Capítulo 13 Lo que nos une.
Konoha, 4:40 a.m.
Mebuki Haruno no podía evitar mirar tras la enorme ventana a su hija, Sakura, desde que había vuelto de la academia a casa se encontraba ¿decepcionada? O quizás ¿deprimida?
La mujer de cabellos rubios y ojos de un mismo tono jade, suavemente suspiro mirando el protector color azul con el que había llegado a casa su niña, quizás eso sería algo que nunca olvidaría, al menos en un muy largo tiempo, la ira en los jóvenes ojos verdes su hija, el cómo lanzo el protector al suelo, nada más llegar a casa y que era eso de llegar e ir a entrenar al jardín.
Ciertamente había días en los que ni ella la podía entender, ¿Qué no era su sueño ser ninja? Ella había luchado demasiado para quedarse, y cumplir con su cometido, entonces ¿por qué esa cara tan larga y esa actitud pesimista?
Mebuki miro a su esposo preocupada, el cual aparentemente leía nervioso el periódico, realmente solo lo estaba hojeando una y otra vez sin descanso, este al notar la mirada de ella, torpemente doblo su periódico y sin esperar la orden, salió a hablar con su joven y única niña.
Ella observo a su esposo tomar un paraguas, para inmediatamente llamar a su hija, ambos se acercaron y hablaron por unos segundos, para minutos después sentarse juntos y continuar la plática.
Mientras practicaban los dos y sin más, subió las escaleras a la habitación de su hija y sin pensarlo muchas veces, comenzó a revisar cada estante y libro en la habitación.
La joven madre estaba más que angustia por el comportamiento de su hija, era claro que un ataque como el que sufrió aquella tarde no la dejaría intacta, pero ¿y si la estaban amenazando? O peor aún…
Lentamente del enorme librero, que permanecía en el cuarto saco un grueso libro azul, al no soportar el peso de este, el libro cayó al suelo, abriéndose al instante, las paginas estaban marcadas por diversos marca-textos con diversas notas sobrepuestas.
Sin pensarlo dos veces, leyó cada nota, llevándose una decepción, eran solo notas académicas, continúo hojeando el libro hasta que encontró una hoja de libreta doblada en cuatro partes, desdoblándola encontró un dibujo, Sakura y… ¿Sakura?, no, esa no era su Sakura, los ojos, esa expresión… No era nada bueno.
Los ojos me Mebuki se llenaron de lágrimas y con desesperación cubrió su boca, evitando que un sollozó escapara de sus labios.
Era culpa del cuarto.
Ese maldito hombre…
Justo el día en que el monstro escapo de su contenedor, la estúpida mujer del cuarto, el maldito Minato había intentado meter a la bestia en SU Sakura, alegando que, al ser una hija de comerciantes, moriría, llevándose a la bestia consigo para siempre.
Claro, que fácil era decirlo, porque no lo metió en el mismo, total a pesar de intentar salvarse a sí mismo está muerto, antes que sacrificar a su propio hijo o a su niña, Sakura.
Claro, como no tenían un clan que los defendiera, o en el caso de los niños, no eran capaces de decidir, era la propuesta más fácil y silenciosa.
Por ello y más, Mebuki odiaba a los ninjas y todo lo relacionado con ellos, solo son hombres y mujeres que por tener ciertas habilidades se consideran a si mismos mejores que cualquiera, solo para satisfacer su búsqueda de gloria y honor, sin importar a quien o cuantos se lleven por los pies.
La desesperada madre, sin opción, guardo el dibujo en la bolsa izquierda de su pantalón y coloco el libro de nuevo en su lugar.
Ya encontraría la manera de sacar a su niña de ese horrible sistema, en cuanto Tsunade dejara de ponerle sus ojos encima, se la llevaría, lejos de toda esa muerte y agonía.
Antes que pertenecer a una aldea, o estar de rodillas ante el señor feudal, estaba su familia, porque lo que los unía era el amor sin interés, lo único que Mebuki necesitaba para ser feliz.
Afueras de Konoha, Oeste, 5:30 a.m.
La oscuridad de la cueva donde deambulaba sin rumbo aparente, comenzaba a dificultarle el andar, pero debía mantenerse fuerte y firme ante los atentos ojos del par de hombres que le acompañaban.
Ahora no tenía ningún lugar donde reposar la espalda y bajar la guardia, ahora, a pesar de que su lealtad continuara a su aldea, era un renegado más y como prueba la foto y datos personales de su primo ya habían sido ya añadidos a las páginas del reconocido libro Bingo.
Mentiría si dijera que no lamentaba que solo su primo fuera buscado, pero su existencia ahora solo ocasionaría mas problemas.
Si tuviera la oportunidad de volver a elegir, probablemente hubiera tomado su afilada katana y espalda a espalda de su primo hubieran acabado con el problema desde la raíz…
¿A quien intentaba engañar? Ni el mismo podía creerse esas palabras, ese no era él.
Ciertamente si pudiera volver a repetir su vida hasta ese punto, estaría igual de aterrado y sin saber que hacer.
