Siguiendo al lobo
Capítulo 14
Todo es un maldito desastre, la nota en el periódico se publicó para despistar y tener tranquilo al maldito de Ivankov, pero no contaba, olvidé que Sakura había sido testigo de ese momento. Jamás pensé que iba a ver la noticia en el periódico y en el momento que llegó y me acusó frente a todos. Ahí todo se fue al demonio.
Fue una odisea salir ilesos de las manos del sucio Ivankov. Sé que está vivo, tiene más vidas que un gato. Ahora solo tenemos que asegurarnos de que sus amigas estén a salvo para llevarlas a todas bajo custodia en las oficinas del FBI.
Solo unos minutos me separé de ella y solo eso bastó para caer en las garras de ese maldito asesino. Lo último que vi y recuerdo antes de caer inconsciente a causa del golpe que recibí en mi cabeza, es la imagen de ella en brazos de uno de los seguidores de Ivankov.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Todo es oscuridad y frío. No veo absolutamente nada y el dolor de cabeza no me ayuda en nada para poder concentrarme y pensar en una manera de salir de esta situación. Estoy atado de pies y manos en una habitación oscura y sin ventanas, en el lapso de tiempo en que estuve inconsciente me arrebataron mi arma. Ahora solo me queda esperar un milagro.
Un milagro en el cual espero tener a Sakura en mis brazos, no sé en dónde está o a que lugar la llevaron. Pero si se atreven a hacerle más daño o algo similar a lo que mi madre vivió, los buscaré por cielo, mar y tierra y los haré pagar por cada lágrima que ella ha derramado.
Sé que puedo liberarme de estas ataduras, pero tengo que ser paciente y no agotar mis energías, porque esta vez tendré que defenderme como mi madre me enseñó. Empecé todo esto por ella, para que ella descanse en paz, pero ahora esto lo hago por ella y Sakura, la encontraré y la sacaré de todo esto o me dejo de llamar Syaoran Li.
―Hay… hay alguien ahí? ―escucho que preguntan, una voz familiar.
―¿Eres tú, Sakura? ―como respuesta escucho sollozos.
―No llores princesa, estoy aquí ―me pongo de pie y con tropiezos voy siguiendo su llanto hasta llegar a ella, a pesar de la oscuridad me topo con una colchoneta, mi visión se va acostumbrando a la oscuridad y me agacho hasta toparme con el cuerpo de Sakura que está hecha un ovillo―. Te sacaré de aquí, te lo prometo.
―¿Qué va a pasar conmigo? ―me acerco a ella e intento abrazarla―. Esos hombres se llevaron también a Shiefa, Fanren, Fuuttie y Feimei, cuando llegué a su departamento ya no estaban. No pude comunicarme con Tomoyo, estoy segura que ellos la tienen también.
―Dentro de poco voy a sacarte de aquí, en la central ya saben de mi ausencia y Eriol también está al tanto. ―Sakura no rechaza mi contacto y se aferra a mí aún llorando.
―¿Eriol es uno de ustedes? ―pregunta.
―No, hace unos días le conté la verdad y ahora estoy seguro que están tratando de encontrarnos. ―explico.
―¿Qué van a hacer esos tipos conmigo, Syaoran? ―indaga nuevamente estallando en lágrimas.
―Nada, Sakura, entiendelo. Esos tipos no te harán absolutamente nada. Primero muerto antes de que te hagan algo ―ella sigue llorando, pero esa es una promesa que estoy seguro que voy a cumplir a cuesta de lo que sea―. También voy a salvar a tus amigas. Un ejército está detrás de Ivankov y su gente, ellas estarán a salvo, te lo prometo.
Me quedo con Sakura consolandola en silencio. Siento un enorme alivio al tenerla entre mis brazos y saber que está a salvo, porque primero muerto antes de verla en manos de estos desgraciados. Sé que no va a perdonarme por haberla involucrado en todo esto. Tenía que haberla alejado cuando pude hacerlo, ahora solo tengo que sacarla de aquí y asumir las consecuencias de mi mentira.
Ruidos y pisadas se escuchan del otro lado de la puerta, al ser abierta también encienden las luces y un gentío entra a empujones, al acostumbrarme a la luz me doy cuenta de que son cinco chicas que entran con la cabeza cubierta, pero que por sus elegantes zapatos y vestimentas estoy seguro que son las amigas de Sakura.
