Capitulo 14

"Don't worry, it's not important day."

Siento que mi vida ahora tiene sentido. Me siento vivo y sobretodo completo.

Te tengo a ti, y poco a poco tengo tu corazón. Aunque al parecer, siempre fue mío.

Ahora mismo estás a mi lado, durmiendo plácidamente mientras que abrazas mi cintura fuertemente. Si pudiera permanecer así contigo toda mi vida sería perfecto.

Parece irreal todo lo que sucede. Suspiro enamorado y a la vez tranquilo, mirarte como te miro y besarte como te beso siempre fue mi anhelación.

Si esto no es estar en el paraíso entonces ¿qué es?

-Jjong…-

Un suave murmullo sale de tus labios. Sigues medio dormido.

No puedo evitar sonreír al mirarte, te ves precioso así, tan indefenso y pacífico.

Acaricio delicadamente tu cabeza ocasionando que te acurruques aún más. Nuestros cuerpos han calzado perfectamente bien y éste calor que sube por mi cuerpo es producto de tu incomparable compañía.

-Buenos días. – una suave y cálida sonrisa se forma en tus labios. Parpadeas un poco.

-Hola Jjong –

-¿Dormiste bien Bum? – acaricio un poco esos mechones rebeldes de tu cabello.

-Ajam, y ¿Tú? –

-Mejor que nunca. – me inclino hacia adelante para darte un casto beso mañanero.

Tus ojos se cierran ante mi contacto, incluso cuando me aparto los mantienes cerrados. Acto seguido llevas tus dedos hasta tus labios, los tocas al mismo tiempo que tu lengua saborea los bordes de éstos.

Me pregunto qué es lo que te impulsa a actuar así.

-Jaja ¿Qué haces? – me siento sobre mis piernas para observarte mejor.

-Dame otro – abres los ojos y me miras tímido.

Tu pedido me sorprende mucho pero no puedo negarme ante algo que he suplicado por hacer cada vez que tuviera la oportunidad.

Nunca había notado que sueles sonrojarte de sobremanera. Es una manía hermosa que estoy aprendiendo a amar.

Me inclino nuevamente haciendo que nuestros labios bailen juntos. Siento tus manos tras mi cabeza haciendo presión hacia abajo. He quedado totalmente sobre ti.

-KiBum… -

Me quitas el aire con tus ansias de seguirnos besando. Aunque creo que prefiero el sabor de tus labios que inhalar el propio oxígeno.

Sabes que es lo que más me gusta de estar así contigo? Que con cada caricia puedo sentir amor. Ese amor que tanto tiempo me costó descubrir en ti, pero que ahora ha sido el reemplazo de un deseo desenfrenado.

Y por ese mismo amor es que nuestra rutina de besos no ha pasado de eso: besos.

-Debemos levantarnos, ya es tarde.- veo como frunces el ceño y haces un puchero. – jaja no hagas eso! Te ves demasiado tierno como para negarme a tus gestos.

-Yah! Te daré un golpe para ver si te sigo pareciendo tierno! – te levantas mientras rodeas la sábana en tu cintura y te sientas al borde de la cama – sabes que odio que me llames "tierno", que te ame no quita que siga siendo un mago oscuro.

Efectivamente, sigues siéndolo, solo que ahora tienes dos gotitas de amabilidad conmigo.

-Bueno, bueno. No volveré a decir que eres tierno. – gateo por la cama hasta llegar a ti y rodear tu cintura con mis brazos. – Después de todo, has aceptado que me amas.

Suspiras rendido. Sé que te cuesta amarme, pero estoy dispuesto a correr todos los riesgos para que te enamores de mí.

-Estoy poniendo todo mi esfuerzo para amarte con la misma intensidad con la que tú me amas a mí. –

-No tienes idea cómo se ha acelerado mi corazón al escuchar eso – deposito un beso en tu nuca.

-No hagas eso Jjong, me da escalofríos – intentas apartarte pero yo aprieto el contacto.

-Eso es exactamente lo que quiero causar en ti. – me acerco un poco más pero ésta vez para besar tu mejilla.

-Eres demasiado cursi conmigo JongHyun. Debo aprender un poco de ti. – sonríes tímido – Soy cero romántico y cursi.