Shisui no pudo evitar dejar escapar un suspiro, lleno de agotamiento mental y psicológico, a pesar de no ser un heredero del clan Uchiha, había vivido con el constante recordatorio de que mientras más odiara, sintiera rencor y destruyera sus lazos sentimentales, más fuerte seria, quizás los adultos si tenían razón y por ello ahora estaba como estaba, sin saber que o como hacer algo; pero él hubiera no existe y ahora debía asumir las consecuencias que su decisión estaba provocando.
La humedad de las rocas y el moho comenzaba a dificultarle la respiración, por suerte ninguno de sus acompañantes lo noto.
Los tres se detuvieron frente a lo que aparentaba ser un altar oscuro e iluminado por un par de velas color negro, el más alto de los tres hombres, de mayor edad y con la piel más peculiar, de un tono azulado y una cara de tiburón, cara de tiburón, no metafóricamente.
Sin pensarlo dos veces avanzo y acerco la joya que reposaba en su dedo anular frente a una de las rocas.
Inmediatamente la peculiar roca al reconocer la joya parpadeo en reconocimiento, encendiendo una tenue luz donde atravesó de un centenar de espejos cargados con chacras aterradores, evocaron la viva imagen de un grupo de personas, todos compartían algo en común, la frialdad en sus miradas, toda la sangre de inocentes y delincuentes que corría por sus manos y las peculiares capas negras con nubes.
—Kisame se reporta, líder, sin inconvenientes al traer al par Uchiha.
El hombre de cabello anaranjado asintió posando su mirada en los dos nuevos miembros de su organización y con cinismo alzo la voz.
—Deja que ellos hablen por sus propias vidas, Akatsuki no recluta infantes.
El hombre de piel azulada asintió y dio paso a los dos azabaches, el mayor no tardo en acercarse y retirar de su rostro la capucha de su capa que cubría su rostro.
—Uchiha, Uchiha Shisui—. El mayor se presentó para segundos después inclinarse respetuosamente, a su vez, su primo hizo lo mismo.
—Itachi… —Se presento sin más.
Los labios del líder no tardaron en curvearse en una sonrisa santurrona y exclamo.
—Un muerto y un traidor, ¡Que ironía! —. Concluyo dejando escapar una carcajada significativa.
Nadie a parte del líder, se movió hasta que el hombre da cabello anaranjado concluyo.
—Antes de siquiera continuar, algo debe quedar claro, Akatsuki solo busca a los mejores, por lo que entrar en nuestra organización no es algo fácil, mucho menos escapar de Akatsuki es posible.
Ambos asintieron manteniéndose en silencio escuchando.
—Todos hablan del eminente peligro que significa Akatsuki, pero ciertamente nadie fuera de la organización reconoce lo que realmente Akatsuki desea. La paz dentro y fuera de todas las aldeas ninja, samurai o de civiles y si tenemos que acabar con los opositores, no habrá alternativa, porque mientras el fin se cumpla, los medios dan igual, por ello aceptamos las misiones más difíciles que las aldeas ofrecen, Akatsuki no tiene bando, solo intereses.
Los demás miembros en los hologramas lentamente asintieron, dándole la razón completa a su líder.
De la roca donde Kisame había acercado su anillo, lentamente un par de anillos cayeron a los pies de los presentes.
—Tomarlos—. Mando el líder.
Shisui e Itachi obedecieron y con cuidado observaron las palabras incitas en ellos.
—Anular derecho—. Replico mirando a Itachi, el cual con un rostro impávido miro el anillo y lo presiono con fuerza a su mano. —"Shu, Carmesí", quizás el mas propio para el joven que intento matar a su clan.
Los ojos inexpresivos del superior fijo su vista en el menor Uchiha al notar su indecisión, en cuanto Itachi se colocó el anillo, el jefe volvió su vista al mayor, Shisui no dudo en retenerle la mirada percatándose que el hombre de cabello naranja tenía un par de rinnegan en sus ojos y continuo.
—Meñique izquierdo, Ku, cielo.
Shisui, al contrario de su primo, se colocó el anillo en su dedo, sin dudar ni cuestionar, al notar que el Pain se había percatado de la duda de su primo, haría lo que fuera para acabar con las dudas en ellos.
—Por ser nuevos, los dos continuaran juntos, claro con Kisame a sus espaldas—. Replico sin apartar su par de ojos color violeta del mayor Uchiha, tal como si lo retara—. Limpien la zona norte de los bosques de Konoha, sin supervivientes ni testigos.
Sin esperar respuesta, los hologramas desaparecieron, dejando la cueva en completa oscuridad, los tres hombres se miraron entre sí y sin más volvieron sus pasos rumbo a la aldea.
Shisui observo las negras aves, que volaban dentro de la cueva a la luz y los recuerdos efímeros de la amable y bondadosa sonrisa de su tía Mikoto cada vez que lo invitaba a cenar o lo acompañaba a la academia, su tía era la madre que había perdido hacia tantos años; el ceño fruncido por celos de su pequeño primo.
El recuerdo del adorable Sasuke que, a pesar de encantarle picarle sus celos, le tenía tanto aprecio como a Itachi.