―No las dejen solas. ―dice uno de ellos cerrando la puerta. Otro de esos asesinos se queda dentro de la habitación y aprovecha para descubrir los rostros de todas.
―¡Sakura! ―Tomoyo grita y rápidamente se acerca a la colchoneta en que Sakura y yo estamos―. ¿Te hicieron daño? Mira, tienes sangre en la cabeza.
―Estoy bien, solo fue el golpe que recibí cuando regresé a buscarlas ―Sakura le resta importancia y de nuevo se pone a llorar―. Perdoname Tomoyo, no debí tratarte así.
―Ay amiga ―las dos buscan darse un abrazo a pesar de tener las manos esposadas―. Olvida eso, tenemos que buscar la manera de salir de aquí ¿no es así Li?
―Así es Daidouji, prometo sacarlas de aquí ―respondo en voz baja para que el tipo que nos está vigilando no escuche―. ¿Ustedes están bien?
―Solo estamos un poco asustadas. ―responde Shiefa.
―Tenemos que hacer algo, somos mayoría. ―Fanren se acerca y me habla en voz baja.
―¿Pero qué haremos? ―pregunta Fuutie.
Ahora que han dejado las luces encendidas observo a mi alrededor, no hay ventanas, así que la única manera que tenemos para salir de ahí es por la puerta, pero antes de eso necesito desarmar a todo aquel que se atraviese en nuestro camino.
―¿Acaso esas son cajas de zapatos? ―pregunto viendo detrás del gorila que está sentado frente a nosotros.
―Bueno, no sabemos que hay dentro de ellas, pero sí, eso es ―responde Tomoyo―. ¿Qué planeas Li?
―Todo este tiempo he estado buscando en que ha contrabandeado millones de dólares a Rusia, tengo la evidencia del lavado de dinero, pero aún no he encontrado la manera en que lo han sacado del país. ―espero estar en lo cierto, solo necesito liberarme para actuar.
―Disculpe señor ―Fanren intenta llamar la atención del tipo que nos está vigilando―. ¿Cómo se llama?
―Mi nombre es Ming Yang. ―responde regresando la atención a su celular.
―Usted no parece ser de China. ―continúa con su interrogatorio sonriendo de forma coqueta.
―Mis madre es norteamericana, de ella heredé todos sus rasgos. ―a pesar de responder nos sigue ignorando.
―¿Qué haces? ―pregunto.
―Espera un momento. ―contesta Fuutie.
―Veo que ha heredado lo mejor de su madre. Usted es muy elegante ―al parecer el intento de coquetear ha dado resultado, porque Yang sonríe para ella―. Yo también soy de China, mi nombre es Fanren Li.
―Gracias por ese halago, usted es una señorita muy bella. Digna de ser una modelo. ―la trata de Fanren está dando resultado y él se acerca a donde está ella.
Continúa con su coqueteo, pero esta vez lo hace en nuestro idioma natal, hablando en chino. Yang se acerca más y responde de la misma manera, está cada vez más cerca. Una vez que lo tengo a mi alcance aplico una llave con mis piernas, este cae al suelo y con mis extremidades presionando su cuello no lo suelto hasta dejarlo inconsciente.
Shiefa se acerca a rastras al tipo y al tener las manos esposadas hacia adelante, registra como puede al inconsciente Yang encontrando un manojo de llaves.
―¿Serán estas? ―pregunta.
―Probemos una por una. ―me coloco de espaldas a ella y después de largos minutos da con una y soy liberado. Poco a poco voy dejando libre a cada una y me aseguro que no estén lastimadas.
―¿Te hicieron algo más, Sakura? ―pregunto a la vez que masajeo sus muñecas.
―Suéltame por favor ―Sakura huye de mi contacto refugiándose en los brazos de Tomoyo―. Gracias a ti es que estamos así, lo único que quiero es que todas podamos salir de aquí.
―Lo haré, las sacaré de aquí ―ignoro la amarga sensación que crece en mi garganta y tomo las dos pistolas que Yang portaba en su traje incluso agarro unas llaves que nos servirán para escapar―. Siempre detrás de mi, chicas.
Antes de salir, reviso las cajas que antes llamaron mi atención y en efecto, son zapatos, pero estos están decorados con diamantes y diamantes reales.
