EroJimmy: Me alegra mucho que te esté gustando la historia xd. Aquí está la continuación, espero la disfrutes. Con respecto a si hacerla harem o no, lo pensaré a futuro, por ahora, solo Raphtalia está bajo su atención.
Para desgracia, no he visto "To Aru Majutsu no Index", ya que paso mas tiempo leyendo novelas ligeras o Webnovels. Espero no desilucionarte a futuro si es así.
En fin, espero disfrutes este capitulo. Esperaré reviews a futuro, ya que serán a utilidad.
- Venganza del filósofo: Tormenta abrasiva...
La escena comienza con un azotador combo de puñetazos veloces que dieron con Motoyasu en distintas partes del cuerpo sin poder evadirlas o repelerlas. Ante estos ataques, Maire solo corría espantada por los tres globos que la lastimaban gravemente con cada mordida que llegaban a darle.
El azote perdió fuerza, momento en el que el héroe de la lanza trató de huir, pero la mirada aterradora de Naofumi le dió a entender que no se lo permitiría. Este había tomado el mástil, abalanzándose sobre su enemigo.
- ¡No huirás! ¡Te destrozaré a ti y a este gobierno corrupto! ¡Venganza del filósofo: Azotes sin contención!
Dicho y hecho. En cuanto Naofumi consiguió acercarse lo suficiente, comenzó una brutal cantidad de patadas consecutivas sobre su rival, que terminó cayendo al suelo, pero que no le brindó ni un poco de lástima a él.
- ¡ODIO DE LA LANZA: TORMENTA DE VIENTO PENETRANTE!
Magia. Frente a todos los que observaban, Naofumi comenzó a golpear y patear el viento, unos centímetros lejos de su enemigo, generando ondas de choque que dieron brutales golpes en una secuencia abrumadora.
- ¡T-Tormenta de lanzas!
Una enorme tormenta de lanzas salió disparada de la punta del arma, abalanzándose sobre Naofumi, que con uno de sus ojos rojos, observó esto con fineza.
- ¡Escudos del odio: Odio de las lanzas!
Los escudos tomaron la forma que presentaron en cuanto él obtuvo la serie.
[ Serie Odio:
Requerimientos: Rencor, odio, desolación y conciencia contra la ira, genera que estos requisitos permitan la obtención de una serie de escudos capaces de rivalizar con las armas enemigas. Menos capaz que la Serie Maldita, pero no porta efectos secundarios que no sean momentaneos. Afecta la personalidad del portador que la porta.
Estos fueron los indicios que leyó Naofumi en cuanto había desbloqueado este escudo, mucho tiempo antes de encontrar a Raphtalia...
El ataque dió con los escudos, que juntos daban la forma de un enorme escudo del odio de las lanzas. Repentinamente, con un simple movimiento de brazos, la estela negra desapareció completamente, permitiendo a todos ver al héroe del escudo intacto.
- ¡Eres débil, Motoyasu! ¡Te falta odio!
- ¡Deja de ser tan arrogante!
- ¡Oblígame!
El héroe de la lanza observaba a su rival. Este sostenía una mirada de superioridad y una sonrisa divertida. Detrás de él, pasaba Maire que seguía huyendo de los globos.
Prestando atención a sus habilidades, supo que le quedaban dos ataques hasta que se quedara sin recursos por el enfriamiento de las habilidades anteriores.
- ¡Lanza-!
- ¡Escudo de liebre!
Sin más, Naofumi comenzó a correr a gran velocidad, acercándose a él, que de pánico golpeó el piso con con la punta de la lanza, generando una brutal explosión. Sin embargo, salió expulsado de la estela por un puñetazo.
- ¡Eso no me dolió!
- ¡Patético es no darte cuenta! ¡El escudo de liebre aumenta mi agilidad, pero no promueve mi fuerza base! ¡Para eso tengo este! ¡Escudo de jabalí!
Al tenerlo equipado, el héroe se abalanzó en una estampida contra él. Con éxito, logró detenerlo con su lanza.
- ¡Ahora sí! ¡Lanza de electricidad!
- ¡Mejor para mí! ¡Escudo de globo!
Un impacto eléctrico se dió contra el escudo de globo, provocando una especie de absorción, que luego se volvió un ataque reflector, provocando que Motoyasu gritara por el dolor del impacto.
- ¡¿Q-Qué?!
- ¡Los globos son de goma! ¡Son immunes a la electricidad! ¡Un estúpido como tú jamás habría notado eso! ¡Escudo de jabalí!
