Después de sentir como las defensas del Santuario y de la diosa Athena disminuían, los Caballeros Dorados no se contuvieron ante Cell, Zamasu, Majin Buu y Freezer y decidieron acabar de una vez con los cuatro.
-Diana...- dijo entre dientes y lagrimas Shun quien era rodeado por un par de cadenas doradas parecidas a las de Andrómeda.- Va por ti... ¡Onda Relámpago!
Las cadenas lograron atravesar a Zamasu, descuartizándolo fácilmente y matándolo no solo por el golpe de las cadenas sino por la descarga eléctrica. La sangre del Semidiós cubrió la armadura de Virgo al igual que la mirada de ira de Shun.
-Sh...Shun...- se sorprendió Ikki al ver como su hermano dejo su lado amable tan drásticamente.
-Hermano, tu sabes que no me gusta pelear...- dijo Shun levantando su cadena hacia Cell.- Pero soy capaz de asesinar cuando dañen a los inocentes.
-¡Galope del Unicornio!- dijo con furia el Caballero Jabu de Escorpio y dio una patada que logró quitarle la cabeza a Cell.- Shun, al igual que tu... quiero vengar a May y a Leo...
-Digo lo mismo... ¡Estampida Dorada!- dijo Aldebarán y su ataque logró romper los huesos importantes de Freezer.- Mató al pequeño Diego y a Héctor... Prometí que si volvía a asesinar... ¡YO LO DESTRUIRE!
-Cuando Alan murió...- dijo Shiryu mientras cien dragones dorados y verdes salían detrás de él.- El Dragón de Rosan sintió una ira por la pérdida de su nuevo aliado... ¡AHORA VERAZ...! LA FURIA DEL DRAGON!
Los cien dragones atacaron a Majin Buu, entrando en su cuerpo y destruyéndolo por dentro.
-¡EL LEON DORADO MURIO JUNTO A CARL Y EL AVE FENIX LOS VENGARA...! ¡INFIERNO DEL FENIX!- de las manos de Ikki una parvada de fénix de fuego se volvieron negros y comenzaron a comerse las entrañas de Majin Buu, haciéndolo gritar hasta la muerte.
-¡Basta!- ordenó Kiki de Aries y atacó a sus compañeros a manera de regaño, pero su intento por detener las masacres fue en vano.- ¿Qué no se dan cuenta? Están yendo por el sendero de la oscuridad...
-¿Uh?- se extrañó Ikki y miró sus manos muy decepcionado de sí mismo.
-¡Shun!- gruñó Kiki levantando bruscamente a su amigo.- Me sorprende que alguien tan gentil como tu se atreva a ir al Lado Oscuro. ¿Recuerdan lo que Skywalker nos dijo? La venganza es el camino al Lado Oscuro.
-Kiki...- se lamentó Aldebarán y limpio la sangre que le broto en la armadura dorada.- Tienes razón... No sé donde se encuentra ese Jedi... pero apuesto a que está decepcionado de nosotros...
-Parece que ya acabamos...- dijo el Caballero Dorado de Aries.- Es mejor ir al Santuario ¡Ya!
-Dan nos necesita, andando- ordenó Goku y junto a los guerreros se fueron directamente al Santuario.
En lo más oscuro del reino de Athena, un hombre encapuchado logró encontrar el camino hacia la piedra, donde vio cada una de las batallas dadas por Dan y el resto en la primera zona. Las raíces diabólicas seguían marchitadas y cubiertas de sangre fresca. El extraño se aproximó lentamente hacia la salida cuando de repente vio a dos cuerpos tirados y cubiertos por unas armaduras negras. Cuando revisó los cuerpos se sorprendió al ver a dos jóvenes muy heridos.
-Increíble...- habló el encapuchado.- Siguen aquí... siguen con vida... eso quiere decir que... ¡Los Caballeros Oscuros son...!
Mientras tanto, Kevin y Zulle habían llegado al fin a la batalla contra los siguientes Caballeros Oscuros, donde se sorprendieron al ver que solo había uno: Géminis, los Demonio Gemelos.
