A veces, cuando no estoy luchando contra el mundo mismo por demostrar la superioridad de mis ideales, me surgen preguntas. Preguntas que aunque no tienen ni de chiste la misma importancia que mi meta en esta vida, sí son capaces de perturbarme hasta límites que no tienen permitido hacerlo.
Son preguntas que deberían serme vacías, pero de alguna manera les veo cierta profundidad que no debería verle y les presto atención que no debería prestarle, haciéndome perder en un mar de emociones o pensamientos sin sentido. Casi siempre son las dos cosa a la vez, haciendo un combo brutal.
...
A veces me pregunto... ¿Por qué hice todo eso en ese tiempo? ¿Por qué me esforcé tanto por personas que solo me terminaron lastimando, incluso cuando ya sabía que eso siempre me había pasado? ¿Qué me impulso a dejar de lado las fieles enseñanzas que me dieron mis experiencias personales y perseguir todo lo que me hizo daño en el pasado?
Tenía la experiencia como respaldo. Debería haberme quedado quieto, sin mover ni un músculo y dejar que todo desapareciera para seguir viviendo una vida tranquila sin los dolores que provocan otros seres humanos solamente por existir en mi mismo plano de realidad.
Entonces... ¿por qué insistí en ello? ¿Por qué no renuncié y dejé que todo se esfumara para no sufrir nuevamente ese horrible dolor al que ya no quiero estar nunca más acostumbrado?
No lo sé. No sé qué me motivó a esforzarme de más por esa gente a la que en el fondo nunca le importé. O bueno, nunca les importé tanto como yo creía al menos. Algo típico de Hikigaya Hachiman el creer que siquiera puede ser importante o querido para alguien más.
En serio es un idiota ese tipo. Dan ganas de golpearlo.
Aún así...
Toda esa época se siente extraña para mi yo actual. Ese maldito segundo año en la preparatoria Sobu es algo que ahora no puedo comprender porque siento que es un mundo aparte de mí. Me es tan ajeno que me asusta pensar lo diferente que habré sido en ese entonces.
Lo diferente que soy hasta el punto en que mi yo de hace un año se siente extraño no debe ser normal... Aunque bueno, nunca es que fuera normal para empezar. Mis ojos impidieron eso desde que nací y la buena suerte que tuvo mi padre brilla por su jodida ausencia en mí.
Es extraño.
...
No... No es extraño. Es... algo que no puedo entender ni siquiera al pensarlo y darme sufrimiento para terminar repitiendo el mismo ciclo. Es algo que ni siquiera la enseñanza de Hiratsuka Shizuka puede procesar.
Lo genuino es lo que nos movió a ambos para actuar y hacer las cosas que creímos correctas por las razones que creímos correctas. Eso me queda bastante claro. Nuestros métodos diferían hasta un punto ridículo, pero nuestra meta a alcanzar para sentirnos completos era la misma.
Haríamos lo que fuera con tal de alcanzar esa ilusa meta que terminó siendo un mal chiste al final.
Pero aún así hay algo que se me escapa. Algo que no entiendo. Algo que no entiendo por más que piense en ello.
... ¿Por qué justamente los lazos fueron su respuesta?
¿Por qué?
Yo... Yo no lo entiendo. No entiendo nada sobre los vínculos y no entiendo qué me llevó a depositar mi fe en ellos. Por más que lo pienso, no tiene lógica.
Ah... Si... Así me había llamado ella antes, ¿no?
Monstruo de la Lógica, aquel que intenta racionalizar con supuesta objetividad algo que no puede ser racionalizado...
Me pregunto incluso ahora qué quería decir esa mujer demonio con eso o cuál era su intención. Qué es lo que Yukinoshita Haruno buscaba ganar con eso. Cuál es la identidad de esa cosa que mereció su precioso tiempo. Lo suficiente como para tomarse la molestia de implantarme esa duda cuando aún no le importaba.
Y por sobre todas las cosas...
Qué es lo que significaba para mí ese título. Qué es lo que significa ahora.
¿Cuál es la relación entre ese título y Hikigaya Hachiman?
Quiero saberlo.
No es porque usé supuestos métodos lógicos y a prueba de sentimientos. La emoción es lo que siempre ha conducido mi vida y eso es algo que tristemente no puedo negar. Soy un individuo severamente emocional y eso no cambió nunca.
Luego pensé que podrían ser por los métodos que usaba para ayudar a los demás con sus pequeños problemas, pero la propia Haruno me dijo que estaba equivocado. Y sé que ella no mentiría porque no soy idiota y si Haruno me hubiera mentido para encontrar el camino, ya lo habría hecho a estas alturas.
Entonces... ¿Entonces qué era ese título?
¿Qué es lo que me dio ese título? ¿Qué es lo que Haruno vio en mí para dármelo?
Incluso con todo este lío de pensamientos que tengo y volveré a tener en algún otro momento, no puedo entenderlo ni tan siquiera acercarme un poco más a la respuesta.
No puedo comprender la lógica que hay detrás de esas palabras.
No lo entiendo.
No importa cuánto pase, la respuesta se me escapa y siento que nunca estoy más cerca de encontrarla.
No importa cuánto busqué o cuánto grite clamando una respuesta, nada me llega y seguramente nunca me llegará a este paso.
...
... ¿Por qué ninguna respuesta me llega? Eso me he preguntando desde hace mucho.
No puedo entenderlo.
Definitivamente no puedo.
Pienso, pienso y pienso, pero nunca estoy más cerca. Siempre lejos. Siempre a la misma distancia.
Sin importar que encontrara la iluminación que me llevará a seguir el camino correcto en este putrido mundo repleto de falsedades, aún no puedo entender nada sobre el Monstruo de la Lógica del que hablaba Haruno como si fuera algo sumamente interesante. Como si eso es lo que fuera yo.
Nada. No encuentro ninguna respuesta.
Por mucho que piense lógicamente, no puedo entender los sentimientos que quería darme Haruno.
No puedo...
Solo... no puedo...
Estoy en blanco.
...
...
...
Lógica y... lo genuino...
... ¿Tal vez estén relacionados?
Autoconvencimiento
Capítulo 13: Hasta el día en que consigas esa meta, tengamos un vínculo, ¿si?
Mientras andaba caminando por esta zona que estaría mejor en llamas estaba mirando atentamente mis pies moviéndose, como si de alguna estúpida e inexplicable manera tuviera la respuesta a esta pregunta interna que me estaba matando por dentro. Ya saben, cosas que solo le pueden pasar al Hikigaya Hachiman que anhela sin dudar o titubear algo que es tan imposible que debería dar miedo tan siquiera pensarlo.
-Lo genuino es...
En este vecindario cualquiera en una localidad que tristemente es algo cualquiera y ubicado en un país que debería ser algo cualquiera estoy yo, un tal Hikigaya Hachiman, caminando en este algo frío clima para alguien que hizo la tontería monumental de salir de su cómoda casa sin un abrigo, con una camiseta de verano como único protector contra estas temperaturas que parecen existir solo para volverlo más miserable de lo usual.