Ambos escudos se volvieron parte del escudo de jabalí, y juntos, arremetieron con fuerza. Motoyasu no pudo hacer nada cuando dejó su pecho descubierto, recibiendo el impacto de lleno.
Al seguir la carrera, Naofumi chocó con la pared del jardín, donde se veía al otro héroe devastado. Cuando se separó, lo incrustó de una patada, sin compasión.
- ¡¿C-Cómo es posible que seas tan fuerte?! ¡He enfrentado cosas más fuertes que tú!
- No lo entiendes, Motoyasu. Es esfuerzo. Mientras que ustedes tuvieron todo en bandeja de plata, yo tuve que ganarmelo... Ustedes destruyeron mi reputación, eso solo hizo que entendiera todo lo que este mundo es... Tengo una alumna por la que velo día a día para que sea mejor que yo y tenga un futuro prometedor. Pero ustedes no me lo hacen fácil... piensa lo que quieras de lo que he dicho.
Naofumi solo lo miraba desde arriba. Su odio se fue y solo quedaban sus dos escudos base, así como sus tiras de cuero que flameaban con fulgor.
- Yo he ganado. Tu humillación es esta derrota, Motoyasu. Vivir con que el dilema que he roto. ¿Qué ocurre cuándo un objeto inamovible, choca con una fuerza imparable? Se genera una devastación... Si el objeto inamovible es más fuerte, lo desvía. Mi escudo es una pared inmensa. Siempre te desviaré... Y no te dejaré pasar jamás.
Dejando a un abrumado rival en el suelo, Naofumi miró a sus globos. Dió mordía el trasero de Maire como nunca, mientras los demás la habían hecho correr en círculos. Ahora se hallaba agotada en el piso, mientras ellos se burlaban, amenazándola y gruñendo. Chifló llamando su atención, provocando que fueran con él, saltando a sus hombros y cabeza. Se sorprendió por eso, pero no le molestaba.
- Buen trabajo. Dos liebres para los tres en cuanto volvamos.
Se acercó a Maire y la observó. Se veía mejor que la vez anterior, ya que las mordidas de ellos a ella la perforaban, aún así, seguía intacta, con el trasero sangrando.
- Nunca es suficiente, pero soy mejor que ellos... Tú no te mereces las palabras que usaría para expresarme. Solo te digo esto, Maire, Regla número 5. Jamás esperes empatía, respeto o cariño de mi parte... Tú te lo buscaste.
Abandonó a la agotada joven en el suelo, dándose vuelta y caminando frente a ella. Esta solo lo veía con ira palpitante.
- ¡E-El duelo! ¡Ejem! ¡El vencedor del duelo es el héroe del escudo! - Declaró el rey a regañadientes. Sin embargo, se mostraba algo tranquilo, cosa que preocupó al mencionado, ya que podía suponer algunas cosas.
- ¡Púdranse! ¡Aléjense de mí!
A golpes, Raphtalia se abría paso para llegar hasta su héroe y maestro. Su emoción se dejaba lucir en sus lágrimas y la sonrisa de orgullo que portaba.
- ¡Naofumi-sensei!
Apenas llegó al jardín, ella se abalanzó al hombre que recibió el abrazo con gusto. Ambos se estrujaban con fuerza, como si nunca en la vida pudieran realizar estos actos nuevamente.
- Tranquila, se acabó...
- Estaba preocupada... Cuando ví a la heredera atacarlo por la espalda, no esperaba que hubiera estado atento. Estaba por integrarme al combate...
- ... Pero yo ya tenía compañero.
- ¡Exacto! ¡Entonces solo me quedaba ver todo, desesperada!
- Ya, ya... Un momento, ¡¿Eres más alta?!
- ¡Umu! ¡Le dije que mi nivel difiere de mi cuerpo, por lo que maduré rápidamente!
- ¡P-P-Pero es demasiado rápido!
- Ufu, fu, fu... ¿No me diga que se enamoró de mí, Naofumi-sensei?
- ¡Eras como mi hija, mocosa insolente! ¡¿Desde cuando eres tan audaz?!
- ¡¿Haaaa?! ¡Es su culpa de enseñarme a tener confianza de mi misma apenas comencé a aprender!
- ¡Noooo! ¡Maldicióóóóón!
- ¡N-Naofumi-sensei! ¡No llore, por favor! ¡Aaah! ¡Deje de llorar!
Gritos. Justo cuando el par estaba en un momento emotivo, muchos aventureros comenzaron a agitar sus manos y a gritar.
- ¡NAO-FUMI! ¡NAO-FUMI! ¡NAO-FUMI!