-Llegan a tiempo...- dijo el Caballero Oscuro.
-Ahora mismo...- dijo Kevin entre dientes y cerrando sus puños con fuerza e ira, preparados para golpear al oponente.- ¡TE MATARÉ, SAGA, PAGARAS POR TODAS LAS MUERTES QUE CAUSASTE!
-Explosión de Galaxias...- dijo el Géminis muy tranquilo y un centenar de cuerpos celestes abatió al Caballero Halcón y la Amazona Águila, haciéndolos volar por los aires y destruyendo sus armaduras fácilmente.
-Z...Zulle, ¿estas bien...?- preguntó Kevin muy preocupado.
-S...si...- respondió Zulle mientras se limpiaba la sangre que brotó de su frente.
-¿Saga?- se extrañó el Caballero acercándose a Kevin.- Yo no soy el cobarde de mi hermano...
-¿He...hermano?- preguntó Kevin mientras se colocaba en pose de combate para atacar de nuevo.
-Kevin... él no es Saga... es...- decía Zulle ayudándose con una columna para levantarse.
El Caballero Oscuro de Géminis levantó sus dos manos a la altura de su casco el cual tomo y comenzó a quitárselo, descubriendo una melena azul larga. Ese rostro pálido y sombrío, esa mirada atemorizante, esa sonrisa malévola, sin duda era:
-¡Kanon!- se sorprendió Kevin y retrocedió un poco.- Tú eres el hermano gemelo malvado de Saga.
-Vaya, si me conoces, Halcón.- dijo Kanon entre risas.- No eres el primero en confundirme con Saga.
-¿Tu... tu estas detrás de esto?- se extrañó Zulle y uso su Puño Meteórico pero fue en vano.
-No, claro que no...- dijo con frialdad el Caballero Oscuro.
-Bueno, por lo menos sabemos que Saga sigue siendo el culpable.- aseguró Kevin.
-En eso todos se equivocan.- dijo Kanon y uso su técnica:- ¡A Otra Dimensión!
Zulle y Kevin fueron absorbidos por un agujero negro que los envió hacia un plano dimensional donde no sintieron la presencia de nadie más que de Kanon y ellos mismos.
-Ugh... Kanon, ¿Dónde estas?- gritó Kevin y uso su vista de Halcón para ver el cosmo de su enemigo.- ¡Garras Estelares!
-¡¿Qué?!- se sorprendió Kanon y las Garras Estelares lograron destruir la Dimensión del Caballero de Géminis.
-¡Puño Meteórico!- musitó de nuevo Zulle y sus Meteoros lograron lanzar al enemigo hacia un muro.
-¡Aaaag!- se quejó el hermano gemelo.- ¡Muere, Águila, EXPLOSION DE GALAXIAS!
-¡AHHHHH!- gritó Zulle y su cuerpo comenzó a desintegrarse frente a Kevin mientras este se quedaba sin palabras al ver como su amiga moría.
En cuanto a Yellow y Mario, eran los más cercanos a la Piedra Filosofal y sintieron como Zulle murió.
-No ha pasado ni poco desde que Diana y May murieron y ahora...- se asustó Mario y quiso regresar, pero Yellow lo detuvo.
-Espera, escucha...- dijo Yellow muy preocupada.
-¿Qué cosa?- se preguntó Mario.
Yellow escuchaba un sonido muy relacionado a ella y su cosmo. Era como si el Cisne de su constelación comenzara a gritar y a batir sus alas como señal de peligro. Comenzó a sentir un frio no como el de un cosmo de un Caballero sino un frio de miedo.
-¡Satán Imperial!- dijo una voz dentro de una cueva cercana y de la misma salió un rayo rojo que iba en dirección a Yellow.
-¡Yellow, NO!- gritó Mario y empujó a su amiga hacia adentro del templo donde estaba la Piedra, o al menos eso creían.
