Capítulo 15
De alienígenas y realidades
Aquí estaban frente a una de las tres únicas personas en el mundo que conocían la existencia de Venom, que pronto también conocería a su hijo Sleeper, fruto de la exótica unión con el simbionte.
El nivel inicial de confianza en Eddie para hacer la presentación de su bebé, mermaba paso a paso, mientras veía a la señora Chen dejando su lugar tras el mostrador, enfilando los pasos a la entrada. Rápidamente ella trancó la puerta de la tienda y volteó con sus pequeñas manos el típico cartelito que indica "abierto" a "cerrado"
―Muy bien, ya nadie podrá interrumpir. Conozcamos al pequeño milagro que cargas allí. ― Señaló con su mirada el bulto que representaba Sleeper bajo las telas del fular.
Eddie titubeó ante la petición, la brillante idea de llegar a la tienda y hablarle a la señora Chen sobre su nueva situación ya no parecía tan sencilla de explicar cómo lo imaginó en su cabeza.
―Hazlo, Eddie. ― Venom le animó en un tono calmado, sabía que su anfitrión estaba dudando. En cambio, él sentía que esa humana era como Dan y Anne, podría confiar en ella de algún modo que no comprendía.
―De acuerdo. ― Suspiró profundamente, moviendo con mucho cuidado la tela sobre su pecho para que la señora Chen lograra ver a Sleeper. ― Pero por favor, no le vaya a gritar o hablar muy alto.
La curiosa de la señora Chen la llevó a alzarse en la punta de sus pies para lograr alcanzar y ver mejor entre aquel bulto de telas. Su mirada expectante pasó a ser una de asombro total; algo que Eddie notó con incomodidad. Estaban exponiendo nuevamente su privacidad, primero fue mostrarle a Venom, y ahora, era su hijo, Sleeper.
―Y… ― El periodista esperaba ansioso por la reacción final de la señora Chen.
―Tienes bonitas tetas.
―Eso es cierto.
―¡Por Dios! Esto es algo serio. ― Tan rápido como pudo volvió a cubrir su pecho y a Sleeper, que parecía ajeno a la discusión.
―Relájate, Eddie. Yo debería ser la histérica en esta situación al verte llegar aquí con tu novio alienígena, y tu nuevo mini medio alienígena.― La señora Chen sonrió con picardía al mismo tiempo que su mano daba una suave caricia al bulto que era Sleeper.― Es un bebé muy lindo, y humano, se ve muy humano. ¿En serio Venom es el padre? ¿No me estarás jugando alguna broma pesada? ¿Y que la verdad es que siempre has sido una chica muy masculina y peluda?
―Soy un hombre, señora Chen. ― Recalcó con seriedad. ― No estoy jugando con usted, realmente este bebé es de Venom y mío.
―Ok… ¿Y cómo fue eso? ¿Venom puso un huevo en tu estómago y después el bebé te abrió un agujero y salió de allí?
― ¿Por qué carajos ustedes los humanos asocian el tener un bebé alienígena con que les salga de su estómago? ―Venom gruñó, indignado, era la segunda vez que escucha tan extraña descripción. ― Y no fue así, nosotros nos ajustamos, nuestros cuerpos se adaptaron para poder aparearnos correctamente, a Eddie no le gusta llamarlo de ese modo, prefiere que le diga sexo, tuvimos sexo. Y Sleeper nació del mejor modo en que pudimos ajustar los órganos existentes al nuevo útero; su código genético es una mierda evolutiva que no pudo hacer el parto menos doloroso. ¡Y todavía se aterran de que un bebé les abra un agujero en el estómago!
Para ese instante, Eddie no sabía si salir corriendo de la tienda, silenciar a Venom por su sincera y directa explicación, o calcular exactamente donde la señora Chen caería desmayada para poder atajarla antes que besara el suelo; ya que el rostro de la pobre mujer tenía una expresión indescifrable tras cada palabra dicha por el simbionte, peor que la que puso cuando supo que cargaba un bebé con él.
― Eddie.