Me causa gracia el escucharte hablar así. Tú eres perfecto como eres, así de poco expresivo. Esas cosas que te hacen especial han hecho que me enamore de ti.

- Ven, mírame. – me siento a tu lado – Yo lo único que quiero es que seas tú. – tomo tu mano – No necesito que me llenes de halagos para que me demuestres que me amas. Yo soy un cursi empalagoso por naturaleza. – ríes bajito mientras acaricio tu mejilla. – Aunque tampoco me molestaría escuchar un te amo por las mañanas. –

-Intentaré no olvidarlo. – sujetas mi mano y entrelazas nuestros dedos.

-Tampoco me molestaré si me dices que soy guapo. –

-Yah! Tonto! – recibo un suave manotazo en el hombro – sabes que eres guapo, no necesito repetirlo. –

-Es que a veces se me olvida. – te abrazo de lado apoyando mi cabeza sobre tu hombro.

- Bueno… - juegas con mis dedos de una manera curiosa – tendré que encargarme de recordártelo.

Ese momento en que me siento feliz a tu lado. Esa sensación de paz que pueden brindarme tus caricias. ¿Hay algo en el mundo que pueda superar esto?

No, no lo creo.

-Jjong …-

-Te escucho mi goyang-i – me miras con una ceja levantada - ¿Qué? ¿No te gusta que te llame así? –

-No soy un gato – te apartas para mirarme serio.

-Yo tampoco soy un perro pero no me quejo cuando me dices cara de perro. – gruñes enojado – Además, goyang-i suena mejor que simplemente "gatito."

-Pero yo no soy un gato.-

-Pues pareces uno, y muy bonito por cierto. – acaricio tu cabello. – no te enojes por eso si?

-Está bien… - bajas la mirada – pero no me pidas que ronronee!

-Jajaja ok no lo haré. –

Sonríes y te levantas de la cama para ir al baño. En pocos segundos escucho el sonido del agua cayendo por la regadera. Ahora mi mente empieza a divagar con tu figura desnuda siendo envuelta por esas frías gotas.

Me acerco a la ventana de la habitación, la luz del sol cada vez es más fuerte. Siento como si hubieran pasado años, décadas, siglos a tu lado. Cuando solo han pasado horas. No estoy consciente de que día es, ni en qué mes estamos. Estoy preocupado por eso. El tiempo para nosotros es crucial.

Tenemos que aclarar y arreglar muchas cosas. Resolver lo que dejamos a medias para poder seguir con nuestros sentimientos.

Si no logramos entender nuestro destino, tampoco podremos llegar a él.

-Bummie!- me acerco a la puerta para que me escuches mejor.

-¿Pasa algo? –

-Necesitamos ir a comprar algunas cosas. –

-Ok, salgo en un momento. –

El sonido del agua terminó. Efectivamente no tardaste en salir de la ducha. Pero… nunca mencionaste el hecho de salir del baño.

[…]

Llevo 45 minutos esperando aquí afuera. Volveré a dormirme en cualquier momento.

Hay cosas que aún no sé de ti, como por ejemplo: tu manía de demorarte casi una hora dentro del baño. Creí que eso era un cuento trillado de los hombres cuando hablaban de sus novias, pero me equivoqué. Tú eres el perfecto ejemplo de eso.

-Listo! – por fin, tu perfecta silueta está ante mis ojos.

-¿Estás vivo Bummie? Creí que te habías ahogado. - sonrío divertido mientras camino hacia ti.

-Que gracioso! – te cruzas de brazos.

-Jajaja solo fue una broma goyang –i – cojo tus caderas cortando el contacto entre nosotros. - ¿ya podemos irnos?

-Sí, pero ¿A dónde vamos? –

-Debemos ir a buscar nuevos libros. – tomo tu mano y te llevo hasta la puerta.

-¿Libros? ¿Para qué? –

Tienes una mente frágil KiBum, es por eso que te hechizaron.

-Para estudiar más sobre nosotros. – abro la puerta.

-¿Sobre nosotros? No entiendo. –

-Somos diferentes KiBum, debemos averiguar por qué. –

No respondes ante eso. Solo sigues pensativo y algo preocupado. Creo que cuando logre conseguir esos libros, podré explicarte mejor lo que tengo en mente.

Ahora lo que más importa es saber fechas y horarios. Antes que todo es mejor estar seguros de cada detalle en nuestra historia.