Mirándose mutuamente, Raphtalia sonrió al comprender que ocurría, por lo que señaló con la cabeza a su maestro para que se fuera a celebrar. Este se levantó y avanzó, pasando por al lado de un Motoyasu que se levantaba a duras penas y una Maire que era retirada por los médicos. Al llegar al medio del jardín, escuchando con eco los gritos de su nombre, Naofumi se mostraba muy orgulloso y contento. Lágrimas caían de su rostro al finalmente ser reconocido como siempre quería. Finalmente, alzó ambos brazos, reluciendo su cuerpo ante la audiencia, soltando un grito de victoria esclarecedor envuelto en lágrimas ante todos presentes que aún no se fueron y aclamaban su gran determinación.
- ¡AQUÍÍÍÍÍÍ! ¡AQUÍ ESTOY! ¡YO SOY EL VENCEDOR! ¡LA FILOSOFÍA SE HACE ECO EN MÍ Y VENCERÁ A LA TIRANÍA!
- ¡AHU! ¡AHU! ¡AHU!
Bajo esta batalla, Naofumi se ganó el respeto de los aventureros, y así, la victoria de él tuvo más de un sentido en todo su esplendor.
...
Al día siguiente, los héroes y muchos nobles estaban presentes en la gran sala para recibir sus recompensas tras su trabajo duro en el mes.
- Ahora, frente a ustedes, se otorgará la financiación de apoyo y la recompensa por sus esfuerzos en la ola.
- 1000 monedas desde el inicio. Aparentemente, aún no se me retrajo dicha financiación, cosa que se me hace rara.
- Tenemos suerte, Naofumi-sensei.
- Y ahora, la apremiación por los enfrentamientos. 4000 monedas de plata para Motoyasu-sama...
Este las tomó con un rostro serio, ya siquiera vanidoso como desde un principio.
- ... 3800 para Ren-sama...
Este las tomó con un rostro frío, sin un gesto de emoción. Sin embargo, su rostro muestra aparente molestia. Seguramente es por la influencia de Maire sobre el éxito del héroe de la lanza.
- ... 3800 para Itsuki-sama...
Por obviedad, este también miraba a Motoyasu con envidia.
- ... Y esta vez, aparentemente el escudo hizo algo notorio, por lo que se le adjudican 1600 monedas. El reino agradece su trabajo - Declaró con claro sarcasmo en su voz.
- De hecho, le pertenece 2000 monedas, oh, honorable rey-desu.
Repentinamente, Raphtalia dió un claro reclamo con una postura firme y una bella sonrisa.
- ¿Hmm? ¿Acaso tú, una demi-humana, tiene el derecho de reclamarme algo?
- Pues... Soy ciudadana del reino, trabajo con el héroe del escudo y genero las limpiezas de monstruos que atosigan las paredes del reino. Ante registros claros de mi labor en el reino, tengo el derecho de adjudicar un reclamo como ciudadana libre, ya que, como han notado sus soldados al intentar quitarme el sello que no tenía, no soy la esclava de Naofumi-sensei. Las recompensas se dividen en monstruos enfrentados, jefes vencidos y territorios rescatados. Por ende, Tate no Yuusha-sama debe de obtener la módica recompensa de 2000 monedas, puesto que rescató el pueblo que sus tropas no pudieron proteger...
- ¡¿C-Cómo puedes-?!
- Aún no he terminado. Es de mala educación interrumpir a los demás, oh, gran rey. Él expuso su vida para la primera línea, venciendo a la élite de ejércitos esqueletos que los otros héroes ignoraron al estar ocupados con el jefe de la ola. Por supuesto, protegió a aventureros, soldados y civiles por igual, por lo que me extraña que estos no le hayan entregado algún tributo por sus esfuerzos. ¿Podría ser amable de disponer lo que le corresponde a mi maestro, o deberé conseguir datos de los testigos y personas rescatadas en ese momento?
Silencio. El rey estaba casi sin voz por la declaración pulcra de la joven. Ella casi se veía como un noble ante él.
- ¡No puedes reclamarle esas cosas al-!
- ¿Otro rodillazo-desu?
- ¡HIIIII! ¡MOTOYASU-SAMA!
Ella arremetió contra la espalda del héroe de la lanza, procurando mantenerse a salvo de la sonriente Raphtalia que le había dado una mirada siniestra en ese momento. En eso, un hombre pasó y llegó hasta al rey, susurrándole algo.
- ¿Y bien, oh, gran rey? ¿Cómo será entonces-desu?