La señora Chen balbuceó el nombre de su amigo, digiriendo con una rara calma mortal la explicación del simbionte. Su mirada paseaba por la cabeza flotante que sobresalía del hombro del periodista, sin poder entender bien como era físicamente posible todo eso que dijo Venom. En algún instante entre pensamientos irracionales, su duda se volvió una especie de epifanía, recordó la primera vez que vio a Eddie siendo cubierto por Venom, tenían un aspecto inmenso, negro y musculoso, con una hilera de dientes filosos que arrancaron la cabeza del maldito extorsionador que azotaba su tienda mes a mes. Una media sonrisa brotó en sus labios al recordar que luego de ese suceso no hubo más problemas en su pequeña tienda, todo se volvió paz y tranquilidad. Pero también otro pensamiento inundó su mente, uno más mundano que trataba de explicar otras cosas…
―¿Está bien, señora Chen?― Eddie le miró atemorizado por el repentino e intenso rubor que cubrió las mejillas de la mujer.
―Eddie, eres el ser humano más desquiciado que existe sobre la faz de la tierra. Admiro el tamaño de tus testículos, y ovarios, los que tuviste para haberte dejado joder por él ― Señaló con su mano a Venom. ― Y de paso, parirle un bebé. ¡ADMIRABLE!
―Eddie es el ser humano más valiente que existe, nosotros también lo admiramos. ― Venom estiró un par de extremidades negras dándole una especie de dulce abrazo a su amante.
―No sé si sentirme ofendido por toda esta charla. ―El nombrado agachó su cabeza en señal de derrota.
―Tienes gustos muy exóticos respecto a las parejas, pero eso no se discute. ― La señora Chen le dio una palmadita en la espalda. ― Y ahora que tienes un bebé, estoy segura que serás un buen padre.
―Somos, Eddie y yo estamos aprendiendo muchas cosas nuevas, los bebés humanos son muy interesantes, nos encantan.
―Eso fue extrañamente tierno, viniendo de un alienígena que come cabezas humanas.
―Nosotros solo nos deshacemos de los chicos malos de la ciudad.
―¿Ustedes están saliendo de noche con ese bebé tan pequeño encima? ― La señora Chen preguntó, algo asustada.
―No, nosotros decidimos tomarnos una especie de "permiso materno." Tenemos más de un mes que no salimos a las calles por la noche.
―Comprendo.
En un momento, la señora Chen interrumpió la conversación para ir hasta el mostrador, rebuscando entre algunos papeles que permanecían agolpados junto a la caja registradora.
―Creo que toda esta área estuvo muy tranquila desde que ustedes patrullaban, pero hace unas dos semanas la policía anda muy alborotada por dos chicas que desaparecieron, me dejaron avisos de se busca para que los colgara en la entrada de la tienda.
Extendió los papeles delante de Eddie, en ellos estaban impresas las fotos de las dos chicas, los datos del día que desaparecieron, como vestían, donde fueron vistas por última vez, también los números de donde podían llamar si las veían o tenían información al respecto. Eddie miró las hojas con mucha seriedad, observando los rostros de aquellas mujeres jóvenes, con rasgos algo parecidos entre sí, las fechas de desaparición no distaban mucho entre cada una, y sí, ambas habían desaparecido por las zonas que ellos solían patrullar antes de que tuvieran a Sleeper.
―No quiero hacerme ideas respecto a esto.
―Alguien se las llevó, Eddie. ― Venom respondió ante los sutiles pensamientos que burbujeaban en la mente de su anfitrión.
―Ustedes no tienen la culpa de eso, no pueden estar en todos lados, no son superhéroes. Ni siquiera los héroes conocidos logran ocuparse de toda la mierda cotidiana que hay en San Francisco o el resto del país, esa es la realidad. ― Ella sabía muy bien sobre dramas, viviéndolos día a día en un área peligrosa de la ciudad.
―Fuimos héroes para el mundo por un instante, pero ese trabajo es muy peligroso, casi nos mata. Patrullar algunas noches es más seguro, mientras menos llamemos la atención, mejor. Pero ahora, no podemos movernos, Sleeper necesita de nosotros. ― Eddie bajó la mirada hacia su hijo, meditando la situación.