―¿Acertaste? ―pregunta Tomoyo detrás de mí.
―Sí, Ivankov ha contrabandeado millones de dólares en diamantes haciéndolos pasar por imitación. ―tomo una de las cajas y me propongo salir de ahí con todo el ejército femenino detrás de mí.
―¿Qué haces, para qué quieres eso? ―indaga Shiefa.
―Llevo evidencia. ―respondo.
―¿Qué estás haciendo, para qué llevas eso.? ―pregunto, ella también toma una caja de zapatos.
―Para hacer un brazalete. ―sonríe y se encoge de hombros.
―Eres imposible ―me preparo mentalmente para enfrentar lo que esté allá afuera, solo espero sacar a todas estas mujeres ilesas―. Recuerden. Detrás de mí y si alguien trata de hacerles daño ataquen a las partes nobles, Sakura, espero recuerdes tus clases de defensa personal.
Al abrir la puerta todo está vacío, al parecer estamos en una parte alejada de la salida.
―No se separen de mí, por favor ―empezamos a caminar, todas detrás de mí. Sakura está aterrada, lo sé porque se aferra fuertemente a mi camisa―. Sakura, necesito que seas fuerte, por favor.
Ella no dice nada, seguimos caminando subimos un par de pisos en los que compruebo que este edificio es utilizado por otras personas, al parecer rentan el último piso para almacenar los cientos de pares de zapatos que serán traficados a Rusia.
Llegamos a uno de los pisos y nos topamos con un grupo de gorilas que inmediatamente identifico como parte del séquito de Ivankov, estos reaccionan al vernos, mis testigos buscan retroceder, pero conmigo eso no va a pasar.
―No retrocedan, de esto me encargo yo. ―saco una de las pistolas y me preparo, esta vez, tiro a matar porque la integridad de personas inocentes está en juego. Debo de protegerlas a cuesta de todo.
No les doy tiempo de reaccionar y mis tiros son certeros dejándolos tendidos a nuestro camino, después de esto Sakura y las demás necesitarán ayuda psicológica, pero es eso a dejar que alguien les haga daño.
―Syaoran, cuidado. ―grita Sakura, en un momento de distracción descuido mi lado derecho y un par de matones están encima de mi, preparados para disparar.
Con lo que no contábamos es que Fanren y Feimei arremetieron en contra de ellos con un par de mae geri justo a sus partes nobles.
―¿Ustedes también? ―pregunto anonadado.
―Dejemos para luego el interrogatorio, tenemos que salir de aquí. ―Shiefa me empuja y reacciono para seguir y encontrar una salida.
Es increíble, ver a las hermanas Li, a la par mía combatiendo, sus técnicas en Karate son similares a las que mi padre me enseñó en mi infancia y juventud. Me llevo algunos golpes que me hacen sangrar, pero lo más importante es que visualizamos la salida de este maldito lugar. Necesito encontrar un lugar en el cual refugiarlas mientras contacto a los demás.
―¿Alguna de ustedes anda un celular? Necesito llamar a Eriol, quiero saber si está bien. ―indago mientras caminamos rápidamente buscando evadir a quién nos persiga.
―¿Ese no és el santuario, Syaoran? ―Sakura señala mi lugar favorito, que idiota fui al no percatarme del lugar en donde estamos.
―Vamos ahí ―la tomo de la mano indicando a las demás que nos sigan―. Aquí las dejaré y estarán seguras.
―¿Qué haremos aquí, Li? ―pregunta Tomoyo.
―Llamaré pidiendo refuerzos, no tardarán en venir por ustedes y ponerlas bajo resguardo. ―al entrar al santuario busco mi oficina, ahí tengo una caja fuerte con todo lo necesario para casos de emergencia.
Al entrar es lo primero que busco, saco todo el arsenal que pueda cargar y un celular desechable que es activado con un código facilitado por el FBI.
―¿Qué haremos si alguien que no es el FBI viene por nosotros? ―Sakura me sigue los pasos entrando conmigo a la oficina―. Una vez que nos dejes aquí cualquiera puede estar detrás o escondido esperando para atraparnos de nuevo.
Tiene miedo y es comprensible, nunca en su vida ha experimentado algo como esto y dejarla sola puede ser un error.