Cuando di una mirada rápida hacia mis alrededores, no había nadie más por esta zona al parecer, razón por la que mis pasos eran en único ruido que escuchaba. Era un poco aterrador visto desde la perspectiva de un tipo normal. Pero yo no soy un tipo normal y veía en esta situación curiosa algo relajante. Un descanso de tantos sonidos estúpidos hechos por gente aún más estúpida que tienen como objetivo volverme igual de estúpido que ellos.
Un sábado cualquiera para mí, básicamente.
-Lo genuino es...
Mirando nuevamente a mi alrededor cuando la vista de mis pies moviéndose dejó de ser impresionante, dejé de ver tantos establecimientos que ni siquiera conocía para en su lugar tener a mis ojos cegados por casas del típico Japón estaban por doquier y que alumbraban bastante este lugar de una manera algo bizarra. Hasta el punto que por momentos parece algo digno de una casa embrujada visto desde cierto ángulo.
Las luces de las casas estaban prendidas en distintas pero a la vez extrañamente parecidas tonalidades. La mayoría eran blancas, pero había algunas amarillas y hasta una roja a mi alrededor. Ese efecto tan discordante daba una imagen tan curiosa para mí que no pude evitar mirarlas un poco de más porque aparentemente yo soy un perro encubierto y solamente no me había dado cuenta hasta ahora.
Luego de unos segundos de mirada pseudo-profunda, seguí mi camino.
Era un espectáculo bonito, la verdad. Me recordaba un poco a los colores de la Navidad que tuve hace unos cuatro años, cuando estábamos algo faltos de dinero y tuvimos que comprar unas luces económicas. Lo económico siempre es peor. Esa es una ley universal que nadie me puede negar.
-Lo genuino es...
No estaba temblando exactamente por el frío, pero no es que la estuviera pasando muy bien precisamente, sintiendo como mis músculos se entumecían tras tanto contacto con el asqueroso viento de mierda. Y como si el bastardo quisiera meterse aún más conmigo porque puede, una ráfaga más poderosa vino de golpe, dándome de lleno, sin que siquiera pudiera defenderme.
En serio esto es una maldita mierda. Mucho más de lo usual. Últimamente me había vuelto demasiado delicado respecto a cuando había temperaturas extremas, ya sean de calor o frío. Sin importar cuál de los dos fuera, mi reacción sería la misma: La de una niñita que no puede tolerar un poco de fuerza en su vida o sino se romperá.
Ha sido más o menos así desde la época en que dejé de alimentarme 'bien' según esos doctores que me parecen comprados por como me querían culpar a mi de todos los problemas como si fuera algo de jodida rutina. Eso me dio tanto asco que casi vomito en sus caras para que vean quien manda. Pero tristemente no me salió nada ahí... Eso pasó cuando llegamos a casa.
A la mierda con eso de 'comer bien'. A la mierda eso de 'cuidar mi cuerpo'. ¡Y sobretodo váyanse a la mierda, doctores de cuarta! Váyanse al infierno todos ustedes porque es lo que se merecen y porque yo lo digo.
Es decir, ¿qué tiene de malo que me compre ramen instantaneo para el almuerzo en la escuela y que no cené todos los días? Si el ramen es delicioso y aún sigo delgado no entiendo cuál es el problema. Además, ¿quieren que yo sufra comiendo en el mismo lugar que ellos? No gracias. Siempre que hacemos eso terminamos en peleas. Así fue la última vez. Esa en la que esa bruja llor-
...
...
...
No importa. No es nada importante.
-Lo genuino es...
Mi casa no estaba demasiado lejos de aquí. De hecho podía verla desde esta posición si forzaba un poco mis ojos. No es que fuera muy difícil verla con el mosntruo que es hoy en día debido a esa perra frígida que en serio le urge tener una familia propia en lugar de proyectarse en la mía. ¡Y encima lo hace mal!
Pero tranquilo, Hachiman. Esa es historia para otro día.
Ver a ese engendro del demonio me generó sentimiento conflictivos al respecto. Por un lado quería con todas mis fuerzas desesperadamente entrar ahí, ir a mi cuarto y acabar con este día de mierda de una jodida vez. Pero el problema es que en serio no quiero arriesgarme a ver a esos parientes molestos por accidente y tener que forzar mi actitud de payaso que en serio me cansa el cuerpo. Ni hablar de la mente.
Especialmente NO quiero ver ni saber nada de esa perra que se cree dueña de la ciudad y temo que si entro ella pueda estar ahí, esperándome para que pueda seguir con su tortura verbal que no quiero ni debo soportar porque tengo derecho a ser feliz. No la vi cuando salí a ese asqueroso e inentendible encuentro con Haruno y NTR-chan, pero eso bien podría haber sido solo mera suerte de aficionado.
Además de que ella y mis otras 'tías queridas' han tenido la reciente manía de quedarse a dormir en nuestra casa cada cierto tiempo que no es regular. Todo por motivos que ni siquiera me molestaré en nombrar porque todo el mundo y su mamá conoce el cuento de que es una vil mentira para estar con su 'adorado héroe'.
Por eso es que tenemos tres pisos.
... Si, tenemos tres pisos. Tenemos TRES JODIDOS pisos desde hace unos tres meses, un poco antes de que empezara este año escolar. Es difícil para mí aún creer que esa cosa costó millones y que tardara tan poco en hacerse realidad la mayor pesadilla de Lovecraft. Y que tuviera que quedarme durmiendo en el cuarto de la puta Kirino que encima estaba de visita desde Estados Unidos me hace aún menos gracia.
Es innecesario y queda horrible más allá de la comprensión de cualquier mortal, pero esto desafortunadamente existe. Esta puta mierda existe de verdad y no me lo estoy inventando porque quiera asustar a la gente.
Todo fue idea de la acosadora y perturbada Sumeragi Aiho, que un buen día se despertó del lado equivocado de la cama y decidió que era una estupenda idea hacer realidad una de las tantas pesadillas de Hachiman para verlo agonizar del asco.
¡Y ta-da~! ¡Aquí tenemos esta aberración contra la naturaleza.
-Lo genuino es...
Lo genuino es...
-... Es...
... ¿Exactamente qué es eso que llamo 'genuino'? Yo no lo entiendo. Incluso cuando tengo un camino que seguir para encontrarlo, no puedo ser capaz de comprender esa cosa genuina que tanto deseo. Creo que la respuesta correcta podría ser rechazar al mundo, pero incluso si no lo es al final de todo eso estaría bien.