―No es fácil hacer el bien, Eddie. Menos aun cuando debes poner en una balanza la seguridad de una ciudad y la vida de tu familia.
La conversación incómodamente amena sobre la existencia de Sleeper pasó a la brutal realidad de saber que lo que ellos hacían, esos paseos nocturnos para que Venom pudiera alimentarse de chicos malos, tenían un considerable peso en la seguridad de la ciudad.
Al final, la pareja de nuevos padres dejó el tema de las chicas desaparecidas para ocuparse de cosas más mundanas y personales, como el hacer sus respectivas compras. Regresaron a casa muy silenciosos, Venom no emitió ningún tipo de queja por la prisa en Eddie, parecía un tanto distraído y distante en su mente.
Apenas llegaron al departamento acomodaron la despensa con las compras, luego se ocuparon de la rutina de su bebé: bañar, alimentar y dormir a Sleeper. Finalmente, la pareja decidió comer su merecido trozo de pastel de chocolate, la recompensa por tolerar a una mesera algo loca. Eddie encendió la tv mientras estaba recostado en el sofá de la pequeña sala, sobre su hombro, Venom comía muy feliz su parte del pastel; ambos ya estaban habituados a que Sleeper les diera un par de horas de silencio y descanso, ese par de horas entre cada comida o cambio de pañal valían oro.
―Eddie, esto está muy bueno. ―Venom se relamía los últimos vestigios de crema de chocolate que estaban pegados al fondo del envase, donde vinieron los trozos de pastel. ―Queremos más.
―Lo siento, cariño. No hay más, mi trozo de pastel me lo comeré yo solo, tendrás que conformarte con mis sensaciones al comerlo. ―Eddie se llevó un pedazo del mencionado pastel a la boca.
―Eso es injusto. ―Soltó el envase para poder moverse quedando frente a frente con su anfitrión, mirándolo fijamente al tiempo que este masticaba su parte de pastel.
―Tú comiste dos trozos, yo solo uno. Saliste ganando, V. ― Movió su mano hasta el rostro dientudo de su compañero, atajando una pequeña mancha de crema pegada a lo que sería la quijada del simbionte. ―Eres un codicioso.
―Eddie…―Se quedó quieto observando como el nombrado tenía la mirada perdida mientras se lamia los dedos, luego de quitarle la crema de su quijada. ―Sabes que podemos filtrar el chocolate y todo lo que comemos para ajustarlo a la leche que necesita Sleeper, somos vitales en su alimentación. Sin nosotros, él moriría, su parte simbionte lo requiere.
―Lo sé perfectamente, cariño.―Dejó de comer al sentir como Venom lanzaba curiosas alertas a su mente mientras hablaban.
― ¿Entonces por qué estás pensando en cómo dejar de alimentar a Sleeper?
― No estoy pensando en eso. ―Cambió de posición en el sofá, incómodo por el nuevo rumbo de la conversación.
―Estás pensando en el tiempo que nos lleva alimentarlo, en el tiempo que duerme, en el tiempo en que vuelve a despertar y repetimos el ciclo, como buscando un escape.
―No lo tomes a mal, V. No quiero ni remotamente dejar de alimentar a nuestro bebé, estás muy lejos de la realidad…― Suspiro finalmente, poniéndose en pie, encaminando sus pasos hasta el pequeño mesón de la cocina, allí tomó su morral para sacar las hojas con las fotos de las chicas desaparecidas, se había quedado con ellas al salir de la tienda de la señora Chen. ― Quiero salir, ayudarlas a ellas.
―Están muertas, Eddie. Tú lo sabes muy bien.
―Entonces tenemos un asesino suelto en nuestra ciudad, un verdadero peligro para todos. ―Gruñó indignado, con una desesperante sensación de impotencia creciendo en su pecho, recordando su época de periodista de investigación, cuando se adentraba en cada suceso extraño y sucio que podía sacar a la luz, arriesgando su propio pellejo; de algún modo sentía que ayudaba a mejorar la ciudad hundiendo a los que cometían atrocidades. ―Al menos, deberíamos intentar buscar información, ser útiles en algo.
