Loki miró la copa de oro, con ese líquido verdoso. Si estaba enfermo, ¿Por qué cuando su padre se enfermaba no tomaba de esa copa?

No recordaba bien por qué le dolía su ano. Pero una parte de él sintió escalofríos cuando Odín le ofreció uvas.

Ahora, recostado en la cama, miró el techo. Ese día no se sentía bien. Algo le picaba en la cabeza.

"Estoy enfermo, muy enfermo", se dijo y tomó de la copa de oro.

Entonces escuchó un ruido…

Se sentó apenas cuando la puerta se abrió y vio un nuevo rostro.