Puede que no sepa lo que es eso que clamo tan desesperadamente como lo genuino, pero definitivamente sé lo que NO es eso que deseo como genuino. Incluso si nunca lo he visto, entiendo perfectamente qué es lo que no me llevará a obtenerlo
Y no me dará lo genuino abrirme a otras personas o siquiera interactuar con ellas. Sé muy bien que no es eso. En base a las evidencias lo sé perfectamente, mejor que nadie. Las interacciones sociales son lo más alejado que existe de eso que quiero como 'genuino' porque sencillamente así funcionan. Son lo más falso que jamás podrá existir. Nada les vence en cuanto a falsedad. Estoy seguro de eso.
Así que incluso si es un esfuerzo inútil o que no me termine llevando a ese lugar idílico que tanto anhelo, no me estaré alejando de lo genuino porque los vínculos con los demás son lo más alejado que hay a eso. Que socializar es su opuesto precisamente porque la única manera de ser genuino es mediante uno mismo. Debo concentrarme en mí y solo en mí si es que algún día quiero obtenerlo.
Lo sé.
Lo sé. Definitivamente lo sé.
-Lo genuino NO es socializar con los demás. Lo genuino nunca se podrá obtener interactuando con los demás. Eso es un hecho absoluto y que no tiene discusión. Esa es la única verdad absoluta que todos podemos alcanzar y comprender. Porque al final del día nadie te podrá entender salvo tú mismo...
Esas palabras salieron con una confianza que hasta ahora no había encontrado y eso me tranquilizó enormemente porque me probé a mí mismo que esos dos desquiciados no habían logrado infectar mi cerebro con sus palabras sin sentido.
-Por eso incluso si yo no tengo razón, los demás tienen aún menos.
¿Y qué si rechazar al mundo puede fallar? Sé que los vínculos no son la respuesta a nada de lo que yo quiero o valoro. Sé que lo genuino nunca se podrá obtener a través de los demás porque sencillamente es tan ilógico que incluso los que defienden esa patética vida no pueden negar. Porque incluso los más fieles defensores de los vínculos con los humanos entienden que una total comprensión del otro es imposible.
Siempre todo pasará por uno mismo y sé que no me equivoco al respecto. Porque todos pasaremos por nuestros propios sesgos personales para procesar la información es que la verdadera comprensión a los demás es algo meramente fantasioso, por lo que no tiene sentido formas vínculos tan inútiles para mí. Para Hikigaya Hachiman lo genuino es más importante que todo lo demás.
Y tengo razones válidas para creerlo.
Lo sé todo sobre lo genuino. Estoy seguro de que ya sé cualquier pregunta 'sin respuesta' y ellos muy en fondo están de acuerdo conmigo, pero son demasiado orgullosos o ciegos como para querer darme la razón. Están temerosos de que alcance un lugar que nadie más ha alcanzando. Temen que yo supere a la humanidad.
Si... Eso es... Temen que yo me convierta en un dios...
Yo puedo estar equivocado, pero ellos están aún más equivocados. Estoy seguro de eso.
Estoy seguro de que no estoy equivocado en lo que creo y en lo que quiero defender, pero incluso si lo estoy, sé que ellos estarán aún más equivocados que yo. Que no tenga la respuesta a lo genuino no significa que ellos automáticamente la tienen. Eso es imposible. Ese argumento es una falacia. Una jodida y cutre sofisma que ellos portan para quitarme del verdadero camino que me llevará a la verdadera respuesta.
Lo sé.
Lo sé.
Lo sé. Solamente yo lo sé y eso es definitivo. Demostraré que eso también puede ser una verdad absoluta.
Lo sé.
Lo sé.
Lo sé.
...
...
...
¿Cuánto tiempo he estado parado aquí sin moverme y mirando al cielo, me pregunto? Porque se siente que ha pasado más tiempo del que estoy pensando. Mucho más. Ese presentimiento es algo fuerte y que no se está yendo como muchos pensamientos intrascendentes que tengo cada día.
Inesperadamente un viento más poderoso de lo usual me golpeó sin piedad en todo mi hermoso pero descuidado cuerpo y el frío de repente se hizo mucho más intolerable, haciendo que finalmente empezara a temblar, aunque fuera ligeramente. Me llevé las manos hacia mis hombros helados y las pasé con algo de velocidad, esperando que me calentaran esa zona que ya me está empezando a doler.
Mi casa estaba a unos pocos metros de distancia y podía ver que todos seguían despiertos, a juzgar por casi todas las luces prendidas. Y no sé por qué me sorprendo si ni siquiera son las nueve y media de la noche. Es demasiado temprano para que alguien se vaya a dormir. Además de que es sábado.
Solamente soy yo el que siente que ha pasado demasiado tiempo.
Seguramente estaban comiendo una cena deliciosa y que me hace mucha falta. Abrigados a su gusto mientras yo me estoy congelando con pasión en este día que hasta yo sé reconocer que no es para tanto su frío.
He soportado climas peores y me he inmutado muchísimo menos, además de que definitivamente el simple frío de invierno no me daba ninguna clase de mareo, ganas de recostarme en este cada vez más cómodo suelo y una poderosa sed que sentía que no se saciaría ni con un galón.
Y claro, no es que me diera la sensación de que el piso se mueve en mi contra las otras veces en que soporté climas mucho más fríos que este. Y una vez con menos ropa incluso.
M-Mierda, ¿qué está pasando? Me duele la cabeza. Y tengo sed. Por dios, tengo mucha sed.
¿Cuánto tiempo llevo sin dormir bien?
¿Y hace cuánto fue que comí para empezar? ¿Siquiera tomé agua el día de hoy? ¿Lo he hecho en estos últimos tres días?
Mierda.
Mierda.
Mierda.
Mier-
-¿Ocurre algo, hijo de Hikigaya?- Una voz me llamó repentinamente, quitándome de mis pensamientos sin sentido que solo servían para hacerme sentir peor de lo usual. Con un poco de esfuerzo giré mi cabeza hacia un costado, encontrándome efectivamente con alguien. Alguien que me conocía si puedo agregar. Alguien con quien esperaba seriamente no encontrarme en estas condiciones.
-... Buenas noches, Shuuya-san.- Saludé con toda la normalidad que pude reunir, intentando que no se notara mis problemas en todo mi hermoso cuerpo. Shuuya-san inclinó ligeramente, seguramente notando que había algo raro en mí, pero no sabiendo exactamente el qué. Y eso casi seguramente tiene que ver con el hecho de que no hay ninguna luz apuntándome directamente.
Un maldito golpe de suerte es lo que tengo.
-¿Te encuentras bien? Pareces no estar bien. Estás temblando y te estás agarrando el estómago.- Mierda, ¿en serio? Y yo que creí que estaba actuando de forma impecable, pero cuando miré mi cuerpo lo más disimuladamente posible, noté que efectivamente estaba haciendo todo lo que él dijo.
Es mi culpa por pecar de confiado, supongo. Un error que espero no tener que pagar.