―¿Como?
Sin más palabras, Eddie fue por su laptop a la habitación, revisó que Sleeper siguiera dormido dentro de su cuna para regresar al sofá donde se sentó y la encendió.
―Primero que nada, debo ponerme al día con esos sucesos. Desde que Sleeper nació, no he revisado bien las redes, ni visto las noticias, tenemos más de una semana de desinformación.
― Sleeper necesita toda nuestra atención.
―Lo dices en un tono recriminatorio, V. No vamos a dejar de cuidarlo, haremos lo que todo padre promedio hace, aprender a manejar nuestros tiempos, recursos y un poquito de ayuda extra. ―Comenzó a teclear en su laptop, abriendo varias ventanas en el navegador, totalmente concentrado en las ideas que brotaban frenéticamente a causa de la situación.
―¿En qué nos ayudará a atrapar un asesino suelto con las páginas de bebes? ―El simbionte observaba con total intriga lo que revisaba su anfitrión.
―Oh cariño, dije que necesitábamos una pequeña ayuda para poder salir sin preocuparnos por la alimentación de Sleeper. Así que voy a comprar esto. ― Señaló con su dedo otra de las páginas que abrió, esta se trataba de una tienda online especializada en cosas para bebes.
―…Dan se reirá en nuestra cara cuando sepa que usaremos eso. ― Venom recordaba perfectamente el día que fueron de tiendas, donde Eddie acabó negado a discutir y muy avergonzado por lo del extractor de leche.
―Esto es un asunto entre nosotros. No me gusta para nada ese aparato, pero es la justa solución para que podamos dejar a Sleeper unas cuantas horas con Anne y Dan, estoy seguro que ellos no se molestarán en cuidarlo un rato para que podamos salir a peinar la ciudad. ―Terminó de darle al botón de comprar en la página.
―Una noche no será suficiente, Eddie. Allí afuera hay cientos de humanos que son desagradables, malos… ¿Cómo sabremos cual es el malo correcto?
―Tendré que recurrir a mis viejos contactos en la policía, quizás alguien quiera soltar algo de información extra. También podemos reducir la búsqueda a la zona donde desaparecieron las chicas, normalmente esos tipos repiten patrones, les gustan las cosas de cierto modo, podemos aprovecharnos de sus gustos para cazarlo.
―Suena divertido, amor. ¡Seremos como en Mentes Criminales!
―¿Cómo? ―Eddie volteo a verlo, perplejo.
―Una de nuestras series favoritas, Eddie. Nos gusta ver como atrapan a los malos. Podríamos enseñarte muchas cosas útiles que hacen allí.
Eddie frunció sus labios tanto como pudo. No quería dejar escapar una enorme carcajada, en verdad el simbionte tenía un lado súper inocente cuando hablaba de cosas humanas.
―Cariño… eso es fantasía, ya hablamos sobre lo que sucede en las series y películas, no son reales, quizás algunos hechos sí, pero no ocurren exactamente como ellos los muestran, la gente que hace eso en la vida real no se ve tan bonita, fresca y genial resolviendo crímenes.
―Siempre le quitas lo divertido a la vida, Eddie.
Continuara…
¡Holis mis corazones! Al fin pude actualizar, fueron semanas duras, tuve que llevar mi laptop a reparación ya que se le fregó el Windows en una actualización, también la cantidad de trabajo que he tenido en estas semanas. Pero les recompenso con este capitulo y las ilustraciones. Hablemos del fic, quiero que presten atención a lo que empezará a suceder, para mi Eddie y Venom no habían notado el peso de su existencia en relación a mantener una ciudad libre de alimañas, claro que saben que ayudan, pero no creían que era tanto, ahora Eddie siente culpa y su pasado le mueve a querer resolverlo de algún modo, Venom está más en modo replegado por Sleeper, pero ya verán como resolverán ese asunto, mas unas cosas que sucederán, y si lo notaron, sí, Eddie y Venom están en el mismo universo que el resto de los super héroes que conocemos, mi historia no está totalmente desligada del resto de esos otros personajes. Gracias por leer y por su apoyo como siempre.