Caminamos por el pasadizo del hotel, donde por cierto, ya llevamos seis días. Llegamos a la recepción donde para mi desgracia está ese ….sujeto que tanto te pretende.

Soy un celoso psicópata, pero ahora que eres completamente mío y con tu consentimiento, seré un león si se te acerca más de lo debido.

-BUMMIE! – hijo de perra…

-Ho..hola- me miras y respondes AMABLEMENTE su saludo.

Se acerca a nosotros, o más bien a ti. Escondes la mirada y sonríes de manera forzosa.

Cálmate JongHyun, solo debes respirar y entender que debes fingir tus celos para no causar problemas.

-No te he visto en todos éstos días! –

-Bueno es que…. –

Te está abrazando…

Me miras, no sabes que hacer y yo tampoco. Bueno sí lo sé.

He pensado las mil y un maneras de torturar a ese tipo, pero por desgracia no puedo hacerle ningún daño.

-¿Qué estuviste haciendo todo éste tiempo hermoso? – intenta tocar tu mejilla pero para mi sorpresa, eres tú quien detiene su acto.

-Perdóname pero no me gusta que me toquen. – respondes firme.

El tal Donghae me mira enojado. Lo más probable es que sospecha que tu actitud es por mi presencia.

-Disculpa, tu nombre ¿era…? –

-Donghae, Lee Donghae …- me mira indiferente.

-Bien, Donghae! – ojalá te pase un tren por encima – Podría pedirte un favor?

-Supongo que sí, pero ayudarte…¿yo? ¿a ti? –

-Sí, es algo muy sencillo. – te miro y sonrío.

-Pues… dime…-

-Solo necesito saber la hora y la fecha exacta del día de hoy.-

-Tu amigo es algo extraño Bummie. – se dirige a ti pero te es indiferente.

Espero que se le vayan las ganas de decirte "Bummie" porque un día de éstos mandaré a la mierda mi orgullo y le romperé la cara.

-No es extraño, solo es diferente. – me sonríes intentando bajar mi notoria incomodidad.

-Sí, claro. – se acerca al mostrador y revisa el calendario. – Mmm – mira el reloj de pared frente a él – Son las 8:45… - aún es temprano. – Y hoy es… 8 de abril.

¿8 de Abril? ¿Hoy es 8 de abril?

-Estás seguro? – me acerco hasta él.

-Sí, hoy es 8 de abril de 1998. ¿Sucede algo? –

-¿JongHyun pasa algo? – te acercas a mí y tocas mi hombro.

-No… no pasa nada… solo recordé algo… -

-¿Es importante? –

A éstas alturas creo que ésta fecha ha perdido importancia.

-No, es una tontería. –

-¿Seguro?-

-Sí, no te preocupes. –

Respiro profundo para volver a la realidad.

La verdad es que no es algo importante. Ahora debemos preocuparnos por responder nuestras dudas. Esa es la prioridad.

Después de todo creo que hacerme más viejo no me llena de alegría.

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

La tormenta dentro del corazón de MinHo ya se había calmado. Estaba un tanto resignado a ser ese hyung que callará sus sentimientos para siempre. Al fin y al cabo, soltar la verdad solo haría sufrir más a su pequeño, y eso era lo que más quería evitar.

Ese muchacho: Kai; había llegado al castillo de una manera imprevista. Nadie sabía nada sobre él, excepto que ayudó a TaeMin mientras estuvo en el bosque. Yendo al lado literal de la situación, debía sentirse agradecido con él.

-MinHo! -

Llenándose de optimismo, el mago blanco terminó de arreglar su cabello y limpiar sus anteojos. Respiró hondo por última vez y se encaminó en una nueva lucha diaria entre su deber y sus sentimientos.

-Hyung. – abrió la puerta de su habitación encontrándose con el líder de la congregación blanca.

-Buenos días. – respondió amablemente. - ¿Estás listo?

-S..sí hyung. – hizo una pequeña reverencia.

-Entonces vámonos, los chicos te esperan. –

Eran ya, dos días donde contaban con la presencia de Kai. El maknae no podía estar más feliz, es por eso que JinKi optó por acoger al nuevo mago como parte de la congregación. De todos modos necesitaban un mago para ocupar el lugar de JongHyun.