-Si, estoy bien. No hay nada de qué preocuparse.- Deseé de todo corazón que no se notara mi impaciencia por irme lo más lejos de él que pueda en un minuto. Miré al frente, notando que mi casa parecía estar mucho más lejos de lo que creí. Y aunque sé muy bien que es una ilusión, no me quita la desgana. -Me gustaría hablar con usted, pero he tenido unas conversaciones muy duras y solo quiero descansar en mi cama... Así que...
-Sobre eso... Parece que no se podrá, Hikigaya.
¿Eh? ¿Qué estás diciendo? ¿Por qué no se podría? Si ahora mismo todos están en mi casa. Las luces están prendidas y hasta puedo ver a mi padre por la ventana. ¿Entonces por qué MIERDA no puedo acabar este maldito día de una vez por todas? ¿Por qué el universo no se cansa de conspirar en mi contra?
-...- No sé qué cara habré puesto, pero Shuuya de repente cambió su expresión a una de comprensión y rápidamente levantó su mano. Lo que vi fue una bolsa ecológica que parecía tener muchas cosas adentro. Aún así no entendí. De hecho entendí aún menos. Por eso Shuuya suspiró con cansancio.
Oye, no es tan fácil adivinar, ¿sabes?
-Aparentemente hay alguien en tu casa. Alguien al que no debes ver porque según tu familia podría ser la clave para que su hogar se incendie.
... Vaya, qué considerados... Me alegra saber que no quieren que me 'perturbe'´cuando hablen con los jodidos oficiales de policía que muy seguramente me terminarán encerrando en un manicomio. Si es que son un amor de personas.
-... Entiendo...- Y entiendo que mi familia REALMENTE necesita algo de carácter en sus venas para enfrentarme de frente por una jodida vez. -¿Y por qué las bolsas, si puedo saber?
-Para comer, por supuesto. ¿Qué clase de anfitrión sería si no ofreciera comida a mi invitado a altas horas de la noche? Aunque probablemente no sea lo mejor para tu salud, estoy seguro de que te encantará este ramen instantaneo. Es de muy buena marca.- Aunque traté de ocultarlo lo mejor que pude, sus últimas palabras llamaron poderosamente mi atención.
-¿C-Comida?- Bueno, más bien el contexto general. El contexto de que en esa bolsa hay comida. HAY COMIDA.
-Si, es lo que dije.
-Eso es... Eso es muy amable de su parte, per-
GRRRRRRRRR
-...- Durante los dos segundos en los que aguanté mirando la cara de Shuuya-san, vi una sorpresa vergonzosa en su rostro. Después agaché mi cabeza a una velocidad pasmosa, como está mandado en la guía de 'cómo arruinar tu imagen al mundo entero, por Hikifrogya Ochohombre' que he seguido al pie de la letra desde mi nacimiento.
-...- Mierda, ¿por qué no pude controlarme? Ahora me siento peor. El mareo se fue, pero ahora estoy sintiendo dolor en mi estómago de la pena ajena que doy.
-... ¿Eso fu-
-No lo diga, por favor.- Le detuve antes de que se atreviera a enterrarme profundamente en la miseria en la que yo mismo me metí hasta el fondo.
Por favor no diga nada, Shuuya-san, que no podré soportarlo. Y lo sé porque esta es una de las raras veces en las que estoy sonrojado hasta los límites que puede alcanzar una maldita colegiala enamorada. Y claro, tampoco puedo olvidar que ni siquiera puedo mirarle a la cara, Shuuya-san
-... ¿Quieres comer?- Sabía que podía entender, Shuuya-san. Los solitarios debemos apoyarnos entre nosotros, después de todo.
-... Si no es mucha molestia...- Contra todos mis principios que me rogaban no aumentar la pena ajena que doy, acepté humillante-mente esta propuesta venida de los dioses... Los dioses griegos, para ser exactos. Esos que solo hacen las cosas para su propio divertimento de mierda, perjudicando a la humanidad incluso cuando tienen 'buenas intenciones'.
Por esto es el que ateísmo terminó reinando en el mundo, Dioses de mierda. Todo porque se creen que seremos unos idiotas que seguirán viniendo hacia ustedes por siempre a pesar de todos sus maltratos. Tardamos 2.000 años, pero finalmente aprendimos a no dejarnos aplastar por seres superiores...
... Si, sin duda lo hemos hecho, ¿verdad, políticos corruptos inacabables? Definitivamente hemos avanzado en nuestra jerarquía. No hay duda de ello.
-No, no lo es. Sígueme.- Usted es demasiado amable, Shuuya-san. Siento que no lo merezco, pero como soy una mierda de persona, tendré que abusar de usted para mi beneficio. Lo siento mucho por eso.
-... Gracias...- Aún así debo agradecerle apropiadamente. Y eso fue lo que hice mientras comenzaba a ponerme de pie firmemente.
Tragándome lo mejor que pude toda esta asquerosa verguenza que sentía por todo mi ser, asentí torpemente con la cabeza cuando él me dijo que no tenía porque agradecerle a pesar de que es cierto. Todo mientras me agarraba aún más fuerte mi estómago adolorido y necesitado de alimento cuanto más pesado mejor.
Shuuya-san no dijo nada más, matando nuestra conversación. En su lugar comenzó a caminar hacia su casa, la cual estaba justo al lado de mí, conmigo siguiéndole el paso lo más rápido que podía mientras sobrepasaba los límites de mi no ejercitado cuerpo.
En serio necesito mejorar mi físico. A este paso no podré subir una simple escalera.
Cuando me quise dar cuenta, ya había comido mi cuarta porción de ramen y aún no estaba ni cerca de sentirme realmente lleno. Y a pesar de que quería ir por el quinto con todas mis fuerzas, tuve la suficiente decencia como para al menos esperar unos minutos. Que Shuuya estuviera mirándome con una sorpresa casi ridícula ayudó a esa decisión.
Ahora, en realidad me importa una mierda, pero sé que no puedo sencillamente quedarme callado luego de hacer semejante desastre. Reduje la dotación de una semana de ramen a unos tristes cuatro días. Debería sentirme avergonzado, y como lo hago, lo menos que puedo hacer es ser cortés. Él se merece eso al menos.
-Entonces... ¿Cómo es vivir solo?- Pregunté lo primero que se me vino por la cabeza. No es que lo pensara mucho. Tan solo dije lo primero que se me ocurrió. Y como el mundo parece odiarme, aparentemente esa fue la pregunta equivocada para hacer. La cara tristemente nostálgica de Shuuya-san me hizo darme cuenta nuevamente de que para las interacciones sociales sirvo igual que para comer tomates.
-...- Oh, mierda. Esa expresión está cambiando a algo aún peor. Tengo que salvar la situación. Es ahora o nunca.
-No tiene que contestar si no qui-
-Es... Es peor de lo que tú esperabas, pero mejor de lo que te quieren vender, supongo.- No esperaba una respuesta y mucho una tan... fría. Bueno, no necesariamente, sino más bien 'directa'. Si, esa es la clave. Lo dijo tal cual, sin ningún tapujo y con la cara plana, a pesar de que hace un segundo se veía inmerso en pensamientos muy probablemente no demasiado felices.
