- Respondió el Pelivioleta.

El estómago de Goten comenzó a gruñir.- Creo que tengo hambre ¿tendrás algo de comida Mr. Popo?- preguntó un poco apenado.

-Claro que sí joven Gotens, sígueme por favor.-

-¡Muchas gracias! .- el chico siguió a Mr. Popo hasta la enorme cocina del templo.

-Y dime Dendé, ¿iras a ver el torneo?- Preguntó Trunks


-Ya veo, ¿entonces es por eso que te intereso comenzar a entrenar?-

-Así es, bueno eso y... todas las historias que me contaban Gohan y tú cuando era pequeña...-

Gokú miró el techo de la habitación pensativo. -Tal vez ese sueño fue una especie de revelación.-

-¿Qué quieres decir papá?-

Gokú hizo un arco y se impulsó para levantarse de las escalinata dónde estaban sentados. -Que gracias a ese sueño te diste cuenta de lo que quieres en realidad.-

Ai lo miró un poco confundido, se levantó y se paró junto a él. -¿Lo que quiero en realidad?- meditó unos segundo. -Tienes razón... tal vez eso fue lo que me dio el impulso para pedirles a mamá y a ti que me dejaran entrenar como mis hermanos.-

-Tienes sangre guerrera Ai al igual que todos nosotros.-

-Gracias por entrenarme papá...-Ai abrazó a su padre.

Unas delicadas campanas resonaron en todo el lugar, Gokú observó los enormes relojes de arena colocados a cada lado de la entrada.

-Bien ya es hora de salir, cuando lleguemos a casa tu mamá estará muy sorprendida...-

-¿Muy sorprendida?- Ai no entendía a que se refería su padre.


Las risas de Gokú y Ai se escucharon hasta la explanada principal del templo donde Goten, Trunks, Dendé y Mr. Popo los esperaban, al escucharlos el grupo camino hacia ellos.

Los primeros en llegar fueron Goten y Trunks, al ver a Ai y su padre no dieron crédito a sus ojos.

-¿A...Ai...pero qué te pasó?- Preguntó Goten

-¿Que quieres decir ? - Ai miró un poco nerviosa a su hermano.

Trunks solo la miró fijamente con la boca abierta y los ojos abiertos de par en par.

-Solo,cambiaste mucho...-

-¿Cambié...?- ¡Claro! Ella estaba acostumbrada a su nueva "figura" ya que había pasado todo una año ahí adentro pero para el resto, su nueva apariencia era un tanto desconcertante no solo su estatura había aumentado, su figura se había hecho mucho mas esbelta y a consecuencia las facciones de su rostro cambiaron por unas mucho más finas y delicadas, su cabello había crecido lo suficiente para caer suavemente hasta media espalda.

-¿Pues que esperabas si pase un año entero ahí adentro?- tomó una pose orgullosa y colocó sus manos en la cadera, parecía que hasta ese momento no había notado la presencia del pelivioleta.

-Muero de hambre, Dime Mr. Popo tendras algo de comer? - preguntó Gokú.

-Claro que sí Gokús, sígueme.- Ambos caminaron uevamente hasta la cocina del templo.

-Goten tiene razón Ai cambiaste mucho.- Dendé se acercó a los muchachos.

-¡Dendé!, si eso creo, pero sigo siendo la misma de siempre.- les regaló una cálida sonrisa.

-Entonce sigues siendo la misma loca de siempre, que decepción...-

-Goten...- Ai levanta su puño y una vena se dibujó en él. -¡ven acá hermano!- gritó mientras comenzó a perseguir a Goten por todo el lugar.

-¡Si puedes atraparme claro!.- El chico comenzó a correr para alejarse de ella.

Cuando Ai logró alcanzar a Goten, intentó detenerse en seco ya que habían llegado al borde del templo, por el impulso que llevaba ambos cayeron hacia la tierra...

-Eres una tonta...- la voz de Goten se perdía mientras ambos descendían a toda velocidad.

-¡Ai, Goten!- Dendé llegó hasta el borde del templo y miró hacia abajo, Trunks corrió detrás de el.

-¡Ay, nos vamos a morir! Y yo que tenía una cita con Háruna...- gritaba Goten mientras ambos seguían cayendo.

-Eres un miedoso hermano.-Ai tomó a Goten por la playera y se detuvo en seco solo para explotar su ki y volar en dirección opuesta.

-¿Qué es eso?- preguntó el Dios

Un pequeño resplandor pudó distinguirse entre la nubes que cada vez se hacía más grande.