―Pero no puedo ponerlas en peligro, ya has sufrido suficiente ―Sakura se acerca a mí y me abraza―. Me moriría si algo te pasa.
―Prometo que ya no tendré miedo, voy a ser de ayuda, pero no nos dejes aquí ―la dejo llorar, eso la va a ayudar a soltar todo, probablemente todavía está en estado de shock y dejarla sola puede ser peligroso―. No nos dejes aquí, no me dejes.
―No lo haré. ―afirmo después de unos minutos, pero tienes que ser valiente.
―Lo seré ―responde limpiándose las lágrimas―. Necesito tus shuriken. Los usaré si es necesario.
Al verla tan convencida aprovecho para expicarle cómo va a usarlos y me pongo en contacto con Eriol que afortunadamente está bien. Luego de eso llamo a la central para activarlos.
―Habla Li. Fui apresado por la gente de Ivankov. Tengo civiles bajo riesgo ―escucho como del otro lado de la línea empiezan a moverse―. Necesito que ubiquen Ivankov, el chip de rastreo está en el arma que utiliza, esa nunca la suelta.
Al oír mis indicaciones todo se hará más sencillo y de menor riesgo para las mujeres que están conmigo.
―¿Qué haremos ahora? ―pregunta Sakura.
―Esperar la señal para ir por Ivankov, una vez sea localizado no estaremos solos ―explico esperando que así sea―. Por el momento déjame ver esa herida.
Afortunadamente la contusión no es grave y con un analgésico el dolor pasará, en cambio yo, necesitaré sutura, pero es algo con lo que estoy acostumbrado a lidiar desde hace diez años.
―¿No crees que debamos poner al tanto a las demás? ―Sakura se pone de pie saliendo al encuentro de sus amigas.
―Tienes razón ―esta vez, llevo conmigo mi placa y todo el armamento que encontré en mi caja fuerte. Sakura explica lo que haremos, insisto en que deben de quedarse aquí por seguridad, pero todas están de acuerdo en que si están conmigo estarán más seguras.
Después de unos minutos llega la llamada que estaba esperando. Ivankov está en un lujoso hotel del centro de Nueva York. Al ser el líder de la investigación soy el único que puede dar la orden de intervenir, un equipo armado hasta los dientes está en posición esperando mi llegada.
Ahora que todo está listo, busco mi camioneta, un vehículo blindado que fue preparado para momentos como este. Además de mi lugar de reflexión, este santuario fue y ha sido mi escondite, en donde tenía mi base de infiltración para no ser detectado por nadie que estuviera detrás de mí. Mi jauría de lobo fue algo más que un escape de la soledad, son mi equipo de apoyo.
Minutos más tarde la alerta para localizar a esos mafiosos es activada. Todo un equipo especializado y de incógnitos se despliega a un hotel en donde se celebra una pasarela de modas.
Estoy seguro que ahí deben de estar trasladando todo el producto del lavado de dinero y piensan mandarlo a Rusia para comprar armas de alto alcance. Ese desgraciado no va a escapar esta vez, es una promesa.
―Sigo pensando que deben de quedarse en un lugar seguro. ―insisto entrando a mi camioneta con todo el ejército de mujeres.
―¿De qué huyes Li? ―pregunta Tomoyo.
―No huyo de nada, no quiero que resulten más afectadas de lo que ya están. ―respondo molesto.
―¿No has notado que te hemos servido de ayuda? ―indaga Shiefa―. De no ser por nosotras, en estos momentos tu y Sakura estuvieran aún apresados y probablemente muertos.
―Tenía un plan, ustedes sirvieron de ayuda ―explico―. Pero antes de que ustedes llegaran ya estaba actuando a pesar de estar apresado.
―De todas maneras no pensamos quedarnos solas ―refuta Sakura―. Cualquiera de esos mafiosos puede estar siguiéndonos en estos instantes, de haber estado solas, la historia puede ser otra.
No puedo negar eso y lo mejor que puedo hacer es concentrarme en el camino. La distancia a recorrer es considerable y aprovecho para pensar y maquinar una maniobra que garantice buenos resultados. Labor que se me dificulta porque mis acompañantes hacen de todo menos guardar silencio, son excesivamente escandalosas, la única que se limita a decir pocas palabras, es Sakura.