Aunque el que esos recuerdos sean felices también puede hacer peor el sufrimiento cuando eso queda en el pasado. Lo sé por experiencia. Por lenta, injusta, asquerosa y tortuosa experiencia del demonio de la que muchos quisieran prescindir. Y si eso no me hubiera ayudado a encontrar mi ideal, probablemente sería uno de los tantos resentidos de un pasado que no se puede cambiar.
-... ¿A qué se refiere con eso?- Pregunté extremadamente curioso, porque aunque eso es algo que yo ya sé desde hace casi dos años con mucho lujo de detalle, estoy muy interesado en saber qué llevó a personas que claramente no vivieron mis mismas experiencias llegar a la misma conclusión.
Podría decirse que es mi manera más cercana de ser el 'genuino' que me clamó Hiratsuka-sensei en esa nefasta pero a la vez idílica conversación que me terminó llevando en un peligroso viaje de emociones que eran ajenas a mí. Un viaje que aunque terminó en fracaso, supongo que era un paso necesario alcanzar lo verdaderamente 'genuino' que seguramente hará que todo valga la pena.
O por lo menos es lo menos falso que conozco. Es el método contrario a la mayor falsedad de la historia, por lo que al menos sé que será más verdadero que esos burdos sentimientos que me llevaron a vivir el infierno en ese Baile de Graduación de hace no mucho tiempo. De hecho creo que ni siquiera pasaron dos meses aún.
Y aún así se siente como toda una vida.
-Este país es un país derrotado, aplastado por un poder que nunca alcanzamos ni intentamos comprender hasta que ya fue inútil cualquier pensamiento o idea al respecto. Nos vimos forzados a 'abandonar nuestros valores', aunque todos sabemos en el fondo que es una vil mentira para hacernos las víctimas.- Asentí en incómodo entendimiento. Aunque este señor sea muy amable, debo recordar que una vez fue un soldado que peleó en la Segunda Guerra Mundial.
Sus más de noventa años de vida le permitieron vivir mucho de lo que estudié en la escuela en carne y hueso. Por eso es que le tengo respeto incluso cuando llevo tan poco tiempo de conocerlo. Porque cuando él dice algo referente a estos temas, sé que tiene una gran historia detrás. Una historia que puedo sentir a pesar de que me es totalmente ajena.
-¿Usted está admitiendo nuestras agresiones y criticando nuestro honorable sistema, Shuuya-san?- Me aseguro de palpar cada pequeña parte de mis palabras con el mayor sarcasmo posible a la vez que sonrió con un placer irónico. Shuuya-san, entendiendo lo que buscaba transmitir, mostró una sonrisa arrogante mientras agarraba un vaso de agua con hielo.
-Aunque no lo parezca considerando la historia que te estoy contando, fui dimitido de las fuerzas armadas cuando se enteraron de que era una deshonra a mi nación y a mi familia por no atreverme a cortarle el pene a un pobre soldado americano que ni siquiera había probado los placeres de una mujer.- Como no soy un viejo que ha vivido de todo, tuve la decencia de sonrojarme ante ese comentario tan verde.
-E-Entiendo, supongo...- Agaché la cabeza sin querer, haciendo que Shuuya-san soltara una risa afable. Usualmente estaría respondiendo esto con un comentario ingenioso sobre su edad o el hecho de que yo aún puedo probar 'esa carne'... pero el instante en que me expresé de forma tan vulgar sobre una mujer en mi mente me sonrojé aún más de lo que ya estaba, así que desistí de intentar verme bien.
No es como si antes hubiera resultado, de todas formas.
-En fin, dejando de lado el hecho de que eres todavía un mocoso inocente a pesar de tener un lenguaje de marinero cuando estás en tu casa, la verdad es que me sorprendes bastante, Hikigaya.- Le miré sin comprender, no entendiendo a qué se refería con eso. Que fuera tan vago al respecto ayudó mucho. -Digo, por lo general a tu edad ya están sesgados por la falsa superioridad que te implanta sin descanso el gobierno. Eres el segundo chico de tu edad que es capaz de ver más allá.
Me entró curiosidad ante sus últimas palabras.
-¿Y quién es el primero, si puedo saber?
-Es un sobrino mío con el que pasaba el tiempo hace mucho. Actualmente está siempre moviéndose de un lado a otro en sus negocios, por lo que ya no lo veo con frecuencia. Aunque de vez en cuando me envía una carta.- Asentí en comprensión solamente porque es todo lo que podía hacer. No sentía nada en especial ante la existencia de su sobrino y él tampoco parece darle importancia, así que pasé de largo la parte de 'falsa pena para quedar bien'.
En su lugar, decidí seguir con lo que me interesaba.
-¿Y cómo se relaciona el deterioro de nuestra reclusa nación con estar o no estar solo? No veo la conexión.- Shuuya-san tomó un trago de su agua con algo de lentitud que parecía ser intencional. Su rostro no traicionaba ninguna emoción, igual a mí en cierto sentido. Solo que a diferencia mía, Shuuya-san es mucho mejor para esconder lo que se siente. Si es que desde un comienzo siente algo para variar.
-Nuestro país puede haber dejado de ser bélico, pero en el fondo nuestra manera de vivir no ha cambiado. En vez de morir por nuestra patria, morimos por exceso de trabajo. En lugar de servir sin rechistar al General, lo hacemos a todos nuestros senpais en cualquier cosa. Y en lugar de unirnos contra un enemigo desconocido, nos unimos a la fuerza para que ninguno de nosotros sea el enemigo.
-... Entiendo... Supongo que si usted lo dice así, suena bastante lógico y hasta acertado.- Entiendo que la guerra lo marcó fuertemente, Shuuya-san. Pensar que relacionarías al ejercito con los esclavos corporativos. Digo, claro, los dos son una mierda, pero ni siquiera yo llegué a pensar en eso hasta ahora.
Shuuya-san sonrió con la felicidad infantil de saber que alguien te da la razón antes de continuar. Hace tiempo que dejé de preocuparme por mi estómago demandante, ahora que lo pienso.
-En mi opinión subjetiva en base a la vida que viví, no hay nada de malo en vivir solo. Si lo piensas lógicamente, nadie necesita del otro para sobrevivir. Con que tengas un buen empleo que no te destruya, ganes buen dinero para vivir y te escapes de este campo de concentración para ancianos, serás capaz de vivir una buena vida.- No pude evitar estar de acuerdo con todo lo que dijo...
... Pero aún así algo se sentía mal.
-... ¿Entonces a qué se refiere con que 'no es tan bueno como uno cree' entonces? Porque solo ha dicho cosas buenas, señor.- Sé muy bien a dónde mierda se dirige esto y aunque lo odio profundamente, no me apetece ponerme a defenderme de nuevo con argumentos que no llegarán a nada. Kawasaki, Aiho, NTR-chan y Haruno ya acabaron totalmente conmigo. Ya no quiero tener más estas charlas.