Itachi, su primo, casi un hermano más y posiblemente, al menos por parte de su hermanita, cuñado; que por ¿suerte?, aun podría cuidar de cerca, sin exponerlo a más horrores.
Y claro sin olvidar a la calmada y heroica de su hermana menor, lo único que le quedaba de sus padres, y el recuerdo constante de la promesa que les hizo, cuidar y velar por completo de su única hermana Izumi, la niña de sus ojos, su mayor debilidad.
Aquellos recuerdos… no tardaron en golpear su mente. Tal como si un mal augurio se tratara.
No.
Las personas que han creado esos recuerdos, son las que se deben proteger con el corazón y espada, para siempre.
Por eso estaban ahí, para evitar más tragedias, por toda la aldea, por sus seres queridos, su clan, era una especie de amor a la naturaleza humana, sabía que era imposible acabar con todos los problemas, pero aun así no se detendrían por todo aquello que los unía, el amor y respeto a todo ser vivo sin importar la maldad o bondad que resida en sus corazones.
Ciertamente nadie tenía derecho a decidir quién podía vivir en ese mundo, ya que nunca habrá solo justos en el mundo, cuando de a poco a poco la fe se pierde, nada terminara cuando se desee, por lo que pelear por un mundo mejor, era lo único que podían hacer.
Tenía que ser fuerte y nunca mas volver atrás, por que desde ese momento Shisui Uchiha estaba muerto, ahora era solo una sombra, un fantasma.
Con nerviosismo, Shisui llevo su mano a donde ahora una prótesis de cristal descansaba, simulando ser el ojo que por un error había perdido, ya había perdido un sharingan a manos de Danzo, no podía permitirse volver a caer en una trampa tan tonta.
Era hora de asumir responsabilidades y dejar el pasado en su lugar, desde hoy se aseguraría de que el presente y futuro serian lo único en su mente.
Konoha, Academia ninja, 9:30 a.m.
Sakura, Manma y Sasuke, aburridos y un poco desesperados, esperaban aun dentro el salón de clase, resultaba irónico, hacía más de dos horas y media que sus demás compañeros ya se habían ido junto a sus nuevos mentores.
Sakura no pudo evitar observar a sus dos compañeros de equipo y no pudo evitar rodar los ojos ante lo patéticos que eran.
Que desilusión le provocaba Menma, tan maduro que lo consideraba… y ahora se encontraba en una absurda pelea con el Uchiha.
Charasuke o quizás mejor Molestsuke no paraba de parlotearle a Menma, contándole como le había ido en cada una de las citas que había tenido en la semana, mientras que Menma frenéticamente respondía con sarcasmo desmintiendo las historias del Uchiha.
Separados eran una cosa, pero juntos se comportaban peor que un par de niños en la guardería.
Sakura los observo por más tiempo percatándose que el interés de Menma, rápidamente se perdía al hartarse de la superficial platica del Uchiha, la chica observo como el rubio asentía lentamente, fingiendo escuchar, cuando en realidad se estaba quedando dormido y el suave cabeceo de su cabeza en asentimiento, era más que nada culpa de su cansancio y sueño.
¿A que jugaban los dos fingiendo ser amigos?
Conocía a Menma y sabía que no tenía amigos y el Uchiha… conocía demasiado bien a los de su clan, lo suficiente para saber que cada uno de ellos, desde los más grandes hasta los más jóvenes eran un enorme grupo de charlatanes, falsos e hipócritas, todos cubiertos por una máscara hermosa, pero llena de mentiras y actos repugnantes.
Su par de ojos jade se posaron en el Uchiha con cierto desprecio y casi dejo escapar una carcajada, aquella vez que la fue a ver al hospital no era para otra cosa que asegurarse y llevar las noticias a su clan, estaba segura que nadie dentro de ese clan conocía el honor, claro, era eso.
Tan solo se tenía que escarbar un poco en el pasado de los miembros más respetados, el líder, el tal Fugaku, en cuanto el zorro ataco la aldea, no ayudo en el ataque, solo se preocupó de su clan, siendo solo el clan Uchiha y sus terrenos los únicos lugares que no sufrieron daños, los ancianos del clan, siempre que paseaban por Konoha no dudaban en demostrar su racismo ante los que no compartían su "bendita" genética, desmeritando los trabajos de los demás y claro sin olvidar a su hermano mayor Itachi el prodigio, que intento atentar contra el propio clan Uchiha, con esas referencias, que se podía esperar del hermano menor…
El azabache al notar su fría mirada sobre su nuca, no tardo en girar su rostro para regalarle la más enorme y carismática sonrisa que podía hacer, inmediatamente se levantó del pupitre y corrió hacia ella.
Sakura no pudo evitar compararlo con un pequeño perro, corriendo de un lado a otro buscando atención, pero ni eso la hizo bajar la guardia, porque hasta el perro más calmado tarde o temprano morderá.
—Sakura —. La cantarina voz del Uchiha resonó e instintivamente ella retrocedió unos pasos.
Desde que ocurrió lo de Akatsuki, ahora solo podía ver en ese chico azabache una palabra, Uchiha, cosa que le provocaba gran repulsión y desprecio.
La chica de ojos jade no respondió a su llamado, solo lo miro por unos segundos para poco después girar su rostro en otra dirección.