Mario comenzó a sentir como una fuerza comenzaba a alterar su sistema nervioso gradualmente, a tal punto de estar bajo el control de alguien malvado. Comenzó a desprender un aura oscura y sus ojos comenzaron a sangrar de manera extraña. Gritó de dolor y lanzó varios Ave Fénix al cielo.
-¿Qué te pasa, Mario?- se asustó Yellow y trató de ayudar al Caballero Fénix.
-Ni lo pienses...- dijo una voz que lanzó una brisa helada a Yellow la cual termino arrojándola con brusquedad hacia un muro, quedando congelada ahí.
-¿Q...Quien eres?- preguntó la Amazona de Cisne liberándose y usando su Polvo de Diamantes el cual atrapo el puño del nuevo enemigo.
-Soy Acuario Oscuro, Cisne, el que te asesinará.- dijo con frialdad el Caballero Oscuro y golpeó a la chica en el abdomen haciéndola escupir sangre.
-Ju... Fénix es muy fácil de controlar...- dijo un segundo Caballero Oscuro.- Cisne, ¿en serio este Caballerito es tu novio?- se burló
-¿Eh?- dijo Yellow y miró un Caballero que le propino un tajo que cortó su armadura del hombro fácilmente.
-¿Qué crees que haces, Capricornio?- gruñó Acuario.- Cisne es mía, debe de morir bajo mi Ejecución de Cositos.
-Bah... tarda mucho...- se quejó Capricornio mientras traía del pelo a Mario y lo arrojaba al suelo donde comenzó a gritar aun más fuerte.
-¿Qué quieres decir con fácil de controlar?- preguntó Yellow mientras ayudaba a Mario a reincorporarse, pero fue tomada por sorpresa por alguien que no esperaba.
Mario la tomó del cuello y la estrelló contra el suelo, hundiéndola entre los escombros y dañándola. Cuando Yellow miró sus ojos no lo creía. Ese Caballero no era el Mario que conocía. Su cosmo desprendía maldad y su mirada ansias de asesinar sin piedad.
-¡Fénix, suéltala!- ordenó Capricornio y Mario le hizo caso mientras le daba una patada a Cisne.
-¿Qué... que le han hecho?- dijo Yellow muy desconcertada.
-Es víctima del Satán Imperial, ahora está a mi mando.- dijo Capricornio mientras tomaba del hombro a su nueva mascota.
-No te atrevas de pelear contra Capricornio, Amazona...- sugirió Acuario.- Tu vida será arrebatada por mí.
-¡Fénix...- habló Capricornio.- Lleva a Pegaso ante Zalgo!
-¿Qué?- gruñó Yellow.- ¡Polvo de Día...!
-¡Ejecución de Cositos!- respondió Acuario y logró arañar de gravedad la armadura del Cisne.
-Descuida, te lo devolveré.- dijo muy risueño el Caballero Oscuro y junto a Mario desapareció.
-¡Mario!- chilló Yellow.- Malditos... ¡RAYO DE AURORA!
Una nueva pelea había comenzado. Ahora Yellow debía de derrotar a Acuario Oscuro, la contraparte de Hyoga de Acuario, para ir por Mario y rescatarlo del Satán Imperial y evitar que Dan y Ally fueran sorprendidos e incluso asesinados por el Caballero Fénix.
-¡Zulle!- gritó lleno de ira Kevin y comenzó a llorar por la muerte de su amiga.
-Con el amor jamás logras nada, Halcón.- aseguró Kanon y dio media vuelta.
-Eres...- gruñó Kevin mientras un aura dorada y maligna salía del Caballero y de la nada obtuvo la forma de una armadura.- ¡UN MALDITO, MUERE!
-¡Explosión de Galaxias!- atacó Kanon, pero su ataque fue en vano al que Kevin ya no estaba ahí.
-¡VUELO ESTELAR!- musitó Kevin y con su embestida desde lo más alto del cielo logró destrozar la armadura del hombro izquierdo y haciendo sangrar a Géminis Oscuro.