No me atrevo a entablar conversación con ella, la situación el la que la expuse va más allá de mis deseos y a pesar de que con ella he vivido días increíbles y llenos de felicidad, me arrepiento grandemente del daño que le causé, daría lo que fuera por hacerla olvidar todo esto, pero en el proceso, estoy seguro que ella querrá no volver a verme.
―Hemos llegado. ―anuncio deteniendo el vehículo y observando a mis testigos.
―Es un hermoso hotel. ―comenta Fanren asomando la mirada por la ventana.
―Estos tipos tienen la costumbre de no limitarse en lujos al momento de hacer sus transacciones ilícitas. Necesito que se queden aquí, es lo mejor para ustedes. ―pido observando los cartuchos de mi arma.
―No lo entiendes Li ―exclama Fanren―. Estamos en riesgo, no somos unas damas en apuro, pero podemos defendernos. Pero si estamos solas la situación será de mayor riesgo. Iremos contigo y si es necesario portar un arma lo haremos. Podemos servir de ayuda.
Por unos momentos medito las palabras de Fanren, es una terca, me recuerda a mí. Hago lo que creo conveniente y me guio por mis instintos, nunca había fallado ―hasta ahora―. No me queda otra opción de seguir con el plan inicial.
―Se quedarán en el lugar que yo les diga, Daidouji, toma ―todas se quedan asombradas al ver que no me dirijo a Sakura―. Eriol está al tanto y ya debe de estar por llegar, si la situación se pone difícil intenta comunicarte con él.
Tomoyo no dice nada, solo acepta mi orden y todos bajamos de la camioneta. Por razones de seguridad cuento con pase de cortesía para estos eventos que me permite entrar sin necesidad de ser anunciado y no alertar a nadie.
―Mira, Tomoyo ―chilla Fuutie―. ¿Acaso es quién mis ojos ven?
―Oh, no puede ser ―al observar al señalado, lleva sus manos a la boca para ahogar un grito―. Pero sí es…
―¡Es Adam Selman!* ―sin saber que ocurre todas, excepto Sakura salen disparadas a saludarlo, el tipo, al verse rodeado de cinco locas escandalosas intenta detenerlas.
―¿Qué está pasando aquí, quienes son ustedes? ―pregunta tratando de contener el eufórico ataque.
―Simplemente admiramos su trabajo, señor. ―responde Fanren tomando atrevidamente su mano.
―Un momento ―interrumpe―. No soy ningún señor, estoy en la mejor etapa de mi vida. A pesar de eso, en estos momentos estoy a punto de sufrir un colapso nervioso.
―¿Podemos hacer algo por usted? ―indaga Daidouji notablemente preocupada.
―No lo creo, esta es una crisis que me llevará a cancelar mi desfile, será mi fracaso. ―exclama con tono dramático.
―Estoy segura que algo podemos hacer por usted. ―insiste Shiefa.
―No creo que ustedes sepan algo de modas. ―las observa examinando a cada una de ellas, la reacción de estas chicas es la que me descoloca, técnicamente las está humillando y ellas sonríen abiertamente.
―¿Acaso eres ciego? ―pregunta burlona Feimei―. Estás frente a cuatro modelos profesionales.
―Y una diseñadora profesional. ―termina Tomoyo.
La reacción del tipo es por mucho exagerada, pero se nota que por un momento ha recibido una buena noticia. Aunque rápidamente vuelve a su gesto dramático.
―Pero yo necesito a cinco modelos. ―confirma su pena.
―Eso también podemos resolverlo, Sakura, ven. ―al escuchar su nombre se ruboriza y niega agitando las manos.
―Oh, ella es perfecta, es bellísima ―eso es algo que a nadie se lo puedo negar, el tipo se acerca a ella y mi instinto protector sale a flote y me interpongo en su camino―. Calma amigo, solo quiero observar más de cerca a esta deidad.
―Con gusto puedo ayudar con el vestuario y maquillaje de mis amigas Adam. ―ofrece Tomoyo.
―Perfecto, no se diga más, serás la estrella estelar de esta noche ―todas, excepto Sakura empezaron a seguir emocionadas al diseñador―. Tenemos treinta minutos antes de que el desfile de inicio.
―Sakura ―inmediatamente ella me dirige su atención―. Es lo mejor, estarán seguras entre todas las modelos. Yo estaré vigilando el lugar. Te prometo que todo estará bien.