—Parece ser que nuestro líder no vendrá hoy, ¿Qué tal si vamos a la cafetería del centro a tomar algo? —. El Uchiha de ojos carbón sonrió con amabilidad y continuo.
Sakura no pudo evitar morderse la lengua con más fuerza de la necesaria, antes de que palabras viperinas saltaran.
—Tú y yo solos—. Las manos de él temblaron suavemente al señalarlos, sus pálidas mejillas se habían sonrojado y sin más espero respuesta.
—Paso —. Replico ella entre dientes la niña, para alejarse, sintiendo como su boca poco a poco obtenía un sabor metálico, el de su propia sangre.
Sasuke suavemente inclino la cabeza, derrotado, para segundos después regresar con Menma y continuar la plática donde la habían dejado.
Diez minutos pasaron exactamente para el que menor de los Uchiha con desesperación revolviera su propio cabello y molesto replicara.
—No va a venir —. El azabache no tardo en acercarse en la puerta y entreabrirla para así poder observar el extenso pasillo, decepcionándose al encontrarlo vacío.
—Uchiha, siéntate, nada de lo que hagas cambiara nada —. Menma replico tratando de llamar la atención del azabache.
—No, no quiero. Es inaudito —. Sasuke replico cruzándose de brazos y haciendo un puchero —. ¿Cómo es posible que nuestro maestro sea el único en llegar tarde?, los demás, incluso el equipo de Hyuuga, ya se reunieron o hasta incluso puede que estén ahora mismo en una misión o haciendo cualquier cosa que sea mas interesante que estar aquí sentados. ¡Incluso Iruka ya se fue!
Menma arrugo el entrecejo fastidiado al escuchar el parloteo de Sasuke.
¿Cómo es que alguien podía hablar tanto en tan poco tiempo?
—Eso ya lo sabemos, no es ninguna novedad.
Ignorando por completo a Menma y su sarcástica respuesta, Sasuke no tardo en tomar un borrador y la silla que usaba Iruka para sentarse.
Sin cuidado alguno la arrastro quedando a milímetros de la puerta, eso colmo la paciencia de Sakura.
—¿Qué crees que vas a hacer? —Sakura pregunto con un poco de vergüenza ajena.
El chico de ojos color carbón solamente le guiño el ojo y concluyo a realizar su travesura, colocando el borrador entre la puerta.
—Ya verás Sakura.
—Solo buscas llamar la atención —. Afirmo Menma levantándose de su lugar para caminar con cierta pereza al lado de Sasuke. —¿En verdad dentro de tu cabeza hueca, la idea de que un jounin caiga en eso existe?
El azabache de ojos alegres fingió sentirse herido con las palabras de su compañero y dramáticamente llevo su mano derecha a su corazón.
—Moo, que cruel eres Menma y yo que tanto de aprecio.
Menma se había cruzado de brazos, preparado para recitar un "Que ingenuo eres Uchiha."
Pero antes de que nadie más pudiera responder, una mano enguantada, con lentitud se acercó a la puerta, llamando la atención de los presentes y esta no tardo en abrirse.
La puerta se abrió y el borrador callo directamente en la cabeza del hombre que entraba, Sasuke, aun sin creerlo, dejo escapar sus carcajadas, al mismo tiempo que el rostro de Menma era un poema del conflicto interno que ahora tenía y la única chica del equipo solo podía mirar la situación, ese hombre, ¿a qué estaba jugando?
Antes de que el borrador callera al suelo, el mayor lo tomo y entro por completo a la sala, sus ojos cansados raspadamente se posaron por cada uno de los niños, para luego pasar al borrador que sujetaba, lentamente sacudió de sus grisáceos cabellos la tiza y con gran naturalidad hablo por fin.
—Cuando leí los archivos de sus perfiles, no me prepararon para esta revelación, este es el equipo de los payasos, una bola de idiotas —. Concluyo riéndose.
Los niños del equipo simplemente se miraron, pero sus líneas de pensamiento fueron interrumpidos por el mayor.
—Antes que nada, soy Hatake Kakashi, el mentor asignado a ustedes —. Saludo el adulto con la atención de los presentes en él. —Lamento llegar tarde, pero no me lo van a creer, me perdí en el sendero de la vida mientras realizaba el calentamiento matutino.
Tanto a Menma como a Sakura una gota de sudor se escapo ante lo falso que resultaba esa excusa, el Uchiha menor irónicamente pareció creer la excusa y con entusiasmo le cuestiono la clase de entrenamiento que realizaba.
El mayor, a pesar de tener el rostro cubierto con una máscara, se podía observar que tenía una enorme sonrisa mientras escuchaba las dudas del Uchiha.
—¡Antes que nada, nos presentaremos como es debido y después pasaremos a una actividad breve! —Replico con entusiasmo.
Sakura y Menma lo miraban sin comprender la razón de hacer algo tan absurdo, la graduación era el fin de todas esas actividades absurdas en equipo.
—Comenzare yo, ya les he dicho, soy Hatake Kakashi, soy jounin, tengo 26 años, soy fanático de la saga de libros ICHA ICHA; por cierto, no la lean niños—. El mayor replico con energía renovada y concluyo—. Mis sueños para el futuro… no hay nada en particular.