-¿Acaso es?...- Trunks no pudo terminar de decir lo que pensaba por que un poderoso haz de energía hizo que él y Dendé retrocedieran y cayeran de sentón, mientras Goten también caía... del cielo.

-¿Goten, te encuentras bien?- Dendé corrió al lado del joven

Goten logró incorporarse con una mano en la cabeza- Si Dendé gracias, pero ¿dónde está?- Se levantó -¿Dónde estás Ai? ¡Deja de presumirnos tus nuevos poderes!- gritó.

-¿Qué pasa Goten no puedes tolerar que te haya salvado tu hermana?-Ai toca el hombro de su hermano con el dedo indice.

-¡Ay!- Goten retrocedió por el susto.

-¿Co...cómo llegaste hasta aquí sin que nos diéramos cuenta?- preguntó.

-Se llama entrenamiento y más te vale que cuando salgas de esa habitación tengas el mismo nivel que yo si no quieres que te de una paliza en el torneo.-

-¿Me estás retando?- Goten le dedicó una mirada seria.

-Si así lo quieres ver-

-De acuerdo- los hermanos estrecharon las manos.

Trunks y Dendé intercambian miradas.

-Bien ya me voy, Dendé podrías avisarle a mi papá que ya me fui a la casa?-

-¿Claro Ai! Y te felicito, se ve que entrenaste muy duro ahí adentro.-

Ai asintió con la cabeza.

-¡Nos veremos mañana Hermano!- Ai corrió hacia el borde del templo sagrado, el vacío quedó a su espalda parándose justo en el borde..

-¿Ahora que vas a hacer loca?- preguntó Goten.

-Solo irme...- Juntó sus dedos indice y medio y los lleva a un costado de su frente -Adiós! Antes de dejarse caer de espalda hacia la tierra las miradas de Trunks y Ai se cruzaron por solo unos segundo y a pesar de que fue un instante Trunks sintió su fría mirada.

-¡Ahhh,Pero que deliciosa comida!- Gokú se reunió con el resto de los chicos seguido de cerca por Mr. Popo -¡Muchas Gracias!-

-No hay de ques Gokús-

-¿Goten has visto a tu hermana? Podría jurar que sentí su Ki hace un momento.-

-Los chicos y el Dios se miraron entre ellos, Goten y Dendé señalaron el lugar por donde Ai se había dejador "caer".

-¡QUÉ no me digas que tu hermana se cayó,tu mamá me va a matar!- Gokú se acercó rápidamente a la orilla del templo.

-Papá no creo que le haya pasado nada, además ya va para la casa.- Goten se cruzó de brazos.

-Fiu, menos mal, entonces será mejor que la siga, no quiero que esté sola cuando Milk vea su nuevo aspecto. - Gokú comenzó a elevarse.

-¿Hasta pronto!- se dirigió a Dendé y a Mr. Popo. -Chicos entrenen muy duro ahí adentro, se los encargo y Trunks... todo estará bien, tendrás suficiente tiempo para pensar.- Gokú hizo explotar su Ki para alejarse del lugar, sin antes dedicarle una cálida sonrisa al pelivioleta.

-¡Hasta luego Gokú!- Dijo Dendé

-¡Hasta luego Gokús!- continuó Mr. Popo.

Trunks quedó algo confundido por el comentario de Gokú, ¿acaso se refería a lo que sucedió con Ai? Y si era así no estaba molesto con él? No, no podía saber, estaba seguro que su amigo Goten no le había dicho nada ¿pero que tal si la misma Ai le contó todo lo que había sucedido? No, tampoco era una posibilidad, sabía que a pesar de el carácter a veces explosivo de Ai prefería mantener ese tipo de cosas en privado.

Trunks decidió que lo mejor era dejar de pensar en todo el asunto y concentrarse totalmente en el entrenamiento, a fin de cuentas Gokú tenía razón, tendría mucho tiempo para pensar.


Ai volaba camino a su casa, dejando una delicada estela e energía color lila por donde pasaba cuando no tardo en percatarse de un poderoso Ki que se acercaba a ella.

-Ese debe ser papá.- miró en la dirección contraria en la que volaba y vio un pequeño destello de energía que se acercaba rápidamente, se detuvo.

-¡Hola!.- dijo Gokú cuando estuvo suficientemente cerca para que su hija lo escuchara.

-¡Hola papá!-

-No quería que tu mamá te viera llegar sola y menos con tu nuevo aspecto.-

-Tienes razón ¿ crees que asuste?-

-Asustarse, no creo, más bien dirá que te has convertido en toda una rebelde- Gokú soltó una carcajada recordando que pasó lo mismo cuando entrenó con Gohan y regresaron a casa convertidos en Super Saiyajin. -Pero esperemos que no suceda nada, ven vamos.-

Durante un rato ambos volaron sumidos en sus pensamientos, ya no estaban muy lejos de la montaña Paoz y un pequeño amigo en común decidió hacerles compañía mientras llegaban.