Por lo que resta del día, quiero olvidarme de todo esto.
-¿Quién sabe? No es que me importe eso para empezar.
-... ¿Eh?- ¿Qué acaba de decir...?
-¿Qué? ¿Acaso crees que quiero tener esta charla tan compleja con un niño? Soy demasiado viejo para tener semejantes discusiones existenciales. Ya tengo a la muerte susurrándome el oído lo suficiente. No me apetece encontrarle un sentido a las cosas a mis más de noventa malditos años.- Miré a Shuuya-san sin poder comprenderlo, demasiado atontado por su giro brusco de tema como para intentar disimular tranquilidad.
-... ¿Qué está diciendo? ¿Se está escuchando?- Incluso cuando sé que soy el que está mal y que debería callarme, no puedo evitar enfurecerme ante la manera tan despectiva que trata los ideales. La manera tan burda que expresa lo primordial para volvernos verdaderamente 'humanos'. Que él lo esté despreciando como si nada y que además no sepa ver lo equivocado que está es...
Es...
¡E-
-Una vez conocí a gente como tú, ¿sabes?- Esas palabras me enfriaron de forma mágica. No fueron sus palabras o el tono, sino la mirada... Esa maldita mirada triste que detesto tanto en los demás. -Bueno, no pensaban exactamente como tú en general. De hecho son demasiado diferentes. Y aunque uno compartía tu obsesión con lo 'verdadero', él tenía razones totalmente opuestas para mantenerse aferrado a ese delirante sueño.
-...
-Honestamente... Ustedes dos son demasiado idénticos. Demasiado idealistas hasta un punto nocivo para sus vidas. Los dos son idiotas que terminarán lastimando a quienes les quieren con tal de seguir sus metas.- Shuuya-san lo dijo con una voz que transmitía emoción, aunque no podía captar muy bien cuál era la predominante. Había tristeza, pero también ira. Había cariño, pero también un odio que no esperaba de él.
-...
-En serio me gustaría saber qué es lo que pasa por sus cabezas para seguir esa supuesta 'senda del mártir' con la cabeza en alto. Eso no es normal.- Mantuve mi boca cerrada porque no sabía qué podía decir. Sé que no estaba hablando explicita-mente de mí, pero aún así no soy lo suficientemente denso como para no reconocer que hay un fuerte punto de comparación entre el conocido de Shuuya-san y yo.
-...
-No te tomes esto a mal, Hikigaya. No busco ofenderte de ninguna manera, pero es probable que vayas a fracasar.
-...
-...
-... Su... ¿Su conocido acaso falló? ¿Acaso nunca logró alcanzar su ideal?- Shuuya-san cerró sus ojos y puso una expresión complicada en su cara, como si estuviera recordando cosas malas o que de plano prefiere olvidar. Luego de unos segundos él levantó la mirada, abrió sus ojos y...
-... Él nunca logró alcanzar su ideal. Nunca siquiera se llegó a acercar a esa meta imaginaria que usó para darle sentido a su existencia caótica. Probablemente ni siquiera avanzó de la línea de salida desde un comienzo y todas las veces que decía estarse acercando solo eran ilusiones suyas que se obligaba a creer.
me miró con ojos fríos, como si estuvieran viendo algo inevitable. Un suceso equivocado que esta pronto a desvanecerse.
-¿Qué hizo al final?
Lo genuino...
-Se rindió y vivió haciendo berrinches hasta probablemente el final de sus días, culpando de todo a la sociedad pero sobretodo a las personas.
es imposible de alcanzar después de todo, ¿cierto?
-... Ya veo...
Porque no existe.
-Si...
Eso es...
Saber eso es...
A pesar de saber eso, yo...
-... Pero aún así no me rendiré.
Cierto. Lo importante nunca fue la meta, sino el camino que recorreré. Eternamente siendo un estúpido y hasta mi último, debo perseguir esa idea para darle sentido a un mundo que no lo tiene.
Eso es lo que decidí, ¿verdad?
Esa es mi voluntad.
-... Je, me lo suponía. Todavía eres muy joven para rendirte. Ese hombre tardó cuarenta años en darse cuenta de sus errores, después de todo.- Shuuya-san dijo eso con una sonrisa afable en su rostro, como si hubiera esperado desde un comienzo esa respuesta y le encontrara un cierto humor al asunto. No pudiendo resistir la tentación, le miré con curiosidad pobremente disimulada.
-¿Cuál es su objetivo con esto, Shuuya-san? ¿Qué es lo que busca ganar al contarme todo esto? No entiendo nada.- Shuuya-san me miró unos largos segundos, como si estuviera pensando en una respuesta. Aunque a mí me parecía más bien que él estaba disfrutando cruelmente de este suspenso patético que buscaba hacerme sentir nervios.
Necesita más práctica, Shuuya-san. Convivo con manojos de nervios constantes, así que tendrá que esforzarme mucho más si quiere impresionarme.
-Aunque nunca llegué a compartir nada de lo que mi conocido valoraba ni tampoco acabamos esa discusión en buenos términos, conozco muy bien mucho del camino que seguramente seguirás de ahora en adelante si decides enfrascarte en esos ideales hasta sus últimas consecuencias. Tú y él son demasiados parecidos después de todo.- A pesar de que siento que Shuuya-san quiere llegar a algo con esto, no puedo descifrar exactamente el qué.
-... Sigo sin entender.- Al comienzo no hubo una reacción palpable de Shuuya-san... Pero eso solo fue al comienzo, ya que después comenzó a reírse ligera pero paulatinamente, como si encontrara nuevamente humor en algo que yo no puedo apreciar.
-... Al igual que él, te apuras demasiado. Ni siquiera me dejaste terminar.- Una sonrisa divertida adornó su arrugado rostro. -Parece que no sabes cuándo alguien está monologando, ¿verdad?
Eso me ofende.
-Claro que lo sé. Monologo conmigo mismo tantas veces que casi puede pasar por una obsesión mal sana.- Intenté decirlo para que él viera su equivocación, pero solo conseguí que soltara otra carcajada leve. -¿Cuál es el problema? No puedo ver nada gracioso en lo que estoy diciendo, señor.
-Señor, ¿eh?... Si, escuchar eso de ti, la viva imagen de mi amigo, sin duda me hace sentir bien. Si él te viera haciendo eso, probablemente le daría un paro cardíaco.- Sentí que me estaba perdiendo de algo importante aquí.
-Su amigo... ¿exactamente quién es él? Ni siquiera sé su nombre y usted no ha parado de compararme con él.- Shuuya-san se quedó callado unos segundos, aunque su sonrisa nunca desapareció de su rostro. Ese silencio solo duró unos pocos segundos, pero aún así los sentí algo más largos.