Sakura se cruzo de brazos desinteresada mientras que Menma a la vez estaba dormido.
En cuanto el rubio por error golpeo su propia cabeza, despertó y vio su paciencia colmada, rápidamente alzo la voz.
—Tenemos todo el día aquí, por lo que deberíamos ir al grano, no lo cree profesor.
El mayor asintió feliz dándole la razón.
—Cierto, debemos acabar con esto pronto —. Replico buscando en su porta kunai algo.
La acción no paso desapercibida por la chica ni el rubio, ambos se pusieron en guardia, esperando un ataque, mientras tanto los curiosos ojos color carbón del menor de los Uchiha esperaban ansiosos lo que fuera a sacar.
—Vamos Kakashi —. Apresuro el Uchiha —. En dos horas tengo una cita con un par de gatitas y todavía tengo que convencer a Sakura de venir con nosotros y aparte ir a casa a prepararme.
Lentamente el hombre de cabellos grisáceos saco un libro y un par de cascabeles, con su mano izquierda abrió el libro anaranjado y continuo con la lectura.
—Pero que jóvenes, tienen tanta energía para todo, estudian, hacen sus deberes y tienen tiempo para divertirse, pero hoy los retrasare mis jóvenes, todavía les falta hacer una prueba final si realmente lograran ser ninjas.
El rostro alegre del mayor lentamente se convirtió en una mueca llena de desprecio y con la voz más gélida replico mostrando el par de cascabeles con su mano libre.
—No tienen ni idea en el problema en el que se acaban de meter.
El silencio no tardo en invadir el aula, ninguno de los tres pudo decir algo, a su manera los tres estaban conmocionados, tanto para bien como para mal, Kakashi con una seña de su mano derecha los invito a seguirlo, ni Haruno, ni Uzumaki dudaron en seguirlo, mientras que el Uchiha permanecía anonadado, rápidamente el ya pálido rostro se tornó aún más blanco y sudor frio baño su rostro.
Si regresaba a la academia estaría muerto cuando sus pies tocaran la cede del clan.
Rápidamente los infantes lograron alcanzarlo, no tardaron en llegar a los campos de entrenamiento, lentamente el sol comenzaba a golpear con fuerza en aquella mañana.
El mayor se perdió unos segundos en una de las piedras conmemorativas, cosa que no paso desapercebida para ninguno de los tres, pero rápidamente el hombre volvió en sí y replico a los presentes.
—Bien, esta es una tarea que haremos juntos.
Sasuke aun preocupado, pregunto.
—¿De qué se trata?
—Un ejercicio de supervivencia.
—Ante la mención, la otra Sakura exploto, saliendo a la luz por unos instantes.
—Esto es absurdo, supuestamente deberíamos tener alguna misión real, no estamos aquí para tener más prácticas, nosotros ya hicimos esas practicas en la academia e incluso algunos de nosotros hemos hecho prácticas de mayor complejidad en otros lugares, por eso y más estamos aquí, frente de usted, por eso el hokage nos consideró para la graducacion —. Concluyo la otra Sakura con orgullo y soberbia.
—Aunque odie admitirlo, Haruno tiene razón —. Menma intervino.
—Esto no es como las practicas que ya tuvieron, ¿o es acaso que ya olvidaron lo que les dije en la academia?
—Entonces, ¿de que se trata esto? —Sasuke por fin pregunto.
El mayor rio y sin más continuo.
—¿Qué le parece tan gracioso Hatake? —Sakura pregunto en su punto limite.
—Bueno, es que si les dijera probablemente comenzarían a llorar e incluso algunos irían detrás de sus papas a reclamar —La idea solo lo hizo reír con mas ganas. —De los veintisiete graduados que el hokage acepto, es muy probable que solo nueve sean aceptados como gennin, y los otros serán rechazados para volver a la academia, en pocas palabras, este es el verdadero examen.
Hatake cambio la hoja de su libro y tal como si hablara del clima concluyo.
—Sus posibilidades de reprobar es del 67%, como mínimo. —El mayor aparto la vista de su libro y observo con descaro las caras desubicadas de los niños.
—Les dije que no les gustaría saber.
Sasuke preocupado, se levanto del suelo y grito.
—¡Esto es una locura!, entonces de que sirvió todo lo que hemos hecho, las calificaciones, las practicas, los exámenes, todo… Entonces para que tanto escándalo de graduarnos antes
Kakashi se quedo pensativo, volviendo a un estado de tranquilidad y despreocupación.
—Ah, ese, solo era un filtro, para solo tener a los mejores candidatos en esta prueba, ya saben, ahorrar tempo.
—¿Qué? —Replico Sasuke, pero no lo dejaron continuar.
—Así es la cosa, yo decido quien pasa y quien regresa con los niños a la academia, como me cayeron mal, hoy será su prueba, espero que traigan su equipo ninja.
El hombre con una velocidad impresionante lanzo tres kunai frente de los niños, estos sorprendidos se colocaron en posición de ataque.