Kanon fue hundido en la tierra donde comenzó a ser golpeado sin pausa alguna por Kevin el pecho, bajándolo más al centro de la Tierra y haciendo pedazos la armadura Oscura. El Caballero Halcón ya no sentía nada más que odio, ira, tristeza y culpabilidad por la muerte de Zulle a manos del Gemelo de Saga.
En cuanto a Dan y Ally ellos comenzaron a sentir un cosmo dorado en una lejana colina y a lo lejos vieron un par de alas enormes y doradas que sobresalían de una luz del mismo color que cubrían al Caballero.
-Es Seiya, Ally.- se alegró Dan y comenzó a dar señas junto a Ally para que Seiya los viera y pudiera ir con ellos.
Sin embargo, para la sorpresa de los dos niños, el aire de esperanza al ver al Patriarca se esfumó para dar lugar a una maldad que tornó la armadura y cosmo dorado en oscuridad. Desde donde se encontraba la silueta una ráfaga de luces moradas atacó a Dan sin remordimiento, destruyendo la corona y hombreras de Pegaso. El chico fue lanzado hacia un acantilado donde quedo colgando de una piedra sobresaliente. De la frente de Dan, un poco de sangre resbalo hasta sus mejillas pasando por la nariz. A penas y pudo ver los golpes que literalmente iban a la velocidad de la luz.
-¡Dan!- chilló Ally, pero antes de bajar a ayudar a su Caballero de Bronce un rayo oscuro iba en dirección a ella.
-A...Ally... ¿ah? ¡Ally!- se preocupó Dan al ver que Athena había sido atacada por nada menos que una flecha oscura que desprendía un aura dorada y negra.
-¡Dan!- gritó Ally mientras su cuerpo desaparecía junto con la flecha que perforó su corazón. El cosmo de Athena había desaparecido.
-¡NOOOO!- gritó Dan y uso su Cometa de Pegaso para alcanzar al que los atacó lleno de ira, pero fue detenido por la mano de nada menos que Sagitario Oscuro.
-Adiós... Pegaso...- dijo con voz fría el Caballero Oscuro y lanzó a Dan del brazo al abismo de la montaña.
-¡ATHENA!- gritó Dan mientras caía sin parar.
Kevin, por su lado, se encontraba cavando hacia lo más profundo de la superficie terrestre con el cuerpo de Kanon hasta llegar a una cueva donde había un montón de demonios que los atacaron a ambos.
-¡NO SE ENTROMETAN!- gruñó Kanon y los mando a Otra Dimensión, donde fueron destruidos.
-Dan...- se asustó Kevin al ver que el cosmo de Pegaso disminuía, pero dio un grito de preocupación al sentir que Ally ya no estaba con él.- ¡Athena!
-¡Deja de preocuparte por los demás, EXPLOSION DE GALAXIAS!- dijo Kanon y atacó al Caballero de Bronce hasta hacer pedazos su armadura.
-¡AGGGGG!- gritó Kevin mientras su cuerpo era aplastado por la Explosión de Galaxias.
-Idiota, si en verdad tú eres un Géminis, demuéstralo.- gruñó Kanon y tomó del cuello a su adversario para darle un ataque frenético hasta hacerlo sangrar.- ¡LIBERA TU SEPTIMO SENTIDO, MALDITO LLORON!
-¡Ahhh!- gritó Kevin un aura dorada débil lo cubrió y detuvo los puños de Kanon para darle una patada en la cara, haciéndolo sangrar de la boca.- ¡GARRAS ESTELARES!
Las Garras Estelares fueron absorbidas por un portal que creo Kanon y golpeó al joven en el estomago y musitó una vez más:
-¡A OTRA DIMENSION!
Kevin fue enviado a la dimensión a donde su ataque fue a parar y este mismo lo atacó sin que el Caballero pudiera defenderse de alguna forma.
-¡LIBERA TU COSMO DORADO, HALCON!- ordenó Kanon mientras seguía atacando a su enemigo sin parar y con una sonrisa dibujada en su rostro.- Puede que los demás Caballeros Dorados hayan podido brindar ayuda a tus inútiles amigos, pero dudo que Saga sea así...¡MUERE!