Mucho más pesados.
-Y no lo sabrás porque aparentemente se cambió de nombre hace un tiempo.- Soltó la bomba sin cambiar en lo más mínimo su expresión. -Y como ya no nos veíamos por un desacuerdo nuestro desde muchos años antes, sentí que no tenía derecho a saber su nombre luego de nunca volver a interactuar, por lo que nunca quise saberlo.
Todo muy bien, pero sentí que algo no encajaba...
-¿Entonces cómo lo sabe? Si perdió contacto con él hace años, ¿entonces cómo puede asegurar eso? ¿Cuál es su prueba?
-Bueno... solo diré que mi sobrino hizo una pequeña... investigación no del todo legal.
...
...
-Supongo que como militar, está acostumbrado a acosar lo que le interesa.- Ante mi manera de expresarlo, Shuuya-san puso una mala cara. Claramente no le gustó ni un poco esa tonta pero a la vez plausible comparación.
-Por favor no me hagas parecer un acosador, que ya bastante tengo con mis nietos dudando de su privacidad cuando les pregunto sobre su vida en la escuela.- Sonreí cruelmente ante esta pequeña pero significativa victoria. Tomé un vaso de agua que me serví mientras él hacía sus pausas dramáticamente malas mientras me regodeaba en la gloria.
La Diosa de la Victoria me ha sonreído por fin.
-Lo siento por eso. Creo que estuve un poco fuera de lugar ahí. Me disculpo por ello.- En realidad no lo siento pero aparentemente hay algo llamado 'cortesía' que me siento obligado a usar con usted, Shuuya-san. A diferencia de la mucha basura que he tenido el día de hoy, usted es bastante agradable. Si pudiera, me gustaría vivir con usted.
Ah, es una bonita fantasía ocasional en la que perderse.
-Bien... Como venía diciendo antes de que me interrumpieras...- Puede mirarme feo todo lo que quiera, pero nunca logrará borrar esta victoriosa sonrisa que tengo en mi rostro, Shuuya-san. -Hikigaya... Hasta el día en que te des cuenta de tus errores o de alguna manera sea capaz de alcanzar ese lugar imposible que solo se puede soñar, tengamos un vínculo. Seamos sociales entre nosotros.
...
...
...
-¿Qué está diciendo? Por supuesto que no puedo hacerlo. Precisamente para alcanzar mi ideal, necesit-
-¿Cuánto tiempo te tomará llegar a tu meta? ¿Cuándo tendrás la fuerza necesaria para liberarte de los vínculos con los demás?
-...
-No estás seguro y yo no quiero imponer mis creencias sobre ti, pero sé que no será un camino corto. Sé que esto es algo que te tomará una vida entera.
-...
-Yo no estoy precisamente en la flor de mi juventud, así que seguramente solo me quedan unos pocos años más con suerte. Definitivamente no estaré ahí para ver cómo te rindes o si de alguna manera milagrosa logras llegar a tu meta.
-...
-Llegar a esa resolución y mantenerla es un camino solitario. Demasiado sufrimiento que no se verá recompensado hasta mucho después, si es que siquiera lo es en primer lugar. Y todas estas suposiciones las puedo decir sin miedo debido a que ese tonto amigo mío quiso seguir tu mismo camino hasta sus últimas consecuencias.
-...
-Sé lo que te puede esperar y lo que vas a sufrir. Lo sé perfectamente. He visto lo que pasó esa persona. Y déjame decirte que eres casi su viva imagen. Sé los caminos que seguramente terminarás tomando para cumplir tus metas.
-...
-Y por sobre todas las cosas también sé que tener la mentalidad necesaria para eso es algo que deberás trabajar mucho. Algo en lo que nunca podrás descansar. Algo a lo que jamás podrás quitarte de en frente porque sino nunca estarás 'más cerca de conseguirlo'.
-...
-Por eso... Hasta el día en que encuentres esa voluntad o yo me muere, tengamos un vínculo. Por un pequeño momento en tu vida, déjame hacer menos solitario ese proceso de encontrar la voluntad para no quebrarte por tus propios sentimientos, ¿si?
-...
-...
-... Eso es estúpido y sin sentido. Va en contra de todo lo que creo.
-...
-...
-...
-...
-...
-...
-...
-... ¿Puedo comer más?
-Por supuesto.
Tengo una internet de mierda que me impide publicar esto cuando quiera. Usualmente cuando quiero hacerlo, me espero al viernes, que es ahí cuando tengo buena internet porque gastamos un buen dinero en ello. Esa buena internet es lo que necesito para escribir... y se acabará en dos horas en el momento en que publico esto.
Por eso perdonen si sienten este capítulo algo sin corregir o que el final parece muy apresurado. Es publicar ahora o esperar hasta el viernes por un nuevo capítulo. Esto es lo que más les conviene en mi humilde punto de vista.
Y perdonen si sienten que mis respuestas son algo más rápidas de lo usual. Estoy muy apurado porque después debo leer todo el capítulo para buscar errores de ortografía. Lo siento por eso.
nightcore 000:
Bueno, al menos te tomaste la molestia de escribir cosas diferentes. Eso es algo bueno.
Y mira, aquí entre nosotros, si este capítulo salió un poco antes es debido a ti. Usé tu entusiasmo como una excusa para publicar esto aunque fuera unos días antes. Por eso, dependiendo de mi humor, podré aceptar tu doble comentario como valido de vez en cuando.
Lo permito siempre que no te pases y escribas tres. Eso ya es exceso, mi amigo.
Guest giorno:
Gracias por pensar que esta historia va muy bien. Mis mayores temores sobre estos últimos capítulos era justamente el no hacerlo bien y arruinar el fic. Me alegra que al menos para ti no haya parecido eso.
Sobre los Crossover con Oregairu debo admitir que he tenido ideas en mente. Dos para ser exactos. Son ideas que vuelven a mí cada tanto, pero aunque me gusta el concepto, estoy muy lleno con tantas historias como para ponerme a escribir estos crossover que, déjame adelantarte, serán casi tan largos como esta historia-
Aunque la idea de publicarlos y dejarlos como one-shots pasa por mi mente de vez en cuando. Veré cómo lo haré cuando llegue ahí.
Cronos21Zeus:
Oye, ¿te llegó el mensaje privado que te mandé? Porque sino, entonces quiero que seas mis Lector Beta, si es que te interesa la idea. Me gustaría una segunda opinión sobre lo que escribo y que me enseñes a como separar mejor los diálogos, si no te es mucha molestia.
Y no te preocupes, que de algún modo siempre pienso que publicarás tu comentarios a las dos de la mañana. Así siempre ha sido. Por eso entiendo que fuera complicado hacerlo durante plena tarde. Y no puedo culparte por pasarla bien en la playa. Seguramente sea un lugar muy bonito.