-¡Hola nube voladora!- Dijo Ai.

-Nube voladora, Ai ¿Qué les parece si hacemos una carrera hasta la casa?-

-¡Muy bien papá!-

Los tres se detuvieron.

-¿Listos?-

-¡Ahora!-

Ai y Gokú encendieron su ki al máximo y fueron seguidos por la nube voladora.


-¡Mamá ya llegamos!-

Como de costumbre Milk estaba en la cocina preparando de esa deliciosa comida que solo ella podía preparar.

-Que bueno que llegan la cena esta casi lis...- Milk fue a reunirse con su hija y su marido y al ver a la menor se quedó perpleja.

-Pe..pero ¿qué te pasó?- Milk la examinó de pies a cabeza. -Vaya creciste mucho, te has convertido en una linda jovencita.-

Ai y Gokú intercambian miradas y la verdad es que ninguno de los dos esperaba una reacción tan calmada de alguien como Milk.

-Gracias mamá- se sonroja un poco.

-Pero basta de charlas debes estar muriendo de hambre, ¿no es cierto?-

-mm...-El estomago de Ai comenzó a hacer ruidos extraños. -Creo que si mamá-

-Vayan a sentarse la cena está casi lista...- Milk regresó a la cocina seguida de su hija y su esposo.

Al poco tiempo...

-¡Qué rica estuvo la cena mamá! Hace mucho que no comía comida tan deliciosa-

-Que bueno que te gustó, pero díganme que acaso no comieron nada en la habitación del tiempo?-

Gokú y Ai intercambiaron miradas cómplices.

-La verdad es que ni papá ni yo sabemos cocinar, así que lo que comíamos no era tan rico como lo que tú cocinas.- Colocó un brazo detrás de su cabeza

-Ya veo, Me da gusto que hayan completado su entrenamiento-

Gokú y Ai no podían dar crédito a lo que escuchaban, ¿Milk contenta por que entrenaron? Eso era algo que no se veía todos los días, padre e hija solo levantaron los hombros en respuesta a aquel comportamiento.


Después de un muy reparador sueño Ai no pudo vencer a su reloj biológico y despertó a la hora que siempre acostumbraba, tomó una larga ducha se vistió y bajo a la cocina.

-¿Dónde estará mamá?- se preguntó

Al acercarse a la mesa para tomar una manzana leyó una pequeña nota que decía:

"Ai, tu papá y yo fuimos a la ciudad a comprar algunos alimentos, nos veremos más tarde"

-Vaya creo que estaré sola un buen rato...-

Las horas pasaron y no tenía noticias de su padres y como ninguno de los dos poseía un teléfono móvil era imposible localizarlos. Durante todo ese tiempo Ai dio vueltas por toda la casa, iba por algún refrigerio de vez en vez.

El cielo comenzaba a oscurecer así que decidió ver que cosas interesantes había en la tv, se sentó en el sofá que daba la espalda a la puerta, preparó unas rosetas de maíz y comenzó a ver una película que pasaban por la señal local.

-Bueno es lo que hay, ya que...- Dijo

Las horas pasaron y los tazones de rosetas de maíz se apilaron en la mesita de estar de la sala, Ai no podía con su aburrimiento.

-Si Goten estuviera aquí estaríamos preparándonos para ir a alguna fiesta o fastidiándonos, al menos su nefasta presencia es mejor que estar sola.- se lamentó mientras hacía zapping en la televisión y se desparramaba aún más en el sofá.

-¿Mamá, dónde estás? ¡Muero de hambre!- dijo a la nada, cuando escucho girar el cerrojo de la puerta.

-¡Por fin!- corrió a la puerta para abrir.

Al tomar el picaporte y girarlo se llevo una sorpresa.

-Go..Goten...- Ai miró la figura de su hermano entrar a la casa y detrás de el vio a otra figura muy familiar.

-Dónde están mamá y papá?-

-No lo sé...-Ai miro fijamente a su hermano y sus ojos se tornaron cristalinos -!Qué bueno que ya estás de regreso!- Ai le dio un efusivo abrazo, provocando la caída de ambos.

-Y ahora a ti que te pasa, solo me fui por un día...-

-Lo sé pero... me da gusto verte hermano.- Ai le regaló una cálida sonrisa, el Saiyajin no pudo evitar devolverle una igual, Goten se levantó y ayudó a su hermana.