-¡Ah...AAAAG!- Kevin fue golpeado en el corazón, deteniendo su ritmo cardiaco y perdiendo la conciencia.
-Halcón...- habló alguien en la mente de Kevin.- Me has decepcionado...
-Esa... esa voz...- dijo Kevin mientras intentaba ver de dónde provenía la voz de Saga.
-Déjalo ya, Saga...- habló Kanon quien tomó del cuello al chico.- No resulto ser más que un nuevo cobarde como Caballero.
-Yo... yo no... yo no soy un cobarde...- contrastó Kevin.
-Lo eres... una guerra no se gana con sentimentalismos, Halcón.- dijo Saga muy furioso.
-¿Por qué... habría de oírte, traidor?- gruñó Kevin.
-Es cierto...- dijo Kanon golpeando de nuevo el corazón de Kevin y haciéndolo reaccionar.- Saga fue un traidor, pero fue mi culpa...
-A mi no me importa si Saga...- dijo Kevin mientras tomaba algo de aire.- se retractó... aunque lo haya hecho, se atrevió a ir por la Piedra Filosofal... ¡para Zalgo!
-¿Es que no lo entiendes?- preguntó Kanon arrojando a su rival hacia el suelo y con ira.- Saga no es el que está detrás del regreso de ese bastardo... Ni siquiera soy yo el que está buscando la Piedra Filosofal.
-¿Qué?- se extrañó Kevin.- ¿Dices que Saga no es quien va por la piedra?
-Así es...- afirmó Kanon.- Saga... ¡Te odio!
El hermano de Saga comenzó a golpear el suelo de rodillas mientras lloraba un poco por alguna extraña manera.
-¿Cómo es que tú puedes seguir tranquilo después de lo que te hice durante todo este tiempo?- gruñó Kanon muy lamentado.
-Explícate, Kanon, ¿Qué has hecho con Saga?- preguntó Kevin.
-Te lo diré... así sabrás que el único culpable soy yo...- dijo Kanon.- Saga y yo somos diferentes... Él siempre fue por lado de la bondad y yo por el de la maldad.
-¡¿Qué dices, Kanon?!- gruñó Saga en un recuerdo de hace mucho tiempo, incluso antes de que naciera la madre de Dan.
-Matemos a Athena, solo así habrá menos batallas...- respondió Kanon muy convencido y seguro de su plan.
-Yo fui quien insinuó a Saga a matar a Saori Kido...- dijo Kanon y miró las estrellas.
-Pero... ¿Qué tiene eso que ver con la maldad de Saga?- preguntó Kevin.
-¡Idiota!- gritó Kanon y golpeo de nuevo a Kevin.- Yo soy el que lo envió a un mundo lleno de maldad... Yo desperté su lado maligno y el que hizo que matara a Shion, el antiguo Patriarca... Yo liberé a Poseidón y me convertí en un General Marino para acabar con Athena... Yo lo hice sufrir cuando mató a Saori en la última Guerra Santa contra Hades...
-Kanon... ¿Saga siempre fue...?- se preguntó el Caballero de Bronce.
-Si... siempre ha sido bueno...- aseguró Kanon.- Por eso pedí a Zalgo... que me reviviera... Quiero ver si con mi muerte a manos tuyas... Saga pueda dejar de sufrir por mi culpa...
-¡Kanon!- se sorprendió Kevin.- No puedo... no puedo matarte... Saga entonces me odiaría más a mí por matar a su única familia...
-Su familia murió cuando le demostré mi maldad.- afirmó Géminis Oscuro mientras se limpiaba las lagrimas.- Saga... tu también lo viste... ¡Halcón, escúchame bien, tú serás pronto un Caballero Géminis como Saga y yo y es importante que prestes atención!
-¿Eh?- se extrañó el Caballero.