Ella no responde, pero en su mirada se refleja el miedo, pero es la verdad. Mientras estén rodeadas de muchas personas nadie se acercará para hacerles daño. Con esa seguridad me puedo enfocar en detener y entregar con vida a ese desgraciado.
Sakura es guiada por Tomoyo y el famoso diseñador a un camerino en donde estoy seguro harán maravillas con ella, la verdad que no necesita de mucho trabajo para que ella se vea como una diosa, simplemente nació con esa característica, es bellísima.
Me quedo detrás del escenario, una larga tarima ha sido diseñada para el desfile de todas las mujeres. Muchas luces y flores sobre la pasarela han sido puestas estratégicamente para dar mayor realce al evento.
Para los invitados, las mesas están decoradas y los meseros atentos a sus peticiones. Se han hecho presente muchos diseñadores, prensa gráfica y visual, artistas famosos que buscan algo nuevo y obviamente la mafia rusa y criminales de algunas partes del mundo, puedo identificar a muchos de ellos, el interés que tienen en este nuevo método de lavado de dinero ha traído a criminales retirados que desean regresar e invertir en esta modalidad.
Con el paso de los años los mafiosos se han visto obligados a cambiar sus modos operandis gracias a la eficiencia de la policía a nivel mundial y estos desgraciados tendrán que buscar otra manera de traficar, porque esta, se les acabará hoy.
La música empieza a sonar y por fin puedo localizar a Ivankov, está frente a mí, muy bien acompañado por un grupo de mujeres que no saben el lio en el que están a punto de enfrentarse.
―Sakura se verá soñada. ―Daidouji aparece en mi campo de visión.
―El desfile va a comenzar. ―informo.
―Sí, por eso he decidido estar aquí, a pesar de la situación no dejaré pasar la oportunidad de inmortalizar la bella imagen de mi amiga. ―sigue hablando y al parecer ha conseguido una cámara de vídeo y con trípode incluido.
―No debes de estar aquí ―explico―. Todo puede suceder con tanto criminal junto en un solo lugar ¿Has visto a Eriol?
―No, lo estuve buscando ―responde colocando la cámara y ubicándola en un punto estratégico―. Además, esto nos puede servir de evidencia.
Tiene razón, así que la dejo estar conmigo por el momento, es una de las que está más expuesta al estar conmigo, lo mejor es que proteja a la amiga de Sakura o estoy seguro que no perdonará que algo le pase a ella y yo no pueda hacer nada para defenderla.
El presentador hace su aparición y animando al público da inicio con el desfile. Una a una las modelos aparecen luciendo los mejores diseños y Tomoyo estalla eufórica, halagando y criticando profesionalmente a cada una de ellas.
Sé que cuando Ivankov reconozca a Sakura o a las demás se moverá, es una jugada arriesgada, pero una vez que el tipo de la orden; el equipo de intervención procederá a neutralizar a cada uno de los matones. Otra razón más para que Sakura me odie.
―Mira, ahí vienen las Li ―señala Tomoyo―. También han quedado divinas, sabes; he notado que las chicas se parecen mucho a alguien que Sakura y yo conocemos.
―A pesar de estar en una relación con Sakura no estoy al tanto de su circulo social. ―respondo sin entender a que viene todo esto.
―Oh, créeme que estoy segura que conoces muy bien a esa persona ―responde nuevamente y me confunde aún más―. Has visto sus rostros, sus facciones son muy parecidas a un chico, ellas son bellas, pero tienen un pequeño toque que las hace ver un poco rudas.
Por más que trato de ignorarla, no puedo. Sus locas teorías me hacen perder la paciencia. He podido lidiar con un loco misterioso, pero no podría hacerlo con dos. Me concentro aún más en el desfile. Por prestar atención a lo que Daidouji está diciendo no he notado que un par de guardaespaldas de Ivankov se han movido, ahora están más cerca de las Li, las identificaron.
―Maldición ―saco mi radio comunicador―. Acercarse al perímetro, han identificado a cuatro testigos.
A mi orden los infiltrados hacen su movida y sin ser notados por los demás se han acercado también a la tarima para seguridad de las hermanas.
―Oh, perdona. No quise distraerte ―ella calla y puedo enfocarme en mi objetivo―. No puede ser, es tan bella. Perfecta.