Aprecio el esfuerzo que le pones a leer mis nuevos capítulos. Como escritor valoro mucho ese tipo de lectores porque sé que no son fáciles de conseguir. Es en parte por eso que quiero ser un verdadero escritor cuando acabe mi etapa en fanfiction.
Si, entiendo bien que los últimos capítulos han sido algo cortos si los comparas con los anteriores, pero era para mantener las cosas dinámicas sin llegar a aburrir. La idea de contar flashbacks antes del capítulo cruzó por mi mente, pero como quería centrarme tanto en el diálogo, terminé desechando la idea.
Este capítulo vuelve a mis raíces. O por lo menos es más cercano en estos tres últimos capítulos.
Y parece que fanfiction te borró el nombre de la página. Esta es una idea tonta mía, ¿pero has pensado en separar el nombre con la letra 'x'? Y también separar algunas palabras por la mitad al menos una vez por si el bot de fanfiction es capaz de saber patrones.
Y no te preocupes, que como ahora escribo a las apuradas, tu comentario es una bendición. Aunque la próxima vez me gustaría de nuevo tus largos comentarios. Son divertidos de leer.
Y si, sé qe esos dos capítulos fueron mucho más 'secos' de lo usual. Por lo general suelo leer mis fics de nuevo para ir agregando más descripción o simples pensamientos para rellenar mejor la escena, pero como estaba tan orgulloso de esos capítulos, terminé no agregando pensamientos porque sentí que 'estorbaban la escena'.
Eso es algo que intentaré arreglar cuando tenga que hacer otro capítulo del estilo 'debate psicoloco'.
Guest Jorge:
Felicidades, supongo. Personalmente no conozco mucho del deporte y eso que soy un argentino, que debería tratar al fútbol como una especie de religión aparentemente. Aunque sé lo suficiente como para saber que ganarle a Brasil no es un logro pequeño, por lo que felicidades.
La victoria de Hachiman sobre Haruno es tal vez lo más cercano que estará Hachiman en su vida a superarla, lo que sumado a su distorsión, terminó con él perdiendo un poco la razón entre tanto júbilo. No afectará en nada importante ya que como dijo el propio Hachiman: esa es una victoria intrascendente que no cambiará nada.
Haruno sigue siendo superior a Hachiman y lo será hasta el final.
Sobre el final de la novela, tristemente solo puedo estar de acuerdo con lo que dices. Esperaba sinceramente que esos tres se separarán definitivamente y todo terminara con un Hachiman entrando a la Universidad en donde conocería a su 'verdadera compañera'.
Aunque yo prefería más a una chica del canon con la que nunca se llevara bien en el transcurso de la siere para mostrar como las cosas cambian y los que un día pueden ser meros conocidos podrían terminar siendo lo más importante en tu vida en el futuro. Habría sido un bonito mensaje.
Y ya metiéndome de lleno en mis deseos, me habría gustado que esa chica hubiera sido Sagami o tal vez la amiga de Orimoto, Chika, porque cumplen mejor ese rol con Hachiman al ser una alguien con quien no se lleva bien y otra que le importa más bien poco.
Y de paso hacemos que los fans de los emparejamientos que alaban ese final como el mejor echen espuma por la boca. Eso siempre es bienvenido.
Pero bueno, dejando eso de lado, tengo la esperanza que la reconciliación del Club de Servicio sea por lo menos creíble. Porque una cosa es el resumen de menos de mil palabras y otra bien distinta es el verdadero libro en sí.
Lo genuino fue una mala broma. De eso estoy seguro. Siento que Watari realmente quería explorar la idea más allá, pero tal vez por problemas con su editor o que de plano ya estuviera cansado de su obra, terminó desechando la idea en pos de centrarse en las parejas, que es lo que a muchos verdaderamente les importa de Oregairu. Los que queríamos que se quedara solo no fuimos lo suficientemente vocales, al parecer.
Supongo que tu experiencia y aprendizaje sobre las relaciones se puede resumir en: 'Si nunca pierdes, nunca aprenderás de la derrota para no volver a perder. Nunca aprenderás ni mejorarás nada de ti mismo', ¿verdad? Siento que es algo que Hachiman aprobaría.
Honestamente me olvidé de que la genética tiene un rol fundamental en la personalidad del individuo, pero a pesar de que es un terrible error de mi parte, puedo justificarlo. Lo puedo hacer diciendo que Haruno en ningún momento buscaba enseñarle a Hachiman lecciones de vida, sino derrumbarlo por sus propios intereses personales.
Obviamente estará imcompleto y solo usará lo que le convenga para sus propios fines egoistas.
Aunque no ha tenido la mejor imagen debido a los capítulos anteriores, en el fondo Haruno sigue igual de manipuladora que siempre. Y demasiado inteligente también.
Respondiendo tus notas finales:
Si, el ideal es un medio para avanzar. El problema es que la gente suele atribuirle como un final, cuando es más bien un desarrollo eterno.
Demasiado profundo para estar hablando de en qué dirección se encuentra mi querido Japón. Tienes un don, mi querido hermano. Espero que sepas aprovecharlo.
Los ideales son un mero combustible que durara siempre que mires hacia algo que sabes que es inalcanzable y no obsesionarte con volverlo realidad.
A partir de ahora comienzan las verdaderas locas y psicológicas aventuras de Hachiman. No sé si será divertido, pero definitivamente sí emocionante de escribir.
Los humanos sesgamos nuestras opiniones en base a nuestros propios prejuicios incluso cuando conocemos a la persona. Tendemos a tardar mucho tiempo en cambiar nuestro punto de vista y cualquier acción que apoye nuestros pensamientos se vuelve automáticamente una verdad absoluta.
Que maravilloso es el ser humano, ¿no?
Saludos a ti también, y eso último me hace preguntarme cuántos años tienes realmente. Creí que hablaba con alguien de 24 más o menos.
Alvin Paco:
Gracias por tus palabras. Me hace sentir bien el que un nuevo lector diga eso. Me infla un poco el ego, la verdad.
Y sobre el harem, pues no es realizable por como planeo las cosas. Aunque no descarto la posibilidad de escribir un fic de ese estilo cuando esto esté mucho más avanzado. Sería mi manera de darme el gusto y tal vez escribir algo decostructivo, justo como mi fic más nuevo de RWBY.
linksparda:
Si, entiendo eso porque yo también he estado ahí. Solo recientemente he estado sobreponiendo a escritura por sobre la lectura, así que mucho de lo hablan lo comprendo perfectamente.
¡Y gracias por tus palabras! Me suben el ánimo y me alientan a seguir con este proyecto mío que nació en su triste momento meramente para darme comentarios rápidos.
...
De acuerdo, el próximo capítulo estará listo para navidad probablemente, pero dependiendo de sus comentarios tal vez traiga otro capítulo para cerrar el año.
Si entre este capítulo y el siguiente logramos juntar 15 comentarios, les prometo un nuevo capítulo el 31 de Diciembre.
Hasta entonces, esto es el adiós.