—Su compañera dijo que querían algo real, pues lo tendrán, en esta practica cualquier jutsu, genjutsu, ataque físico, uso de armas letales, bombas, agujas, lo que sea que le venga a la mente está permitido.
Sakura frunció el ceño, molesta, aun con la soberbia por encima.
—Pero que cara tan horrible —El mayor replico —. Solo por eso tendrán un tiempo limitado para cumplir la práctica, tienen hasta que el sol este en su máximo apogeo.
El rubio de ojos azules, solo pudo mirar a su compañera con odio, cosa que noto la chica y devolvió el gesto.
—No me digan que se van a pelear, porque se ser así, avísenme.
Tanto el rubio como la chica de cabellos largos y rosados lentamente negaron y Sasuke en un intento desesperado se colocó entre ellos, por si intentaban golpease, pero no ocurrió los tres volvieron su vista a Hatake y este continuo.
—Su misión es sencilla, quítenme este par de cascabeles, si no logran quitármelos serán castigados.
Sakura suspiro y con molestia llevo sus manos a sus cienes.
—Un momento, ¿solo dos cascabeles?
Kakashi sonrio divertido.
—Que observadora, solo de esa manera uno de ustedes será descalificado por no poder completar la misión y ese uno volverá a la academia junto a los alumnos de nuevo ingreso, saben que es lo más divertido de esto, tratar de adivinar quien se ira, será el chico rubio rebelde, o quizás la niña soberbia, o el niño bonito del grupo, o… —El mayor dejo escapar una carcajada limpia —. Que divertido ¿no?, punto numero dos, espero que al menos logren entretenerme, por lo que recomiendo que cuando vengan a por mí, vengan con intenciones de matarme, de otra forma solo harán el ridículo.
—Lo que usted propone es descabellado —Menma intervino—. Se supone que somos ¿aliados?, por que tendríamos que atacar a alguien para matarlo, cuando esa jugada no puede perjudicar a futuro, sin contar lo peligroso que puede resultar esto si alguien sale herido y más estando tan lejos de la aldea.
Sasuke inesperadamente comenzó a reír.
—De que te preocupas Menma, el único que corre peligro aquí es aquel que no logro esquivar un simple borrador
Hatake rio sarcástico.
—Los payasos de la clase o lo que se creen graciosos o con algún tipo de encantó, tal como tú, suelen ser los primeros en fallar, al ser los mas débiles, su falta de seguridad en si mismos los hace presas fáciles y por solo saber hablar y no actuar son los perdedores, concluyendo con esta platica sin sentido, en cuanto les diga comiencen, vengan por los cascabeles.
Inesperadamente Sasuke tomo uno de los kunai que el propio Kakashi les había proporcionado y de una manera poco planeada se lanzo contra el mayor, pero este logro someterlo en segundo, dejando en claro a los demás que no estaba bromeando.
—El mayor enemigo de un ninja es la desesperación. No se apresuren y usen sus cerebros.
Sasuke humillado solo forcejeaba en un intento desesperado de liberarse, este fue liberado por el mayor rápidamente.
—Interesante. Del que menos esperaba, fue el primero en venir a mi con intenciones de matarme, quizás empiezan a agradarme, aunque sea solo un poco. —Concluyendo con eso, por fin dio la orden —. Pueden comenzar.
El hombre concluyo y los niños se dispersaron por la profundidad del bosque.
—Una de las primeras cosas que enseñan en la academia, sigilo; parece que lo dominan —. Replico a pesar de haberlos encontrado rápidamente.
Kakashi giro su rostro en la dirección donde había visto que el Uchiha menor se había ido, la sorpresa fue tal que no puedo evitar que de su boca un monosílabo saliera, el estaba frente de él.
—Uchiha contra Hatake, esto ya es personal, profesor.
Los ojos de Kakashi no tardaron en salir de su órbita.
—Comparado con todos los alumnos que ve visto, eres raro, Uchiha bebe —. Provocó el de cabello grisáceo.
Y tal como lo esperaba funciono, el menor molesto se lanzo contra el para atacarlo, pero el mayor sin esfuerzo lo esquivo en cada uno de sus intentos.
Terminando con un Sasuke agotado y en el suelo, el mayor sin siquiera un poco de tierra o suciedad se acercó y lo reto.
—Es admirable tu persistencia, pero no te servirá de nada si no ideas un plan bien hecho, deberías observar tu campo de batalla y considerar todas las opciones que tienes a la mano…
Antes de que pudiera terminar una docena de kunais y shuriken lo golpearon, dejando en shock tanto a Sakura como a Sasuke, el azabache busco al culpable y sus ojos se cruzaron con el par de ojos azules, para luego pasar al profesor que ahora estaba en el suelo, la sangre comenzaba a manchar el suelo y el silencio invadió la zona.
—¡Menma, has perdido la cabeza!
Sakura sin pensarlo dos veces, salió de su escondite preparada para usar los jutsus médicos que conocía, en cuanto estuvo a centímetros de tocar al hombre una bomba de humo callo cerca de Sakura, era una trampa y los tres habían caído.
—Si la carnada es fácil, no la tomes, Sakura —. El hombre aconsejo desde un lugar incierto.