Ella no puede callar por más de un minuto. Pero le doy la razón, quién hace su entrada por la pasarela es Sakura. Quién modela un bello traje. No sé ni cómo describirlo, pero parece un ángel caído, su maquillaje la hace ver ruda con un toque de inocencia. El salón se llena de aplausos, ella titubea, tropezando, pero se incorpora rápidamente y sigue con su desfile.
Un par de hombres salen detrás de ella, usando una capa roja y negra. En ambas entradas destinadas para las modelos están Fanren y Fuutie Li que ayudan a Sakura a salir del aprieta embistiendo a uno de los tipos. El otro retrocede y aprovecho para neutralizarlo con una llave al cuello.
Tomoyo me ayuda a sacarlo del camino. Ivankov está que muere de la rabia. No se esperaba esto, pensaba que ya se había desecho de nosotros. Mis hombres, con efectividad han capturado a unos cuantos sin necesidad de hacer escándalo. Yo voy por el pez gordo.
Sakura termina su participación y con todos los nervios y colores en el rostro se acerca a nosotros.
―Oh, Sakura. Estuviste brillante. Pediré una copia. ―Daidouji la abraza y ella corresponde al gesto.
―Pensé que esos tipos me atraparían ―responde―. ¿Han visto a las chicas?
―Mierda ―en mi distracción, olvidé que ellas habían sido identificadas por Ivankov―. Vamos detrás del escenario.
Una de ellas Fanren, es perseguida por uno de los matones. Su hermana, Feimei lo empuja por la espalda y este cae de frente sobre un gran espejo que se rompe sobre su rostro dejándolo inconsciente.
Otro de ellos, con arma en mano se acerca corriendo para disparar de cerca. Fuutie le lanza un tazón con ponche y aprovecho que está refregando sus ojos dando un fuerte palmazo entre su boca y nariz para dejarlo aturdido, con una patada en la quijada termina cayendo inconsciente.
―Hasta que apareces. ―Eriol hace su entrada triunfal, acompañado de Kerberos.
―No fue sencillo ―responde y abraza a Tomoyo―. ¿Qué hay que hacer?
―Buscar, Kerberos es el indicado para encontrar todo el producto del lavado de dinero. ―saco de mi chaleco antibalas el tacón de uno de los zapatos que recogimos como pista para que mi perro olfatee y encuentre.
―¿Crees que esté aquí? ―pregunta mi amigo dudando.
―Estoy seguro ―afirmo―. Anda. Suche einen Jungen. Deberías de llevar a tu novia, estará más segura contigo, yo me quedaré aquí para atrapar a Ivankov.
―Promete que saldrás de esta por tu cuenta ―no puedo prometer nada, así que no respondo y le indico que salga con ella―. Vamos Tomoyo.
Los dos se van siendo guiados por mi perro, estoy seguro que encontrarán lo que necesito para que este maldito no salga por muchos años de la cárcel, lo más probable, el gobierno pedirá la cadena perpetua por sus crímenes de carácter internacional.
―Ven conmigo Sakura. ―tomo su mano y regresamos a la tarima, la mayoría de los asistentes al desfile ya se han ido, al no escucharse ninguna detonación detrás del escenario Ivankov habrá pensado que ya hemos sido nuevamente atrapados.
Solo se han quedado los más interesados, los corruptos. No se percatan de mi presencia, así que desenfundo mi arma.
―Quédate aquí, por favor. ―pido a Sakura y ella se acerca a mí para abrazarme y juntar sus labios con los míos por unos segundos que me parece apenas un ligero toque.
―Cuídate, por favor. ―sus palabras me dan confianza y con mucho sigilo aprovecho que todos están dándome la espalda.
―Yuri Ivankov, FBI. Las manos en alto ―mi equipo aparece al escuchar mis palabras, capturando a todos sus secuaces, quedando él frente a mí y rodeado por más de diez agentes―. Estás bajo arresto por lavado de dinero, corrupción internacional y asesinato en primer grado.
―Tienes más vidas que un gato, Volk ―responde mostrando su amarillenta sonrisa―. Eres igual de iluso que tu madre, fue fácil sacarla de nuestro camino, era cuestión de tiempo y esperar el momento justo.
―A ella no la menciones, criminal. ―espeto con rabia.