-Los Géminis se caracterizan por tener siempre un trastorno de bondad y maldad...- informó el Caballero oscuro.- Cuando seas un Caballero Dorado de Géminis jamás te dejes controlar por él o terminaras como Saga... sufriendo eternamente... Ahora, quiero que luches sin contenerte, si logras derrotarme te ayudare con el que está detrás de todo esto y traeré de vuelta Águila, ¿entendido?
-¿Zulle no murió?- dijo Kevin muy aliviado.
-No, ella está en otra dimensión... estará bien... ¡Vamos, Halcón, DERROTAME!- ordenó Kanon y tanto él como Kevin elevaron sus cosmos al nivel de un Caballero Dorado.
-¡EXPLOSIO DE GALAXIAS!- musitaron ambos Caballeros y sus ataques explotaron al momento de chocar, dañando a ambos.
-¡AHHHH!- gritó Kanon mientras caía a un acantilado, pero fue detenido por Kevin.
-Kanon... gracias.- agradeció Kevin y levantó a Kanon hacia la plataforma donde combatieron.- Gracias por revelarme que Saga siempre estuvo en el camino de la bondad... Y gracias por ayudarme a despertar el Séptimo Sentido.
-Halcón... eres alguien fuerte, niño.- dijo entre risas Kanon mientras caía de rodillas en el suelo y comenzaba a sangrar.
-¡No! Kanon.- se preocupó Kevin.
-Des... descuida... aquí está tu chica...- dijo Kanon y abrió un portal del cual Zulle cayó a los brazos de Kevin inconsciente.
-Pero, Kanon...- dijo Kevin.- No mueras...
-No moriré tan fácilmente...- amonestó Géminis Oscuro.- Antes debo de hacer lo que Saga quiso que hiciera desde el principio... Luchar por el bien... ¡REVIVAN, HALCON Y AGUILA!
-¿Qué?- Kevin se sorprendió al haber sido cubierto junto a Zulle por la sangre de Kanon. Sus armaduras renacieron con una tonalidad dorada.
-Uh...- exclamó Zulle y despertó al fin, viendo su armadura renacida y los ojos de Kevin.- ¡Mi Armadura! ¡Kevin, este bien!
-Si...- dijo Kevin muy contento al ver que su amiga estaba sana y salva.- Zulle, yo...
-Yo también...- dijo Zulle y lo besó a forma de agradecimiento.
-¡Kanon!- gruñó un hombre desde las alturas vestido con una armadura Oscura.
-Oh no...- jadeó Géminis Oscuro.
-Traicionaste a Zalgo y por eso morirás.- dijo Capricornio Oscuro y levantó su brazo.
-¡Antes deberás enfrentarte a nosotros, Capricornio!- refutó Zulle y Kevin la acompaño en el combate.
-No...- dijo Kanon.- Ustedes vayan con Pegaso y Athena... están cerca de la Piedra ¡vayan! Yo me encargó de Capricornio.
-Si, Kanon...- dijo Kevin de mala gana.- Zulle, vámonos.
Ambos jóvenes Caballeros se dirigieron a la salida de la zona de Kanon donde seguirían el trayecto de vuelta a la Piedra Filosofal. Kanon y Capricornio se quedaron quietos y con la mirada fija en los ojos del otro. El cosmo de ambos comenzó a aumentar incluso más que el de un Caballero Dorado.
-Al fin te arrepientes de tu traición al Santuario, Kanon.- se burló Capricornio.
-Así es... y también te pido... ¡Que me disculpes!- gruñó Kanon y se teletransportó a las espaldas Capricornio donde lo tomó de los brazos sin poderse zafar.
-¿Qué haces?- gritó Capricornio.
-Shura...- habló Kanon y se elevó junto al Caballero Oscuro hasta las estrellas para explotar.- Se que estas ahí...
-Kanon...- habló Capricornio.- Fui un idiota...
-No... yo fui quien te envió a matar a Sagitario, no Saga.- se lamentó Kanon.
-No es solo eso, Kanon, yo...- se quejó Capricornio.- No pude evitar usar... el Satán Imperial contra Fénix.
-¿Qué acabas de hacer?- regañó Kanon.- No importa... no fuiste tú... fue él... Pegaso... Halcón...