Menma y Sakura tuvieron que volver a esconderse y empezar de nuevo cualquier plan que tuvieran.
Una calma indescriptible invadió al rubio, no sabía el por qué, pero se sentía en paz y relajado, en comparación a minutos atrás.
No lo entendía, en toda su vida jamás se había sentido así de bien, era como si las burlas y abusos de los mayores a su persona hubieran desaparecido de su corazón, tal como el ir a casa.
Sus ojos comenzaron a sentirse húmedos.
Torpemente llevo sus manos a su cara. ¿Estaba llorando?
Desde cuando el lloraba.
Sin olvidar su objetivo, rápidamente se escabullo entre los árboles y dio con Kakashi.
Menma, sigiloso lanzo un puñado de shuriken, anunciando su salida y rápidamente ejecuto un jutsu, el mil clones de sombra, ganándose la admiración de sus compañeros de equipo y el propio Kakashi, Menma, era un chico prodigio, eso era claro.
El rubio fue lo suficientemente rápido para lograr atrapar al mayor con sus clones y cuando su puño golpeo el rostro de Kakashi, todo se volvió oscuro…
Despertó estando solo, rápidamente se levantó y volvió a su búsqueda, entre la maleza escucho una melodiosa voz femenina, que, a pesar de no reconocerla en lo absoluto, le era familiar.
Olvidando todo corrió tras la mujer, encontrándose a una mujer alta con un largo cabello color carmín de espaldas.
—Mamá —. Grito con las palabras ahogadas en su llanto.
Entonces Menma lo entendió, había caído en un genjutsu.
Aun con el corazón entre sus manos, no anulo el genjutsu, las lagrimas continuaron cayendo, pero nada pasaría si permanecía unos minutos mas en ese falso mundo.
Ciertamente los demás intentos de los demás integrantes no fueron ni un poco diferentes ni provechosos, ninguno logro nada interesante.
Sakura observo a Menma caer al suelo mientras Kakashi volvía su vista a su libro sin mirarla.
—¿Qué le hizo? —Pregunto la chica.
Kakashi paso de página y respondió.
—Ganjutsu, Menma estudio genjutsu y sabe las técnicas básicas para anularlo, sé que no es su punto fuerte, pero no temas, él ya lo detecto, pero a sido su decisión no anularlo, al menos no por ahora.
Sakura no tardo en ponerse en guardia, siendo ignorada por el mentor.
—Es hora de que ellos regresen a la academia —. Sakura afirmo segura de sí misma.
A lo que Kakashi despego la vista de su libro y rápidamente respondió.
—No estés tan segura, puede que la única que regrese a la academia sea la chica del equipo.
Y con eso despertó la ira de la chica, Sakura sin más corrió a Kakashi.
—¿Combate cuerpo a cuerpo? — El mayor cuestiono y ella afirmo.
Sakura con gran precisión lanzo golpes y patadas, siendo cercanas al hombre, el hombre sonrió con ludibrio, era de esperarse de la alumna de una de los tres sannin.
—Nada mal para una mocosa, pero esto ya llego a su final.
Replico observando como de entre las sombras el menor de los Uchiha hacia acto de aparición.
—¡Sakura!, ¿te encuentras herida?, deja que te ayude.
Rogo el chico, pero la chica de ojos jade, lo miro por unos segundos con odio y negó.
—Aléjate, es mío ahora.
Sin opción, retrocedió.
La pelea cuerpo a cuerpo continuo hasta el momento en el que Sakura pudo rosar uno de los cascabeles con su dedo anular, cuando eso ocurrió, Kakashi decepcionado termino todo, tomando a la chica del brazo y lanzándola contra el suelo para luego colocar su pie contra la espalda de la chica que en colera trataba de liberarse.
Sasuke, molesto intento acercarse, pero el mayor tomo un kunai y lo puso en el cuello de la chica al mismo tiempo que Menma volvía al juego.
—Esto fue decepcionante —. Empezó Kakashi. —Ni siquiera entendieron el objetivo de la actividad.
Tanto Menma y Sasuke se miraron sin comprender.
—Les daré otra oportunidad. —El mayor acerco aun mas el filo de su kunai a la niña del equipo de forma amenazadora, ambos chicos no podían creer lo que estaba pasando. —Sasuke, mata a Menma o ella muere.
Sasuke palideció ante la idea y Manma no se quedó atrás, ambos sudaron en frio ante la idea de matar o ser asesinados.
—Eso es lo que pasa en una misión real —. El adulto replico soltando por fin a la chica —. El enemigo puede tomar un prisionero y tú tienes que elegir, ¿la misión o tu camarada?, decidas lo que decidas, alguien morirá. En cada misión la vida es el riesgo. Así que a pesar de todo ustedes tomaron su decisión; Sakura y Menma, Sasuke ataco con todo, pero no se movieron en lo absoluto para ayudarlo; Menma, solo diré que fue decepcionante como un genjutsu te dejo fuera de combate, indiferentemente de tu pasado o presente, el enemigo no se detendrá y por sentimentalismos no puedes abandonar a tu equipo y Sakura, tan obsesionada estas con ser la mejor que prácticamente consideras que nadie está a tu nivel, Sasuke intento ayudarte pero tu lo ahuyentaste, por otro lado Sasuke, pudo ayudarte sin tu aprobación pero también eligió.