Ya que la decisión del líder era irrefutable, MinHo no tuvo opción que aceptar su nueva tarea: ser el entrenador del nuevo mago y prepararlo para la próxima batalla con los Darkzone.

-Quiero que le enseñes el "sogsag-im" – MinHo y su líder caminaban por el último pasadizo del castillo hasta llegar al patio principal donde se realizaban las prácticas.

-Pero hyung, ese hechizo no lo puede hacer él. Kai ssi no está comprometido. –

-Tú tampoco, pero puedes hacerlo. –

Había sido descubierto.

Nadie en la congregación tenía idea de que él ya practicaba esa clase de hechizos de defensa sin siquiera comprometerse. Solo que, al parecer, la discreción de MinHo no duró mucho.

-Hyung…bueno ..yo…-

-No necesitas explicarme. Sé que no lo hiciste apropósito. – detuvo su paso justo frente a la cancha de entrenamiento. – el amor que sientes por TaeMin es demasiado fuerte, es algo que no puedes evitar.

-TaeMin? Pero si mi hechizo no sale del símbolo de TaeMin!

-Acaso has visto cuál es su símbolo? – el menor negó – es obvio que te conectaste con TaeMin, por eso tu hechizo sale como llamas color verde. El símbolo de nuestro maknae es la naturaleza.

-Pe…pero…-

-Buenos días! –

El pequeño rostro sonriente del maknae interrumpió las dudas de MinHo. Esos ojos brillantes lo miraban esperando una respuesta ante su saludo, o tal vez esperaban algo más que eso.

-Buenos días TaeMin – el líder desordenó un poco el cabello del menor.

-MinHo hyung…¿sucede algo? –

-Ah? No, no nada. –

La impresión de una nueva noticia lo había dejado desconcertado. El hecho de haber realizado una conexión unilateral con TaeMin le traería problemas. Se suponía que ese hechizo de defensa solo lo practicaban las parejas, por el hecho de que ambos se conectaban, pero en el caso de MinHo todo estaba al revés. TaeMin no lo amaba, pero él a TaeMin sí, por eso su hechizo se conectó con el símbolo del maknae.

Lo peor de todo, era que si su conexión no era correspondida, viviría así por el resto de su vida. Amarrado a un amor unilateral.

-Hoy habrá practica? – preguntó el maknae.

-Sí, MinHo se encargará de ustedes. –

-Bueno ehhh sí, pero primero tengo que preguntarle algo hyung. – miró a su líder.

-Dime, ¿Qué te aflige? –

-Ve con Kai. – se dirigió a TaeMin – luego los busco. – el maknae asintió y salió corriendo en busca de su amigo.

-Ahora sí, dime que sucede MinHo. – el líder se cruzó de brazos esperando la pregunta del mago.

-¿Por qué me pide que yo les enseñe ese hechizo? Usted acaba de decir que tengo una conexión con TaeMin ¿acaso quiere que quede al descubierto? –

-Quiero que te des una oportunidad a ti mismo. – uno de sus dedos ahora apuntaban hacia MinHo. – si tu no abres esa puerta para TaeMin, entonces él no tendrá la opción de escoger.

-Él ya eligió a Kai, ¿Por qué quiere hacerme sufrir más?! –

-Lo que menos quiero es que sufras, solo quiero que entiendas que nuestro destino ya está trazado, pero mientras no busques la manera de llegar a él, entonces no serás feliz.

JinKi se marchó dejando más confundido a su mago. Esa manera de solucionar las cosas, para él no eran las correctas. Exponer un hechizo así era lo mismo que revelar sus sentimientos, y eso era lo que debía evitar.

De tan solo imaginar la expresión de TaeMin al enterarse la esa situación, hacía que su corazón vuelva a romperse. Iba a ser muy cruel para él cumplir con ese mandato de su líder.

-Hyung ya estamos listos! – TaeMin y Kai aparecieron frente a él, tomados de la mano como siempre.

-Está bien – una sonrisa forzosa fue dedicada para ambos magos. – TaeMin… - éste lo miró - ¿Sabes lo que es el "sogsag-im"?

-No, ¿Por qué hyung? ¿Nos enseñarás ese hechizo hoy? –

-Sí – suspiró resignado - hoy será un día de nuevos hechizos, nuevas noticias – miró a Kai- y… un día de nuevas decepciones… -