- ¡V-Vaya! ¡Parece que muchas personas han declarado a favor del héroe del escudo y su bolsa de tributos alcanza las...
Repentinamente, se asustó la ver la mirada filosa de la muchacha, como si le advirtiera de su respuesta.
- ... A-Alcanza las 4300 monedas de plata... Puesto que acabó con una armada de 170 esqueletos y defendió exitosamente a un pueblo cercano al reino, siendo que la gente rescatada declaró a su favor y le envió tributos. El impuesto de retención será removido como disculpas por la mala información - Declaró el rey, nuevamente a regañadientes, ya que las miradas de los nobles iban en desconfianza hacia él. Nadie quería ser sometido por malos actoa y menos desconocer de información importante.
Sorpresa. Finalmente, la muchacha observó el rostro atónito de su maestro, que poco y nada entendía que ocurría.
- ¿C-Cómo? ¿Cuándo?
- Estuve trabajando por las mañanas en búsqueda de personas que quisieran deshacerse de criaturas cercanas, esto es trabajo de un aventurero, así como demandé una lista de leyes que cumplen los ciudadanos al esclavista de barrios bajos. Así aprendí todo.
La bolsa apareció, abrumando a los demás héroes que no creían posible algo así.
- Y-Yo... No la quiero.
Naofumi rechazó la bolsa en manos de un sirviente, dejándosela a Raphtalia, que la transportó con una sonrisa ante la sorpresa del hombre.
- Mi señor se maneja con algunas reglas. El dinero no le importa y menos lo quiere, por lo que yo me encargaré de tenerlo en sus manos y disponer de costeos relevantes.
- Regla número uno...
Maire fue vista por algunas personas al lograr oír su murmuro, incluso la oreja de Raphtalia siguió el orígen de dicho murmuro.
- Incluso sabes de sus reglas...
El murmuro de Raphtalia llamó la atención de Naofumi, que se intrigó al ver cierto grado de odio en su voz. Sin embargo, decidió ignorarlo.
- ¡Bien! ¡Ya no tenemos que perder el tiempo aquí! ¡Hemos desperdiciado ya bastantes horas, Raph! ¡Nos largamos!
- ¡Por supuesto! ¡Debemos hacer algo con su... Bueno... Su...!
Raphtalia se mostraba incómoda y sonrojada, resultado de un Naofumi que aún no tenía ropaje superior, así como aun colgaba dos tiras de lo que quedaba de su camiseta.
- Oh. Lo olvidé.
- ¡¿C-Cómo puede olvidar algo así?! ¡Su cuerpo está muy expuesto! ¡Nadie merece verlo! ¡Nos vemos la próxima vez!
La muchacha comenzó a empujar al héroe a la salida, sacándole escalofríos porque sus finas manos se paseaban por su espalda, aparentemente aprovechando la ocasión.
- R-Raph...
- ¡Oh! Olvidaba que debíamos ir a por el esclavista.
- ¿Hmm? ¿Por qué volveremos allí?
- He oído que tiene unas ofertas grandes en cosas que no son esclavos. Es interesante.
- Ya veo... Creo que podemos darle un intento.
Sin mucho más que el tacto de la sonrojada muchacha por toda su espalda, que sonreía con un rostro travieso, lanzando la bolsa de monedas al aire y atrapándola en el trayecto, el héroe salió del castillo con una sonrisa en su rostro.
La vida del héroe del escudo estaba por dar un nuevo giro hacia el futuro.
Hola gente. ¿Qué les pareció el cap? Siendo sincero, a mí me encantó. Esperaba poder introducir a Filo ya, pero tengo pensado darle todo un capítulo para ella adelante.
Un pequeño precio por la salvación de una waifu muy
¿Esperaban mayor humillación para Motoyasu? Yo solo buscaba dejarle en claro las diferencias entre él y Naofumi.
¿Les gustó el escudo del odio de la lanza? Así será la serie armas que Naofumi portará para suplantar su ira.
¿Qué les parece la actitud de Raphtalia? ¿Creen que hay que retocar algo a futuro?
Y por último, ¿Les gusta cómo introduzco mi filosofía al personaje de Naofumi? ¿Creen que deba darle más enfoque a su exploración en este arte?
Como siempre: gracias por leer y votar, aún más por comentar. Son los mejores al darme esta oportunidad de explorar nuevas historias.
Un gustazo gente. Nos vemos en la próxima.
¿Entienden? Nos vemos, pero ustedes lo leen xd
Ya, está bien, me voy a mi rincón...