- Águila... Cisne...- siguió Capricornio mientras comenzaban a incendiarse por la fricción atmosférica.- ¡DESTRUYAN A ZALGO!
Y así es como muere el hermano gemelo de Saga de Géminis: Kanon, el rostro de la maldad y creador del lado maligno de su propio hermano, purificándose en la estrellas de todos sus errores en el pasado en conjunto con el Caballero Oscuro de Capricornio: Shura.
Ahora solo quedan tres Caballeros Dorados Oscuros: Libra, Acuario y Sagitario. Dan se encuentra aun inconsciente después de la caída de precipicio y muy angustiado por Athena. Mientras que Zulle y Kevin se dirigen a buscarlo e ir juntos hacia la Piedra Filosofal. Pero lo que no saben es que una persona los espera con ansias para detenerlos, en especial al joven Caballero de Pegaso.
Mientras tanto, el extraño hombre encapuchado que había encontrado los cuerpos de dos jóvenes mal heridos decidió darles un poco de energía para que pudieran reaccionar. La pregunta era quienes eran esos dos guerreros cubiertos por las armaduras de Aries Oscuro y Tauro Oscuro. ¿Serán ellos mismos?
Después, siguió hacia el siguiente punto de combate donde colisionaron las dos Exclamaciones Prohibidas que se llevaron la vida de todos los presentes en esa zona.
-¿Ustedes también?- se sorprendió el encapuchado y se quito la capa que cubría su cabeza, descubriendo un par de orejas peludas. Era el extraño que salvó a Dan en el Bosque Prohibido cuando Zalgo lo atacó aquella vez.
Los cuerpos que observó el antropomorfo no tenían ninguna herida tan grave como se esperaba después usar la Exclamación. Ni siquiera estaban cubiertos por armaduras, solo por la ropa de la misma de color blanco, rojo y morado.
-Vaya, al fin dejas de ocultarte de él.- se burló un Caballero Oscuro que se colocó detrás de el hombre peludo.
-Esa voz...- se estremeció el guerrero.- Así que también te revivió...
-Creí que habías muerto aquella vez...- dijo el Caballero mientras se adelantaba unos pasos al encapuchado.
-Sabes que fueron con Cronos...- respondió el antropomorfo.
-No me refería a esa ocasión, Pegaso...- refutó Libra Oscuro.
-Ya no respondo a ese nombre...- dijo entre dientes el guerrero.- Mucho menos a mi posición como Dorado... No cuando estoy así, y lo sabes.
-¿Por qué te ocultaste de él?- regañó Libra muy decepcionado.- Sabes lo triste que debería estar al saber que tu y ella están...
-¡Basta!- gruñó el peludo hombre y desprendió un aura dorada y levantó su mirada con ojos castaños llenos de decepción.- Yo estoy más decepcionado por ti... No, más bien por todos ustedes... después de que se sacrificaron para ayudarnos a salvar a Athena.
-¿Pelearás?- se extrañó Libra.- ¿Y sin tu armadura?
-Tú le enseñaste a Shiryu que la armadura no lo es todo.- contestó el guerrero despojándose de su capa y mostrando una vestimenta amarilla cubierta por una armadura de cuero verde.- Y él a mí. No dejaré que Dan muera, se lo prometí.
-No cambias...Caballero de la Esperanza.- se enorgulleció Libra y comenzó a liberar un aura oscura enorme.- Nunca sabes cuándo rendirte.
-Jamás me enseñaron eso, viejo maestro.- afirmó el salvador de Dan.
Una nueva batalla iba a comenzar. El antropomorfo que salvó a Dan contra Libra Oscuro. ¿Quién era en realidad ese guerrero? ¿Quiénes eran los Caballeros que sobrevivieron a la Exclamación? ¿Qué relación tenia con Libra Oscuro? ¿Por qué lo llamó Pegaso? Las preguntas salieron volando al momento en el que los dos Caballeros comenzaron a abalanzarse el uno contra el otro.
¿Dónde esta Athena?