―Ella estaba vulnerable, fue sencillo. ―sigue hablando.
―No me provoques, Ivankov. ―apunto en su dirección esperando no disparar, lo quiero vivo.
―¿Quieres saber el secreto más grande que guardaba tu madre? ―pregunta, quiero saber, así que lo dejo hablar―. Apareció de la nada, como una gran modelo. Todos quedaron cautivados con su belleza y experiencia, pero a mí nadie me engaña, eso lo sabes. Cuando se vio descubierta era demasiado tarde. Tenía cuatro hijas, las cuales las había dejado a cargo de una familia sustituta una mujer que usaba el verdadero nombre de tu madre Ieran Li, en nuestro mundo se hacía llamar Xiang Li. Ese apellido es tan común, que nadie le prestó atención.
Su error fue haberte traído con ella a este país. Estuvimos a punto de matarte y ella se sacrificó por ti. Cuando ella falleció, la Interpol decidió asignar la crianza de sus cuatro hijas a esa familia, a ti te dejó con el idiota de Hien, que años después perdió la razón pensando en que sus hijas habían muerto y ahora es un sujeto inservible. Tan estúpida. Mira ahora, su pequeño lobo, terminará igual que ella.
Todo lo que escucho no tiene sentido ¿mi madre tuvo cuatro hijas antes que yo? Si es así ¿porqué nunca nadie me dijo nada?
―¿Acaso piensas que entraste a nuestra organización por tus méritos y los del FBI? ―pregunta socarrón―. Estás aquí porque también queremos limpiar el camino de tantos Li que han estado detrás de nosotros. Ahora los tengo a todos juntos. Primero gozaré de tus hermanas hasta que solo les queden ganas de morir y tu serás testigo de todo eso.
Aprovechando mi perturbación, Ivankov saca rápidamente de su abrigo una pistola y dispara. La bala impacta en mi brazo izquierdo y siento inmediatamente el desgarre en mis músculos. El dolor es insoportable que me hace caer al suelo y soltar mi arma en el instante. La pérdida de sangre es notable, al parecer ha tocado alguna arteria branquial. Ivankov se acerca y de una patada lanza mi arma lejos de mi, para después patearme en el estómago.
Maldito, está gozando el momento.
―Voy a gozar aún más, traeré a tus hermanas y las haré pedazos frente a ti para después acabar contigo. ―escupe sobre mi y vuelve a burlarse.
―Aléjate de él, maldito. ―Al estar frente a Ivankov no puedo ver, pero sé que quién está detrás de mí es Sakura. Ahora que la veo, está con mi arma apuntando a Ivankov.
―Ay, la noviecita va a salvarlo ―se burla sin dejar de apuntarme―. Creo que he cambiado de idea. Voy a empezar contigo japonesa y Li será testigo de tu muerte.
―Sakura, vete de aquí. ―agentes ineptos, se fueron y me dejaron solo con este desgraciado, ahora Sakura corre el riesgo de morir también a manos de este desgraciado.
Ivankov pasa por encima de mí pisando mi brazo herido. Sakura, por inercia retrocede sin dejar de apuntar.
―Ven aquí, no sabes lo bien que lo vas a pasar conmigo. ―Ivankov avanza y lo último que escucho es un arma ser disparada. Un cuerpo cae al suelo, me doy vuelta temiendo lo peor.
Los agentes que hace unos minutos me dejaron solo entran gritando al sobreviviente que suelte el arma. Lo veo y no lo creo. Tanto tiempo esperando ver a ese desgraciado tras las rejas y ahora pasa esto.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
N/A: Sí, me van a querer matar. Pero no tienen idea de lo que me costó este capítulo. Mi última semana de vacaciones se vio interrumpida por razones de trabajo y no tuve tiempo de avanzar con este capítulo, he estado tan cansada que no he podido avanzar con las historias que leo por las noches.
Habían cosas que no me encajaban, así que espero les guste. Por que siento que hay algo que va de más. Creo saber que es, pero si ustedes leen algo que no debería de ir haganmelo saber. Solo nos quedan tres capítulos, con el epílogo incluido. Así que desde ya saben que agradezco el apoyo que me brindaron con esta historia.
Un fuerte abrazo para todos. Se despide de ustedes, hasta la próxima semana… Wonder Grinch.