-Goten tu también estás muy cambiado...- observó.

-Sí, eso parece.- se dio unas palmadas en el abdomen para sacudirse un poco de polvo.

-¿Vas a dejar tu cabello así de largo? Mamá se va a infartar cuando te vea.-

-Ni me lo recuerdes, mañana iré a cortarlo a primera hora...-

Ai estaba tan contenta de ver a su hermano nuevamente que pasó de largo la figura que estaba detrás de el.

-¿Goten de verdad no hay problema que me quede un rato?- Dijo la otra figura.

Ai reconoció la voz de inmediato, era...él, era TRUNKS!

Cuando se giró para encontrarse con el pelivioleta sintió como su corazón dio un vuelco, también había cambiado mucho, no podía negarlo se veía bastante bien, su estatura al igual que la de su hermano había aumentado y su cabello había crecido hasta la altura de sus hombros, sus facciones se habían endurecido un poco pero su mirada lo delataba, a pesar de todo Ai sabía que Trunks seguía siendo el chico dulce que había conocido de toda su vida y verlo parado ahí cruzado de brazos en esa pose orgullosa tan característica en el hizo que le dieran ganas de correr a abrazarlo...pero en lugar de eso desvió la mirada un poco sonrojada y Trunks al darse cuenta de eso hizo lo mismo.

-No te preocupes Trunks, ya escuchaste a mi hermana, mis padres no están y aunque estuvieran sabes que no hay ningún problema.-

-Muchas gracias entonces...- Trunks relajó los brazos y caminó hacia donde se encontraba su amigo, al pasar junto a Ai y con todo el respeto que le tenía solo dijo...

-Ai...- asintió un poco con la cabeza y siguió de largo.

Minutos después de aquel incómodo encuentro, Ai decidió seguir con lo que estaba haciendo con la esperanza de que sus padres llegaran de un momento a otro pero para su mala fortuna y su estómago vació no había señales de ellos.

-Será mejor que me vaya a dormir- dijo resignada.

Ai subió las escaleras hasta su habitación al llegar al segundo piso escucho los ronquidos de su hermano Goten desde la escalera.

-Pobre, debe estar muy cansado.-

Después de entrar a su habitación y en lugar de ir directo a dormir, Ai se sentó frente a su escritorio y sacó una pequeña caja de cartón de uno de los cajones, vació su contenido en la mesa de trabajo y se puso a observar cada una de las fotografías que había, recordando los momentos en las que habían sucedido.


Trunks no podía dormir, además de que los ronquidos de su amigo no lo dejaban, era algo incómodo estar en el mismo lugar que Ai pero tampoco le gustaba mucho la idea de estar lejos de ella, al voltear su rostro hacia la ventana notó que del cuarto continuo una luz se había encendido.

-¿Qué, todavía está despierta?- se preguntó.


Ai no paraba de reír con algunas de sus fotografías, recordaba lo mucho que se había divertido en aquellas ocasiones.

Un ligero golpeteo en la puerta de cristal de su balcón llamó su atención, inmediatamente pensó en Trunks pero al escuchar los ronquidos de su hermano seguramente el estaba en las mismas condiciones, -¿Papá?- Se preguntó aunque no tenía sentido, el hubiese llamado a la puerta de su habitación y ya, tal vez solo era el viento, no volvió a escucharlo así que no se tomó la molestia de ir a rectificar.

Siguió mirando sus fotografías y algunos negativos que también estaban en la cajita, habían pasado solo unos segundo cuando el golpeteo sonó nuevamente. Ai se levanto de su escritorio para abrir la puerta y para su sorpresa...

-¡Trunks!, ¿que haces aquí?- preguntó

-Ai, quería saber si podía hablar contigo...-

-Te escucho...- Ai salió a su pequeño balcón y se recargó en la pared

El chico de cabellos lavanda levito hasta quedar frente a ella.

-Sobre lo que paso el otro día y a pesar de que pasé un año entero dentro de esa habitación, te soy sincero, no pude dejar de pensar en el asunto.-

-¿A que te refieres?.-

-Lo que quiero decir es que, nada de lo que escuchaste es verdad...-

-Trunks lo que hagas o dejes de hacer con tu vida no es asunto mio, después de todo tu y yo solo somos o... eramos amigos ya no lo sé, no estoy en posición de reclamarte nada ni tú de darme explicaciones...-

-Tal vez tienes razón...- Trunks desvió la mirada.

-¿Qué es lo que querías decirme ese día?- preguntó la chica

-Ya no importa- respondió él.

-Si me disculpas me iré a dormir, hasta luego...-

-Adiós...-