El silencio volvió a reinar, los tres humillados bajaron la cabeza.
—Están reprobados, regresaran a la academia.
Menma presiono con fuerza sus puños y replico.
—Aun no termina, el sol aun no llega a su apogeo.
Kakashi replico al instante.
—Aunque tuvieran una vida entera, no lo entenderían, verdad, ¿saben que es lo que nos une como ninjas?, saben ¿Cómo se logra completar una misión con existo?
Nadie respondió, pero Kakashi molesto dio la respuesta.
—Trabajo en equipo, la unidad como equipo, el respeto y solidaridad como ninjas de una aldea, el reconocer que tu compañero tiene capacidades con las que tu no cuentas.
Los tres se quedaron en silencio, pero el mayor tomo de nuevo el control.
Kakashi cerro su libro y lentamente se acerco a la piedra conmemorativa que se encontraba en el centro del campo, decepcionados de ellos mismos, los tres se dejaron caer al suelo desanimados.
El hombre mayor lentamente giro y miro a los chicos.
—Que deprimente, ciertamente después de perder, esperaba una reacción mas emocionante y que valiera la pena.
Los tres lo miraron sin ánimos y Kakashi en respuesta levanto su dedo índice.
—Una oportunidad mas y espero verlos destrozados.
Los tres sin creerlo solo lo miraron atónitos, el hombre desapareció en una bomba de gas para segundos después volver a aparecer sujetando un tazón de arroz.
—Es natural que a esta hora del dia ya tengan hambre, pero solo uno de ustedes comerá.
Kakashi lentamente se acerco a Sakura y le dio el bol en las manos.
—Te lo doy a ti, por que eres la chica del equipo y no quiero tener que cargarte a casa porque te desmalles, solo mírate estas tan delgada que hasta me daría miedo golpearte enserio, ellos aguantaran más.
El mayor comento provocando a la infanta.
Sakura arrugo el entrecejo más que furiosa y volvió su vista al bol y de reojo miro a sus compañeros, Sasuke sonreía incomodo y nervioso tocaba su nuca; mientras que Menma miraba a otra dirección, cruzado de brazos.
—Las reglas ahora serán las siguientes, solo ella comerá, quien se atreva a quitarle el bol o intenté algo, será expulsado del programa, en cuanto a mí, iré a comer, volveré a la hora que se me plazca, si regreso y no están, regresaran a la academia, si regreso y los veo comiendo algo de igual manera se irán a casa y olvidaran la idea de ser ninja. En cuanto vuelva tendrán solo dos horas y me atacaran en equipo, si logran obtener los dos cascabeles, ya veremos que hago con ustedes.
Y con eso lentamente se fue en dirección incierta.
Los tres se quedaron solos y se miraron entre sí, Menma con desgane se tiro al pasto y cerró los ojos.
—Debemos reponer energías —. Replico el rubio.
Sasuke asintió y se sentó en el pasto aun sin creer las palabras del hombre mayor.
Sakura más sin en cambio, observo el arroz caliente y con los palillos lentamente rebusco entre el, pensativa observo a sus compañeros y mas a la fuerza que con ánimos se acerco al azabache y le tendió el bol.
—Ten —. Replico.
Los ojos de azabache rápidamente se iluminaron conmovidos y tomo las manos de la chica, entregándole el bol.
—Sakura, no, debes comer tú, él lo dijo.
Menma los miro interesado, pero no dijo nada,
—Somos un equipo. —Atragantándose con sus propias palabras hizo una pausa. —Por eso si uno cae, todos caemos, Manma, tú también, debes comer.
El rubio lentamente asintió y se acercó, Sasuke energéticamente asintió y los tres comieron, en cuanto el bol estuvo a la mitad un kunai rápidamente callo a sus pies.
—¿Qué creen que están haciendo?, ¡Acaso no fueron claras mis ordenes! —Kakashi replico furioso, realizando un jutsu que provocó que el cielo comenzara a nublarse.
Sasuke temeroso se aferro al bol mientras Sakura impávida solo miraba al mayor y Manma con cautela saco un kunai.
—¿Por qué rompiste las reglas Sakura?, pensé que eras más lista que esto —. Replico el mayor esperando una respuesta.
—Porque, si ellos fallan, yo fallo.
Replico la chica y los demás asintieron.
—Cierto si Haruno cae, todos caemos —. Confirmo Menma.
—Los tres a pesar de ser individuos distintos, somos uno.
Kakashi solo rio irónico.
—Así que son uno.
Replico el hombre sarcástico para después reír en burla.
—Aprobados, los veo mañana temprano para nuestra primera misión como equipo.
Nota: Estoy viva aun, lamento que demore tanto en actualizar, pero ciertamente priorizo más la universidad (la curso en cuatrimestres, cada mes me evalúan) no se si alguien continúe leyendo, agradezco sinceramente la paciencia y el amor que recibe esta historia y espero de que verdad te guste este capítulo y lo que viene. -Janis Gry.
